Todos los derechos a PaddieFrog. (AO3, Tumblr, FFiction) All rights to PaddieFrog.

El contenido de esta historia no es de mi propiedad, sino suya. Adaptación al español por GabriellaLu

(This is a translation job of a novice, a hobby, and my way to practice something I want to dedicate to in my future life. Constructive criticism is always well received.)


Enternecerse: "Nacer o surgir [en una persona] un sentimiento de ternura o compasión hacia algo o alguien. "


2. Enternecimiento

Fueron dos días después cuando Toriel decidió llevar a cabo su plan. Era el momento perfecto. Frisk pasaría el fin de semana en la casa del niño monstruo por una fiesta que había organizado. Fue un evento para el que se había alistado desde temprano con la ayuda de Toriel, para coser un regalo para él que tenían en mente. Odiaba presumir, pero tenía que admitir que los ponchos a rayas a juego que hizo eran muy bonitos.

Afortunadamente, Flowey iría también. No es que realmente le molestara verlo. Simplemente, la flor tendía a necesitar demasiada supervisión, y ella estaba decidida a concentrarse en alguien más ese día.

Papyrus también estaría ocupado, ya que iba en un pequeño viaje con Undyne y Alphys para una especie de "entrenamiento en la playa". No tenía idea de qué podría ser eso, pero esperaba que fuera seguro y que todos se divirtieran. Tomaría al menos dos días, según Undyne. Toriel esperaba que eso fuera cierto, ya que eso organizaría exactamente el escenario esperaba esperando. Este fin de semana solo sería Sans y ella, con la casa para ellos solos. *

Tal escenario no era muy poco común. De hecho, los dos tendían a ser los menos sociables de su círculo familiar, lo que a menudo los llevaba a elegir quedarse en casa si se les daba la opción. Siempre asistían a eventos familiares o relacionados con el trabajo, pero ninguno de los dos se sentía inclinado a salir mucho más allá de eso. Casi un siglo viviendo sola en las ruinas no había contribuido en nada a la confianza social de Toriel. Y Sans... bueno, siempre evitaba cualquier situación que exigiera su compromiso constante, si pudiera. A pesar de eso, a veces iba a Grillby's a visitar sus viejos amigos.

Muy a menudo, el par se encontró solo en casa. Toriel disfrutaba mucho esos momentos, ya que le recordaban aquellos primeros días en los que solo habían sido los dos. Tener una casa ruidosa llena de familiares era maravilloso, todo lo que había soñado. Pero los relajantes días que pasaba con la compañía de su querido amigo eran invaluables. Ella podía ser sí misma a su alrededor, de una manera que no lograba ser con los demás. Quizás, él todavía era su fuente de escape, incluso a esas alturas.

Por lo general, durante un fin de semana como este pasaban el tiempo juntos horneando, viendo la televisión o simplemente hablando largas horas, como solían hacerlo. Todo esto, por supuesto, junto con su acostumbrado juego de bromas de ida y vuelta. Gracias al cielo no tenían ningún vecino al lado. Estaba segura de que los ataques de risa desenfrenada a los que a menudo sucumbía durante esos días con Sans, le habrían valido varias quejas por el ruido.

Pero no harían nada de eso esta vez. Su objetivo tenía que realizarse antes de que pudiera esperar a calmar sus preocupaciones lo suficiente como para volver a tales actividades. Ella estaba "llena de determinación" como diría Frisk. Haría lo que hiciera falta, sin importar lo difícil que fuera para ambos. Solo esperaba que lo que estaba a punto de hacer no creara una brecha entre ellos, que no marcara una diferencia entre el ahora y esos buenos momentos juntos como cosas del pasado.

Toriel todavía se concentraba ansiosamente en ese pensamiento cuando fue devuelta al presente por un suave tirón en su vestido. Miró hacia abajo para ver a Frisk sonriéndole, con su bolsa de viaje colgada del hombro. Flowey estaba asomando por debajo de la aleta de la bolsa, pero se retiró con un gruñido cuando la vio. Lo ignoró, sonriéndole a Frisk mientras levantaba sus manos para hacer señas.

(Me voy ya, Niño Monstruo se encontrará conmigo a medio camino hacia el parque.) Dijo, con una dulce sonrisa todo el tiempo.

