university AU/first Kiss
Bokuto se sentía una persona infinitamente afortunada. Estaba en la universidad que quería, con el equipo de voleibol que quería. Y lo más importante, estaba con la persona indicada a su lado. Kuroo se empeñó en estudiar ingeniería bioquímica y siguió jugando voleibol como hobby mientras que Bokuto estudiaba arquitectura. Aunque obviamente Bokuto le dedicó mucho más tiempo a jugar en las nacionales para volverse el equipo que representaría a Japón. Era todo un orgullo para su familia y sus amigos. Sin embargo, el mayor orgullo de Bokuto era el haber conseguido la atención y el amor de su mejor amigo. A veces Bokuto recuerda ese día en que se confesaron en la preparatoria y se le pinta una sonrisa traviesa y dulce en la cara.
Los últimos años al lado de Kuroo han sido espléndidos. Han tenido sus altibajos como cualquier otra pareja (en este caso la mayoría de ellos se debe a los choques de sus personalidades tan peculiares y al "modo renegado" de Bokuto), mas no obstante, ellos son felices simplemente teniéndose el uno al otro. Gracias a Kuroo, los días nunca son iguales. Ambos comparten un cuarto en la residencia de estudiantes. A veces Kuroo se queja del desastre que deja Bokuto y de lo difícil que es caminar entre los empaques vacíos de comida y ropa tirada (en realidad tampoco es que el pelinegro sea muy ordenado, pero al menos procura que esté decente). Igualmente hay días en que los dos se quedan recostados en el sofá, jugando videojuegos o viendo maratones de películas. Y es que con la intensidad de ambos, siempre había diversión.
Pero ellos también tenían momentos tranquilos y sencillos de intimidad. Pequeños instantes como cuando Bokuto no podía dormir y compartía charlas profundas con Kuroo en la madrugada. O cuando el gato llegaba estresado y Bokuto le brindaba la comodidad y el apoyo que sólo él le podía dar. Esos momentos cuando se dormían juntos y se entrelazaban brazos y piernas entre las sábanas. Las noches en las que los cuerpos de ambos se fundían uno con el otro hasta volverse uno. Los besos dulzones que luego se robaban entre ellos. Sí, para Bokuto esos eran los momentos más importantes y exquisitos de su relación. Ambos amigos, a pesar de lo que se pueda llegar a pensar, podían llegar a ser bastante románticos. "Derraman demasiada miel" decía Akaashi las veces que los veía compartir esos "momentos". "A este paso me darán caries, diabetes, y moriré por su culpa" Kenma no podía evitar estar de acuerdo con Akaashi. Puede que frente a los demás solo se vieran como una pareja alocada que hace locuras cada que puede, pero si uno se fijaba bien en sus miradas, en como rozaban sus manos, en sus pequeños "instantes", uno notaría el amor que se encuentra detrás de ellos y los persigue como el rabillo de una estrella fugaz, brillante y lleno de energía.
Es cierto que a veces ambos llegaban muy cansados y se mandaban a volar. O que a veces los proyectos de Kuroo y los entrenamientos de Bokuto les quitaban mucho tiempo uno del otro, pero siempre hallaban la manera de encontrarse de nuevo. Esta no era la excepción. Se encontraban en una fiesta de una de las fraternidades. Ambos habían tomado lo suficiente como para que todo les diera vueltas y estaban tratando de recuperar sus cinco sentidos. Llevaban como tres días sin hablarse por una disputa que habían tenido. Se encontraban en el silloncito de la sala (que si no estuviera tan llena, se podría apreciar que es muy bella y sencilla), ambos platicaban con algunos conocidos. Bokuto se encontraba platicando con Akaashi mientras que Kuroo platicaba con Oikawa Tooru, un chico que también había entrado a esa universidad por el equipo de voleibol. Bokuto sospechaba que con las actitudes sagaces de ambos jugadores, no eran una buena mezcla. Bueno y tal vez también tenía un poco de celos de que el armador estuviese robando la atención de Kuroo o incluso era por el alcohol. Sea cual fuese la razón, el búho les empezó a lanzar una mirada aguda con sus ojos grandes y profundos. Ambos susodichos lo sintieron.
-Oye Kuroo, dile a tu novio que se calme un poco, nos está mirando mucho y me causa conflicto. ¡Dile que pare!- Oikawa empezó a sentir un escalofrío.
-Sólo ignóralo y ya.-Kuroo se puso a la defensiva.
-¡Qué grosero! Aparte, es imposible ignorarlo. Puedo sentir literalmente cómo nos descuartiza con los ojos como si fuéramos un ratón.
-¡No soy grosero! Es solo que no hemos hablado mucho, aparte eres muy dramático, Oikawa.-El pelinegro rodó los ojos.
-Si tienes asuntos con él, arréglalos de una vez y no me metas en el medio, y NO SOY DRAMÁTICO.
-Ajá lo que digas.-El sarcasmo de Kuroo se podía sentir a kilómetros de distancia.
-Ya en serio, necesitan hablar-Oikawa adoptó una expresión más seria.
