Ni Evangelion ni Pacific Rim nos pertenecen. Pertenecen a sus respectivos autores.
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Esta historia ha sido creada por erendir, AlexMRC976 y Leo Pen 16, por tanto la historia es de nosotros tres
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Capítulo 1:
TIEMPO DE JUICIOS
Ocho años.
Ocho años han pasado desde el Tercer Impacto.
Dos años.
Dos años desde que Asuka y Shinji se separaron.
¿Qué ha sucedido en estos dos últimos años? Muchas cosas, tanto buenas como malas. Asuka decidió volver a su país natal, Alemania, luego de que Shinji decidiera separarse de ella para vivir en el campo, alejado de los núcleos humanos.
El viaje hasta el país que era la potencia europea fue bastante duro. Agradecía al gobierno japonés el permitirle marcharse, y a su país natal el que le permitieran volver. Todo era muy diferente a como recordaba de la primera y única vez que ambos habían ido al país europeo. En aquel entonces, el país estaba muy vacío, las grandes ciudades apenas y tenían gente. La falta de sus habitantes provocaba tristeza a la alemana. Ella era muy orgullosa de su país, y, por tanto, de su gente, a quienes consideraba como lo mejor del mundo.
Pero ahora era distinto. En los años que había pasado, casi la totalidad de la población alemana había vuelto del mar de LCL, reparando gran parte de la infraestructura en tiempo récord. El viejo avión que la transportaba era uno de los primeros que fueron reparados y vueltos a poner en el aire, demostrando el potencial germano.
Claramente aquel no fue el único lugar del mundo en resurgir de sus cenizas. Las grandes potencias habían vuelto a levantarse. Algunos países volvieron a cerrar sus fronteras en un acto egoísta, mientras que otros las abrieron de par en par, entendiendo que la colaboración era primordial para volver al mundo de años atrás… para que el Reino de la Ciencia y la Tecnología resurgieran.
Pero claro, la actual situación política actual no distaba demasiado de cómo era antes del Tercer Impacto, pero para llegar a ello tuvo que pasar mucho tiempo y varias guerras de importancia. Dado que no todas las poblaciones llegaron al mismo tiempo, pues hubo algunos países que habían recuperado más militares y fanáticos nacionalistas, algunos países aprovecharon para convertir antiguas democracia en una dictadura y conquistar territorios de antiguos países vecinos, o antiguas dictaduras que aprovecharon ese momento para expandirse.
Esto provocó nuevas guerras que dieron comienzo poco después de la nueva era que se había abierto luego del Tercer Impacto. Incluso algunos grupos extremistas, mafias y demás también aprovecharon para ampliar su influencia.
La nueva guerra que empezó luego del Tercer Impacto se extendió durante los primeros años, hasta que todos los países hubieran recuperado a casi toda su población, volviendo a poner estabilidad en el mundo… aunque a costa de mucho. Las fronteras de muchos países asiáticos, africanos y americanos cambiaron, pero en el viejo continente, Europa, y Oceanía, las fronteras no cambiaron demasiado, por no decir nada.
Una vez que la guerra hubo acabado, y se estableció una nueva paz, una muy parecida a la que hubo antes del Tercer Impacto, el mundo comenzó a trabajar para volver a la antigua era, misión harto difícil para todos.
Pero no nos centraremos en la historia de la Tierra desde el inicio de la nueva era hasta el momento actual. Esta parte de la historia se centra en la joven Asuka.
Ahora, con veintidós años, nadie diría que realmente los tuviera. Su cuerpo se desarrollaba ahora más lentamente, pues parecía tener el aspecto de una joven de dieciséis o diecisiete años, no veintidós. La joven pelirroja se había metido a trabajar como bióloga. Al principio no se metió en ningún campo específico pero al notar cambios muy lentos en su cuerpo, desarrollo excesivamente lento tratándose de una humana, decidió especializarse en el campo de la genética para realizar estudios sobre ella misma.
Al estudiar su genética descubrió que su cuerpo en verdad se desarrollaba más lentamente, lo cual ciertamente alargaba su época de desarrollo adolescente unos pocos años, pero también le permitiría mantener una apariencia madura gran parte de su vida, postergando su vejez, la cual llegaría en la última etapa, muchísimo más corta que el resto. Otra cosa que había descubierto era que su cuerpo era inmune a cualquier tipo de enfermedad, bacteriana o viral, y que incluso podía regenerar miembros perdidos al más puro estilo Deadpool, aunque sin ser tan extremo.
Por ejemplo: si su cabeza era cortada y ésta no se volvía a unir a su cuerpo en un periodo de tiempo muy pequeño, unos poquísimos minutos a lo mucho, moriría por completo; su regeneración era muchísimo más lenta que la del personaje de cómics; la propia de regeneración necesitaba energía, su propia energía vital, por lo que si sufría graves heridas y si no tenía acceso a una fuente de alimento, moriría por hambre; sí recibía severas heridas en la cabeza o algún otro órgano vital, existían altas probabilidades de que su cuerpo comenzara a regenerarse antes de morir, pero no era una certeza.
Dado todos esos descubrimientos, el gobierno germano pidió su colaboración para crear medicinas y así ayudar a la población. Con gusto colaboró con el gobierno alemán en el estudio del campo de la genética, permitiendo que accedieran a gran parte de la información y datos que ella misma había recolectado de sí misma. El estudio de sus células y su ADN fue clave. Gracias a esos estudios, habían logrado crear vacunas, medicamentos, fármacos, etc., que habían permitido curar casi cualquier enfermedad, se había logrado llegar a la regeneración celular, aunque no a nivel de la pelirroja, y otros grandes avances médicos.
Todos lo que llegó después no fue más que fama, gloria y el sentir que se estaban salvando miles o millones de vidas gracias a esos avances. Su nombre fue mundialmente conocido. Se volvió una persona asquerosamente rica, pero luego de lo sufrido en su infancia, la cantidad de dinero que donaba era exorbitante, pero aun así le sobraba el dinero a raudales. Era la versión femenina de Bill Gates.
Claro que también llegó el lado oscuro de todo ello. Al saber de las capacidades de la pelirroja, muchos estuvieron interesados en la joven muchacha y su ADN. Ella era el próximo paso en la evolución biológica humana. Nuevos humanos capaces de vivir muchísimos más años, inmune a enfermedades y capaces de curarse, e incluso regenerar miembros perdidos.
La joven pelirroja alemana de tan solo veintidós años tuvo que comprarse un piso prácticamente blindado para que nadie intentara algo contra ella, y también contrató guardaespaldas. Fueron numerosas las veces que intentaron secuestrarla u ofrecerle contratos de dudosa legalidad.
También aprovechó para volver a sus entrenamientos militares, tal y como hizo durante su tiempo como piloto de Evangelion.
XXXXX
En la capital alemana, Berlín, en uno de los laboratorios más importantes del mundo, Asuka Langley Soryu estaba al frente de un equipo de treinta personas, todos y cada uno de ellos siendo los mejores en el campo de la biología, genética y medicina. La capital alemana se había librado por poco de quedar bajo el agua, como las ciudades más al norte, pero al no ser así, había cobrado incluso más importancia que antes del Tercer Impacto.
La última investigación que estaban realizando tenía que ver con la regeneración de extremidades perdidas a partir del propio cuerpo a una velocidad mayor a la actual, intentando acercarse lo máximo posible al suyo. Ella así podía, pero el problema era encontrar el motor que hacía funcionar ese tipo de regeneración y aplicarlo a cuerpos que no poseían ese mismo motor.
