Y seguimos con la gran historia de Nyx, espero que este capítulo les guste tanto como me gustó a mí.

Quiero aclarar algunos puntos que pudieron quedar al aire en el capitulo anterior:

1. Mi traducción comienza justo despues del capitulo "Alguna vez una crusader"
2. No tengo un tiempo fijo para subir los capítulos, en esta ocasión no tardé mucho entre un capitulo y el otro pero no siempre será así. Desde ahora les pido paciencia por favor. Para mí la calidad va primero. Por supuesto también trataré de hacer esto lo más rapido posible.
3. Tal vez encuentren algunas ligeras diferencias entre las traducciones de AByC y las mías, sobre todo en lo que refiere a nombres y formas de decir las palabras. Esto es solo porque he traducido esto a mi estilo, aunque he tratado de respetar el camino que llevaba la historia.
4. Las lineas son para diferenciar entre una parte del capitulo y otra. Cada capítulo de esta historia está dividida en lo que podriamos llamar "subcapítulos".

Sin más que decir les agradezco por estar aquí y les deseo una agradable lectura. Sientanse libres de comentar.


"Endurecer un corazón blando"

Durante una semana entera, Nightmare Moon alzó y bajó el sol obedientemente, haciendo pasar los días como eran antes de su gobierno. Hizo poco más además de eso, eligiendo recluirse a sí misma en sus aposentos. Seguía al tanto de cómo se gobernaba el reino y se aseguraba de que Spell Nexus no sobrepasara ciertos límites. Más allá de eso, Nightmare Moon apenas podía levantarse de la cama.

Se habían esparcido las noticias acerca de que había sido ella quien alzaba el sol, que era por su voluntad que la noche eterna había terminado. Había sido una de las noticias más sorprendentes en la historia de Equestria, apenas por debajo del rápido ascenso de Nightmare Moon al poder.

Las reacciones a las noticias eran diversas.

Los Hijos de las Pesadillas se molestaron, Nexus en particular, viendo su decisión como una señal de debilidad que era necesario que terminara. Ellos no se atreverían a decir nada frente a su reina, pero ella podía escuchar los murmullos tan bien como cualquier otro poni.

La mayoría de la población parecía intranquila, como si Nightmare Moon sólo se estuviera burlando de ellos dándoles unos días soleados. Creyeron que ella traería de vuelta la noche eterna sin previo aviso, que sólo estaba jugando algún juego enfermo, o que tenía algo mucho peor planeado para Equestria.

Y si existían algunos quienes realmente apreciaran que ella regresara el sol al cielo cada día, Nightmare Moon no supo sobre ellos. Sus voces eran apagados susurros en un estruendoso coro de gritos provenientes de ponis quienes o temían que ella traería de vuelta la noche eterna o le demandaban que lo hiciera.

Era una tormenta a su alrededor que sólo agravó la que se elevaba en la mente de Nightmare Moon. Seguía tratando de entender por qué se sentía de esa forma. Su mente estaba llena de un interminable carrusel de pensamientos y preguntas, que no podía ni callar ni contestar. Todo eso la llevó a noches de insomnio y a su deseo de no hacer nada más que esconderse en su dormitorio, cerrar la puerta y fingir que el mundo exterior no existía.

Pero a veces, el mundo no se puede ignorar.
STOO-ONGK!

"¡Oye, dije que no puedes entrar!"

"¡Atrápenla!"
¡TRISH! ¡CLANG! ¡CLONK!
"¡Alto… dije ALTO!"

"¡Miren, está corriendo hacia la puerta!"

"¡Alguien traiga algunos pegasos y unicornios que nos ayuden a atraparla!"

"¡Cuidado!"
¡TRISH! ¡THRONG! ¡STREEECHK! ¡TISH!
"¡Eso… eso es todo! ¡La atrapamos! La tenemos rodeada."

"¡Nadie se burla de nosotros! ¡Estas bajo arresto por traspasar esta área del castillo! Todos, atrápenla en tres… dos… uno…"
Rrrraaaahhh!"
KKKRRRAASSH-TRISSH
Nightmare Moon se levantó rápidamente de su cama, con sus cansados ojos apretándose en una expresión de ira. Salió a su balcón y se lanzó al exterior del castillo. Bajó la mirada al patio del castillo e inhaló lo más profundo que pudo. Entonces rugió con toda la fuerza de sus pulmones, sin importarle lo temprano que era. El volumen tan alto de su voz sin duda despertó con un susto a algunos en Ponyville.
"¿¡QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ!?"
Todo lo que recibió como respuesta fueron gemidos y gruñidos. Una gran parte de los guardias del castillo, que eran ponis de tierra, estaban apilados uno encima del otro en el centro del patio. Riéndose y rebotando alrededor de ellos juguetonamente, como si todo fuera un juego, estaba Pinkie Pie.

"¡Tus ponis son tontos! Así no se juega a las atrapadas."

Nightmare Moon no sabía si quedarse en shock por lo que estaba viendo, enojarse porque sus guardias habían sido derrotados tan fácilmente, o tirarse al suelo y carcajearse. Una sola, hiperactiva y rosa poni acababa de vencer a sus soldados con suma facilidad. El mundo podría estar a punto de acabar, y Pinkie Pie seguiría siendo Pinkie Pie.

"¡ALTO!" gritaron varias voces a la vez. Los unicornios de la guarnición del castillo se precipitaron hacia el patio, cuernos ya brillando mientras los pegasos comenzaban a circular en el cielo. Nightmare Moon tenía pocas dudas de que se estaban preparando o para atrapar a Pinkie Pie o para usar tácticas mucho más peligrosas para detener al intruso saltarín.
Pinkie Pie, sin embargo, no parecía darse cuenta del peligro en el que estaba, su sonrisa cada vez más grande. "Oh, ¿ustedes también quieren jugar a las atrapadas? Bien, pero recuerden que yo soy la que atrapa y tienen que huir de mí. Estos ponis simplemente no lo entendieron; Seguían corriendo hacia mí."

"Esto no es un juego; estás invadiendo el castillo real de la Reina Nightmare Moon. ¡Ríndete ahora!"

"Guardias, tranquilícense."

Nightmare Moon se lanzó hacia abajo y aterrizó en el patio. Los unicornios retiraron rápidamente los hechizos que estaban a punto de lanzar, y los pegasos que habían estado dando vueltas por encima aterrizaron. Todos se inclinaron ante su reina mientras un guardia habló. "¡Su Alteza, esta poni ha invadido su castillo real!"

"Sí, eso puedo verlo," contestó Nightmare Moon, mirando a Pinkie Pie. "¿Qué estás haciendo aquí?"

"Bueno, vine aquí para verte, pero cuando se lo pedí a los guardias, ellos me dijeron—" en ese momento Pinkie Pie infló su pecho y comenzó a hablar con voz ronca. 'No, cualquier solicitante que quiera una audiencia con la gloriosa Nightmare Moon debe solicitar una cita que debe ser aprobada por Spell Nexus.'"

"Pero entonces," Pinkie Pie continuó con su normal, enérgico tono. "Les dije que yo no era un médico y que, si quería ser parte de una audiencia, iría a ver un juego divertido, o tal vez escuchar a una banda. Lo único que quería era hablar contigo, pero me dijeron que me fuera.
"Pero realmente necesito hablar contigo, así que no me fui", Pinkie Pie siguió balbuceando. "Entonces abrieron las puertas para hacer que me fuera, y decidí que, si eran lo bastante tontos para dejar las puertas del castillo abiertas, probablemente no les importaría si entraba. Y entonces todos estos tontos guardias comenzaron a perseguirme, y antes de que lo supiera, estábamos teniendo un gran juego de atrapadas."

Nightmare Moon se colocó un casco en la boca, haciendo su mejor esfuerzo para no reír enfrente de sus guardias. Ella no sabía que era lo que encontraba tan gracioso, pero no podía negar que estaba luchando por mantener su risa bajo control. Con una tos forzada, ella volvió a su expresión seria y miro a Pinkie Pie. "¿Por qué quieres verme?"

