Hola lectores! Aquí les traigo el capitulo uno de esta historia, comienza fuerte ya que esta historia contendrá alto contenido de violencia y sexo, ademas de ser oscura.

Responderé a los reviews que me dejaron.

F4KUN90V4L13N73: Siempre continuare mis historias a pesar de que no dejen comentarios, pero siempre son buenos ya que me dice que les parece la historia, espero la disfrutes.


Disclaimer: Los personajes y el Mundo de Harry Potter pertenecen a la escritora J.K. Rowling y los personajes y mundo de Devil May Cry pertenecen a Capcom, no busco animo de lucro sino promover la escritura.


- MMMMM - (Dialogo de Personajes)

- MMMMM - (Personajes Pensando)

- MMMMM - (Dialogo de Demonio)

- (MMMMM) - (Demonio Pensando)

- MMMMM - (Hechizos, Técnicas y Encantamientos)


Créditos: Un agradecimiento muy especial a mi colega y gran amigo kurai-sho que siempre me ayuda a poder en orden mis ideas y plasmarlas.


Advertencia: Este capitulo contiene escenas de sexo, quedan advertidos.


Capítulo 1

El Pacto

Como fue que llegó a ese punto, no tenía idea, sólo sabía que debía de hacerlo pues su cuerpo y mente se lo demandaban, hacia tanto tiempo que no lo hacía, incluso pensaba que su boda con el que fuera el novio de toda su vida ayudaría a calmar lo que sentía, pero sólo se engañó a si misma pues todo lo hacía con plena conciencia.

- Sólo un poco más, sólo una última vez, eso es lo que necesito, una última vez – Pensó, eso fue lo que ella pensaba, por las calles solitarias de Godric's Hollow se veía caminando a esa figura, se trataba de una mujer, una de las más bellas y su ropa la hacía parecer la visión misma de alguna diosa en busca de su "alimento" usaba un simple camisón de seda de color lavanda que hacía juego perfecto con su blanca y tersa piel, sus ojos eran de un vivaz color verde esmeralda y su cabello lacio caía suelto por su espalda en ese tono rojo fuego brillante que llamaba aún más la atención de todos quienes la veían, su delgado camisón se aferraba a su figura digna de una obra maestra pues sus piernas largas y bellas daban pasos tranquilos en apariencia guiándole lejos de las calles, cada paso bamboleaba esas anchas caderas y el duro trasero de nalgas generosas que era imposible no voltear a ver por más que fuera una mujer casada ya, arriba la tela del camisón apenas y podía ocultar esos grandes pechos firmes y generosos que sin sostén bajo la prenda se movían libre con cada paso, incluso se llegaba a apreciar sus pezones duros bajo esa tela, señal inequívoca de lo que su cuerpo le demandaba en ese momento, todo mientras caminaba en dirección de la zona más despejada del pueblo, una zona boscosa y algo peligrosa y donde nadie solía estar, mucho menos a esa hora, casi media noche, en el cielo se veían las nubes moviéndose sobre un cielo estrellado donde la Luna llena amenazaba con iluminar todo lo que ella están haciendo, cada paso la alejaba más de las calles hasta que comenzaba a adentrarse en dicha zona en dirección de ese bosque - Sé que estás ahí, deja de fingir, sé que me has estado siguiendo, habla de una buena vez - Demandó con una voz ansiosa, casi desesperada que hacía reír un poco a ese que yacía oculto entre las sombras.

- ¿Qué es lo que quieres de mi ahora? Acaso has venido a hacer otro pacto conmigo, pero hoy no es noche sin luna, Lilian, ¿Qué es lo que buscas de mí? – Dijo, esa fue la pregunta de aquel ser, un enorme ser con espeluznantes alas y una figura demoníaca que se alzaba ante la bella pelirroja de nombre Lilian "Lily" Potter-Evans.