—Esto jefa… —uno de los trabajadores a cargo de la Soryu se acercó a la pelirroja con un poco de nerviosismo en su voz. La pelirroja dejó de mirar por el microscopio para fijar su azul mirada en su subordinado—. Temo decir que nos hemos quedado sin más materia prima.
Para nadie del equipo era agradable pedir más materia prima para las investigaciones, pues para ello…
¡ZAS!
Sin siquiera pensarlo mucho, la pelirroja cogió un cuchillo y cortó uno de los dedos de su mano izquierda. A pesar de haber visto actos similares en los meses que llevaban trabajando con ella, no terminaban de adaptarse a ver eso. Rápidamente algunos fueron a por trapos y herramientas para evitar que la sangre siguiera abandonado su cuerpo por aquella herida.
Los ojos de Asuka se humedecieron y sus mejillas se llenaron de lágrimas. Puede que el cuchillo cortara su piel, carne y huesos como un cuchillo al rojo vivo corta la mantequilla, pero seguía doliendo horrores.
Su subordinado quedó impactado, como cada vez que alguien pedía materia prima, pero rápidamente cogió el dedo y con una gasa la sangre. No se debía desperdiciar nada, ni la más mínima gota de sangre.
—Espero que con eso tengáis suficiente en caso de que falte más.
—Por supuesto jefa.
Dicho esto, aquellos que necesitaban la materia prima se dividieron las nuevas muestras que la doctora jefa les había entregado.
Otros de sus subordinados se encargaron de vendar la herida para evitar que la sangre siguiera saliendo. En verdad no llevaría ni dos minutos que la herida se cerrara, pero ya era costumbre. Esperaría unas cuantas horas a que su dedo estuviera nuevamente donde debía.
Fue entonces que, ni habiendo pasado media hora desde que se cortara el dedo, que un grupo de agentes federales irrumpió en el laboratorio, atravesando pasillos y corredores, preguntando en todo momento por la doctora Soryu. Al final, y como era de esperarse, los agentes acabaron localizando a la pelirroja. Entraron por la puerta, abriéndola de par en par. Los subordinados se asustaron por aquella repentina interrupción, pero Asuka no se movió de su sitio.
—Señorita Soryu — llamó uno de los agentes.
La susodicha dejó de mirar por el microscopio, desviando su mirada al grupo de agentes.
— ¿Qué se le ofrece?
—Hay una orden de detención contra usted.
La pelirroja alzó sus cejas, sorprendida por aquella declaración. ¿Qué había hecho ella para que agentes federales fueran a arrestarla a su lugar de trabajo? Se puso de pie, dejando que uno de los agentes le pusiera unas esposas.
— ¿Puedo preguntar el motivo de mi detención? —preguntó aun impactada.
—Ha sido llamada para testificar en La Haya.
— ¿La Haya?
No ocultó la sorpresa en su tono de voz. La Haya, el Tribunal más famoso del mundo. Cuando alguien era juzgado por ellos, era por crímenes de una importancia planetaria.
—Así es. Tiene que ver con su trabajo para NERV y el Tercer Impacto.
Aquello terminó con su límite de sorpresa. Después de ocho años, ¿iba a ser juzgada? Pero… ella no había hecho nada malo. Luchó contra aquellos seres que querían destruir a la raza humana. Ella solo era una niña que obedecía órdenes, pero nada tuvo que ver con el Tercer Impacto. Es más, ella sufrió horriblemente durante aquel momento. Las cicatrices en su brazo derecho, donde fue partido en dos, así como en su ojo y el resto de su cuerpo era la prueba de que no fue alguien que cooperaba en el suceso que marcó un hito en la historia humana.
Mientras los agentes federales se la llevaban esposada, uno de los subordinados de Asuka se acercó hasta el microscopio donde había estado trabajando, descubriendo aquello que la pelirroja había estado investigando…
¿Por qué las cicatrices de mi cuerpo persisten a pesar de que cualquier herida se cura sin dejar cicatriz?
Aquello llamó la atención primero del cotilla y luego del resto, quienes se acercaron para ver. Todas las veces que les había dado materia prima, nunca quedaba marca. Pero, ¿por qué seguían estando las cicatrices pre Tercer Impacto? Aquello era algo curioso.
XXXXX
En la capital de Suiza, Berna, donde se iba a celebrar el juicio, las cosas se habían puesto bastante acaloradas desde que la noticia se filtró. Muchos no sabían casi nada de la guerra contra los Ángeles, y aún menos de NERV, así como tampoco del motivo del fin del mundo ni de la catástrofe planetaria del dos mil. Todo comenzó hará quince horas.
Era un día como cualquier otro pero a las cuatro de la tarde, hora local en Berlín, estalló la noticia más importante de la historia. No era de extrañar que hubiera miles de periodistas y detectives, así como organizaciones de inteligencia, policías y militares, investigando todo aquello. El unir los hilos fue al principio sencillo dado que la Guerra contra los Ángeles era un suceso de conocimiento público en gran parte, aunque pocos prestaron atención a ello. Los problemas comenzaron cuando investigaron más profundamente.
Todos los países de la ONU comenzaron a investigar en cuanto pudieron. Era bien sabido por todos ellos que NERV, más concretamente el cuartel general en Tokio 3, fue atacado justo antes de la catástrofe por las tropas niponas luego de que se intentara acceder a las MAGI sin resultado positivo. Pero claro, había muchos más además de la ONU que estaba interesados en conocer aquella información clasificada.
La ONU fue directamente a las MAGI, aunque estas no funcionaban correctamente, por lo que se tuvo que hacer un esfuerzo titánico para obtener la información que guardaban. Tuvieron que pasar meses hasta que toda la información clasificada, sobre todo la de Tokio 3, fue obtenida. Lo que encontraron fue algo que alertó a toda la comunidad, pero, para evitar que alguien borrara pruebas, lo mantuvieron en secreto. Fue así, con más meses de investigación, como lograron llegar hasta la información de SEELE, logrando llegar así a llenar los huecos en blanco que las MAGI habían dejado.
El único problema fue que toda esa información clasificada por la ONU se envió filtrada y llego a carácter público. Pero claro, esa filtración tenía que ser verificada antes de que se convirtiera en algo importante, en una verdad verdadera. Una vez que toda la información fue verificada, los periodistas no tardaron en exponerla al mundo. Aquello colapsó internet, todos los programas se volvieron locos, dejando a las noticias ocupar todo el espacio televisivo. La noticia se extendió como la pólvora alrededor del mundo, y la dinamita no tardó en estallar.
XXXXX
Asuka mantuvo un rostro sereno ante lo que se encontró al llegar a la capital suiza. Toda la ciudad estaba como un hervidero, pues los manifestantes se habían congregado como nunca antes en la historia humana. Todos pedían una sola cosa… las cabezas de los que causaron tanto daño.
El vehículo blindado, pues todos los arrestados recibían amenazas de muerte, y alguno ya había fallecido, logró su cometido al evitar que numerosos objetos, algunos seriamente peligrosos, lograran causar daño alguno a la pelirroja.
Asuka tuvo un leve escalofrío al recordar a los muertos de NERV—Japón sobrevivientes que habían muerto en las últimas horas. Conocía a aquellas personas de cuando estuvo en NERV—Japón. Tampoco era que la pelirroja hubiera tenido una relación amistosa con todos los que conocía de NERV—Japón, si acaso platicó un poco con uno que otro técnico del EVA 02; fuera de eso todos eran desconocidos. Aunque eso no quitaba que se sintiera mal por ellos.
