ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, South Park y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

Nota aclaratoria de la autora: Los personajes de la serie de South Park no me pertenecen; hago esto por el simple hecho de entretenimiento, más que nada para entretenerme yo. Les agradezco de antemano a todos los que lo leen. Esta historia es ficticia, cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.

Para este capítulo, me basé en la película de "Willow", la cuál nunca me pierdo de verla por nada.

Pasemos a los review's:

~ Sakhory: ¡Gracias! Qué bueno que te gustó y esa era la intención de las frases.

~ (Anónimo): Yeah, it's ok. And I'm sorry about take me some long time to update.
~ En español: Sí, está bien. Y lamento qué me tomara tanto tiempo en actualizar.

Disfruten el capítulo, porqué está bien cortito, los compensaré con el siguiente. n_n


Si tú no estás aquí.

Capítulo 2: Ritual.

A pesar de qué el edificio lucía deplorable en el exterior, el interior era todo lo contrario; el lugar estaba adornado por mucha tela de color vino, esparcida en todas partes, ya sea en forma de cortinas, banderines e incluso, la alfombra que estaba en el piso...

No había mueble alguno, con excepción de una mesa que se hallaba en medio del cuarto. Sus ojos aún no terminaban de observarlo todo cuando una puerta se abrió y varias personas encapuchadas y portando túnicas, entraron a la habitación...

- ¿Será un culto o una secta?- Se preguntó dudoso.

Notó que tanto las capuchas como las túnicas eran de color rojo, con figuras extrañas bordadas en negro. Algunas de estas personas comenzaron a encender las velas que se sacaron de entre las ropas, colocándolas alrededor de toda la pieza para iluminar por completo el lugar...

- ¿Qué carajos? ¿Qué clase de secta es ésta?- Dijo al ver que las personas se posicionaban alrededor de la mesa y hablaban en un idioma qué no conocía.

Dos puertas se abrieron, dando a entender qué eran las principales por su estructura, y una mujer entró cargando a un niño semidesnudo...

- ¡Cartman!- Gritó, tapándose después la boca, al reconocerlo. Luego se fijó en la mujer, qué se había echado la capucha hacía atrás.- ¡Srita. Madison!-

Avanzó hacia la mesa y depositó al gordito en ella; cuatro hombres se apresuraron hacia el mueble y comenzaron a amarrar al niño, sujetándolo firmemente. La Srita. Madison entonces se encaminó hacia una estatua negra de gran tamaño, muy parecido a una serpiente, la cuál sostenía un recipiente en la boca y al parecer, tenía algo en la cabeza, ya que sobresalía algo similar a el mango de un arma. Tomó el recipiente entre sus manos y se paró a un lado de donde estuviese amarrado Cartman, alzó con una mano el recipiente y la otra, la posó en la cabeza del castaño, sujetándole el cabello...

- ¿Qué está haciendo?- Vio que ella decía algo y las demás personas sólo asentían inclinando la cabeza, sin comprender lo qué decían.

Tras eso, un hombre que se aproximó a la estatua de la serpiente negra, tomando el mango y sacándolo de la misma, revelando una espada de doble filo cuya hoja era de color negra. Todos los presentes cayeron de rodillas, sin atreverse a levantar la vista; en lo qué el hombre, con espada en mano, cortaba algunos mechones de cabello de Cartman, depositándolos dentro del recipiente...

- Esto está bien jodido.- Murmuró tras ver eso, ¿qué rayos querían esos tipos? ¿Y con Cartman, específicamente? Siguió observando sin darse cuenta de qué todo comenzaba a oscurecerse, debido a qué el cielo se estaba llenando de espesas nubes negras.

La Srita. Madison dijo algo entonces y la mesa donde estaba amarrado el niño comenzó a levantarse; desde donde estaba, Kyle se dio cuenta de qué no había nada qué sostuviera a la mesa, lo cuál lo hizo estremecerse al estar fuera de su comprensión. Poco a poco, Cartman empezó a moverse lentamente y abrió los ojos...

- ¿En donde...? ¿En donde estoy?- Preguntó desorientado.- ¿Mami?-

Trató de moverse pero al sentir que las correas se lo impedían, y recordar qué la maestra le había puesto algo en la boca antes de desmayarse, se asustó...

- ¡Hey! ¿En donde carajos estoy?- Preguntó paniqueado.- ¿Porqué mierda estoy amarrado? ¡Suéltenme!- Trató de soltarse de sus amarras. Luego, volteó a verlos a todos.- ¿Quiénes son ustedes, con un carajo? ¡Suéltenme antes de qué les patee el culo!- Gritó enojado.

La mujer y el hombre que sujetaba la espada se acercaron más a él...

