"Ecos del Pasado"
By:BianchixGokudera25
Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora, AkiraAmano.
Summary:Una joven de unos 16 años caminaba sin rumbo alguno en Namimori, solo sabía que en su vida faltaba algo que la hacía un ser incompleto y después de tanto buscar, se dio por vencido pero, cuando llega al lago del parque una sombra apareció ante ella con una propuesta ¿Aceptara la oferta?
Category:T
Aclaraciones: Antes que nada quiero darle las gracias a todas las escritoras que están en mi perfil, es gracias a su valioso apoyo y ánimos que yo he seguido en el mundo de Fanfiction, a 2 años de formar parte de esta gran familia quiero presentarles este proyecto como muestra de afecto hacia ustedes y a todas mis seguidoras/es, muchas gracias y espero disfruten de este pequeño proyecto (se será corto porque debo finalizar los demás) Bueno sin más preámbulos les presento "Ecos del Pasado"
N/A: Narrador (xxxx), hablan los personajes_xxxx_, pensamientos _"xxxx"_.
Capítulo 02:La Joven del Parque.
Un nuevo día para el castaño y el resto de la familia, eso incluía a los más ruidosos de la casa.
—Buenos días mamá…
—¡Tsu-kun! Buenos días, siéntate ya te sirvo el desayuno.
—Dame-Tsuna, debemos hablar…
Rayos, eso solo significaba una cosa «Había sido descubierto» que mala suerte tenia, no sólo se sentía horrible, sino que era de algo que no quería hablar con alguien y dentro de su ser sabía que tenía que abrir su boca o sino «comería balas» chasqueó la lengua pero en voz baja para que los demás no escucharan contestó.
—Vamos a la escuela…
El Hitman asintió y comenzó a degustar su desayuno. Una vez finalizada la exitosa tarea de comer completa su comida, salió con el pequeñín sentado en su hombro, pero en vez de ir a la escuela el joven corrió en sentido contrario y el tutor llamó nuevamente su atención.
—Tsuna ¿Qué haces?
—¿Quieres saber lo que me pasa? Pues vamos al parque, no puedo hablar en la escuela.
—Está bien, solo por hoy quiero saber que tan delicado es el asunto como para que cada noche saques a Natsu para tratar de consolarlo.
El castaño no respondió, solo siguió su camino adentrandose al parque, buscaron un lugar tranquilo y el chico se recostó a un arbol, el hitman se bajó de su hombro y se sentó frente a el esperando a que comenzara a hablar.
—No es algo que deseo contarle a alguien Reborn, incluso en este momento me debato en comentarte o no, pero sé que debo hacerlo...Tienes que saber más, ya que eres mi tutor.
El arcobaleno solo observaba serio, no habia notado ese semblante en el chico desde el dia que lo conoció, era uno frio, aunsente y retraido, en verdad nunca pudo saber el porque de esa actitud pero despues de pasar tantas cosas juntos pensó que solo se trataba de que él no tenía amigos, sin embargo, ahora mismo él se jactaba de una familia « ¿Qué era eso para volverlo a como lo conoció la primera vez? » El castaño tomó la palabra.
—Reborn, cuando yo empecé a razonar me di cuenta de algo casi de inmediato: algo faltaba, era una sensación tan dolorosa que lloraba sin razón o quedaba en un estado donde no respondía al llamado de las personas a mi alrededor, muchas veces mi madre tuvo que llevarme al médico, despues de tantos exámenes nunca encontraron nada, pasaron ocho años, decidí que tenia que averiguar que era eso, lo que me hacia falta y como consecuencia olvidé vivir, disfrutar con amigos, me quedé totalmente solo, con ese dolor que aún hoy sigo sintiendo.
—Pero si te sentías asi ¿Porque no hablaste con nosotros? Somos tu familia ¿Acaso lo olvidaste también?
—No Reborn, no lo he hecho, me siento feliz por que esten a mi lado, sin embargo esa parte que te mencione antes sigue allí lastimándome, lo único que descubrí a través de estos años fue que observar el cielo aleja ese dolor.