Las fuerzas de seguridad tuvieron que emplearse a fondo. A pesar de que la pelirroja no era una cabecilla, el que fuera ex pilota de Evangelion era más que suficiente para querer su cabeza. Los gritos, silbidos y amenazas de muerte resonaban en las calles por donde pasaba el vehículo. En momentos anteriores al Segundo Impacto, los juicios serían llevados a cabo en la ciudad La Haya, la que era la tercera ciudad más grande de los Países Bajos. Pero, al derretirse los casquetes polares, el nivel del mar subió tanto que Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo desaparecieron bajo el agua. Por ese motivo, los juicios se llevarían a cabo en Suiza.
Para cuando llegaron al palacio de justicia de Berna, capital del país. Asuka, con rostro aburrido, observó a través del cristal. Nadie podía verla, pero ella sí podía verlos. Pancartas deseando su muerte, gente arrojando todo tipo de objetos, otros intentando superar las medidas de seguridad, así como los cuerpos de seguridad, para ir a por ella con intenciones para nada pacíficas.
—"Menudo recibimiento" —pensó con sarcasmo.
—Por su propia seguridad, le aconsejo esperar un poco hasta que estemos listos para llevarla adentro —informó la agente encargada de seguridad.
Asuka simplemente asintió. Tanto el conductor como la encargada de su seguridad bajaron del vehículo. Dieron varias órdenes y estas se realizaron al instante. Los agentes, tanto policiales como militares, se esforzaron al máximo para alejar a la muchedumbre. Cuando se hubo conseguido, la puerta del asiento de Asuka se abrió. Dos agentes dejaron espacio para que la alemana bajara del vehículo, aun con las esposas en sus muñecas. Fue entonces que la muchedumbre redobló esfuerzos, tanto para gritar, silbar y abuchear, como para intentar acercarse a ella.
La pelirroja no tuvo miedo. En verdad, nada sentía. Los agentes la cubrieron con sus escudos antidisturbios, y avanzaron a grandes zancadas hasta el edificio donde se iban a celebrar los juicios. Cuando entró al edificio, pudo observar que la seguridad adentro era tan alta como afuera. Decenas de agentes y policías armados custodiaban aquel edificio. Uno en principio pensaría que era demasiada seguridad, pero luego de pensar bien quienes iban a ser los juzgados, entonces se podía entender.
Le quitaron las esposas y fue guiada a través de los corredores. El edificio era bastante bonito, de eso no había duda. Conservaba un estilo de hace dos siglos. Los pocos periodistas que estaban adentro del edificio, los únicos que habían logrado los permisos para aquel momento tan importante, no tardaron en correr hacia la ex piloto de Evangelion, eso sí, teniendo cuidado de no frenar el avance, por pedido de los miembros de seguridad suizos.
— ¿Qué piensa usted de estos juicios?
— ¿Se considera inocente de las acusaciones?
— ¿Intentará llegar a un acuerdo con la Fiscalía?
— ¿Qué se siente el ser acusada de estos crímenes?
— ¿Qué dirá en el juicio?
— ¿Cómo se siente al ver a sus viejos compañeros de NERV?
Preguntas y más preguntas eran hechas a la mujer, pero para ella, entraban por un oído y salían por el otro. Asuka mantuvo en todo momento el mismo rostro que había tenido en el vehículo, y no detuvo su paso ni un instante. Los periodistas eran cada vez más insistentes, pero nada salía de sus labios. Al final los agentes tuvieron que alejar a los periodistas y guiarlos hasta la sala donde se iba a celebrar el juicio, dejando a la pelirroja con la agente que se ocupaba de su seguridad. Ambas, en completo silencio, siguieron su andar, recorriendo los corredores. A nadie se encontró por el camino, a nadie conocido. En verdad su mente no estaba presente, estaba en otro lugar, en otro tiempo.
—Señorita Soryu —la agente la llamó varias veces, pero al ver que Asuka no respondía, procedió a darle una leve palmada—. Señorita Soryu.
— ¿Eh? ¿Qué? —preguntó despistada la alemana.
—Ya hemos llegado —señaló la puerta de madera que daba acceso a la sala principal del juzgado.
Asuka asintió y procedió a ingresar en la sala. Nada más hacerlo, los flash de las cámaras dañaron sus ojos, por lo que tuvo que cerrarlos un par de segundos, maldiciendo a los cámaras. Para cuando volvió a abrirlos, y barrer con una mirada la sala, no pudo sino asombrarse de varias presencias. En verdad no esperaba que estuvieran vivos, pero ahí estaban.
Los tres ex Tenientes Maya Ibuki, Makoto Hyuga y Shigeru Aoba y sus viejos amigos Toji Suzuhara, Hikari Horaki y Kensuke Aida. Los tres ex Tenientes también iban a ser juzgados, junto con Toji, pero Kensuke e Hikari no. Ambos le saludaron con una sonrisa amistosa, sonrisa que fue devuelta por Asuka. En verdad le alegraba el corazón ver a sus viejos amigos, incluso al dúo de idiotas. Cuando pasó la vista a los cuatro que iban a ser juzgados, estos también le sonrieron, una sonrisa que también fue devuelta. Asuka se sentó al lado de Toji. Le quitaron las esposas y se acarició las muñecas.
—Me alegra volver a verte, demonio. Aunque desearía que fuera en otro momento —saludó Toji de esa forma tan peculiar.
—También me alegro de verte, idiota. Aunque concuerdo contigo en lo segundo.
El ex piloto se rio levemente. Poco les importaban los periodistas presentes, así como todos los que estaban presenciando el juicio. Ni el juez, ni el fiscal ni el tribunal habían hecho acto de aparición aún.
—Me alegra ver que estás viva, Asuka —saludó Maya, que se encontraba justo detrás de ambos pilotos
—Yo también me alegro de verte Maya, de veros a todos. Pensaba que juzgarían a todos los demás también.
—Y así va a ser, pero dado que nosotros somos los de más alto rango que siguen vivos, y vosotros sois los pilotos de los Evangelion, nuestro juicio es mucho más importante, más mediático, por lo que resto serán juzgados en juicios de menor importancia.
—Entiendo. No es lo mismo buscar a los peces gordos que a los peces más pequeños. La verdad es que detesto que los cabrones no estén aquí y ahora, porque os aseguro que les daría un buen recuerdo. Bueno, a mi Misato no le daría una paliza.
Una sonrisa nostálgica iluminó el rostro de los ex Tenientes y los dos ex pilotos al recordar a la peli morada. La verdad es que era la única a la cual echaban de menos.
— ¿Y quién o quiénes nos va a juzgar? —preguntó Toji.
—La Corte Penal Internacional —respondió Aoba.
—Eso no suena bien.
—Porque no lo es.
— ¿Por qué? ¿Qué es lo peor que nos puede pasar?
— ¿Después de la cárcel para toda la vida, la cadena perpetua? Pues que nos ejecuten, lo más posible es que por la horca, como a los antiguos altos cargos nazis.
El rostro de Toji perdió todo color. El apenas y tuvo algo que ver con NERV. El poquísimo tiempo que estuvo con ellos, el Evangelion que él pilotó fue infectado por un Ángel, y perdió dos extremidades. ¡¿Por qué demonios existía la posibilidad de cárcel o pena de muerte?!
—Puedes estar tranquilo, idiota. No creo que en tu caso exista condena, no como al resto.
— ¿Cómo qué no? Si vosotros tenéis posibilidades de tener sentencias gordas, entonces yo también.
Hikari se mordió una uña luego de escuchar las palabras de Aoba. El temor por su esposo se acrecentó lo que no estaba escrito. Asuka, viendo cómo estaba su vieja amiga, decidió cambiar de tema a algo más agradable.
—Oye Toji, ¿cómo recuperaste tus miembros? —curioseó la pelirroja al ver las extremidades que Toji había perdido, las cuales volvían a estar.
