Ohh otro capi. ¡que felicidad!.
Bueno sin mas que lo disfruten. Ah y no olvidemos darle las gracias al transcriptor estrella.
Lazos de Sangre
Capitulo II – Tamagusuku Ai
La habitacion era poco acogedora, la tenue iluminación daban al lugar un toque tétrico. Sin embargo, no podía darles el placer de verme incomoda porque debía fingir tranquilidad e inmunidad a la atmosfera y sobre todo a esas miradas de reprovacion, de su capacidad acotral dependería el futuro de su pequeña.
-¿y bien?
Saeko levanto la mirada, el sujeto que hablo tendría a su parecer 50 o talves mas, una cicatriz horrible en el pomulo izquierdo y su voz seca la sacaron de sus pensamientos. Pensó por un momento si responder o quedarse callada, si no hablaba al menos les daría mas herramientas para que luego las usaren en su contra, pero si guardaba silencio lo interpretarían como miedo.
-¿algo por añadir?
Volvió a escuchar la misma pregunta del mismo sujeto.
-no
-¿no?
-no, conozco las leyes y estoy conciente que he puesto en peligro…
-¿la vida de su hija? Para iniciar
Esta vez fue el mas viejo quien hablo y aunque si se arriesgaba a contestar era peor para ella estaba llegando a su limite.
-Natsuki esta bien…Shizuru jamás le haría daño…
-es una chupasangre
-no es una chupasangre, ella…
-silencio
Saeko miro al piso para calmarse. Los otros dos hombres se callaron de inmediato y el patriarca quien los mando callar les ordeno que se marcharen, se retiraron sin decir nada y Saeko quedo a solas con el.
-Saeko…
-abuelo…lo siento…
Levanto la mirada y tomando aire clavo el pequeño puñal escondido en su ropa en el abdomen del hombre.
-aghhh…sa… de cualquier manera no tenia mucho tiempo.
-lo se abuelo…pero la mejor protección para mi hija es ella… y en lo que Kenji cumple los 21 yo asumiré la dirección de este clan.
-ah… entonces correra mucha sangre…
-asi es…abuelo…
Clavo un poco mas la pequeña arma.
-¿acaso no merezco una lagrima tuya?
-tu…llore a mi madre por tus caprichos, llore a mi padre por tu intolerancia y no pienso llorar a mi hija por tu ceguera.
Antes de que el anciano pudiere articular palabra Saeko extrajo el puñal para clavarlo dos veces mas, cuando se aseguro de haberle asesinado salió de la habitación, era hora de poner orden y llevar muerte a quien no aceptare los cambios que se avecinaban.
Cuando salió de la habitación los dos ancianos que estaban de espalda voltearon pero Saeko agarro al sujeto con la cicatriz y le rompió el cuello antes de pudiere defenderse. El otro anciano por su parte golpeo con su baston pero no causo suficiente daño, Saeko se tambaleo pero no perdió el equilibrio para su mala suerte los reflejos del anciano no estaban nada mal y notando el fallo de su primer golpe le asesto otro que la dejo aturdida.
Ese anciano le había fastidiado el plan en poco tiempo los soldados entraría, con su abuelo muerto la dirección del clan pasaría a manos de ese anciano hasta que su hermano pudiere reclamar su lugar. Pero hasta eso seguramente la enviaran a alguna misión en la cual morirá y por el bien de su hija ryu se veria obligado a seguir las ordenes de ese hombre. En cuanto a Shizuru, probablemente le asesinarían o la mantendrían débil para usar su sangre como suero temporal e incrementar las habilidades de los soldados.
-Perra traidora
Había fracasado, respiro hondo y cerro los ojos esperando. El golpe tardo en llegar asi que abrió los ojos y encontró un par de orbes verdes mirándola con ternura.
-Sato…
-mmm… dale el puñal…
Saeko asintió y acomodo la pequeña arma en la mano inerte del anciano, limpio sus manos en el interior de su ropa pero recordó al otro sujeto le había roto el cuello.
-Sato-san le rompi el cuello
-veo…
Sin perder tiempo el capitán de guardia utilizo su mano para guiar el puño cerrado en el arma homicida dentro del cadáver y crear asi una causa de muerte que no dejare duda alguna sobre la traición del tercer miembro del consejo.