Lily se quedó callada, por un momento su mente pareció perderse volviendo al pasado directo a aquella vez donde toda su vida comenzó a ir en picada, recién se había graduado de Hogwarts y se había inscrito para formar parte del cuartel de aurores, fue cuando quería demostrar de que estaba hecha y acepto una misión de espionaje, pero nadie le dijo que ese sitio estaba repleto de mortifagos peligrosos entre los que resaltaba ese hombre de aspecto agresivo, su nombre era Kyo Kusanagi, un maestro del fuego y claro, un mortifago del círculo íntimo de Voldemort, algo para lo que no estaba lista en esos momentos, si bien Lily era conocida como una de las mejores brujas de su generación no era nada para un hombre que poseía esa clase de poder mágico, esa maldita habilidad que le dejaba cubrir su cuerpo con fuego, el fuego lo creaba y usaba como armadura volviéndose casi invencible a los ataques de agua y viento de Lily, luchó con fuerza, valor y determinación, pero al final sus poderes en encantamientos y magia de luz sólo lograban ganar tiempo pues su adversario resultó formidable y su vida estaba al borde de acabar, en ese momento, el tiempo pareció detenerse cuando la figura demoníaca aparecía oculto en las sombras frente a Lily, el trato era simple, ella necesitaba poder extra o acabaría siendo asesinada y él quería algo a cambio, él no estaría por mucho tiempo en ese mundo y en cualquier momento desaparecería y ahí hizo el ofrecimiento, le prestaría el poder que necesitaba, pero a cambio ella le daría algo que deseaba, sin más opciones, ella aceptó sin dudar y con un gesto sonriente del demonio estrecho la mano enorme sellando el trato, y quizá su destino, luchó con fuerza, poder y furia demoledora con la que logró derrotar a su enemigo y a todos los que se metieron en su camino, al final acabó rendida y cansada por lo que busco un sitio seguro para descansar e ir en pos del demonio que esperaba su pago que fue lo último que ella esperaba.

- ¿Qué acaso estás enfermó? Como que quieres que sea tu mujer, ni loca pienso dejar que me pongas una mano encima además eres gigantesco, no tienes idea de tu tamaño y proporciones, idiota - Dijo, el insulto en realidad no le afectó en lo más mínimo, de hecho eso era parte del encanto de la bella pelirroja que no espero eso, de pronto su mano y brazo parecían arder y viendo su mano veía una marca que no entendía, alguna vez llegó a ver algo parecido en los mortifagos con la marca tenebrosa, pero nunca le vio aparecer de la nada, ni mucho menos hacerla sentir débil, cansada y... ¿caliente? Si, su cuerpo estaba caliente y su entrepierna comenzaba a humedecerse de la nada.

- En eso tienes razón, mortal, soy demasiado grande para ti, pero soy un demonio, puedo tomar el tamaño que me venga en gana, ¡un trato es un trato y esta noche sin luna y cada noche como esta, tú vas a ser mía! – Exclamó, el gran ser brillo antes de que de su pose fija se desprendiera para caer ante la asustada Lily, aún era un demonio sí, pero era mucho más pequeño aunque seguía siendo enorme, quizá tan grande como un león y su lengua se paseaba por esa boca repleta de dientes, un fuerte aroma llegó a la nariz de Lily quien presa de la curiosidad no pudo evitar ver hacia abajo, colgando entre sus piernas había un miembro, un enorme miembro que yacía duro como la roca anunciando que estaba listo para todo, lo que siguió para Lily ella misma lo describió como una pesadilla, el demonio saltó sobre ella, uso sus garras arrancando su ropa, manejo y acarició su cuerpo con ellas, la recorrió con la lengua por todos lados y al final la colocó en cuatro en el suelo, subió a ella, se aferró a sus caderas y la penetró, Lily grito como loca, su miembro era enorme y la abría como nada que pudiera imaginar, no se detuvo hasta que gruñó como una bestia dejando ir una cantidad imposible de semen dentro de ella, eso no le bastó pues durante horas, Lily fue usada y poseída por el demonio en incontables veces, fue tal el trato, la agresividad y el placer que tardó días en recuperarse y comenzó a gemir con fuerza creyendo que había perdido la razón, pues de pronto eso se sintió demasiado bien.

