Capítulo 2

Aclaraciones: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.

Capítulo 2

Adaptación.

Sakura abrió los ojos lentamente, mientras una sonrisa boba adornaba sus labios, su mente aún divagaba por el hermoso sueño que había tenido, instantes atrás, pero en cuestión de segundos fue reemplazada al reparar en su alrededor. Ahogó un grito de sorpresa, cuando volteó a su derecha y observó el rostro durmiente de Sasuke, se giró a su izquierda y la visión de Naruto dormido de espaldas y Sai a su lado durmiendo de forma apacible, la sobresaltó. Se levantó a toda prisa, y tropezó un par de veces antes de poder alejarse de sus compañeros y salir al balcón de la casa que compartía con ellos. Naruto se removió un poco al sentir como la pelirosa, se tropezaba con sus piernas al darse a la fuga.

— No, no puede ser — Se sentó en un banco — ¿Qué fue lo que pasó anoche? — Hizo un esfuerzo por recordar, mordió su labio inferior con nerviosismo, y se quejó ante el roce de sus dientes con la sensible carne, tomó un espejo que reposaba sobre la mesa frente a ella, y miró horrorizada el golpe que tenía en el.

La bruma de su mente empezó a disiparse, un fugaz recuerdo desfiló ante sus ojos, y no pudo más que abrirlos como platos, se había caído producto del mareo a causa del exceso de alcohol que ingirió, recordó como los tres jóvenes corrieron hacia ella, y el preciso momento en el que se impactó sobre el cuerpo de uno de ellos, pero lo más vergonzoso no era eso, sino que sus labios y los de uno de los

A. N. JELL, se golpearon, produciendo la pequeña herida que tenía en la boca.

— No, no, no — Abrazó sus rodillas, encogiéndose en el asiento, mientras negaba con la cabeza — Esto tiene que ser un sueño, sí eso es — Cerró sus ojos — Ahora despertaré y estaré en mi habitación del convento, me dirigiré a misa, ya puedo escuchar las campanas sonando — Sonrió — Ahora todo está bien.

— ¿De verdad todo está bien? — Preguntó una voz masculina.

— Sí — Respondió sin borrar la sonrisa de su cara.

— ¿También tus labios? — La volvió a cuestionar.

— También mis labi… — Abrió los ojos de golpe, miró sorprendida al rubio que tenía frente a ella, a escasos centímetros de su rostro.

Naruto se subió a horcajadas al banco en que se encontraba la pelirosa y le envió una mirada fulminante mientras mordía una naranja — ¿Dónde fue que pusiste esos labios?

— Labios — Ella automáticamente miró los que tenía frente a sí, ahora contraídos levemente y humedecidos por el jugo de la fruta, ¿Entonces fueron esos labios? — Susurró — No sé de qué labios me habla no recuerdo nada — Giró el rostro.

— Mira a este mocoso embustero — Espetó — Tomando el rostro de la pelirosa con una mano, y apretandolo, para obligarlo a que lo mirara — Pero si lo acabas de decir, no puedes ir por allí tomando alcohol como un loco, y provocando accidentes, así que ve ahora mismo a disculparte.

— Lo siento, discúlpeme por favor — Pidió casi suplicante — Un momento, ¿No fue usted? — Lo miró sin comprender.

— Claro que no, si hubiese sido yo ya te habría arrojado por el balcón — Frunció el ceño — Ahora ve a disculparte — La soltó con brusquedad y se dio la vuelta, para marcharse — Ese tipo es muy extraño, tiene una piel muy suave — Se miró la mano, y la agitó componiendo una mueca de desagrado.

.

.

.

Sakura caminó de regreso al interior de la casa, se recostó en el marco de la puerta de la cocina, y desde allí contempló a Sai preparando té, — ¿Será él? — Se preguntó.

— Pasa y siéntate, un poco de té le hará bien a tu estómago — La miró por encima del hombro y le sonrió.

Ella aceptó, aunque se sentía incómoda, más que todo avergonzada por el hecho de haberlo "besado", accidentalmente claro. Tomó asiento a su lado y tragó con dificultad al ver cómo el joven se pasaba un dedo sobre el labio inferior.

— ¿Así que fue allí? — Susurró.

Él la miró sin comprender — Anoche.. Lo de anoche fue un evento desafortunado — Murmuró.

La pelirosa cerró los ojos avergonzada — Lo siento, lo siento mucho, yo salí al balcón porque tenía mucho calor, y me sentí mejor, pero luego..

— ¿Luego?.. — La cuestionó él.

— Perdí el equilibrio, y… fue como si cayera al piso.

— ¿Al piso? — Frunció ligeramente el ceño.

— No, no es que lo esté comparando a usted con el piso — Se apresuró a aclarar — Es que…

— Hey — La voz de Naruto la interrumpió — ¿No te dije que te fueras a disculpar? — Espetó — Y estás aquí tan tranquilo tomando el té.

— Pero sí me estoy disculpando — Se defendió.

— ¿Qué?, pero si no chocaste contra Sai

— ¿No fue allí? — Preguntó, haciendo alusión a los labios del joven sentado frente a ella.

— Fue Sasuke — Respondió Sai con tranquilidad — El piso con el que chocaste, y que por cierto se desmayó — Le dio un sorbo a su taza de té.

— ¿Se desmayó? — Preguntó alarmada.

— Es más que lógico — Continuó el joven — Sasuke es obsesivo con la limpieza, y dado lo que ocurrió.

Sakura deseó que en ese preciso instante la tierra se la tragara, al recordar con lujo de detalles, la caída, el cómo impactó contra la boca del moreno, y la peor parte, cuando vomitó sobre él, sobre su mejilla para ser más específicos.

— Es como si vivieras en una ciudad lujosa, pero esta estuviera rodeada de agua contaminada con heces de cerdo — Señaló Naruto.