Sus movimientos fueron un poco apresurados, mostrando claramente su afán por partir. Toriel se rió al notarlo, inclinándose para darle un beso en su frente.

"Muy bien, mi niño, solo asegúrate de mantener tu teléfono contigo en todo momento", dijo ella, envolviéndolo brevemente en un abrazo. "Te quiero, cariño, diviértete y envíame un mensaje cuando llegues, ¿de acuerdo?"

Frisk hizo un suave murmullo afirmativo, devolviéndole el abrazo. Le dio un último apretón antes de soltarlo, mirándolo mientras corría hacia la puerta principal. Se volteó para decir un rápido (¡Te quiero, mamá! ¡Adiós!), antes de apurarse por el camino que conducía al parque del Más Nuevo Hogar.

Toriel observó a su querido niño hasta que desapareció de su vista, su alma rebosante de afecto maternal. Fue bueno ver a Frisk teniendo la oportunidad de divertirse como lo haría cualquier infante. A veces sentía que gastaba demasiado tiempo y energía en su papel de embajador. El mundo de la política y los reporteros no era lugar para alguien tan joven, en su opinión. Aunque tenía que admitir que Frisk manejaba el papel excepcionalmente bien. Quizás no debería apresurarse tanto a pensar tales cosas, más aún considerando todo lo que Frisk había logrado en el pasado. Después de todo, ¿cuántos niños podrían decir que ayudaron a salvar a toda una civilización?

La idea le regaló una orgullosa sonrisa a su rostro, mientras se alejaba de la ventana. Tenía la intención de continuar lavando los platos que había dejado esperando en la cocina, pero las voces de los hermanos esqueleto desde la sala de estar la acabó llevando allí. Por como sonaba, Papyrus estaba preparándose para irse también.

"ESTOY TRIPLE-CHECANDO, SANS. DEBO ASEGURARME DE IR AL ENTRENAMIENTO CON EL EQUIPO NECESARIO. UNDYNE FUE MUY ESPECÍFICA CON SUS INSTRUCCIONES." Papyrus dijo, con su habitual estilo dramático cuando entró en la habitación.

El más joven estaba sentado en el suelo, hurgando en una mochila grande y mullida. Sans estaba acostado sobre bocabajo en el sofá detrás de él, con la cabeza sobre los brazos cruzados, mientras miraba a su hermano con un leve regocijo.

"je, está bien, hermano, pero tengo que preguntar, ¿qué tipo de entrenamiento requiere que lleves un flotador?" preguntó Sans, señalando el artículo en cuestión, mientras Papyrus intentaba meterlo en uno de los bolsillos de la maleta.

"EH... BIEN..." Papyrus hizo una pausa y levantó el gran inflable, mirándolo con incredulidad. "LA VERDAD NO SÉ, PERO, SEA CUAL SEA SU PROPÓSITO, ¡ESTOY SEGURO DE QUE ES IMPORTANTE!

Con eso, se dio otra oportunidad de meterlo en la bolsa, logrando introducirlo hasta la mitad. Eso pareció satisfacerlo, ya que simplemente cerró el bolsillo hasta el punto en que el juguete de piscina quedó lo suficientemente aplastado para que quedara en su lugar... o eso parecía. Toriel se rió suavemente mientras se acercaba, llamando su atención.

"¿Todo listo, Papyrus?", Preguntó, mirando por encima de su mochila. "Ciertamente pareces estar bien preparado".

El esqueleto asintió, confiado, dándole una palmada a la bolsa. "¡EN EFECTO! ADEMÁS DE LO QUE UNDYNE ME PIDIÓ, HE CONSIDERADO CUIDADOSAMENTE CUALQUIER COSA QUE PUEDA PASAR, Y EMPACADO SEGÚN CADA UNO. ¡AHORA SE PUEDE ASEGURAR QUE ESTE ENTRENAMIENTO DE PLAYA SERÁ UN ÉXITO! "

Terminó su pequeño discurso al adoptar una pose dramática, colocando las manos en sus caderas y sacando el pecho. Sans soltó una risita desde su lugar en el sofá. "no sé, pap, suena como que ese 'entrenamiento' podría ser la excusa perfecta para que los tres hagan un viaje a la playa un par de días".

