- Durante su niñez y adolescencia Michiru siempre fue una chica curiosa y sonriente popular entre sus compañeros de escuela y estimada por sus maestros. El futuro parecía sonreírle cuando ganó una beca en la escuela de bellas artes de Londres. Desafortunadamente las cosas no salieron como ella deseaba y un par de años después tuvo que regresar a Preston debido al mal estado de salud de su padre y mala situación económica en la que había caído su familia. Fue así como obtuvo un empleo sirviendo tragos en un club de caballeros en donde conocería a Darien que estaba en la ciudad atendiendo algún asunto.
Esa primera vez solo cruzaron un par de palabras como con cualquier otro parroquiano pero sin duda la bella joven de ojos celestes había captado la atención del prometedor abogado que continuó apareciendo en el lugar solo para acercarse a ella. Se acomodaba en la barra mientras la observaba despachando bebidas, fijándose no sólo en su belleza sino en ese apropiado comportamiento y modales que mostraba a pesar de su trabajo. Le divertía ver como sutilmente y con gracia se daba a respetar por los caballeros que asistían al lugar quienes no dudaban en hacerle cumplidos o cortejarla de hecho el mismo fue cortésmente desairado en más de una ocasión, aun así continuó yendo esperando pacientemente a que Michiru le prestara algo de atención. Le contaba a qué se dedicaba y sobre su familia, era agradable no desaprovechó oportunidad para echarle flores y cosas por el estilo finalmente ganó la amistad y confianza de la aguamarina. Cuando preguntó la razón por la que trabajaba allí no le pareció inapropiado confesarle la mala situación por la que atravesaba su familia, sin dudarlo ofreció ayudarlos. En principio tanto ella como su familia dudaron en aceptar pero dadas las circunstancias no pudieron rechazar su ofrecimiento, Darien no solo se encargó de los gastos médicos del padre y otras deudas sino que se aseguró de que ella volviera a sus estudios, insistía en verla y viajaba constantemente solo para ello. A Michiru siempre le pareció muy apuesto y una cosa llevó a la otra, terminaron siendo novios pero aunque ella le tenía un gran afecto nunca tuvo tiempo para realmente enamorarse de él, de hecho en sus repetidos lapsos de ausencia salió con otras personas. Sabiendo que no lo amaba debió terminar las cosas pero no se atrevió después de todo lo que había hecho y seguía haciendo por ellos él parecía enamorado y se lo expresaba de viva voz.
Al culminar los estudios de la aguamarina Darien convenció al señor Kaioh de que su familia estaría mejor en Manchester ofreciéndole a Taiki (hermano de Michiru) un puesto en el área financiera de su firma de abogados una vivienda en un buen sector de la ciudad y la promesa de olvidar cualquier deuda si Michiru aceptaba ser su esposa lo que parecía ser casi un hecho.
Llegado el momento Michiru se mudaría a Manchester estuvo junto a su padre cuando cerró por última vez las puertas de lo que hasta entonces había sido su hogar un último abrazo a su amiga para despedirse, subió al auto y no pudo dejar de mirar hacia atrás mientras sentía la nostalgia de dejar su vida entera allí y sin saber si el camino que se abría en frente de ella era realmente aquel que deseaba recorrer. Poco más de una hora de trayecto y se vieron en el sitio que en adelante sería el nuevo hogar para ella y su familia. Después de unos días su novio la recogería para por fin darla a conocer a su familia.
- Michiru fue presentada a los padres de su prometido quien después de una leve charla se vio un poco impaciente por la ausencia de su hermana.
– ¿Y Haruka?
- no tengo idea ya debería estar aquí
- respondió Mitsuki
- no puedo creer que lo haya olvidado
- claro que no, se lo estuve recordando toda la semana y hable dos con ella hoy para que llegara a tiempo
– pues no fue suficiente
- posponer su entrevista no era una opción. No seas impaciente estoy segura de que pronto llegara incluso adelantó su regreso para estar aquí a tiempo.
- Haruka tuvo que realizar un viaje de suma importancia para su carrera ya que a pesar de no haber terminado sus estudios llevaba un tiempo tratando de publicar su primera obra literaria.
Aquella reunión tendría lugar en Londres, allí el dueño de una reconocida editorial prestó atención al trabajo de la rubia decidió darle una oportunidad y publicarlo pero para ello primero debía conocerla hacerse una idea mejor de ella y convencerse de que valía la pena arriesgar su dinero y el nombre de su empresa con una completa desconocida el mundo literario.