Después de esa noche de locura, Lily se vio atrapada en un trato del que no tenía salida, cada noche sin luna perdía el control de su mundo interno que caía en garras del demonio que sin reparo alguno violaba a la Evans sin descanso, la usaba a su antojo e incluso la comenzaba a instruir, en más de una ocasión se dedicó a colar su larga lengua entre las piernas de Lily causando largas noches de orgasmos imparables, otras noches sólo eran sus manos las que jugaban con ella alzándola de un lado a otro mientras usaba sus poderes ilusorios, la hacía verse en el centro del pueblo con todos viendo como era usada por el demonio y claro también la obligaba a mamar su miembro, esos eran los momentos más horribles para ella, pues una cosa era pensar que quizá algún día haría eso con el pene de su esposo y otra muy diferente hacerlo con el de una bestia como él, pero debía reconocer que era enorme y mucho más duro de lo que pensaba al verlo la primera vez, aunque eso no ayudaba a que se sintiera mejor, así las noches se comenzaron a volver semanas y meses hasta que un día llegó la noticia esperada por mucho tiempo para la pelirroja quien no lo podía creer.

- Que ya no me vas a volver a usar, es otra de tus bromas, Sparda, ¿de verdad vas a dejar de violarme cada noche? – Dijo, era la pregunta de Lily quien incrédula seguía mirando a ese demonio que con un gesto aburrido asentía a sus palabras, el mismo la citó esa noche sin luna y antes de que la pelirroja se desnudara la detuvo diciendo esas palabras, Lily lo miraba sin creer nada y por ella demandaba alguna clase de explicación para ese cambio de opinión, en el peor de los casos, el trato se habría acabado y ahora el demonio dejaría de prestarle su poder lo que sin duda le traería problemas pues le gustará o no, Lily se había vuelto algo dependiente de él cuándo estaba en verdaderos apuros.

- Es justo como oyes, Lilian, nunca más volveré a usar tu cuerpo, finalmente me he hartado de la situación y no le veo caso seguir con ella, no me has dado lo que quiero – Dijo, Lily parpadeo confundida, ahora entendía menos que antes la decisión del demonio, si bien siempre espero el día en que él dijera esas palabras y fuera al fin libre de ser su mujer, que eso llegará de la nada era sospechoso, demasiado sospechoso y ciertamente lastimaba un poco el orgullo de la bruja, cuántas podrían decir que su cuerpo era capaz de satisfacer a un demonio, ninguna en su opinión y eso aumentaba su curiosidad sobre la decisión del demonio.

- ¿Por qué has decidido eso, que te hartó la situación? Cual maldita situación si eres el maldito dueño, explícate, Sparda – Dijo, fue la petición de Lily, el demonio pudo oír un ligero toque de desilusión en la voz de la pelirroja, todo parecía estar saliendo justo como el deseo desde el principio de aquel benéfico trato.

- De hecho es muy simple, mujer, tu misma lo dijiste, mientras este aquí nunca podré sembrar mi semilla en ti por este maldito que me aprisiona y para colmo voy a tener que ver como una basura humana logra preñarte, ese es el colmo, en lo que a mí respecta nunca volveré a tocarte, puedes usar mi poder, te lo debo por toda la diversión que me diste, pero no te violare más, y te agradecería que te vayas y por favor, quieres no mostrarme cuando estés cogiendo con tu esposo, es aburrido ver a ese mortal tratando de complacerte – Dijo y sin más Lily fue sacada de ese bosque, el demonio no mintió en nada, podía usar su poder, pero eso era todo lo que sentía de él pues Sparda nunca más la tocó y quizá ese fue el problema.

