EL HOTEL
Llegaron como cada día hasta el hotel de Temari, nada hacia presagiar lo que venia, la conversación casual, las risas las burlas, todo era de la misma manera nada era diferente a días anteriores, se sentaron en una pequeña sala del hotel Temari apoyo su cabeza en el hombro de el, y el le acariciaba con ternura mientras hablaba con algunos de los huéspedes como cada noche lo hasían.
Lo diferente es que cuando las personas no los veían se daban vuelta o se alejaban Shikamaru aprovechaba para profundizar las caricias. Introduciendo su mano en el escote de la chica y pellizcando sus pezones.
Una empleada del hotel estaba a sus espaldas, le preguntaba a Shikamaru algo sobre una actividad de la academia donde su hijo participaba, Shikamaru le respondía en su tono habitual, por el lado ciego de la mujer, la mano del moreno se había introducido por su vestido y jugaba con la intimidad de la rubia, entraba y sacaba su dedo dejando sin respiración Temari.
Saco finalmente su mano acercándola hasta la boca de la chica, y sin pensarlo esta lo lamió con lujuria, sin detenerse a pensar que se encontraban en medio de una sala de hotel.
Se gano a un lado de la puerta abierta, "adelante" le dijo a Shikamaru que esperaba su consentimiento antes de pasar.
"Por kami que estoy asiendo" pensó al tiempo que miraba como Shikamaru se sentaba en la cama de la habitación "es mi amigo"…
"¿Si te sientes incomoda con esto dime ahora? me retirare sin ofensas… sin daño" le dijo el genio mirándola fijo.
Ambos esperaban que el otro pusiera la gota de cordura en esa habitación, pero el calor los sofocaba y a esa altura la ropa era un estorbo. Ya la razón se había perdido ase mucho y ninguno de los dos se detendría a pensarlo.
La respuesta de la rubia fue sentarse sobre el genio, con sus pierna a cada lado de las caderas de el introdujo sus manos en su pelo soltándolo de su habitual coleta, sonrió y se apodero de sus labios, mientras el no perdió tiempo para quitarle la ropa.
Ella trato de acostarlo pero en un rápido movimiento el la dejo acostada en la cama.
"Aquí mando yo mujer" le dijo con una sensual sonrisa en su rostro
Ella disfrutaba de las atenciones que el moreno le brindaba a su cuerpo ya que el anterior la trataba como muñeca de porcelana, a diferencia de Shikamaru que la miraba con lujuria y no se detenía en su afán de explorar cada rincón del cuerpo de su pareja.
"¿te gusta?... Vamos dime ¿te gusta…? si no me respondes pensare que no te gusta y me detendré"
A cambio solo recibía sensuales gemidos de la rubia, su respiración entrecortada y las gotas de transpiración que recorrían su cuerpo.
Saco sus dedos del interior de Temari y ella se convulsiono en su cama y serró sus ojos tratando de detener en su cuerpo las innumerables sensaciones que el le producía.
"Tómalo Temari", le ordeno y ella acato en silencio "Llévalo hasta tu entrada", su mirada fija en los verdes de ella la intimidaba y mas.
"¿Estas lista?... por que yo si" le dijo ella respiraba entrecortado y su pecho subía y bajaba al ritmo que le marcaba su agitado corazón
Lo pudo sentir dentro de ella sin previo aviso dejándola sin respiración, se erizo como gato enterró las uñas en la espalda del chico, y cerro con fuerza los ojos.
Mierda ese niño le había provocado un orgasmo con tan solo entrar en ella… "abre los ojos y mírame", le ordeno ante una siempre sumisa Temari.
Ella abrió los ojos lo miro, el la empezó e envestir una y otra ves, sin la menos contemplación, el llevo sus dedos hasta la boca de la rubia y ella en medio del placer los labio con lujuria.
Se sintió convulsionar una vez más en la cama. Miro al moreno sobre ella y su vista se había enfocado en el movimiento que asían sus pechos al danzar una y otra vez de arriba a bajo.
Ella tomo el rostro de el y lo guió hasta su boca, devorándolo con deleite, se aparto solo un poco para acercarse al oído de ella y susurrarle.
"¿cuantas van?"
La rubia lo miro juguetona y le mostraba dos dedos moviéndolos con sensualidad.
"Pues tendrás que empezar a moverte mujer yo aun no me corro"
Aquellas palabras fueron un golpe bajo para la chica, la que amarro con sus piernas la cintura del Shikamaru, tomo nuevamente el erecto miembro del chico y lo llevó nuevamente hasta su entrada.
El volvió a entrar, y ella guiaba sus movimientos con sus piernas, aprisionándolo y a su ves lamiendo con lujuria el lóbulo de su oreja.
"juegas sucio" dijo el con la vos entrecortada y ella pudo sentir como el se corrió en su interior.
"Dos uno y la noche es larga" le dijo con una sonrisa en su rostro.
Luego de mucho vaivén en aquella cama, el cansancio hizo presa de ambos y se quedaron por fin dormidos abrazados.
A mitad de la noche ella despertó y subió su mirada para observar el placido rostro del moreno a su lado.
Delineo su rostro con su dedo, acaricio su cabello terminó posando su mano en el pecho bien formado del chico, su oído podía sentir el ritmo pausado de su pareja, nunca se había dado cuenta del suave olor a hierba buena que tenia el cuerpo de Shikamaru.
Unas lágrimas salieron de su rostro, cayendo en el cuerpo del moreno, en su corazón sentía que todo aquello había sido un error, no por que fuera su amigo, si no por que solo en ese instante, solo en ese momento se dio cuenta que no era solo amistad lo que sentía por el, no era un cariño fraternal el que la unía a ese moreno.
Pero se tendría que conformar, el trato había quedado claro muchas horas antes…
"Sin Daños a Terceros"
