Capítulo 1-1: Orden 66

El fuego se propagaba por todo el lugar, aquel sitio que había albergado a los proclamados defensores de la paz y su conocimiento yacía ahora en llamas, el Templo Jedi de Coruscant se había convertido en un campo de batalla…

En un corredor del Templo, dos Caballeros Jedi corrían presurosos, el primero era un "Asthary" de complexión delgada, piel gris, cabello negro y ojos amarillos, le hacía falta el cuerno delantero izquierdo y tenía una prótesis biónica. El segundo Jedi era un "Váalakuj" de cabello color moca, de ojos verdes y tés pálida, sus características "plumas" variaban de colores azul, rosa y naranja.

Los Jedi se detuvieron en una intersección, poniéndose espalda con espalda y encendiendo sus sables de luz

-Vienen doce-dijo el asthary

-Y vendrán más si no nos apuramos-respondió su colega empuñando su lanza de hoja amarilla

Como se había dicho, doce soldados clon de la 501 les rodearon, todos apuntando sus blasteres hacia los jedi.

-No podemos tomar prisioneros… ¡disparen a matar!-exclamó el líder del escuadrón

Con reflejos casi tan veloces como un relámpago, los dos jedi extendieron sus brazos, lanzando a los clones contra las paredes mediante un poderoso empujón de fuerza para después huir hacia la parte trasera del templo.

-Será una masacre Regulus- decía el váalakuj cuyas plumas se ondulaban mientras pasaban por un pasillo en lo alto desde el cual se podían ver cientos de sables de luz resplandeciendo al reflectar disparos laser, podían ver como poco a poco los sables se apagaban y la Fuerza misma menguaba.

-Salvaremos a todos los que podamos Gilliam dijo el asthary-Pero nuestro principal objetivo son los padawan-reiteró

Como por obra del destino ambos se toparon con tres padawan quienes venían corriendo desde el ala este, su mirada estaba llena de terror y en cuanto vieron a los dos caballeros corrieron a su lado, sollozando en la intersección.

-¡Gracias a la Fuerza que los encontramos maestros Regulus y Gilliam!-dijo uno de los infantes, un zabrak de tatuajes blancos y brillantes ojos azules aun lagrimosos.

-Pensamos que era nuestro fin-agregó la segunda padawan, una twi´lek de tés lila.

-¡Debemos salir de aquí!-exclamó el tercero, un humano de cabellera verdosa y ojos lima.

-Calma padawan, ¿de dónde han venido?-dijo Regulus tratando de tranquilizar a los jóvenes

-Nos escondíamos junto a los demás cuando…-el joven padawan no pudo terminar, pues los cinco sintieron una terrible perturbación en la Fuerza en la cercanía

Detrás de los padawan emergió una figura encapuchada, tenía un sable de luz azul y una mirada llena de odio, inmediatamente fue reconocido por los caballeros.

-¡¿Skywalker?!-exclamó Gilliam

Anakin no respondió, sus intenciones fueron adivinadas inmediatamente por Regulus, el Lado Oscuro de la Fuerza era presente en el antes llamado "elegido", la decepción e incluso la tristeza pasaron por la mente de los jedi, pero sin dejarse llevar el asthary apartó a los padawan.

-Gill, llévate a los padawan, corran a la nave lo ams rápido que puedan, yo me ocuparé de esto-

-Pero Regulus…-

-¡Hazlo! Los alcanzo luego-exclamó el asthary.

Gilliam dudó pero al mirar a los padawan se decidió y salió corriendo con los jóvenes en dirección opuesta, miró hacia atrás con preocupación pero corto su temor y siguió adelante.

-Me estas subestimando Tek-dijo Anakin, su voz irradiaba odio

-Tal vez, o quizás seas tú el que sobrestima tus habilidades-respondió Regulus

Los dos caminaban en círculos sin perderse de vista, el sable de luz de Anakin apuntaba al suelo, rasgándolo. Regulus mantenía el suyo en dirección a Skywalker.

-¿Cómo pudiste darle la espalda a la Orden?-dijo el asthary esforzándose por mantener la calma.