Esta no era la primera vez en la ciudad para la rubia ella solía visitar la escuela de bellas artes de allí, que habría sido su alma máter de no ser porque a último momento decidió que prefería estudiar en Manchester cerca de su familia. En una de sus pasadas por el campus en pleno cambio de clases hablaba con uno de los decanos de allí cuando de la nada apareció a una linda chica de cuya bella sonrisa la cautivó. Se quedó observándola por un breve instante hasta perderla de vista habría querido ir tras ella para conocerla pero no pudo moverse ¿qué iba a decirle? quizás no habría podido dirigirse a ella con propiedad o como se le acercaría sin ser tomada como una tonta o rara. Desde ese día siempre que la rubia visitaba aquel lugar lo hacía con la esperanza de poder conocer a la hermosa chica pero esto no sucedió ninguno de los estudiantes con los que hablaba conocía a la mujer que describía y quizás por cuestiones de confidencialidad el personal y directivos del campus en el caso de que supieran de quien hablaba nunca le dieron alguna información ya que en realidad ella no la conocía ni siquiera sabía su nombre y preferían guardar la el protocolo con que manejan la información de cualquiera de sus estudiantes. Después llego al punto en que se decía a sí misma "para que perder el tiempo, aunque le gustaran las mujeres seguro lo negaría como muchas otras además una mujer como esa hetero o no seguro tenia pareja o incluso ya este casada". Con el tiempo dejó de buscarla pero a pesar de ello y de solo haberla visto por un breve instante nunca la olvidaría.
Michiru tenía vista a la entrada de la casa cuando un elegante y apuesto joven cruzó la puerta; era algo delicado en su apariencia pero muy encantador, Darien noto que su prometida se fijaba en algo y volteo para saber qué, entonces vio a su hermana acercándose quien reconoció de inmediato a la bella mujer, no había duda era la misma señorita de Londres aunque no mencionó nada al respecto.
– Haruka mira la hora, te dije que te quería aquí antes de nuestra llegada
– al escuchar a su prometido Michiru se sorprendió de saber que aquella era la hermana de Darien, no por como vestía eso ya lo sabía, solo imagino que él exageraba cuando le decía lo guapa que se veía y que en verdad podía pasar por un muchacho.
- después de saludar a sus padres Haruka se acercó a su hermano, le puso un beso en la mejilla seguido de un cariñoso abrazo
- no tengo excusa para no llegar a tiempo pero te aseguro que vine lo más pronto que pude
- sin mucho protocolo ni esperar a que su hermano las presentara, la joven dirijo su atención a la linda aguamarina brindándole una cálida sonrisa
- y tú por supuesto debes ser Michiru Kaioh, es un placer conocerte soy Haruka, hermana de este insufrible
- tomo delicadamente su mano inclinándose para casi besarla, en ese momento Michiru intuyó que había conocido a alguien particularmente especial y con el pasar del tiempo lo corroboraba. Haruka, a pesar de ser dos años menor tenía tal vez más mudo que ella y era más que una cara bonita, gozaba de una gran vitalidad y simpatía siempre se mostraba sonriente, podía hablar casi de cualquier cosa con ella y le hacía reír con facilidad era muy ocurrente tal vez por eso se le daba bien escribir. Poco a poco se ganó la admiración de Michiru ambas disfrutaban de la literatura y el arte, por lo que la rubia mostraba interés en sus pinturas y halagaba su talento, ni siquiera su novio era tan considerado.
Con frecuencia Haruka pensaba en lo afortunado que era su hermano al haber encontrado a alguien como Michiru y deseaba algún día encontrar a alguien como ella para sí misma, por lo que no podía evitar tratarla de manera especial y disfrutar de esa linda sonrisa que la cautivo alguna vez.
Aunque estaba feliz por su hermano habían algunas cosas que le causaban extrañes, como el hecho de que a pesar de llevar dos años de noviazgo, Darien solo mencionaría la existencia de Michiru y su relación hasta poco antes de presentarla a la familia, o aquel toque melancólico en Michiru, aunque eso pudiera ser por haber dejado la ciudad donde creció a sus amigos y quién sabe qué otras cosas extrañaba.
Transcurría el verano, Darien decidió celebrar el cumpleaños de su madre con un día de campo. Después de comer pastel y beber un poco Haruka se retiró para disfrutar del lugar, al cabo de un rato Michiru decidió buscarla encontrándola no muy lejos de allí dormitando a la sombra de un bello cerezo en flor por el que entre sus ramas despuntaban rayos de sol haciendo brillar algunos mechones de ese cabello rubio. Una vez junto a ella Michiru sintió que no había forma de escapar ante tanta belleza y se acercó para probar aquellos exquisitos labios color rosa que tanto le atraían con delicadeza acariciaba su boca probando su dulzura entonces comprendió que estaba perdidamente enamorada de ella. Con cierta sensación agridulce por lo que acababa de hacer la mujer de ojos celestes se retiró sin sacar a la rubia de su reposo.