"Para darte esto," contestó Pinkie Pie. Ella comenzó a buscar en su cola rizada, revolvió un poco y sacó un sobre. Lo sostuvo con cuidado en sus dientes, presentándolo a Nightmare Moon. Todos los guardias se volvieron y miraron a su reina, que miraba atónita. Un sobre era una de las últimas cosas que esperaba de Pinkie Pie, pero, nuevamente, ser impredecible era la naturaleza de Pinkie Pie.

Sabiendo que Pinkie no se iría hasta que la carta fuera leída, Nightmare Moon usó su magia y levitó el sobre hacia su rostro. Levantó la tapa, la cual había estado cerrada con un sticker de una carita feliz, y sacó el contenido. Era un brillante y rosa pedazo de papel decorado con globos risueños, flores, y potros y potrancas con alegres sonrisas. Era… una invitación a la fiesta de cumpleaños de Twist.

En un instante, el leve humor que Nightmare Moon encontraba en la situación fue reemplazado con un furioso arranque de ira. Tiró la invitación al suelo y le dio un pisotón con su casco. "¡¿Qué clase de cruel chiste es este?!"

"¿Chiste? ¿Qué chiste? ¿Alguien dijo un chiste?" preguntó Pinkie Pie antes de dar un suspiro y sonreír. "Ooooooo, ¿Fue un chiste de toc toc? ¡Amo los chistes de toc toc! Mi favorito va así. El primer poni dice 'toc toc', y el otro poni dice 'quién es', y entonces el primer poni dice—"
"¡PINKIE PIE!" gritó Nightmare Moon, haciendo que la mayoría de sus guardias, y también Pinkie Pie, saltaran. "Estoy hablando sobre la invitación."
Pinkie Pie dio una risita. "Oh, eso no es un chiste, tontita."

"¿Crees que soy tan ingenua como un potro? ¿Por qué querría asistir al cumpleaños de alguna potranca? ¿Por qué Twist me querría ahí? ¿Qué te hace pensar que yo creería que sus padres le permitieron enviarme una invitación? ¡Debería encerrarte en el calabozo por esta cruel broma!"
La sonrisa de Pinkie Pie, que había tenido desde que Nightmare Moon llegó, desapareció.
"Pero… esto no es una broma."

"¡Entonces dime la verdad!"

Pinkie Pie miró hacia el cielo, como si buscara algo entre las nubes. "Bueno. Déjame ver… uh... hiciste muchas preguntas, pero intentaré contestarlas todas. No, no creo que seas ingenua como un potro. Eres demasiado grande para ser una potranca, y mucho menos un potro. ¿Por qué querrías asistir a una fiesta? Bueno, es una fiesta, y a todos les gustan las fiestas. ¿Por qué Twist querría invitarte? Ella dijo que es porque nunca te vio en la fiesta que tuvimos cuando volvió a salir el sol.
"En cuanto a los padres de Twist," continuó Pinkie Pie, "ellos tal vez no saben que ella te envió una invitación. La fiesta será en Sugarcube Corner, así que estaba repartiendo todas las invitaciones, y Twist me preguntó si tenía una extra. Le dije que sí, y me preguntó si podía traértela.

"Y, honestamente, al principio no estaba segura. Quiero decir, las fiestas siempre son más divertidas cuando hay más ponis, pero aun así no creía que fuera buena idea invitarte. Pero entonces Twist me dijo que realmente no eras tan mala como todo mundo cree, y que ella realmente quería invitarte a su fiesta. Entonces sonreí, y le dije, 'Potrilla tontita, siempre tengo diez invitaciones extra por si acaso'. Así que después de entregar todas las otras invitaciones, ¡reboté hasta aquí para traerte la tuya!"

"Entonces, ¿vas a venir? Es hoy, y habrá mucha diversión."

Nightmare Moon miró fijamente la sonrisa ilusionada de Pinkie Pie, volteó para ver que los ojos de los guardias estaban sobre ella, y luego miró hacia abajo a la invitación aplastada. La recogió cuidadosamente y se esforzó en desdoblarla con su magia. Los globos risueños, las flores sonrientes y las letras revueltas que adornaban la página estaban ahora manchadas de suciedad y arrugas, pero las promesas de juegos, pastel y felicidad permanecían.

Era una invitación verdadera, la más feliz que Nightmare Moon había visto en su vida. Aun así, eso no la detuvo para doblar el papel y devolvérselo a Pinkie Pie. "No iré," anuncio tibiamente.

El rostro de Pinkie Pie se convirtió en un decepcionado ceño fruncido. "Aw, ¿Por qué no? Twist realmente esperaba que pudieras venir. Ella prometió hacer muchos palitos de menta. Dijo que te gustan."

"Dale las gracias a Twist por la invitación, pero no puedo asistir," repitió Nightmare Moon.
"Bueno… está bien," contestó Pinkie Pie. Tomo la invitación y la volvió a meter en su cola rizada. "Aún es una fiesta, incluso si todos los invitados no pueden venir. Aun así, siempre hay espacio para más ponis en la fiesta. Así que, si quieres venir, la fiesta será hoy en la tarde. Siéntete libre de ir si quieres. Sé que Twist estará súper feliz si cree que no vendrás, y entonces tú vienes. ¡Será como una sorpresa!

"Bueno, tengo que regresar a Sugarcube Corner," dijo Pinkie Pie alegremente, girando sobre sus cascos. "Nos vemos luego, Reina Nyxie." Con esto, comenzó a alejarse rebotando, dirigiéndose a las puertas frontales del castillo y tomando el camino hacia Ponyville.

"Su Majestad, ¿Le gustaría que la persiguiéramos y la arrestáramos?" preguntó uno de los guardias unicornios.
"Eso depende. ¿Creen que de verdad pueden atraparla?" preguntó Nightmare Moon, mirando a la pila de soldados que apenas comenzaban a ponerse de pie. "¿Y se quieren arriesgar a verse como tontos si no pueden?"

Los guardias se miraron entre ellos y silenciosamente decidieron volver a sus patrullajes normales. Pronto, la humorística distracción que Pinkie Pie había causado fue borrada por el regreso de la firme normalidad del castillo… y, por un momento, Nightmare Moon deseó que Pinkie Pie se hubiera quedado un poco más.


Nightmare Moon regresó a su dormitorio, con la intención de reanudar su depresiva holgazanería. Se tiró en la cama, cerró los ojos, y se sumió en sus pensamientos. Pensamientos que, antes de la interrupción de Pinkie Pie, habían sido una oleada sin fin de preguntas para las cuales Nightmare Moon no tenía respuestas.

Sin embargo, esos pensamientos, esos tortuosos pensamientos, ahora estaban siendo rechazados. Como un héroe valiente frente a una manada de lobos, algo en su mente estaba luchando contra las oscuras, invasivas emociones que la habían estado manteniendo en mal estado.
Twist quería que Nightmare Moon fuera a su fiesta de cumpleaños. Ella nunca había estado en una fiesta de cumpleaños antes, y no podía negar que alguna parte de ella estaba encontrando la invitación extrañamente tentadora. Por un momento, la alicornio adulto era una potranca otra vez, permitiéndose fantasear sobre cómo sería la fiesta. ¿Qué tipo de pastel estaría allí? ¿Habría juegos?
¡Por supuesto que habría juegos! Si Pinkie Pie estaba involucrada entonces habría, al menos, Ponle la Cola al Poni. ¡Incluso podría haber colgado una piñata!