Ciertamente se había logrado avanzar mucho en la regeneración celular, pero no al punto de regenerar miembros.
—En verdad no lo sé. Cuando volví de donde fuera que estaba, mi cuerpo volvía a estar entero.
—Oh. Casualmente estoy realizando un estudio sobre la regeneración de miembros, si no te importa me gustaría tu cooperación para ello con muestras. Todas las investigaciones que realizó las hago a partir de muestras de mi propio cuerpo, pero me vendría bien una externa.
—Claro, sin problemas.
— ¿Y ese anillo? —preguntó Asuka al ver aquel objeto en la mano izquierda de Toji.
—Ah, esto. La verdad es que me casé con Hikari hace año y medio. —sonrió un poco sonrojado.
Asuka, alucinada por aquella revelación, giró bruscamente su rostro para mirar a su vieja amiga, que con una sonrisa nerviosa, alzó su mano izquierda, mostrando su anillo.
— ¿Y sabéis quién más va a ser juzgado? Aún queda un asiento a tu lado —interrogó a Toji.
El susodicho miró a su derecha. Ciertamente quedaba un sitio libre, pero no sabía a quién iban a juzgar.
—Si Shinji siguiera vivo, supongo que sería él —respondió con tristeza.
— ¿Si siguiera vivo? ¿Es que murió? —preguntó la pelirroja impactada.
—Claro, durante el Tercer Impacto.
—No. Shinji volvió. En realidad, nosotros dos fuimos los primeros.
— ¡No me jodas! —el grito del hombre llamó la atención de todo el mundo, por lo que se sonrojo y habló en voz más baja—. Pensaba que estaba muerto.
—No. Sigue vivo, o por lo menos así era hasta hace unos años. Nos separamos, y desde entonces nada sé de él.
—Sigue vivo —la sonrisa de Toji no se la borraría nadie durante un largo rato—. Oye Kensuke, Shinji sigue vivo.
Tanto Kensuke como Hikari, que estaban justo detrás del trío de informáticos, abrieron sus ojos con asombro y las sonrisas crecieron en sus caras.
Entonces la puerta se abrió otra vez. Esta vez quien entró fue un hombre, también esposado. Su andar era encorvado y su cabeza cabizbaja. Caminaba como un autómata, sin prestar atención a su alrededor. Al principio no le reconocieron por la melena que llegaba hasta sus hombros y su rostro pálido con sus ojos azules que denotaban un vacío en el chico, los ex miembros de NERV, y amigos de estos, quedaron impactados al reconocer a Shinji, aunque el pobre se veía demacrado. Su rostro sin emociones y sus enormes ojeras no daban una buena impresión. No le llamaron hasta que se sentó al lado de Toji. Ni siquiera había reaccionado a la presencia de este.
—Shinji… Shinji, amigo, colega, hermano… —le llamó Toji agitando un poco su hombro.
Aquello hizo reaccionar un poco al Ikari, quien alzó la cabeza, abriendo un poco más sus ojos al reconocer a su viejo amigo.
—Toji… ¿eres tú?
—Sí, hermano, soy yo.
—Toji…
—Shinji, mira, somos nosotros —Makoto llamó al Ikari, quien giró su cuerpo para ver al trío de informáticos, y justo detrás a Kensuke e Hikari.
Shinji no pudo evitar abrir los ojos, totalmente sorprendido. Una suave sonrisa se formó en su cansado y demacrado rostro. Jamás pensó que volvería a ver a sus amigos de la escuela, ni tampoco a los ex tenientes con los que llegó a hacer buenas migas.
—Chicos..., estáis vivos...
El murmullo que salió de los labios del Ikari apenas pudo ser escuchado por todos ellos. Su sonrisa apenas y fue perceptible también. Lo que más cambio, o al menos eso notaron, fue como un pequeño brillo de alegría surgía en los ojos de Shinji.
—Nos alegramos mucho de verte, Shinji —Hikari saludó con una gran sonrisa.
Fue entonces que Shinji al fin se dio cuenta del cambio de sus amigos. El seguía teniendo aspecto de joven adolescente debido a la modificación de su ADN por el LCL, pero allí, sus tres viejos amigos de la escuela, sí habían madurado. Todos tenían aspecto de jóvenes adultos, dejando casi atrás de forma definitiva los rasgos de quinceañeros.
—Os veo bien. Habéis cambiado.
—Sí, pero solo físicamente. ¿Te has fijado? Ahora estoy más fuerte que Toji —Kensuke levantó su brazo, mostrando músculo.
Aquello sorprendió al ex piloto de Evangelion, e incluso también a la pelirroja. Toji rodó los ojos.
—Eso solo es porque ahora eres militar. Si no estuvieras fuerte no te habrían admitido —Aquello nuevamente sorprendió al Ikari—. Oh, perdón, no lo sabías. Kensuke ha entrado en las JSSDF hace unos cuatro años. Hikari ahora es maestra de escuela y yo soy entrenador de gimnasia —Explicó su amigo deportista con una sonrisa.
—Oye Toji, ¿cómo has recuperado tu brazo y pierna?
—Ni idea hermano, ni idea.
Al igual que cuando Asuka le preguntó, Toji se encogió de hombros sin saber cómo responder a aquella pregunta.
—Nosotros ahora trabajamos para varias empresas de informática en Japón. Estamos a la vanguardia en prótesis robóticas —Explicó Makoto.
Entonces Toji endureció el rostro y se atrevió a realizar la pregunta que había estado deseando hacer desde que lo reconoció luego de entrar en la sala del juzgado. Pero no solo él estaba ansioso por escuchar la explicación del Ikari. Kensuke, Hikari, los ex tenientes e incluso Asuka estaban expectantes de saber cómo su viejo amigo había acabado con tal aspecto y esa falta de brillo en su mirada.
— ¿Qué te ha pasado, hermano?
El japonés se quedó mirando la mesa, pensativo, intentando dar con las palabras adecuadas para describir lo que había sido su vida en los años que había vivido separado de Asuka.
—En verdad… Se podría decir que al principio todo iba muy bien… hasta que la información que han dado pasó a todo esto llegó a donde yo estaba viviendo...
Fue entonces que Shinji contó lo que le había pasado en los dos últimos años.
.
(Flashback)
.
Una vez se separó de Asuka, Shinji fue a buscar una vida tranquila al campo, donde encontró trabajo. Agradeció todas aquellas lecciones que Kaji le enseñó, pues le sirvió bastante. Fueron dos años en los que disfrutó de una vida tranquila y una paz que no había vivido en mucho tiempo.
Tiempo después, el nombre de Asuka Langley Soryu llegó a todos los rincones del mundo, incluido el lugar donde residía Shinji. En un principio no ocurrió nada extraño, pues nadie sabía que Shinji fue un piloto de Evangelion ni que fue participante de la guerra contra los Ángeles o miembro de NERV.
La noticia de los descubrimientos de Asuka llamó la atención del hijo de Gendo. Cada vez que salía un nuevo descubrimiento, siempre estaba atento para informarse de todo lo posible, ya fuera a través de los periódicos o algún dispositivo electrónico, los cuales no abundaban demasiado en la zona donde estaba residiendo.
Los descubrimientos de su vieja amiga, si es que realmente podía llamarla amiga, no dejaban de asombrarle. Todos aquellos descubrimientos y avances en el campo de la medicina existían gracias al estudio que hacía sobre su propio cuerpo, sobre los cambios que le produjo en su ADN la exposición al LCL. Todo aquello también la hacía preguntarse si él también los había sufrido, aunque por lo visto en los últimos años era más que probable.
