Siento verdaderamente la tardanza, no había escrito mucho así que no subí nada, no quería dejarles un capitulo meramente corto.
Aquí les traigo mi siguiente capitulo espero les agrade.

Antes de comenzar a lectura, un pequeño recado:

Los personajes Kamiya Kaoru, Himura Kenshin y los demás que ya conozcan son propiedad de Nobuhiro Watsuki.
Espero den un poquito de su tiempo y lean mi pequeñita novela, gracias y disfruten de su lectura.

Con cariño: Zafiro (Conocida como: Shitami-chan-Onne-sama)


II: Preguntas sin respuestas, los ojos de un asesino.

— Tengo miedo. —Dijo con los ojos y con un acento extranjero.

— Debo de alejarte del imbécil de Juan… —Puso los ojos en blanco—. Se te están pegando las malas mañas.

— ¡Cállate y ayúdame a entender este mugroso laberinto! —Shinta la vio con Los ojos curiosos—. ¡Que me ayudes con esta enredadera de nombres y aspectos personales!

— ¿Por qué te pareces a ese hombre?

— No tengo idea, ¿Por qué no le preguntas a la chica que escribió el libro o al chico que se encontró?

— No seas sarcástica Kaoru.

— Pues no seas…

— Mejor sigamos leyendo…

Tomo el libro y comenzó a leer en voz alta:

Me compuse de mi confusión y le dije;

-¡Pareces más débil de lo que me pensé, Hitokiri Battousai!- Empuñe mi Shinai.

El hombre izo un sonido muy cómico. Parecía en verdad la voz de una mujer.

-¿¡Oro!?-

Kaoru miro con los ojos en blanco el libro que ya estaba tirado en el suelo.

— Esto tiene que ser una mala broma.

— ¡Jajaja! —Su hermano estaba acostado sobre su espalda riéndose—. Efectivamente Jajaja el igual Jajaja ¡A TI!

— Te voy a…

— Ya está bien, cálmate… Jajaja…jiijii…

Se compuso durante unos segundos y volvió a sentarse con el libro en sus manos.

— Veamos que más dice este interesante libro… jijiji… —se cayó la risa al ver la mirada inquisitiva de su hermana sobre el—. Muy bien. —Se acaro la garganta pero sentía aun la mirada afilada sobre su persona—. ¡Deja de mirarme así! —La joven rodo los ojos—. ¿En dónde estaba?

Aguante las ganas de reír y me lance para atacarlo, este salto al memento que trate de asestarle un golpe en la cara. Alcance a escuchar cómo decía `Oro' seguido del sonido de la madera quebrándose, voltee y me quede con la boca abierta por la sorpresa y confusión. El muy desgraciado se había parado en unas cajas de madera que estaban a mí izquierda y estas no soportaron su peso quebrándose y dejándolo entre los escombros. Lo primero que pensé fue;

° Efectivamente no es una mujer, tiene los kosodes abiertos dejando ver que tiene pectorales… Si, es hombre °

Le seguí preguntando si era el asesino Hitokiri Battousai y él simplemente me respondió con;

-Vagabundo.

Lo mire fijamente durante unos segundos mientras este sacudía su cabeza para quitarse unos baldes aun entre los escombros de madera.

-Soy un vagabundo. Además, ¿usted cree que con esta Katana podría dañar a alguna persona?

Me confundí un momento. ¿Me estaría tomando el pelo? Me estaba ofreciendo tomar su Katana, desconfié al principio pero no dejaría ir a este hombre sin saber bien que no era el asesino que buscaba.

Desenvaine la Katana y me sorprendí, ahora sí que no comprendía nada.

-Tiene el filo del lado opuesto…- Dije sin creerlo y la observe.

-Es una Sakabatou. (Espada de filo invertido)

— ¡¿Sakabatou?! —Grito Shinta.

— ¡Madre mía! —misio con sorpresa Kaoru—. Una Sakabatou… ¡¿UNA SAKABATO?!

Los gemelos se miraron y por un momento creyeron gritar.

— ¡Tenemos que guardar la compostura! —dijo Shinta razonando—. No puede ser una Sakabatou.

— ¡Pero si allí dice que esa espada es una Katana, nada más y nada menos que una Sakabatou! —Afirmo Kaoru.

