CAPÍTULO II: La nueva alumna.

-Tú… tu eres… - tartamudeó con dificultad ya que se había quedado mudo por la impresión… soltó su mano lentamente sin dejar de mirarle.

-Si… - aceptó la muchacha sin bajar su mirada – soy ciega…

……

Ahora se encontraba caminando a no se donde, dejando guiarse por su fiel mascota… "Ese chico le había dicho que deseaba pintarla, retratarla a ella…" sonrió irónica… "Que buena broma" Tienes luz en tus ojos había dicho el sujeto, pero al hablar parecía que no se hubiera dado cuenta de que soy ciega… ¿lo habrá hecho con una mala intención o en verdad pensaba que despedía una luz?... nunca antes nadie le había dicho esto…

-¡Kagome! – escuchó su nombre y se detuvo.

-Alto Kirrey – se detuvo la muchacha mientras se refería al perro. Había reconocido esa voz, escuchó los pasos mientras se acercaba y se detenía – Hola Shippou. ¿la pasaste bien? – preguntó sonriendo. Sintió como el muchacho le tomaba de la mano.

-Si, estuve paseando por los salones de pintura… son grandísimos… ¿y tú Kagome te pasó algo interesante?

Kagome pensó al momento en ese chico… ¿Cómo se llamaba? Inuyasha le había dicho… pero no tendría sentido hablarle al pequeño Shippou sobre él.

-No me pasó nada… ¿Por qué no me vas describiendo que fue lo que viste si?

"Maldición ¿Cómo me iba a imaginar que esa chica era ciega?…" pensaba Inuyasha aún el siguiente día cuando se levantó y salió a dar un paseo por el patio… "por eso fue que no me miraba" "Por eso fue que pensó que era una broma y pensó que me burlaba cuando le dije que de seguro sus ojos despedían un brillo que poseían muy pocas personas…" "Pero ¿Qué más daba? Yo no sabía que era ciega y punto… además tengo que pintarla ciega o no despide luz… pero demonios ¿por que no le dije nada más después de que me dijo que era ciega? me quedé mudo por la impresión… ella bajó su mirada y no dijo más nada, se fue… le vi marcharse… y ni siquiera se como se llama… hasta ahí se fue el retrato…

Llegó con la ayuda de Shippou a su casa… abrió la puerta, en ese lugar no necesitaba que le guiaran ya que conocía su hogar… comenzó a tocar las cosas tal y como siempre habían estado… el sofá… la rinconera… simplemente ya conocía sus lugares… pero no escuchaba ningún sonido…

-¿madre? – preguntó mientras se detenía…

Escuchó una ligera tos que procedía de donde ella podía diferenciar como la cocina…

-¿madre eres tú? – preguntó aunque ya sabía la respuesta y se dirigió a donde ella sabía estaba la cocina mientras se ayudaba a caminar con la pared…

-Si… soy yo… estoy en la cocina – dijo la voz de su madre y Kagome sonrió. Al momento sintió que le tomaban de la mano y le guiaban para que se sentara en la mesa… dejó de sonreír al sentir el ya conocido olor de algo que le desagradaba - iba a preparar el almuerzo… - escuchó que decía su madre mientras se movía de aquí a allá moviendo las hoyas… - ¿Y como te fue en aquella universidad? ¿vas a tomar el curso? ¿Qué te dijo tu tía…?

-Mamá… - susurró Kagome interrumpiéndole se puso algo triste… - ¿estabas fumando?

La señora guardó silencio… y se mordió su labio mientras observaba a su hija que se veía preocupada, pero… ¿Cómo decirle que en verdad estaba fumando? Si sabía que lo que más le desagradaba a su hija era eso… se volvió a la estufa antes de mentir:

-No mi amor… - contestó utilizando su tono más tranquilo – si huele a cigarrillo es por que vino de visita el señor Yamazaki… ya sabes como a él le gusta fumar…

Al escuchar eso, Kagome hizo una mueca parecido al de una sonrisa…

-Me alegra saber que no eras tú… pero deberías decirle a ese señor que no debería fumar en casa ajena…

-Tú sabes como son los ancianos… - contestó su madre tratando de reírse… aunque observó la llama de la estufa mientras sus pensamientos volaban…

