Kagome Pov

¿D-Donde estoy?

-¡Kagome!

-¿I-Inuyasha?

-¡Kagome!

-¡Inuyasha!-comencé a correr sin rumbo alguno, solo corriendo hacia la voz de Inuyasha. No se en donde estaba, solo había oscuridad. no había un suelo, no había un cielo, no había nada.

Seguí corriendo, hasta que a lo lejos pude ver un pequeño punto de luz. Corrí cada vez mas rápido hacia el.

-¡Inuya...-no pude terminar lo que iba a decir, porque cuando estaba por hacerlo, una flecha atravesó mi hombro derecho. Mire hacia delante divisando otras tres flechas dirigiéndose a mi, quede inmóvil. No se por que no me moví, pero cuando reaccione, ya era demaciado tarde. Las tres flechas se clavaron en mi cuerpo, una en mi pierna, otra en mi brazo, y otra demasiado cerca de mi corazón.

-¿Kagome?-Inuyasha caminaba buscando algo, y cuando me vio, comenzó a correr a mi-¡Kagome!

-Inu...yasha-tenía muy pocas fuerzas, comenzó a faltarme el aire. Cuando Inuyasha llego, me tomo de los hombros y me abrazó.

-Kagome, dios mio.

-ya n-no hay n-nada que pue-puedas ha-hacer...I-Inuyasha -comenzó a salir sangre de mi boca, el sabor era muy agrio a comparación de otras veces en las que lo había saboreado.

-claro que podemos hacer algo, mira-de su bolsillo sacó la perla de Shikón, casi completa, solo faltaban unos cuantos fragmentos-solo faltan los que tienes tú. Podemos salvarte, tú no tienes morir.

-¿e-estas s-seguro de q-que funcionará?

-claro que si. Solo dámelos.

Dirigí la mano a mi cuello para buscar el pequeño frasco. Cuando lo encontré, observé su contenido, mirando los tres fragmentos de Shikón. Sin dudarlo, se los entregué a Inuyasha, que rompió el frasco, y acercó los fragmentos a la perla. Un destello de luz apareció de repente.

Mi vista aun estaba borrosa, pude distinguir una figura que se encontraba además de la de Inuyasha. Mi vista se adaptó y pude ver perfectamente a Kikio, la cual tenia el vientre ya redondo por culpa del embarazo. La perla comenzó a flotar y a soltar un brillo rosado. Y una voz resonó en toda la oscuridad.

-¿cual es tu deseo?

Me miró, luego miró a Kikio y sonrió. Se alejó de Kikio y se acerco a mi.

-creo que es mas que obvia la respuesta-sonreí, me había elegido a mi. Pero esa ilusión se fue cuando me pegó una cachetada, haciendo que salpicara algo de sangre, que aun corría por mis labios-esto es por intentar matar a mi hijo-su cara cambio a una de odio, y fue entonces cuando sentí algo caliente correr por mis mejillas, estaba llorando-perla de Shikón, deseo que Kikio viva hasta que yo muera, y que cuando eso pase, vallamos juntos al otro mundo.

Una luz brillo, Inuyasha desapareció al igual que Kikio. La oscuridad se transformó en la aldea en donde se encontraban encontraban todos mis amigos, estaban felices y contentos, viendo a un punto exacto. Busqué con mi mirada algo que pudiera llamarme la atención, y entonces mi mirada se centró en un bulto que se encontraba entre los brazos de Kikio. Era su hijo y el de Inuyasha.

-¡amor!-ellos miraron dirección al bosque, de donde venia Inuyasha con unos cuantos tanques llenos de arroz. Los dejó a un lado, para luego dirigirse hacia Kikio, la abrazó y la beso-ya volví.

-lo note-dijo para luego mirar a su hijo-Akito también te extraño-dijo al ver que el niño estiraba sus manitas hacia su padre.

-Pss...-mire dirección a un árbol, y me sorprendí al encontrarme con Shippo-Kagome, ven.

-¿que sucede, Shippo?

-por favor, has que vean la verdad.

-¿la verdad?

-ellos tienes que saber que Akito no es hijo de Inuyasha.

-¿q-que?

-¡Shippo!

-rápido, Kagome, vete antes de que te vean.

-Shi...-fue entonces cuando Sango apareció de entre los arboles, cuando notó mi precencia, solo basto un grito para que todos supieran que yo estaba allí.-¡largo de aquí, Kagome!