Papyrus le lanzó una mirada de enojo, y la audacia de su postura se desvaneció. "¡SANS, NO SEAS RIDÍCULO! ESTOY SEGURO DE QUE ESTO SERÁ MUY MUY..." Fue interrumpido por una notificación de mensaje de texto de su teléfono, que eran algunas notas de una de las canciones de Mettaton.

Sacó el celular del bolsillo delantero de su mochila y miró la pantalla antes de ponerse de pie. "¡OH DIOS, ELLA YA TERMINÓ DE EMPACAR! ¡ME TENGO QUE IR! ¡EL GRAN PAPYRUS NO DEBE LLEGAR TARDE!" Gritó, luchando por levantar de la enorme bolsa sobre sus hombros.

Corrió hacia Toriel y le dio un abrazo rápido, al que apenas tuvo tiempo de corresponder. "¡HASTA LUEGO, SEÑORITA TORIEL! ¡CUÍDESE! ¡LES ENVIARÉ FOTOS!" Dijo, tan rápidamente que apenas le fue posible entender sus palabras.

Ella tenía abierta la boca para responder, pero él ya la había soltado para correr hacia su hermano. Levantó a Sans del sofá y lo abrazó con fuerza, un acto para el que Sans parecía estar bastante preparado, a diferencia de ella. Sans alegremente envolvió sus brazos alrededor del cuello de Papyrus.

"¡ADIÓS SANS, NO SEAS DEMASIADO PEREZOSO! ¡SÉ CÓMO TE PONES SIN UN CHICO GENIAL COMO YO A TU ALREDEDOR! "

Por solo un momento, Toriel pensó verlo de nuevo, un destello de aflicción en la expresión de Sans. Pero desapareció tan rápido como llegó. Su sonrisa característica fue puesta de nuevo en su lugar y él se inclinó hacia atrás para guiñarle a su hermano.

"no prometo nada, hermano. espero que lo pases bien. saluda a los amorcitos por mí. te puedo asegumar que será genial." Bromeó, ampliando su sonrisa mientras ponía énfasis en su juego de palabras recién elaborado.

"UGHHH, NO ME HAGAS SOLTARTE, HERMANO ..." Respondió Papyrus, claramente irritado.

Toriel se cubrió la boca con una garra, tratando infructuosamente de contener la risa. Sans también le guiñó un ojo, lo que solo empeoró las cosas. Papyrus dejó a Sans en el suelo y rápidamente se dirigió hacia la puerta, mientras su bolsa sobrecargada hacía todo tipo de ruidos cada vez que se movía.

"¡TENGO QUE IRME AHORA! ADIÓS OTRA VEZ, NOS VEMOS EL LUNES, ¡NO ME EXTRAÑEN DEMASIADO! ¡NYEH HEH HEH!" Les gritó desde la puerta, agitando la mano frenéticamente.

Toriel levantó una pata para devolverle el saludo, pero él ya había salido corriendo por la puerta, solo riéndose para sí mismo. Ella soltó una débil risa derrotada. Ese monstruo se movía a kilómetros por minuto cuando quería. No había alcanzado a decir nada durante la despedida. Al menos no se molestó por su falta de reacción. Aun así, se propuso tratar de recordar enviarle un texto apropiado más tarde.

Bajó la mirada hacia Sans, quien todavía estaba mirando la puerta por la que su hermano había salido. Su rostro era... difícil de entender. Su sonrisa aún estaba en su lugar, pero no era genuina. Había tristeza allí, una vez más, apagando ligeramente el brillo de sus ojos. En situaciones como esas, era tan fácil ver ese lado de él. Cualquier cosa que tratara de su hermano yéndose, incluso a algo como un corto viaje de fin de semana, parecía molestarlo más de lo que admitiría. Ella sabía que eran muy cercanos, pero lo suyo parecía ir mucho más allá de simplemente extrañarlo. Algo así no causaría ese tipo de desespero, e incluso, ¿miedo? que percibía persistentemente en su expresión.