— ¡P-pero no existen las Sakabatou!

— ¡Pero claro que existen! —Contraataco Kaoru—. ¡Padre tiene una!

Ambos se quedaron en silencio. Kaoru miro con los ojos enormemente grandes a su hermano que tenia la mandíbula desencajada de su lugar normal y se dio cuenta de lo comprometedor que esto era, tanto para el vagabundo como para su padre, en un segundo tenia la mente al rojo vivo, y comenzó a pensar con fluidez, ¿Y si la tal Kamiya y el vagabundo, eran familiares de ellos? ¿Si eran sus tíos o quizás…?

— Sigamos leyendo.

Exclamó Shinta con el libro abierto leyó en voz alta.

Está bien…el tipo estaba más que limpio. No escuche mucho de lo que decía y yo respondí nada más porque si.

-Creo que eh probado mi inocencia.

Me enoje, ¿es que no tenía entendido nada de lo que ocurría en esta época?

Le comencé a dar el sermón de su vida diciéndole lo comprometedor de llevar una Katana a la vista de todos en un día que comenzaba a ser soleado. El muchacho me veía con sus ojos sorprendido y hasta temeroso. Vi que me había olvidado del tipo de espada que tenía en las manos y la estaba agitando a centímetros de su cara.

¡Jajaja! Su cara era muy cómica. Aguantando me la risa y siguiendo ablando me fije de nuevo en sus cabellos y ojos. Pelo tan rojo que lo confundías con a cascara de una manzana y sus ojos de un violeta brillante y hermoso.

— ¿Cabello Rojo? —El chico la vio como si no se lo creyera—. ¿Ojos Violetas?

— ¡Esto está muy mal! —Riño enojada—. Como puede…como… ¡Ah!

— Y menciono su cabello y ojos dos veces…

— Y la espada…

— La Sakabatou…

— Esto está cada vez más raro para nosotros…

— ¡Más para mí que para ti Ni-san! —Le dijo cortante.

— Bueno…Si…Pero me intriga mucho que este hombre tenga tanto parecido a ti…

— ¿¡Y tú crees que a mí no me intriga!? ¡Me acaban de describir en versión hombre, en un diario escrito por una chica que vivió en los comienzos de la Era Meji que de seguro ya está muerta!

— Ten más respeto Kaoru… Esta chica ya murió o es muy anciana ahora…

— ¡Y ahora me hablas sobre el respeto!

— Kaoru…

— Perdón, estoy conmocionada… —Nuevamente le llego a la mente esa idea anterior.

— Yo conozco esa mirada... —Le prestó atención a su hermana—. ¿Dime, que tienes en mente?

La chica le arrebato el libro, y comenzó a pasar hojas como loca buscando una fecha más reciente.

— ¡Mira lee esto! —Le pone el libro en la cara.

— ¡Dame eso! —Le arrebata el libro y lee lo escrito.

*5 de febrero del 13 de la Era Meji*

-Soy madre, me siento tan feliz-

Hace apenas unos días di a luz a un precioso varón de ojos lilas y cabello rojo oscuro casi castaño. Me siento tan feliz y más cuando mi marido está a mi lado.

Siento que Kenshin no estará mucho tiempo a mi lado…Pero sé que no importa cuánto tiempo pase lejos de mí, él siempre regresará.

Todavía no elegimos nombre fijo para el bebe, sin embargo a mí me gusta mucho el nombre; Kenji.

— Tal vez deberías preguntarle a madre el nombre del papá de nuestro padre… Esta mujer menciona a su marido con el nombre de Kenshin…

— ¿¡A caso dijiste Kenshin!? —Grito sorprendida la chica.

— Si, ¿Por qué tanta sorpresa?

— ¡Hace 3 días Seijurō-Sensei me llamo por ese nombre mientras entrenábamos!

— ¿Enserio? —La ve asentir fervientemente—. Tal vez deberíamos preguntar finalmente…

— ¿¡Que tal si son nuestros abuelos!?

— Mejor iré a buscar a Komiko-sama… Creo que entraste en shock… Necesitas atención medica… —El chico izo ademan de levantarse pero una mano lo sostuvo—. Kaoru…

— Respóndeme una pregunta nada más y si no es lo que quiero te dejo ir…

— Habla.