Si Michiru hubiera podido captar la atención de la rubia seguro habría roto su compromiso para estar con ella pero a pesar de su desmedido cariño Haruka no pareció notar sus sentimientos o quizás se negaba a verla como algo más que una amiga y sin saber la hirió al empezar una relación con otra mujer; agobiada Michiru terminó por casarse con Darien después de todo esa era la intención desde un principio y si de verdad él la quería tanto como decía quizás le haría olvidar sus sentimientos por Haruka. Lo cierto es que desde aquellos días esa inigualable sonrisa tan característica de Michiru solo aparece estando cerca de su verdadero amor.
Debido a la persistente curiosidad de la rubia Michiru decidió que debía poner algo de distancia entre ellas, dejándola al margen de su realidad con Darien. Sin embargo no siempre era posible siendo la hermana de su esposo era natural que se reunieran con cierta regularidad. Tener que mantenerse lejos de las atenciones y el cariño de la rubia no era lo peor, había empezado a sentir celos de la cada vez más notable Ami y era más frecuente oír a Haruka hablar de su pareja o incluso verla con ella y darse cuenta de que para las dos las cosas iban muy en serio no era nada grato.
Esa ambivalencia que caracteriza a Haruka fascinaba a la joven estudiante de medicina, su andrógina apariencia le permitía salir con ella como cualquier pareja y nadie parecía notar diferencia alguna, a la hora de intimar podía disfrutar de un sexi cuerpo femenino lo que hacía sentir realmente especial a la rubia que a su vez disfrutaba de tener a su lado una jovencita inteligente, divertida, y muy dispuesta a experimentar en lo que a las artes amatorias refiere. Cualquiera diría que la chica era solo el capricho del momento pero la relación iba más allá de eso, Ami era alguien único y Haruka lo sabía tal vez ella era la persona que había estado esperando para llenar el vacío que dejó el no poder estar con Michiru como alguna vez lo deseó aunque de eso hace mucho tiempo y según creía era algo que había superado, ahora Ami llenaba sus pensamientos es más la jovencita era la única que había presentado a sus padres de manera formal y últimamente le daba muchas vueltas al hecho de que pronto se iría
A pesar del comportamiento que Michiru había adoptado, Haruka continuaba visitando a Hotaru la encantadora pequeña era lo más cercano a una hija y así la quería quizás porque ella nunca sería madre.
Las cosas se tornaron aún más incómodas para la rubia cuando Michiru comenzó a actuar con la misma displicencia hacia su pareja. Aquella tarde Michiru caminaba casualmente por la misma área comercial que la rubia molestándose al verla acompañada de Ami, quizás en principio Michiru creyó poder tolerarlo pero no se podía negar la evidente atracción y afinidad entre ellas tampoco el que lucirán bien como pareja esto sólo podía tener un efecto en Michiru. Celos, una cosa era tener que soportarla en una reunión familiar o entre conocidos en donde por obvias razones debían mantener un poco de decoro y otra era tener que ver sus arrumacos sin prácticamente ninguna vergüenza. Casi de inmediatamente después de saludar el malestar de Michiru se hizo evidente.
- un poco más de recato no les caería mal en especial ti Ami quizás a simple vista Haruka no parezca mujer pero no por eso puedes creer que está bien andar exhibiéndose de esa forma en publico
– Ami ya sospechaba del comportamiento de la aguamarina y su obvio descontento solo fue una prueba más de ello
- tú lo has dicho pocos saben de la verdadera naturaleza de Haruka y si para ella no está mal demostrarme su afecto en público para mi está bien de hecho me gusta y lo prefiero
- solo digo que así como acabamos de encontrarnos algún otro conocido puede verlas y tomarlas como a un par de "sinvergüenzas" peor aún aunque creyeran que ella es un él pueden ir con el chisme a tu familia y no creo que ustedes quieran eso.
- Haruka interrumpió molesta por como Michiru se dirigía a su novia
- exageras y aunque tuvieras razón es algo que solo nos atañe a nosotras.
