Capítulo 2: Reuniones

Sentía su cuerpo ligero y un dolor de cuello espantoso. La habitación se sentía tranquila, cosa que normalmente no sucedía ya que su celular siempre la despertaba con una buena canción de rock. Pero algo extraño pasaba; no sintió esa tonada y ella nunca se despierta sin ella. A menos de que…

-¡Demonios! ¿Me quedé dormida en la tina?… Si seré una completa estúpida- Bufó molesta y se levantó sin más de la tina, ya se había dado cuenta de su dolor de cuello. Estaba recargada a la orilla de la tina. –Genial, y tengo hambre…-

Sin ninguna toalla y ningún pudor, caminó desnuda por la casa hasta su refrigerador. Es decir, ¿quién la iba a ver? ¿Sus vecinos? No lo creo. Lo abrió de nuevo y se dio cuenta de lo de anoche. No había comida. Debía hacer las compras antes de que los chicos se reunieran a las 11. Se fijó en el reloj y eran las… 10:24.

-¿¡QUÉ!? ¡Se me hace tarde, con un carajo!- Corrió hasta su habitación para cambiarse. Se iría sin desayunar… De nuevo.

Literalmente pateó su puerta y fue hasta el closet, agarrando lo primero que encontró: unos jeans muy flojos y una camiseta negra. Se recogió el cabello, como siempre, en una coleta baja y se colocó sus tennis. Debía apurarse a llegar al parque si quería juntarse con todos. Se metió su cartera y celular en los bolsos traseros de los jeans y se dirigió a la cochera. Abrió la puerta automática y se subió a su Stratus plateado. Arrancó como pudo hasta la parte central de la ciudad para llegar al parque donde estarían todos reunidos.

Por fin llegó al parque central y vio el precioso Corvette azul marino de Hinata, por lo que se estacionó cerca. Además, ¿qué otra persona en la ciudad poseía un Corvette? Nadie más que la familia Hyuuga. Caminó un poco y atravesó la calle y se guardó las llaves en el bolsillo delantero. Finalmente los divisó a todos sentados en círculo bajo un gran árbol en una pequeña colina y con paso calmado fue hasta ellos.

-¡Frentona! ¿Qué te pasa, floja? ¡Llegaste tardísimo!- Le alegó su mejor amiga.

-Es solo que me quedé dormida…-

-Sakura, si son las… 12, ¿cómo pudiste haber dormido tan tarde?- Le respondió Kiba.

-¡Solo me quedé dormida, ya!- Se sentó junto a Hinata e Ino.

-Pero Sakura… ¿Qué hiciste después de que me fui?- Esta vez habló Hinata.

Sakura aprovechó para decirle bien a Ino y Hinata sobre lo que en verdad pasó. –Es que… Fui a ver qué había de comer y nada, entonces me metí a bañar y pues… Me quedé dormida…- Les dijo realmente apenada, tirándose al pasto y tapándose los ojos con un brazo.

-¿Cómo puedes quedarte dormida en una tina, mujer? Eres una soberana idiota…- Ino le dijo despreocupadamente, como si fuera común o no le importara.

-No me hables así, estúpida-

-Mira quien lo dice, babosa distraída-



-Babosa distraída pero no zorra- Se asomó una sonrisa malvada en su rostro, sabía lo que venía.

-¿¿Zorra quién??- Ino se frustró un poco

-¿Ves a otra zorra que no seas tú?- Se incorporó y se le quedó observando desafiante.

-¡Idiota!- Gritó con furia.

-¡Pendeja!- Y Sakura se defendió.

Y en un par de segundos, Ino se abalanzó sobre Sakura haciendo que ambas rodaran colina abajo, tirándose del cabello y de la ropa. Los demás observaron esto como si fuera lo más normal del mundo, ya que así lo era. Hinata suspiró y fue colina abajo por ellas. De pronto, se escucharon risas bajo la colina. Ino y Sakura reían a pulmón abierto y seguían jugando entre ellas. Y es que, esa era una bonita amistad, rara, pero bonita. Hinata sonrió ante esa escena, pero decidió que ya era hora de intervenir.

-Chicas, recuerden para qué nos hemos reunido. Es mejor que regresemos con los demás-

-Ya vamos- Contestó Ino. Se paró y le extendió la mano a Sakura para ayudarla a levantar.