Toriel sintió una punzada en su alma, ya que verlo le recordó sus planes para el tiempo que pasarían los próximos días. En este momento, lo único que quería hacer era animarlo, no confrontarlo. Su deseo de retroceder y dejar todo como estaba fue fuerte, pero logró convencerse a sí misma de que tenía que hacerlo. Por su bien. Respiró hondo, preparando las palabras que había estado repasando una y otra vez en su mente.

Sin embargo, él notó que lo miraba y se compuso rápidamente. Como siempre. La miró con una sonrisa, inclinando la cabeza hacia un lado.

"bueno, tori, parece que solo somos tú y yo otra vez, ¿qué quieres hacer?", preguntó.

Toriel no respondió de inmediato; la pregunta la tomó un poco desprevenida, y revolvió todo en sus pensamientos. "Bueno... eh..." fue todo lo que logró decir. Sans parecía un poco confundido, pero se encogió de hombros, y continuó hablando.

"si quieres, grabé un documental sobre los agujeros negros que parece bastante interesante, tiene unas entrevistas con esa gente de la NASA, y hasta algunos paradigmas actualizados recientemente para..."

Sans siguió hablando, pero Toriel dejó de escuchar, los nervios de anticipación que surgieron con lo que estaba a punto de hacer bloqueaban sus palabras. Ella tomó otro aliento tranquilizador, decidida a ser severa, pero cuidadosa. Sus ojos se endurecieron y forzó la resonancia en su voz.

"Sans." Dijo su nombre, interrumpiendo lo que estaba diciendo. Sus pupilas anteriormente tenues se agudizaron, mirándola con toda su atención.

Toriel lo miró de vuelta con igual concentración y seriedad.

"Tenemos que hablar, amigo mío."

Tragó, tratando de ahogar el último rastro de incertidumbre de su voz. Se arrodilló lentamente hasta ponerse cerca de su nivel, esperando que de esa manera pareciera un poco menos como si estuviera hablándole al piso°. Él la miró, ahora abiertamente confundido y algo nervioso. Aun así, su sonrisa permaneció allí, aunque ahora ligeramente temblorosa.

"eh, ¿q-qué pasa tori? ¿está todo bien?" tartamudeó.

Ella sacudió la cabeza en negación. Era ahora o nunca.

"Creo que debería ser yo quien te pregunte eso". Respondió.

Sans parpadeó y retrocedió un paso. Sin embargo, después de un momento, se cubrió en su falsa sonrisa otra vez, aparentando estar medianamente aliviado.

"¿te refieres a lo de hace dos días? tori, pero si ya hablamos de esto, ¿recuerdas? yo estoy bien. no te preocupes por eso", dijo, encogiéndose de hombros desdeñosamente.

Toriel se mantuvo firme, sacudiendo la cabeza otra vez. "No, no estás bien. Por favor, amigo, sé honesto conmigo. Se honesto contigo mismo. Últimamente has ido empeorando cada vez más ... No puedo... seguir aceptando esto. Mira, no quiero entrometerme, pero... por favor..."

Suavizó su expresión un poco, juntando sus manos frente a su pecho. "Por favor, dime qué está pasando. ¿Qué te pasa, Sans? ¿Por qué tienes pesadillas tan terribles? Yo... solo quiero ayudar..."

Ella se detuvo un momento, esperando una respuesta de su parte. Se preparó para ver su reacción.

Sans la miró, su expresión nerviosa regresando, pero ahora también había algo de culpa en sus ojos. Desvió la mirada hacia el piso, comenzando a sudar una vez más.

"tori, no... no es tan malo como crees.". Él insistió, intentando y esta vez fracasando al sonreír como siempre. "es..." Hizo una pausa, arrastrando los pies antes de soltar un suspiro.

"no es nada de lo que necesites preocuparte, ¿de acuerdo? tienes tanto de qué preocuparte ya, y en realidad, ni siquiera es un gran problema." Se encogió de hombros de nuevo, pero parecía más forzado ahora.

"he tenido problemas de sueño desde hace años. seguro, ha sido un poco más... frecuente, recientemente, pero no es nada con lo que no haya tratado antes. supongo que últimamente no estoy en modo nocturno, je..."