Las fantasías sobre la fiesta murieron mientras Nightmare Moon se miraba a sí misma en el espejo de su dormitorio y se veía forzada a recordar que ella ya no era Nyx. No era una potranca; era la Reina de Equestria. Ella era Nightmare Moon, la que había traído la noche eterna, el monstruo que había desterrado a Celestia y Luna al sol y a la luna. De acuerdo con Nexus, los Hijos de las Pesadillas, y la mayoría de Equestria, se suponía que ella debía ser una tirana malvada. Sin corazón, fría, y—

Nightmare Moon apartó la mirada del espejo por el enojo. Ella estaba cansada de esto, cansada de ser tirada en dos direcciones muy diferentes. Ella estaba cansada de… de tener a sus amigas y a su madre prisioneras en el calabozo. Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo merecían ir a esa fiesta más de lo que ella lo merecía.

Nightmare Moon se detuvo en ese pensamiento y comenzó a sonreír. Ella no podía ir a la fiesta. Ella nunca escucharía el final de la queja de Spell Nexus si lo hiciera, pero… quizá había algo más que ella podía hacer por Twist para hacer su día extra especial.


TOC… TOC…
Pinkie Pie rebotó hasta la puerta del frente de Sugarcube Corner, abriéndola con una alegre sonrisa. El cumpleaños de Twist estaba en su punto máximo, siendo Nightmare Moon la única invitada que no había asistido. Twist se la estaba pasando bien, y la música y la felicidad dentro de la pastelería fluían hacia la calle mientras Pinkie Pie mantenía la puerta abierta.

"Hola, ¿Qué puedo hacer por ustedes sementales?"

Un par de los guardias reales de Nightmare Moon se mantenían con el rostro como una piedra, dando un paso al costado para revelar un enorme regalo de cumpleaños, envuelto en papel de regalo morado y listones azules, que tenía algunos agujeros en la parte de arriba.

"Nos ordenaron entregar este regalo a una potranca llamada Twist y asegurarnos de que ella lo abriera inmediatamente."

"¡Un regalo sorpresa! Oh, ¡eso es tan divertido! Esperen un segundo," contestó Pinkie Pie. Ella galopó de vuelta a la fiesta, y en unos momentos, había encontrado a la invitada de honor. Con poco cuidado, Pinkie tomó a Twist de la conversación que estaba teniendo y la llevo hasta el enorme regalo que se encontraba al frente del edificio.

"Wow, ¿eso es para mí?" preguntó Twist cuando vio el regalo, que era más grande que ella.

Pinkie Pie señalo a los guardias. "Eso es lo que ellos dijeron, y también dijeron que tenías que abrirlo ya mismo. Así queeeeeee… ¡ábrelo, ábrelo!"

Twist asintió, tan ansiosa como Pinkie Pie por ver que había dentro. Ella tomo uno de los lados del listón con sus dientes y jalo hasta que el nudo en la parte de arriba se desató. Entonces, sin ninguna advertencia, la parte de arriba de la caja exploto, disparando confeti por todos lados mientras tres figuras aparecieron, sonriendo de oreja a oreja.

"¡Feliz cumpleaños!" Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo gritaron al unísono mientras mantenían sus patas delanteras sobre sus cabezas con gran algarabía.

"¡OH POR DIOS!" gritó Twist, prácticamente saltando hacia las tres potrancas. "¡Creí que ustedes estaban fuera del pueblo!"

"Bueno, lo estábamos, pero… digamos que Nyx nos ayudó a volver antes a casa," mintió Apple Bloom.

"¡Esto es increíble!" exclamó Twist. "La única forma en que esto podría ser mejor sería que Nyx pudiera venir."

"Lo siento, Twist, pero no puede," le dijo Sweetie Belle mientras ella y las otras Crusaders salían del enorme regalo. "Pero Nyx quería que te dijéramos que ella realmente quería venir."

"Sí, y además ella te envió un regalo… bueno, un regalo además de nosotras. Está en el fondo de la caja."

"Oh, yo lo traigo," cantó Pinkie Pie con una voz delgada. Saltó al aire antes de sumergirse en la enorme caja. Un momento después, salió mientras sostenía un regalo con un tamaño más razonable en sus dientes. Ella lo puso en el suelo frente a Twist, y la potranca cumpleañera comenzó a abrir el regalo ansiosamente. Quitó la envoltura, abrió las tapas de la caja y metió la cabeza para ver que se encontraba dentro.

"¿Qué es? ¿Qué es?" preguntó Apple Bloom.

Twist saco la cabeza de la caja, lamiendo algo de chocolate en sus labios. "Es dulce de leche, y está realmente bueno."

"¿Puedo probar un poco?" preguntó Scootaloo, colocándose rápidamente a un lado del regalo.

"Seguro," contestó Twist, permitiéndole a las Crusaders y a Pinkie Pie meter esl casco en el regalo y tomar uno de los cuidadosamente cortados cuadritos. Pronto, todas voltearon los ojos, ya que nunca habían probado un dulce de leche tan increíble.


Un fuerte ceño fruncido se encontraba en la cara de Nexus mientras bajaba una escalera espiral de piedra en el castillo. No estaba acompañado por sus guardias personales y había ajustado las patrullas del castillo. Necesitaba tener una conversación privada con una yegua en particular, y no quería que lo interrumpieran.

Llegando al fondo de las escaleras, Nexus caminaba a zancadas por las celdas vacías del calabozo del castillo hasta que llegó a la que se encontraba hasta el final. Twilight Sparkle se encontraba sentada en su catre cuando él se detuvo frente a los barrotes, y la miro a los ojos, con una mirada fría, llena de odio.
"Todo esto es tu culpa," dijo Nexus, furioso.
"Bueno eso es increíblemente específico," dijo Twilight insolentemente. "¿Y exactamente qué es 'por mi culpa'?"
"¿Te das cuenta de lo que Nightmare Moon hizo hoy?"

Twilight negó con la cabeza. "No. Todo lo que sé es que ella vino a llevarse a Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo. No me dijo lo que iba a hacer con ellas."

"Bueno, voy a decirte lo que ella hizo," dijo Nexus con esfuerzo a través de sus dientes apretados antes de inclinarse y presionar su nariz contra los barrotes. "Ella. Les. Dejo. ¡IRSE!"

Una sonrisa apareció en el rostro de Twilight mientras se levantaba de su catre. "¿Lo hizo?"

"Sí, pero no solo fue eso," gruñó Nexus, caminando de un lado a otro frente a la celda. "No, ella envolvió a estas potrancas en un regalo y desperdició el tiempo de dos de sus soldados para que entregaran el regalo en una fiesta de cumpleaños. Ella también envió otro regalo: dulce de leche hecho por el chef real."

La sonrisa en el rostro de Twilight se volvió aún más grande, y con una de sus patas delanteras hizo un gesto de triunfo. "Esa es mi chica."
NO!" gritó Nexus. Su voz llenó todo el calabozo, e hizo eco con su ira. "¡La reina de ninguna forma es tu hija, no importa con que mentiras llenes su cabeza! Si acaso, la has arruinado.
"Eres quien ablandó su corazón y llenó su mente con nociones sobre compasión y risa. Eres quien le enseñó a amar el sol, quien le permitió tener amigos. Los amigos solo generan debilidad. ¡Una verdadera reina solo debe pensar en el reino y en sus propios deseos, pero, ahora, Nightmare Moon es tan blanda de corazón que está enviando regalos de cumpleaños a una pequeña potranca!"
Twilight resopló hacia Nexus despectivamente. "Di lo que quieras, Spell Nexus, pero estoy orgullosa de ella. No está escuchando sus viejos recuerdos ni tus consejos dementes. Está escogiendo escuchar su conciencia y hacer lo que ella sabe que es correcto. A este ritmo no pasará mucho tiempo hasta que Nyx—"
"¡ELLA NO ES NYX!" Nexus interrumpió con un grito. "¡Ella es Nightmare Moon! ¡Ella está destinada a traer la noche eterna a Equestria, y a hacer sufrir a los ponis de este reino por cómo la despreciaron en el pasado! Ella está destinada a hacer que tú y tus amigas paguen por derrotarla con los Elementos de la Armonía. Eso es lo que Nightmare Moon debería estar haciendo."
"Eso es lo que haría Nightmare Moon, pero la poni que tú llamas reina ya no es ella. Ella es otra yegua independiente, y puede elegir por sí misma quién quiere ser," Twilight sonrió, inclinándose hacia los barrotes mientras miraba Nexus directamente a los ojos. "Y ahora mismo Nyx está eligiendo ser la poni que ella quiere ser, y no el monstruo que tú has estado tratando que fuera."