-Si, ahí vamos- Sonrió y tomó la mano de su mejor amiga. A pesar de ser polos totalmente opuestos, se llevaban de maravilla y pelearse era una de las formas de demostrar que en verdad llevaban una plena y maravillosa amistad.

Regresaron de nuevo bajo el enorme árbol y se sentaron. Platicaron acerca de qué harían en esas vacaciones de verano, cosa que las respuestas de algunos eran muy similares: Ir a la playa, visitar a la familia o descansar en casa. No era raro que Naruto fuera a hacer todo eso. Shikamaru debía atender la empresa de computadoras de su familia, Kiba iría de visita con sus padres a Osaka a ver a sus abuelos. Ino se iba con su tía a Tokyo, tenía ropa que comprar. En cambio los demás, se quedarían en casa esperando alguna actividad para esas largas vacaciones.

-Sakura, Hinata- Las susodichas voltearon a Ino. –Mi mamá tiene pensado hacerme una especie de despedida o algo así había dicho, por lo que sabiendo lo energética que es… No quiero que lo arruine, y las quería invitar hoy a pasar la noche en mi casa a las 8, ¿tienen planes?- Ambas estuvieron de acuerdo, sería perfecto pasar una buena noche. Hinata se adelantó en hablar.

-Por mi está bien, solo debo pedir permiso a mi padre y esperar si me deja salir… Lo más probable es que si, solo con que llegue mañana al almuerzo-

-¡Perfecto! ¿Y tu, Sakura?-

-Mamá no está…- Sonrió melancólicamente.

-Oh, ya veo… Lo siento- Ino se sintió culpable por haber dicho eso, y es que Sakura siempre se quedaba sola en su casa.

-Nah, no te preocupes… Lo de siempre, lo de siempre- Le restó importancia aunque en verdad le afectaba. –Mejor para mí, no tengo que pedir permiso ni avisar-

-Sakura, aunque esté tu madre en casa nunca pides permiso- Le reprochó Hinata, y es que era verdad, ella solo avisaba al salir y en algunos de los casos ni siquiera hacía eso.

-Ya, que importa ¿no?- Se levantó del pasto y se sacudió un poco. –Ya debo irme, chicos. Nos veremos luego- Y Kiba habló.

-¿A dónde vas tan pronto?- Casi siempre Sakura era la última en irse, le extrañó.

-Compras… No hay nada en mi refrigerador-

-Hinata y yo te acompañamos- Entró a la conversación Ino.

-Si, vamos contigo… Es mejor que comas cosas saludables a que comas mucha comida chatarra. Te hará daño-

-Hah, ¿cómo creen que iba a comprar comida chatarra? "Demonios…"- Pensó al final, ya no la dejarían atragantarse de su comida favorita.

-… Yo creo que todos, frentona-

-Bueno, bueno… ¿Nos vamos?- Les dijo exasperada.

-¿Alguna prisa?- Esta vez fue Sai quien habló.

-No he tocado mi Fender en 20 horas, voy a fallecer-

-Exagerada…-

-¡Ya! Tengo que ir a hacer las compras- Y comenzó a bajar la colina. -¡Nos vemos!- Les gritó ya desde muy abajo.

-Y nos dejó a las dos aquí…- Ino suspiró –Ah… Vamos-

-Ya…- Y es que Sakura era tan despistada al final.

Al final Ino y Hinata alcanzaron a Sakura y cada una tomó su respectivo automóvil, debían aprovechar que iban al supermercado y comprar lo que les hacía falta para la pijamada que tendrían esa misma noche. Las tres encendieron unos radios que tenían en sus autos que las autoconectaban a las tres, como una especie de celular. Ino decidió hablar, para saber a qué tienda irían por si algo ocurría.

-¿A dónde vamos?-

-Pues a Wal-Mart, ¿acaso hay otra tienda?-

-Bueno, bueno… Sigamos-

Finalmente llegaron y se estacionaron un poco cerca, ya que era domingo y los días de compra eran los sábados. Bajaron y hacía un viento un poco fuerte y fresco, le agradaba ese clima veraniego, aunque prefería el invierno. Caminó un poco más hasta la entrada, donde se encontró a Hinata e Ino y entraron. La verdad es que no era la primera vez que acompañaban a Sakura a hacer las compras, siempre que debía sus dos amigas la ayudaban. Cada una se dirigió a donde sabían que les correspondía: Sakura a carnes frías, Hinata a frutas y verduras e Ino a panes y cereales. Sakura llevaba la peor dieta que hubieran conocido.