- solo decía no es que yo opine mal acerca de su relación después de todo estoy acostumbrada a tu forma de ser desde hace tiempo pero ya sabes la mayoría dela gente no tiene una mente abierta. En fin Ami, te felicito eres tan linda y te ves tan bien al lado de Haruka que es fácil darse cuenta a que se debe el entusiasmo de ella por ti no te lo había dicho ya que no es algo para comentar en frente de otros. Solo déjame darte un consejo debes tener cuidado con ella por lo general sus enamoradas no le duran mucho
- Ami no necesita de tus consejos
- no tienes que incomodarte no hay nada de malo en hacerle saber que si aspira a tener una relación a distancia contigo deberá acostumbrarse a tener algo de competencia
– no te preocupes no tengo ninguna duda de lo que Haruka siente por mi
- ¿en serio? "Qué bueno en ese caso no tienes nada de qué preocuparte"
- de eso puedes estar segura
– "ah por supuesto" bueno las dejo parece que todo lo que digo solo las incomoda y detestaría arruinarles esta linda tarde así que me retiro
- Michiru se despide dando hipócritamente un beso en la mejilla a la pareja
- de camino a casa Ami trae a colación el comportamiento de Michiru comentando a la rubia que no era la primera vez que le hacía comentarios desagradables
- lo siento, sucede que hemos tenido algunas diferencias y al parecer no le caigo tan bien como parecía, por eso reacciona de esa manera y habla así de mí
- ¿qué clase de diferencias?
- de pensamiento ella tiene un punto de vista muy diferente al mío y a pesar de lo que dijo como te podrás haber dado cuenta le incomoda mi modo de vida
- ¿y cómo la aguantas?
- no lo hago mi hermano es quien vive con ella…
- Ami sonríe burlonamente y deja de lado el tema no sin antes pedir a Haruka que en lo posible el contacto entre ella y Michiru sea el mínimo.
Debido al incidente Haruka no dudo en pedirle a la aguamarina un poco más de respeto para cuando estuviera con Ami…
- solo estaba jugando no creí que te lo tomaras tan apecho
- a mí no me pareció que estuvieras bromeando fuiste muy desagradable y debiste disculparte con Ami
- ¡disculparme! No tengo porque disculparme con tu amiguita
- para empezar no es una amiguita es mi pareja, así que por favor deja de sabotear mi vida personal deja tú pesadez y malos comentarios solo para mi si eso te place y a ella déjala en paz
- Eres idéntica a Darien hacen lo que hacen y no quieren que nadie sepa lo inmorales que son
- ¿qué te pasa? El que tengas problemas en casa no quiere decir que puedas desquitarte conmigo
- ah claro me desahogo contigo "soy tan aprovechada"
. Lo que no entiendo es porqué te molesta tanto si de todos modos va a dejarte.
- eso no es cierto solo se irá por un tiempo si quisiera me iría con ella además ese no es asunto tuyo
- me da igual que te guste o no de cualquier forma te lo ganaste ahora sabes lo que se siente que se metan en tus asuntos espero que esto finalmente te haga entender que debes mantener tu desagradable presencia lejos de nosotros
- ¿nosotros dices? Espero que no estés incluyendo a mi sobrina
- a eso me refiero exactamente no te quiero en mi casa además Hotaru está creciendo y tu forma de ser la puede confundir de hecho ya es bastante raro que te diga papá
- molesta Haruka prefirió retirarse antes de que las cosas pasaran a mayores, conocía bien su temperamento y no quería decir algo de lo que pudiera arrepentirse después. Aun así convencida de que no merecía ese trato y que de ninguna manera dejaría de ver a Hotaru no tardó mucho en idear algo para retribuirse, incluso si de verdad se había equivocado al entrometerse en el matrimonio de su hermano y esa era la razón del cambio de Michiru no tenía por qué aguantar sus desplantes y menos que se metiera con su novia para después en frente de su familia fingir que las cosas andaban bien le había colmado la paciencia y terminaría de una vez por todas con su hipocresía. Así fue como simplemente se apareció en la oficina de Darien.
Después de ir a almorzar y tras una amena charla Haruka tuvo oportunidad de mencionar, su verdadera intención…
- necesito tu ayuda para algo muy especial
- no tenías que invitar el almuerzo para pedirme un favor
- una cosa no tiene que ver con la otra, llevamos rato de no hacer nada juntos además no me sería cómodo llegar y pedirte cosas así nada más por eso no te lo había mencionado pero ya que estamos aquí…
- bueno si lo pones de esa forma dime ¿de qué se trata?
- es que… estoy buscando un cuadro para mi casa y quisiera la ayuda a tu esposa, pero creo que sería algo imprudente tal vez no esté de humor o de plano esté ocupada en cuyo caso preferí preguntarle si hablarías con ella por mí.
