Desaparición

Naruto fue interrogado por los detectives un día después de lo sucedido con Sasuke. Cuando salió del interrogatorio se encontró con la mirada de Fugaku, estaba claro que lo seguía culpando, incluso cuando Itachi lo defendió.

-¿Seguro que no recuerdas como era aquel hombre?-le preguntó Itachi mientras tomaban un café.

-No, el me abrió la puerta, pero todo estaba tan oscuro que solo pude ver el color de sus ojos y su cabello largo y su cara de blanco, es obvio que iba disfrazado-dijo molestó, tomando con fuerza el vaso de su café.

Itachi suspiro, pasando su mano por su cabello, es obvio que estaba desesperado, no había ni un sospechoso en la lista, la policía incluso pensaba que podría tratarse de un acosador, el problema realmente estaba en que Sasuke no podía declarar nada.

-¿Cómo esta?-le preguntó Naruto.

-Se está recuperando, pero aún no habla-

Desde que despertó, Sasuke no había dicho ni una palabra, según los doctores sufría de estrés postraumático, no podía ser menos, Naruto no había dormido en días, desde aquello, tenía pesadillas.

-¿Cómo estás tú?-le preguntó Itachi.

-Yo estoy bien, no sé porqué preguntas-le contestó molesto.

-Es claro que no has dormido, después de todo tu viste lo que le hicieron a mi hermano, también necesitas que te ayuden-

-No te preocupes por mí, estoy bien-

-A Sasuke lo tratará este psiquiatra, deberías ir con él, más bien irás con él. Cuando mi hermano se recupere, más vale que estés ahí para él-Itachi dibujo una sonrisa en su rostro, que se borró al cabo de unos segundos.

-No tengo tiempo de ver a un doctor, tengo que volver a trabajar y a la escuela-

-Descuida Naruto, yo lo pagaré. Por ahora deja tu empleo, yo te ayudaré con todo por el momento. Necesito que también estas ahí para Sasuke, te mudaras un tiempo con nosotros, la policía me dijo que es probable que si ese hombre decide atacar de nuevo te busqué-

-Tu padre me odia, cree que yo le hice eso a Sasuke-

-Mi padre se odia a sí mismo por no haber podido evitarlo-

-Pensé que tu madre no quería a Sasuke, él siempre se quejaba de cómo lo regañaba-preguntó curiosos, pues recordando el comportamiento de Fugaku en estos días, no parecía tan cierto lo que Sasuke le contaba.

-Mi padre quiere a Sasuke, el problema es que siempre lo vio como su pequeño. Piensa que Sasuke es incapaz de tomar sus propias decisiones, que lo que decida está mal. Aún ve a Sasuke como un niño, que no sabe lo que quiere, eso es todo. Paso por ti a las siete-le dijo Itachi y se fue.

Naruto tan solo llevaba una maleta, la verdad no tenía mucha ropa y se supone que todo esto era provisional. Itachi iba completamente serio, parecía el único cuerdo en todo este asunto. La mamá de Sasuke había sufrido varios desmayos, sin mencionar que ataques de pánico, mientras que el padre de Sasuke se desesperaba con facilidad y la empresa de ellos estaba perdiendo accionistas día con día.

En cuanto puso un pie adentro de la mansión, Fugaku le reclamó a Itachi sobre la presencia de Naruto.

-¿Qué hace este aquí?-

-Papá, esté es el novio de tu hijo. Además ya te dijeron que por las pruebas de ADN, el no le hizo daño alguno a Sasuke-

Fugaku pareció calmarse con eso, se dio la media vuelta y subió a la primera planta. Naruto pudo notar el cansancio en su manera de andar, incluso en sus reclamos.

-Descuida, solo está desesperado-le dijo Itachi.

-Como todos-

Lo llevó a la habitación de huéspedes, era enorme, sin mencionar que el armario era tan grande que cabría tres veces la ropa que traía.