Llegaron a la caja y comenzaron a colocar todo en la banda transportadora, mientras platicaban y hacían bromas. Sakura se tocó el bolsillo trasero y sacó su cartera. Es que no le interesaba llevar alguna bolsa de mano si tenía los bolsillos del pantalón, no necesitaba nada más que cargar. Sacó su tarjeta de crédito y se la dio a la cajera para que lo cargara a su cuenta, y es que ¿qué no podría pagar ella con 15,000 dólares? Y eso que su madre solo se fue por 5 meses, si hubiera sido el año hubiera tenido mucho más. Salieron de la tienda y se dirigieron al Stratus de Sakura.

-¿No hace falta nada?- Preguntó Hinata.

-No, Hina… Gracias- Le respondió Sakura.

-Bueno, frentona. Debo ir a preparar todo para esta noche, ya son las 4:30 y me gustaría ayudar a mamá en la florería. Entonces nos vemos-

-Bien. Nos vemos, cerda-

-Cuídate, Ino… Sakura, yo igual debo irme, para pedir permiso a mis padres y arreglar todo. Nos veremos en la casa de Ino- Y ella se dirigió a su auto también.

Subió todas las bolsas de mercado a la cajuela y arrancó el auto. Quería llegar pronto a su casa y tocar su adorada Stratocaster. Llegó al área de casas privadas y pidió que abrieran el portón de la zona residencial, y en cuanto la abrieron aceleró. 5 cuadras después, dio vuelta hacia la derecha y tres enormes casas (o mansiones) más, llegó a la suya. Era un poco sencilla. Blanca de tres pisos, con jardines hermosos, dos árboles adornando el frente y un camino de piedras muy curioso. La cochera estaba del lado izquierdo. Bajó varias bolsas y escuchó un sonido bastante familiar: Una guitarra eléctrica y una de sus canciones favoritas. The Trooper.

Lo que más le extrañó era que ese sonido fuera de tan cerca, tal vez la casa vecina, pero no recuerda que… Vaya, ya lo recordó. Estaban vendiendo esa casa desde hacía 2 meses, pero nadie la compraba porque era demasiado grande y demasiado cara, digna como para la familia Hyuuga. Era un poco más del doble que la suya. Le restó un poco de importancia, solo un poco, y abrió la puerta tras ya haber encontrado las llaves. Se había quedado embobada escuchando el fino sonido de la guitarra y tocaba todo menos sus llaves. Entró y fue a dejar las bolsas directamente a la cocina, específicamente en la mesa. Metió lo que debía meter al refrigerador y lo demás en la alacena. Subió presurosa a su habitación y tomó su preciada Fender.

No se podía sacar esa melodía tan perfecta de quien quiera que fuera el que tocaba ese instrumento creado por los Dioses. Se sentó en su cama y tomó su guitarra, aún se podía apreciar ese sonido tan fuerte. Comenzó a tocar la misma melodía que había escuchado. Los mismos acordes, la misma tonada. Y es que, era tan perfecta.

El sonido era complementado el uno del otro, haciéndola sentir cosas que en su vida había sentido. Escalofríos por todo su cuerpo y corrientes eléctricas a través de su médula espinal. Estaba llegando a un éxtasis musical. Juraría que tocaría hasta que le sangraran los dedos con tal de seguir sintiendo esa tan maravillosa sensación. Llegó el final de la canción y se sintió tan llena de sí, que pensaba volver a hacerlo, solo un problema. Tenía que saber quién tocaba.

Dejó su guitarra de lado y se quitó toda la ropa, igualmente sin que le importara que la vieran desnuda. Decidió ducharse en el baño principal de la casa, ya que era el doble del de las habitaciones. Al entrar primeramente se podía divisar una enorme tina-jacuzzi hasta el fondo, una elegante regadera con su debida vitrina de vidrio, a la izquierda estaba el lavabo 

que era doble y estaba sobre un elegante mueble y tenía un espejo enorme de unos 4m de largo y 1.30m de ancho sobre la pared del lavabo. El retrete a la derecha, cerca de la regadera, donde habían varias plantas artificiales y un toallero muy bonito color blanco, al igual que todo en ese baño.

