La continuacion… veo que tuvo una buena acojida por parte de ustedes, de antemano muchas gracias por sus reviews :D

Hime fue llevada por Aizen… jamas se había sentido tan triste y asustada, jamas … volveria a ver a Rangiku… eso la entristecia mas. Miraba el suelo en cada pisada que sus pies daban, mientras pequeñas rocas se escabullían bajo sus pies y le hacían doler, miraba a su alrededor, todas las demás, psaban los mismo que ella. Decidio seguir con la vista baja no quería seguir viendo hombres mirar a niñas y mujeres como objetos… la entrsitecia mas. Solo quería estar en los brazos de Rangiku y que esta le diga todo esta bien… tranquila. No pudo evitar que mas lagrimas le empezaran a brotar de sus hermosos ojos… tan ensimismada en sus pensamientos que era ajena a la situación de la realidad. Fue entonces cuando…

*Zaaaaaaas*… Una cachetada fue a parar en la mejilla derecha de Orihime, esta solo estaba mas confundida y ahora mas asustada.. que había pasado? Levanto sus ojos y vio a Aizen. Las lagrimas empezaron a desbordar como si de cascadas se tratase.

Cuando te hablo tienes que responder.- Le grito a Orihime, esta solo estaba petrificada, allí en su sitio, con una mano en la mejilla, el dolor se hacia presente y la sangre fluia bajo su piel.- Y tienes que responder con un SI Aizen sama. Entendido?.- decía mientras acercaba las cadenas quedando orihime mas próxima a Aizen.

Si… Si! Aizen sama.- ella no lo había hecho a propósito, jamas nadie le había pegado …y menos en su rostro.

Aizen estaba furioso asi que jalo a Orihime a la parte posterior del carruaje donde iban dos perros, que eran parte de sus mascotas y guardias, sin mas que decir, empujo a Orihime hacia los perros.

Orihime callo y se golpeo la pierna izquierda, estaba muy adolorida pero nada se comparaba con su sufrimiento y tristeza. Escucho una puerta cerrarse, y todo se puso negro, podía sentir a los dos canes a cada uno de sus lados aunque sea ellos le daban cariño y la reconfortaban como si supieran por lo que estaba pasando … le daban gentiles roces con sus narices.

Fue un camino un poco largo, Orihime solo se quedo dormida sobre un can, prefirió olvidar todo lo que estaba pasando hasta que el carruje se detuvo.

Aizen bajo muy imponente,le dio unas ordenes a los guardias y se encamino hacia su palacio. Orihime vio que la puerta se volvia a abrir y los canes bajaron, y vio a dos hombres que estaban parados frente a ella, ella no sabia que hacer, además ellos no la miraban con una mirada gentil sino otra, con una malicia, asi que ella prefirió bajar, y esperar que le digan que hacer, aun seguía con las cadenas en las muñecas.

Los guardias la llevaron jalando sus cadenas hacia el interior del palacio, Orihime estaba asombrada por el lugar, el jardín era hermoso, todo verde y lleno de flores, y el interior del palacio era aun mejor, techos amplios, ventanales enormes, un hermoso lugar, sus ojos jamas habían visto algo como esto. Tan asombrada estaba que se olvido de su tristeza.

Los guardias la entregaron a 6 mucamas, que la guiaron a un cuarto en el segundo piso del palacio, el cuarto era gigante y hermoso, unas cortinas color vino largas, una cama enorme y un gran armario. Dos mucamas se dirigieron hacia el baño, otras dos se fueron hacia el gran armario…

Muy niña, tendremos que hacer un gran trabajo contigo, tienes que quedar impecable, para darte como regalo al señor Ciffer.- dijo una mucama mientras la miraba de arriba hacia abajo, y tomaba un mechon de su cabellera.

Tendremos que quitarte primero esos harapos, luego iras hacia el cuarto de baño, para que seas aseada y puedas proceder con las mucamas que eligiran tu vestido.

Orihime hizo una señal con la cabeza, pero le daba pena desnudarse frente a alguien que no sea su mama, a pesar de llevar esos harapos que ya d epor si dejaban muy poco a la imginacion. Tomo la parte superior y se la quito, luego bajo el pequeño trapo que tenia en las caderas, quedando totalmente desnuda.

Las mucamas la guiaron hacia el cuarto de baño donde le lavaron la cabeza, le lavaron el cuerpo, la dejaron impecable, y una cabellera hermosa, naranja impotente.

Luego otras mucamas procedieron a ponerle el vestido color melón que se escogio para ella, decían que ese era uno de los colores que le agradaban al señor Ciffer. Le pusieron un brassier, luego el corse, que acentuaba sus pechos y su estallada cintura, sin duda esta niña parecía una muñeca. Procediron con las demás partes del vestido, hasta que terminaron, dejando a orihime verdaderamente como una princesa.