—¿El cielo? ¿A qué te refieres?
En eso el castaño levantó su mano mientras trataba de cubrir algunos rayos del sol que se colaban en la sombra del árbol en el cual estaban sentados para volver a tomar la palabra.
—No lo sé Reborn, cuando lo miro sólo es por un instante, ese dolor, esa pena se aleja, es como si esa misma fuera la respuesta a lo que he estado buscando, lo irónico de todo es que soy un representante del cielo y me siento lejos de él.
—Tsuna…
—Reborn por favor no le digas a los chicos, no quiero preocuparlos y espero no te lo tomes a mal, pero quisiera estar solo el resto del día, prometo ponerme al día con Gokudera-kun en cuanto a los deberes.
El hitman se lo pensó, no había visto tanta seriedad, pero sobre todo tristeza por parte de su alumno, bueno, no era que hubiese enemigos rondando por el lugar, respondió con un aire de amenaza ya que nadie le dice lo que tiene que hacer a excepción del noveno.
—¡No hagas ninguna estupidez mientras no estoy Dame-Tsuna! cumpliré mi promesa de guardar silencio pero tú deberás comunicarme las cosas que estén sucediéndote ya que soy tu tutor y eres mi responsabilidad.
—Está bien lo haré…
—Recuerda, los chicos no son unos idiotas, notarán muy pronto tu estado, así que te recomiendo que resuelvas rápido tu problema o los tendrás encima de ti…Tómate el día, nos veremos en la cena.
De esa forma el hitman se marchó dejando al castaño pensativo, sumido nuevamente en esa remota búsqueda que le había tomado toda su vida sin resultados.
-0-
En una bella mansión ubicada en la zona mas prestigiosa de la ciudad estaba la joven rubia pintando un gran cuadro, este representaba la región de Sicilia, en pocas palabras, la isla cobijada bajo el manto nocturno, un cielo estrellado con una imponente luna llena. Terminando unos detalles se escuchó una voz que si se puede decir venia de todos lados, ella solo sonrió.
"¿Porqué haces esto? ¿Porqué ahora?"
—¿Preocupado? Dime ¿Te gustaría participar? No es un juego pero si un rol y es imperativo tener mas gente a mi alrededor.
"Estas delirando…Shsss...En unos días estaré allí, solo no cometas alguna imprudencia"
—¡Lo haré, claro que lo haré, mientras…!
Dejó sus pinceles junto a la acuarela en la mesa, se lavó las manos saliendo de inmediato al jardín, tomó asiento mientras un mayordomo dejaba una taza de té, ella tomó un sorbo y luego cerró sus ojos. Ante el joven apareció un hermoso jardín con el cielo totalmente despejado, la naturaleza misma era la que llenaba ese lugar de paz y recostada a un arbol estaba la joven de pelo castaño sosteniendo en su mano una alondra.
—¡Giotto, has venido!
—Perdóname por ausentarme Giselle, estaba haciendo unos arreglos, ahora si te contaré un poco más sobre mí.
El rubio se sentó a su lado y ella por auto reflejo se recostó en su hombro, el empezó a acariciar su cabeza mientras hacia una cara tratando de recordar algo importante.
—Antes que nada debes saber que fui el primer lider de la familia Vongola, los primeros vigilantes de Sicilia, de ello han pasado diez generaciones.
—¿¡Tanto tiempo!?
—Si a decir verdad, 400 años...
—Es mucho tiempo, sin embargo siento como si te conociera desde siempre.
—Pasaron muchas cosas malas, por ende tuve que abandonar a la organización en Italia, pero en ese tiempo amaba a una joven doncella y por la situación en la familia tuve que abandonarla también, ella esperaba un hijo, mi hijo...Sin embargo a causa de la misma intervención del Tri Ni Sette...
—¿Tri Ni Sette? ¿Que es eso?
Preguntaba curiosa, a él le hacía gracia verla así, tal cual joven superficialmente, pero por dentro una niña, tendría que proseguir para explicarle todo.