Su aspecto físico cambiaba muy lentamente, a la par que su compañera, aunque ninguno de los dos lo supiera. No había enfermado ni una sola vez desde qué ocurrió el Tercer Impacto, su resistencia también había aumentado a niveles que nunca antes hubiera imaginado, sus heridas se curaban muy rápidamente, incluso una vez perdió un dedo en un accidente y a las pocas horas lo tenía de nuevo cómo estaba el original.
Aquello le asustó y aterró, pues un temor surgió dentro de él, temor a que alguien supiera sobre su pasado, algo que no deseaba. Las pocas personas que convivían con él no parecía notar todo aquello, pues Shinji había sido bastante precavido cosa que había aprendido a hacer desde que volvió del LCL.
El problema llegó cuando toda la información de NERV y SEELE salieron a la luz.
Lo recordaba con total perfección. Aquello ocurrió hace unas quince horas. Estaba muy tranquilo trabajando en la tierra cuando empezó a oír mucho barullo. Se acercó hasta uno de sus compañeros trabajadores, el cual le miró con una mezcla de terror y fascinación.
— ¿Qué pasa? Estás muy pálido.
Su compañero de paso la tablet con la mano temblorosa. Shinji la cogió y miró aquello que había impactado a su compañero. Conforme iba leyendo su rostro se iba volviendo más ceniciento, pues lo que estaba leyendo era el mayor de sus temores. Toda la información sobre su vida sobre su estancia en NERV, sobre su tiempo como piloto de Evangelion, su participación en el Tercer Impacto… todo, sin esconder nada.
—Tú… tú ocasionaste el fin del mundo…
—N-no… yo no…
— ¡Eh! ¡Pedid ayuda! ¡Shinji Ikari está aquí!
Su miedo aumentó al ver como su compañero pedía ayuda a gritos, delatándole. La noticia se había filtrado, ya no tenía modo alguno de ocultar su vida pasada. Comenzó a correr, alejándose de cualquiera. Lo último que deseaba era que alguien le encontrara para saber qué clase de cosas haría con él.
Corrió a todo lo que le daba sus piernas, pero aquella misma noche toda se torció aún más. Metió en una bolsa todo lo que tenía, lo cual no era precisamente mucho. Cuando se dispuso a coger un tren para marcharse de aquel lugar, un grupo lo asaltó. No sabía quiénes eran, pero sí que el grupo era de cinco personas, y tres se le habían tirado encima.
Lo último que recuerdo de aquel momento era un fuerte golpe en la nuca. Para cuándo se despertó, no supo exactamente cuántas horas después, se encontraba atado a una camilla, imposible moverse. Sus muñecas, sus tobillos, su cintura y su cuello estaban fuertemente atados, tanto que incluso le dolían.
Intento investigar con lo que podía de sus aún adormilado sentidos pero la fuerte luz que le daba en los ojos le impedía ver, y no escuchaba nada de nada. Durante varios minutos estuvo esperando, aterrorizado. Pero ese terror aumentó más al escuchar muchos pasos dirigiéndose hacia él.
Alguien apartó un poco la luz que le daba directamente en los ojos, permitiéndole ver a las personas que estaban a su alrededor. Cinco hombres, y no tenían un aspecto precisamente agradable. Es más, le daba pero que muy mala espina.
— ¿Qui-quienes s-son ust-tedes?
Le costaba pronunciar aquellas palabras, pues el terror le impedía mover la lengua adecuadamente.
—Shinji Ikari, El Destructor del Mundo. Tus pecados son demasiado grandes, no tienes salvación. Tú acabaste con el mundo, haciendo que la Humanidad tuviera que salir del mar nuevamente, arrastrarnos igual que las serpientes y volver a alzarnos a base de sangre, sudor y lágrimas. Has huido demasiado tiempo de la justicia, pero ahora todo el peso de ella caerá sobre ti. Ya no puedes escapar.
—Toda la verdad, compañero. Y lo primero que haremos será comprobar si tú pones las mismas cualidades que Asuka Langley Soryu. Ella está protegida por el gobierno alemán, pero tú no tienes protección ninguna.
—Si…, si…, podremos experimentar contigo hasta que no quede nada de tu cuerpo para poder experimentar. Desearás no haber salido nunca del mar.
El sudor bañó el cuerpo de Shinji al ver los materiales que iban a usar para experimentar con él. Muchos eran parecidos a los que usan los cirujanos para operar, pero otros eran mucho más bastos, como podían ser tijeras de gran tamaño o cuchillos de dimensiones bastante considerable.
Habían empezado por algo que a pesar de simple, era doloroso; y es que usar pinzas para arrancar uñas no era algo que a uno le gustase. Las puntas sostuvieron la parte de cada uña que sobresalía y el que las manipulaba tiraba con fuerza con el fin de extraerlas. Empezaron por su pulgar derecho, el primer tirón no arrancó la uña al principio, pero logró desprenderla en buena parte provocando que el joven empezara a quejarse del ardor en su dedo, un segundo tirón bastó para arrancar la uña por completo; esta vez sí que salió fácilmente llevándose una tirilla de tejido sin sangre aún. Trató de soltarse pero era inútil, entre más forcejeaba más fuerte lo sostenían, una enorme impotencia llenó la mente de Ikari. Con el paso de los minutos iban con el resto, esta vez Shinji empezaba a quejarse con más ruido cada segundo, sentía como la piel debajo de sus uñas se separaba desgarrando partes de sí.
El miedo pasó a ser desesperación, no era muy fuerte mentalmente y el dolor físico no era algo que soportara por un tiempo tan prolongado. Las peores partes apenas empezaban y en cuanto dejaron de arrancar sus uñas pasaron a cortar partes de sus dedos. Esta vez era una pinza de corte, brillante y afilada la que arrancaba sus apéndices desde los huesos. Los que experimentaban con él ni siquiera reparaban en evitar que sangrara, por lo que la mesa donde Shinji estaba aprisionado se teñía con un rojo intenso, adornando con bizarras flores y un olor metálico que se esparcía por la habitación.
— N-n-no... P-por fav-vor... –empezaba a hacer cada vez más ruido en un acto desesperado e inútil por escapar, deseando no estar allí.
Cada vez que Shinji suplicaba por piedad los hombres que lo tenían cautivo subían un peldaño en la escala de su tortura, como si buscaran el punto en que el chico dejara de gritar o de sentir dolor. Ahora tomaron un bisturí y un hombre empezó sosteniendo su brazo izquierdo, Shinji miró al tipo como sostenía su mano sin dedos levantando un poco su extremidad mientras el otro ponía un contenedor similar a una bandeja. Sus terrores se hicieron verdad en cuando el bisturí con cierta inclinación en el filo, se deslizaba hacia arriba de su brazo rumbo al hombro como si un niño sacara punta a un lápiz con una navaja. Shinji apretó los dientes con mucha fuerza, gritando entonces mientras el despiadado filo separaba la piel de su brazo. Nuevamente la sangre salía en un intento inútil de cerrar la herida creciente, en un instante el que le cortaba la piel arrancó un pedazo de golpe, las pupilas del tercer piloto se hicieron como dos puntos mirando al vacío y un par de segundos después un desgarrador grito hizo eco en la sala.
Sus gritos resonaron en aquel lugar, pero no estaba seguro de sí lo harían fuera de él. La crueldad que mostraban aquellos hombres no supo si podía compararse con alguna otra cosa. Durante horas enteras no dejaron de experimentar con él, de causarle un dolor insoportable. Lo peor era que cada vez que se desmayaba producto del mismo dolor, siempre volvían a despertarle.