– ¿y quieres solo su consejo o un cuadro pintado por ella?
- su consejo pero de no encontrar algo que me agrade sería estupendo que ella pintara algo para mí
- se supone que ustedes se llevan bien deberías decírselo tú misma
- sabes que no hace mucho estaba molesta conmigo y no sé qué tanto se le haya pasado
- no creo que ella tenga problema en asesorarte pero pitar algo es otra cosa ya sabes cómo son los artistas y eso de que trabajan solo cuando se inspiran. Tú sabes más de esas cosas, eres escritora. Lo que puedo hacer es decirle que te reciba en la galería le pides que te muestre algunas pinturas y si no encuentras nada le preguntas si te haría una
– esa es una muy buena idea, ¿puedo confiar en que se lo mencionaras?
- por supuesto, no veo porque le pones tanto misterio
- Darien decidió tomarse la tarde libre para llevar a su hermana al hipódromo, apostar un poco y tomar un par de tragos
– a la mañana siguiente en efecto Michiru recibió a la rubia y no tardó mucho tiempo en saber que solo era una excusa para molestarla
- eres peor que un mal pretendiente
- eso quisieras
- no tengo tiempo para tus tonterías si lo que quieres es una pintura Nicolás te mostrará algunas obras o toda la galería si quieres
- no tengo intención de ver ningún cuadro, quiero que pintes uno para mí
- ¿bromeas? Esta es tu forma de desquitarte
- correcto, o dejas tu doble comportamiento y dejas a Hotaru fuera de esto o me aguantas hasta que a mí me parezca o pintes algo que me agrade cosa que no va a pasar
- no puedes obligarme a pasar tiempo contigo y menos a pintar un cuadro para ti
- yo creo que será bastante sencillo ya que siempre estás dispuesta a complacer a Darien ¿qué dirá mi hermano si le digo que no quisiste ayudarme?
- no le dirías algo así
- por supuesto que sí, de esa forma habría una buena razón para que los demás no se extrañen si no nos llevamos bien
- Michiru se levanta de su escritorio
- solo presumes, no querrás dar otro disgusto a tu hermano
- no seré yo quien pague las consecuencias y no creo que quieras arriesgarte a comprobarlo…
- la rubia parecía hablar muy en serio y lo último que Michiru necesitaba era una discusión con Darien, menos por culpa de Haruka otra vez
- aunque es cierto que quiero una pintura
-"no me digas" ¿de qué clase?
- esperaba que tú me ayudaras ¿de qué sirve una experta en arte si no le pides aconsejo?
- está bien te seguiré el juego pero si tocas cualquier otro tema no sé "cómo mi matrimonio tal vez", le pondré fin a esta tontería no me importa si le gusta o no a tu hermano.
- Pasó un rato y Haruka se retiró afirmando no haber visto nada que le gustara y así se lo hizo saber a Darien, sabía que él pediría a Michiru que pintara un cuadro para ella. Finalmente Michiru se vio obligada a buscar otra solución ya que de todos modos no tenía deseos de pintar nada para nadie, aparte no lo hacía desde hacía mucho tiempo. Nuevamente tuvo que verse con su cuñada
- iremos a otro lugar
- ¿para qué?
- Tengo algunos lienzos en otro lugar si uno de ellos te gusta puedes quedártelo y diremos que estoy pintando para ti
- creí que Darien conocía todas tus pinturas ¿Cómo le dirás que la has hecho para mí?
- "de eso se trata genio" él no sabe de la existencia de estas
- ¿por qué no?
- ¿Tienes que cuestionar todo?
- sip… pero no tienes que decirme
- ¡exacto! "qué bueno que lo entiendas"
– después de un par de horas Haruka y Michiru se hallaban en la ciudad de Preston
- cuando dijiste otro lugar no imagine la casa de tus padres, creí que la habían vendido
- así fue pero fue comprada por la familia de una amiga, ahora le pertenece a ella y sabe que para mí esta casa siempre será especial así que vengo de vez en cuando y me permite guardar algunas cosas aquí
- mira nada más con que le guardas secretos a mi hermano
- eso no es de tu incumbencia y espero que al menos tengas la suficiente integridad para no contárselo ya que esta absurda situación es culpa tuya.
– era obvio que Michiru no estaba feliz así que Haruka optó por dejar de presionar un rato.