— ¿Heces de cerdo? — Repitió ella, más aterrada cada segundo que pasaba.

— Un tsunami de heces — Agregó el rubio.

— Yo te aconsejo que vayas a su habitación y le ofrezcas una disculpa — Le dijo Sai — Pero conociéndolo, no te aseguro que las acepte.

Sakura suspiró con pesadez, solo llevaba dos días allí, y ya había causado un enorme problema.

.

.

Decidió seguir el consejo de Sai, pero antes tomó una ducha y se vistió de limpio, no podía ir por la casa apestando a alcohol y a.. Negó con la cabeza, mejor no pensar en el contenido que devolvió su estómago.

Entró a la habitación del Uchiha, llevando consigo una bandeja, un té y una vela aromática reposaban sobre esta, era una forma de pedirle disculpas por lo ocurrido.

— Disculpe — Lo miró apenada, y él la fulminó con la mirada al instante.

— ¿Como te atreves a entrar aquí? — Escupió con acidez — Lárgate — Vociferó.

— Yo.. Vengo a disculparme por lo ocurrido anoche — Inclinó la cabeza.

— Vete, en estos momentos no puedo decidir nada, necesito asearme — Olió la manga de su camisa, y tuvo que controlar las náuseas, que le produjo el horrible aroma impregnado en la tela.

— ¿Quiere decir que me perdona por lo menos por ahora? — Preguntó con un brillo de esperanza en sus ojos.

El moreno la miró incrédulo — ¿Perdonarte?, ¿Por qué debería hacerlo? — Frunció el ceño.

— Porque… porque — Dudó un momento, intentando buscar en su mente una buena razón — Porque usted es una buena persona — Sonrió, satisfecha por su respuesta.

Sasuke dio un par de pasos en su dirección, e hizo una mueca de desagrado — Cuando odio a alguien desde el primer momento, sigo odiándolo hasta el final — Clavó su fría mirada en los asustados ojos jades de la chica — Porque la gente que odio sigue haciendo cosas que me desagradan. Te odié desde el momento en que te vi, y previsiblemente hiciste lo que más odio. Te seguiré odiando, porque estoy seguro de que seguirás haciendo cosas que odio — Frunció aún más el ceño y apretó los puños — ¿Pides perdón?, pero déjame aclararte, eso nunca sucederá, no hoy, no mañana, nunca — Recalcó la última palabra —Ahora lárgate de mi habitación — Exigió, dándose la vuelta e ingresando al baño, necesitaba tomar una ducha urgente.

Sakura se quedó allí de pie, como clavada en el piso, con los ojos abiertos como platos, digiriendo las palabras tan hirientes del moreno.

El sonido de la ducha, la hizo volver a la realidad, con cuidado se acercó a la mesa y dejó la bebida sobre esta — Aquí le traje un poco de té, es herbal, lo ayudará a sentirse mejor, solía prepararlo en el lugar en el que estaba antes, también dijo que algo olía mal, esta vela resolverá ese problema — Aseguró.

— ¿Todavía sigues aquí? — La voz molesta del moreno se escuchó desde el baño.

— Ya..ya me voy — Se apresuró a informar la joven — Tomó la vela para colocarla sobre la mesa, pero un poco de parafina derretida manchó el piso, asustada por el pequeño desastre, colocó la bandeja en el suelo y quiso limpiar la parafina, pero se quemó en el dedo, dio unos pasos hacia atrás quejándose por el dolor, y chocó contra un estante de metal, casi todos los libros y cds que estaban en él se precipitaron al piso.

La pelirosa se sintió asustada, el estante era pesado y no podía colocarlo en su lugar, hacía esfuerzos titánicos por soportar el peso en su espalda, y que éste no cayera sobre ella. —Y ¿Ahora qué hago? — Se preguntaba una y otra vez, deseaba llorar, y pedirle ayuda a Sasuke, pero sabía que eso solo aumentaría la molestia del moreno.

Hizo otro intento de colocar el pesado mueble en su lugar, pero accidentalmente pisó el control remoto del aire acondicionado,encendiéndolo. Sakura contempló con horror, como varias páginas volaban, hasta caer cerca de la vela, aún encendida en el piso, eso era peligroso, podría no solo arruinar las canciones del moreno que estaban escritas en ellas, sino que también causaría un incendio. Intentó varias veces en vano alcanzar el control, cada vez más hojas se apilaban alrededor de la pequeña llama, que parecía danzar por el viento.

— Agua, necesito agua — Murmuró — Eso apagará el fuego — Lo complicado es que no tenía el vital líquido a mano, ni tampoco podía alcanzar la taza de té, que le hubiese funcionado a la perfección.

Apretó los labios y los ojos desesperada, estrujando su mente en busca de una idea que la sacara de ese lío, y la encontró, "Saliva", eso la ayudaría, era líquido después de todo ¿No?.

Abrió los ojos enfocándolos en la vela, y comenzó a mover sus labios y mandíbula en un gesto gracioso, según ella para producir saliva más rápido, escupió, lo más lejos que pudo, pero falló en el intento, se lamentó haciendo un mohín, pero no se detuvo, volvió a repetir la acción, esta vez más desesperada, su compañero saldría del baño en cualquier momento, y no quería ni imaginar su reacción.

A escasos metros de allí, Sasuke salía de la ducha, y secaba su cuerpo, para luego colocarse una bata de baño, miró su reflejo en el espejo, y esbozó una media sonrisa, satisfecho con el resultado, por fin estaba limpio, libre de toda esa peste, que le había lanzado encima la pelirosa.

Salió para vestirse, en el preciso momento en que Sakura escupía una vez más, esta ocasión de forma exitosa, apagando por fin la dichosa vela, sonrió complacida pero el gusto no le duró, pues al levantar la mirada, está chocó con la del moreno, que la veía como si deseara estrangularla en ese instante. Tragó con dificultad, sintiendo su boca seca por la excesiva producción de saliva que se obligó a realizar, y juraría que el corazón se le detuvo, presa del pánico, si no la había perdonado instantes atrás, ahora era definitivo que la odiaría para siempre.