Si sus palabras fueron pensadas para disminuir sus preocupaciones, tuvieron el efecto opuesto. Su instinto tomó el control y ella actuó antes de poder hablar nuevamente. Se inclinó hacia adelante y lo tomó en sus brazos, sosteniéndolo cerca.

Él se congeló al principio, y Toriel se preguntó si tal vez había actuado muy descaradamente. Pero luego pareció relajarse un poco. Lentamente, retiró sus manos de los bolsillos de su chaqueta y le devolvió el abrazo. Era incapaz de envolver sus brazos alrededor de su cuerpo mucho más grande, pero lo hizo lo mejor que pudo, curvando sus falanges en la tela de su vestido. Toriel tomó un momento para apaciguar sus emociones antes de volver a hablar.

"Sans, por favor... Por favor, déjame ayudarte. No eres una carga para mí, nunca pienses eso. Me molesta mucho verte así, y no poder hacer nada al respecto".

Hizo una pausa, y cuando vio que el otro permaneció en silencio, ella continuó, permitiendo que su tono se volviera más suave. "Eres mi amigo más querido, ¿lo sabías? Te debo tanto. Yo... me preocupo demasiado por ti para hacer la vista gorda a esto... Simplemente no puedo seguir ignorándolo... "

Dijo, apretando su agarre ligeramente sobre él, abrumada por sus propias emociones. Sans permaneció en silencio un poco más, y Toriel comenzó a sentirlo temblar de nuevo, como había hecho dos noches antes.

"lo sé..." murmuró débilmente. La desesperanza en su voz era más clara que nunca. Por un lado, eso significaba que sus intentos de derrumbar su fachada estaban funcionando. Por otro lado, oírlo sonar tan, vacío, era agonizante.

Ella lo sintió presionar su cráneo contra su hombro, dejando escapar un suspiro derrotado. "mira tori... quisiera poder contarte todo, en serio. no es que no confíe en ti, ni nada por el estilo... pero si te lo dijera..." Se le escapó una risa plana, y negó con la cabeza. "nunca me creerías, ni una palabra, y... diablos, podrías terminar odiándome. incluso si me crees... solo te haría daño. "

Hizo una pausa al terminar, y debido a su proximidad, Toriel pudo detectar miedo emanando de su alma. Procesó sus palabras, tratando de darles sentido. Claramente, estaba ocultando un gran secreto, tal vez más de uno. Sin embargo, ¿de qué manera la involucraban a ella?... y, ¿por qué pensaría que la llevarían a odiarlo? Se mordió el labio con los colmillos, preguntándose si posiblemente había entrado en algo mucho más profundo de lo que había esperado. De todas las cosas posibles que había teorizado como el posible tormento de su amigo, ninguna involucraba nada con respecto a la propia Toriel.

Aun así, se mantuvo fuerte y se armó de valor nuevamente. Se había comprometido a ver esto y tenía la intención de hacerlo así. Se apartó un poco del abrazo, lo suficiente para poder mirarlo de nuevo. Él se resistió a soltarla, de la misma manera que se había resistido a permitir el abrazo en primer lugar. Pero al encontrarse con sus ojos una vez más, pareció relajarse y soltó su agarre lo suficiente como para retroceder un poco. Estaba haciendo muy poco esfuerzo por ocultar su inquietud ahora, las luces de sus ojos pareciendo tenues y vacilantes mientras dejaba de sonreír. Toriel les dio a sus brazos un apretón tranquilizador antes de volver a hablar.

"Sans, te lo prometo, escucharé lo que sea que estés dispuesto a compartir conmigo. Y te creeré. No tengo ninguna razón para no hacerlo. Lo que te está haciendo daño es innegablemente real. No tengo ninguna duda sobre eso. Además..." Ella le sonrió cálidamente, y sus ojos se suavizaron. "Nunca podría odiarte, amigo, eres demasiado para mí. Sé que tengo una cierta... reputación, de guardar rencor. Pero, así como nunca fui capaz de odiar a Asgore como creía, lo que sea que me admitas, nada nunca podrá hacer que te odie. Lo prometo. Puedo estar preocupada o decepcionada, incluso conmocionada, dependiendo de lo que sea. Y ciertamente, te ayudaré a ver qué podemos hacer para arreglarlo, pero nunca voy a odiarte ".