Los primeros días fueron de libertad y alegría, pero al llegar la noche sin luna Lily se vio sola en su cama sin poder dormir bien, pues por más que trataba sus sueños eran los mismos, se veía a ella misma debajo del demonio que la violaba con fuerza y pasión gruñendo y derramando su semen en ella hasta el amanecer, esas noches en vela parecían ser más comunes cada día pues unas ojeras aparecían en el rostro de la mujer que aun así seguía con su vida como podía, en muchos momentos del día se hallaba a ella misma en algún rincón masturbándose furiosa tratando de acabar con el ardor de su entrepierna, pero sus dedos no eran suficiente, necesitaba algo más duro y grande, quizá por eso accedió al matrimonio con James Potter, su novio desde el colegio, mago poderoso, un gran amigo y ahora flamante esposo, fue una boda secreta que culminó en la noche de bodas donde el flamante mago terminó casi muerto por lo agresiva y animal que fue su esposa, James a cabo roncando feliz y satisfecho, no así, Lily quien pese a todo se seguía sintiendo insatisfecha, las noches seguían y por más que la pelirroja jalaba a su esposo a la cama no era feliz, aunque fingía y de qué modo pues en casi seis meses sin un orgasmo real nadie se daba cuenta de su desesperación, su cuerpo estaba al borde de estallar y por eso estaba ahí en ese momento, su esposo salió a una misión pacífica en Francia algo referente a reunirse con un hombre que quería formar una alianza con la familia Potter, eso le dio a Lily la oportunidad perfecta para ir al bosque, no era tonta y sabía que en su condición, la discreción no sería lo suyo, los orgasmos que tenía cuando estaba con el demonio eran tan reales sus sueños que con frecuencia despertaba gimiendo, eso sumado a su abstinencia le hacía deducir que de lograr su meta acabaría gritando y era mejor que nadie oyera eso, llegó al bosque y como si supieran que pasaría, los animales se alejaban de ella mientras la luz de la luna llena iluminaba el sitio y Lily se hundía en el oscuro bosque hasta estar frente al enorme demonio atrapado.

- ¿Y puedo saber a qué has venido, Lilian? – Preguntó, fue la pregunta del demonio quien atado con esas cadenas veía a la mujer, lucia algo ansiosa y desprendía un dulce aroma de excitación que no pasó desapercibido por el desarrollado olfato del demonio, eso sumado al camisón que usaba le indicaba que todo parecía haber llegado a donde él estaba esperando.

- Yo... Yo... ¡Yo quiero hacer el amor contigo, quiero que me violes de nuevo, Sparda! - Grito la apenada Lily, jamás creyó que diría algo semejante a algún hombre, mucho menos a un demonio como el que estaba frente a ella que para colmo pareció no estar interesado en su petición.

- Yo paso, eres muy hermosa, pero no tiene caso, no ganamos nada porque no vas y le pides a tu marido que te coja o si no te basta vete a un burdel a trabajar como puta, quizá muchos penes te satisfagan – Dijo, el comentario de Sparda fue cruel, directo y sin respeto alguno por la mujer, quien contrario a ofenderse por sus palabras decidió seguir.

- No lo van a hacer, es tu culpa, lo único que me hace feliz es tu enorme pene, demonio, esa enorme verga de demonio que tienes es lo único que me hace gemir, la quiero, la necesito, Sparda deja de fingir que no te interesó, viólame, te lo suplico, haré lo que sea para volverte a sentir sobre mí – Dijo, y el demonio sonrió, esas eran justo las palabras que había estado esperando oír de la bella pelirroja quien lo miraba con desesperación.

- Bueno gracias por el cumplido, pero no me basta, quiero más de ti, quiero tu cuerpo, quiero poseerte, sentir tu vagina con mi pene, sentir como gimes debajo de mí y sembrar mi semilla en tu vientre, quiero que tengas a mis herederos, dime Lilian Evans... ¿Quieres ser mi mujer, mi amante y sobre todo mi bella esclava sexual para siempre? – Preguntó, se quedó callada, no sabía que decir y dudaba en verdad, pero un sólo vistazo a eso que el demonio tenía para ella si accedía a ser eso la hizo gritarlo a los cuatro vientos "si, haz lo que quieras conmigo, mi amado Sparda".