Nexus cerró los ojos y apretó los dientes, ahogando un grito de rabia. Pisoteo con sus cascos, sacudió la cabeza y luchó contra el impulso de estrangular a Twilight Sparkle ahí mismo. Incluso comenzó a acercase hacia ella con su magia, pero, después de unos pocos momentos tensos, Nexus se calmó. Todavía estaba enojado, pero ahora la ira estaba bajo control, lo que le permitió reorientar su visión.
"No sé por qué estoy tan sorprendido. Tú eras una estudiante de Celestia, el corazón sangrante que solía sentarse en el trono de Equestria. La que buscaba la paz por encima de todo, quien no veía que, bajo el liderazgo adecuado, Equestria podría alzarse para controlar mucho más, para ser mucho más.
"Y, como la maestra pasó las lecciones a la estudiante, también la estudiante pasó el conocimiento envenenado sobre la bondad a la potranca a su cuidado. Incluso después de que mi reina renaciera, incluso cuando Nightmare Moon regresó como la yegua que estaba destinada a ser, no te detuviste. Llegaste al castillo pidiendo disculpas y pronunciando dulces palabras. Fuiste quien refrescó el veneno de la bondad en las venas de Nightmare Moon."

"¿Y qué dice eso acerca de ti, Director Spell Nexus?" refutó Twilight. "¡Tú alguna vez fuiste alumno de la Princesa Celestia justo como lo soy yo ahora! Ella te enseñó, fue tu mentora, y te hizo el director de su escuela. ¿Cómo pudiste traicionar a las princesas?"

"¡La mía no fue la primera traición!" Spell Nexus respondió enfurecido. Golpeó con fuerza un casco contra los barrotes, haciendo que Twilight se estremeciera y bajara las orejas. "¡Celestia me traicionó! Ella sabía muy bien lo que contenían los fragmentos de Nightmare Moon. Ella me envió a explorar esa magia, pero yo no era nada más que un cordero de sacrificio enviado a la masacre. Fue Nightmare Moon quien me perdonó, quien me mostró misericordia, quien me mostró el error en mi camino." Respiró pesadamente a través de su boca. Su esfuerzo había hecho que algunos mechones de su melena cayeran en su cara, dándole una apariencia desquiciada mientras miraba a Twilight.
"Pero tal vez tengas razón." Levantó un casco hacia su cabeza, apartando algunos de los mechones caídos de su melena. "Tal vez también he sido amable con nuestra reina. Quizás yo también estoy afectado por el veneno de Celestia. He seguido a mi reina, me he inclinado ante ella y le he dado lo que ella ha querido. Sin embargo, lo que Nightmare Moon quiere no es lo que necesita. Ella necesita ser la reina que puede ser. Ella necesita ser curada de la bondad que la posee.

"Y yo conozco justo el remedio," dijo Nexus. Su cuerno brilló mientras abría el seguro de la celda. Twilight retrocedió rápidamente, apretándose a sí misma contra el muro de su celda mientras Nexus avanzaba lentamente hacia ella. Su oscura sombra se posó sobre ella, y sus ojos turquesa destellaron amenazadoramente.

"Si… si me lastimas, Nyx va a—"

"Oh, me malentiendes, Twilight Sparkle. No tengo intenciones de lastimarte. De hecho, es todo lo contrario. Después de todo, no hay mejor cura para un corazón blando que ser traicionado por quien más quieres."


"¿Y ella no dijo por qué quería verme?"
"No," contestó Nexus. Él caminaba junto a Nightmare Moon mientras el par descendía hacia el calabozo. "Los guardias solo reportaron que ella comenzó a gritar, exigiendo verla. No la habría molestado con esto, pero se ha rehusado a comer."

"Te agradezco por alertarme sobre esto, Nexus," contestó Nightmare Moon, "pero te quedarás esperando al pie de las escaleras. Hablaré con Twilight Sparkle a solas."

"Por supuesto, su Majestad," asintió Nexus mientras los dos llegaban al calabozo. Como le fue ordenado, Nexus permaneció al pie de las escaleras mientras Nightmare Moon caminaba hasta el fondo del pasillo. Se volteó para mirar hacia la última celda y vio que Twilight estaba recostada sobre su catre. Su cuerpo estaba casi completamente cubierto por su cobija, y estaba de frente a la pared.

"¿Querías verme?" dijo Nightmare Moon suavemente, deseando que Nexus no escuchara la conversación.

Twilight gimió débilmente antes de comenzar a hablar. "Sí… por favor, los... los guardias… ellos…"

Nightmare Moon sintió que su corazón dejaba de latir. Abrió la puerta de la celda de inmediato y se apresuró a entrar. "¿Te lastimaron?"

Twilight murmuro algo, pero Nightmare Moon no la escuchó. Ella se inclinó, poniendo su cabeza cerca de la de Twilight.

"¿Los guardias te hicieron algo?" preguntó Nightmare Moon, aun hablando suavemente, pero con un tono firme.

"Lo lamento… lo lamento…"

Nightmare Moon acaricio con su hocico el cuello de Twilight tratando de calmarla. "Twilight, no, lo que sea que te hicieron, no fue tu culpa."
"Lamento… haberte encontrado en ese bosque."

En solo un respiro, Nightmare Moon sintió que la atmosfera en la celda había cambiado. El pánico y el miedo que sentía por Twilight fueron reemplazados con temor, y, en el momento en que esa última palabra escapó de los labios de Twilight, Nightmare Moon sintió un agudo dolor en su hombro derecho.

Ella retrocedió, tropezó, y cayó al suelo de la celda. Miró hacia su hombro donde una gran cuchillada era ahora visible. Era doloroso, una de las pocas veces en las que Nightmare Moon había sentido dolor físico desde su resurrección.

Mirando de nuevo a Twilight, Nightmare Moon la vio levantándose de su catre lentamente. El collar anti-magia que se suponía debía estar alrededor de su cuello se encontraba sobre su almohada, y, en el espacio sobre su cabeza, Twilight sostenía una delgada daga mágica. Era una versión mucho más pequeña del hechizo que Nightmare Moon usó para formar la espada con la que combatió a Celestia, pero eso no la volvía menos peligrosa.

"¿Qué estás haciendo?" pregunto Nightmare Moon. Rápidamente intento ponerse de pie, pero el pequeño espacio en la celda le dificultaba el poder maniobrar.

Twilight dio unos pasos hacia Nightmare Moon mientras mantenía le daga en lo alto. "Arreglando mi error."

"¿E-e-error?"

"Sí," contestó Twilight mientras continuaba acercándose lentamente. "Eres un monstruo, eres una tirana, y nunca debí haberte salvado de ese bosque."

"Twilight… Twilight, ¿Qué te ocurre? Por qué— por qué estás…" tartamudeó Nightmare Moon. Su voz se volvió débil mientras empezaba a hiperventilar. "Soy… s-soy yo… soy Nyx… n-no recuerdas—"
"Recuerdo perfectamente lo que has hecho. Tomaste Equestria. Desterraste a mi mentora al sol y trajiste la noche eterna. Encerraste a tres inocentes potrancas y me hiciste prometerles que todo estaría bien antes de que te las llevaras." Nightmare Moon seguía en pánico, luchando por ponerse de pie. Se apretó contra uno de los muros de la celda. "Me las lleve para dejarlas ir. Las deje ir, Twilight. Tienes que creerme. Tú… tú siempre me creíste."
Twilight se paró sobre Nightmare Moon, y la reina de Equestria no vio nada del cariño y la compasión que alguna vez había conocido. En lugar de eso, los ojos morados de Twilight estaban llenos con nada más que odio y una intención asesina. "Eso es algo de lo que estar en este calabozo me ayudo a darme cuenta, que nunca debí haberte creído o haber confiado en ti. Que eras, que eres… y siempre serás un monstruo, y estoy avergonzada de haberte llamado mi hija."