Sasuke paseó su mirada entre la cara asustada de la chica y la vela — ¿Acabas de… acabas de escupir en mi habitación? — Compuso una mueca incrédula.

Sakura abrió y cerró la boca en varias ocasiones, sin saber qué decir — No… no.. Bueno sí… pero eso es porque….es para, para apagar el fuego… es peligroso — Intentó sonar convincente.

Sasuke caminó en su dirección con pasos lentos, y la pelirosa otra vez se sintió como un animalito asustado, que está a punto de ser devorado por un fiero depredador, el moreno colocó ambas manos apoyadas en el estante, dejando a la joven encerrada en medio de ellos, de un solo movimiento enderezó el mueble, y la taladró con la mirada, la pelirosa se sintió empequeñecer y lentamente se agachó para así poder escaparse de la prisión que representaban los brazos del Uchiha.

— Levántate — Le ordenó en un siseo. Ella obedeció vacilante, sentía su cuerpo tembloroso y su pulso acelerado — ¿Qué haces aquí? — Gruñó.

— Vine a pedirle su perdón — Susurró.

— Y ¿Esta es tu manera de pedirlo? ¿Ensuciando mi habitación? — Preguntó sarcástico — Y ¿También tengo que perdonarte por ello? — Golpeó el estante con una mano, y un trofeo se cayó, impactando justo en la cabeza de la pelirosa.

— Ayyy — Gimió ella, antes de caer inconsciente.

Sasuke abrió los ojos como platos, estaba molesto, no lo negaba, pero tampoco quería hacerle daño al chico frente a él, bueno no demasiado — Hey, hey — Le tocó el hombro intentando hacer que despertara, sin ningún resultado. Tomó el trofeo entre sus manos, y lo levantó alejándolo un poco de sí. En ese momento Sai, Naruto y Deidara entraron a la habitación.

— Espera, espera — Le gritó el manager alterado — ¿Qué fue lo que le hiciste a Sakumo? — Preguntó molesto.

— Nada, yo no le hice nada — Bajó el trofeo, y se inclinó hacia la pelirosa que continuaba sin reaccionar — Hey, hey — La zarandeó con más fuerza. Los otros dos jóvenes se miraron entre sí, alarmados por lo sucedido, y arrepintiéndose de haber enviado al pelirosa sólo, a enfrentar a su amigo.

.

.

.

La pelirosa era transportada en una ambulancia hacia el hospital, aún permanecía inconsciente, y eso tenía muy preocupado a Deidara, quien iba junto a ella, el rubio se revolvía el cabello y masajeba su sien nervioso, mientras un paramédico le curaba la herida sangrante a Sakura.

La pelirosa emitió un quejido, y el rubio se apresuró a inclinarse hacia ella, quién habría poco, a poco los ojos.

— ¿Despertaste? — Preguntó con emoción en su voz — ¿Qué fue lo que sucedió… ?, ¿Por qué se pelearon? — Su tono cambió a uno ansioso, y molesto.

— No, así no fueron las cosas — Negó ella, llevándose la mano a la cabeza, y haciendo una mueca de dolor.

— ¿Él te golpeó? — Frunció el ceño.

— Estoy bien — Aseguró, con la voz más débil de lo que hubiese querido.

— Esa persona será juzgada, no puede tratarte así.

— ¿A dónde vamos? — Preguntó, reparando por primera vez en su alrededor.

— Al hospital por supuesto, tienen que revisarte de pies a cabeza, para asegurarnos de que estás bien.

— Pero… pero — Puso una mano cerca de su boca, y le pidió a Deidara que se acercara a ella, para susurrarle — Allí se darán cuenta de que soy una chica.

El rubio sopesó las palabras de la joven durante unos instantes, luego compuso una mueca de molestia, y suspiró fastidiado — Deténgase por favor — Pidió al conductor de la ambulancia.


Deidara decidió llevar a Sakura a un parque, y curarla el mismo, la joven estaba sentada en un banco, mientras el limpiaba la herida, ella intentaba no quejarse, pero el dolor, y ardor en ocasiones la superaba.

— Listo — Esbozó una pequeña sonrisa — Quedó bien, ni siquiera se nota la sangre.

— Ya me siento bien — Sonrió — Se lo agradezco mucho.

— Toma — Le tendió una botella de agua fría — Colócala sobre la herida.

Ella asintió — Gracias.

— Ese vándalo de Sasuke Uchiha será juzgado, se lo diré al presidente Itachi, ya le dejé un mensaje.

— Pero es que él no me golpeó — Replicó.

Deidara tomó una gran bocanada de aire — No lo entiendo, todavía no eres una monja oficial, no deberías ir por allí, disculpando y perdonándole todo a la gente — Replicó.

— ¿Usted ya no confía en nadie manager? — Lo miró con cierto pesar.

— Fue ese vándalo el que rompió la confianza que le tenía — Espetó — Ah mira una llamada de Sasuke, ¿Para que estás llamando? espero que sea para disculparte por lo que le hiciste a Sakumo — Siseó.

— Pasamelo — Pidió.

— ¿Te disculparás? — Insistió.

— Pasamelo — Exigió.

— Bien, de acuerdo — Le entregó el teléfono a la pelirosa.

— Di..diga — Balbuceó nerviosa.

— ¿Dónde estás? — El moreno se encontraba caminando por los pasillos del hospital, hacia la sala de emergencia.

— En… en la sala de emergencia — Respondió, intentando sonar convincente, eso de mentir no se le daba muy bien.

— ¿Qué te están haciendo?

