Hace algunas horas atrás, muy lejos de Destiny Islands, otro incidente de la misma magnitud tuvo lugar en la tranquila ciudad de Tomoeda, un mundo situado al noroeste de la galaxia; en un universo completamente diverso del que provenían Sora y sus amigos

-"Mmm… ¡huele delicioso!" comentó con interés la pequeña criatura mágica de la casa de los Kinomoto. Su nombre era Kerberos, o 'Kero' como la mayoría prefería llamarlo; también conocido el Guardián del Sol de las cartas Clow.

-"Gracias, Kero-chan" respondió la dulce estudiante de secundaria, Sakura Kinomoto, muy complacida luego de escuchar ese alentador comentario.

-No muchos lo sabían, pero aquella joven de 14 años era muy especial a su manera; sin mencionar su gran y único talento para la magia. Tras una serie de pruebas que tuvo que afrontar sola, o con el apoyo de sus amigos, Sakura logró hacerse un lugar en los anales de magos ejemplares a través de la historia, con un poder equiparable al del Mago Clow.

-"Espero que a Syaoran-kun también le guste" mencionó Sakura con una cándida sonrisa mientras anhelaba, de forma deseosa, encontrarse con su novio en este día tan importante para ellos.

-"Oh, es cierto. Hoy es tu cita con el mocoso, ¿no es verdad?" dijo Kero pícaramente de brazos cruzados, haciendo que la pobre se ruborizara por completo.

-"S-Sí" asintió ella con un gran nudo en el estómago y ojos iluminados.

-"Fue justamente en este día, hace dos años, que Syaoran-kun me confesó sus más profundos sentimientos hacia mí. Por eso quiero prepararle algo muy especial. Incluso él lo sabe, por eso se aseguró de estar libre el día de hoy".

-"Eso es muy considerado de su parte" comentó Kero con una sonrisa. En verdad era gratificante ver a su ama tan radiante como ahora.

-Más tarde ese día, al cabo de sólo unos minutos de preparación, Sakura estaba lista para encontrarse con Syaoran en el parque del Rey Pingüino, donde los dos iniciarían su tan esperada cita por toda la ciudad de Tomoeda.

-"¡Estoy lista, Kero-chan! ¡Nos vemos a la tarde!" anunció Sakura, felizmente, desde la entrada de su casa.

-"¡De acuerdo! ¡Diviértanse!" le respondió su fiel guardián mientras la joven cruzaba el pórtico a paso veloz.

-Todavía faltaban algunos minutos para la hora establecida de su encuentro, pero aún así Sakura, tan correcta como siempre, quería asegurarse de llegar a tiempo y evitar que Syaoran esperase innecesariamente. Y conociendo a su novio tan bien como ahora, de seguro él también había pensado lo mismo.

-"Allí está" pensó emocionada en el momento que lo vio allí parado cerca del barandal. Fue en ese instante que él, con expresión alegre, la recibió con una cálida sonrisa.

-"¡Buenos días, Syaoran-kun!" lo saludó Sakura de forma radiante.

-"Buenos días, Sakura" le respondió él de vuelta, igual de ansioso de verla mientras la detallaba de pies a cabeza.

-"T-te ves muy hermosa" la elogió Syaoran, vacilante, después de admirar el hermoso vestido que ella estaba usando para la ocasión.

-"O-oh, gra-gracias…" respondió ella ruborizada. "Tomoyo-chan fue quien lo diseñó para mi" añadió. No obstante, Sakura no era la única que destacaba con su nueva vestimenta.

-"P-¡Pero tú también te ves muy apuesto, Syaoran-kun!" señaló rápidamente para evitar ser descortés con su novio.

-"S-sí, Daidouji insistió que lo usara hoy" le confesó con cierta vergüenza mientras examinaba las finas y costosas telas de su elegante atuendo.

-"Jeje, Tomoyo-chan en verdad quiere que todo salga perfecto hoy" comentó Sakura complacida de este hecho.

-"Así parece" asintió Syaoran en aprobación. Dicho esto, sería una pena seguir desperdiciando este valioso tiempo estando de pie sólo hablando.