"N-n-n-no… n-n-n-no," Nightmare comenzó a llorar, "Twilight… ¡Twilight no digas eso! ¡Por favor, por favor no digas eso! ¡L-l-lo siento por hacer todo esto! ¡Pero, por favor! ¡No digas eso! ¡Lo siento!"
"No hay perdón," dijo Twilight fríamente. Empezó a levantar la daga. "Nunca podré perdonarme por creer que tú eras cualquier cosa menos un monstruo… y ahora, voy a arreglar mi error. Voy a arreglarlo. Todo."

"¡NOOOO!" lloriqueó Nightmare Moon. Su voz resonaba con el dolor de su corazón, el cual amenazaba con destrozarse. Twilight, sin embargo, no titubeo ni se detuvo. Ella sostuvo la daga en lo alto y le apuntó al cuello de Nightmare Moon. Sin embargo, antes de que Twilight pudiera atacar Spell Nexus apareció en la puerta de la celda. Atraído hacia su reina por su llanto, Nexus envolvió con su magia a Twilight y la lanzó contra el muro.

"¡GUARDIAS! ¡La Reina ha sido herida!" gritó Nexus. En unos momentos, una patrulla de soldados llegó. Los guardias escoltaron a Nightmare Moon fuera de la celda mientras Nexus re-aseguraba el collar anti-magia en el cuello de Twilight. Entonces azotó la puerta de golpe, y se dio la vuelta para seguir a los guardias reales mientras se llevaban a Nightmare Moon.

Nexus, sin embargo, no los siguió muy de cerca. Después de todo, no quería que los guardias, o su reina, notaran su sonrisa.


Nightmare Moon se recostó en su cama, con la cabeza descansando en su almohada empapada de lágrimas mientras abrazaba la muñeca de Twilight Sparkle contra su pecho. No se había movido durante horas. Su mundo, en un simple y pequeño momento, se había despedazado. El sólido, constante cimiento en el que había podido confiar a través del caos de convertirse en reina se había desmoronado.

Twilight la había atacado. Twilight la había llamado monstruo. Twilight… estaba avergonzada de ella.
Estos pensamientos dolían más que la herida en el hombro de Nightmare Moon, el cual había sido vendado y tratado. Había un dolor en su pecho, como si alguien la hubiera apuñalado en el corazón con una daga y ahora la estuviera retorciendo. Twilight, aquella quien siempre creyó que ella aún era Nyx, quien la crio como Nyx, le había dado la espalda.

Ella realmente era un monstruo; ¿a quién estaba intentando engañar al pretender otra cosa? Ella era Nightmare Moon, la Reina de Equestria, uno de los seres más malvados que Equestria había conocido. Cualquier deseo o anhelo que dijera lo contrario no eran más que mentiras y falsedades que ella misma estaba creando. Si Twilight… si incluso Twilight era incapaz de verla como algo más, entonces no tenía esperanza.

Ella era Nightmare Moon y no había escapatoria.

Temblando mientras una nueva ola de lágrimas caía de sus ojos, Nightmare Moon dio la vuelta sobre su cama, tratando de encontrar una parte seca en su almohada para apoyar la cabeza. Sus ojos se dirigieron al reloj, permitiéndole ver que había pasado toda la tarde allí. Sinceramente se había sentido mucho más largo que eso.

El reloj mostraba que casi era hora de la puesta de sol. Nightmare Moon se vio tentada a dejarlo así, a dejar al mundo en el brillo ámbar del anochecer, pero tenía una responsabilidad con Equestria. Incluso si Twilight la odiaba, aunque todo el mundo pensara que ella era un monstruo, ella no los decepcionaría. Ella guiaría al sol y la luna a través de su ciclo.

Era la única cosa que parecía que podía hacer que no había hecho que alguien la odiara más.

Respirando profundamente, Nightmare Moon tuvo que recurrir a cada gramo de energía que le quedaba para levantarse de la cama y caminar lentamente hacia su balcón. La tarde en la cama había sido todo menos relajada. Estaba agotada. Tan pronto como se puso sobre sus cascos, ya quería recostarse.

Aun así encontró la fuerza para llegar al balcón de su dormitorio y entrar al frio aire del anochecer. Movió su mirada hacia el oeste, donde el sol estaba esperando para meterse en el horizonte. El cielo ya comenzaba a brillar con el calor y los colores dorados de la puesta de sol.

Afortunadamente, Nightmare Moon solo necesitaba tomar el sol con su magia. El orbe dorado parecía totalmente dispuesto a hundirse por debajo del horizonte, y la luna parecía igualmente conforme. La pareja intercambió el dominio del cielo, y, por un momento, Nightmare Moon se quedó para observar la puesta del sol. Era una hermosa vista, que disfrutó unos minutos antes de regresar a su dormitorio.

Ella tenía toda la intención de regresar a su cama y abrazar su muñeca de Twilight Sparkle contra su pecho una vez más. Sin embargo, en el momento en que se dio la vuelta, notó algo fuera de lo ordinario. Había una enorme multitud fuera de las puertas del castillo, y, encima de la caseta sobre la puerta, Spell Nexus estaba de pie con un gran contingente de soldados. La propia caseta también había sido modificada. Sobresaliendo de la parte superior de las almenas había una plataforma, una estructura simple de vigas de madera, y una cuerda.

Una horca se había construido sobre el borde de la caseta del castillo, y había una poni a punto de ser ejecutada. Se paró en el borde de la plataforma con la soga alrededor de su cuello. Ella estaba a pocos momentos de ser empujada, a momentos de caer a su muerte, y sin embargo la yegua estaba mirando hacia atrás sobre su hombro.

Estaba mirando directamente a Nightmare Moon.


Spell Nexus hizo todo lo posible para mantenerse estoico y serio, para ser profesional, pero no pudo contener su impulsividad. Esto era, esto era lo que él necesitaba y esperaba. Todo había funcionado maravillosamente. Se iba a librar de Twilight Sparkle, la yegua que estaba inyectando el veneno de la bondad en su reina, de una vez por todas.

Nexus se movió al borde de la caseta, mirando el hermoso conjunto de horcas que habían sido construidas a lo largo de la tarde. Una sola plataforma larga y delgada de madera se extendía desde la parte superior de la caseta hacia afuera sobre la multitud de ponis que esperaban abajo. Por encima de la plataforma había una serie de vigas gruesas, construidas y colocadas para sostener una sola cuerda colgante.

La cuerda misma era larga, y su extremo libre había sido atado en un nudo. Nexus había medido la cuerda por sí mismo. Una vez que un poni fuera empujado de la plataforma, caería casi todo el camino hasta el suelo. Entonces, justo antes de que sus cascos llegaran al suelo, la soga se tensaría. La víctima estaría muerta casi al instante, pero, lo que es más importante, quedaría colgando justo frente a los ponis que observaban abajo.

Era un asunto de belleza.

Oh, si tan solo pudiera haber llevado a la Guardia Real de Canterlot a Ponyville para esto. Después de haberles mostrado la luz, habían sido una fuerza poderosa. Ellos, bajo el liderazgo de Shining Armor, habían mantenido a Canterlot bajo control. Las propias fuerzas rebeldes de la Princesa Cadance habían sido detenidas numerosas veces por la entusiasta experiencia militar de su marido.

Esa, desafortunadamente, era también la razón por la que la Guardia Real de Canterlot necesitaba quedarse en la capital, pero eso no detuvo a Spell Nexus de imaginar cómo sería si estuvieran allí. Se colocarían sobre las paredes, mirando a los ciudadanos de abajo. Estarían vestidos con la armadura de su reina, y sus viejos uniformes se descompondrían en un montón de basura. Los residentes de Ponyville perderían toda esperanza si vieran que los ponis que una vez defendieron a las princesas ahora estaban del lado Nightmare Moon.