- ¿Srita. Madison?- La reconoció.- ¡Srita. Madison, ayúdeme! ¡Estos pendejos me amarraron...! ¡AAAAARGTH!-

La sangre corrió de la herida con rapidez, cayendo al recipiente qué contenía el cabello. El pequeño judío no podía creer qué esas personas le habían hecho una incisión en la palma de su mano izquierda con el arma. Cartman lloraba y no era para menos, el tamaño de la herida abarcaba prácticamente el largo de su mano...

- ¡ME DUELE!- Gimió.- ¿PORQUÉ MIERDA ME HACEN ESTO? ¿QUÉ CARAJOS LES HICE? ¡YO NO LOS CONOZCO!- Y siguió llorando.

La Srita. Madison regresó a donde la estatua de la serpiente negra, y tras decir algo, los ojos de ésta brillaron en un intenso rojo, y comenzó a abrir más la boca. Ella volvió a reacomodar el recipiente, el cuál ahora se estaba llenando de una sustancia negruzca y viscosa, qué caía de los colmillos de la estatua. Una vez que terminara, volvió a tomar el recipiente, regresando a un lado del gordito qué ahora estaba pálido...

La mujer gritó alzando el recipiente y los presentes comenzaron a dar de alaridos, mientras el hombre de la espada esperaba impaciente, murmurando posiblemente alguna especie de conjuro o encantamiento, ya qué la hoja del arma comenzó a resplandecer con un rojo brillante. Afuera, el cielo relampagueaba sin qué hubiera señales de qué lloviera...

Acto seguido, la Srita. Madison bajó el recipiente hasta determinada altura, sólo para que el hombre metiera la punta de la filosa arma, haciendo que un extraño humo saliera de ello. Tras concluir con esto, las personas se abrieron paso para dejar pasar a uno más, sólo que de baja estatura y delgada...

- ¿Qué carajos hace Wendy ahí con esos tipos?- Se preguntó al ver a la pelinegra portando una túnica con capucha, idéntica a la qué estaban usando esas personas.

Ella se acercó a los presentes y justo cuando estaba frente a la Srita. Madison, ésta metió el dedo meñique dentro del recipiente, empapándolo. Se inclinó hasta la altura de Wendy y comenzó a dibujarle algo en la frente usando la uña. Una vez qué la mujer terminara, el hombre usando el mango de la espada, la tocó levemente donde estuviese el dibujo recién hecho, haciéndolo brillar y desvanecerse emitiendo un humo color rosa. Apenas se dispersó el humo por completo, la niña se desmayó...

- ¡Wendy!- Gritó asustado al ver qué alguien la tomaba en brazos y se la llevaba fuera de la habitación.- ¡Malditos hijos de puta!-

Primero Cartman, ahora Wendy, ¿quién más seguía? La sola idea lo asustó. ¿Qué tal si seguía Stan, Kenny, los chicos, él o su hermanito Ike? Tenía qué hacer algo, detenerlos. Más un relámpago y un horrendo estruendo qué hizo retumbar todo, lo hizo desistir de moverse. No entendía lo qué pasaba y no sabía realmente qué hacer. Si sólo...

- ¡NO, NO!- El grito lo hizo volver la vista hacia dentro del edificio.- ¡NO, POR FAVOR NO!-

El gordito lloraba asustado, y tenía el recipiente justo frente a su rostro, por lo qué cerraba la boca con fuerza y desviaba la mirada, tratando de hacer hasta lo imposible por evitar aquello. Otro de los tipos encapuchados se acercó y sujetó con fuerza la quijada de Cartman, obligándolo a mantenerla abierta, evitando a la vez qué temblara demasiado. La mujer lentamente aproximó el recipiente a los labios del niño, forzándolo a beber su contenido. Las demás personas comenzaron a cantar una especie de canto, ya qué todos movían la boca al mismo tiempo. Un pequeño hilito de líquido corría de la boca de Cartman, y tras beberse hasta la última gota, cayó inconsciente...

Todo comenzó a temblar; en el cielo, varios relámpagos chocaban entre sí como si se tratara de serpientes luchando unas contra otras. Un fuerte viento apagó todas las velas de golpe, para inmediatamente encenderse de nuevo, pero esta vez con flamas rojizas qué cada vez se hacían más y más grandes...

- ¿Qué carajos está pasando?- Más se cubrió con fuerza los ojos cuando un rayo impactó en el techo del edificio.- ¡AAAAAAAH!-

Corrió de ahí, ya que si se quedaba las consecuencias serían terribles. Sin pensarlo dos veces, fue en busca de ayuda, sólo para empezar a sentirse sin fuerzas, y cayendo de rodillas al suelo...

- ¿Qué... qué... me... pa...?- Sintió qué le faltaba aire, mientras se tocaba un costado.

Quedó desmayado en el suelo cuando la onda de luz que se expandió por toda la ciudad lo alcanzó. Y así, South Park cayó en un profundo silencio...