No había nadie en la casa pero la aguamarina tenía su propio juego de llaves, las pinturas se hallaban en un pequeño estudio y a diferencia de lo que pensó la rubia que las imaginó colgadas a la vista, estaban guardadas en cilindros dentro de un armario con algunos otros objetos, eran solo unas pocas, cada una tan hermosa como distinta de las demás pero una en especial captó la atención de la rubia, tuvieron que mover un par de cosas para darle un vistazo pero su tamaño no era lo llamativo sino la pintura en sí, en ella se ilustraba una especie de fin del mundo ocasionado por la furia del océano
- sip, me gusta… ¡me lo quedo!
– como quieras
– Haruka advirtió cierto sinsabor en la expresión de Michiru sintiéndose algo culpable, quizás estaba exagerado con lo que le hacía…
- no pareces muy convencida
- por supuesto que no pero de todas formas necesitas una pintura ¿no es por eso que estamos aquí?
- bueno si no quieres cualquiera estará bien o mejor ninguna
- te la daré si de verdad te gusta solo acabemos con esto
- deben ser especiales por eso Darien no las conoce. Lo siento pero no puedo aceptar ninguna de ellas
- quédatela no tengo intención de perder más tiempo contigo buscando otra y menos de pintar nada, es una buena salida además fuiste tú quien insistió en tener un cuadro mío.
- ¿Por qué lo haces? ¿Por qué parece que estás dispuesta a darle gusto aunque eso signifique perder algo importante para ti?
- soy su esposa se supone que es lo que debo hacer pero tú lo haces sonar como si fuera algo malo
- una cosa son tus deberes como esposa y otra acatar cada una de sus demandas como ley sin tener derecho a objetar algo,
- dártela no es tan importante y si de verdad la aprecias por mi está bien
- sé que lo haces para no tener problemas con Darien; es casi como si le temieras pero no tienes porque, si no eres feliz estás en tu derecho de separarte aunque sé que por alguna egoísta razón no quiere dejarte ir
- tú sí que no entiendes te dije que no tocaras el tema, no tengo idea de que es lo crees saber pero lo das por hecho y me desagrada tu insistencia en meterte donde no te llaman
- Entonces las amantes de Darien son producto de mi imaginación también que tu sepas de ellas y aun así toleres vivir con él.
- déjame en paz
– no me quieres lejos por mi intromisión o porque esté equivocada sino porque te preocupa que diga algo a mi hermano que te cause problemas. No imagino porque le tienes tanto miedo pero si quisieras yo podría abogar por ti
- no puedes, y no lo entiendes porque tienes la suerte de llevar una vida muy diferente a la de cualquier mujer incluso de muchas que a pesar de ser como tú se ven obligadas a casarse con un hombre porque así lo dicta el mudo
- tienes razón soy afortunada pero eso no significa que mi vida sea más sencilla mucho menos que no entienda las implicaciones de ser mujer y si contrajiste matrimonio por simple compromiso te comprendo pero es un error que puedes enmendar es por eso te ofrezco mi ayuda porque yo no toleraría vivir así
- si de verdad lo entiendes solo deja las cosas como están
- no confías en mí por ser su hermana pero sé diferenciar entre lo que está bien o mal y no está bien que vivas así. A pesar de nuestros disgustos siempre te he considerado mi amiga y lo único que me molesta es que al parecer para ti esa amistad no significa lo mismo que para mí, aun así te tengo un gran cariño por eso jamás haría nada que te dañara
- saber que no había perdido el cariño de la rubia causó un gran alivio en Michiru hacia un buen tiempo deseaba escuchar nuevamente algo así por parte de ella y aquella ternura con que se expresó no podía dejar de emocionarla luego tuvo que escapar de su embeleso y ocultar lo que sentía.
- Entonces no deberías haberme puesto en esta tonta situación
- lo sé y lo siento de verdad pero debes aceptar que tu comportamiento tampoco fue el mejor
- ¿Y el tuyo? Te pedí que me dejaras en paz y no tardaste en seguir metiéndote donde no te llaman
- está bien digamos que es mi culpa pero solo lo hice porque me preocupo por ti y quiero tu bienestar tanto como el de mi hermano y mi sobrina esta situación no le hace bien a nadie en especial a Hotaru cuando se dé cuenta de que sus padres no se tienen ningún afecto…
- ¿Por qué piensas que no lo quiero?
- porque se nota, además que afectó le puedes tener a alguien que no te valora en absoluto
- ¿es esto lo que querías tenerme a solas para humillarme?
