*Las vacaciones son un echo así que por fin puedo continuar con libertad esta historia haber si consigo acabarla antes de que se terminen las vacaciones acepto oc

*disfruten el capitulo y dejen un comentario para saber que piensan del fic


Petición y Respuesta

La competencia entre Xué y el general Choi termino de forma inesperada ,la esclava antigua princesa fue vencedora de esta pequeña apuesta

-¡Maravilloso!- exclamo el general al salir de su asombro mientras la muchacha todavía observaba atónita sus estupendos disparos

-¡Señorita Xué ha sido genial!- expreso su alegria una criada llamada Elysabet Remel de Cabello negro hasta la cintura que siempre peinaba con una hermosa trenza de espiga sus ojos eran de color azul grandes de largas pestañas negras y rizadas, la joven era una chica de estatura media y la acompañante de Xué conocida como la hija del general por todos los criados de la casa

-¿lo hice?...- dijo la muchacha asombrada dejando salir después una pequeña sonrisa -ya tengo dominada esta distancia- comunico exaltada Xué intentando mantener la compostura y buen juicio por la presencia del general que le dio una palmada en la espalda forzando a la joven hadar unos pasos hacia delante por la fuerza del impacto

-ya lo creo-comento el general observando el patio- veo que el jardín se te ha quedado pequeño, la próxima vez podrás a acompañarnos cuando vallamos a entrenar- dijo con alegría

-seria un placer señor – la joven miro al suelo con inquietud comunicando las siguientes palabras titubeante y con nerviosismo- pero… preferiría ir a visitar a los habitantes del bosque de Ores- expreso su deseo con muchas esperanzas pero la respuesta del general no fue lo que ella esperaba, esas ultimas palabras provocaron que el general pusiera una expresión seria en su rostro

-cuando yo muera tanto tu hermano como tu podrán viajar hacia ese lugar…

-pero …

-¡No es discutible Xué!- expreso su enfado por la insistencia de la muchacha que miro al suelo molesta y sin decir una palabra soltó el arco para salir corriendo sin dudar un momento hacia sus aposentos; el general Choi enfadado observó sorprendido como se dirigía a su cuarto Xué, la cual nunca en toda su vida había armado un berrinche por nada por lo que el hombre empezó a preguntarse si paso algo con la muchacha en su ausencia, solo existían dos personas capaces de conocer la respuesta y una de ellas estaba junto a él observando con una expresión de preocupación a su queridísima niña correr, en ese instante Choi dio media vuelta y miro con severidad a Elysabet la cual después de ver marchar a Xué se dispuso a recoger el arco de la joven

-dime qué le pasa- exigió el general a la muchacha que observaba inquieta la expresión de enfado del señor de la casa

-la señorita Xué se enfadara conmigo … - la muchacha agarro con más fuerza el arco titubeante pues ella no era solo una chica que se encargaba de cuidar a la joven señorita de la familia Choi, desde ya hacía años ella se avía ganado la confianza y amistad de los dos hermanos, para todos los habitantes de la casa las dos muchachas se consideraban amigas ese era el motivo por que Elysabet no iba a callar lo que sucedía y menos lo que pensaba, aun a costa de jugarse la vida ella tenía que hablar

-¿y bien?- pregunto impaciente por la tardanza de la joven en pronunciar palabra

-hace unos días mientras la señorita estaba ejercitando sus habilidades con el arco, su esposa nos ordeno que quitáramos las dianas interrumpiendo la practica de tiro después mando que nos retiráramos todos los criados a excepción de la señorita cuando iba a marcharme junto a los demás Xué…perdón..- con preocupación la muchacha detuvo su relato pues los criados tenían que referirse siempre a Kōto y Xué como señoritos

-no te disculpes se que ustedes dos son buenas amigas- comento el general con seriedad

Años atrás el general Choi había dado una orden que todos criados de la casa acataban pues las consecuencias de desobedecer era la muerte por aquel entonces las personas que servían en su casa comenzaron a tratar con odio a los dos hermanos que se defendían uno al otro con las escasas enseñanzas que avían obtenido de sus padre recién fallecidos, el odio que justificaban por el trato que recivian los dos niños llego a tal punto que un día trataron de lastimar a Xué algo que no llego a pasar por que la niña poseia las agallas que carecterizaban a su gebte, cuando el general Choi se entero del incidente a acusa de que uno de los criados salió herido dio la orden de que todos debían considerar a los hermanos como sus hijos y como ejemplo los hombres responsables del incidente fueron ejecutados publicamaente a manos del general el cual respeto la vida de sus familias por petición de Xué después de aquel incidente nadie se atrevió a hablar como iguales a los dos jóvenes príncipes hasta que esa joven sirvienta llego a la casa

