Kurt se despertó temprano. Y hoy con una sonrisa en la cara. Bajó rápido a la cocina ha hacerse el desayuno, su padre le interrumpió.
-Hoy pareces muy contento Kurt ¿qué pasa? –Le dijo extrañado
-¿A mí? Nada, estoy como siempre- Dijo sin levantar la vista de las tostadas.
Subió a vestirse y luego se despidió de su padre. Tenía que enfretarse otro día más a Rachel, Finn, el señor Schue y todos los demás. Cuando pasó por el lado del poyete en el que ayer se encontró con ese extraño chico no pudo evitar sonreír.
Antes de entrar en clase se quedó fuera tomando el aire, cuando vió a… espera era Blaine. Kurt se giró esperando que no lo viera pero era demasiado tarde. Blaine cruzaba la calle para hablar con Kurt.
-Eh, hola. ¿Te resfriaste?- Dijo. Vestía unos pantalones rojos y una camiseta negra. Y su pelo iba engominado.
-Si vuelvo a encontrarme contigo creeré que me estás siguiendo-Le dijo Kurt sin mirarle a los ojos.
-Eh, tranquilo, sólo iba a comprar unos libros.
La campana sonó y Kurt tenía que irse.
-Salvado por la campana- Dijo Blaine.
-Sí, supongo-Se levantó y recogió sus cosas. Kurt no sabía que decir este chico era algo ¿siniestro? Sí. Era un desconocido.
-Ah, y de nada por hacer que no te resfríes, me debes una- Echó una sonrisa y se alejó con paso ligero.
Kurt se quedó con la boca abierta. ¿Qué le debía una? ¿Pero qué? ¿Quién era ese Blaine?... Blaine, ves ni siquiera sabía su apellido.
Kurt se acordó de que tenía clase y salió pitando. Corrió por los pasillos y por poco no llega a clase. Se sentó en la penúltima fila junto a Mercedes.
La clase transcurría muuuuuy aburrida. Cuando Mercedes le pasó una notita a Kurt:
M:¿Qué te pasa? Tienes mejor cara
K: Nada. Hoy he dormido mejor.
*No creo que deba contarle nada a Mercedes, quiero decir no tengo que contarle nada, sólo que ayer un completo desconocido con una sonrisa maravillosa y unos ojos color avellana preciosos, quiero decir llamado Blaine me tapo de la lluvia*
M: Pues debes de dormir mejor más a menudo es un gusto verte así de contento.
K: Gracias.
*Que manía tiene todo el mundo, yo no me noto nada raro*
La clase terminó y ahora tocaba ensayos en el Glee Club. Kurt amaba el Glee Club pero estaba harto de que todos los solos los hiciera Rachel y todos los duetos Finn y esta última.
Kurt se sentó arriba en la última fila y vió como Rachel y Finn cantaban una canción juntos.
*Estos dos siempre hacen duetos, aunque ahora que lo pienso yo no tengo a nadie con quien quiera y pueda hacer un dueto*
Por fin. Final de las clases. Después de todo el día no había sido tan malo. Quizás es culpa de ese tal Blaine.
Kurt llegó a su casa y subió a su cuarto, se miró al espejo y era verdad lo que decían,tenía mejor cara. Incluso creía que sus ojos azules eran más azules ahora.
Claro que no. Se decía Kurt. Claro que no. Esto no era por él.
Terminó de estudiar y se fue al pollete. Le encantaba sentarse ahí. Desde allí podía ver la puesta de sol. Giró la cabeza y miró dónde ese chico de sonrisa encantadora había estado el día anterior, eso le sacó una sonrisa.
-Oh no, mierda. ¿Habíamos quedado? –Dijo acercándose a él.
-¿Qué? ¿Quién? No, ¿tú y yo? No –Dijo titubeando
-Menos mal, ya pensé que la había cagado-Dijo aliviado
-Por cierto ¿Me estás siguiendo?-Dijo Kurt levantándose y poniéndose en frente.
-No, claro que no. Perdona quiero presentarme bien, ayer fue una locura. Mi nombre es Blaine Anderson y tengo 17 años-Termina haciendo una reverencia.
-¿Por qué debería contarte quién soy?-Le dijo Kurt-No te conozco de nada.
-Porque me debes una ¿recuerdas? Te tape de la lluvia-Dijo con una sonrisa.
-Yo quería mojarme, no te debo ninguna-Dijo Kurt moviendo la cabeza de lado a lado.
-Está bien… pero yo quise hacerlo y debes contármelo porque yo te he dicho quién soy-Ahora la sonrisa de Blaine era un poco menos alegre
El móvil de Kurt suena. Mercedes. Un mensaje. "Tenemos que hacer el trabajo, te estoy esperando" Lo había olvidado.
Mierda-Dijo Kurt-Lo había olvidado
-¿Ocurre algo?- Dijo Blaine mirándole a los ojos. Woa. El moreno también tenía unos ojos azules muy bontios.
-Tengo que irme, adiós- Se giró y andaba con paso ligero justo en la otra dirección a Blaine.
-Espera, tienes que decirme quié…-gritó Blaine pero Kurt ya no le escuchaba
Kurt se paró en seco y se dio la vuelta, Blaine seguía allí mirándole.
-Me llamo Kurt, Kurt Hummel y también tengo 17. Listo estamos en paz- Gritó.
Blaine sonrió y se dio media vuelta se giró para ver una vez más a Kurt pero este ya estaba demasiado lejos.