Había estado fumando desde hace ocho años… muchas veces Kagome le había descubierto fumando pero ella buscaba cualquier excusa para negarlo, su hija era ciega razón por la cual no podía asegurar nada, hasta que hace unos dos años la joven se dio cuenta de la verdad ya que encontró unos cigarrillos en la cama de su madre y ella no pudo negarlo más, desde ese momento ella le había prometido que no volvería a fumar y hasta hace unos seis meses había vuelto a los cigarrillos, eran los nervios lo que le hacían fumar… y cada vez que se recordaba de la muerte de su esposo y como su hija había quedado ciega… no podía evitar ponerse triste y buscar un cigarrillo, ahora lo mantenía en secreto…

Tosió sin poderlo evitar… pero era una tos diferente…

-¿Madre… estás bien? – preguntó Kagome que se detuvo de hablar al escuchar que su madre tosía…

-Si, Cof, cof, estoy bien… cof… es solo que me ahogué con el agua - salió corriendo de la cocina al baño donde se abalanzó sobre el lavamanos mientras continuaba tosiendo y observaba como escupía aquello que sin lugar a dudas era sangre… se observó al espejo, su reflejo le devolvía la mirada algo pálida y su labio inferior temblaba… "maldición"

Kagome continuaba sentada en aquel mismo lugar mientras que sus manos estaban juntas apretándose y temblando un poco… ninguna de las explicaciones le habían convencido, estaba casi segura que su madre había vuelto a fumar… y se preocupó más aún cuando le escuchó toser de esa manera… "Mamá"

Inuyasha caminaba por el patio del colegio una vez más… y una gran cantidad de preguntas se le arremolinaban en su cabeza… y la primera y principal era: ¿Por qué había salido al patio esa mañana? Y la respuesta era simple… Quería volver a ver a esa chica… por que había dicho la verdad al querer pintarla… era perfecta, nunca había visto tanta luz en una persona…

Pero ese día no le vio, ni el siguiente… se quedó en su habitación todo ese tiempo viendo por la ventana de su cuarto mientras trataba de retratar la imagen de la chica… la pintó sentada en el banco… su perfil tal y como la recordaba pero ahora dejó el dibujo a la mitad, tan solo hizo el bosquejo… y pensó en la apariencia de la chica una vez más… se parecía bastante a su ex novia ahora que miraba el bosquejo que había hecho de ella… pero aún así le recordaba a alguien más… ¿pero a quién?

Al tercer día salió de su cuarto para desayunar fuera de este… comería en el restaurante… ya se había resignado el volver a ver a aquella chica, soltó un suspiro… maldición ni siquiera sabía como se llamaba ella. Se detuvo de pronto al escuchar una conversación de uno de los muchachos que pasaba por su lado hablando muy animadamente con otro.

-Si, te aseguro que esa chica a pesar de ser ciega toca el violín espectacular… deberíamos ir a verla, debe estar practicando ahora… - decía con una voz animada.

-¡Oye! – llamó Inuyasha con voz fuerte haciendo que el muchacho se estremeciera y volteara a mirarle. Inuyasha le dirigió una mirada seria – ¿Estás hablando de una chica que es ciega?

-S-si señor – tartamudeó el chico algo nervioso al igual que el otro que le acompañaba que miró a Inuyasha con ojos bien abiertos como si no pudiera creer que ese joven les estuviera hablando.

-Dime… ¿Qué estás diciendo de ella? – preguntó mirándole con ojos serios que pusieron al muchacho por lo más bajo.

-E-ella to-toca violín en- en el salón de música… - respondió tartamudeando.

-¿Toca? – repitió extrañado.

-Si, si señor en el salón del lado sur, ahora se debe encontrar practicando violín…

-OK… – dijo Inuyasha dirigiéndose rápidamente al salón indicado ante la mirada atónita de los muchachos… ¿Acaso aquel que les había hablado era Inuyasha?

Había aprendido a tocar gracias a su tía, que de vez en cuando iba a su casa y le había enseñado como sacarle melodía a ese hermoso instrumento…buscándole una forma para entretenerse. Se había aprendido los tonos de memoria sin la necesidad de ver ese papel y además se sabía interpretar muchas melodías… no necesitaba sus ojos para tocar el violín por eso le gustaba tanto, saber que podía hacer cosas que otras personas no podían sin la necesidad de usar la vista le enorgullecía… tenía el objeto recostado a su hombro mientras brotaba de este el hermoso sonido…