La sangre bañaba toda la camilla y el suelo. Ya casi no quedaba restos de sus ropajes, y ni un centímetro de su cuerpo estaba ya limpio. Para su suerte, no supo cuántas horas después, alguien irrumpió en aquel horrible lugar. Eran hombres armados, y japoneses, pues sus palabras así como sus gritos, eran los mismos de su lengua materna.
Escuchó disparos y como varios cuerpos caigan al suelo, luego pudo notar cómo cortaban las cuerdas que le aprisionaba, le levantaban con sumo cuidado y le acaban de ahí. Entonces por fin pudo perder la consciencia definitivamente.
Cuando se despertó nuevamente lo primero que hizo fue incorporarse lentamente. Tenía nuevas ropas, y su cuerpo estaba limpio. Además, sus heridas se habían curado, podía sentir que casi todo estaba donde debiera estar, aunque aún faltaba alguna cosa. Luego observó a su alrededor. Estaba, sin duda alguna, dentro de un avión militar, pues había un total de cinco militares, todos bien armados, custodiándole, atentos a sus movimientos.
—Debería descansar, joven Ikari, no llegaremos a Berna hasta dentro de media hora —hablo el que parecía ser el líder de aquel quinteto.
No entendió aquello, ¿cómo podía estar en…? ¿Dónde demonios estaba Berna?
—Berna es la capital de Suiza, Europa.
— ¿Y porque estoy aquí? —preguntó con dificultad.
—Vas a ser juzgado por el Tribunal de La Haya al igual que el resto de personas que formaron parte de NERV o SEELE. Muchos han muerto, pero tuvimos suerte de que a ti te encontramos antes de que terminarán contigo. Aunque, por lo que hemos podido ver, posee las mismas cualidades que la señorita Soryu, así que dudamos que hubieras muerto, por lo menos no sin una tortura aún mayor.
El avión volvió a quedar en silencio mientras Shinji asimilaba la nueva información. Eso quería decir que volvería a ver a mucha de la gente con la que convivió durante los meses que duró la guerra contra los Ángeles. Quién sabe, incluso era posible que volviera a ver a algunos de sus viejos amigos, si estos habían vuelto del LCL.
Una vez el avión aterrizó en el aeropuerto de Berna, esposaron al joven Ikari justo antes de que se abriera la compuerta que les permitiría salir del avión. Afuera había un total de tres vehículos militares y afuera del aeropuerto una muchedumbre rodeándolo, una parecida a la que había recibido a Asuka aunque en cierto modo en sus ojos se denotaba además de la ira cierto temor al verlo. Los militares metieron en uno de ellos, y luego fueron hasta el lugar donde se celebraría los juicios.
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(Fin flashback)
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Una vez Shinji terminó de contar la historia a su viejo amigo, aquel al que llegó a considerar como su hermano, volvió su perdida mirada al frente. Toji quedó impactado por lo sucedido con al igual que el resto de ex miembros de NERV. A la alemana se le encogió el corazón como si una mano lo estuviera apretando hasta casi aplastarlo. La culpa de que Shinji estuviera como estaba era suya y solo suya. En ningún momento pensó en lo que podría acarrearle al japonés. Tenía la esperanza de que Shinji realmente se hubiera aislado del mundo, tanto como para poder realizar su estudio sin problemas, pero ahora se había dado cuenta de su craso error.
—No voy a decir que deseo sus muertes o que no les entienda. Luego de todo lo que pasó durante el Tercer Impacto, lo que no me extrañaría es que no me condenaran a pasar toda mi vida en la cárcel o una sentencia de muerte.
Toji colocó su mano en el hombro de su viejo amigo, dándole un suave apretón.
—Hermano, por mucho que tú lo creas o lo crean los demás, no fuiste el que destruyó el mundo, y ya lo sabes.
—Fui yo el que subió al Evangelion, y fui yo el que decidí todo lo que vino después. –siguió Ikari cargando con toda la culpa por lo sucedido.
—Pero gracias a tus decisiones también dejaste que todos podíamos volver, ¿o no? –insistió el deportista en un intento vano de animar a su viejo amigo.
— ¿Y cuántos no han podido volver?
—...
—Shinji, hermano, ya no te castigues por todo esto... Si ya pasó no hay razón para que sufras, de verdad lamento mucho que hayas pasado por este tormento pero me alegro que estés bien. —Habló ahora Kensuke, siguiendo a Toji con tal de que el Tercer Elegido lograra levantar sus ánimos.
—Aun así es culpa mía que haya pasado todo esto. Si tan solo hubiera tomado las decisiones correctas... —Seguía Shinji ahora recordando cómo Asuka peleaba con los EVAS en serie y él la dejaba sola. Recordó como acabó esa batalla y se sintió aún más culpable.
—Tomaste la decisión correcta al permitir que regresáramos, a muchos nos diste otra oportunidad de vivir —continuó el de lentes como si quisiera agradecer a Shinji por permitirles regresar del LCL.
—Tiene razón, Shinji —Ahora Hikari hablaba—. Sin ti no estaríamos aquí.
—No debí subir al EVA... Los condené a todos...
Asuka trató de decir algo para intentar animar a Shinji, pero nada se le ocurrió. Su antigua yo, aquella que convivió con Misato y él, no hubiera dudado en despotricar y humillar a su viejo amigo aún delante de todas las personas que habían, pero las cosas ya no eran como antes. Ella misma había cambiado, había madurado. Todo lo que vivió luego del Tercer Impacto había hecho gran mella en ella.
Ahora intentaría ayudarle, ahora que había entendido todo lo que él había pasado. Ella también lo pasó horriblemente durante su infancia, pero había logrado superarlo durante los últimos años, y el que él, con quien convivió tantos años, con quién vivió tantas cosas, siguiera viviendo en el pasado, ahora con aún más peso sobre sus hombros por todo lo que estaba aconteciendo, era algo que no le gustaba.
—Todos en pie. Preside este Tribunal la jueza Rosmaire Plaget.
Con el anuncio, una mujer entrada en sus sesenta años ingresó en la sala, sentándose en el lugar reservado a la jueza. La alemana ya pensaría en otra forma de poder echarle una mano, pero lo que iba a pasar ahora y era muchísimo más importante.
XXXXX
Los que fueron llamados los Juicios de Berna duraron aproximadamente ocho meses.
Durante todo ese tiempo muchos intentaron hablar con Shinji, pero era imposible, pues conforme terminaba los juicios los militares que habían llevado al nipón hasta aquella ciudad se lo llevaban a Dios sabe dónde para custodiarlo, pues su vida era la que más peligraba tanto por gente ajena a él como por él mismo. Nadie, ni siquiera sus viejos amigos y compañeros de NERV, podía ponerse en contacto con él.
Puede que el ex Tercer Elegido viviera ajeno al resto del mundo, pero en cuanto al resto, aprovechaban el poco tiempo que tenían y la poca intimidad para ponerse al día respecto a las vidas del resto, descubriendo cosas bastante interesantes.
El día actual era el día de la sentencia que iba a ser dictaminada contra los ex pilotos de Evangelion y los ex Tenientes de NERV. Las sentencias para resto de miembros, quienes habían sido juzgados y otros juicios menores, juicios menos importantes se conocerían a la semana siguiente.
Todos estaban expectantes. El mundo entero lo estaba. Habían sido largos y agotadores meses para todos los presentes, tanto los jueces, el jurado, los abogados, y, obviamente, los juzgados. Las horas pasaron lentas para los siete. No fue hasta la noche, aproximadamente las nueve de la noche, cuando el dictamen fue expuesto.