Cerró los ojos brevemente. "Verdaderamente, mi amigo, ninguno de nosotros está libre de pecado. Nuestra calamitosa situación en el subsuelo nos llevó a todos a hacer cosas que ahora lamentamos. Pero el pasado está detrás de nosotros, y todos estamos haciendo lo que podemos para sanar y seguir adelante. Creo que hablar de esto te ayudará a hacer eso también ".

Hubo una pausa y luego Sans dejó escapar otra carcajada desdeñosa, tapándose la cara con una mano. Su sonrisa se extendió a su lugar, pero parecía ser un acto desesperado en lugar de uno gracioso.

"tori... yo solo... no creo que pueda... hay tanto y es todo tan confuso. ni siquiera estoy seguro de qué es real. no sabría ni por dónde empezar... e incluso si dices todo eso, sé que nunca volverías a verme igual si supieras... y, no sé si puedo manejar eso ".

Apretó el agarre que tenía en su manga con la mano libre. Toriel quería tan terriblemente tomarlo entre sus brazos otra vez, pero se resistió, decidida a no dejar pasar la oportunidad. Se conformó con apartar suavemente sus falanges para que soltara su firme agarre sobre ella, y envolverlas en su mano, pasando el pulgar sobre sus nudillos. Esto pareció ayudarlo a relajarse un poco, ya que aceptó la acción sin incertidumbre, y cerró su mano alrededor de la de ella con gratitud. Fue un pequeño gesto que hizo que el alma de Toriel se llenara de esperanza una vez más.

"Escucha, amigo." Comenzó de nuevo, dejando que su voz tornara más suave. "Sé que esto es difícil, pero no hay necesidad de apresurar las cosas. Podemos tomar todo el tiempo que necesites. Incluso si no te fías de tus recuerdos, o de cualquier otra cosa que decidas compartir conmigo, te ayudará al menos hablar de ellos. Estoy segura. Todo va a estar bien."

Sans no respondió, y continuó ocultándole la cara. Podía sentirlo aun temblando, incluso en su agarre. Sin embargo, podía ver que la estaba escuchando, por lo que continuó, todavía acariciando su mano.

"Creo que sé cómo hacer esto un poco más fácil". Murmuró ella. "No me sentiría bien al pedirte que hables de tus cosas sin una cierta admisión de mi parte. Es por eso que, me gustaría contarte más sobre mí y mi vida también. Dijiste que sientes que nunca te miraría igual, bueno, eso es cierto, supongo, pero no tiene por qué ser algo malo. Espero que ambos podamos vernos bajo una nueva luz después de esto. Estoy segura de que podremos comprendernos mejor que antes. Va a ser complicado, sí, pero creo que podría ayudar a acercarnos, más que separarnos ".

Sans finalmente se obligó a soltar su mano y mirarla a los ojos. Se veía tan agotado, y ciertamente no solo físicamente. Sus pupilas eran tan pálidas ahora, que parecían más grises que blancas. Aun así, las mantuvo sobre ella mientras las esquinas de su sonrisa subían un poco. Todavía no era una sonrisa real, pero estaba más cerca que antes.

"eh, entonces, ¿quieres que lancemos información sobre nosotros mismos y esperemos que de algún modo eso haga desaparecer nuestros problemas?" Había algo de amargo sarcasmo en su voz, pero sonaba más bien triste.

El instinto de Toriel era frustrarse con su respuesta, pero se obligó a sí misma a mantener el rumbo. No podía culparlo por no estar seguro de hacer lo que proponía. Abrirse emocionalmente a alguien nunca era fácil, especialmente cuando pasaste toda tu vida haciendo lo contrario. Ella entendía esos sentimientos mejor de lo que la mayoría. Negó con la cabeza firmemente y se encontró con sus ojos de nuevo.

"No, amigo. Nada va a hacer que nuestros problemas desaparezcan. Pero uno debe conocer los problemas de los demás para poder ayudarlos. Mejorar es un proceso que lleva tiempo, pero es mucho más desalentador si lo haces solo. No se trata de arreglarnos, se trata de dar un paso. Por mi parte, sé que sería bueno para mí contarle a alguien más sobre mi pasado. Hace... muchos, muchos años no hago eso. Sacarlo de mi pecho sería un alivio y tal vez me ayudaría a confiar de nuevo." Suavizó su expresión una vez más, sus ojos escarlata brillaban con calidez. "Sientes lo mismo, ¿no?"