-intentare que no pase de nuevo señor- comunico la chica con seriedad

-está bien continua hablando- expreso su impaciencia por saber que era lo que incordiaba a su niña

-… después de eso la señorita Xué me pidió que me quedara, usted no lo sabe por qué está ocupado pero la relación entre su esposa y la señorita no es nada buena por lo que decidí quedarme, no paso mucho tiempo cuando su señora comenzó a hablar y dijo que Xué dejara de perder el tiempo… que la señorita estaba en una jaula echa de oro… muy bella pero una jaula a la cual debía acostumbrase pues jamas saldría de la casa-el enfado que el general sintió por escuchar esa crítica hacia su esposa se izo visible en su rostro no podía creer eso…¿era posible que la persona que amaba pudiera decir un comentario tan hiriente?

-¿estás insinuando que la señora que te ha dado de comer incordia a mis espaldas a Xué?- pregunto con seriedad el general a la doncella que comenzó ha dudar si continuaba a hablando, mientras dudaba la cara de Xué con lagrimas en los ojos le vino a la cabeza dándole fuerzas y consiguiendo que la muchacha se olvidara del miedo que sentía por ser castigada, miro con determinación al general a los ojos y pronuncio las siguientes palabras

-con todo el respeto señor, pero en su casa suceden cosas que usted desconoce-el general miro sorprendido a la muchacha pues parecía muy segura de lo que decía- si de verdad le interesa el bien estar de Xué debería prestar más atención a su hijo y preguntarle a su esposa por las intenciones que tiene el señorito con ella- en ese momento la muchacha hizo una reverencia- con su permiso me marcho- comunico la sirvienta marchandose enfadada sin esperar a que le dieran permiso, sin dudarlo y suplicando que el general le hiciera caso se dirigió a la habitación de Xué, dejando a aquel onorable hombre pensativo ¿sería cierto que desconocía lo que estaba pasando en su casa? Era algo que el general tenía que averiguar aunque fueran embustes de una sirvienta siempre podría castigar la más tarde, pero si era cierto que en su casa estaban haciendo infeliz a esa niña que siempre le havia entregado el amor que solo una hija podia entregar, las represalias hacia los responsables como siempre serian severas aunque fuera su propia esposa o su hijo, de alguna manera el general sentía que el cariño dado por esos dos hermanos era más real que el que recibía de su propia familia sin dudarlo el hombre se dirigió a los aposentos de su hijo donde una pequeña disputa estaba llevándose a cabo

Después de que acabara la competencia Kōto fue a los aposentos de Castiel escuchando sin planearlo una conversación, momentos antes la señora de la casa se encontraba sentada en la cama de su hijo

-¿qué tal las practicas cariño? – pregunto la señora de cabello rojo y ojos grises Iralia la cual recibió una fría mirada de su hijo que acababa de llegar a su cuarto

-como siempre- respondió cortante dando a entender a su madre su estado de ánimo

-¿qué es lo que te sucede? – cuestiono con un tono cariñoso y de preocupación

-nada-gruño

-es Xué de nuevo ¿verdad? – Al acabar la frase la mujer dejo escapar un suspiro- ¿Qué hizo esta vez? – pregunto con seriedad la madre del muchacho

-sigue con ese absurdo entrenamiento- comento apoyándose en la única ventana del cuarto- es una mujer, nunca acudirá a un campo de batalla y tampoco le hace falta defenderse en esta casa nadie le tocaría conociendo el temperamento de padre, pero ella no lo deja es como …- el joven callo no deseaba decir en voz alta sus pensamientos Castiel de alguna manera pensaba que estaba siendo retado por la protegida de su padre ya que el muchacho en numerosas ocasiones le había ordenado que dejara de entrenar para que aprendiera a administrar la casa como una muchacha normal ese hecho no era secreto para la madre del muchacho que comprendió con solo una mirada al rostro de su hijo lo que meditaba mientras a paso firme el joven Kōto se aproximaba por los pasillos al cuarto de Castiel