—Los resultados son los siguientes: Asuka Langley Soryu, con nueve a favor y tres en contra, es declarada inocente —La mencionada sonrió con satisfacción—. Toji Suzuhara, con doce votos a favor, es declarado inocente —El susodicho rápidamente miró a su esposa, sonriendo enormemente—. Maya Ibuki, con ocho a favor y cuatro en contra, es declarada inocente. Makoto Hyuga, con ocho a favor y cuatro en contra, es declarado inocente. Shigeru Aoba, con ocho a favor y cuatro en contra, es declarado inocente —los tres ex Tenientes se abrazaron, alegres y con una gran carga quitada en los hombros. Finalmente llegó el turno del expiloto del Eva-01— Shinji Ikari, con siete a favor y cinco en contra, es declarado inocente. —Shinji solo suspiró, aunque cualquiera que lo viera pensaría que había sido declarado culpable.
XXXXX
La sentencia de los juicios se siguió en directo en ámbito global. Era más que evidente el descontento de la gran mayoría de la población humana, quienes estaban furiosos porque, según ellos, los causantes de tal acto que destruyó la vida se marcharán impunes. Ni los altos mandos de NERV y SEELE estaban vivos para poder ser juzgados, pero a pesar de estar muertos, las sentencias fueron claras, y todos ellos eran culpables, por lo que, de estar vivos, lo más probable es que hubieran sido ejecutados o condenados a cadena perpetua.
Pero claro, aquello no le valía a quienes pensaban que los juicios habían sido un circo, y los culpables no habían tenido ninguna sentencia justa.
XXXXX
Sin embargo, para Shinji el dictamen no había finalizado. Algo que se había notado durante los meses que habían pasado era el comportamiento que tenía, siempre cabizbajo con una mirada vacía y una expresión decaída, parecía querer aislarse de los demás, por lo que era algo complicado establecer comunicación con el muchacho inclusive para sus propios amigos. Cada pregunta que se le hacía o explicación que se le pedía era respondida por una mirada desinteresada seguida de una respuesta corta, demasiado corta para gusto del jurado y los abogados, además si no fuera porque habían instalado micrófonos sería casi inaudible.
La conducta del ex-piloto era preocupante para sus amigos y para los demás que lo habían observado, por lo que el jurado tuvo que discutir extra.
—Señor Ikari —habló la jueza—. Puede que haya sido declarado inocente, pero deberá ir usted a un psicólogo. No es una petición, se lo estoy ordenando.
—Jueza Plaget —Kensuke levantándose se acercó hasta la jueza quiera era todo oídos.
— ¿Y usted es?
—Kensuke Aida, su señoría. Actualmente trabajo en las JSSDF. Como ciudadano de nuestro país, y viejo amigo mío, me gustaría que dejara a Shinji Ikari bajo mi cuidado. Le garantizo que recibirá ayuda psicológica para tratar sus traumas —dijo a lo que Shinji levantó la cabeza ante las palabras del muchacho.
La jueza le miró con desconfianza, pero luego de que Kensuke le enseñara sus credenciales y se confirmaran que eran legítimas, dio su aprobación.
—Bien, señor Aida. Entonces el señor Ikari estará bajo su protección. Espero que sepa lo que está haciendo.
—Créame señoría, lo sé muy bien.
Así por fin, luego de meses, la libertad se les había concedido a los anteriores miembros de NERV, quienes conversaban animadamente exceptuando por uno de ellos. A los minutos de haber terminado los juicios se les notificó a los implicados que serían devueltos de inmediato a sus correspondientes países, que sus cosas ya habían sido trasladadas al aeropuerto, por lo que únicamente faltaban ellos y que serían escoltados a dicho aeropuerto.
Una vez llegó el transporte fueron saliendo de la sala cada uno, hasta que al final solamente quedaron Shinji y Kensuke.
—Kensuke... ¿por qué quieres ayudarme? —preguntó Shinji levantando un poco la mirada, el mencionado volteó a verlo.
—Shinji, eres mi amigo y realmente estoy preocupado por tu bienestar. Y no lo digo por mí mismo sino por todos los que te conocemos —explicaba su amigo de lentes compresivamente a lo que el ex-piloto levantó un poco más su mirada—. Escucha, de antemano sabíamos que ustedes eran inocentes, no fue tu culpa así que anímate un poco hermano —terminaba de decir mientras le daba un par de palmadas en la espalda a su amigo.
Los dos compañeros salieron, Kensuke hablaba un par de cosas con Shinji tras él, sin embargo Shinji no prestaba atención ya que iba sumido en sus propios pensamientos.
Estar en juicio por tanto tiempo le había hastiado hasta no poder; recordaba el tiempo en que había pasado totalmente tranquilo, que después de todo lo que pasó con los Ángeles por fin había hecho las cosas bien al rechazar la Instrumentalización, claro, antes de que se supiera su conexión con NERV, de ahí en adelante todo había ido al carajo. Por si no fuera suficiente en cada juicio siempre tenía que recordar y volver a contar todo con 'extremo detalle'.
Sentía que lo querían enloquecer en cierto modo, eso, además de las continuas multitudes abucheando y echándole la culpa a él y sus compañeros de NERV y que muchos intentaran acabar con sus vidas no era algo reconfortante. No es que le importara mucho lo que sintieran pero no le agradaba que le estuvieran gritando a cada rato, si supieran que fue gracias a él que seguían con sus patéticas vidas todo sería distinto.
XXXXX
Afuera del edificio ya había un vehículo en espera, frente a él una gran cantidad de agentes abrían espacio frente a la multitud que se había formado con los ánimos a flor de piel.
Una vez se abrieron las puertas la multitud fúrica aumentó sus exclamaciones e intentos de llegar a ellos, por otra parte habían reporteros expectantes narrando cada parte de lo que sucedía junto con cámaras grabando la salida de los enjuiciados.
Los tres ex-técnicos fueron los primeros en salir, Asuka tras ellos y de último Toji y Hikari. Todos fueron guiados por guardias hasta que subieron al vehículo, y una vez dentro se dieron cuenta que dos de sus compañeros faltaban, pero a los pocos segundos llegó Kensuke abordando el vehículo.
—Oye Kensuke, ¿dónde está Shinji? —preguntó Toji al ver que su compañero subía solo.
—Aquí viene, detrás de mí. —Kensuke señaló con el pulgar a su espalda, pero al no recibir respuesta ni ver a nadie adelantarle, volteó, sorprendiéndose—. ¿Eh? Venía detrás de mí, estoy seguro.
Se dispuso a bajar pero no fue dejado por uno de los guardias en la puerta del vehículo. Luego de unos momentos apareció el mencionado Shinji Ikari en las puertas del edificio, la multitud al verlo disminuyó sus niveles de ruido, incluso quienes estaban al frente retrocedieron un poco.
Parte del miedo respecto a Shinji eran los videos de los combates contra los Ángeles, los momentos donde el EVA 01 se descontrolaba convirtiéndose en una bestia salvaje que no obedecía órdenes; sobre todo el ataque en el cuál literalmente hizo pedazos al EVA 03, a más de alguno le dio pesadillas. La gente asoció rápidamente al piloto como el responsable de dichas acciones, por lo que tenerlo cerca no era algo que muchos quisieran.
Además de eso la actitud sin emociones que había tomado el muchacho sumado a sus gestos vacíos era algo preocupante. Mientras la multitud lo veía, éste solamente caminaba como si condenado a muerte fuera.
Sin embargo este día era distinto, era el pináculo de meses de juicios por lo que la multitud sentía mucha más euforia que de costumbre. En toda multitud siempre ha de existir aquel que se siente más valeroso estando en grupo, por lo que de inmediato un sujeto levantó la voz hacia el pobre chico, incitando a los demás a hacerlo. Encendió la chispa y la multitud recobró su ánimo fúrico hacia Shinji diciendo cualquier tipo de insultos y quejas a todo volumen.