Por ultimo, cepillaron su cabello, y le colocaron un gran lazo en la cabeza del color del vestido.

Listo ya esta lista.- decía una mucama mientras la miraba.

Entonces, ya es hora de llevarla para que el señor Aizen la entregue.- decía otra mientras empujaba a orihime hacia la salida de la habitacion. Orihime dio unos cuantos pasos hacia afuera y choco contra algo, …levanto la mirada.

Les ordeno que se retiren.- decía Aizen, mientras con una mano les hacia una seña.

Las mucamas salieron despavoridas, sin duda aizen era alguien, a quien no se le quiere tener cerca.

Pero mira que hermosura tenemos aquí.- decía Aizen mientras bajaba la mirada hacia orihime quien no podía mantener contatco visual con ese hombre…- mírame a los ojos cuando te hablo.

Si Aizen sama.- decía Hime mientras levantaba la vista, con mucho miedo, esos ojos no eran buenos, sentía tanto miedo que comenzó a llorar, que psaria ahora?

Muy bien, eres una niña inteligente, eso me gusta.- decía mientras la tomaba de la cintura y la acercaba hacia el.- si no le gusta a mi hijo, yo me quedare contigo, no te preocupes.- se burlaba dando carcajadas y de un tiron la alejo de el, haciendo que Orihime caiga hacia el suelo y se volviera a golpear en la misma pierna generándole un dolor intenso, no se podía parar, le dolia mucho, otra vez las lagrimas continuaron cayendo.

Levantate, no seas tonta, levántate ya es hora que de mi regalo a mi hijo.- decía mientras la tomaba del cabello y la hacia ponerse de pie.

Por- por – p – p – por favor, me duele, déjeme no puedo levantarme- me duele mucho la pierna.- decía entre sollozos.

Me crees tonto?.- esta vez la dejo caer de nuevo haciendo que Hime se aliviara del dolor delm tiron de cabello.- Niña bonita, si crees que caere en tus juegos de niña lista, entonces creo que alguien esta equivocada, si no acatas mis ordenes, te castigare y me deleitare contigo.- decía mientras de nuevo la tomaba del cabello y la hacia levantarse.

Si Aizen sama.- Hime trato de levantarse pero su pierna estaba muy adolorida.

Si no caminas, no me sirves, entonces te dare a los guardias, ellos parece que si apreciaran a pesar de que no camines o hables.- dijo mientras arqueaba una ceja con malicia.

Hime hizo un gran intento y pudo pararse, jamas había sentido tanto dolor, las lagrimas ya eran normales en su rostro.

Muy bien muy bien, pequeña, ahora te llevare con mi hijo, escúchame bien, si no haces caso a lo que dice el, creeme que te castigare, y desearas jamas haberte portado mal .- decía mientras la jalaba escaleras hacia abajo, pasaron por un gran salón y luego las puertas se abrieron . Le costaba mucho caminar.

Y ahí estaba ese hombre, al cual se le daría a Hime como regalo, ella lo miro solo una vez, luego sus mejillas se ruborizaron y sus ojos llorosos se clavaron en el suelo. Habia pocas personas.

Ulquiorra, feliz cumpleaños, mi querido hijo, pensaste que había olvidado tu regalo eh!.- decía Aizen mientras se acercaba a Ulquiorra y Orihime iba tras el.

La verdad es que ni quiera lo había pensado.- dijo Ulquiorra un poco aburrido de la rutina de todos los años, solo quería irse al jardín a ver el paisaje.

Hahahhahahaha, mira Ulquiorra, te consegui a tu primera mujer.- jalo a Orihime que casi pierde el equilibrio hacia delante de el, para que Ulquiorra la mirara, pero esta tenia la vista baja, escondiendo su rostro.- es verdaderamente hermosa.

Ulquiorra no podía negarlo pero.- no puedo ver su rostro.- decía Ulquiorra mientras bajaba la vista y tomaba su mentón para que lo mirara. Orihime en ese momento que vio ese par de ojos verdes, empezó a llorar, pensó que algo malo le haría pero no fue asi… Orihime fue llevada luego por una mucama hacia una gran habitacion, muy amplia, pero no podía apreciarla mucho ya que era de noche, su tristeza se hacia mas notoria, estaba sola en medio de la oscuridad y las lagrimas volvieron a salir de sus grices ojos. Estaba sentada en el borde de la cama, ahí le dijeron que se quedase.

Muchas gracia spor leerme, déjenme reviews con su opinión a ver si les gusto no