-Mañana iremos a ver a Sasuke, le gustara verte-

Después de semana y media por fin vería a Sasuke, no había ido, debido a la reacción del padre de este, así como las citas que tenía con la policía, ya fuera para interrogatorios, pruebas y declaraciones. Cuando llegaron a la habitación, solo podían pasar de dos en dos, en un inicio iban a pasar Fugaku y Mikoto, pero Itachi insistió en que pasará Naruto con su madre. Cuando entraron Sasuke estaba durmiendo. Mikoto se sentó a su lado y tomó su mano, mientras intentaba contener las lágrimas de sus ojos.

-Ay mi niño-dijo con tristeza.

Naruto se desmoronó por dentro, nunca pensó llegar a ver a Sasuke tan débil, siempre había sido aquella persona frívola, determinada, necia que en fondo era detallista, un poco cariñosa y que se preocupaba por las personas que quería, generalmente Sasuke era el que le daba ánimos, no al revés, Sasuke era quien lo ayudaba siempre que podía, no al revés, siempre había sido al revés. Naruto se sintió como una basura, si a él le hubiera pasado eso, seguramente Sasuke lo hubiera logrado salvar no como él.

Sasuke comenzó a abrir los ojos, se encontró primero con su madre, quien le acaricio el cabello, mientras le preguntaba como estaba, sin obtener alguna respuesta a cambio, cuando Naruto se acercó a donde estaban ellos, pudo ver que Sasuke miraba sus manos, pero nunca a su madre, como si estuviera avergonzado por algo.

-Sasuke-dijo al fin Naruto, tratando de esconder en su voz, cualquier rastro de tristeza.

Lo volteó a ver, sus ojos hicieron contacto e incluso Mikoto, podría haber jurado que su hijo sonrió por escasos segundos, antes de que comenzara a alterarse. Lanzó un grito y se llevó las manos a su cabeza, como si esta le doliera y buscará una manera de calmarlo. Las enfermeras y doctores entraron para calmarlo, obligando que Mikoto como Naruto salieran de la habitación.

-No podrá ver a Sasuke, hasta que esté más estable mentalmente-fue lo que dijo el psiquiatra, después de que Sasuke hubiera sido calmada y sedado. Al parecer la presencia de Naruto le había recordado todos aquellos sucesos y por ahora era mejor que Sasuke no lo viera, al menos hasta que estuviera mejor.

Después de eso, dejaron a solas a Naruto con el psiquiatra, quien le causaba un poco de desconfianza, la verdad era que todos los doctores se la causaban.

-¿Naruto cierto?-le preguntó y Naruto solo se limito s responder.

-Soy el doctor Hatake como dije antes. Quiero que sepas que no hago esto por alejarte de Sasuke, es solo que el necesita tiempo-

-Lo sé, por lo que paso, ha sido horrible-

-¿Y qué tal por lo que pasaste tú?-

Naruto lo entendía, lo habían dejado ahí para que le diera una consulta.

-Yo estoy bien-

-No lo creo, es claro que por eso no duermes, ¿qué fue lo que viste esa noche, Naruto?-le dijo con tranquilidad.

-Yo…solo vi a ese hombre haciéndole daño a Sasuke-

-Lo sé, ¿pero que fue exactamente lo que viste?-

-¡Qué acaso es usted un pervertido o qué!-le reclamó Naruto enfadado, era claro que el hombre quería que le dijera con lujos de detalle lo que había visto, ni siquiera la policía se lo había dicho, le costaba mucho hablar de eso.

-Leí la declaración que el diste a la policía, solo dijiste que viste al hombre abusando de Sasuke, pero nada más, eso no servirá de mucho para darle al criminal la sentencia que merece-

-¡Pues que más quiere que le diga, vi como abusaban de la persona que amo, vi como él rogaba porque se detuviera, y yo no podía hacer nada, porque estaba amarrado en un silla, vi como ese desgraciado le metía una botella y se la sacaba una y otra vez, como lo penetraba una y otra vez, como Sasuke parecía un cadáver y el hombre no se saciaba!-las lágrimas comenzaron a salir por los ojos de Naruto, mientras que su respiración comenzaba a acelerarse.