Toriel sintió un momentáneo agradecimiento por todos sus años dando discursos improvisados como reina. Parecía que siempre le daba una idea de qué decir, sin importar las circunstancias. Sus palabras habían sido un éxito de nuevo. Sans parpadeó y luego desvió lentamente la mirada hacia el suelo. Se quedó así por un momento antes de apretar su mano más fuertemente, cuando finalmente dejó escapar un profundo y cansado suspiro.

"sí... está bien..." su voz salió apenas por encima del volumen de un susurro. "te diré lo que pueda, tori ..." Su sonrisa se suavizó un poco en los bordes, y algo de su tensión se esfumó.

La cara de Toriel reflejó un profundo agradecimiento y alivio. Se cansó de resistirse y lo abrazó de nuevo, casi levantándolo. Sans fue más lento en corresponder esta vez, aunque más por cansancio que por vacilación. Cuidadosamente envolvió sus brazos alrededor del cuello de Toriel mientras lo levantaba, dejándola soportar la mayor parte de su peso. Toriel estaba feliz de hacerlo así. Se echó hacia atrás para sentarse y lo llevó al piso con ella.

"Gracias, amigo mío, es todo lo que necesitaba pedirte. Gracias por confiar en mí, y prometo ayudarte a superar todo esto, lo mejor que se pueda ". Dijo, mientras que su alma vibraba de gozo en su interior.

Sans guardó silencio en respuesta por unos momentos antes de retomar su agarre sobre ella. Empezó hablar en un tono más serio.

"tori... y... tienes que prometerme algo más, ¿de acuerdo?" Se estremeció repentinamente mientras hablaba.

Toriel hizo un suave sonido afirmativo desde su garganta, esperando que continuara.

"no puedes contarle nada a pap... bueno, ni a nadie más. p-pero especialmente, a él no, ¿sí?, por favor, solo..." Su voz se desvaneció, tal vez de vergüenza por la repentina naturaleza desesperada de su tono.

Toriel sintió que su alma se apenaba por él otra vez. A decir verdad, pensó que también debería decirle a su hermano, por el bien de ambos. Pero ese era un asunto que podría abordarse otro día. Por ahora, Sans necesitaba deshacerse de lo malo que había estado llevando solo durante demasiado tiempo.

"Lo que sea que elijas contarme, se queda entre nosotros. No voy a decir ni una palabra de eso, ni a Papyrus ni a nadie, lo prometo ". Juró.

Sans pareció satisfecho con su respuesta. Dejó escapar un silencioso suspiro de alivio.

"bueno... gracias." Fue todo lo que respondió.

Sin embargo, fue más que suficiente para Toriel. Su alma estaba encendida de gratitud mientras se deleitaba con el hecho de que, finalmente, había podido acercársele. Esto todavía no había llegado a su fin, pero había logrado dar el gran primer paso sin que la ignorara o se alejara de la situación. El hecho de que finalmente estuviera de acuerdo en hablar con ella acerca de esto, la hacía sentir más agradecida de lo que podía explicar. Ahora, necesitaba probar que era digna de la confianza que se puso en ella. Cualquier mal manejo de la situación podría tener consecuencias nefastas, pero estaba decidida a no decepcionarlo.

Los dos permanecieron en su abrazo un rato más, calmándose de las emociones estimuladas por la confrontación. Todo el asunto había provocado una extraña oleada de deseo de protección en Toriel, que se había acentuado ahora que lo estaba abrazando de nuevo. Era similar a su deseo de cuidar un hijo, pero también era bastante diferente. Estaba haciendo que su alma se agitara de una manera que le era familiar, y aún nueva, de alguna forma. Trató de no pensar demasiado en eso, incluso cuando pareció traer un calor repentino a sus mejillas. Lo único que quería era consolarlo.