Luego de ese grito, todos dejaron de ver al niño y corrieron a mi, Miroku venia con el Hiraikotsu, el cual se lo entregó a Sango.

-¡fuera de aquí!

-¡corre, Kagome!-me gritó Shippo, y entonces reaccioné. Comencé a correr por el bosque, con todo mi grupo de ex amigos pisandome los talones.

-¡viento cortante!-Inuyasha había sacado a colmillo de acero de su funda, para rápidamente usarlo contra mi. No se como lo hice, pero salté tan alto, que me subí a la copa de un árbol, esquivando así el ataque de Inuyasha-con que te enseñaron a luchar.

¿Quien me había enseñado a luchar?

Por un descuido, el vórtice de Miroku, me atrajo haciéndome caer de la copa del árbol. Desde entonces todo se volvió oscuro.

O-O-O-O-O-O-O-O-O

Desperté al costado de un río de agua cristalina. Llevé mía manos a mis ojos ya que sentí la presencia de algunas lágrimas que cayeron de ellos, pero estas habían sido limpiadas.

Le hablé al viento, y luego Bankotsu apareció por detrás de mi. Entablamos una charla, mas bien una discusión. Pero me sorprendió mucho lo que dijo.

-¿que tal si te quedas con nosotros?-fue lo que dijo. Yo acepté de inmediato. Y luego de eso me acerque a el y lo abracé.

-gracias, Bankotsu.

-¡oigan! ¡el desayuno esta listo!-gritó Jakotsu justo luego de que hallamos terminado el abrazo.

-¡que bien! ¡tengo hambre!-comenzó a caminar, pero antes de seguir, me miro-¿vienes?

-...si-se dio la vuelta y siguió caminando, yo corrí un poco para llegar a su lado, y luego seguir caminando, junto con el.

Bankotsu Pov

Llegamos con mis hermanos, los cuales todos estaban despiertos.

-Bankotsu, ¿se puede saber en donde estab...-todos me miraron, y luego miraron a la chica que se encontraba a mi lado.

-Kagome, sientate a mi lado. De seguro que tienes hambre-dijo Jakotsu, haciéndole una seña a Kagome para que valla a donde el estaba. Mis hermanos siguieron con la mirada a la chica, que a kilómetros se podía notar que sus miradas la ponían nerviosa.

-gracias-él le pasó un trozo de carne de cerdo, que seguramente habrían encontrado Renkotsu y él cuando fueron a cazar.-mm...esta rico, ¿quien lo cocinó?-sonrió, desde que despertó, había estado muy triste.

-yo-dijo Renkotsu, quien al escuchar que le había gustado a la chica, infló el pecho demostrando superioridad.

-oye...-me llamó Mukotsu-¿que hace aquí la chica esa?-susurró.

-la trajo Jakotsu.

-¿y se tiene que quedar?

-eso que lo decida el.

-bueno...al menos puedo aprovecharme un poco.

-¡Mukotsu!-grito Jakotsu-es una pena que pueda oírte desde aquí, ¿no?-lo miro con una expresión que, cualquiera que la mirara, se aterrorizaría de solo tenerla cerca.

-...-guardó silencio.

-bien, es hora de irnos.

Inuyasha Pov

Abrí mis ojos, encontrándome con las ramas de los árboles que formaban algo como un techo. Miré a mi lado, pero no encontre con lo que quería que este a mi lado, Kikio ya se había marchado, y solo pude encontrar mi túnica de rata de fuego en su lugar. Suspiré. Me vestí para luego empezar a caminar rumbo al pequeño campamento que habíamos formado.

Fueron solo unos cuantos minutos los que tarde en llegar. Y cuando lo hice, todos se encontraban despiertos, pero sus rostros demostraban preocupación.

-¿que sucedió?-dije.

-¡Inuyasha!-gritó Sango cuando me vio-¿no la viste a Kagome cuando venias?

-no, ¿por que?

-cuando despertamos la señorita Kagome no estaba en su bolsa de dormir, creímos que se había ido contigo-dijo Miroku.

Shippo y Kirara me miraban fijamente, enfadados. Fue entonces cuando me di cuenta de que no había ido a la cascada para sacarme el olor de Kikio. Ellos ya se habían dado cuenta, pero ninguno dijo o demostró nada, en lugar de eso, solo bajaron la mirada.

-tenemos que buscarla-Sango tomó sus cosas y comenzó a caminar por el bosque, Miroku hizo lo mismo y la siguió. Pero ni Shippo ni Kirara se fueron, en cambio me miraron.

