Capítulo 2: La reglas del juego
Manejé varios kilómetros hasta que llegué allí, pude ver muchos autos, algunos de ellos eran extraños como un patrullero, un deportivo rojo, un camión de helados y hasta un negro que literalmente estaba entre dos ruedas enormes, una mezcla de sorpresa y temor me revolvía las entrañas. ¿En qué diablos me había metido?
El camión de helados se acercó, tenía pintura blanca con puntos rosas, en el techo una cara de payaso diabólica, el conductor bajó su ventanilla y podía ver un hombre fornido con una máscara de payaso, con la nariz roja y todo, llevaba unos pantalones a tono con el color de su auto y unos tirantes, pero lo más atemorizante era su cabello prendido fuego.
- Así que eres Roadkill este año. – me dijo con su voz oscura y siniestra.
- ¿Ahora?
- Sí, ya ha habido otros competidores con ese nombre, incluso yo conocía bien a uno de ellos.
- ¿Quién eres?
- Needles Kane, puedes llamarme "Sweet Tooth".
Mis ojos se abrieron a más no poder.
- ¡¿Needles Kane?! ¿El asesino en serie?
- Jejeje, veo que lees los periódicos, me divierto haciendo algunas "maldades". – me confesaba él, riendo.
- ¿Eres uno de los participantes?
- Sí, de hecho ya competí un par de veces antes pero nunca llegué a ganar, igual no me importa, mientras masacre gente y salga vivo soy feliz.
- No puedes haber sobrevivido si es un torneo a muerte.
- Me atrapaste, morí un par de veces pero le caigo bien a Calypso y siempre me trae de vuelta junto a mi amiga. – dijo acariciando su camioneta. – Ella y yo ya llevamos muchas víctimas… algunos de ellos, eran "Roadkills".
- ¿Alguna vez Roadkill ganó? – pregunté algo temeroso.
- Creo que hace un par de años, no sé bien que fue del conductor, pero teniendo en cuenta a Calypso, no debe haber sido algo agradable.
Tragué saliva ante la respuesta, pero no quise mostrar miedo, menos ante un asesino como él.
- Pero eso fue hace tiempo. – siguió. – Ahora hay otro campeón que sigue invicto hasta estos días.
- ¿Quién? – pregunté curioso.
Antes de que pudiera responder, la voz de Calypso resonó con potencia en el lugar, no podíamos verlo pero si oírlo.
- ¡ATENCIÓN A TODOS! – hablaba con su voz tranquila pero siniestra. - ¡SEAN BIENVENIDOS AL TORNEO ANUAL DE TWISTED METAL!
Sin pensarlo, todos nos dirigimos a nuestros vehículos, me coloqué el cinturón, en el panel veía botones de colores pero hasta ahora ni los había tocado.
- ¡ESPERO QUE ESTEN TODOS LISTOS, RECUERDEN QUE SOLO UNO DE USTEDES, EL QUE QUEDE CON VIDA SE ENFRENTARÁ AL CAMPEÓN Y SI GANA, SE LE CONCEDERÁ CUALQUIER DESEO, CUALQUIER COSA QUE QUIERA!
Esas palabras extrañamente me entusiasmaron, quizás haya tenido el mismo efecto en los demás competidores.
- ¡Ahora les diré cómo será el torneo! Como esta vez son muchos los que se han inscripto, he decidido separarlos en grupos. – Explicaba él - Serán tres competencias: la primera un combate entre vehículos a muerte; ganará el que sobreviva. La segunda será una carrera, ganará el que llegue primero y el tercero será otro combate a muerte entre los que hayan sobrevivido a los eventos anteriores, los mejores, el ganador se enfrentará al campeón invicto.
Sentía mi cuerpo estremecerse, ya me preguntaba para que diablos me había metido aquí, pero luego me tranquilizaba pensando en el premio.
- Y por último les explicaré algo de sus vehículos. – siguió. – Verán que en sus paneles o cerca tienen algunos botones: rojo, azul, amarillo, verde y naranja. El botón rojo acciona un escudo especial que protegerán sus autos de cualquier ataque por unos segundos; el verde es la invisibilidad, los harán indetectables ante sus oponentes y también es por unos segundos, el azul es un rayo que congela de forma temporal. Recuerden que solo podrán usar esos poderes UNA VEZ por etapa, así que úsenlos con sabiduría.
Miré la botonera en mi panel, entendiendo ahora las funciones, me sorprendía saber que mi auto pudiera hacer esas cosas, pero me desanimaba escuchar que los demás también los tienen.
- El botón amarillo es el turbo, sin dudas ideal para salir de situaciones difíciles y por último el botón anaranjado es el arma especial, cada vehículo tendrá su propia arma especial, luego de usarlas deberán esperar por los menos 3 minutos para poder volver a utilizarla.
- ¿Qué arma tengo? – preguntó uno de los competidores, que manejaba un Mini Cooper amarillo y negro con una cara feliz.
- Cuando lo aprietes lo descubrirás Club Kid. – le respondía Calypso.
Todos nos quedamos en silencio, había otros botones pero se podía ver claramente las etiquetas "Ametralladoras" y "Misiles", cada una con su contador. Trataba de quedarme tranquilo y miraba alrededor, cuando volví a ver a Kane, paso su dedo por su cuello a la vez que me miraba fijamente, obviamente sabía que quería decir, él es un asesino… como yo.
- Bien, competidores. – concluía Calypso. - ¡QUE COMIENCE EL TORNEO!
De pronto el cielo se puso lleno de nubes rojas, rojas como sangre, de pronto se oían sonidos de una típica tormenta, pero truenos cayendo al asfalto nos alarmaban. Intenté mover mi auto pero un relámpago me cayó encima, encegueciéndome.
No sentí nada pero tampoco podía ver, me aferré fuertemente al volante de mi Pontiac, los ruidos seguían y seguían. En unos segundos comencé a ver, me alegraba verme a salvo pero no reconocía donde estaba, parecía estar en otra ciudad. Estuve confundido por varios minutos hasta que finalmente me di cuenta de todo: Calypso me había teletransportado de alguna forma.
- ¡Bienvenido a la primera etapa, Roadkill! – volvía a oir su voz, pero esta vez en mi mente directamente. – Para ganar deberás destruir a los otros 6 enemigos.
Mi sangre se helaba ante tal cantidad de contrincantes, para colmo nos había dividido en varias zonas de la ciudad, por suerte también nos habían incorporado radares en los coches.
Manejé lentamente por las calles, los coches civiles pasaban mirándome con curiosidad y hasta temor, algunos peatones se alejaban rápidamente. A decir verdad no reconocía para nada el lugar, me desorientaba bastante,
- ¡Bien, conductores! – volvió a sentirse esa voz con potencia. - ¡Prepárense para la batalla! ¡Los que pelearán aquí serán Mr. Slam, Junkyard Dog, Club Kid, Orbital, Meat Wagon, Hammerhead y Roadkill!
- Que nombres extraños. – pensé preocupado, un poco me aliviaba no haber oído el nombre "Sweet Tooth".
Tenía una mano en el volante y otro en la botonera, mi frente brillaba de sudor por los nervios, veía un punto acercándose a mí en el radar.
- De acuerdo, no hay marcha atrás ahora. – dije en mi mente. – A pelear.
Y así concluye la introducción al torneo, los fans de TM reconocerán que he decidido para esta primera batalla mezclar personajes de distintas entregas. El próximo capítulo empieza la acción.