— Colocando una compresa fría — Miró la botella que tenía sobre su cabeza — ¿Está preocupado por mí? — Se aventuró a preguntar, sonrojándose al instante.

— Ja, solo quiero que vayas y aclares todo este malentendido, que le digas al presidente Itachi, que no soy culpable — Espetó.

— Disculpe señor, pero aquí no se puede utilizar el celular — Le informó una enfermera.

Él asintió con la cabeza, y caminó en dirección contraria, pero solo dio un par de pasos cuando cayó en cuenta de un ínfimo detalle — ¿Si te encuentras en la sala de emergencia, como es que estás hablando por celular? — La cuestionó, estaba mintiendo, era casi un hecho.

— Bue… bueno yo..yo..

Huevo, compre sus huevos, huevos frescos — Se escuchó al fondo, por el parque pasaba un auto anunciando sus productos.

— ¿Dónde estás? — La cuestionó con dureza.

— Yo..

Deidara le arrebató el celular, acercándoselo a la boca y tapando la bocina con la mano, comenzó a hacer ruidos, simulando una interferencia — Shrrrhss, enfermera Momoko, por favor traiga los huevos shrrsss. — Colgó.

Sakura lo miró preocupada — Y ¿Ahora qué haremos?.

— Nada, diremos que se cortó la llamada — Se encogió de hombros.

— Así que estaba mintiendo, hmp — Esbozó una sonrisa burlona, ya vería ese de lo que él era capaz.


Deidara llevó a Sakura a la disquera, para contarle lo ocurrido al moreno — Está bien, mientras le expliquemos al presidente que Sasuke no hizo absolutamente nada malo — La tranquilizó.

— Eso haré — Aseguró.

— ¿Sakumo Haruno? — Un hombre de mediana edad, cabello castaño y ojos oscuros, que en conjunto le daban un aspecto fiero se acercó a ellos, con una cámara en la mano.

— ¿Quién es usted? — Deidara se ubicó frente a la pelirosa de forma protectora.

— Soy el periodista Kiba, del Diario Nacional — Le entregó una tarjeta al rubio.

— ¿Puedo hacerte unas preguntas? — Miró al joven, escudado por la espalda del mayor.

— No, este no es un buen momento para entrevistas — Espetó el manager.

— Entiendo — Sonrió — ¿Ya vieron el video?

— ¿Qué video? — Preguntó exaltado.

— El que se publicó de la pelea entre Sasuke y Sakumo.

— No, y no existe tal pelea — Espetó, ya perdiendo la paciencia.

— Oh ya veo, ¿Tienes un golpe? — Señaló la frente de Sakura — ¿Sasuke te golpeó?.

En esos instantes el moreno ingresó a la recepción de la disquera, y miró a los presentes con clara molestia.

— No — Negó la pelirosa, haciendo énfasis a su negativa — Sasuke no me ha golpeado — Frunció levemente el ceño.

El joven al escuchar su declaración se marchó sin pronunciar palabra alguna.

— Bien, me encargaré de publicarlo, tal y como lo has dicho — Sonrió de medio lado..

.

.

— Mira, mira — La presidenta del club de fans de A. N. JELL de nombre Ino se encontraba con sus dos amigas Hinata y Tenten, revisando las recientes publicaciones sobre los jóvenes, y leyó una noticia que la alteró. Sasuke y Sakumo se pelean, se leía en uno de los encabezados, Sakumo está herido, pero asegura que no fue Sasuke quien lo hizo.

Compuso una mueca de ira — Ese tal Sakumo está intentando ganar popularidad, usando a nuestro querido Sasuke, no lo podemos permitir — Siseó — Sakumo estás fuera — Hizo un gesto con su pulgar pasándolo a lo ancho de su garganta, sus dos amigas la imitaron.


Afuera de la disquera se encontraba un numeroso grupo de jóvenes, todas coreaban la misma frase "Queremos fuera a Sakumo", llevaban pancartas que decían cosas similares. La pelirosa las observaba desde el balcón, en compañía de Deidara. Suspiró con pesadez, y compuso una mueca de tristeza, al tiempo en que se dejaba caer sobre el piso y apoyaba la espalda en la baranda.

— Esto es increíble — Dijo el rubio contrariado, revisando su celular — Tu supuesta pelea con Sasuke, ocupa el primer lugar en las búsquedas de internet, y los siguientes cuatro lugares, son temas en los que se te menciona, y ninguno de ellos es favorable — Agregó contrariado.

— Creo que debo bajar y explicarles todo — Se abrazó a sí misma.

— Olvidalo — Negó con la cabeza — Ven, mira lo que sucede — Ella obedeció y se colocó a su lado, Deidara lanzó su saco por el balcón, al tiempo en que gritaba — Allí está Sakumo — Una avalancha de adolescentes se lanzó sobre la prenda de ropa, cuando los guardias de seguridad lograron hacerlas retroceder, el saco se encontraba despedazado — ¿Lo ves? — La cuestionó.

Ella asintió con la cabeza, y se sintió repentinamente enferma, toda esa situación la superaba, quería huir, regresar al convento del que nunca debió salir.


La pelirosa regresaba a la casa cabizbaja, cuando escuchó la voz de Naruto.

— Akamaru, atrápalo — Ordenó.

Un enorme perro blanco se abalanzó sobre ella, haciéndola caer al piso, y lamiéndole toda la cara — Ya basta por favor, deténgase — Suplicó, mientras intentaba alejar al animal.

— Akamaru alto — El can se detuvo, permitiéndole a la pelirosa sentarse, al tiempo en que Naruto daba un salto en su dirección, se agachó a su lado y esbozó una sonrisa burlona — Así que no solo golpeas a Sasuke sino que también ensucias su habitación.

— Yo lo lamento, la limpiaré, se lo aseguro.