-eres un mal nacido-dijo Shippo-si tienes algo que ver con la desaparición de Kagome, me las pagarás-Kirara gruñó, demostrando así que estaba de acuerdo con lo que dijo-no diré nada, pero espero que puedas cargar con el peso tu mismo-se subió a Kirara, y luego se fueron con los otros.

Me quede en mi lugar, sin moverme un solo milímetro. Estaba sorprendido, pero aun así, no me arrepentiría de lo que había escho. Aunque...me dolió lo que dijeron sobre mi.

Lo pasado es pasado, recuerdo que una vez me dijo mi madre cuando pregunte sobre mi padre, al ser todavía un niño. Mucho tiempo pasó desde entonces, pero esa frace nunca se borró de mi mente. Me di la vuelta y comencé a saltar por las ramas de los árboles, alcanzando rápidamente a mi grupo, el cual miraba a todos lados buscando alguna señal de Kagome.

Habremos caminado por mas de dos horas, ya que el sol se encontraba a poco tiempo de estar arriba de nosotros, demostrando que en poco tiempo seria ya medio día.

-debemos parar un poco de tiempo-dijo Sango, quien solo comenzó a caminar un río que se encontraba cerca-traeré algo para comer, vuelvo en un rato-se fue, con Shippo y Kirara detrás de ella. Me subí a un árbol y comencé a pensar en donde podría estar Kagome. Era muy extraño que se hubiera ido sin decir nada. ¿me habrá visto con Kikio? me pregunté, pero descarté esa posibilidad, ya que le habría dicho a Sango, además habría tomado sus cosas y se hubiera ido a su época.

¿y si alguien se la llevó? Eso pudo haber pasado, si. Se levantó al amanecer para tomar algo, un demonio la vió y la raptó. Claro, como no lo pensé antes. Pudo haber sido un demonio, o...

Alguno de los 7 guerreros, ¿y si el tal Mukotsu había vuelto a raptarla? O Renkotsu, o el líder de ellos. Se me erizaron los vellos de solo pensarlo.

En poco tiempo regresó Sango con unos diez pescados frescos. Con ayuda de Miroku prendieron una fogata para comenzar a cocinarlos.

-que raro que haya desaparecido solo porque sí-dijo Sango viendo el fuego.

-tal vez solo fue a su época a buscar algo-dijo Miroku.

-¿sin decir nada?¿y sin llevarse su mochila?

-no te preocupes, Sango, la encontraremos en poco tiempo.

-ya están listos los pescados-dijo Shippo, para luego tomar uno y comenzar a comer. Todos los imitaron, despejaron un poco su mente por lo que parece, ya que comenzaron a hablar de otra cosa.

-¿tu no quieres Inuyasha?

-no gracias, estoy bien así.

-bien, creo que ya es momento de seguir buscando.

Todos se pararon y comenzaron a caminar hasta que llegamos a un camino, cerca de una aldea. Esta otra se encontraba pacífica, las mujeres recolectaban alimentos, los niños jugaban y los hombres solo hablaban entre si.

-una pregunta-dijo Miroku-¿no habrán visto a una chica de pelo negro azulado con vestimentas extrañas pasar por aquí?

-no, lo lamento-dijo una de ellas. Le preguntamos a muchas personas si la habían visto, pero nadie la vio.

Nos fuimos de la aldea y seguimos caminando, hasta que entonces, sentí su aroma.

-está cerca-dije-¡vamos!

Comencé a correr, con los demás siguiéndome. Shippo se encontraba sobre Kirara, quien en lugar de correr, comenzó a volar. Llegamos a un prado, lleno de flores de todo tipo, y de muchos colores.

Kagome, estaba frente a mis ojos, con el grupo de guerreros, caminando en dirección a la nuestra. Cuando Sango, Miroku, Shippo y Kirara llegaron, quedaron petrificados al verla con ellos.

-¡suéltenla!-gritó Sango, ellos nos miraron y solo pararon de caminar. Kagome estaba con la mirada baja, y todos los guerreros nos miraron pero dos de ellos tenían miradas muy diferentes a la de los otros.

Bankotsu, el líder, me miraba con vergüenza. Y Jakotsu, con odio.

-¿soltarla?-dijo Renkotsu-¿quien dijo que la secuestramos?

-ya me harté. ¡Hiraikotsu!-grito Sango lanzando su arma, Miroku solo comenzó a desatar la tela que cubría su vórtice, esperando para atacar.