-Ha sido la Orden quien me dio la espalda-replico Skywalker

-¡¿De qué hablas?! ¡La Orden te acogió como uno de nosotros, creciste como uno de nosotros! ¡Somos defensores de la paz Anakin!-

-¡Ja!, ¿defensores de la paz? ¡Los jedi iniciaron la guerra! Y con cada día su ambición crece más ¡planeaban derrocar la Republica! Pero fracasaron, ni siquiera Mace Windu pudo hacerle frente a mi maestro-

-¡¿El Maestro Windu?! Eso quiere decir que el Canciller…es el Lord Sith-

-Brillante deducción, pero desafortunadamente no te servirá, este pasillo será tu tumba viejo amigo-dijo Anakin levantando su sable

Igual que una bestia salvaje, Anakin arremetió contra Regulus, afortunadamente el asthary bloqueó el impacto con su sable, brotaron chispas y un sonido brusco se oyó por los alrededores. Con destreza Regulus activo la segunda hoja de su sable de luz doble y lo giró 360 grados gracias a su brazo mecánico derecho, logrando hacer retroceder a Skywalker.

-¡Siempre sospeché de ti Skywalker, tenías demasiado miedo para ser un Jedi, demasiada ira!-decía el asthary colocándose en posición defensiva

-¡Los jedi no tienen el coraje para defender la galaxia como se debe!-respondió Skywalker atacando de nuevo

Regulus lo esquivo y atacó con una estocada dirigida a la cabeza de Skywalker, pero este último desvió el sable con el propio y prosiguió a usar un empujón de Fuerza para lanzar al asthary contra la pared.

-Solo mi visión y la de mi maestro traerá paz y prosperidad a la Galaxia-

-Derrocar a la Republica ocasionará el caos, la gente sabrá el engaño-dijo Regulus levantándose con pesadez

-No lo creas, en estos momentos los jedi quedaran marcados como traidores, los tan aclamados defensores de la paz ahora serán vistos como extremistas que intentaron usurpar el control-

-¡No vivirás para contemplarlo!-exclamó Regulus lanzándose contra Skywalker

La hojas chocaron otra vez pero la fuerza con la que el asthary había descendido había causado que Skywalker cayera de rodillas al suelo, aun con las hojas entrecruzadas Anakin se resistía con firmeza. De pronto, varios escuadrones de clones aparecieron de todas partes, rodeando la pelea, Regulus pudo sentirse rodeado y a causa de esto su fuerza menguo.

-Sabes que no puedes ganar, el miedo te hizo bajar tus defensas-dijo Skywalker empujando una vez más al asthary, haciéndolo caer al suelo

Los soldados clon comenzaban a acercarse cuando Anakin ordenó que se detuvieran con un simple ademan.

-A partir de ahora, los jedi están extintos-continuó

-No lo creo Skywalker, tú y tu maestro fracasaran, la Orden Jedi nunca perecerá, ¡mientras quede uno solo, la luz prevalecerá!-dijo Regulus levantándose.

-Me encargare de cada uno, pero tu necio asthary, puedes llévate tu terquedad a la tumba-respondió Anakin levantando su sable, preparado el golpe de gracia.

Antes de que la hoja bajara, un gran disparo azotó el suelo donde estaban parados los clones, le siguió una tremenda explosión que acabo con gran parte de la tropa y le dio a Regulus la oportunidad de tomar a Skywalker del brazo por sorpresa y usando la Fuerza lo arrojó contra un muro, haciendo que colapsara. Inmediatamente Regulus saltó en dirección del disparo y se topó con lo que había esperado: una de las unidades droides que conformaban su batallón, el General Rahm Kota y Regulus Morgannus Tek eran de los pocos jedi que rechazaron comandar clones durante la guerra, Kota tenía una milicia bien entrenada y Regulus había optado por la construcción de droides especializados.

El droide era bastante grande, con forma de crustáceo, tenía cuatro patas sobre las que se apoyaba un cuerpo curvo y seccionado que terminaba en una cabeza cuadrada con varias espinas receptoras y un gran "ojo" verde, dos brazos masivos estaban equipados con cañones laser de alta potencia además de otros aditamentos.

-Buen tiró Kranker-dijo Regulus pasando al droide-¡Regresemos a la nave deprisa!-

El droide emitió un crujido y un pitido grave y siguió a su creador a toda velocidad, dejando atrás a los clones quienes comenzaban a disparar tras recuperarse de la contusión.

En una explosión de ira Skywalker emergió de los escombros como un demonio salido del infierno, sus ojos buscaban por todos lados a Regulus sin éxito.

-Han ido tras ellos señor, van a interceptarlos…no podrán escapar-dijo un soldado clon

-No debe escapar ni un solo jedi-dijo Skywalker-Quiero que las tropas en el perímetro exterior usen túnicas de jedi-agregó

-¿Túnicas?-pregunto el soldado

-Aquellos jedi que acaten la señal de retirada regresaran al templo con la guardia baja…y cuando lleguen deberán sorprenderlos y eliminarlos-

-Como diga mi lord-dijo el soldado, retirándose con los demás dejando a Skywalker solo en el pasillo.