-"Bien, ¿nos vamos?" le preguntó el joven Li de manera caballerosa a su novia, ofreciéndole su propio brazo izquierdo para que ella lo tomara con confianza.

-"¡Sí!" asintió Sakura encantada antes de aferrarse a éste con ambas manos.

-La romántica cita había tenido un buen inicio gracias a ese lindo acercamiento que Syaoran tuvo con Sakura cerca del canal, y poco a poco fue mejorando más conforme ambos visitaban lugares memorables por toda la ciudad como el Centro de Tomoeda, la Galería de Arte, el Parque Temático y el Templo Tsukimine, donde ocurrió el mayor momento de sus vidas.

-"¿No crees que es hermoso el templo en esta época del año?" le preguntó Sakura con interés a su novio mientras éste contemplaba todos sus alrededores con mucha atención, desde los magníficos árboles hasta la suave brisa que soplaba en el tranquilo lugar.

-"Lo es en verdad" le respondió él con una sonrisa de satisfacción, algo que Sakura notó mientras lo observaba detalladamente.

-"¿Ocurre algo?" rápidamente preguntó el curioso joven.

-"O-oh, ¡no es nada!" insistió ella, ruborizada y con la cabeza baja, mientras miraba su almuerzo frente sus rodillas. "Es sólo que…"

-"¿Es sólo que…?"

-"Te ves tan feliz cuando admiras todo a tu alrededor que no puedo evitar sentirme emocionada también" le confesó regocijada.

-"Jeje, esa actitud es tan propia de ti" comentó Syaoran entre risas.

-"Hoe?"

-"Siempre pensando en los demás antes que en ti. Eso es algo tan lindo de tu parte" admitió de forma honesta, haciendo que Sakura se ruborizara aún más.

-"¿L-lo crees?" titubeó ella, avergonzada.

-"No lo creo" le dijo con serenidad antes de tomar sus suaves manos con delicadeza.

-"Lo sé" le confesó, genuinamente enternecido por el afectuoso gesto de la dulce y amable joven frente a él.

-"Syaoran-kun".

-Todo estaba saliendo justo como se lo habían imaginado. Su deseada cita de ensueño, y sin ningún tipo de contratiempo o evento mágico inesperado a la vista que pudiese arruinarles este bello día. Sin embargo, hitsuzen (como algunos le decían) era imprevisible y a veces hasta cruel. A causa de ello, ambos jóvenes magos se verían envueltos en otro problema más allá de los límites humanos por tercera vez.

-Antes de que la cita pudiera continuar de forma pacífica, una serie de temblores violentos sacudió toda la ciudad repentinamente, tomándolos a todos por sorpresa. No fue sólo una experiencia aterradora para sus habitantes, también terminó siendo una situación angustiosa para Sakura y Syaoran quienes jurarían que incluso el cielo sobre ellos se agitó con la misma intensidad que en la tierra.

-"¡¿Q-qué fue eso?!" preguntó Sakura, alarmada por los fuertes temblores de hace unos minutos.

-"No lo sé" trató de reconfortarla un preocupado Syaoran mientras se aseguraba de mantenerla a salvo en sus firmes brazos.

-"Pero, ¿estás bien?" insistió el joven con genuina preocupación en sus ojos marrones.

-"Sí, estoy bien" le aseguró ella asintiendo con su cabeza.

-"¡Vaya! Esto si que es una verdadera sorpresa" anunció una voz muy masculina cerca de los dos sobresaltados jóvenes, alertándolos al instante.

-Fue justo en ese preciso momento que un extraño hombre bonachón de barba imberbe y bigote marrón crema, con flequillo y cola de caballo esponjada, reveló su presencia ante ellos desde una de las ramas más altas del árbol donde los dos habían decidido descansar a sus pies.

-"¿¡En qué momento?!" pensó Syaoran con ojos exaltados.

-"Ni siquiera pude sentir su presencia hasta ahora" añadió Sakura mentalmente, igual de sorprendida por este hecho como lo estaba su novio. Y con la misma actitud despreocupada de hace unos segundos, el hombre de sarape y sombrero mexicano blanco, con largas botas del mismo color, aterrizó sin problema en el suelo bajo sus pies.