— ¿Conocemos tan siquiera el nombre de los padres de nuestro padre?

— No… —Contesto sorprendiéndose—. Nunca lo hemos sabido…

— ¡Exacto! ¡Y puedo apostarte que el hombre que está aquí es nuestro abuelo!

— Pero no dice que sea aquel vagabundo que menciono en las primeras páginas…

— ¡Ella dice que se caso con su hermoso samurái de cabellos rojos y ojos violetas que tanto ama! —Le paginas anteriores—. ¿Cuántas pruebas más quieres? Además dice que es un samurái, ¡eso explicaría nuestros gustos por a lucha y el de papa!

— Esto es demasiado irreal, Kaoru.

— Pero también muy obvio. —La chica se pone de pie.

— ¿A dónde vas? —Pregunta mientras se levanta.

— A conseguir respuestas. —Se dirige a la puerta tras arrebatare el diario a su hermano.

"No dejare que me mientan esta vez. Ciento en lo más profundo que esta joven y este samurái son parte de mí familia. Lo probare, lo prometo."

— ¡Kaoru!

Grito Shinta tras ver como su hermana salía corriendo a toda velocidad de dojo.

— Demonios. —Musito mientras corría tratando de seguirle el paso a su hermana—. Por favor detente…

Jamás en lo que tenían de vida habían dejado el dojo, esto era malo, no conocía las calles y su hermana podría perderse fácilmente al igual que el. Palideció cuando vio como abría las puertas del dojo de par en par y salía corriendo sin hacerle caso a sus gritos y advertencias. Dudo un poco al ver la calle, ya la conocía pues siempre que se subía a techo de su cuarto observaba a las personas pasar y reír, pero esto era diferente, la pisaría por primera vez y lo que es peor; terminaría perdido que era lo más seguro que ocurriría. Piso un poco con el pie sacando la cabeza, verifico que no había nadie en la calle y sin señales de su madre salió corriendo hacia la derecha, tenía que alcanzarla costase lo que costase. Sin tener éxito se trepo al techo de una casa y observó todo, una cabellera rojo sangre era lo que estaba en su mira cuando oyó como preguntaba una chica de ojos violetas a unas personas palabras que no entendió.

Con un brinco largo y cayendo limpiamente en el suelo se postro detrás de su hermana, la pareja con la que estaba hablando Kaoru vio más allá de ella y esta supo lo que ocurría. La encontró, ¿Porque tenía tan mala suerte cuando encontró a esta chica diciendo que había conocido a la Kendoka Kamiya Kaoru? Dio un "¡Gracias!" Antes de salir corriendo escurriéndose entre los brazos de su hermano. ¡Por un pelo de gato se le escapo! se disculpo por la interrupción con la pareja y salió en la dirección en que corrió su hermana, tras uno cuantas vueltas serradas siguiendo el sonido de los pies de su hermana la vio eligiendo un camino, esta se percato de él y salió hacia la derecha nuevamente. Dejarla en paz era lo que ella quería pero no le daría e gusto, los iban a matar por escaparse, literalmente ablando, del dojo, se las pagaría por hacerlo desobedecer a sus padres y tíos con lo de no salir nunca del dojo. La siguió hasta que se le perdió de vista, más desesperado por saber que es lo que haría su hermana corrió todo lo que las piernas le daban. Paso por 5 calles antes de oír un grito femenino, abrió los ojos sorprendido cuando vio a una mujer salir de una calle con las prendas echas tiras, llorando la mujer se le acercó desesperada gritando.

— ¡Por favor! ¡Ayúdeme! ¡Ayúdenla! ¡Ayúdenos por favor!

— ¿Señorita, que sucede? —Por muy joven que fuera, el era un caballero y sabia defenderse como defender los demás.

— ¡Unos hombres me atacaron con katanas y me rodearon hasta llegar al callejón…! —Apunta al callejón—. ¡Otra chica me quiso ayudar y termino acorralada por ellos!

Abrió los ojos desmesuradamente, ¡su hermana! Tenía que ser feminista y protectora de mujeres la muy… Observo a la mujer, o más bien, niña que tenía enfrente. Tenía unos moretones en su rostro, su cabello estaba revuelto, los ojos marrón rojos de tanto llorar, rodeaba los 14 de seguro, se sorprendió al ver que le ganaba en altura… ¡Pero si el solo tenía 11 años! Despertó de su sorpresa al ver las manos de la jovencita en postura de ruego.