Decidió darse un baño larguísimo hasta que fueran. Ya eran las 5, tenía 3 horas para arreglarse y llegar a la casa de Ino. Aunque bien sabía, arreglarse no era un problema. Abrió el grifo para llenar la tina mientras pensaba en quién tocaba tal instrumento, de verdad quería conocerlo, o conocerla. Finalmente la tina se llenó y el agua, como siempre, estaba caliente, agradable para ese clima tan frío. Según ella. Observó calma la tina y de la nada, comenzó a tararear una canción tranquila.

-Man standing next to man, he's alone… I see only faces I don't know- Y metió primero su pierna derecha. -I see faces staring, other faces staring… -Secundó con su pierna izquierda. -Don't talk, don't tell- Y sumergió su cuerpo, con tranquilidad. Susurrando finalmente –Don't talk, don't tell…- Sumergiendo su cabeza.

Pasó una hora y Sakura ya estaba completamente cambiada, aunque con el cuerpo y el cabello aún húmedos. Recordó que ese día haría mucho calor y el sol estaría fuerte, por lo que decidió ir a regar las plantas del jardín delantero. Era uno de sus pasatiempos favoritos, ya que su madre no le dejaba tener mascota alguna, decía que eran difíciles de cuidar.

-Si mi mamá ni siquiera me cuida a mí…- Suspiró –Menos a un animal-

Salió de la casa con unas tijeras para podar y recogió una pequeña regadera de aluminio grabado que Ino le había regalado en su cumpleaños 12, ya que a ella siempre le encantó la naturaleza. Llenó la regadera con agua del grifo que estaba fuera y comenzó por regar los gladiolos que había plantado ella hace 8 meses. Hizo la misma tarea con todas las flores y las plantas pequeñas, para las plantas grandes tomo la manguera y esparció el agua hacia arriba como si estuviera lloviendo. Aún le gustaba jugar con el agua, seguía siendo una niña.

Estaba por terminar de regar su preciado roble hasta que escuchó un ladrido muy potente de detrás de ella. No le dio importancia y siguió regando, pero de nuevo escuchó el mismo ladrido. Esta vez paró y sin girarse empezó a escuchar mejor. Sintió que algo venía y se dio la vuelta, solo para encontrarse con un enorme husky color negro y gris corriendo hacia ella con todas las intenciones de jugar.

-¿Pero qué…?- Segundos después, Sakura estaba tirada en el suelo, enlodada y con un enorme animal encima de ella lamiendo su cara. –Hah… ¡basta, pequeño! ¡Ya para, que me ensucio!- Reía tan libremente que seguía intentando quitarse al perro de encima, pero por la risa no juntaba las suficientes fuerzas para lograr quitárselo de encima. Además, era un poco más grande que ella y su fuerza era brutal.

Finalmente logró quitárselo de encima, pero el perro aun parecía querer jugar. Tenía un elegante collar color plata con una placa metálica. Lo visualizó y lo tomó, aún sin quitar la sonrisa de su rostro, lo leyó y checó la dirección.

-¿Tokyo? Vaya, vienes de muy lejos, pequeño animal juguetón-

-¡Husky!- Sakura escuchó un grito.

-¿Quién?- Y el perro inmediatamente corrió hacia la dirección de la que vino.

Volteó hacia donde estaba ese animal tan juguetón y se topó con una vista agradable. Con un muchacho alto, de cabello negro largo, hasta los hombros, pero un poco despeinado, 

su piel era blanca y vestía unos jeans muy flojos con varias cadenas, una camiseta negra y unas botas militares también negras, aunque también traía varias pulseras llenas de tachas y picos. Sakura en su vida había visto a alguien tan… No sabía cómo describirlo. Se veía realmente atractivo.

-Husky… No vuelvas a hacer eso- Le dijo al perro. Después volteó hacia dónde había hecho su desastre, y es que siempre lo hacía cuando se escapaba, y vio a una chica tirada en el suelo rodeada de plantas y completamente mojada. –Ay no…- Y se acercó a ella. -¿Estás bien?- Sakura asintió un poco molesta. –Disculpa… Es que mi perro es demasiado hiperactivo-

-Si, me he dado cuenta…- Comenzó a pararse y el chico le ofreció una mano. –Yo puedo sola-

Levantó una ceja confundido. -Era solo un ofrecimiento de ayuda-

-No lo necesitaba- Su orgullo florecía.

