Capítulo 2: Nara Shikamaru

"Existe, en verdad, un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos." Ferdinand Galiani

Las nubes, era lo único que en algún momento le importaba a este chico que muchos podrían describir con una palabra: flojo. Sin embargo en sus adentros tenía muchas más preocupaciones, había pasado un mes ya desde su primera y única cita con la princesa de la aldea de la arena y en todo ese tiempo no la había visto… muchos podrían pensar que no le importaba pero no sus mejores amigos, Ino y Choji sabían que Shikamaru estaba inquieto y tal vez hasta preocupado, sin embargo no quería dejar que los demás lo notarán…

-Si estás tan preocupado no entiendo porque no la llamas o le envías una carta o vas hasta la aldea de la arena, tanto drama por algo que es tan sencillo, solo te comportas como un bebé- dijo la rubia.

-Y qué sucede si no quiere verme, y si le escribo y no contesta, y si no regresa.- Sabía que sus miedos eran infundados pera aún así no podía evitar que se apoderaran de él

-Shikamaru, creeme cuando te digo que no hay de qué preocuparse, ella te quiere igual que tú a ella.- rectifico con confianza Choji.

-Pero, no solo es ir a verla, aún tengo mucho trabajo que hacer aquí, ya me propuse convertirme en alguien útil para Naruto cuando sea su hora de ser Hokage, es un fastidio pero no puedo echarme para atrás ahora.

-Entonces qué harás, primero estabas igual que un bebé llorando porque no podías verla y ahora dices que prepararte y estudiar es primero… Shikamaru, por qué te aprecio te lo digo, una chica como Temari no es alguien que esperaría por alguien como tú, ¿no crees que al ser la princesa de la arena tendrá millones de pretendientes esperando el momento oportuno para prometerse con ella?. Creía que eras más listo que eso.

-No quiero meterme en tus asuntos, pero puede que Ino tenga razón, después de todo Temari no es una chica común y corriente.

Las dudas y temores se acentuaron más en su mente, tanto que no soporto más tiempo en aquel restaurante en el que decidieron reunirse y prefirió salir a tomar aire. Era cierto, Temari no era una chica ordinaria, pero ¿sería ella capaz de casarse con alguien a quien no quisiera?. Sabía que ese pensamiento era egoísta, pero no podía evitarlo, el solo hecho de pensar que ella podría bien estar en una cita con alguien más en ese momento lo volvía loco de celos.

La cita que tuvieron un mes atrás solo podría describirse como mágica, había pasado todo el tiempo viéndola hablar y contar cosas divertidas de su aldea, pudo ver más expresiones de las que jamás había visto en ella, y pudo conocer un poco más su lado más amable, ese que sabía que estaba allí y pocos habían visto, lo que hizo que rápidamente se enamorara aun mas de ella; lo sabia, aun en los exámenes chunnin, que terminaría enredado en algún tipo de destino loco con ella, pero hasta ese momento nunca se imaginó que ese loco destino fuera ese.

-Hola Shikamaru- saludo Kakashi, interrumpiendo su intempestivo viaje al pasado.

-Oh, Rokudaime, que hace por aquí, se supone que debería estar firmando papeles y revisando la situación actual con la aldea de la roca.- Le dijo un poco preocupado

-Tranquilizate, a veces debemos encontrar momentos para pensar en otra cosa que no sea trabajo, además, hay mucho tiempo para resolver esos asuntos, ¿no crees?- una sonrisa tranquila se asomo en sus ojos.

-No lo sé, me parece que se toma todo muy tranquilamente.-

-Shikamaru, tranquilizate, la guerra acabó, acabamos de sufrir una crisis, pasará mucho tiempo antes de que una nueva situación de riesgo amenace la aldea. Honestamente creo que te sientes frustrado, y no precisamente por el trabajo.- frunció sus hombros y siguió caminando hacia el local de Ichiraku.

una vez lo vio alejarse, Shikamaru volvió a adentrarse en sus recuerdos, a decir verdad, Temari era lo único que ocupaba su mente por esos días, aún más después de enterarse que Naruto y Hinata se casarían; el le había dicho al rubio que era algo demasiado apresurado, a lo que este le respondió que no quería hacer esperar a Hinata un segundo más después de todo el tiempo que ella lo espero. Internamente Shikamaru tenía envidia de él, había descubierto sus sentimientos por Hinata y al segundo siguiente ya estaba proponiendole matrimonio con la promesa de pasar toda su vida juntos.

Naruto siempre había sido un chico valiente, eso solo lo hacia deprimirse más, teniendo en cuenta que el sabia de sus sentimientos por Temari mucho antes de que todo el asunto de la cuarta gran guerra ninja llenara por completo su agenda. lanzó al aire un suspiro cansado y decido que lo mejor era ir a casa y despejarse un poco antes de regresar a todo el papeleo que lo esperaba en la oficina.

Encontró a su madre en la cocina como siempre, lavando los platos y alistando todo para la hora de la cena.

-Tadaima, mamá-

-Okaeri Shikamaru, no te esperaba en casa tan temprano, ¿acaso no tienes trabajo que hacer?-

-Sí mamá, pero voy a descansar un momento y luego regresare-

Vio como su madre lo observaba, como si estuviera a punto de explotar o convertirse en una especie de bicho raro aún no clasificado, solo pensó en lo fastidioso de la situación y se dirigió a su habitación para descansar.