El sonido de cascos marchando sacó a Spell Nexus de su sueño y concentró su atención en una fracción de los guardias. Estaban llegando a la cima de las escaleras que unían las almenas del castillo al patio de abajo, y entre ellos había una particular unicornio púrpura.

Spell Nexus sonrió mientras miraba a Twilight Sparkle. Sus tobillos estaban encadenados con pesados hierros, y tenía un collar anti-magia alrededor de su cuello. Aunque él sabía que no se iba a resistir, las fuertes restricciones enviarían un mensaje. Enviarían un mensaje que resonaría a través de Equestria.

Los ponis mirarían a su reina y a los Hijos de las Pesadillas con el temor y el respeto que merecían. Inspirarían el miedo y la lealtad incluso si su alteza continuara levantando el sol. Ese pequeño acto de bondad podría convertirse en una muy convincente ventaja. Después de todo, la amenaza de una noche eterna aún permanecía. Si los ponis trataran de levantarse o rebelarse, Nightmare Moon podría traer de vuelta la noche eterna hasta que sus espíritus y voluntades se quebraran.

Sin embargo, todo eso sólo era el glaseado en el pastel. Nightmare Moon volvería a actuar como la reina que estaba destinada a ser. La traición de Twilight endurecería el suave corazón de Nightmare Moon. Sí, a Nexus le había dolido dejar que Twilight le causara daño a su reina, pero era algo que tenía que hacerse.

Mientras Nexus contemplaba todo esto, Twilight había sido guiada hasta el borde de la plataforma. Allí estaba de pie, con los ojos cerrados mientras se enfrentaba a la multitud que miraba con incredulidad y preocupación. Algunos incluso comenzaron a gritar en protesta, pero unas cuantas apariciones rápidas de los guardias pegasos del castillo silenciaron a aquellos que hablaban en contra de la ejecución.

Twilight iba a caer con los últimos trazos de sol, y, con el sol casi metiéndose, era el momento de que Nexus comenzara su discurso. Se movió al borde de las almenas del castillo y lanzó un hechizo para amplificar mágicamente su voz. Entonces habló, dejando que sus palabras fluyeran a través de la multitud.

"Twilight Sparkle, se te acusa de intento de asesinato en contra de su majestad real, la regente del sol y la luna, nuestra amada Nightmare Moon. ¿Niegas los cargos que acabo de leer?"

"No," contestó Twilight, su voz era vacía y apagada.

"Entonces, por tus crímenes contra la corona y contra el reino, se te sentencia inmediatamente a la ejecución en la horca." Con su cuerno brillando, Nexus apretó el nudo alrededor del cuello de Twilight. "¿Tus últimas palabras?"

Por primera vez desde que la habían llevado hasta la horca, Twilight volteó y abrió los ojos. Miró a Nexus. Lo miró como si realmente estuviera intentando decir algo. Aun así, su boca nunca se abrió, y, eventualmente, negó con la cabeza.

Nexus sonrió y asintió con aprobación antes de retroceder. Preparó una ola de magia que empujaría a Twilight Sparkle desde el borde de la plataforma. Al mismo tiempo, Twilight miró hacia adelante de nuevo. Sin embargo, al girarse, sus ojos se desviaron. Ella vio a Nightmare Moon observando desde un lejano balcón del castillo. Sus ojos se cerraron, y Nightmare Moon estaba visiblemente erizada.

Fue en ese momento, mientras Nightmare Moon empezaba a desplegar sus alas, que su contacto visual se rompió. Fue en ese momento, con su sonrisa convirtiendose en una maliciosa mueca, que Spell Nexus empujó a Twilight de la plataforma. Fue en ese momento que Twilight Sparkle comenzó a caer.

Los gritos ahogados de todos los presentes saltaron en cascada mientras Twilight volaba sin energía por el aire. La holgura de la larga cuerda comenzó a desaparecer, comenzando su propia y silenciosa cuenta atrás antes de tensarse. Algunos ponis cerraron los ojos, incapaces de ver lo que estaba a punto de ocurrir. Otros no pudieron desviar la vista, sin importar lo mucho que lo intentaron.

Twilight cayó más y más mientras la cuerda iba perdiendo su holgura. Nexus se acercó al borde de la caseta y observó cómo su momento de triunfo se acercaba. Sus ojos ansiosos traicionaban el hecho de que estaba disfrutando de la ejecución, que saboreaba cada momento.

La cuerda estaba a punto de tensarse; el aire estaba a punto de llenarse con el sonido enfermo de un cuello rompiéndose. Nexus contuvo la respiración, mordiéndose el labio. Nadie, ni los guardias en los muros ni los ponis debajo, se atrevieron a parpadear.

Y entonces… no ocurrió.

Por un momento, la multitud, los guardias, y Nexus tuvieron que mirar la cuerda cuando lo que esperaban que pasara no ocurrió. No se había escuchado ni la cuerda romperse ni el crujido del cuello. La cuerda sólo se balanceaba perezosamente de un lado a otro. El unicornio y el nudo que se encontraban al final de la cuerda habían desaparecido, se habían ido tan rápido que nadie había sido capaz de ver lo que había sucedido.

Nexus fue el primero en hablar, su grito de enojo resonó a través de los terrenos del castillo.
"¡¿A DÓNDE SE FUE!?"


Nightmare Moon nunca se había movido tan rápido o usado tanta magia para convertirse en una nube de energía. Nunca se las había arreglado para crear una doble - una falsa Nightmare Moon que dejó en su cuarto en caso de que Nexus fuera a buscarla – tan rápido. Nunca había hecho tantas cosas tan rápido, y eso había significado un doloroso sobreesfuerzo en el uso de su magia.

Pero lo había logrado. Había salvado a Twilight.

Estaba cargando a Twilight llevándosela de Ponyville; la nube índigo en que se había convertido se encontraba volando hacia el Bosque Everfree. Casi instintivamente, se dirigió hacia el Antiguo Castillo de las Hermanas Poni Reales. Era un lugar olvidado. No habría ponis por ahí, y Nexus no enviaría soldados tan profundo en el bosque. Nightmare Moon sospechaba que él ya estaba enviando tropas a buscar a la poni que se supone debía estar colgando en la horca.

Avanzando hacia la parte más intacta del castillo, Nightmare Moon entró en el viejo salón del trono. Había sido el lugar de su más grande derrota, pero, por el momento, no le importó. Puso a Twilight en el suelo cuidadosamente antes de re-solidificar su cuerpo.

Una vez que sus cascos estaban de vuelta en tierra sólida, Nightmare Moon se lanzó hacia Twilight. Le removió los grilletes y el collar anti-magia y tiró los pedazos de metal. Luego, con cuidado, levantó el lazo del cuello de Twilight y lo tiró también. No quería ni siquiera mirar la horrible cuerda por un momento más de lo que fuera necesario.

Con eso, Twilight era libre, pero Nightmare Moon contuvo la respiración. ¿Qué haría la yegua? ¿Intentaría atacarla de nuevo? Nightmare Moon no estaba segura de poder soportar el ser atacada por Twilight una segunda vez, verbal o físicamente. Aun así, tenía que asegurarse de que Twilight estuviera bien. Tenía que asegurarse.

Después de unos pocos momentos, Twilight comenzó a recuperarse de ser arrancada tan abruptamente de su propia ejecución. Nightmare Moon estaba agradecida por la señal de vida, pero, cuando Twilight abrió los ojos, Nightmare Moon vio que las iris de Twilight no eran moradas, si no, en cambio, eran de un familiar color turquesa.

Twilight tenía ojos turquesa. Nexus la había bendecido, y, como cualquier miembro leal de los Hijos de las Pesadillas, la primera cosa que Twilight hizo cuando se puso sobre sus cascos fue inclinarse ante su reina.