— ¡Se lo ruego! —Volvió a derramar lágrimas abundantes—. ¡Me dijo que escapara y que huyera, pero no puedo! ¡AYÚDELA! ¡POR FAVOR!

— ¡Rápido valla asía la comisaria y dígales lo que ah ocurrido!—La mujer comenzó a agradecerle fervientemente—. ¡Apúrese, señorita!

— ¡Si, si! —Observó cómo se alejaba velozmente, gracias a su kimono desgarrado, hacia la policía.

Precavido, comenzó a correr hacia el callejón.

— Kaoru… —hablo para sí mismo—. ¿En que te has metido?—Dio vuelta, paró en seco y apretó los puños

Quiso estrangular a todo el que se le cruzarse al ver cómo era la escena frente a él. Su hermana en el callejón, rodeada por un grupo de hombres armados con katanas, eran robustos, fantoches y por su postura estaban por atacarla, se sorprendió al ver a uno en el suelo inconsciente, no tenia rastros de sangre, suspiro, se fijo mejor en su hermana, tenía los ojos afilados y siniestros, los labios convertidos en una fina línea, más sorpresa cuando miro la espada entre sus manos, esta estaba volteada con el filo para adentro y Kaoru estaba en posición de batalla.

"Por eso no hay rastros de sangre en la espada, ni en el hombre… Por dios, esto será muy conveniente para probar sus reflejos y el fruto de su entrenamiento"

Miro preocupado a los hombres más que por su hermana ya que no la detendría, probaría sus movimientos. Ella no tendría piedad si la intentaban atacar, más teniendo una espada de verdad entre sus manos, Kami amparara a las victimas que caerían a suelo en segundos, la técnica de luchar de Kaoru era la de velocidad sobrehumana y golpes letales en puntos específicos, si estuvieran en la época del Bakumatsu lo más seguro es que ella sería una asesina ejemplar, arrugo la frente ante este pensamiento. Su hermana no era asesina, ni hoy, ni nunca. Por muy restringidos que estuvieron a salir de su hogar, se les dio una muy buena educación y sabían la mayor parte de las guerras que se dieron para dar comienzo a la Era Meji, de eso ya casi 60 años, en ese tiempo hasta una mujer era un enemigo a temer si era astuta.

El metal sonó dando aviso a inicio de la pelea. Para cuando parpadeo 2 veces de los 7 hombre de pie ahora solo quedaba uno que dada la posición de sus rodillas sobre el suelo diría estaba suplicando por su vida. Sintió la bilis subírsele a la garganta al ver al patán que tenía enfrente, ¿Cómo ponerse a suplicar si antes estaba a punto de violar a ella después de que fallara en violar a la chica que salvo? No podía creerse lo que pasaba en este momento, el hombre tenía agallas y las tenia realmente grandes por intentar quitarle la inocencia, matarla y después pedirle a ella misma perdonarle.

— Se lo rugo, ten consideración conmigo…—Se sintió rabiar a escuchar las suplicas de la basura que tenia arrodillada a sus pies—. No le ataque y no intente hacerle nada, ¡perdóneme por favor!

Shinta se asusto al ver en los ojos de Kaoru el color violeta mezclarse con el dorado, ¿Estaría viendo mal o era su imaginación? ¡Su hermana había cambiado en el color de ojos! Apretó la espada en sus manos controlando la ira, ¿cómo se atrevía a decirle esas palabras? ¡ÉL, que intento violar a una chica casi de su edad y tras fracasar fue quien dio las órdenes de desvestirla y amordazarla!

— No mereces ni siquiera hablar por tu cobardía al intentar violar a una niña… —Tomo la Katana como dios manda y le levanto la cabeza con la punta—. Mírame.

Ordeno obligando al hombre a obedecerla, la piel se le puso como papel al ver a la chica, tenía los ojos dorados que antes eran violetas, estos prometían muerte más que cualquier otra cosa. Sintió el sudor frio en la frente y el fio del arma en su mentón, lo mataría, esta chiquilla lo mataría sin ningún remordimiento.