—Hahaha…Bueno, son tres fragmentos de un poder mas antiguo que la misma humanidad y la Familia Vongola es la encargada de cuidar uno de ellos, en mi caso, yo portaba el anillo Vongola del Cielo.
—El cielo, es tan sublime y armonioso ¿No lo crees así Giotto?
—Es mi factor y mi representación.
El rubio encendió sus llamas quedando maravillada al ver las flamas narajas y los ojos del joven que tambien se volvieron del mismo color.
—¡Te vez increíble Giotto! ¿Yo también puedo hacerlo?
—Sí, solo tienes que practicar un poco e incluso cuando te encuentres frente a esa persona harás mucho más.
Ella quedo un poco confundida, el dijo «esa persona» necesitaba averiguar mas, si el rubio tenia las respuestas a su problema, eso seria un alivio. Después de tanto tiempo estar soportando ese dolor habia llegado la luz a esa oscuridad que se habia vuelto su vida.
—¡B-Bueno ya entendí, sigue narrando la historia quiero escucharla!
—Bien, como te decía tuve que abandonarlos y por influencia de ese misterioso poder el pequeño portó una maldición; media alma viviría en su ser hasta que no se reuniera con su otra mitad, mientras, el sufriría gracias a la soledad.
—¡E-Eso significa que tú...!
—¡Si, yo soy tu pariente, eres la decendiente de mi hijo y la razón por la cual no has podido vivir tranquila es porque estas buscando la otra mitad de tu alma y yo sé dónde está!
Soltó serio y sin miramentos, la joven realmente estaba sorprendida, nunca escuchó acerca de esa historia en su familia, solo rumores de que por parte de su padre; los hijos o en su minoria fallecian por extrañas cirscunstancias. Ella se levantó, tenia que saber como recuperaria su otra mitad.
—¡Debes decirme Giotto! ¿Dónde está mi otra mitad? ¡Debo encontrarla!
—¡Cálmate Giselle...!
—¿¡Quieres que me calme!? ¿Como? ¡Tú no sabes lo que he padecido! ¡Mis padres murieron y no solté ninguna lágrima, no sentí nada, el respirar cada día tratando de buscar respuestas ha sido lo más doloroso que me ha pasado, más que la pérdida de mis seres queridos, estoy sola en este mundo y…! ¿¡Tú me pides que me calme!?
Ella no supo en que momento el rubio se había colocado frente a ella, luego la rodeó con su capa provocando un grito ahogado por el pánico.
—¿¡Q-Que haces!?...
La capa liberó una gran cantidad de llamas de tipo Cielo y como consecuencia ella se desmayó quedando abrazada al primer lider.
—Lo siento Giselle, nunca quise que esto pasara, pero la razón por la que estoy aquí es para enmendar las cosas, tuve que esperar a que ambos coincidieran en sus nacimientos, sino este encuentro no funcionaria.
Caminó con ella en brazos nuevamente hasta el árbol, la acomodó y de la palma de su mano creó una mini esfera de llamas dejándola suspendida en el aire.
—Tendré que dejarte dormida incluso aquí, debo asegurarme primero que el décimo desee acercarse a nosotros, una vez listo todo te liberaré para que te reúnas con el, es una promesa.
La pequeña esfera se introdujo en la frente de la chica, la cual se removia inconciente pero su semblante poco a poco se suavizó hasta quedar totalmente sereno, el rubio se levantó y salió del lugar. La joven rubia abrió sus ojos, debía de hacer el primer movimiento, así que tendría que regresar nuevamente al parque, su intuición le decia que habria una oportunidad hoy.
-0-
Despues de comprar algo de Takoyaki* se fue nuevamente al parque, se sentó, como toda tarde tranquila lugar, le dio sueño y bueno nadie molestaba, así que se quedó dormido debajo del arbol donde habia conversado con el arcobaleno. Por otro lado un chico de cabellera plateada y uno de cabellera negra con una radiante sonrisa caminaba por el parque.
—¡Tkss...! ¡Idiota del beisbol te dije que no me siguieras!