El rubio entrecerró los ojos — Te haré lo mismo que tú le hiciste a él, Akamaru atacalo — El perro volvió a lanzarse sobre ella, lamiéndole el rostro, mientras su dueño reía divertido, y Sakura luchaba por quitárselo de encima.

Logró escaparse y salió corriendo, pero no llegó muy lejos, pues los brazos del rubio la rodearon por la espalda — Suélteme por favor — Se removió intentando liberarse, Naruto la soltó y ella echó a correr despavorida.

— Es un tipo muy extraño — Murmuró — Yo solo estaba jugando, y se lo toma tan en serio — Hizo un mohín — No sé porqué se enoja, él es el pervertido que se le lanzó encima a Sasuke — Extraño — Gritó hacia la puerta por donde se había marchado la joven.

.

.

Caminaba a toda prisa, con temor de que Naruto la siguiera, que no se fijó en la presencia de Sai hasta que fue demasiado tarde — Lo siento mucho no quería tropezarlo — Inclinó la cabeza, a modo de disculpa.

— Tranquila — Sonrió — ¿Estás bien? — Alargó la mano para tocarle la cabeza, justo en donde tenía el golpe, pero la joven dio un paso hacía atrás con temor.

— Si haces eso se darán cuenta — La miró con seriedad.

Ella abrió los ojos como platos, y lo miró asustada — ¿De qué habla? — Preguntó con un hilillo de voz.

— De que si, no ocultas cuando estás asustado, todos lo podrán ver — Explicó con amabilidad.

— En.. Entiendo — Susurró.

El moreno sonrió en respuesta antes de marcharse, dejándola sola.

.

.

Sakura entró a la habitación de Sasuke a paso lento, se sentía agotada por todo lo ocurrido ese día, pero sabía que tenía la obligación de limpiar el desastre que ella misma había ocasionado, se agachó y comenzó a recoger los cds, esparcidos por todos lados — Es mejor que termine antes de que él regrese — Tomó un par, y le prestó atención a las portadas, en ellas se leían diversos títulos, pero la autora era la misma — Mikoto Uchiha — Debajo de uno de los cds, habían un par de fotos, en una de ellas el moreno de pequeño posaba junto a la artista — Parece que Sasuke es fanático de esta persona.

— ¿Qué haces? — La voz del Uchiha la hizo dar un respingo y levantarse al instante — ¿Que viste ahora? — Reparó en los cds y las fotos que ella aún llevaba en sus manos.

— Nada, no vi nada — Aseguró nerviosa.

Él la tomó por el codo, y la sacó de la habitación casi a rastras.

— Deténgase, por favor, por favor señor Sasuke — Suplicaba mientras era jalada por las escaleras.

El moreno la soltó con brusquedad frente a Itachi quien en compañía de Deidara y los otros dos miembros de la banda, los miraban sorprendidos — Sasuke ¿Que sucede aquí? — Preguntó Itachi frunciendo el ceño.

— Sácalo de aquí — Señaló a la pelirosa, quien se encogió en su sitio.

— Acaso ¿Quieres añadir más fuego al escándalo? — Lo cuestionó incrédulo.

— Muy bien, entonces me voy yo — Espetó.

— Sasuke espera — Ordenó, pero ya el Uchiha se había marchado.

— Sasuke — Llamó Naruto — Hey no te vayas así.

La pelirosa miró a todos apenada, para luego salir tras su compañero. Corrió hasta la salida en donde le dio alcance — Disculpe, disculpe.

Él se giró para mirarla, haciendo un gesto despectivo, la pelirosa se debatió en lo que diría, pero el joven se le adelantó — Tenía razón, dije que seguirías haciendo cosas que me desagradan, ahora te advertiré, es mejor que dejes de hacerlas, de lo contrario esta vez sí que te golpearé — Siseó.


Sakura se encontraba en el balcón, sentada en el mismo banco que ocupó en la mañana, abrazaba sus rodillas, mientras su cabeza descansaba apoyada en estas, el aura de tristeza que la rodeaba, era visible a kilómetros de distancia.

Deidara se sentó junto a ella, e intentó animarla — Tranquila, lo estás haciendo muy bien.

Ella lo miró sin ánimos — ¿Bien?, por mi culpa esa persona abandonó su habitación.

— Así es mejor, piensa que si se vuelven muy cercanos existe mayor probabilidad de que te descubran, en cambio si se odian mantendrán las distancias — Sonrió.

— Si las cosas continúan así, dudo que pueda aguantar mucho tiempo en este lugar, me siento tan cansada como si en vez de un día, hubiese pasado un año — Suspiró con pesadez.

— Pero por lo menos ya Sakumo es famoso — Le señaló.

— Es famoso por ser un mentiroso — Susurró.

Deidara frunció el ceño contrariado — Recuerda lo que desea tu hermano, ser famoso para poder encontrar a su madre.

— Usted cree que si eso sucede, si Sakumo se vuelve famoso, ¿Ella volverá? — Preguntó con un nudo en la garganta, y los ojos llenos de lágrimas.

— Lo hará — Aseguró, con una sonrisa optimista.


Una elegante mujer caminaba por los pasillos de un lujoso hotel, un hombre se le acercó casi corriendo — Bienvenida.

— Entré de forma sigilosa, así que no permitas que los periodistas se enteren — Ordenó en voz baja.

— Como usted diga — De la misma forma en que llegó, el sujeto se alejó de la dama.

Ella siguió caminando hasta el ascensor, las puertas se abrieron, y la visión de Sasuke dentro de este la dejó momentáneamente sorprendida, él frunció el ceño al instante, y ella esbozó una sonrisa maliciosa, entró al ascensor y lo miró por el rabillo del ojo, pero el joven mantenía su atención en la puerta de enfrente.

Ha pasado un tiempo — Pronunció, pero el moreno no dijo nada, así que ella continuó — Al escuchar hablar de ti en el extranjero, creo que te has vuelto famoso.