-Heh, eres más amargada que yo- El chico sonrió y levantó una ceja, orgulloso.

-¿Disculpa?- Realmente se confundió, nadie le había respondido así en su vida.

-No, nada…- Y el perro se fue de nuevo contra Sakura, volviéndola a tumbar. -¡Husky! ¡Quítate de encima!- Sakura comenzó a reír, realmente era adorable. -¡Husky!- Finalmente se quitó.

-Hah… Vaya nombre para un perro tan grande y malvado- Sonrió, cosa que el chico también imitó.

-Mi mamá le puso ese nombre, fue ella quien lo encontró en el refugio de animales-

-Vaya… Una cruza de husky con lobo, ¿no?- Efectivamente era una cruza.

-Si… En varios lugares a los que nos hemos mudado han intentado llevárselo, creyendo que es un lobo y no un perro-

-En parte es verdad, es un lobo-

-¿Cómo supiste que es una cruza?- Al chico en verdad le entró curiosidad de cómo Sakura sabía que era una cruza de lobo.

-Mira sus orejas, son puntiagudas. Al ladrar volteaba la cabeza hacia arriba y sobre todo, sus patas. Son muy fuertes y son muy grandes-

-Ya…- Era cierto, podía identificarlo fácil. –Bueno, debo bañar a este animal, o mi padre se enfadará brutalmente conmigo-

-Si, claro. Yo debo bañarme de nuevo…- Y se levantó otra vez del suelo, ya que no se había levantado desde la segunda vez que el perro la tumbó.

-Lo siento de nuevo-

-Si, no importa. ¡Nos vemos, Husky! Un enorme placer conocerte, pequeño- Le sonrió al perro y le acarició la cabeza con fuerza, demostrándole al perro su cariño. –Adiós, chico- Y se metió a su casa. El dueño del perro se quedó realmente anonadado, ¿le valió un 

cacahuate todo? Bah, no le importaba. Debía bañar al animal antes de que su padre lo viera y le diera una soberana regañada. Sakura, en cambio, se fijó en la hora. Las 7:30. Debía darse prisa o no llegaría a tiempo con sus amigas.

Después de semejante encuentro extraño con aquel perro y su dueño, se quitó la ropa enlodada y la dejó en el piso del baño, después la lavaría. Estaba a punto de meterse en la regadera cuando su celular sonó. Menos mal que siempre lo metía al baño para poner música y disfrutar más el baño. Se autocontestó y colocó el altavoz, no podía tocar el teléfono con las manos mojadas.

-¿Hola, Sakura?-

-Ah… ¿Qué pasa, Hina?- Seguía bañándose contestando el teléfono.

-Dios… ¿Te estás bañando?-

-Si, lo siento. ¿Pasa algo?-

-Es que… ¿Podrías pasar por mí?-

-Si, claro. No veo el por qué no. ¿Y eso por qué?- Preguntó mientras tomaba el jabón y se tallaba los brazos y los hombros.

-No quisiera llegar yo sola… Ya sabes. Además, su mamá me da algo de miedo…-

Sakura rió ante su comentario. Era verdad, la mamá de Ino era de temer. –No te preocupes, paso por ti en unos minutos- Dijo cerrando ya la llave. Saliendo de la regadera.

-¡Muchas gracias! Te lo agradezco. Nos vemos hasta entonces-

-De acuerdo- Y la llamada finalizó. Tomó su celular y se fue directamente a su habitación. Tomó la primer pijama que vio e igualmente la primera ropa. Era una ventaja de ser más un chico que una chica, no se demoraba horas buscando un calcetín que combinara con su ropa para que al final llevara zapatillas.

Hizo una pequeña bolsa y tomó su Fender en junto con el estuche. Por nada del mundo permitiría que algo le pasara a su adoradísima Stratocaster negra con roja. Primero se cortaba ella un dedo a que alguien le rompiera una cuerda. Cogió su cartera, su celular y sus llaves y como siempre, los metía en los bolsillos del pantalón. Se dirigió a la cochera y abrió la puerta. Se metió al coche y arrancó hacia la casa de Hinata. Varias cuadras al lado opuesto de la casa de Ino, llegó a la enorme mansión Hyuuga y un par de rejas enormes se abrieron automáticamente, dejándola pasar al vestíbulo de autos, frente a una hermosa fuente. Esperó a que Hinata saliera y por fin la pudo visualizar en la enorme entrada con dos mayordomos abriendo de par en par cada puerta.

