Bleach no me pertenece es propiedad de Tite Kubo, yo solo tomo prestados a los personajes para fines de esta historia.
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Capítulo 2. Los Kurosaki.
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— ¡Itsigo!—Nell se precipitó hacia el pelinaranja apenas lo identificó de pie frente a la garganta que Grimmjow había abierto especialmente para el escuadrón del Shinigami.
Instintivamente Ichigo dio un paso hacia atrás adivinando las intenciones de la peliverde. Sin embargo ello no impidió que la espada lo envolviera en un efusivo abrazo atosigándolo sobre manera con sus "atributos". La cara de Ichigo se calentó a niveles insospechados ante la vergüenza e incomodidad que el gesto en sí y el contacto le provocaban. Quizás prefería a Nell en su forma infantil, después de todo al menos así se ahorraría ese tipo de inconvenientes en cada bienvenida.
—El gran Kurosaki al fin no honra con su presencia—una socarrona voz se alzó justo detrás de Nell con toda la intención de hacerse notar, Grimmjow apareció delante de Ichigo en tan solo dos zancadas.
—Cállate Grimmjow—gruñó él en respuesta al sarcástico comentario.
El arrancar inspeccionó al pelinaranja por un momento, dándose cuenta de un pequeño y casi insignificante detalle.
—Por cierto Kurosaki ¿en dónde dejaste a esa enana que siempre va contigo?—era peculiar no ver a la pequeña Shinigami siendo ella la capitana de la división de Ichigo y por sobre todo teniendo en cuenta que los asuntos de Hueco mundo -ahora y solo cuando la sociedad de almas se veía involucrada- se trataban estrictamente con los capitanes del Gotei. Un pequeño acuerdo al que habían llegado tras la guerra y para evitar futuros altercados de la misma índole.
—En primera idiota, esa molesta enana es mi esposa y en segunda, Rukia tiene algunos asuntos que atender en el escuadrón por lo que me envió a mí, su teniente—aclaró dejándole en claro ambos puntos. Pudiese ser que Ichigo llamara con aquel apelativo a Rukia pero hasta donde él sabía era algo que le concernía exclusivamente a él sin excepción.
—Así que la pequeña fiera ha enviado al capacitado teniente a la reunión—siempre resultaba placentero picar a Ichigo con comentarios que lo sacaran de quicio y al menos Grimmjow disfrutaba de esos momentos, retarlo de cualquier manera posible.
Nell intervino justo a tiempo antes de que las cosas entre ambos se acrecentaran. Era bien sabido que Grimmjow solo buscaba excusas para pelear con Ichigo, pero al menos en esos momentos el pelinaranja no estaba en Hueco mundo para eso sino para discutir los asuntos concernientes a la alianza entre la sociedad de almas y ellos.
Aun reticentes, ambos espadas junto al pelinaranja y parte de su escuadrón enfilaron con rumbo a "Las noches" en donde daría inicio la reunión. Definitivamente sería un camino largo y lleno de tensión.
…
Rukia permanecía de pie en el campo de entrenamiento, observando deliberadamente cada movimiento frente a sus ojos. Era innegable la capacidad que los nuevos reclutas poseían en el área, en especial con las batallas.
La práctica era tan importante como la parte teórica después de todo y ciertamente la academia no te enseñaba las nociones completas de lo que implicaba ser un verdadero Shinigami sino tan solo las más básicas.
—Taicho—llamó Kiyone de pie justo al lado de Rukia, como ella, también se mantenía expectante ante tal espectáculo.
Rukia la miró de soslayo dándole a entender que tenía toda su atención. Sin embargo Rukia notó algo peculiar, un joven acompañando a su subordinada.
—Él es Akihito Kaito—Kiyone le cabeceó al joven para que se acercara—al parecer tuvo un imprevisto y ha llegado algo tarde, forma parte de los nuevos reclutas del escuadrón.
Claro, Rukia recordaba haber leído aquel nombre en uno de los archivos de esa mañana pero siendo una pila de papeles ya no recordaba del todo lo que el documento decía sobre el joven.