Sans había enterrado el rostro en su hombro y otra vez la estaba agarrando fuertemente. Ella lo apretó de regreso, esperando así comunicarle su apoyo. Sentarse en el piso resultó ser una buena idea, ya que sus temblores comenzaron a cesar lentamente. Trazó pequeños círculos con los dedos en su espalda, feliz de ofrecerle la calidez por la que había estado ansiando durante mucho tiempo. Él no dijo nada durante unos minutos, y Toriel comenzó a preguntarse si se había quedado dormido. Pero eventualmente, retrocedió un poco y disminuyó su agarre, hablando de nuevo con la voz apagada.

"entonces... eh... ¿quieres hablar aquí? ¿en el piso?" preguntó, y un poco de humor trató de abrirse camino en la pregunta. Falló, pero ella sonrió por el esfuerzo, de todos modos.

"Bueno, si no te importa caminar un poco, tengo un lugar en mente". Respondió, liberándolo del abrazo para enfrentarlo de nuevo.

El esqueleto parecía que lo estaba considerando, claramente una parte de él quería decir que no, sólo para no tener que levantarse. "podríamos tomar un atajo si me dijeras donde está", ofreció.

"No, no. Eso solo te cansará más. Además, está a solo un minuto andando", dijo mientras se levantaba lentamente del suelo.

Ella hizo una pequeña mueca cuando sus piernas, terriblemente estrechadas por arrodillarse por tanto tiempo, finalmente se estiraron. Una vez de pie, su sonrisa regresó y le tendió una mano a Sans, que aún estaba sentado en el suelo.

"Ven, te ayudo si quieres", aseguró con voz cálida.

Sans parpadeó mientras la miraba brevemente, antes de dejar escapar otra risa débil, sin gracia. Levantó la mano y tomó su pata, permitiendo que lo ayudara a levantarse. Como lo había hecho antes, la inusual ligereza de su amigo la sorprendió, pero debería haber sido así, ya que era más o menos lógico que un monstruo hecho solo de huesos pesara poco, pero a menudo no era fácil de reconocer. Casi no tomó nada de fuerza levantarlo. Probablemente pesaba incluso menos que su hijo humano. Teniendo en cuenta su actitud casual y tranquila, era fácil olvidar lo frágil que su amigo era en realidad.

Esa idea la hizo moverse con más gentileza, mientras se aseguraba de que estuviera estable. Cuando vio que no tropezó, le dio otra sonrisa antes de comenzar a andar hacia la cocina. Sin embargo, se detuvo cuando se dio cuenta de que él no había soltado su pata. Parecía bastante distraído, así que razonó que simplemente no se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Sin embargo, no le importó, de hecho, tuvo que admitir que era entrañable y devolvió esa extraña, cálida y agitada sensación a su alma.

No hizo ningún movimiento para liberarse de su agarre mientras salían de la habitación hacia la puerta de entrada. Las inquietudes se apoderaron de su mente mientras caminaban. No pudo evitar preguntarse qué estaba a punto de escuchar y cómo eso afectaría su relación con Sans. Su mente estaba llena de conjeturas, pero sabía que ninguna de ellas estaba cerca a la verdad. Le dio un pequeño apretón en la mano, como una especie de adiós simbólico al Sans que conocía hasta ese momento.

Antes del final del día, se verían desde una nueva perspectiva, como él había mencionado anteriormente. La idea era aterradora, pero tenía la esperanza de que lo que viniera después no haría más que fortalecer su vínculo. Fue esa resolución la que la ayudó a abrir la puerta principal y salir hacia la luz del sol de mediodía.

Fin del capítulo 2.


Diferencias de la versión original:

* Minor changes in the structure of multiple lines for better comprehension.

Pequeños cambios en la estructura de varias líneas para mejor comprensión.

* "Shore" joke was (poorly) adaptated.

La broma de "Shore" fue pobremente adaptada. ("Asegumar")

* "Night mind" joke was adaptated, but the context was not the proper one to include the line "Not even the pun had any effect". Therefore, it was omitted.

La broma de "Night mind" fue adaptada, pero el contexto no era lo suficientemente correcto para incluir la línea "Ni siquiera la broma tuvo efecto". Por lo tanto, esta fue omitida.


NOTA:

Toriel, te vas a arrepentil mi amol.