Al parecer Oikawa no necesitó decir más porque en ese momento, Bokuto tomó a Kuroo del brazo y lo arrastró lejos del sillón.
-¡Oye! Estaba teniendo una plática aquí ¿Sabes?
-¡Ése es el problema!
-¿A qué te refieres, Bokuto?-Kuroo decidió hacerse el ingenuo.
-Tú sabes a qué me refiero, Oikawa tiene una personalidad muy extraña, no me gusta que se junten, ve tú a saber qué le vaya a pasar al universo.
-¿¡Así que yo no puedo platicar con un amigo y tú puedes irte de torneo una semana sin avisarme, subir fotos con todo tu equipo, y básicamente mantenerme desinformado mientras me quedo esperando a ver qué demonios pasó contigo?! Así no funcionan las cosas Bo.-La expresión de Kuroo era un conjunto de decepción, enojo y algo más que no estaba muy claro, ¿Será tristeza?
-Avisaron que íbamos a irnos, lo estuvieron anunciando un día antes. Pudiste ver el anuncio. Aparte si subo fotos no tiene nada de malo.-Bokuto sacó la lengua.
-Pero yo quería que tú me avisaras. Y es sólo que ver cómo te la pasabas tan bien con el equipo y yo sin recibir noticias. Me hizo sentir enojado.- Admitió Kuroo.
-Aww así que tenías celos.-El semblante de Bokuto se tornó pícaro.
-¿Y tú no los tenías hasta hace un momento cuando hablé con Oikawa?
-Ya te expliqué que son una mala combinación para el universo…todo explotaría.-A lo que el gato se empezó a reír.
-Sí claro, digamos que es eso. Bueno lamento haberme puesto de histérico, es que te extrañé.- Dicho esto Kuroo bajó la mirada, avergonzado.
-¡Aww! Yo también te extrañé, y lo siento si no te avisé. La próxima no volverá a suceder, hasta podrías venir.-Después Bokuto se abalanzó sobre él pelinegro en un abrazo de oso.
-No me digas "aww" ¿Quieres? Y sí, me encantaría poder ir a tu próximo torneo.
-¡Entonces el próximo lo ganaremos como ganamos este!
-Un segundo, ¡¿Ganaron el torneo?!
-Sí.-Dijo el búho con el pecho inflado, orgulloso de su hazaña.
-¡Entonces hay que celebrar!-Por un segundo Kuroo olvidó que el alcohol seguía en su sistema y que aún seguían tambaleándose un poco.
-Kuroo….esta fiesta es de la fraternidad para celebrar nuestra victoria….-Bokuto se estaba aguantando la risa.
-Ah, ¿En serio? Yo solo vine porque Akaashi invitó a Kenma y él me dijo que no quería estar solo. Aunque en realidad ya no importa porque Kenma está por allá platicando con Akaashi y yo estoy aquí.
-¿Sólo viniste por eso? ¡Qué patético! Jajajajaja.- Bokuto ya no aguantó y se carcajeó. Kuroo le dio un leve codazo en el brazo.
-¡Cállate! Si te estás cayendo de borracho….
-No es como que tú estés mejor.
Ambos se seguían riendo mientras caminaban de la mano (y desequilibradamente) hacia su dormitorio. En cuanto llegaron Bokuto tomó la barbilla de Kuroo y lo besó atropelladamente. Kuroo le correspondió y Bokuto pasó su brazo por la cintura del pelinegro, apresándolo. Ambos se quedaron mirando, expectantes, mientras que una tierna sonrisa se asomó en los labios de los estudiantes. Continuaron su beso hasta llegar a la habitación y cuando Bokuto recostó a Kuroo sobre la cama y se puso sobre él, observando su figura y sus gestos, supo que "Sip, estos siguen siendo los momentos por los que vale tanto la pena".
-Ugh no siento nada.
-Siento que retumba mi cabeza como cuando alguien toca la puerta y dice "hola, ¿Hay alguien ahí?".
-¡¿Qué clase de expresión es esa Bo!?
-Déjame ser, me duele la cabeza y mi ser.
-A mí igual.
-Ya que dices eso, ¿Qué opinas de quedarnos hoy aquí? Es sábado de igual manera.
Kuroo tomó unas pastillas para el dolor de cabeza del cajón de al lado y tomó el agua que había dejado antes de irse a la fiesta (y cómo agradeció haberlo hecho) y se las tomó, acto seguido se las pasó a Bokuto.
-Me gusta la idea, aparte hace mucho que no hacíamos esto.-Mientras decía eso Kuroo señalaba hacia ellos. Bokuto estaba acostado a su lado y antes de tomar la pastilla, lo estaba abrazando.
-Sí, también extrañé nuestros ratos de flojera abrazados así. Estoy muy cómodo.
Bokuto regresó las pastillas y el vaso a la mesa de al lado de la cama. Después se volvió a acurrucar al lado del gato y lo abrazó por atrás. Recargó su barbilla en su cuello y simplemente disfrutó la grata compañía de su novio.