Fue una mala idea, en el día ya había tenido suficiente mezcla de emociones como para que su pobre mente lo soportara más. Cuando la multitud aumentó su volumen hasta más no poder un deja vú lo hizo abrir los ojos recordando la situación.
Una multitud de gente diciéndolo que lo odiaba y que se muriera ya lo había sentido, fue un vago sentimiento que tuvo durante el Tercer Impacto, antes de que tuviera aquella plática con Rei en el mar de LCL.
...Si quieres que los demás existan otra vez los muros del corazón separarán a la gente. La gente... puede herirte otra vez...
Resonó en su mente, Rei le había advertido la situación que vendría y además de eso le ofreció la que parecía ser la solución a los males de la Humanidad, pero lo rechazó, rechazó la Instrumentalización, rechazó..., a Rei, que lo había elegido por sobre toda la humanidad para elegir su destino. Ahora debía abstenerse a afrontar las consecuencias, pero la cosa era que ya no podía más.
Shinji se detuvo en seco a unos pasos del automóvil y se irguió, su rostro pasó de estar vacío a mostrar cierta decepción y enojo. Lentamente se volteó hacia la multitud y éstos empezaron a guardar silencio poco a poco.
— ¡¿Acaso creen que yo quise pilotear el Eva?! —Clamaba Shinji en una mezcla de angustia e ira—. ¡Nunca quise hacerlo! ¡Jamás quise pilotearlo! ¡Ya los verdaderos culpables no están! —Gritaba el Ikari al tiempo que se acercaba peligrosamente a la multitud mientras esta retrocedía temerosamente—. ¡Es por mí que están aquí viviendo!, ¡yo decidí que ustedes vivieran! —Exclamó pareciendo querer abalanzarse sobre las personas, siendo sujetado de sus brazos por dos guardias que hacían el trabajo de llevarlo al vehículo—. ¡Yo le pedí a Rei que los devolviera, rechacé la Instrumentalización para que cada quien viviera como quisiera! —exclamaba el chico derramando un par de lágrimas en lo que era metido a la fuerza al vehículo— ¡Si no fuera por vosotros ella estaría con vid...!
Antes que fuera por completo audible la última frase fue cerrada la puerta y el vehículo de inmediato inició su trayecto dejando a una multitud que por raro que parezca estaba en silencio, incluso los bulliciosos reporteros seguían analizando en silencio las palabras del joven.
El camino al aeropuerto fue realizado en silencio, Shinji solamente había derramado un par de lágrimas hasta volver de nuevo a su estado habitual, los demás seguían pensando en el episodio que había formado su amigo, la verdad no tenía ni idea de qué hacer o qué decir. Había demostrado más emoción en esos segundos que en todos los meses del juicio unidos.
XXXXX
El viaje hasta el aeropuerto fue bastante incómodo para todos los presentes. Asuka era la única que tomaría un camino distinto, rumbo a Alemania, mientras que todos los demás volverían a Japón. En todo el trayecto la pelirroja no había hablado ni con Hikari, aunque ganas tenía, ni con Shinji. En verdad le hubiera gustado mucho hablar con él luego de tanto tiempo sin verle, y en parte pedirte disculpas, ya que por su culpa había pasado muy malos ratos, pero había decidido no hacerlo luego de ver la reacción de su viejo compañero piloto antes de subir al vehículo de forma obligada.
Para cuando los vehículos en los cuales iban los antiguos miembros de NERV si hubieron detenido en la pista, frente a los aviones privados, todos bajaron en completo silencio, siendo Shinji el último. Kensuke esta vez se mantuvo su lado para que no pudiera volver a ocurrir algo parecido a lo que había pasado frente al juzgado.
Los tres ex tenientes fueron los primeros en subir al avión que iba rumbo a Japón. Asuka e Hikari se abrazaron al tiempo que prometían hablar por teléfono o vídeo chat o cualquier otra forma de comunicación. La pelirroja también se despidió de los ex tenientes antes de que éstos abordarán el vehículo aéreo. Por último se despidió de dos miembros del grupo de los tres chiflados, sonriendo con mucha nostalgia al recordar aquel nombre.
La alemana le murmuró algo a Kensuke, quién asintió y se marchó junto a su viejo amigo y la esposa de éste, dejando a Asuka y Shinji solos. El silencio se hizo bastante pesado para ambos. La pelirroja no sabía exactamente qué decir, y el japonés simplemente seguía como todo el viaje. No culpaba a su vieja y antigua compañera por los males que había sufrido antes de los juicios, pero tampoco estaba de humor para hablar con ella tranquilamente.
—Oye Shinji... —Asuka no sabía exactamente qué decir. Quería preguntarle tantas cosas, saber tanto..., pero no encontraba las palabras. En los años que pasaron juntos no le preguntó ni una sola vez sobre Rei, y luego de su cruce de cables frente al juzgado le había entrado curiosidad—. Yo..., Quiero disculparme por ya sabes... Es mi culpa que hayas pasado toda esa tortura... Pero no era mi intención... Yo..., no quería...
—No tienes que disculparte. Sé que no lo hiciste a propósito, solo buscabas una forma de ayudar a los demás.
La pelirroja se sorprendió ante la respuesta del castaño. A pesar de su tono seco y sin siquiera mirarla, lo conocía demasiado como para saber que en verdad no la odiaba, pero su mente había pasado por la trituradora y estaba demasiado inestable, así que mejor no forzarle.
—Eh..., antes, en el juzgado, mencionaste a Rei —se mordió el labio al ver como el cuerpo de su antiguo amante temblaba para justo después ponerse tan tenso como la cuerda de un arpa—. Nosotros apenas y hablamos de ella después de volver. Yo apenas y recuerdo algo luego de volvernos LCL. Recuerdo a Rei prometiéndome que ya no habría más dolor, pero luego volví. No pregunté nada en todos estos años porque...
—Asuka, déjalo. Admito que me ha alegrado verte, pero no quiero hablar más, y menos aún de Rei.
La alemana no intentó decir nada más, comprendiendo el sentir del Ikari. Terminada la conversación, Shinji se dio la vuelta y se dispuso a encarar el avión para volver a su país de origen, en el cual ciertamente no había estado viviendo durante muchos años, solo el tiempo que estuvieron después del Tercer Impacto.
Asuka contemplo en silencio como la persona que había llegado a conocerla mejor, la persona con la que había llegado tener la relación más estrecha de su vida, caminaba rumbo al vehículo que posiblemente les separaría para siempre, o a saber cuántos años.
Pero ahí se quedó quieta y en silencio, observando como la puerta se cerraba y el avión comenzaba a ponerse en marcha, girando para encarar la pista de aterrizaje y volar hasta el país del sol naciente.
La antigua piloto de Evangelion 02 no supo que acertada estaba cuando pensó que pasaría muchísimos años hasta que volviera a ver a Shinji. Puede que la Humanidad hubiera sobrevivido a la lucha contra los Ángeles, pero aún le quedaba superar muchas otras pruebas.
erendir: bueno, aquí está el primer capítulo de esta historia. Espero que os siga atrapando esta lectura y continuéis con vuestro apoyo. Nos leemos !
AlexMRC: Pues aquí lo tienen! El primer episodio de este gran fic, aprovechamos que aún queda un poco de 2018 y esperamos que disfruten porque esto apenas empieza. Les mando saludos y que disfruten sus navidades ^-^ Nos leemos!
LeoPen16: Al fin el primer capítulo de esta genial historia, se vienen cosas grandes! Espero que sea de agrado para todos ustedes! Cualquier duda, queja, amenaza, crítica, adoración dejar su review (:D). Saludos!