— ¿Tan hombre te crees por haber hecho esto, que ruegas por una vida que solo tendrá a más chicas en su lista de sufrimiento? —la palidez del hombre fue cediendo pero los ojos oro de Kaoru seguían flamantes de ira contenida—. ¿Acaso piensas que será una gran ventaja y felicidad que te perdone la vida?

— Yo…

— Dime… —Se arrodillo ante él aun con la espada en sus manos y esta vez en el cuello del hombre—. ¿Sera, por así decirlo, grato a las chicas que de seguro abusaste y mataste el que sigas impune por tus atrocidades?

— Yo…

— ¿Meterte en una banda de abusadores, matones y corruptos fue lo correcto para después andar libre viendo como familias enteras se derrumban por tus crímenes inhumanos?

Se irguió aun con el arma en el cuello del hombre, esto era lo único que necesitaba para hacerle ver que era un completo imbécil, por no decirle monstruo aun que fuera menos humano que un cerdo. El mismo elegiría morir o vivir, dudaba que en la cárcel no le dieran la pena de muerte pero era un intento para que pensase en lo que había hecho en toda su vida. Vería el arrepentimiento en los ojos del hombre o de lo contrario ella misma lo mataría.

El chico estaba de papel trasparente, su hermana, su hermana en la jamás veía rastros de maldad ahora miraba a un hombre como si ella fuese un verdugo viendo a su víctima, un asesino entrenado con años en el arte de hacer a sus víctimas un ovillo al decorarles la muerte inminente. Se sorprendió por estos pensamientos pero era a verdad, los ojos de Kaoru eran…

— Los de un asesino… —Se llevo la mano a la boca al darse cuenta de su error, su hermana ahora lo miraba a él como a la víctima—. S-H-I-N-T-A.

Deletreo cada letra de su nombre para que le reconociese, por más claro que estuviera el día la pequeña calle serrada estaba oscura, Kaoru entendió perfectamente aun si escucharlo, lo veía muy claro al final de callejo. Puso los ojos en blanco.

"¿Piensa que estoy ciega, sorda o que?" pensó.

— Yo…

Misio el hombre atrayendo de nuevo la atención de Kaoru. La estaba mirando fijamente.

— Me lo merezco… —Finalmente lo había dicho—. Yo merezco la muerte…

Era la verdad, todo lo que había dicho esa jovencita era verdad, fue un idiota al meterse en la Yakuza y ahora lo pagaría con su vida, era lo justo, no era la primera vez que ataco a una jovencita o le quitaba la vida a alguna persona, ya había violado a varias niñas y las asesino a todas junto con otras personas a lo largo de su liderazgo en el pequeño grupo que le asigno la Yakuza, los rostros de varias víctimas lo perseguían a dormir, la vio directamente a los ojos que eran levemente menos dorados que antes, estaba arrepentido, con todas las letras de la palabra, cerró los ojos dando entender que había por fin aceptado su destino elegido por sus crímenes, Inmediatamente a chica vio finalmente el arrepentimiento en sus ojos antes de que los cerrara, levanto su espada…

Shinta se mordió los dedos, se estaba comiendo las uñas esperando que su hermana no le partiera la cara por la mitad pero al escuchar al hombre se le desencajo el rostro, le estaba estampando en la cara que le matará, se atraganto a ver como

— Gracias… —Escucho el pequeño sollozo del hombre, sonrió comprensiblemente mientras la Katana descendía.

— ¡Espera! ¡No le mates!

Shinta, al ver lo que estaba por ocurrir, grito y corrió solo para detenerse cuando la Katana llego a su destino…


Que dejen un comentario expresando desagrado o contentamiento es de gran ayuda para saber en que puedo mejorar, os agradeciese muchísimo si me dejara por lo menos un review. No importa si es ofendiendo, en realidad eso me ayuda a saber que ice mal. ^-^U Esto se llama "Amor Apache"

Gracias por el review del capitulo anterior a:

azucena45: Gracias por dar tu tiempo a mi escritura, te lo agradezco, espero ayas disfrutado el capitulo.

A todo el que leyó , ¡GRACIAS!

¡Hasta el próximo capitulo!

Con cariño y agradecimiento: Zafiro.