La mente de Nightmare Moon se alborotó. ¿Por eso Twilight la había atacado? ¿Estaba Nexus detrás de eso? Se había preguntado qué era lo que hacía la bendición. Spell Nexus siempre decía que abría la mente de un poni a la sabiduría de su reinado. Se había preguntado si la bendición hacía más que eso. Por desgracia, siempre que se lo preguntaba, Nexus siempre le aseguraba lo contrario.

Un revuelo de esperanza cobró vida en el pecho de Nightmare Moon. Si Twilight había sido bendecida, había una posibilidad de que ella realmente no quisiera decir lo que había dicho. Tal vez también había una oportunidad de arreglar las cosas; tal vez podría deshacer lo que Nexus había hecho.

Twilight aún se encontraba inclinándose respetuosamente, y, después de tomarse un momento para estabilizarse, Nightmare Moon se sentó frente a ella y se aclaró la garganta. "Por favor… levántate," le dijo, y Twilight lo hizo. Se puso de pie, y sus ojos turquesa de nuevo se encontraron con la mirada de Nightmare Moon.

"¿Por qué me atacaste?"

"Spell Nexus me enseño a formar una daga mágica. Me dijo que la atacara, así usted podría recordar a la yegua que estaba destinada a ser, y así yo ya no podría envenenarla con amabilidad," contestó Twilight tibiamente, como un campesino le hablaría a la realeza. "Me dijo qué debía decir, y lo dije para que usted pudiera convertirse en la reina que estaba destinada a ser."

"Y tus ojos, ¿Por qué eran morados en la celda?"

"Todos los Hijos de las Pesadillas pueden esconder sus ojos bendecidos, y Spell Nexus me enseñó como disfrazar mis ojos mientras usted estuviera en mi celda. Una vez que el acto se llevó acabo, él me dio permiso de regresar mis ojos a este color. Me dijo que lo había hecho bien y que me permitiría tener el honor de morir como un miembro de los venerados Hijos de las Pesadillas," contestó Twilight.

"¿Y Nexus te hizo algo antes de eso?" preguntó Nightmare Moon, con un pequeño temblor en su voz.

Twilight asintió. "Él vino a mi celda en el calabozo y me ofreció el ser bendecida con su magia. Fue entonces que vi que usted realmente estaba destinada a ser la única reina de Equestria. Ese es su destino, y no tengo derecho de quitárselo."
"No… no, tenías todo el derecho," susurró Nightmare Moon. Quería llorar, pero se obligó a mantenerse fuerte. No podía ser débil, no ahora… no cuando Twilight la necesitaba. Se armó de valor y continúo preguntándole a la bendecida Twilight.

"¿Cómo te bendijo Spell Nexus? Nexus nunca me dejo ver el ritual de bendición, así que dime como se hace."

"Nexus abrió su boca, y una pequeña nube oscura salió. Entonces de repente dio un mordisco, cortando el pedazo de nube. Luego la nube entró en mi boca, y, después de unos momentos, vi la verdad."

"Tu boca," repitió Nightmare Moon, lamiéndose los labios mientras daba vueltas nerviosamente. "Twilight, voy a intentar algo…y, si funciona, deberías ser la vieja tú de nuevo… pero… podría no funcionar. ¿Confías en mí?"

"Por supuesto, mi Reina."

Nightmare Moon sintió que se le apretaba el pecho. Le habían dado permiso, pero no había sido la verdadera Twilight. La bendición la controlaba. La bendición la convirtió en solo otra obediente miembro de los Hijos de las Pesadillas, y eso puso a Nightmare Moon mucho más nerviosa. Ella no sabía nada sobre la bendición. Podía hacerle más daño que beneficio. Por lo que ella sabía, la verdadera Twilight se había ido para siempre. Aun así, viendo como Twilight se inclinaba ante ella, Nightmare Moon sabía una cosa.

Al menos tenía que intentarlo.

Lentamente, Nightmare Moon tomo a Twilight y la rodeo con su melena mágica, cargándola de la forma más gentil que podía. Mientras el aura mágica envolvía a Twilight, Nightmare Moon respiró profundamente. La verdad era que Nightmare Moon no tenía cabello real. Su cola y melena no eran nada más que magia pura, una manifestación del increíble poder del que disponía. Su "cabello" místico fluía, en ondas, y era capaz de atravesar la materia sólida. Era por eso que su melena fluía a través de su yelmo, siempre visible sin importar lo que vistiera.

Ahora Nightmare Moon iba a intentar pasar su melena a través del cuerpo de Twilight. Creía que funcionaria, pero no podía estar totalmente segura. Un cuerpo con vida era diferente del metal de su yelmo, y la melena mágica podía fácilmente dañarla en vez de ayudarla. Aun así, mientras levantaba a Twilight del suelo, Nightmare Moon sintió que no tenía opción.

Tomando otro respiro para calmar sus nervios, Nightmare Moon comenzó a pasar gradualmente su melena a través del torso de Twilight, cerca de su corazón. Al mismo tiempo, uso su cola para sostener a su madre adoptiva en el aire.

A pesar de las esperanzas de Nightmare Moon, su magia atravesó el torso de Twilight sin ninguna obstrucción. No podía sentir nada y era incapaz de encontrar cualquier manifestación de la bendición que Nexus le había dado. No había nada ahí, y Nightmare Moon sintió su corazón hundirse en su pecho. ¿Qué tal si la bendición era permanente? ¿Qué tal si había perdido a su madre pasa siempre?

Nyx se habría desmoronado ante tales pensamientos, pero Nightmare Moon sacudió la cabeza y apartó los temores. No, Twilight no estaba más allá del rescate. No dejaría que se llevaran a su madre. Podía traer a la verdadera Twilight Sparkle de vuelta. Magia como esta debía tener una manifestación. Tenía que estar escondida en algún lugar. Sólo tenía que encontrarla.

La búsqueda continuó, y Nightmare Moon pasó su melena a través del resto del cuerpo de Twilight. Espolones, ancas, tobillos, patas traseras, muslos, cascos, pecho, torso, patas delanteras, codos; Nightmare Moon revisó cada musculo, hueso y fibra del cuerpo de Twilight. Revisó y volvió a revisar en todos los lugares que se le ocurrieron, pero aún era incapaz de encontrar la bendición. Cuando se le empezaron a acabar los lugares donde buscar, Nightmare Moon llevó su magia hacia la cabeza de Twilight.

Ahí fue cuando Nightmare Moon lo sintió. Una masa, una bruma de magia con la forma de una enredadera, se aferraba a la parte posterior del cráneo de Twilight. Estaba entretejida con los músculos y los huesos que habitaban ese espacio, pero, lo que es más importante, era magia externa, diferente a la magia que se producía naturalmente en el cuerpo de Twilight.

Nightmare Moon intentó agarrar la masa mágica con su melena, sintiendo lentamente la extensión de su ser. Si bien había un núcleo central para la masa, también había largos tentáculos, como raíces, que se extendían en todas direcciones. Algunas de las raíces llegaban incluso a los ojos de Twilight.

Nightmare Moon no tenía duda. La cosa que acababa de encontrar era la bendición, y, sin dudarlo, comenzó a arrancar el cáncer en forma de masa mágica con su melena.

El tumor de magia se defendió; intento contraatacar, pero no era rival. Nightmare Moon apartó cuidadosamente las raíces de la infección, sacándolas de la cabeza de Twilight. La infección se convirtió en un grano negro en su melena índigo, uno que Nightmare Moon observó atentamente mientras cuidadosamente ponía a Twilight sobre el piso de piedra del arruinado castillo.

La infección palpitaba y se retorcía dentro de su magia. Estaba tratando de subir por su melena, tratando de alcanzar su cabeza. Sin embargo, no llegó muy lejos. Con la misma expresión fría, despiadada con que solía mirar a los ponis de Equestria, Nightmare Moon usó a su magia. Con ojos brillantes, ella utilizó su melena para atacar la infección que había removido de Twilight. La desintegró sin una pizca de remordimiento.