Para cuando los guardias llegaron encontraron al capitán cargando en brazos a Saeko y a esta ultima sangrando copiosamente del brazo izquierdo.
-¡capitan! ¿Qué sucedió?
-suno no lo se… cuando llegue Saeko-sama estaba luchando con Ai-sama y…no….
-Sato-san… no es necesario que me cargues no es tan grabe…
-pero Saeko-sama
Saeko estaba sorprendida por la rápida reacción de Sato y sobre todo porque sin que le hubiere pedido se había convertido en su complice. Por un momento olvido a los soldados que los miraban confundidos y horrorizados para notar el gran parecido de ese hombre y su pequeña Natsuki. Natsuki no te voy a negar a tu padre… tu destino puede ser tan cruel como el mio, pero hare todo lo posible para que no lo camines sola. Se concentro en esos profundos pozos verdes donde solo veía amor, un amor sereno y paciente, un amor que ella no sentía.
-¿Saeko-sama?
La voz del guardia (al cual Sato había llamado Suo) la saco de sus pensamientos de inmediato volteo hacia los sujetos y puso en marcha la obra, que si salía bien prolongaría su vida.
-Suo-san… mi abuelo esta muerto y tomare la cabeza del clan. Cuando fui llamada para discutir el tema relacionado con shuziru-san y su condición ai-sama se molesto porque los otros miembros estaban siendo… mas razonables con el tema y…
La chica para su explicación al notar como el terror se apoderaba del solsado cayo en la cuenta que su expresión había cambiado al oir el nombre de la vampira.
-¿Dónde esta ella?
-s-sa…Saeko-sama… ai-sama ordeno que fuera llevada a la sala de detención y se quedo a solas con ella…
-¡maldita sea! Suo-san venga conmigo…y Sato-san encárguese de…
-por supuesto Saeko-sama.
Saeko salió con Suo hacia la sala ubicada al otro lado del complejo. Corrieron todo el trayecto sin descanso y entre tranto la mente de Saeko proyectaba las peores situaciones.
Cuando finalmente llegaron a la puerta de la habitación estaba cerrada.
-Suo-san ¿la llave?
El aludido busco en sus ropas inútilmente, el nerviosismo le hizo olvidar que había entragod las llaves al consejero poco después de que este le hubiese pedido abandonar la sala. Busco por cas 2 minutos antes de recordar que no las tenia.
-n-no la tengo.
Saeko lejos de regañar al muchacho por sus descuidos sonrio amablemente para reconfortarle y convoco sus elementos un par de pistolas que se materializaron de la nada capaces de disparar una gran variedad de municion elemental.
Apunto al seguro digital de la puerta y disparo 2 veces. Las balas explotaron al hacer contacto con el tablero el cual exploto liberando el seguro, Suo sin esperar que Saeko se apartare abrió la puerta de un puntapié y ambos entraron a la habitación.
La vista no era tan terrible. Shizuru había sido encadenada al techo con cadenas de plata y a pesar de sangrar por varias heridas estaba consiente. Saeko dejo el marco de la puerta para examinar mejor la situación, sin embargo Shizuru al notar su presencia levanto la cabeza y les gruño dejándolos ver sus afilados dientes. Suo asustado por los gruñidos saco su arma y le apunto.
-Suo-sa… baje el arma… solo esta drogada…
-¿Cómo la sabe Kuga-sama? Puede ser peligrosa.
Saeko ignoro a su interlocutor y se acerco a la vampira, miro las cadenas y sin pensarlo dos veces disparo liberando a Shizuru quien cayo pesadamente.
-¡Kuga-sama! Ale…
-Shizuru…si me muerdes no te vas a poner mejor…
-Kuga-sama…
Shizuru no respondia y eso hizo que Kuga hime se preocupare. Arriesgándose a ser mordida puso su mano suavemente en la mejilla derecha de la chica y sonrio ante el suave gruñido que recibió como respuesta.
-Suo-san tráigame un botiquín de la enfermería…ah y pudiera… ¿puede darme un poco de su sangre?
El joven saco una navaja y se corto la palma de la mano. Saeko le indico que se acercare y le pusiere su mano cerca al mentón de Shizuru en tanto ella la sujetaba para sentarla. Cuando lo logro Suo le ofreció su mano a la vampira pero esta no hizo ningún intento por tomarla. Sin embargo, el joven acumulo un poco de liquido y volteando su palma suavemente dejo caer un poco de liquido en los labios de la muchacha quien reaccionando abrió un poco su boca para facilitar la entrada de sangre.