Ese fue el plan del demonio desde el principio, torturar a Lily con maratónicas sesiones de sexo, sabía más que bien que una pelirroja posee una libido desmesurada que si se alimenta de más se vuelve loca, al punto de que sólo eso que la enloquece logra satisfacer su necesidad y eso era justo lo que él hizo, la volvió adicta a su enorme miembro, con sus planes viento en popa, el demonio decidió que era el momento de ser libre y al fin irse al otro mundo, claro además de estar sobre una bella mujer, el plan era simple tanto que casi parecía un chiste, era verdad que el sello que lo mantenía prisionero no se podía romper a menos que alguien lo liberará por medio de un sacrificio, cosa a la que no se deseaba exponer el zorro no porque ella pudiera morir, sabía que sobreviviría como buena bruja, el asunto es que el trauma podía borrar todo lo que hizo y eso no lo dejaría ocurrir, por eso eligió ese método de liberación mixta, era simple en esencia, su alma se desprendería saliendo de su prisión usando su poder dentro de ella como seguro, era algo que todo demonio podía hacer, pero no lo hacían por una sencilla razón, separar su alma de su poder lo dejaba expuesto a que cualquiera con habilidad como un demonio medio podrían apropiárselo, pero aquí no había ese riesgo pues Lily sería el recipiente del poder que le daría a sus hijos, el demonio se separaba de su poder, todo esto gracias ahora al vínculo que había entre humano y demonio, además de la magia de la mujer que podría ayudar de mucho y Lily veía con ansiedad lo que pasaba ante sus ojos, en una nube roja y luz de luna que dio paso a una figura enorme, estaba flotando gracias a sus alas en su espalda, su figura demoniaca y sus ojos, rojos como la sangre se abrían a la libertad de nuevo.

- ¡Al fin libre! – Gritó con fuerza el demonio, no estaba en su máximo esplendor, pero aun así era imponente, pues era tan grande como un león y su presencia se hacía sentir con sólo verle, Lily estaba quieta en su sitio, muchas veces estuvo ante ese ser dentro, pero ahora se sentía tan diferente, pues ese aroma a animal en celo poblaba la nariz de Lily, su respiración estaba agitada y sus pechos presionaban el camisón dibujando sus pezones duros contra la tela, el demonio respiro el aroma de la excitación de la pelirroja y dejando de lado su libertad momentánea se enfocó en Lily - Bien, Lily, aquí está tu nuevo dueño, ahora porque no nos ponemos cómodos – Dijo, los ojos de Sparda brillaron un segundo para dejar sentir esa onda de poder, fue una onda invisible que golpeó a Lily desgarrando su ropa que caía al suelo, la vergüenza llegó a la mujer que usando sus manos cubrió sus grandes pechos y su entrepierna mojada - No te cubras, Lily, eres mía ahora y debes estar orgullosa de tu cuerpo, que ahora es sólo para mi placer – Dijo, una vez más los ojos de demonio brillaron y todo dio inicio.

Lily pronto comenzó a gemir, como en su mente las manos comenzaban a abrazar su cuerpo, frotaba cada rincón del mismo alzando a Lily en el aire mientras el demonio se divertía.

- Tu piel de verdad es muy suave, me agrada – Mencionó Sparda con esa sonrisa perversa en su rostro mientras Lily gemía, todo ante el tacto de esas manos, se paseaban por su cuerpo acariciando cada rincón, abrazaban sus piernas antes de abrirlas un poco paseándose por la zona ansiada, Lily sólo dejó salir un gemido aún más fuerte cuando el demonio tocó aquel rincón mojado que ansiaba ya sentirse reclamado por su nuevo dueño, las mano del demonio no se dejaban de frotar contra ella llegando hasta sus grandes pechos, Lily sólo podía gemir más y más cuando comenzó a amasarlos, sus manos se enroscaban sobre ellos apretando con fuerza al subir y bajar de arriba a abajo, las puntas presionaban los pezones cada vez más duros mientras los pechos eran estrujados por Sparda.

- Aaaaaahhh no te detengas aaaahhh me encanta – Dijo, fue el gemido y súplica que salió de labios de la pelirroja que con toda la facilidad del mundo fue girada en el aire, ahora estaba colgando de cabeza al suelo sin que las manos del demonio la saltarán, por su espalda, su otra mano bajaba por su suave piel llegando hasta su culo, se deslizó entre las carnosas nalgas pasando sobre ese pequeño agujero posterior que frotaba con total descaro encendido aún más a Lily, sus dedos se colaba entre las piernas de la pelirroja llegando hasta su vagina que también comenzaba a frotar con fuerza bañando sus dedos en ese delicioso líquido vaginal, las mieles de Lily no paraban de salir de su cuerpo ante cada caricia del demonio que sonreía complacido, tantas noches de adiestramiento habían rendido sus frutos al fin - Aaaaaahhh si ahí justo ahí aaaaahhh - Gimió con más fuerza la pelirroja cuando sintió como la punta de sus dedos presionaba los labios de su vagina abriéndole un poco a su ataque, los ojos de la mujer casi se voltearon de placer al sentir como al fin algo entraba en su persona, era suave y duro a la vez, una mezcla extraña, pero igual deliciosa pues sus labios estaban abiertos besando los dedos del demonio quien sólo reía ante los gemidos de la cada vez más pérdida Lily, y eso que sólo estaba jugando con ella.