— Y al no escuchar nada de usted ni siquiera en Corea, parece que la señora se está marchitando — Respondió mordaz, aún sin dignarse a mirarla.

— ¿Señora? — Rió divertida — Hubo un tiempo en el que solías llamarme madre.

— Cuando era pequeño, tenía la idea errónea, de que por qué se nace de una persona, ese ser merece llevar ese título — Escupió con acidez.

La mujer se quedó en silencio y compuso una mueca de disgusto, el moreno salió del ascensor, y comenzó a alejarse — Sasuke — Lo llamó, y él se detuvo, pero se mantuvo de espaldas.

— Actúe como si no me conociera, cuando era pequeño, debía actuar como si la conociera, porque usted era famosa, ahora que yo soy famoso, su presencia me fastidia.

La dama esbozó una sonrisa socarrona, y se quedó unos instantes contemplando el lugar por donde su hijo se había marchado.


— El debut de Sakumo será en el festival Asiático, que se celebrará dentro de dos semanas — Anunció Itachi, sin ocultar la emoción en su voz.

Deidara y Konan compartieron una mirada de preocupación, mientras que Sasori y dos jóvenes más del equipo de A. N. JELL, asintieron entusiasmados.

— Pero, pensé que su primera aparición sería en el sexto álbum — Replicó el rubio.

— Es cierto — Secundó Konan — A demás yo aún no he decidido su estilo.

— Sé que Sakumo está listo, lo he escuchado cantar, muchas veces, así que vayan a tomar las fotos individuales — Ordenó.


Sí, tenemos que tomar las fotos del álbum, y de la portada — Le anunció Deidara a la pelirosa, mientras salían de la casa, en compañía de Konan.

— Usted no me había hablado de eso — Negó la joven asustada — Eso debe pedírselo a mi hermano — Susurró — Yo no puedo hacerlo, no, no lo haré — Aseguró.

— ¿Escuchaste eso? — Konan fulminó a Deidara con la mirada — ¿Que harás ahora inútil? — Le golpeó la cabeza, mientras el rubio se cubría con las manos y le pedía que se detuviera — ¿Qué harás? — Seguía vociferando, mientras no detenía su ataque.

— Basta, basta, por favor, deténgase — Intervino Sakura.

— ¿Quieres que me detenga?

— Sí — Asintió con la cabeza.

— ¿Que me detenga para irnos, hacia la sesión? — La cuestionó.

— Sí, así es — Respondió aún asustada, por el reciente ataque de furia de la estilista.

— Muy bien, vámonos — Sonrió, adelantándose unos pasos.

Sakura la miró sorprendida, esa mujer de seguro era bipolar, hizo una nota mental, no hacerla enojar.

— Disculpala, a veces se pone así — Se excusó el rubio.

— No se preocupe — Forzó una sonrisa.

.

.

Desde el balcón eran observados por Sai, quien mantenía los ojos fijos en la pelirosa.

— ¿Qué tanto miras? — Le preguntó Naruto, colocándose a su lado.

— Nada — Se alejó del balcón.

— Anda dímelo — Pidió con voz aniñada.

— No lo haré, tú mismo debes averiguarlo, pero como eres tan idiota, dudo que lo hagas — Rió el moreno.

Naruto compuso un mohín — Anda dímelo Sai — Pidió — Por favor, por favor, por favor — Sai se dirigió hacia la sala y se sentó en uno de los sillones, siendo perseguido de cerca por el rubio escandaloso — ¿Es sobre Sakumo? — Lo cuestionó entrecerrando los ojos.

— ¿Qué hay con él? — Respondió con tranquilidad.

— Es demasiado extraño, luego de que Sasuke se fue, subió las escaleras llorando, ni que fuera una chica — Espetó — Además su piel es tan suave y tersa al tacto — Se miró la mano con la que le había apretado la cara — Parece de mujer — Hizo una mueca de desagrado — Y actúa tan extraño, que hace que sientas rechazo por él, sin ningún motivo.

El moreno se mantuvo en silencio, solo escuchando atento las palabras de su amigo.

— Pero a ti debe agradarte — Sonrió Naruto — Después de todo te quedaste cuidando de él aquella noche.

— Lo hice — Confirmó Sai, recordando lo ocurrido.

.

.

FLASHBACK

Naruto cargó a Sasuke en la espalda hasta el auto mientras que él ayudó a la pelirosa — Vaya forma de beber — Le murmuró al rostro dormido del chico junto a él, Sakura ladeó la cabeza, y allí se dio cuenta, recorrió su rostro y cuello con la mirada, notando que su perfil era demasiado fino para ser masculino, entonces pasó lo impensado, Sai perdió ligeramente el equilibrio y Sakura chocó contra su cuerpo, él abrió los ojos como platos, al sentir los senos de la joven presionándose contra su pecho, no cabía dudas, Sakumo era una chica.

FIN DEL FLASHBACK

.

.

— Debe parecerte bien estar con ese chico que parece chica — Se mofó Naruto, tomando entre sus manos el control remoto del televisor.

— Solo voy a disfrutar esto por el momento — Respondió con simpleza.

— ¿Eh?, ¿De qué hablas? — Lo miró sin comprender.

— De nada, solo veamos la televisión, tarado — Sonrió.


La sesión de fotos fue algo intimidante para la pelirosa, ver a un desconocido, (que en su opinión no estaba muy bien de la cabeza), dando vueltas en el piso frente a ella, y a su alrededor, mientras le tomaba las fotografías, cada vez que gritaba "bien", ella daba un respingo.

— Tu estilo es refrescante, pero ¿Tienes otra pose que no sea esa de asustado? — Le preguntó con una gran sonrisa en su rostro.