Éste sin embargo hizo una leve venia ofreciéndole así sus disculpas—lamento mi demora capitana Kurosaki le aseguro que no se volverá a repetir.
Está bien, al menos en esa ocasión Rukia lo dejaría pasar, después de todo el joven estaba ofreciéndole disculpas.
—Solo intégrate con los demás—pidió señalándole el grupo de shinigamis que aun se debatían entre ellos.
Éste miró hacia donde ella señalaba para después enfilar hacia el campo. Rukia lo observó detenidamente por unos instantes, había algo peculiar en el andar del chico que no sabía cómo identificar del todo.
— ¿Ha habido noticias de mi hermano Kiyone?
—El capitán Kuchiki aun no regresa de su misión en el mundo humano pero tal parece que un comunicado ha llegado a manos del comandante, el teniente Abarai ha entregado el reporte correspondiente de la misión.
¿Renji había estado en la sociedad de almas y no se había dignado a ir a verlos? Esa piña, ya se encargaría de reprenderlo apenas lo viera, tal vez tiraría lo bastante fuerte de esa tonta trenza que ahora se cargaba. Al menos esperaba que con la visita de Renji ella obtuviera noticias de su hermano.
—De acuerdo—un pesado suspiro escapó de los labios de Rukia. Kenji comenzaba a preguntar por su tío cada vez con más insistencia. Al parecer Rukia no era la única que "consentía" al pequeño.
Por al menos media hora más, el entrenamiento marchó sin ningún contratiempo. Pero llegado el momento Rukia decidió que debían tomar un descanso antes de la prueba final del día. Les ordenó a sus subordinados que detuvieran todo, dándoles un pequeño lapso de descanso de diez minutos.
Pasado el tiempo Rukia pidió a todos que se reunieran de nuevo.
—Ahora—llamó la atención elevando el tono de su voz un par de decibeles—necesito un voluntario.
Su menudo cuerpo se paseó de un lado a otro mientras esperaba a que uno de ellos levantara la mano o simplemente diera un paso al frente. Al cabo de unos minutos -que parecieron eternos- uno de ellos sobresalió del resto.
Kaito dio un paso al frente mirando por encima de su hombro a los demás y dando un claro mensaje de "cobardes".
—Capitana.
Sin responder al joven, la Shinigami se precipitó hacia él en una evidente posición de ataque que lo descolocó dándole apenas el tiempo suficiente para esquivar el filo de la hoja de Sode no Shirayuki.
— ¿Pero qué?—instintivamente desenfundó su zampakutō.
—Regla numero uno: nunca esperen una clara invitación para luchar—la pequeña Shinigami habló en general para el resto de los shinigamis presentes—el enemigo no desaprovecha ninguna oportunidad y los hollows tampoco.
Eso dejó un poco descolocado al chico ¿ella lo había atacado para demostrar su punto? Bien, entonces se esforzaría para estar a la altura de la capitana. Afianzó el mango de su arma antes de salir disparado en dirección a Rukia.
Rukia fue prácticamente consciente del aumento en la energía de su subordinado y con un ágil movimiento de Shumpo desapareció de la vista del mismo, de un momento a otro se había esfumado ante sus ojos haciendo que Kaito trastabillara.
La pequeña batalla continuó, sorprendentemente para Rukia el chico parecía tener mayor resistencia y perspicacia de lo que dejaba ver. En cada ataque y en cada fallo Rukia daba una breve explicación al tiempo que seguía luchando, sí, Kaito se estaba tomando eso con bastante seriedad, cosa que de cierta manera le agradó.
Poco antes de terminar, Rukia trató de congelar parte del cuerpo del chico, ese sería el cierre y podía dar oficialmente por terminada la batalla coronándose así como la inminente ganadora. Pero fuera de todo pronóstico su ataque fue totalmente destruido por el chico cuando éste emitió un certero ataque al remolino de hielo que amenazaba con golpearlo. Trozos de hielo y copos de nieve volaron en derredor dando un hermoso espectáculo para los presentes, de un momento a otro Rukia se vio aprisionada dentro de las barras de luz propias de un encantamiento de Bakudo.