-Instintivamente, Syaoran se colocó frente a Sakura para protegerla en caso de que ese misterioso individuo tratara de acercársele. Mientras él estuviera ahí, no permitiría que nadie lejos de su confianza se le aproximara.

-"Ustedes dos, par de enamorados, poseen un poder mágico sin igual que jamás habíamos visto en otros mundos" comentó el calmado hombre con una alegre sonrisa.

-"¿Otros mundos?" repitió Syaoran algo sorprendido por su declaración.

-"¿Quién eres?" preguntó Sakura con cierta curiosidad por el extraño sujeto.

-"Mi nombre es Eduardo, Eduardo García. Decimotercer miembro del Tenebrarum".

-"¿Tenebrarum?" dijo Sakura confundida antes de mirar a Syaoran quien también estaba tan sorprendido como ella. Jamás había escuchado de una asociación de magos bajo ese nombre o leído sobre ésta en los registros de su familia.

-"Jovencita" continuó Eduardo, centrando su atención en ella.

-"Nuestro oráculo mostró cierto interés por este lugar. Si usted conoce sus secretos, nos gustaría saberlos también" insistió de forma amigable a pesar del gran descontento de Syaoran en permitir que el hombre siguiera acosándola tan libremente. Decidido a demostrarle que no le permitiría hacer lo que le complaciera más, Syaoran dio un paso al frente con una mirada desafiante; listo para enfrentarlo.

-"Syaoran-kun…" murmuró Sakura un poco preocupada por su novio y lo que planeaba hacer.

-"Eres valiente chico, eso lo reconozco. Pero si de niveles hablamos, no eres rival para mi o la jovencita aquí presente. Así que ¿por qué no te haces a un lado antes que puedas salir lastimado?" le sugirió mientras hacia aparecer en sus manos una guitarra mexicana color crema y dorada con flores oscuras.

-"Sakura, aléjate lo más que puedas de este lugar" le susurró Syaoran.

-"¿Qué dices?" espetó ella, atónita por su declaración audaz. Una cosa era enfrentarlo juntos, ¿pero lo haría él solo? ¡¿Sin su ayuda?!

-"No sabemos quién sea este sujeto o por qué está aquí, pero no correré el riesgo de que algo malo te pase. Vete y encuentra a Kerberos y Yue, ellos sabrán que hacer" le decía su novio mientras juntaba ambas palmas de sus manos (y luego su puño) para invocar su espada jian.

-"¡P-pero!" titubeó Sakura aún indecisa.

-"Si esa es tu decisión chico, no me dejas otra alternativa" declaró Eduardo antes de ir en contra de Syaoran.

-"Te haré a un lado a la fuerza".

-"¡Vete!" gritó él con enojo.

Después de eso, sólo oscuridad…

Syaoran POV

"Mmmm…Sakura" murmuraba con cansancio. ¿Por qué estaba tan cansando en primer lugar?

"¡Oigan chicos! ¡Riku, Kairi, está despertando!" dijo alguien que estaba a mi lado con voz de alivio.

Conforme abría los ojos lentamente, la imagen de un aliviado chico de cabello puntiagudo marrón y ojos azules finalmente se hizo visible para mí.

"¿De veras?" preguntó otra voz. Esta vez la de una chica.

"¡Sí, sí! ¡Vengan rápido!" los alentó el joven, llamando a sus dos amigos. La joven de hace unos segundos (imagino) y otro chico, claramente mayor que ellos y más atlético, de largo cabello plateado y ojos azules verdosos. Los tres me observaban con interés.

"¿Q-quiénes son?" pregunté algo vacilante ya que no los recordaba de Tomoeda. Dicho esto, tampoco recuerdo que existiese un lugar como el que me encontraba en la ciudad.

"¿Y…dónde estoy?" concluí al suponer que, tal vez, ya no me encontraba en mi hogar.


A manera de aclarar, ciertos enemigos dentro de esta historia me pertenecen (específicamente, algunos miembros del Tenebrarum). Sólo tres capítulos más antes de empezar esta gran aventura ;)