La joven se encogió más en su sitio, sin saber que responder, miró hacia donde se encontraban Deidara y Konan, el rubio hizo una pose graciosa, que la joven imitó. Konan le dio un golpe en la cabeza al manager, y negó con la cabeza, mostrándole a la pelirosa lo que debía hacer, foto tras foto, ella fue tomando más confianza y comenzó a divertirse.

Al final todo resultó bien, según las propias palabras del fotógrafo.

En los ensayos de baile la historia fue parecida, en un inicio, Sakura se mantenía alejada, solo observando a los jóvenes bailando e intentando imitarlos, sin muy buenos resultados, pero eso varió al transcurrir los días. Sin embargo no todo era bueno, las fanáticas del grupo se reunían todos los días en la entrada de la disquera, a exigir que lo echaran de la banda, eso la hacía sentir realmente triste.

.

.

.

Sakura y Konan, estaban reunidas en la sala donde la maquillista acostumbraba a arreglar a los jóvenes.

— Parece que perdiste tu energía, luego de ser abucheada por cientos de anti-fans — Comentó la mayor.

— No — Negó con la cabeza — Sí, corrigió en un susurro, al ver la cara incrédula de Konan — Es que nunca antes había sido odiada por tanta gente — Confesó con tristeza.

— Pero eres valiente, aún continúas aquí — La intentó animar.

— No puedo marcharme, de lo contrario, no podré expiar mis pecados, cuando mi hermano regrese y tome su lugar, yo seré perdonada, pero si escapo eso no pasara.

— Sí entiendo tu punto, por cierto no tienes porque exagerar.

— ¿Que? — La miró sin comprender.

— Me refiero a eso — Señaló la entrepierna de la joven.

— Oh, es que me sugirieron que llevara esto — Sacó dos bolitas de plástico.

Konan las tomó, con dos es suficiente — Sonrió burlona, logrando un fuerte sonrojo en la pelirosa.


— No reportero Kiba, esos rumores son falsos se los aseguro, el día de la presentación en el festival se lo demostraremos — Sonrió — Sí, sí hasta luego —Itachi colgó el teléfono, se pasó la mano sobre el rostro, y suspiró con pesadez, esa situación se estaba saliendo de control, decidió llamar a Sasuke, el moreno se estaba quedando en un hotel, desde el incidente con la pelirosa.

El joven vio la llamada entrante en su celular, pero decidió ignorarla, estaba concentrado leyendo las noticias que se publicaban en internet, sobre el rechazo que sufría Sakumo por parte de las fanáticas.

Ya que no contestó el celular, Itachi decidió comunicarse a través de una video llamada, que Sasuke aceptó a regañadientes — Sí, sí leí los artículos sobre Sakumo — Respondió con desdén — Y ¿Qué se supone que quieres que haga con eso? — Espetó.

— El festival será pronto, si no te presentas, solo aumentarán los rumores — Advirtió.

Sasuke hizo una mueca de desagrado — Muy bien, lo pensaré.

— Pensarlo, y ¿Luego que? — Vociferó — ¿Qué es lo que quieres?, ¿ ¿Echarle más leña al fuego? — Golpeó su escritorio molesto, luego suspiró y se acomodó en su silla, subiendo los pies en la mesa — El programa de las presentaciones fue publicado, te lo envíe a tu correo, así que leelo con cuidado.

— Entendido — Respondió sin interés.

— Léelo ya, quiero verte mientras lo estás leyendo.

Sasuke sintió el fuerte impulso de rolar los ojos, pero se contuvo y solo frunció los labios — Bien, lo haré — Masculló — ¿Estás saliendo con una tal Izumi? — Enarco una ceja.

Itachi se cayó de la silla, producto del susto, pero rápidamente se puso de pie — ¿Qué dijiste? — Preguntó conmocionado.

— Aquí dice que olvidaste tu reloj, anoche en su casa — Explicó con total tranquilidad.

— Te envíe el correo equivocado — Se apresuró a aclarar — Ese era para mí, no lo leas mocoso — Advirtió señalándolo con el dedo — No te apartes de allí, no se te ocurra apartarte, ya regreso — Al levantarse tropezó sin querer la portátil, girando la cámara hacia un lado.

Sasuke se quedó allí, esperándolo, se sirvió un poco de agua en un vaso, contemplaba tranquilo la pantalla, hasta que vio entrar a la oficina a Sakura en compañía de Konan, se inclinó un poco para apreciar mejor la imagen.

La mayor acorraló a la pelirosa contra una pared, y murmuraba cosas que él no lograba entender del todo.

— Está bien aquí, no hay absolutamente nadie — Aseguró la estilista.

— Pero señorita Konan, alguien podría venir — Pronunció la pelirosa asustada.

— Te dije que me llames Konan — Se agachó a la altura de la cintura de la joven, e intentó quitarle los pantalones — Vamos quitatelos, nadie nos verá.

Sasuke tuvo que escupir un trago de agua, que mantenía en su boca, ante la sorpresiva escena, tosió varias veces, e intentó regular su agitada respiración, ¿Estaba pasando lo que él creía? simplemente le parecía difícil de creer.

— Muy bien, si estás asustado apaga la luz — Sugirió Konan con voz fastidiada, la pelirosa se apresuró a obedecerle, dejando la estancia en penumbras.

— Pero ¿Qué significa esto?, ¿Que están haciendo esos dos? — Frunció el ceño.

La luz volvió unos minutos después, y el moreno se sentía más confundido, hasta que escuchó las palabras del pelirosa.

— Muchas gracias Konan, con esto nadie se dará cuenta de

que soy una chica — Sonrió. La estilista del grupo se había encargado de sujetar mejor las vendas que cubrían los senos de Sakura, y también de mantener en sus lugar las bolitas que usaba para simular los testículos.

— Muy bien, entonces vamos — Asintió la mayor, satisfecha con el resultado de su trabajo.