Escuchaba el sonido del violín a lo lejos, con una sensación de emoción que hace tiempo y no sentía ¿se trataría de aquella chica?, se colocó en el umbral de la puerta habían unas pocas personas observando a la nueva chica tocar desde ese lugar y por supuesto que se sorprendían y algunos se alejaban al ver acercarse a Inuyasha. Este ya se había hecho una imagen de solitario y a todos le daba miedo acercarse a él… se alejó un poco para ver por la ventana por donde se podían observar a los muchachos practicando y donde se observaba perfectamente a la muchacha (tal y como lo había pensado era Ella) sentada siendo la única que tocaba el violín, lo hacía perfecto… una vez más notó el aire de tranquilidad que despedía a su alrededor, era muy hermosa con sus ojos cerrados como si disfrutara de la música. Nadie se hubiera dado cuenta que era ciega… sintió un pinchazo en el estómago… y sus pensamientos comenzaron a brotar de pronto…

…cerraba la puerta, observaba a la niña que salía despedida por los aires… le tomaban de la mano jalándole fuera del lugar… la niña inconciente en el suelo…

-¿Toca bien no? – preguntó una voz que le hizo salir de sus pensamientos con un suave sobresalto que logró disimular, la muchacha ya había dejado de tocar la suave música, y los demás estudiantes aplaudían. Volvió su mirada a la persona que le había hablado y reconoció sus ojos azules. Midoriko. Inuyasha asintió tratando de no darle mucha importancia a aquella joven – Pensé que estarías todavía trabajando en la pintura… conociendo lo necio que eres… ¿Qué haces aquí?

-Solo pasaba por aquí – mintió encogiéndose de hombros.

-Ah… ya veo… - aceptó la mujer no muy convencida por la respuesta… lo observó por unos momentos como miraba a la nueva estudiante, y una idea se le pasó por la cabeza - ¿sabes? Necesito pedirte un favor más bien ni siquiera es una favor es una orden por que vale para tu nota… - las palabras brotaron de sus labios antes de que lo pensara mejor.

-¿nota? – repitió extrañado el ojiamarillo fijándose en ella.

-Escúchame es algo sencillo y te lo tomaré como una tarea… Hay muy pocos alumnos que se quedaron a pasar las vacaciones aquí… y a ninguno le tengo más confianza que a ti y además que no necesitas ver ninguna materia y se que pondrás todo tu desempeño para…

Inuyasha gruñó mientras volvía a fijar su mirada en la muchacha que se levantaba de su asiento y algunos compañeros (que se veían de a leguas estaban totalmente embobados por su belleza) se ofrecían para llevarle a la salida… - ¿Me vas a decir o vas a seguir dando rodeos? – preguntó con un dejo de mal humor.

A la mujer pareció divertirle esta respuesta por que se rió un poco antes de continuar.

-Tu siempre tan impaciente Inuyasha…

Inuyasha observaba de reojo a la muchacha que salía, tratando de que Midoriko no se diera cuenta de que le interesaba aquella chica… pero la verdad tenía pensado en ver que camino tomaba, despedirse de Midoriko con la excusa de que iría a comer y seguir a la muchacha que era guiada por una gran cantidad de chicos que sonreían como tontos… pero para su sorpresa Midoriko se alejó de su lado primero y se fue a donde estaba la chica. Inuyasha le miró extrañado… "¿conocía a la ciega?"… miró como la mujer le susurraba algo a la violinista, le tomaba de la mano guiándole a donde estaba él… la muchacha tenía los ojos semi abiertos fijos en el suelo y se dejaba guiar por la profesora…

-Inuyasha – habló la profesora con una ligera sonrisa en su rostro al volver frente a él mientras llevaba de la mano a la hermosa muchacha y a la vez tomaba (agarrando al joven de sorpresa) la mano de Inuyasha – Quiero presentarte a mi sobrina Kagome Higurashi tomará clases de violín en esta institución… Kagome… - miró a la jovencita quién había subido algo su rostro – Quiero presentarte a uno de mis mejores alumnos Inuyasha Takeuchi… - juntó las manos de los chicos de modo que quedara la de Inuyasha encima de la de Kagome y ambas eran unidas por las manos de Midoriko quién les mantenía juntas… - Inuyasha quiero que seas quien se encargue de guiar a mi sobrina mientras este en este lugar…

Notas finales: Gracias por leer mi segundo capítulo de esta mi segunda historia, espero que sigan leyendo y les haya gustado, por favor díganme que les pareció. ¡¡Besos!! Bajaré el próximo capi tal vez mañana.