El psiquiatra se paro y le dio un vaso de agua, junto con una pastilla – tómate esto, para que te tranquilices-

Cuando se lo hubo tomado, vio como el doctor volvió su lugar a redactar una receta- quiero que te tomes estas pastillas para que puedas dormir-le dijo mientras garabateaba algo – y espero que vengas la próxima semana-

Naruto tomó el papel y salió del consultorio, Itachi estaba esperándolo afuera, le quito la receta de las manos y la leyó- lo mismo que a todo nosotros, supongo te compartiré de mi medicina.

El doctor abrió la puerta apenas el hubo salido y le pidió a Itachi que entrará, ahora fue el turno de Naruto esperar.

-Naruto me dijo algo sobre lo que vio-le dijo serio el doctor-ese hombre le introdujo objetos a tu hermano, por lo visto no solo el vibrador que encontraron en el cuarto-

Itachi no pudo evitar ponerse blanco, ya no soportaba escuchar más malas noticias – no esperaba que lo que Naruto tuviera que decir, fuera algo lindo, después de todo es claro que también sufrió-

-Lo sé, Orochimaru usó una botella para violarlo, es una suerte que no se rompiera. De verdad Sasuke necesitara ayuda con esto-

-No tiene porque decírmelo-

Sasuke salió al hospital al mes y medio, al menos ya estaba bien físicamente, sin embargo, aún no salía palabra por su boca. Naruto solo había acompañado a los Uchiha al hospital pero seguía sin verlo. Y justo ese día que volvía a la casa, sería de nuevo el día en que lo volvería a ver, el doctor dijo, que era hora de que se enfrentará de nuevo.

Itachi entró al cuarto de Sasuke con Naruto, cuando Sasuke lo vio, pareció que había visto un fantasma pero poco a poco se fue calmando.

-Sasuke necesitas comer-le dijo Itachi que llevaba una bandeja. Sasuke se enderezó de la cama y se sentó.

Naruto aún podía ver la mirada perdida de Sasuke, el doctor aún no sabía cuándo podría recuperar el habla, o si alguien día lo haría, aunque por lo menos ya soportaba ver a Naruto. Esté se sentó al lado de su cama – Te extrañe- le dijo Naruto a Sasuke mientras comía, dirigió una de sus manos para mover uno de los cabellos de Sasuke que le cubría la cara, pero tan solo roce su piel, Sasuke se volvió loco y aventó la sopa a un lado, manchando la cama.

-¡Lo siento, lo siento!-se disculpo Naruto con Sasuke, era obvio que solo soportaba que su madre lo tocará, le dolía que su presencia o su tacto le recordará a Sasuke aquellas cosas. Tuvieron que parar a Sasuke de la cama para limpiarla y cambiarla y así de nuevo dejar que se recostará.

Debido a que Mikoto era la única persona que le daba tranquilidad a Sasuke, salía todas las mañanas con él al jardín a dar un paseo. Con el paso de los meses, Sasuke comenzó a comer mejor, incluso el solo salía al jardín, a veces hasta veía televisión, pero nada más.

Los inversionistas se perdían día con día, Fugaku estaba desesperado, no lograba como remediar la situación, incluso Itachi había comenzado a trabajar en la empresa viendo al situación. Sin embargo había alguien que disfrutaba aún de esta situación y estaba dispuesto a aprovecharse todo lo que pudiera.

-Sr. Hebi-dijo Fugaku al ver entrar a Orochimaru a su oficina.

-Me enteré de lo que le pasó a su hijo, me da mucha pena-le dijo.

-Apreció su preocupación-

-Traje a mi abogado, para firmar todo-señalo al hombre e gafas que iba con él.

-Bien, entonces hagámoslo de una vez-

Orochimaru dibujo una sonrisa en su rostro mientras Fugaku se agachaba a leer los papeles, por fin lo tenía en donde quería.

Mikoto había tenido que ir a su consulta, así que Naruto era el único en la casa con Sasuke, así que subió al cuarto esto, para hacerle compañía o para ver si quería algo, al llegar al cuarto no lo encontró, se le hizo un poco raro, así que se asomó la baño, la puerta estaba semi abierta así que se asomó. Se encontró con Sasuke sosteniendo una navaja cerca de su muñeca, Naruto abrió la puerta de golpe y arrancó la navaja de las manos de Sasuke.