Sasuke estaba en shock, no podía creer que el odioso de Sakumo, fuese en realidad una mujer, tomó las llaves de su auto, y salió a toda prisa de la habitación, con una sola cosa en mente, desenmascarar a la impostora.

— Presidente, ¿Aún los muchachos están reunidos practicando?, muy bien, entonces nos veremos en la disquera, tengo algo muy importante que decirles a todos — Cerró la llamada, y aceleró el auto.

Tanto los bailarines, como los otros tres integrantes del grupo, recién terminaban su práctica, Sakura se encontraba de pie cerca a Deidara y Konan, quienes estaban sentados frente a la pared, cuando de pronto la puerta fue abierta, todos miraron al recién llegado, pero Sasuke solo enfocó su atención en ella, caminó en su dirección, y le dedicó una mirada tan intensa que la hizo ruborizarse, colocó ambas manos en los hombros de la pelirosa, y ella lo miró sorprendida, Deidara hizo ela ademán de levantarse, pero Konan lo sujetó del brazo, regresándolo a su lugar. Ante la mirada incrédula de todos los presentes, la abrazó, fue un contacto rápido, pero ayudó al moreno a confirmar lo que minutos antes había escuchado, a través de la cámara.

La alejó de su cuerpo, pero aún manteniendo las manos sobre sus hombros— Sakumo tú…

— Lo ve reportero Kiba, Sakumo y Sasuke se llevan de maravilla, todos esos rumores que circulan son falsos — Aseguró Itachi, interrumpiendo las palabras del moreno.

— Sí, me doy cuenta — Sonrió, comenzó a fotografiarlos — Por favor unanse los demás integrantes del grupo, esto disipará las noticias erradas que se han publicado hasta ahora.

Sasuke tuvo que morderse la lengua, para no revelar la verdad que recién había descubierto, tenía que contárselo a Itachi, Sai y Naruto, pero que se enterara el tal Kiba, no estaba en sus planes, eso podría afectar la imagen del grupo.


La joven se dirigió a los baños del segundo piso, esos no eran usados por nadie más que ella, ya que los otros jóvenes, preferían los del primero, pues eran más espaciosos y lujosos, pero para su mala suerte ese día hubo un problema con las tuberías, y todos se vieron en la necesidad de bañarse allí. Ella ya había terminado, afortunadamente, solo estaba acomodándose el abrigo, cuando los bailarines entraron en manada, no tuvo más remedio que esconderse tras una columna, y estrujarse la mente ideando una forma para salir del lugar, se asomó un poco y la visión de todos sus compañeros desnudos, casi le provoca un infarto.

— ¿Qué hago?, madre superiora ¿Qué hago? — Susurró, de la nada apareció una luz que iluminaba su cabeza, y de uno de los casilleros salió una sonriente Tsunade.

— Sakura, Sakura.

— Madre superiora, me siento muy avergonzada — Hizo un puchero.

— Sakura, ¿Recuerdas la pintura de querubines que hay en la pared de la capilla? — La joven asintió — ¿Sientes vergüenza cuando ves a esos pequeños desnudos? — La cuestionó.

— No.

— Entonces imagina, que ellos son pequeños querubines, y así la vergüenza desaparecerá — Sonrió.

— Querubines — Se repetía la pelirosa una y otra vez en su mente, mientras caminaba, a pasos lentos hacia la salida, hasta que se encontró a Naruto de frente, rompiendo al instante la burbuja imaginaria, en la que su mente se encontraba, el rubio solo llevaba una toalla, en la cintura y la miraba con una mueca de diversión.

— Parece que ya te bañaste — Pronunció divertido, y al instante se quitó la toalla, quedando completamente desnudo, ante la joven, quien lo miraba con los ojos muy abiertos, él se dio la vuelta sin borrar su sonrisa socarrona, y se dirigió a la ducha, como si nada hubiese pasado.

Sakura sintió como una toalla era arrojada sobre su cabeza, cubriéndole los ojos — Si ya te bañaste es mejor que salgas de aquí — Escuchó la voz de Sai a su espalda, el moreno la tomó por los hombros, empujándola suavemente, hasta guiarla a la salida — Si tú estás no me puedo bañar — Sonrió.

— Sí, tiene razón — Concedió ella, antes de correr rápidamente en dirección contraria al joven, cuando se sintió lo suficientemente alejada, se retiró la toalla de la cabeza, y sonrió aliviada — Que bueno que no me descubrieron — Dijo en voz alta, sin reparar en la persona de pie, a pocos metros de distancia.

— Te descubrieron — La contradijo Sasuke. Sakura volteó hacia su izquierda, y pudo ver el semblante inescrutable del moreno, quien ya caminaba en su dirección, con ese andar que la ponía nerviosa — Yo te descubrí completamente — Pronunció con frialdad, mientras la miraba con ira.


Agradecimientos especiales a: alicia-diezm , andy .

Hola a todas mis queridas lectoras, quiero agradecer a todos los que se han tomado el tiempo de leer este fic, y los que lo colocaron en sus alertas y favoritos. Aviso que publicaré los fines de semana, intentaré que se todas las semanas.

Pues bien, en este capi Sakura no la tuvo nada fácil, ese Sasuke se encargó de molestarla todo el tiempo, bueno aunque ella también a él, aunque no fuese intencional, aclaro.

Pero ya saben como es Sasuke–Kun de vengativo, y no parará hasta sacarla del grupo, o eso piensa él, ja.

Naruto por otro lado, Dios, la tiene contra la pelirosa, creo que en el fondo le gusta, pero como cree que es hombre, se siente extraño, y Sai awww, es un amor, lo amé en este capi, de principio a fin.

Deseo como siempre, que el capi sea de su agrado, y que me dejen un comentario, para saber su opinión.

Nos leemos pronto.

Besitos.

PD: ¿Desean que coloque las letras de las canciones, cuando cantan en los conciertos?