-solo tomala cariño y deja de preocuparte por pequeñeces- comento con un tono de arrogancia la mujer, ocasionando que Kōto se detuviera en correr la puerta y se escondiera para escuchar de que hablaban

-no seas estúpida-dijo molesto el pelirrojo- ¿has pensado que me haría padre?- pregunto el joven para sonar más tarde un golpe seco en una pared que expresaba su rabia acumulada- si le pongo un dedo encima estoy seguro que él es capaz de asesinarme aunque sea su hijo- comento con rabia en sus palabras, sin previo aviso una pequeña risa se escucho en la habitación perteneciente a la mujer

-si tu padre no se entera no habrá problema- después de decir eso la mujer se levantó de donde estaba sentada y se acercó a su hijo que la miraba sorprendido-¿crees enserio que Xué diría algo? Esa niña no abriría la boca por no causarle dolor a tu padre- al escuchar eso Kōto quedo sorprendido ¿Qué estaban planeando? Pensó sin querer creer sus sospechas, después de todo el pelirrojo era su amigo

-eso es verdad Xué aguantaría cualquier humillación por padre- comento más calmado Castiel dándole la razón a su madre-pero ¿Cuándo podría acercarme a ella? Siempre está con esa problemática de Elysabet y luego esta Kōto – un suspiro salió de la boca del pelirrojo- no es posible encontrarla sola nunca- comento el muchacho a su madre mientras Kōto comprendía por fin lo que planeaban pero era cierto que sería imposible que el pelirrojo encontrara sola a su hermana aun así le enfurecía que hablaran con tanta tranquilidad de ese tema, mientras el muchacho intentaba controlar sus ansias por irrumpir en el cuarto y reprocharles sus asquerosos pensamientos a las dos personas en el cuarto un suspiro se escucho en la habitación

-si ese es el problema te contare el pequeño secreto de Xué…-comento la mujer consiguiendo que Kōto se alarmara y evitando que Iralia dijera una palabra abrió la puerta del cuarto

-¿Cómo pueden hablar de mi hermana de esa manera?- expuso su enfado mientras los ojos de los dos se posaban con asombro en el joven pelinegro

-¡Eres un insolente!- dijo alzando la voz la señora de la casa observando con odio al joven impertinente sin percibir que su amado esposo escuchaba en esos momentos lo que hablaban ya que al ver a Kōto entrar sin anunciarse al cuarto decidió permanecer al margen para saber que sucedía

-ustedes son los insolentes … mi hermana no es ningún objeto para que hablen de tomarla como tal.. Ella es una princesa y merece su respeto- dijo exaltado exponiendo el secreto del general Choi mientras observando con severidad a Castiel

-te estás extralimitando- comento con rabia Castiel colocándose enfrente de Kōto el que encaro a el pelirrojo que dejo ver en su rostro una sonrisa altanera y burlona- esa mujerzuela es solo una princesa para mi padre y para ti para los demás en esta casa es solo una ramera…-cada palabra dicha por Castiel ocasiono que Kōto no pudiera controlar su temperamento antes de que el pelirrojo se diera cuenta su rostro recibió un golpe preciso de parte del joven príncipe

-por esa actitud es que mi hermana te odia y yo como idiota defendiéndote ante ella hasta hoy hemos sido amigos - expuso con tristeza en sus palabras pues el joven Kōto apreciaba al pelirrojo de verdad

- estas muerto- comento el pelirrojo dirigiendo un potente golpe al estomago del pelinegro que sorprendiéndose como los demás presentes diviso la figura imponente del general Choi

-Se acabó- resonaron esas palabras por el cuarto el rostro de los presentes era impactante pues la furia que despredía el general parecía interminable como las explicaciones confusas del origen del problema que el general congio sonsacar a su esposa, hijo y protegido el cual no dudo en decir sus conclusiones de la conversación que mantenían Castiel y Iralia

Ese día se ordeno como castigo el traslado de Kōto al palacio como guardia personal del joven rey, Castiel fue enviado a las fronteras de Huǒ la que vigilaría de posibles invasiones, para acabar con los problemas el general Choi acepto la petición de Xué que fue junto a Elysabet al bosque de Ores sin saber que no pasaría mucho tiempo para que la joven protegida del general llorarían lagrimas de sangre por los acontecimientos que se avecinaban.