Luego de casi 5 minutos Saeko interrumpió.
-con eso es suficiente… gracias Suo-san…
-no es necesario que me agradezca Kuga-sama voy por el botiquín
Saeko sonrio y el joven abandono la habitación.
-Shizuru…¿Qué te dio?
La aludida cerro los ojos y sin emoción respondió
- Sangre… me inyecto la sangre de Natsuki.
-¿!QUE!?
Saeko no daba crédito a la que acaba de escuchar no por no creerle a Shizuru sino porque la sangre de su hija no debía, no podía ser tan uferte para casi envenenar a la vampira.
-¿Cómo?
-¿puedes quitarme estos grilletes?
-¿uh?...ah si claro… aunque no lo entiendo es plata… la plata es muy frágil que el acero...¿no deberías pode…romperlas?
Shizuru sonrio y usando su tomo de voz usual prosiguió
-trate… pero estaba demasiado débil y aprovechando que estas aquí puedes quitarlos por mi.
-ok… usare acido…te dolerá un poco pero es mejor que una explsion.
La castaña asintió y Saeko materializo sus elementos, apunto a las muñecas de Shizuru y disparo. Un grito de dolor pudo escucharse por todo el edificio.
Caundo Suo entro en la habitación Saeko reia suavemente en tanto que Shizuru remonta los sobrantes de sus ataduras revelando dos pares orificios en cada muñeca, Suo se acerco a Saeko que seguía riendo con los ojos cerrados.
-ahm… Kuga-sama… el botiquín…
Saeko dejo de reir y cojiendo el botiquín voleto a ver a Shizuru y al notar las heridas saco unos vendajes y los coloco en las heridas. Luego de venderla noto que el chico no había curado su mano, asi que cojio la mano del muchcacho y luego de limpiar la sangre y aplicar alcohol la vendo firmemente. Shizuru que había observado el proceso en silencion y notando el sonrojo del chico decidió molestarlos un poco.
-ara, Saeko-han… a mi no me toco alcohol…
-ah…eso es porque ninguna infección puede proliferar en ti…
-ikezu…¿al menos puedo tener un beso?
Suo que había estado observando su mano como bobo levanto la cabeza y clavo sus ojos pardos en los rojizos de Shizuru antes de sonrojarse mas. Saeko dejo escapar una risita.
-¿de donde sacaste eso Shizuru?
-ah…yo… mejor me retiro…
Suo se levanto y salió de la habitación.
-ara, talves fue demasiado para el.
Saeko asintió levemente.
-Shizuru, cuéntame que sucedió.
-aun quiero ese beso…
Saeko la miro con severidad pero Shizuru sonreía sin ponerle atención.
El aura de seriedad que proyectaba la hime. Finalmente Saeko se rindió.
-si me cuetnas todo… dormiré contigo.
-fu… tu dormirías conmigo aunque no te cuente nada…
-¡Shizuru!
La castaña recibió un par de golpes suaves en el brazo y sonriendo se acerco a Saeko para darle un beso, inesperadamente Saeko la dejo besarla.
-Shizuru… si alguien nos ve nos vamos a meter en problemas…
-nadie vio…
-buen ya tienes lo que querías ¿Qué sucedió?
-bueno, cuando entramos me disparo algunas veces y con su arma apuntándome a la sien tuve que dejarme encadenar. Luego me disparo otro tanto, pero lo peor fueron… esas… lo que sea que sean… cada vez que trataba de arrancar la cadena se me clavaban mas. Ara, creo que estaba desangrando.
-Shizuru…
-lo se, no hay sangre… en fin, ya estaba algo mareada y me inyecto algo.
-si estabas tan débil… en fin, ya estaba algo mareada y me inyecto algo.
-si estabas tan débil… ¿Cómo sabes que era sangre?...¿y por que tan segura que era de Natsuki?
-porque… puedo materializar tus Elementos.
Ta da...¿que tal?. En verdad me encantaria saber que opinan de este segundo capi y ya estoy trabajando en el tercero, asi que un review me haria muy feliz. Y si la autora esta feliz hay peligro que actualice.
Hasta el proximo.