-Disculpa la tardanza…- Dijo Hinata.

-No, no tardaste. Bueno, vámonos-

Pasaron unas cuantas calles, unos cuantos boulevares y unos cuantos barrios. En total, unos 20 minutos desde los suburbios del norte hasta los suburbios del sur. Llegaron a una casa un poco más grande que la de Sakura pero más pequeña que la de Hinata y estacionaron el carro frente. Tocaron el fino timbre que daba 3 campanadas e inmediatamente les abrieron.



-¡Hola Sakura, Hinata!- Saludó energéticamente Naruto.

-Hola, Naru- Sakura le sonrió.

-H-hola, Naruto…- En cambio Hinata, se sonrojó en demasía.

-Si buscan a Ino está arriba. Le digo que baje si quieren-

-No, no. Así está bien. Vamos para allá- Sakura subió las escaleras como si en esa casa ya viviera.

-Gr-gracias, Naruto…- Y Hinata como alma que lleva el diablo, subió igual. Naruto se quedó de a cuadros, no comprendía la actitud de su amiga.

Finalmente llegaron a la habitación de Ino y esta saludó. -¡Cerda, Hina! Que bien que vinieron, estaba viendo la tele y estaba aburridísima-

-¿Qué veías, cerda?-

-The Tudors o algo así-

-Pero es un programa bueno…- Defendió Hinata.

-Si, lo se. Pero están dando anuncios y ya saben- Ino se tiró en el sofá frente a la televisión que tenía en su cuarto. –Ah… ¿Quieren terminar de verlo conmigo o ya comenzamos con las cositas malas?-

-…Yo prefiero ver la tele- Respondió Sakura antes de que la plática de chicas comenzara.

-Ok ok… Veremos…- Y las tres fueron directamente al sillón.

Varios minutos después…

-Padre, perdóneme y deme su bendición…- Habló el verdugo, arrodillado.

-Tú me ayudarás más que cualquier mortal- Y posó la mano sobre la cabeza del verdugo. Después habló a los espectadores del pueblo. –Quiero que sepan que morí como un fiel sirviente de su majestad, pero Dios es primero- Recostó la cabeza en una pequeña plataforma, alzó sus brazos a los costados mientras sostenía una cadena con un dije de una cruz y sin más, le cortaron la cabeza con un hacha.

-Eww… ¡Que horror!- Exclamó Ino, tapándose los ojos al igual que Hinata.

-Eso estuvo brutal- Ahora habló Sakura. –Me encanta la historia inglesa- Y tomó unas frituras que sacó de la nada.

-¡Sakura! ¡Deja esas porquerías en paz!- Ino la regañó

-Hey hey, es mi cuerpo, no el tuyo- Y siguió cogiendo papas fritas de la bolsa.

De repente, se escuchó el timbre de la casa y de debajo se escuchó un "yo voy". Después de eso se escucharon varios gritos y exclamaciones de sorpresa, seguidos de un "teme" y un "dobe". Ino decidió ir a investigar, esperaba que fuera lo que ella creía.



-Creo que Ino tiene invitados…- Le habló Hinata a Sakura en una voz muy queda.

-Es raro, casi nunca tienen invitados. Ellos siempre van a visitar. Por eso me extraña-

-¿Y si vam…?- Pero fue interrumpida debido a una emocionada Ino.

-¡Aaaahhh! ¡Sasuke está aquí! ¡¡Está aquí!!- Todas se le quedaron viendo con cara de "¿qué?" –El mejor amigo de Naruto, ¡está hecho un biscocho! ¡Aah!-

-¡Con un carajo, cálmate Ino!- Sakura se desesperó

-Tenemos que presentarnos, al parecer Sasuke se mudó acá, a Nagoya. Y conociendo a Naruto, hará que se junte con nosotros, así que vamos- Ambas chicas se quedaron congeladas. -¡Vamos!- Después, Ino prácticamente las arrastró.

Bajaron y se encontraron a la familia de Ino y a la del misterioso Sasuke.

-Chicas, saluden- Les dijo Ino a Hinata y Sakura.