- No te salgas por las ramas sabes que no es así solo quiero que confíes en mi ser tu amiga y ayudarte
- jamás hemos sido amigas solo somos parientes políticas nuestro trato solo es una formalidad
- Haruka guardo silencio unos segundos escuchar aquella afirmación parecía haberle afectado bastante
- ¿de verdad piensas eso? Y yo que siempre creí que eras sincera cuando me sonreías
- Michiru sentía su corazón romperse al ver la evidente decepción de Haruka si tan solo pudiera decirle cuánto la amaba realmente…
- no lo tomes así Haruka de verdad me agradas pero hay cosas en las que simplemente no tienes cabida
- tengo muy en claro que tu matrimonio solo es una farsa por más que lo quieras negar, solo quiero saber ¿de qué sirve estar atada a él sin amor?
- no es necesario que te lo diga la respuesta ya la conoces… Dijiste que lo entendías muchas simplemente no podemos escoger y no soy quien para decirte nada de tu hermano soy su esposa y se acabó no necesitas saber más. Por favor si de verdad te importo termina con esto de una buena vez
- la evidente fragilidad en Michiru despertó en Haruka un hiperactivo deseo de protegerla; con un dulce abrazo quiso hacerle entender que no estaba sola y que podía confiar en ella, Michiru no pudo resistir la ternura con que era tratada y termino bajando por completo la guardia la tensión que hubo entre ellas simplemente desapareció.
- lamento haberte causado problemas con Ami
- está bien sé que lo hiciste sin pensar y que no volverá a pasar ¿Aun seguirás molesta?
- ¿te parece que estoy en posición de estarlo?
- yo creo que no era cierto solo querías una excusa para mantenerme lejos
- te equivocas a veces puedes ser un verdadero dolor de muelas justo como ahora, tengo cosas que hacer y tú me tienes aquí será mejor que regresemos
-pasado aquel día la rubia no tardó en visitar a su cuñada nuevamente
- y ahora ¿qué quieres?
- huy que tosca, creí que ya no estarías tan a la defensiva
- perdón es que nunca sé qué estará pasando por tu cabeza y me sacude los nervios cada que te apareces así
-"vaya que me tienes fe" perdón, la próxima te aviso. Vine porque ahora tenemos que resolver lo del cuadro
- te dije que podías quedarte con aquel que tanto te gustó
- no ya no me gusta después de un rato se vuelve aburrido
- eres una completa boba ¿no esperaras que de verdad pinte algo o sí?
- jeje cálmate solo digo que no tiene que ser aquel por otro lado podemos fingir que pintas algo mientras encontramos uno que lo reemplace y si te parece cuando quieras escabullirte avísame le diré a mi hermano que estás conmigo; no creo que le importe siempre y cuando piense que trabajas en la pintura y así, podrás hacer lo que se te antoje
- de cualquier forma no tendría mucho que hacer sabes que paso la mitad del tiempo en la galería y la otra con Hotaru
- bueno entonces si te parece, podríamos pasar ese tiempo juntas
- todo esto es innecesariamente complicado ¿Por qué quieres pasar tiempo conmigo?
- solo quiero hacerte sentir mejor y te lo debo además puedo aprovechar para pasar tiempo con Hotaru
- ¡así que es eso!, no te preocupes puedes ver a tu sobrina cuanto quieras
- ¿segura?, ¿qué pasó con eso de que soy una mala influencia?
- jamás he creído que lo seas si así fuera no la verías nunca
- lo dices como si fuese muy fácil ¿Qué hay de la opinión de mi hermano?
- pongámoslo de esta manera. Hotaru es la mejor razón que tengo para tolerar a tu hermano, es el motor de mi vida, si creyera que eres alguien perjudicial para ella, ni siquiera él podría imponer lo contrario…
- Con el alivio de no tener inconvenientes con respecto a Hotaru, Haruka se concentró en apoyar a la aguamarina y tratar de hacer su vida más llevadera aunque quizás era más que por una promesa, había algo dentro de ella que posiblemente iba más allá que un afecto fraternal hacia su linda pariente política. Pero su actual relación con Ami y compartir su afecto con ella era suficiente para no sentarse a pensar en la mujer de su hermano de manera romántica.
