MARTES

PRIMER INTENTO: ACECHANDO

By Natsumi No Chiharu

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Al día siguiente, en la mañana, Neji llegó sin previo aviso a las instalaciones del hospital en donde en ese momento se encontraba Sakura terminando el turno de la mañana. Sakura respondió a esta invasión armándose hasta los dientes y levantando barricadas hasta en su propia oficina. Ella no creía necesario desperdiciar la energía de sus subordinados en "exorcizar" a este indeseable demonio, pero tampoco sentía ninguna afición en mirar al presumido Hyuga a la cara, de ninguna manera.

Así que, ella sólo escuchó como el merodeador, acechaba educadamente e intencionalmente fuera de su puerta, preguntándole de vez en cuando si estaba dispuesta a sentarse con él para tomar el té. El hecho de que ella sólo respondió a tres de las siete preguntas, y todas en sentido negativo, no lo desanimó en absoluto. Es más, solo la repentina aparición de un ninja a servicios del Hokage pidiendo la presencia del capitán anbu del escuadrón de seguimiento para la presentación de un reporte, logró por un buen rato desviar la atención de Neji de su puerta. Sakura emitió un suspiro de alivio y abrió la puerta tan pronto como el gran genio se disipó.

Mientras duró su calvario, a su vice-capitana no se le pudo encontrar en ninguna parte. Oh bueno. Ella habría sido inútil, de todos modos. Y además, ¿Acaso era necesario a esa descerebrada para que ella hiciera frente a su molesta situación? Por eso, ella decidió que la próxima vez que se enfrentara con el frío rostro de Neji Hyuga, le haría saber, en términos inequívocos, que NO estaba interesada en su oferta. Eso debería ser suficiente para poner fin a este sin sentido asunto, al menos, eso fue lo que ella creyó y no fue hasta que Lee y Naruto cometieron el error de alertar a sus senseis de la situación (incluyendo a Tsunade que en ese momento se encontraba regresando a Konoha después de unas muy largas y merecidas vacaciones), y entonces, cayó en cuenta de que ella realmente tenía un problema y uno muy grave.

Realmente en estos momentos Neji creía que no había nada más peor que escuchar a su sensei y a Kakashi sobre la decisión de escoger a Sakura como su futura esposa.

-Ya sabes, sólo entre nosotros, creo que has hecho una excelente elección para tu futura esposa- Guy-sensei en voz baja le dijo a su pupilo.

-Las ninjas son atractivas principalmente ella…- Kakashi no pretendió fingir desinterés o ignorar las palabras de su amigo –pero si le haces daño te las veras conmigo…- dijo Kakashi en tono paternal como advertencia y otro tono que Neji no pudo reconocer.

Guy tosió -…Pero en cualquier caso querido pupilo debemos aconsejarte insistentemente que reconsideres tu decisión, ya sabes por motivos de carácter de la pupila de Lady Tsunade...- iba a decir algo más pero se vio interrumpido por su amigo

Kakashi abrió la boca –... evidentemente y claramente estoy de acuerdo con Guy mira que escoger a Sakura como esposa de veras que hay que ser valiente o estúpido para hacerlo- y Neji le lanza una mirada furiosa al Sexto Hokage mientras Kakashi seguía leyendo su Icha Icha y revisando reportes de las misiones realizadas por los ninjas de Konoha a su servicio.

Pero Neji ya había perdido la paciencia -No puedo hacer eso- dijo tajantemente.

-Entiendo que estés determinado, sin embargo, ella se ha negado rotundamente- Dijo Kakashi examinando los hechos antes de llegar a una conclusión.

- lo sé- mientras a Neji ya le surgía una pequeña vena en la frente de tan solo oír a estos par de locos mientras su mente se preguntaba mentalmente -¿¡Cómo diablos llegaron a hacer senseis y uno Hokage!?-

-Por favor, querido pupilo no me digas que tienes la intención de crear una situación potencialmente peligrosa aquí, simplemente para satisfacer tu orgullo herido- dijo sin pensar Guy en las consecuencias futuras que eso podía ocasionar con su alumno.

Neji levantó una de sus bellamente esculpidas cejas. ¡Por supuesto, tenía la intención de crear una situación! -…Si hay una situación…- inhaló -…sería una creada por Haruno…- sentenció mientras salía del despacho del sexto.

Neji estaba convencido de que sería así. Del mismo modo, en que ocurrió con Tenten, cambiar la negativa de Sakura sería bastante extenuante para ambos.

Alrededor del mediodía, como había imaginado, mientras dirigía su camino al campo de entrenamiento que usaba el escuadrón médico, un grupo de hombres de negro y con sus respectivas máscaras que comenzaron a llover sobre él desde el claro cielo azul. Él se limitó a golpearlos usando su byakugan para bloquear cualquier movimiento de ellos y continuó su estoico camino. Pero, para el momento en que llegó a la oficina de Sakura en el cuartel de ella, por arte de magia ella había desaparecido sin dejar rastro. Esperó a que fueran las 14:00 horas y luego regresó de su fallido intento a su propia oficina. Había que hacer el papeleo pendiente de las misiones ya hechas por su escuadrón.

Decidió esperar una hora para asegurarse de que ningún miembro del "comité de bienvenida" que se presentara en su camino sobreviviera para avisarle a su futura esposa de su visita. Él había perdido algo de espacio, obviamente, la última vez. Pero algo curioso ocurrió, no fue necesario defenderse a unos pocos metros por fuera de las instalaciones del escuadrón anbu médico que fue entrenado no solo en medicina sino que además en todas las demás ramas que los ninjas dominaban, ellos las perfeccionaron aún más, entonces, él fue repelido por alguna misteriosa fuerza, y sólo asumió que podría ser algún tipo de barrera. Se sentó en el suelo y aquello lo lanzó hacia atrás como unos tres metros, aún algo confuso, se puso de pie, desempolvó su ropa, y se acercó con cautela. Él extendió su mano, pero la retiró y sacudió de inmediato, notando que sus dedos se habían quemado. El ángulo de su entrecejo descendió como unos diez grados.

-¡Que rayos!... ¿Desde cuándo puede hacer eso?...- iba pensando él mientras se dirigía a los territorios del Clan para curarse la quemadura mientras pensaba que otro tipo de acción sería apropiada para esa situación.

De entre los arbustos, por dentro de la barrera Sakura lo observaba marcharse. Su propio ceño se frunció en aproximadamente treinta y siete grados.

Ella tenía un problema, se volvió a repetir mentalmente, y tenía que resolverlo pronto o tendría que atenerse a las consecuencias de ese juego.

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Que les parecio hay unos ligeros cambios, espero que lo puedan ver.

Atte.

Natsumi No Chiharu