-¡Sasuke que demonios pensabas!-le gritó.

Sasuke tan solo se dejó caer al suelo, como si estuviera sintiendo vergüenza de el mismo, Naruto se hincó para estar a su altura y lo abrazó, Sasuke por primera vez no rechazo su contacto, así que no lo soltó, mientras sentía como las lagrimas mojaban sus ropa.

Lo ayudo a ponerse de pie y lo llevó a su habitación, lo recostó en la cama y la mirada de Sasuke se posó en sus ojos, Naruto supo lo que le estaba pidiendo, así que se acostó con él y lo abrazó con fuerza, quedándose ambos completamente dormidos.

Mikoto fue quien los encontró, no pudo evitar sonreír al verlos, era claro que ambos se querían mucho y le alegraba que su hijo de nuevo se estuviera acercando a Naruto, al menos la situación estaba mejorando. Tuvo que despertar a Naruto cuando dieron las tres de la tarde, debía de irse a la escuela, Sasuke por lo visto dormía profundamente pues ni el movimiento lo despertó.

Fugaku llegó a su casa acompañado de Orochimaru, Mikoto lo saludo cordialmente al verlo y lo invitaron aquedarse a la cena.

-De verdad que siento lo de Sasuke, mi sobrina paso por eso y fue atroz para la familia-dijo Orochimaru.

-Gracias-habló Mikoto- espero que algún día mi hijo vuelva a ser el de antes.

-Descuide, el se recuperará pronto-

El celular de Fugaku sonó en ese momento, teniéndose que disculpar y dejando a su esposa con Orochimaru. Cuando volvió estaba alterado, tanto que Mikoto se puso de pie.

-¡Qué sucede!-le exigió saber.

-Itachi tuvo un accidente, al parecer iba con Konan-

Mikoto se desmayó al oír la noticia, Fugaku la sostuvo y la recostó en el sofá.

-Fugaku, yo cuido de tu esposa e hijo, tu ve a donde a atender ese emergencia-le dijo con amabilidad.

-¿De verdad?-

-Sí, descuida yo los cuido-

-Gracias-

Fugaku se salió por la puerta y Orochimaru no pudo ser más feliz, llevó a Mikoto a la alacena y la encerró, después comenzó a subir las escaleras en busca de la habitación del más pequeño de los Uchiha. La verdad cuando Fugaku le había anunciado sobre el rompimiento del compromiso, no pudo evitar que se sintió molesto, su hija había llorado por horas, así que juro que le haría pagar, sin mencionar que la razón por la cual le interesaba esa boda, era para obtener la empresa de los Uchiha, su mejor competidor, quien de la nada comenzó a tener problemas, la verdad es que Orochimaru los había causado con la finalidad de que Fugaku le pidiera ayuda. Cuando conoció a Sasuke, supo él porque su hija suspiraba tanto por él, era bastante atractivo, así que se le ocurrió la mejor manera de hacerlos pagar a ambos.

Naruto le marcó a Itachi, no sabía si lo que pensaba era cierto, pero al menos debería de decírselo.

-Hola Naruto, ¿pasa algo?-le preguntó Itachi calmado.

-Itachi, creo que se quien violó a Sasuke. Estaba viendo las noticias, cuando salió él, o al menos ese hombre se le parecía mucho, sin mencionar que la voz era idéntica, poniéndole el maquillaje que llevaba ese hombre, estoy casi seguro que es el él-

-¡¿Quién Naruto?!-le exigió, antes de que siguiera hablando.

-Orochimaru Hebi, creo que él-Itachi colgó enseguida y le marcó a su padre, el que ese hombre pudiera ser el agresor de Sasuke, no estaba tan disparatado, después de todo había dejado a la hija de este casi a dos meses de que se casaran.

-Papá-dijo desesperado cuando le constestó.

-Itachi, ¿cómo estas, estas bien?-

-¿De qué hablas?-

-Me hablaron diciendo que tuviste un accidente con Konan-

-No es cierto…¿papá quien está con Sasuke?-le preguntó con temor.