El padre de Ami, socio de una compañía minera, finalmente había hecho los arreglos para instalarse en Bélgica y hacerse cargo de la apertura y administración de un nuevo yacimiento de carbón lo que le significaría un buen tiempo fuera del país. La inevitable partida de Ami llegó lo que tenía visiblemente afectada a la rubia por lo que a Darien se le ocurrió homenajear a la joven con una fiesta en su ostentosa casa para demostrar el aprecio que él y su familia le tenían y que supiera que estarían esperando su regreso. Para Michiru era diferente, ella no quería estar allí una cosa es que las cosas con Haruka marcharan mejor y otra que la antipatía entre ellas hubiese desaparecido por el contrario a Ami no le hacía ninguna gracia el haberse dado cuenta de que Michiru sentía atracción por Haruka, ya la había confrontado por ello y Michiru lejos de haberlo podido negar se lo confirmo lo que producía una fuerte tensión entre ellas por un lado Ami podía delatar a su rival y hacer que Darien la alejara de Haruka pero eso también le causaría daño y problemas a la rubia, por su parte Michiru fanfarroneaba con ponerla en evidencia ante su familia la cual era bastante conservadora y antes que ver a Ami enredada con otra mujer la enviarían a un psiquiatra o a vestir santos en un convento. Ami tampoco dijo nada a Haruka eso sería darle un motivo para pensar en la aguamarina cosa que no le convenía mucho estando lejos.
Poco animada se le vio a Michiru durante aquel festejo simplemente no estaba de humor para fingir que Ami le agradaba, menos para homenajearla sabiendo que aquella chica era más que solo una conquista para la rubia. Como fuera nadie noto, ni le preguntó si estaba bien, la atención esa noche era completamente para Ami y fue ella justamente quien se le acercó a decirle con cierto tono irónico y solapado, que no tenía por qué tomarse tan a pecho dicha fiesta, más que para ella era un detalle de Darien para Haruka y subirle el ánimo por su partida.
- pero claro que necesita que le den animo después de todo esta es la despedida definitiva para ustedes, aunque no creo que su tristeza dure mucho, ya encontrará consuelo
- ¿y quién se lo dará, tu? Si de verdad crees eso entonces deberías estar feliz, después de todo ahora tendrías a Haruka para ti sola o a lo mejor sabes que de todos modos no se fijará en la esposa de su hermano.
- mi querida niña solo respiras por la herida, sabes que no regresaras y menos sin una buena excusa que dar a tu familia
- Haruka no tiene que esperar mi regreso puede venir a verme cuando quiera y dejarte aquí con tu querido esposo
- Entonces piensas decirle la verdad a los tuyos, no se tu pero yo no creo que saber que sales con una mujer les haga mucha gracia
-la rubia al ver que aquellas conversaban decidió intervenir pues sabía que no era bueno que estuvieran solas.
- y bien, ¿me he perdido de algo?
- solo le decía a tu cuñada que no estaremos tan alejadas, de todos modos piensas visitarme cada vez que puedas
- ¿Es eso cierto Haruka?
- claro, no me ara daño viajar de vez en cuando y tampoco será una situación permanente solo hay que esperar a que el señor Misino resuelva sus asuntos y traiga de regreso a su familia.
- eres muy optimista Haruka, si fuera cuestión de solo unos meses no llevaría a su familia para poder estar al tanto de ellos
- Ami intervino al darse cuenta de la finalidad de dicha insinuación
- por favor no desperdiciemos la maravillosa fiesta que tú y Darien nos ofrecen, hablando de pequeñeces que ya hemos contemplado te aseguro que estaremos muy bien Michiru, pero agradezco tu interés, ahora por qué no vas con Darien hace un momento te andaba buscando.
- A la señora Ackerman no le quedó más que apartarse y hacer del licor su buen compañero para pasar el rato. Poco después la aspirante a médico se despedía de su querida Haruka, por obvias razones ese adiós no sería en el puerto pero la chica se las arregló para pasar una noche memorable con ella y hacerle prometer una vez más que la esperaría.
pasadas algunas semanas la aguamarina respiraba con más tranquilidad se veía más cómoda en compañía de la rubia después de todo con la partida de Ami todo parecía haber vuelto a la normalidad a pesar de que Haruka iba a Bélgica cada tanto disponía de más tiempo para sus actividades y ya que había decidido estar más al pendiente de ella y con su renovada amistad le significó un enorme alivio en consecuencia cada vez se le hacía más difícil ocultar su amor, de hecho continuó viéndose a menudo con ella aun después de entregarle la pintura la que por cierto fue aquella que a la rubia gustó tanto.
Los días, semanas e incluso meses, seguían su curso. Pasar tiempo juntas era algo natural para las dos pero Haruka al fin comenzó a aceptar que el comportamiento de Michiru no era el de una amiga. La manera en que a veces la miraba, como al caminar la tomaba de la mano y le preguntaba si le agradaba pasar tiempo a su lado, la llenaba de mimos en todo momento, siempre le dio un beso en la mejilla para saludar o despedirse pero últimamente lo hacía muy cerca de sus labios y con cierta sensualidad. Aun así tenía muy presente que era la esposa de su hermano y no debía verla o pensar en ella más que como en otra hermana.