—¡Hahaha…! Vamos Gokudera, solo vine por que es un atajo para ir al centro.
—¡Hmn…! Has lo que quieras, lo que me preocupa es que el décimo no fue hoy a clases.
—Si, tampoco vi al chiquitin es extraño...¿Hmn? Gokudera ¿Ese no es Tsuna?
—¿Ah? ¿Donde? ¡D-Décimo...!
Los jóvenes se acercaron y notaron que el castaño dormia placidamente, eso fue algo que los calmó solo un poco.
—¿Porque Tsuna estará durmiendo en lugar como este? Lo bueno es que no está herido.
—¡Si pero él no se puede quedar aquí!
El peli plata se acercó al castaño removiéndolo.
—¡Décimo, despierte por favor...!
—Hmn...¿Quién es?..¿Oh? ¿G-Gokudera-kun?
—¡Shiss...! ¿Qué tal la siesta Tsuna?
—¿Yamamoto? ¿Qué hacen ustedes aquí?
—Íbamos al centro a comprar unas cosas, de regreso a tu casa ya que nos extrañó que no fuiste a clases hoy.
—Perdónenme chicos, solo que no me sentí con ánimos de ir a clases.
—¡Eso quiere decir! ¿Que pasaste el dia aqui en el parque solo?
El castaño desvió la mirada asintiendo debilmente, ahora si estaban preocupados.
—Décimo ¿Que sucede? ¿Alguien lo molestó?
—No Gokudera-kun, como te dije queria estar solo.
—Esta bien Tsuna, no queremos molestarte, nos asustamos al verte aquí.
—Yamamoto yo…
—Décimo, entenderemos que quiere estar solo, pero recuerde que si necesita ayuda nunca dude en avisarnos, somos sus amigos.
El castaño se sentia como idiota, le dolia hacerles eso a ellos, a esas personas que notaron su existencia, que la valorarón y la valoran incluso cuando el mismo los esta haciendo ver como una molestia. Los dos guardianes vieron como el castaño empuñó su mano en el lado de su corazón y como traviesas lágrimas surcaban su rostro.
—¡NO PUEDEN ENTENDER...! ¡NO PUEDEN SABERLO, UNA VIDA EN AGONIA, SOLO VIVIR ES UN CALVARIO, INCLUSO CON SU LLEGADA A MI VIDA YO...!
El joven reaccionó, habia roto la promesa a si mismo de guardar su dolor, se reveló de tal manera que sus amigos estaban desconcertados por lo que acababa de decir, chasqueó la lengua y emprendió la graciosa huida.
—¡Tsuna espera...!
—¡Décimo...!
—¡Gokudera debemos seguirlo, Tsuna se ve muy mal!
—¡Vamos...!
Los chicos corrieron ya que notaron que el habia salido del parque hacia el centro. Por otro lado el castaño se había escabullido de sus guardianes, se golpeaba mentalmente, ni siquiera su tutor se quiso entrometer y el mismo la había regado, además el dolor en su pecho se estaba incrementando. Con mucho sigilo se adentró nuevamente al parque, pensaba nuevamente en ese sentimiento que le decía que faltaba algo en él, ya era tarde e inconcientemente caminó hasta el lago y allí la vió, una hermosa chica estaba en los barandales, los últimos rayos del sol bañaban su grácil figura, el se acercó un poco mas, no podía entender esa sensación de ir hasta ella, sus cabellos dorados ondeaban con el viento y cuando le dio la cara se perdió inmediatamente en su mirada, sus orbes azules cielo, brillantes, deseosas de algo que por alguna razón también era algo que el mismo buscaba. Con temor y tratando de no mostrar tanta anciedad le habló.
—¡H-Hola...!
La joven le miró como tratando de indagar en su ser cosa que lo hizo sonrojar, ella sonrió y volvio la mirada al lago.
—El cielo...
—¿El cielo?
—Es tan basto, cambiante, capaz de atrapar todo...Pero si falta una parte, ese cielo será uno incompleto.