-Tu madre-se tranquilizó al oír esto – y el Sr. Hebi-su ritmo se aceleró de pronto.

-¡Papá, ese hombre fue el que tal vez violó a mi hermano!-

La comunicación se cortó y aceleró, no podía ser una coincidencia que su padre recibiera una llamada que lo hiciera salir de la casa y ese hombre estuviera en el mismo lugar, rogaba por no llegar tarde.

Cuando estuvo frete a su casa, salió del auto sin cerrar la puerta y al entrar no vio a su madre en ningún lado y peor no oyó ningún ruido. Corrió hacia la habitación de Sasuke y entonces el temor lo embargo, apenas abrió la puerta y vio a ese hombre sobre Sasuke, lamía su pecho y se movía sobre él, intentando causar roces en el miembro de Sasuke para que este despertara, mientras que su hermano solo tenía la mirada perdida en el techo. Itachi se abalanzó contra él y después lo golpeó con la lámpara del buró.

Fugaku, llegó un poco después, tan solo encontró como su hijo el atestaba un golpe a Orochimaru, volteó a donde estaba Sasuke y vio que estaba completamente inmóvil.

-Itachi…-

-Papá, sacó a Sasuke de aquí, esté hombre estuvo a punto de abusar de él-

Fugaku se horrorizo al escuchar lo que había oído, pero no lo pensó dos veces y cargó a Sasuke, había perdido peso en los últimos meses, y el notarlo aún solo hizo que Fugaku se sintiera más basura.

-Llamaré a la policía- dijo Itachi tomando el celular.

Orochimaru comenzó a reírse, ante la acción de Itachi- de nada te servirá llamar a la policía-le dijo- ellos trabajan para mí, así que solo digas que yo intenté violarlo, yo diré que realmente defendí a Sasuke de ustedes quienes estaban abusando de él, después de todo no podían soportar que fuera gay-

A Itachi no le importó y marcó –Itachi, no lo hagas-le dijo su padre.

-¿Estás loco?-

-¡Itachi!-

Orochimaru tomó el celular de Itachi y lo aventó contra la pared – Les propondré algo, lárguense del país y no los molestaré-

Sasuke temblaba en los brazos de su padre - ¿Por qué, lo hizo?-le preguntó Fugaku.

-Su hijo lastimó a mi hija, sin mencionar que me hizo perder la oportunidad de conseguir su empresa, aunque ya lo hice, claro que tuve que gasta demasiado para lograrlo. Fuiste un gran rival para mi Fugaku y cuando tengo un rival me deshago de él, pensé en asesinar a tu familia pero supongo que ya los dañe lo suficiente como para que deseen estar muertos- volteó a ver a Sasuke al decir esto- Váyanse ahora mismo y no pasará nada, tu esposa está en la alacena-

-Itachi, vámonos-le rogó su padre.

-Papá no puedes dejar que se salga con la suya-

-Itachi, por una vez en tu vida hazme caso, viste lo que le pudo pasar a tu hermano, vámonos-

Fugaku sabía que Orochimaru tenía un gran poder, no por eso su imperio empresarial era enorme, no debía de haberle pedido ayuda, pero cuando la empresa estuvo en aprietos, fue el único que lo ayudo, ahora entendía por qué. Itachi vio la mirada de su padre y le hizo caso se puso de pie y tomó a su hermano, era necesario sacarlo de ahí.

Tardó más de tres horas en llegar a la casa, había habido mucho tráfico, sin mencionar que el que la llamada de Itachi se hubiera cortado y después ya no pudiera contactarse con él. Cuando entró, se encontró con la casa a oscuras, pensó lo peor tal vez Sasuke tuvo una recaída y lo llevaron al hospital, encendió las luces y no encontró a nadie, fue al cuarto de Sasuke, vio un celular roto al fondo, debía de ser el de Itachi, pero lo peor, fue cuando vio gotas de sangre en el piso, sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo al ver esto.

Trato de llamar al padre de Sasuke, pero nunca le respondieron, le decían que estaba fuera de servicio, contacto al doctor Hatake y le dijo que no sabía nada, incluso fue a hospitales y no había rastro de ellos, era como si se hubieran desvanecido.