Estar allí no hizo las cosas mejores, solo podía pensar en la conversación con Ino y Choji; acaso sus amigos tendrían razón, significaría tan poco el para Temari que en la primera oportunidad se iría con otro tipo. No, no podía ser, no podía ignorar su inteligencia y sentido común, había sentido la atmósfera maravillosa alrededor de los dos en su cita.

-Ahhhhh! que fastidio esto-

-Hola Shikamaru- con su falsa sonrisa de siempre a la que no se había acostumbrado, lo saludo Sai. Tenía que admitir, que aunque no le agradara mucho ese sujeto, ahora que salia con Ino lo tolaraba un poco mejor, tenía que reconocer que Sai había cambiado mucho desde que se formalizaron las cosas con su amiga, además ella siempre estaba radiante a su lado.

-Sai, ¿que te trae por aquí?- Shikamaru pudo notar como su falsa sonrisa desaparecía y daba paso a la cara seria que ponía cada vez que había problemas.

-Lord Hokage quiere verte ahora mismo- Shikamaru se pregunto que podria ser tan urgente, justo cuando empezaba a maquinar las mil posibles respuestas Sai interrumpió su pensamiento, incluso antes de que se formara. -Atacaron la aldea de la Arena, y no sabemos nada del Kazekage-

Shikamaru solo al escuchar arena y ataque juntos, se levantó rápidamente y empezó a saltar por los tejados para llegar lo más pronto a la oficina del hokage, tenía que saber que estaba pasando, y sobre todo si ella estaba bien.

-Shikamaru, que bueno que llegas- y allí estaba, a salvo y aparentemente ni un rasguño… la princesa de la arena.

Kakashi seguía parloteando cosas pero Shikamaru no estaba prestandole atención, pues toda estaba enfocada en Temari, un suspiro de alivio se escapó antes de que se diera cuenta, lo cual enfureció a la rubia.

-Te alivia, saber que mi hermano está perdido y no sabemos nada de él desde hace 3 días, salio como un idiota persiguiendo a los idiotas que atacaron la aldea y a ti parece importarte un comino, te odio- con furia y lágrimas en los ojos Shikamaru se dio cuenta que Temari había malinterpretado su tranquilidad. La vio desaparecer tras la puerta de la oficina del Hokage.

-Rokudaime, lo escucho, ¿de que me perdi?-

Kakashi le explicó que unos renegados atacaron la aldea provocando un alboroto, y al descubrirlos Gaara partió en su busca para conocer sus intenciones, y a pesar de que Temari y kankuro le insistieron llevar un equipo, el decidió ir solo. Ya habían pasado tres días desde ello y nadie sabía de su paradero. Era lógico que Temari se preocupara por ello. Así que se dirigió a buscarla, la encontró en el lugar que para él era más especial, recordaba recostarse y ver las nubes desde aquella terraza.

Cuando llegó pudo ver sorpresa en el rostro de Temari, y también tristeza, y algo de ¿decepción?. Tenía que hablar con ella y buscar que lo disculpara por no estar prestando atención.

-Temari… lo lamento, no quería sonar tranquilo frente a esta situación… la… la verdad, es que no estaba prestando atención a lo que Rokudaime estaba diciendo.- Nada, ni pestañeaba, como si no le importara lo que decía. -En verdad quiero ayudarte… no, voy a ayudarte… si me cuentas lo que sucedió podríamos…

-Callate, no quiero escucharte ahora… Se supone que deberia estar mas preocupada por mi hermano menor, pero aquí estoy como una estupida solo preguntándome porque en este mes no tuve noticias de ti, porque no llamaste o escribiste, o porque no fuiste a verme… Llevo un mes repasando cada detalle de esa maldita cita… No puedo creerlo, lo patética que me volví-

No lo creía, ella tenía en mente los mismos miedos que ella, y el, tonto de él, pensando en que ella tal vez podría olvidarlo. Antes de que pudiera mencionar cualquier palabra, un shinobi de la arena, que venía acompañando a Temari apareció.

-Temari-san, recibimos un comunicado de Kankuro-san, al parecer Kazekage-sama llego sin contratiempos a la aldea, con los sospechosos para ser interrogados y han solicitado que regrese de inmediato para ayudar con los preparativos.

-Entendido, vamonos.-

Antes de que pudiera siquiera levantarse, y sin importarle la presencia de ese otro shinobi, la tomó de la muñeca como impidiendo que escapase.

-Temari, vendrás a la boda de Naruto, ¿no es así?. Por favor se mi cita ese dia… Tengo algo importante que decirte, pero no ahora.-

Vio como ella se sonrojaba sin poder evitarlo, y luego una maravillosa sonrisa que sabía que solo le dedicaba a él, apareció en su rostro iluminando el lugar.

-Te veré entonces, bebe lloron.-

Lo haria, seria valiente y dejaría de pensar en el fastidio de las cosas, se embarcaría en la situación más fastidiosa del mundo, que seria aun mas fastidiosa con aquella mujer a su lado. Justo después de la boda de Naruto se lo propondría. Lo sabía, siempre lo supo, ella sería la fastidiosa mujer con la que compartiría el resto de su fastidiosa vida.

Allí empezaba su camino, para bien o para mal...

Que tal les parecio este nuevo capitulo?... dejenme sus reviews para saberlo. Y gracias por la paciencia.Nos leemos pronto...