- Alguien aquí se lo pasa muy bien jejejeje, pero yo también quiero probarte mi mujer – Dijo, un gemido de desagrado salió de los labios de Lily cuando sintió los dedos saliendo de ella, un rastro de jugo vaginal quedo en ellos que el demonio llevó hasta su boca, la chupo con deleite para comprobar lo deliciosos que eran los jugos de su pelirroja, eran muy dulces y sólo ayudaban a aumentar el deseo dentro del demonio que con una sonrisa maliciosa movía de nuevo a Lily en el aire - Bien, veamos a que saben esas grandes tetas que te cargas, Lily - las manos de Sparda tomaron brazos y piernas de Lily exponiendo su sensual cuerpo a su voluntaria, la acercó despacio a él mientras su boca se abría listo para comenzar a engullir los encantos de la mujer.

- ¡Aaaahhhhhh mi amado Sparda! – Exclamó, chillo con deseo Lily cuando lo sintió, esa gran boca se abrió para "morder" su seno derecho, los colmillos del demonio apretaban su carne con fuerza y suavidad mientras la larga y mojada lengua comenzaba a frotar el pecho por todos lados.

La saliva caía por sobre los senos de Lily quien sólo podía apretar sus ojos mientras el placer corrompía su frágil mente, la lengua del demonio se paseaba presionando y lamiendo cada rincón de uno de sus pechos antes de llegar al pezón, estaba duro como una piedrecita y con diversión el demonio lo frotaba con la punta de su lengua, presionó el mismo causando que Lily gimiera con más fuerza y deseo.

- Aaaaaaahhhh siii – Dijo casi suplicante Lily ante las caricias de esa lengua, el demonio apretaba la quijada estrujando el suave pecho que movía de un lado a otro sin dejar de lamer, soltó el pecho para sonreír con malicia saltando al otro, Lily una vez más gemía con deseo pues las caricias estaban siendo repetidas sobre su otro pecho, la lengua de Sparda era hábil como nunca lo sería la de un simple mortal y eso que no era lo único que estaba frotando a Lily, pues con sus manos acariciaba las nalgas de la mujer frotando en medio justo sobre el pequeño ano que tantas veces fue la delicia del demonio, podría probarlo de verdad, Lily dejo salir un fuerte gemido cuando el demonio apretó la boca estirando el pecho de la mujer antes de soltarlo haciendo que rebotara cubierto de saliva y pequeñas marcas de dientes.

- Tus tetas son exquisitas, nuestros hijos mamaran mucha leche de estas grandes tetas, son dignas sólo de una gran mujer, de mi mujer – Dijo, el demonio dejo salir sus carcajadas, todo mientras Lily suplicaba por más, Sparda sólo podía sonreír al ver como todo lo que planeó había llegado al punto que deseaba saliendo justo como deseaba.

- Más, por favor... no te detengas ahora, mi amado Sparda, si lo haces me volveré loca... no pares – Dijo, las palabras de la pelirroja hacían sonreír aún más al demonio que con diversión sacaba su lengua y lamia, empezó en el vientre de Lily lamiendo todo el cuerpo de la mujer, subió despacio por el estómago hasta sus pechos que separó al lamer ese valle entre los dos, Lily sólo gemía sonriendo ante tal caricia, llegó hasta el cuello que recorrió mojándolo con su saliva y así subió hasta la mejilla de Lily, la lamio suavemente en un gesto extrañamente gentil de su parte que fue bien correspondido, Lily como pudo reaccionó girando el rostro para abrir la boca besando la lengua del demonio, su propia lengua salía de su boca frotando a la del demonio que con deseo empujaba la misma dentro de la boca de Lily, presionó mucho hasta colocarla dentro de su boca llegando casi a la garganta causando que ella se ahogara un poco, pero aun así no dejaba de chupar la lengua del demonio que la soltó tras unos segundo.