—Y así compañeros es como se gana una batalla—alardeó Kaito al final dándole a Rukia una sonrisa triunfante—capitana Kurosaki ha dado una batalla digna de su posición pero creo que no es lo suficiente para vencerme a mí.
"¿Digna?" no es que Rukia no hubiese puesto todo su empeño en dicha batalla ¡por favor! Ni siquiera había recurrido a su Bankai -el cual por cierto ya había perfeccionado con bastante practica de por medio- así que lo que el Shinigami había dicho no era del todo cierto, la supresión de sus poderes le había dado ventaja al chico nada más.
Las barras desaparecieron y Rukia cayó casi de bruces al suelo. Con total delicadeza y sin premura se levantó. ¿Qué más daba después de todo? Se suponía que el objetivo de la prueba era determinar la fuerza de sus subordinados, la agilidad y sagacidad durante las batallas.
—Pueden retirarse eso ha sido todo por el día de hoy—dijo, retirando la suciedad de su preciado Haori y limpiando cualquier rastro de sudor que pudiese tener ella—los quiero a primera hora el día de mañana sin excusa alguna.
Sin chistar, cada uno acató la orden de Rukia. Después de todo estaban agotados por el esfuerzo físico.
— ¿Se encuentra bien Taicho?—Kiyone se acercó a Rukia lo suficiente para inspeccionarla de pies a cabeza, de ser necesario sanaría cualquier herida con un poco de kidoh.
Rukia negó para después alegar que se encontraba perfectamente, al menos físicamente no se encontraba herida; su orgullo, ese era otro asunto.
A la distancia la morena observó a Kaito esbozando una altanera sonrisa ¿acaso era para ella? ¿Estaba burlándose de ella? ¡Cuánto cinismo de su parte! Por primera vez en toda su existencia sintió algo dentro de ella hervir, una sensación que la incitaba a querer golpear al chico, una muy diferente a la que sentía por Ichigo cuando le daba esos arrebatos de violencia hacia el pelinaranja. Con Kaito era una sensación más destructiva e impersonal; no en especial hacia él sino hacia esa actitud que había demostrado en batalla.
—Regresemos Kiyone, el equipo de Ichigo ya debe estar por llegar.
Ambas se adelantaron un par de pasos hacia el escuadrón. Kiyone no preguntó nada al respecto pues su capitana se veía reticente a querer hablar de ello y no la culpaba, la situación en sí no era buena.
…
Rukia entró a la estancia en donde Ichigo se encontraba. El pelinaranja no se había percatado de su presencia aun y al parecer tampoco su pequeño hijo, quien por cierto correteaba de un lado a otro huyendo del pelinaranja.
Algo dentro de Rukia se encendió al verlos corretear. Ichigo y Kenji tenían cierto parecido y la única diferencia en ambos residía en el color de ojos, por lo demás parecía una pequeña copia en miniatura del pelinaranja, aunque claro, Byakuya siempre alardeaba del enorme parecido de los ojos de su sobrino con los de su madre. "Tiene tus ojos Rukia" le decía en contadas ocasiones.
—Ya casi es hora de dormir Kenji.
Tan centrados estaban ambos pelinaranjas en su pequeño juego que se sobresaltaron ante la imponente voz de Rukia al entrar.
— ¡Mamá!—Kenji olvidó por completo el juego para correr en dirección a Rukia quien por cierto ya lo esperaba con los brazos abiertos.
— ¿Me quieres matar de un infarto enana?—se quejó Ichigo recogiendo el juguete de Kenji. Un embajador de algas edición limitada que Byakuya le había obsequiado en su tercer cumpleaños. "Por fortuna no es el bicho feo de Chappy" pensó Ichigo.
— No seas exagerado idiota—Rukia bajó a su pequeño pero sin soltarle la mano, sabía que si dejaba que fuera con Ichigo de nuevo el juego iniciaría y no conciliaría el sueño pronto—eres un Shinigami, un alma, por lo que no puedes tener un infarto—se defendió de la paranoia infundada del pelinaranja.