Esquibaron el ataque, Bankotsu tomó a Kagome de la cintura y salto. ¿quien se creía que era para sostenerla así? Solo yo podía hacerlo. Cuando el Hiraikotsu estaba por volver, Bankotsu tomó su alabarda y lo golpeó, haciendo que callera y se clavara en el suelo.

Jakotsu comenzó a caminar hacia nosotros, Miroku quizo usar su vórtice, pero...

-ni se te ocurra, monje-dijo el que manipulaba los venenos. Saqué a Colmillo de Acero de su funda, preparando me para atacar.

-¡viento co...-no pude terminar, ya que Jakotsu había sacado su espada y la enroscó en la mía, igual como si fuera una serpiente, sacándola de mis manos. La tiró lejos y quedó clavada en el suelo, al igual que el Hiraikotsu.

Luego caminó hacia mi, se paró delante mio y sonrió, pero su sonrisa era tétrica.

-¿puedes darme la mochila de Kagome?-dijo con los ojos cerrados, la mochila la tenia en mi espalda-ahora-su rostro cambió a uno de completo odio.

-no tengo porque darte nada.

-¡Kagome! ¡corre!-gritó Sango, pero ella no se movió ni un milímetro-¿Kagome?

-¿es necesario que ella te la pida para que se la des? ¡olle, Kagome!-gritó, ella lo miró, y se alejó de Bankotsu, pero el de igual manera la acompaño, para acegurarce de que nada le pasara.

Caminó hacia nosotros, nos quedamos mirando como se acercaba.

-mi mochila, por favor-estiró su mano cuando estuvo por fin frente a mi, me quedé inmovil-¡Inuyasha, dame mi mochila!

Se la di, ella la tomó y comenzó a caminar al grupo de los guerreros, con Bankotsu y Jakotsu a ambos lados de ella. Jakotsu antes de darse la vuelta, me dijo.

-eres un hijo de perra.

Cuando Kagome paso por al lado de Sango, se le quedó mirando.

-lo siento, Sango-luego miro a Shippo, abrió sus brazos y él corrió hacia ella, Shippo estaba llorando-lo siento mucho, Shippo.

Dejó de abrazarlo y me miró.

-adiós, Inuyasha, ojala seas feliz-siguió con su camino, y llegó con el grupo, que al verla, sólo se dieron la vuelta, y comenzaron a caminar.

-Kagome... ¡eres una traidora!-gritó Sango con lágrimas de odio en los ojos, Kagome nos había traicionado, y nos dejó por los 7 guerreros.

Pude notar como ella paró sus pasos de repente, nos miro, y luego a mi. Pero cuando me vio a mi, note como lágrimas comenzaron a salir de sus hermosos ojos marrones. Jakotsu la abrazó, ella le sonrió y siguieron con su camino.

Fue entonces cuando me di cuenta de lo que quiso decir con "ojala seas feliz". Era mas que probable, que ella me hubiera visto con Kikio anoche. Y seguramente sabría que...estaba por ser padre.

Shippo me miró a mi, y su mirada estaba llena de odio, el ya sabia que esto había pasado por mi culpa, Kirara también me miraba, y comenzó a gruñir.

-lo siento...-fue lo que salió de mis labios, con un pequeño susurro, Shippo y Kirara me escucharor.

-un lo siento nunca será suficiente.

Fueron a consolar a Sango que estaba arrodillada llorando en el suelo. Miroku tenia la mirada perdida, y yo.

Yo solo podía arrepentirme de dejar ir una de las cosas mas preciadas para mi. Pero pensé, ¿por qué debería dejarla ir? no, no,no,y no. Ella me pertenece, si no fuera por mí, ella seguramente ya habría muerto.

Lo menos que ella podía hacer...era ser mía.

-no te dejare ir...-dije con la mirada baja, en un susurro que se lo llevó el viento-...tu vida me pertenece, Kagome...

Continuara...

-oOo-

Buenas, ¿ cómo andan?

Espero que les haya gustado el cap de hoy. Les voy informando a los lectores que pronto publicare una historia para un concurso de Fics de Inuyasha... Les pido que me sigan de quien le gustaría que lo escriba: ya sea de Bank x Kag-Inu x Kag- Sess x Kag- Sess x Rin- Kog x Kag- Miro x Sang- Miro x Kag- O algún trio amoroso o algo por el estilo, mientras mas alocada la pareja mejor.

Les pido que me digan de que pareja les gustará mas.

Solo eso, nos vemos en la próxima. Adiós ~~