- Así me gusta, humilde y deseando a tu dueño, aunque... puedes darme algo más dulce que tu saliva, Lily – Dijo, una vez más, los dedos de Sparda se movieron, ahora lanzaban las manos de Lily sobre su cabeza mientras sus piernas eran abiertas y dobladas para que no estorbaran, el demonio se relamió la boca y con una sola lamida recorrió la suave zona.

- Aaaaaaahhhhh mi amor! – Exclamó, Sparda sonrió, al fin después de mucho tiempo podía oír esas palabras en labios de una bella mujer, y para completar su deleite era de labios de una bruja como Lily, siempre deseo a una y ahora claro que no dejaría ir a la que había obtenido.

La lengua del demonio se paseó de abajo a arriba, recorría con fuertes lamidas la zona íntima de Lily quien sólo apretaba las manos sintiendo esas caricias, la lengua del demonio se movía con una habilidad increíble y ahora mismo estaba presionando contra si vagina.

- Si mi amor si, métela dentro, hazme gemir, amor – Dijo, el demonio decidió complacer Lily un poco, empujó su lengua contra esa suave vagina mojada a tope por la excitación de la mujer, un fuerte gemido salió de Lily cuando sintió su vagina abriéndose ante la lengua del demonio, se movía con habilidad frotando de lado a lado mientras la nariz fría y húmeda comenzaba a empujar su clítoris con deseo, el fuerte aroma a hembra en celo entraba a la aguda nariz de Sparda alertándolo, pronto llegaría el momento que tanto había estado esperando desde que fue sellado, la mujer solo seguía dejando salir sus gemidos ante las caricias de ese demonio que no dejaba de recorrer el cuerpo de la pelirroja, la lengua de Sparda entraba en ella con cierta fuerza, lograba sacar esos gemidos fuertes de la mujer mientras sus jugos salían más y más, el demonio se alejó un poco de Lily para poder oler ese fuerte aroma de hembra en celo.

- Se siente bien, Lily, dime anda, ¿dime si te gusta lo que te hace tu amado dueño? – Preguntó con algo de malicia el demonio mientras paseaba de nuevo su lengua sobre la entrada de la pelirroja, Lily solo pudo gemir una vez más con esa caricia agresiva que solo deleitaba más al demonio, se pasaba la lengua sobre la boca degustando el sabor de una verdadera mujer, había disfrutado de ella, pero estando libre se sentía mil veces mejor, el demonio volvió a pasear su lengua sobre el cuerpo de la pelirroja que gemía con deseo y desesperación.

- Aaaaahhhh sii amor, me encanta, no te detengas, por favor aaaahhh – Dijo, eran las suplicas que salían de los labios de Lily al tiempo que Sparda sonreía alzando un poco más a la pelirroja, su lengua larga y mojada se pegó a las duras nalgas de Lily abriéndoles un poco antes de llegar a su pequeño blanco. - ¡Aaaaaahhhh mi culo! - chillo con una sonrisa Lily cuando sintió como la lengua del demonio comenzaba a lamer su entrada posterior. Se frotaba de un lado a otro recolectando el sabor de la mujer antes de presionar contra ella entrando solo un poco, el gemido que salió de sus labios fue aún mayor que los anteriores y sus ojos casi se ponían en blanco, el demonio no era tonto, sabía bien que en el ano de Lily no podría entrar demasiado, no lo había abierto como se debía y de verdad que ansiaba poder estar sobre ella abriendo su culo, pero por el momento tenía que concentrarse en lo que importaba, corromperla por completo.