—Tuve un hijo—señaló al pequeño con una cara de obviedad—así que es muy probable que también pueda sufrir un infarto.
La cara de Rukia enrojeció a niveles insospechados ante el comentario de Ichigo. No importaba cuanto tiempo transcurriera, los sonrojos y bochornos por ciertas palabras y circunstancias aun se hacían presentes no solo en ella sino también en Ichigo. Pero ahora el maldito era el que jugaba sucio al hacerle ver ese pequeño punto.
—Cállate idiota—se acercó a él para darle un certero y nada ligero golpe en el brazo. Los ocho años de casados que tenían no sepultaba la amistad que los había unido, ni con ella las viejas costumbres que tenían—además Kenji tiene que dormir y tu no pareces cooperar para que eso suceda.
—Creo que estoy en todo mi derecho al querer jugar con mi hijo después de un duro día de trabajo ¿no crees enana?
¿Duro día de trabajo? Pero si ella se había llevado la peor parte de todo -cosa que por cierto aun no le había comentado a Ichigo por temor a que éste se mofara de ella- pero sí, al menos en algo tenía razón el pelinaranja, Ichigo merecía pasar tiempo con su hijo para compensar su larga ausencia de los últimos días. El trabajo acumulado en el cuartel era ocupado por Ichigo aun cuando Rukia se negara una y otra vez, según Ichigo Rukia necesitaba estar antes en casa para que Kenji no se preocupara.
Kenji solía quedarse al cuidado de una de las sirvientas de Byakuya y entre tanto el noble Kuchiki había insistido en que Kenji recibiera un par de clases. "Cinco años es una edad perfecta para iniciarlo en algunas artes" había dicho Byakuya, las clases de caligrafía no se hicieron esperar.
Por otro lado, Rukia intuyó que la postura de Ichigo se debía a Masaki, de alguna manera quería que su hijo pasara tiempo de calidad con su madre como él no pudo hacerlo cuando niño.
—De acuerdo—concedió—pero solo cinco minutos no más.
El niño haló a Ichigo de la mano instándolo a continuar con su juego.
— ¡Bankai!—profirió el pequeño en un estridente y agudo chillido, inundando así todas las habitaciones de la espaciosa y tradicional casa. De la parte trasera de su pequeño kimono extrajo un peculiar juguete que no era propio de la sociedad de almas.
Kenji levantó una espada de plástico al aire, blandiéndola un par de veces y cortando el aire con ella provocando que ésta zumbara con un leve silbido.
Un presente del propio Isshin que había traído desde el mundo humano, de eso no cabía la menor duda. Uno bastante reciente de hecho, los ojos de Isshin estaban totalmente iluminados como dos faros al momento de entregar el presente al niño, aquel día ni siquiera esperó por la aprobación de Ichigo cuando cargó al niño y se lo llevó al patio para fingir una fiera batalla.
—Atrás Hollow—volvió a hablar el niño interrumpiendo los pensamientos de Rukia. Kenji se acercó deliberadamente a Ichigo con toda la intención de picarlo con dicho objeto.
Aparentemente Ichigo era el Hollow y Kenji un poderoso Shinigami a punto de exterminarlo. Ichigo simplemente se dejó hacer, de alguna manera siempre tuvo una debilidad y facilidad con los niños, tal vez Karin y Yuzu tuviesen mucho que ver con esa parte escondida de su personalidad. No importaba el ceño permanentemente fruncido que se cargara, con su hijo y con cualquier niño en particular eso quedaba a un lado.
—Hora de dormir Kenji—lo llamó Rukia. Pero la petición quedó en el aire pues su pequeño hizo caso omiso de ella.
— ¡Getsuga Tenshou!—el pequeño tomó la espada de plástico entre sus manos haciendo una sorprendente imitación de Ichigo al realizar su técnica.
—Creo que lo hace mejor que tu—habló Rukia sintiéndose totalmente orgullosa de su hijo.
Al ver la cara de Ichigo, Rukia soltó una estridente risotada. Burlándose de él.
El pelinaranja tomó la punta de la espada entre sus manos—Tranquilo niño tu madre se volverá loca si no te vas a dormir ahora mismo.
