Este es el final de la historia, espero les agrade y estén pasando una buena navidad, ojala puedan regalarme su voto para este foto, si es que les agrado la historia y espero que tengan una excelente noche buena.
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Registrense seguro les agradara.
24 de Diciembre.
Ryoga se quedó estático, observando a la castaña con los ojos bien abiertos.
Tal vez por los sucesos del día o sencillamente un tornillo se zafo de su cabeza por los golpes que Shampoo y Ranma le dieron.
-No gracias, la familia y los amigos pueden reunirse cualquier día.- El muchacho reanudo su andana.-
La cocinera con la boca abierta. -! Eres un tarado Ryoga!- dio vuelta y de un golpe cerro su restaurante.
24 de Diciembre.
Al día siguiente, todo era locura en el Dojo, Kasumi se apresuraba desde muy temprano a terminar los platillos para la cena, comenzó con el pavo, entremeses y bocadillos.
Nabiki, Soun y Genma, hacían por reparar los destrozos en la casa que dejaron Ranma y todo su harem con Mousse incluido el día anterior y que dejaron por saldo una pared atravesada, la sala echa un caos, un estanque sin agua y de alguna manera la bañera termino en el techo.
Ranma y Akane adornaban la sala de entrenamiento, un silencio incomodo reinaba entre los prometidos.
-Oye Akane pasame las esferas y la escarcha.- Ranma se encontraba en la escalera fijando adornos.
-Pídeselo a Shampoo.- La chica le volteo la cara con disgusto.
-! Ya te dije que es ella quien...!-
-No me interesa, lo que tengas que decir.- Corto la joven de cabello corto.
-! Solo pásame las...-
-Tómalas tú!, !Osh!- Acto seguido aventó lo primero que encontró a su rostro, Ranma perdió el equilibrio y cayó desde lo alto de la escalera.
Akane salió arrojándole encima las esferas y la escarcha. -O tal vez Kodachi quiera ayudarte.- espeto sarcástica.
La menor de las Tendo se encamino a la entrada del Dojo, cambio su calzado. -¿Akane a dónde vas?- pregunto Kasumi desde la sala.
-Voy a entregar las invitaciones.-
-¿Aun no lo haz hecho?-
-Perdón, pero es que ayer lo olvide por completo.- Una risilla salió de su rostro. -jejeje.-
-Está bien hermana apresúrate y podrías traerme un poco de jugo y especies-
-! Claro!- La joven se puso un abrigo aún más grueso y un gorro.
-! Espera Akane!- Ranma corría para alcanzar a su prometida y esta con tranquilidad lo ignoro y le cerró la puerta en la cara.
La chica de cabello corto había entregado ya las invitaciones a Hiraku, Dr Tofu, Shinnosuke, Sentaro su abuela, Hinako, Tsubasa e incluso a Mariko, ademas de otras muchas solo faltaba un par de personas, caminaba por la calle, saltaba con sus botas de plástico sobre los diminutos cúmulos de nieve que se llegaban a formar, pequeñísimos copos caían y un par de ellos los alcanzo con la lengua y esperaba a que se le derritieran, sin duda la suya era el alma de una niña. Pronto diviso su destino final, apresuro el paso, tenia que estar de regreso en casa antes de la tarde.
Abrió la puerta sin tocar, mantenía esa mala costumbre cuando estaba distraída.
-! Buenos días!-
-!Oh!, !Akane!-
-Que sorpresa, no te veía desde... clases.-
-Perdón que te moleste, pero quería darte esto.- La chica de cabello corto extendió su mano.
Ukyo tomo el sobriecillo y lo abrió. -! Vaya!, parece que tendrán fiesta como todos los años.-
-Y estas invitada.-
-! Gracias!, ten por seguro que estaré allí.-
La castaña alcanzo a ver algo entre las manos de la chica, con un nombre que reconoció, una mirada seria apareció en su rostro. -Si buscas al menso de Ryoga, creo que lo vi acampar en el parque.- La cocinera volteo la mirada.
A la chica se le ilumino el semblante. -!Gracias!- Akane salio y apresuradamente se dirigió al parque.
La menor de las Tendo, reviso cada parte del parquecillo, pero no lo encontró por ninguna parte, solo miro la tienda de campaña del joven, pero ningún rastro de él. La chica sabía que tenía que regresar pronto al dojo para terminar con los preparativos de la cena, sin más decidió volver frustrada.
Ryoga hacia el intento por caminar por la densa nieve, regresaba a su campamento con algo de leña y comida para el desayuno, aunque ya era bastante tarde para llamarlo así, como siempre se le había complicado casi como si de una cruzada se tratase, su desorientación solo lo perdía mas.
-Oye Ryoga enserio deberías pensar en buscar ayuda, tu campamento esta allí.- espeto Ranma que lo iba siguiendo desde hacía un rato.
