Mi Eterno Enemigo
Estaba obsesionado. Y sabía que estaba mal. No podía sentir esto y menos por ella. Una miko. Un ser sagrado. A quien debería odiar por naturaleza.
Pero no, ahí estaba él, esperando por verla, oler su perfume embriagante y atrayente, por escuchar su risa, por ver sus ojos azules brillando en inocencia.
Está mal, es en contra de tus principios. Le repetía una y otra vez su lado razonable.
Pero su instinto y demonio interior, le decían sucumbir a sus encantos y dejarse llevar. Le decían tenerla como compañera de vida. No dejarla jamás.
De repente capto un aroma, para el muy conocido. Avanso sin prisas, su objetivo no se movería. De eso estaba seguro.
La vio en el claro de flores de luna, estaba perdida en sus pensamientos, lo dedujo solo con mirarla. Sus brillantes ojos estaban opacos, sin vida. Lo único que brillaba en su rostro, era el sendero que marcaban sus lágrimas.
Eso lo enfureció, mataría al maldito que le hiso llorar. Era algo que no toleraba, tanto su lado razonable con su demoño interno repetían una sola cosa. Consuelo.
Pedían que consolara al alma pura enfrente de sus ojos. Pedían que borrara esas lágrimas de su delicado rostro.
Empezó a avanzar, pero unos pasos antes de alcanzarla se detuvo. Ella susurro una frase que no espero escuchar jamás.
Te amare siempre... Sesshomaru – susurro Kagome.
Y ese fue el fin de su cordura... cedió a sus deseos.
*-*-*-*-*-*-*-Iosi-*-*-*-*-*-*-*
Siempre quise buscar algo, que me ayude a olvidar. Hoy se que el olvido, es la razón, para recordar.
*-*-*-*-*-*-*-Continuara-*-*-*-*-*-*-*
Sip, la fase es mía. Espero que les guste.
Nos vemos.
Iosi.