Inevitablemente el niño frunció el ceño, algo característico que había heredado de Ichigo. "Esa mata de cabello naranja no fue lo único" se recordó Rukia.
—No—dijo inflando los cachetes y llevando ambos brazos a la altura del pecho, volteando la cabeza en dirección contraria a su padre.
¡Cielos! Kenji podría ser la viva imagen del pelinaranja pero era innegable que en actitud fuese semejante a Rukia en especial cuando adoptaba esa postura de altanería tan propia de ella.
—Kenji ve a dormir—repitió Rukia endureciendo un poco su voz. No quería ser muy severa con el niño, después de todo aun tenía cinco años.
—Pero aun no me deshago del Hollow mamá—el puchero marca patentada se hizo presente, aunado a esto los ojos amatistas del niño destellaban con cierta esperanza de que las palabras aparentemente inflexibles de su madre no lo fueran tanto.
Sin previo aviso Ichigo se acercó a él y lo cargó sobre el hombro cual costal de papas llevándolo así a su habitación. Rukia los siguió de cerca escuchando los quejidos de su hijo y los leves intentos por zafarse del agarre de Ichigo. La repentina imagen de Rukia en el Sōkyoku cuando Ichigo la había rescatado atravesó su mente.
—A dormir Kenji—dictaminó Ichigo dejando a su hijo sobre el futón ignorando cualquier tipo de protestas del infante.
A regañadientes el pequeño se recostó estirando los brazos hacia arriba, una silenciosa petición que Rukia e Ichigo interpretaron a la perfección. El muñeco del embajador de algas. Una vez con su muñeco Kenji se durmió.
Rukia salió sigilosamente junto a Ichigo de la habitación de su hijo.
—No puedo creer lo obsesionado que está por esa cosa como tú lo estas por el bicho raro de Chappy—le comentó mirándola de soslayo.
—Cállate idiota—en el fondo Rukia también deseó que su gusto por Chappy fuese heredado por su hijo, tal vez así se permitiera comprar más artículos del conejo. Sin embargo eso nunca fue un impedimento para ella, durante los primero años del niño Rukia encontró gran variedad de atuendos para Kenji, todos de Chappy. Poco le importó los gritos y las pataletas de Ichigo alegando que su hijo no podía usar semejante cosa.
Una vez llegaron a la habitación que compartían desde hacía ya ocho años, cada uno se dedicó a prepararse para dormir, no podían negar lo cansados que estaban. Poco después uno junto al otro en el cómodo espacio se dedicaron a hablar de lo acontecido en la tarde, sobre sus respectivos deberes.
Fue muy evidente la molestia que Ichigo le transmitió a Rukia cuando hablaba o se refería a Grimmjow, a pesar del tiempo la pequeña rivalidad entre ambos no desaparecía pero de alguna manera eso avivaba la "llama de su peculiar amistad".
Cuando fue el turno de Rukia, la morena optó por no revelar el pequeño altercado que sufrió con el nuevo recluta, sabía que no podría ocultar por mucho tiempo lo que había sucedido pero al menos mantendría eso para ella y aceptaría las burlas de Ichigo en su momento, pero al menos por esa noche, no era el momento.
Entre pláticas y anécdotas ambos se quedaron dormidos.
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Continuará…
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Creo que a mí me dio diabetes ¿a ustedes no?
Aclaraciones:
No, no esperen demasiado drama en esta historia XD creo que incluso yo tuve suficiente con mi otro fic, esto es una especie de ¿compensación? Si se podría llamar de alguna manera.
Esta historia transcurre después de la batalla de los mil años, pero a mí me vale pepino el bigotón y el posible retorno si Rukia e Ichigo son felices así que al menos en este fic esa amenaza no vale de mucho. Ichigo decidió quedarse en la sociedad de almas, punto. Hizo su vida y ahora estoy contando un poco de su vida después de lo que deberían ser diez años. Mencioné que el matrimonio de Rukia e Ichigo tiene al menos unos ocho años, los primeros en los que Ichigo se quedó fue en el que consolidó su relación con Rukia y de paso se restauró la sociedad de almas o al menos parte de ella.