La joven extendió su mano hacia el lago, el castaño la siguió hasta que su vista se fijo en el cristalino lago reflejándose el naranja atardecer, haciendo contraste con su silueta, eso ella volvió a hablar.
—Un dolor inmensurable recide en ti, te resulta difícil soportar el dia a dia pero solo basta una mirada al cielo para apaciguarlo un poco.
El joven se encontraba como en trance, las palabras de la joven estaban cargadas de paz, poco a poco olvidó todo a su alrededor y su único centro de atención era el reflejo del cielo, ese que alejaba su dolor, el que lo reconfortaba. Ella se acercó a él y sin que opusiera resistencia acarició su rostro pero su mano portaba llamas de tipo cielo.
El chico sintió algo tan familiar, era esa sensación, eso era lo que el buscaba, en ese momento le dio la cara y solo sintió que sus labios eran atrapados por los de ella, el se asustó por la sorpresiva acción pero no se separó, mas bien la abrazó mas hacia él, estaba desesperado y se aferró a esa sensación de estar a salvo asi que cerró sus ojos. La rubia abrió los suyos, alguien se acercaba y no podia ser descubierta. Se separó y luego le susurró al oido.
—Yo se lo que estas buscando, pero no debes hablar de mi con nadie, ni siquiera a tus amigos.
El joven asintió pero atrapó su mano, él quería saber quién era.
—¿¡Como te llamas!? Y ¿¡Porque te vas!?
—Nos volveremos a ver Tsuna, la próxima vez te diré más de mí.
Allí beso tiernamente su frente.
—Muy pronto encontrarás lo que has estado buscando, es una promesa.
Ella corrió y se perdió ante la atónita mirada del castaño «¿Que había sido eso?» «¿Quién era ella?» Y «¿Porque al besarla sintió que habia encontrado eso que tanto había buscado? » Cerró sus ojos tratando de grabarse la imagen de la misteriosa joven, tenia que verla nuevamente. Los guardianes vieron a su jefe sujetando el barandal del lago.
—¡Décimo...!
—¡Tsuna! ¿Te encuentras bien?
—Mi pista...
—¿De que hablas Tsuna?
Pero de nada sirvió, el castaño los miró y luego se desmayó.
—¡Décimo...!
—¡Tsuna resiste!
Cuando los guardianes auxiliaban a su jefe, notaron como el cielo, ese naranja atardecer despejado se nubló y una sensación de que algo iba a pasar los llenó de inmediato, aunque su prioridad era el castaño. Lo tomarón con ciudado y salieron rápidamente a su casa, debian de hablar con el hitman, necesitaban respuestas.
Continuará…
N/A.Kyaaaa casi deseo que Giselle se quede encerrada y sea un G27 pero tendremos que ver que sucede ahora que Tsu-chan descubrió a la chica misteriosa que responderá sus dudas y ¿Quien adivina la voz que se escucho en la mansion? El primero que diga tendrá en su correo antes que nadie la proxima actualización. Nos veremos en el próximo capítulo. (Claro su respuesta por MP y su correo para enviar el capi).
Algunas aclaraciones:
Takoyaki: Son unas albóndigas hechas de carne de pulpo.
Ahora si, a responder Reviews.
MissDinosaur: Ohhhh! Al ver tu review dije definitivamente tengo que actualizar ya …jajaja ok bueno debes ver estos son los fic regalos por mi mes aniversario aquí en Fanfiction y quería darles algo asi bien chido jajajajaja bueno aquí la segunda entrega y espera solo un poquito que ya e estan listo solo que los liberare poco a poco.
Chiyo Asakura: No me muerdas hasta la muerte aquí esta la segunda entrega aunque jojojojojo espero particiopes en el concurso esto se va a poner buenísimo. Arigato por comentar me hace feliz el review
Kiri (gues): Hijita mia no puedo darte a Natsu chan es de Tsu-chan no puedo :'( pero hare algo mejor, te entregare pronto las actualizaciones de este fic también además del tuyo "Y…Sucedió un Verano" asi que espero te haya gustado esta segunda entrega.