-Mucho gusto, soy Mikoto Uchiha- Observaron a una señora que se veía muy amable ya que les sonreía, aparte de verse joven, con su cabello largo de color negro, al igual que sus ojos. Un señor alto con las facciones firmes y de cabello y ojos negros igual. –Y él es mi esposo, Fugaku Uchiha- El susodicho inclinó un poco la cabeza hacia abajo, una forma de saludo.

-Me llamo Itachi. Un placer, niñas- Un chico bastante guapo, alto también, con el cabello largo recogido en una coleta baja y unas especies de ojeras. Se veía como de unos 20 y tantos años.

-¿¡Tú!?- Gritó Sakura, apuntando hacia el último miembro de la familia Uchiha.

–Soy Sasuke Uchiha… Y no, Husky no vino con nosotros, por si te interesa- Le sonrió prepotente, cosa que enfureció a Sakura.

-Minato, Kushina, Uchihas… señorito, Yo me retiro al baño. Con su permiso- Y salió caminando a pasos decididos hacia las escaleras de arriba y azotó la puerta de la habitación de Ino.

Todos se quedaron atónitos, excepto Sasuke, que sabía lo que significaba eso. Esa chica sería diferente, lo presentía. Comenzó a sonreír de nuevo ante ese pensamiento tan extraño, observó las escaleras y después a la nada. Qué rara era esa chica, demasiado masculina, demasiado violenta. Nada a comparación de sus locas fans. Ese día sería diferente, sería un buen día.

--

Bueno, hasta acá el capítulo dos. ¿Largo? Ya lo creo. Me inspiré bastante aunque la verdad no hay mucha acción en este capítulo, pero si di varios puntos clave y mencioné varias cosas esenciales de la historia, desde físicas hasta mentales. Pensé que como era mucho debía cortarlo y así hacer 2 capítulos, pero nah. Se quedaría muy seco y se vería más aburrido de lo que ya.

Hasta ahora ninguna N/A, y espero que siga así. Si acaso hay es para explicar cosas o para decir "al final está una explicación detallada". No me gusta interrumpir y mucho menos poner los N/A para decir cosas como por ejemplo:

"…Sasuke es un completo asqueroso (N/A: si, claro)"

No, nada de eso, es una aberración. Ya he explicado algunos cambios físicos también, como el cabello de Sasuke, que ya hice que le creciera un poco más, hasta los hombros, pero sexy se seguirá viendo ;) También olvidé mencionar que el cabello de Hinata era largo, todo está basado como en Shippuuden, ya que aproximadamente tienen entre 15 y 16 años.

Las "intro" irán siempre hasta el final del capítulo. No pondré avisos ni nada. Habrá lemon, si, como todo buen fict. Por fin apareció Sasuke y a partir del capítulo 3 habrá más acción, desde pelea hasta romance. Ya saben, cosas así. Responderé a los reviews, cosa que siempre he hecho para agradecerles la molestia:

goalbest: Qué bueno que comprendas lo que he dicho acerca de la intro y los personajes inventados. Al parecer el único personaje será Husky :) no saldrá mucho pero cuando salga será seguro que este perrito pondrá las cosas interesantes, enredos, travesuras y demases. Aparte, la historia es del anime Naruto, por lo que debe llevar personajes de esa serie, no otros personajes.

setsuna17: Solo se sabrá qué pasará leyendo xD A partir ya del 3er capítulo se pondrán interesantes las cosas, más acción, más molestias, menos charla :P Y muchisisisísimas gracias por tu review.

ikamari: Perfectísimo que te haya gustado :) me motivas a continuarlo con más ganas, la verdad no pensaba que fuera introducción sino un capítulo ya en si, pero a diferencia de este capítulo, si que es una pequeña introducción. Y respecto a la frase del final, es la pura verdad. El rock & roll es música, y la música es vida. Por lo que sin rock, seríamos nada ;)

SasteR: Tendrás a tu Sasukito xD pero temo que lo pulí algo, podría decirse que bastante, pero para llevarlo a la perfección :) es menos frío y amargado, es más tranquilo. La arrogancia y el orgullo por supuesto que siguen ahí, pero demostrará más las emociones. Respecto a las canciones, está bien que las escuches y las quieras bajar ;) así sabrás mas o menos de que se tratará este fict.

Gracias a aquellos que me envían reviews, y recuerden:

Un review es como el rock & roll de los ficts: son motivación para seguir adelante.