-! Que quieres Saotome!-
-Solo vengo a darte esto.-
-Es navidad, no voy a dejarte aqui solo.-
-...¿Lo dices enserio?...- El chico de amarillo revisaba el sobre.
-Claro que si amigo, eso si no te vuelves a perder cerdillo.-
-!Ranma eres un...-
El chico de la trenza solo echaba a reír. -Akane se desveló haciéndolas para todos.-
-...Akane...- suspiro el joven de la vandana.
La noche se hizo presente, todo era gala en casa de los Tendo, las mesas con adornos, el sake, y los antójales platillos de la mano de una esmerada Kasumi, Shampoo, Ukyo, Mousse, y Cologne compartían mesa. El chico intentaba llamar la atención de la peli-azul, Ukyo estaba expectante a la aparición de su amado, Cologne comía despreocupadamente. Mientras la función continuaba con una improvisación entre Genma panda y Haposai, haciendo bromas y unos actos de una antigua obra de kyojo-mono.
Las luces se apagaron y uno de los actos más esperados estaba por comenzar, Akane tomo el micrófono y su valor se desvaneció, la chica se sonrojo, al ver el dojo repleto, sintió que el corazón se le aceleraba, la pena se apodero de ella, intento abrir la boca. -! Mi amada Akane, Todos queremos escuchar tu hermosa voz.!- Grito Kuno.
-! Deléitanos Akane-chan!- le siguió Haposai.
La joven solo seguía enrojeciendo y enrojeciendo, nunca había sentido esa sensación. La muchacha se paralizo por los nervios e intento tomar aire, las palabras no salieron. Ya había echo el acto, pero nunca lo había echo sola y ello se notó de inmediato.
-Dare mo inai umibe ni,anata to futari
Hashagi sugita toki ga shizumaru -
Akane se sobre salto, giraro su cabeza a la izquierda y observo a Ukyo haciéndole compañía, en el escenario, la castaña le guiño el ojo. La menor de las Tendo le sonrió y siguió a letra.
-Mukuchi ni natta hitomi ga
Naze ka kowai wa
Sora mo,umi mo,nami mo tônoku no -
Amabas chicas lucían esplendorosas, Ukyo con un suéter blanco y mallones negros, la chica de cabello corto vestía un abrigo corto color arena de manga larga, las caras de sorpresa y felicidad invadian todas las mesas, aplausos y suspiros eran arrancados por ambas chicas.
Ranma y Ryoga llegaron a al dojo, apenas entraron, Shampoo se le abalanzo al oji-azul, Ryoga quedó estupefacto al ver a ambas chicas en el improvisado escenario en medio de la habitación oscura.
-Puratonikku de tsuranuite ne
Anata ga suki-
Una noche buena inolvidable como tantas otras, las chicas bajaron en medio de la algarabía y el reconocimiento, Kuno intento atrapar entre brazos a Akane pero ella lo mando a volar, Shampoo y Kodachi se peleaban a Ranma , Ukyo pronto se les uniría. La menor de las Tendo se preparaba para entrar en la refriega pero alcanzo a ver a Ryoga embobado en su imagen, al darse cuenta el chico del colmillo, bajo de inmediato la cabeza y la chica fue a buscarlo, esta lo abrazo con tanta fuerza y calor que hizo que este alcanzara el séptimo cielo y regresara de él.
-Pensé que no vendrías, gracias por estar aquí.- Apenas susurro, la joven se separó escasos centímetros y le mostro un broche de papa noel que colgaba discretamente de su suéter.
-Fue muy lindo de tu parte.- El chico estaba rojo de la pena, la muchacha le guiño un ojo.
Ukyo, Ranma, Mousse, Shampoo, Kuno y compañía causaban más y más destrozos dentro del dojo, Akane cambio la sonrisilla coqueta por una de enfado.
-! Oigan que les pasa, van a destruir mi casa otra vez!- La joven entro de lleno al forcejeo.
Ryoga aún estaba en el paraíso y comprendió que esta ocasión la navidad le había sonreído y esta vez las largas andanzas valieron cada paso, que una sola sonrisa valía la pena, pero también noto que su sentimiento no era el de un enamorado, sino el de ver a su musa feliz a cualquier costo, más allá de un compromiso, era un amor verdadero y puro.
En su hipnotismo, intercambio miradas con Ukyo, un solo segundo pero pareció durar una eternidad, la chica entre cerro los ojos y le saco la lengua, Ryoga solo la contemplo, mientras sus labios se torcieron ligeramente en algo parecido a una mueca de aprobación, la chica volvió a los jaloneos.
Bueno asi termino esta historia corta espero les haya agradado y espero esten disfrutando de estas fecha, un abrazo y pasenla de lo mejor.