Nightmare Moon no le quitó los ojos de encima a la infección hasta que el último pedazo hubiera sido destruido, y solo entonces se permitió relajar su expresión. Volvió su mirada hacia Twilight, quien había quedado inconsciente durante el proceso. Por un momento Nightmare Moon temió haber dañado a su madre.

A pesar de eso Twilight comenzó a recuperarse. Empezó a darse vuelta, y, después de algunos minutos tensos, logró sentarse. Un gruñido escapó de sus labios mientras ponía un casco en su frente. Abrió los ojos.

Nightmare Moon sintió una oleada de alivio, y una sonrisa se asomó en su rostro. Los ojos de Twilight eran morados otra vez; la bendición había sido removida. ¡Lo había conseguido!
"Urgh, la cabeza está matándome," se quejó Twilight. Bajó su casco y comenzó a mirar a su alrededor. "¿Qué pasó? ¿Dónde est—"

Twilight no consiguió terminar su última pregunta pues repentinamente sintió que alguien la tomaba entre sus brazos, con su rostro enterrado en un pelaje negro. Sin decir una palabra, Nightmare Moon se había acercado a Twilight, abrazando a su madre firmemente en su pecho mientras sus grandes alas negras cubrían a Twilight, uniéndose al abrazo.

"Oh… oh gracias. Gracias por estar bien," susurró Nightmare Moon, inclinándose y acariciando con el hocico el cuello de Twilight.

"Nyx… qué… ¿Qué está pasando?" preguntó Twilight. Se las arregló para poder despegar su cabeza del pecho de Nightmare Moon, así podía verla a los ojos.

"No te preocupes, estás en un lugar seguro. Estás a salvo, y no dejaré que Nexus vuelva a lastimarte de nuevo."

Twilight miró a Nightmare Moon, confundida. "Nexus… espera, ¿Él hizo algo?"

"¿No lo recuerdas?"

"Creo… creo que… tal vez." Twilight arrugó la nariz, hizo una mueca y movió un casco para sostener su cabeza.
"Es un poco confuso, pero se está volviendo más claro. Nexus vino a mi celda, me estaba culpando por cómo has estado actuando. Entonces... luego se metió en la celda. Traté de escapar... intenté salir corriendo y encontrar a los guardias, pero él me dejo quieta con su magia y luego... algo negro salió de su boca y... urgh, mi cabeza."

"Está bien, no tienes que recordar todo justo ahora," le aseguró Nightmare Moon. "Tómate tu tiempo."

Twilight asintió, sonriendo un poco, mientras se dejaba descansar en el abrazo de Nightmare Moon. "La siguiente cosa que recuerdo después de eso es escuchar tu voz. Estaba acostada en mi catre… yo… yo dije algo, y luego entraste en mi celda. Y luego…"

Twilight se quedó sin aliento. Se alejó y empujó una de las alas de Nightmare Moon para revelar los vendajes que tenía debajo.

"No es tu culpa, Twilight," dijo Nightmare Moon en un intento de consolarla. "Pero… ¡pero te apuñalé! ¿P-por qué t-te apuñalaría? ¿C-cómo es que te apuñalé? Yo… ¡yo ni siquiera sé cómo usar ese hechizo!" Twilight empezó a entrar en pánico, y su respiración se aceleró.

Nightmare Moon acercó a Twilight de vuelta al abrazo de sus alas. La abrazo tan fimemente como le era posible, como si la asustada Twilight fuera a ser arrancada de sus brazos de nuevo. "Tú… estabas siendo controlada."

"¿Controlada? ¿Cómo?"

"Cualquier poni que se une a los Hijos de las Pesadillas recibe una bendición de Nexus. Se supone que es una bendición de mi magia, algo que Nexus recibió la primera vez que lidió con los fragmentos que quedaron después de que tú y tus amigas me derrotaron con los Elementos de la Armonía.
"Esa es la razón por la cual todos los Hijos de las Pesadillas tienen ojos color turquesa. Nexus dijo que la bendición mágica abría los ojos de los ponis para darse cuenta de todo el bien que yo podría traer como la Reina de Equestria. Esa fue la bendición que abrió sus ojos, inspirándolo a conformar a los Hijos de las Pesadillas y a intentar revivirme."

Nightmare Moon apretó los dientes y sacudió la cabeza. "Y Spell Nexus ha estado distribuyendo la bendición como si fuera un dulce de la Noche de Nightmare. Todos los miembros de los Hijos de las Pesadillas… todos los soldados en la Guardia Real de Canterlot…todos los ponis que me apoyan voluntariamente han sido bendecidos, han cambiado sus mentes.

"Y tú… ahora sé que también te bendijo a ti," concluyó Nightmare Moon. "Él uso la bendición para hacer que me atacaras, así podría usarte para convertirme en la reina que cree que debería ser."
Twilight se inclinó hacia ella, envolvió con sus cascos el pecho de Nightmare Moon, y la abrazo firmemente. "Yo… Yo nunca… nunca, ni en un millón de años querría hacerte daño, Nyx."

Nightmare Moon asintió, con algunas lágrimas escapando de sus ojos y corriendo por sus mejillas. "Lo sé… lo sé, Twilight… y lo siento… lo siento mucho."

"¿Por qué?"

"Creí que me odiabas… y a causa de eso… ellos casi… ellos casi fueron capaces de…"

"¿De qué?" presionó Twilight.
Nightmare Moon sacudió la cabeza, intentando mantener su voz sin temblar. "Yo… yo no sabía lo que iban a hacer. Tienes que creer que no lo sabía. Nunca los habría dejado… no querría perderte de esa forma."

Twilight miró a Nightmare Moon con un profundo ceño fruncido. "Nyx, ¿de qué estás hablando?"

"Yo… estuve a nada de no poder salvarte. Si no hubiera salido al balcón entonces… si no hubiera volteado… entonces… habrías podido… podido…"

"¿Habría podido qué?" preguntó Twilight, temerosa, con sus recuerdos aun incompletos. "¿Q-qué es lo que casi ocurre?"

Nightmare Moon no pudo decirlo, así que en vez de eso, apartó su cabeza de Twilight y plegó sus alas. Ella señaló con el casco, y Twilight miró en esa dirección para ver el nudo que Nightmare Moon había retirado momentos antes.

Twilight levanto un casco hacia su cuello, su respiración volvió a acelerarse, mientras se daba cuenta del hecho de que estuvo a punto de ser colgada. A pesar de esto, en lugar de intentar calmar a Twilight y hacerla sentir mejor, Nightmare Moon se puso de pie.

"Twilight, quiero que vayas a la cabaña de Zecora," le dijo mientras se mantenía de espaldas a Twilight. "Quiero que vayas y te escondas. Mi guardia real sin duda está buscándote, y necesito saber que estás en un lugar seguro."

"Qué… ¿Por qué? Nyx, ¿Qué vas a hacer?" preguntó Twilight, sin gustarle el tono serio en la voz de Nightmare Moon.

Nightmare Moon abrió sus alas, preparándose para volar. "Voy a tener una pequeña conversación con Spell Nexus, y Twilight… deja de llamarme Nyx."

"Pero—"

"Nyx nunca hubiera dejado que Nexus estuviera tan cerca de acabar contigo. Nyx... habría sabido que algo andaba mal cuando empezaste a gritar así. Ya… ya no soy tu hija. No merezco ser llamada Nyx, y no merezco una madre tan maravillosa como tú. No hay perdón para Nightmare Moon.
"Pero, aunque no hay redención para mí, ¡Spell Nexus se enfrentará a un castigo por lo que ha hecho!"

Con eso, y antes de que Twilight pudiera gritar una palabra en protesta, Nightmare Moon había salido volando. Ella dio una única vuelta sobre el castillo en ruinas, miró a Twilight una última vez, y luego bajó en dirección a Ponyville y su castillo.


Traducido por Reader107

My Little Pony, Friendship is Magic © Hasbro

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