Sí, Kenji tiene cinco años pero al menos para mí es un niño muy vivaz e inteligente para su edad. He de confesar que no odio del todo a Kazui pero este hijo del Ichiruki que he creado me gusta mucho y al menos era lo que esperaba de Tite, pero bueno, el señor hizo lo que pudo.
¡Ah sí! Y Rukia si utiliza el apellido de Ichigo, de verdad y sin afán de ofender a nadie pero no me imagino a Rukia avergonzándose o desmayándose porque la llamen con en el apellido de su marido.
Y Kenji significa "segundo hijo, fuerte y vigoroso" también significa "sano", yo me quedé con el significado de fuerte y vigoroso pues es así como lo he descrito, o al menos es lo que se ve en este capítulo, en otros fics que no publiqué, Kenji toma la misma personalidad, además de que es independiente en cualquier etapa de su vida, sí, tengo a un Kenji de doce años, uno de ocho y a este de cinco y en todos los casos la personalidad vivaz, sagaz y la necesidad de proteger a los demás no cambia en él, ciertamente tiene un poco de ambos tanto de Ichigo como de Rukia y podría llamarlo un punto medio entre ambos. De hecho hice un pequeño boceto del niño hasta tener el concepto final de la apariencia. La publiqué en algunos grupos pero aun no está terminado pues le faltan detalles.
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Gracias por los reviews chicas de verdad me alegra que les gustara el primer capítulo.
Linithanmonre77: pues aquí está la dosis de diabetes y creo que no será la última vez.
Zeilynn: gracias! A mí también me encanta la idea de ambos casados y que Ichigo se quedara en la sociedad de almas, creo que al menos eso si es más creíble pero bueno.
Sole: pues sí… la sociedad de almas es algo a lo que no me resistí y creo que ya era tiempo de dejar un poco los UA. Muy halagada de hecho. ¿No te sentías real? Y sí te comprendo totalmente con lo del abandono del fandom. ¡Termínalos! Te lo ordeno! Rukia manda, Ichigo es el uke de la relación quiera o no 7u7, hey Rukia puede ser todo lo sobreprotectora que quiera… tiene cinco años el niño, está dejando de serlo pero las preocupaciones de Rukia son otras. Y algunas dudas ya se resolvieron solo te debo la de Kon.
Adriana454: nunca es demasiado tarde para volver a las andadas 7u7, pues si, tendrá algo de "comedia" y en cuanto a los 3 capítulos, pues creo que tendré que dividir algunos así que tendrá cuando menos cinco o seis.
Inverse L. Reena: gracias! Me alegra que guste este pequeño fic, creo que ya me hacía falta dejar un poco los AU y escribir algo de la sociedad de almas, creo que igual comenzaré a buscar fics con esa temática de "después de la guerra". De nuevo gracias.
Nutsumi: agradece a Bones por esta pequeña idea XD y Rukia no lo magonea, bueno no mucho, bueno a veces pero tantito jajaja… es su deber además de que Ichigo es cabezota por naturaleza. Algo sobreprotectora pero solo con respecto al entrenamiento de Kenji. Es raro ver a Byakuya e Ichigo de acuerdo en algo pero ¡vamos! El niño tiene potencial y también es un Kuchiki.
Daizuke: gracias a ti por darle una oportunidad a esta historia… corta pero espero te resulte entretenida.
Kaoru20: aquí está la continuación chica, no sé por qué me encantan los fics del Ichiruki con hijos, es un pequeño trauma mío de hace mucho, creo que desde que comencé a shippearlos.
Ana SunMoon: regresé a las andadas con algo corto 7u7, espero puedas recuperarla pronto y así poder continuar con tu historia u.u es muy feo cuando la inspiración nos abandona, al menos la mía ha regresado en un 50% 7u7. Que bueno que te guste, no me resistí a escribirla.
Yoli: está corto pero creo que lo compensé con este segundo capítulo. I´m back o al menos en la medida de lo posible XD el buen spoiler Yoli 7w7 y gracias por leerla, sé que cuento contigo mujer n.n