Regulus y Kranker avanzaban por los pasillos del derruido templo a máxima velocidad, la cantidad de cuerpos que encontraron por el camino fue devastadora, la Fuerza misma menguaba en el interior del caballero Jedi pero aun así prosiguió hasta alcanzar su objetivo. Frente a ellos varios clones disparaban contra la bahía de atraque secreta de la orden, sin titubear Regulus se lanzó contra los clones, degollando a dos que se encontraban disparando y dejando que Kranker carbonizara al resto con sus grandes disparos. Finalmente se reunió con los sobrevivientes a la sombra de su nave de mando.

-Es un alivio verte a salvo-dijo Gilliam

-Igualmente Gill, ¿Cuántos somos?-

-Solo nosotros-dijo Gill señalando a los presentes: dos humanos, un hefthoriano de edad avanzada, los tres padawan y ellos

-Debemos esperar por más-dijo Regulus

-Temo que no podemos mi antiguo padawan-dijo alguien detrás de ellos

Un humano de edad avanzada aunque de musculatura considerable apareció detrás, una barba larga y gris le llegaba hasta el pecho, su ojo izquierdo había sido reemplazado por uno bionico el cual emitía una pequeña luz roja.

-Maestro Jal´Onsso…-dijo Regulus

-Los clones ya han descubierto nuestra posición, si esperamos, ponemos en peligro a los demás-dijo el Maestro Onsso

-Pero maestro, debemos ayudar a cuantos más jedi podamos-decía Regulus

-De nada servirá morir aquí, mientras estemos vivos, la orden sobrevivirá-respondió el Maestro Onsso

Aun renuente Regulus accedió y activando un comando de su brazo hizo que la compuerta de la nave se abriera, una rampa bajó desde la abertura y de esta apareció un droide astromecánico, de la serie R4, un tanque de color negro con detalles morados.

-¡Deprisa Ruster, enciende motores, debemos salir de aquí!-ordeno Regulus

Sin demora la unidad R4 lanzo un pitido de aprobación y entró por la compuerta. En breve, la nave hizo un crujido y sus sistemas se iluminaron junto con su chasis.

-¡Todos a bordo!-exclamo el Maestro Onsso

La gran bahía se sacudió en cuanto la enorme nave levantó vuelo, en el pasillo varios escuadrones se aproximaban, traían lanzacohetes listos para derrumbar la nave.

-¡¿Ruster que demonios haces?, deja de jugar al drama y sácanos de aquí de una buena vez!-exclamó el asthary

Los clones dispararon pero gracias a la velocidad de despegue de la nave, los proyectiles no alcanzaron a impactar y los clones tan solo vieron a la nave retirarse del templo hacia el espacio.

-*suspiro* Salimos-dijo Gill recostándose en una de las sillas de la cabina de mando

-¡Aun no, la flota de la Republica nos hará pedazos!-exclamó el hefthoriano anciano

-Tranquilo maestro, esta belleza tiene sus trucos-dijo Regulus accionando un botón en el panel de control

Al atravesar la atmosfera, la nave se volvió "invisible" transparentando todo a su alrededor, al llegar a la órbita, la flota estaba en posición de ataque justo frente a ellos.

-¡Debieron haberles avisado!-dijo Gilliam

-Tranquilos, no solo no pueden vernos, el ocultamiento también funciona contra radares-respondió Regulus

Todos se mantenían tensos mientras se acercaban a un destructor estelar clase Venator, pasaron a menos de 20 metros de la popa de la nave pero no hubo disparos, un soplo de alivio surgió de todos los sobrevivientes, tras pasar al resto de la flota Regulus miró a su maestro.

-¿Qué haremos ahora? Nos han traicionado, no podemos regresar a Coruscant pero tampoco podemos refugiarnos en ningún sistema conocido-dijo Gilliam

-Abre la frecuencia de emergencia de la orden, si queda algún otro jedi lo encontraremos…pero por ahora tendremos que vagar por el espacio frio y solitario-

-¿Hasta cuándo maestro?-pregunto uno de los padawan

-Hasta que sepamos como contraatacar-terminó el Maestro Onsso saliendo de la cabina de mando.

Fin de Capitulo 1-1

(Nota: Algunas especies, naves etc. son, como se darán cuenta, ficticios, de mi propia invención, espero compartir más información sobre los mismos en el futuro)