- ¡Aaaaaahhhhh mi amor! - Gimió una vez más Lily sintiendo como el demonio volvía a su vagina lamiendo con deseo y velocidad la zona antes de clavar de nuevo su lengua en ella, se movía de un lado a otro paseando sobre su zona más privada antes de que con una sonrisa el demonio abriera la boca aún más que antes, fue casi como le diera una "mordida" a Lily pues atrapo entre sus fauces la entrepierna de la mujer clavando su lengua lo más profundo que pudo desatando el clímax en Lily, soltó un fuerte alarido de placer mientras el orgasmo llegaba a ella y sus jugos salían a borbotones de su cuerpo cayendo justo en la boca del demonio que bebía cada gota con sumo placer.

Poco a poco la respiración de Lily se fue tornando normal mientras el demonio la dejaba caer al suelo con calma, después de todo no deseaba que se hiciera daño, era suya antes que nada y nada les pasaba a sus cosas, con diversión, Lily se relamía los labios mirando a la mujer que respiraba un poco agitada en el suelo y tras dejarla descansar lo suficiente decidió volver a tomar el mando.

- Creo que se te olvida quien es tu dueño, ven acá y demuéstrame que sabes cómo complacerme - Dijo, fueron las ordenes de Sparda, que como si fueran mágicas hicieron reaccionar a Lily, la mujer se disculpó por ser un poco egoísta y avanzando por el suelo se movió, gateaba sobre el pasto en dirección del demonio que se quedaba quieto a la espera de que ella hiciera lo acostumbrado, aunque tenía sus dudas en si de verdad lo haría, pero pronto sabría la respuesta a esa duda, despacio Lily acaricio el costado de Sparda antes de gatear debajo de él viendo su blanco, sus mejillas se tiñeron de rojo cuando lo vio. Se trataba del gran miembro del demonio que como era de esperarse estaba colgando en completa erección ante los ojos de Lily.

- Creo que ahora lo veo más grande - Pensó para sí misma Lily antes de acercarse despacio, Sparda dejo salir un suave gemido de sus labios cuando sintió como la mano de Lily comenzaba a acariciar su virilidad con gentileza, esa que solo una amante podría demostrar a su hombre… o demonio en este caso.

- Tu pene es el mejor, mi amor – Susurró Lily antes de acercar su rostro al miembro y depositar ese suave beso en la punta, Sparda dejo salir ahora un gemido un poco más fuerte complacido pues la mujer si haría lo que él estaba esperando, despacio y con calma Lily acariciaba el miembro del demonio desde la punta hasta la base, recorría cada cm con sus manos y sus labios depositando besos casi como si lo que hacía se tratara de alguna clase de ritual sagrado para ella, su lengua recorría el miembro del demonio con deseo sacando esos gruñidos y gemidos suaves a Sparda quien complacido dejaba a su mujer divertirse con su pene.

- Vamos, Lily solo con eso no me voy a correr, comienza a mamar mi pene – Ordenó Sparda a la espera de ver si ella tendría las agallas para hacerlo.

- Si amor, como mandes – Dijo y Sparda solo dejo salir un gemido de gusto, ahora sentía como la punta de su pene era rodeada por los labios de Lily quien con deseo y dedicación comenzaba a tragar su miembro chupando con frenesí el mismo, el demonio no podía estar más feliz, su mujer estaba más que lista para él.

El demonio se dejó consentir por Lily, la pelirroja recorría con sus manos los pesados testículos del demonio mientras su boca luchaba por tragar el enorme miembro del demonio, era de hecho como pensó, incluso más grande que dentro de su mente, y su sabor la estaba enloqueciendo, no pensó que fuera a saber de ese modo, pero ahora que lo sabía, estaba segura de que nunca más un pene podría hacerla olvidar el sabor de un miembro de verdad, sus mejillas se inflaban con fuerza al tragar el pene de Sparda quien para estar más cómodo se echó en el suelo, quedo de lado con su miembro expuesto y la sensual pelirroja desnuda mamando su erección.

- Aaaahhh se nota que naciste para esto, Lily aahhh mamas con tanta fuerza… me pregunto qué pasaría si los la gente te viera mamando el pene de un demonio como yo aahhh – Dijo, la pregunta de Sparda tenía más de un sentido, por un lado estaba jugando con la poca moralidad que le quedaba a Lily, era divertido ver como la olvidaba y por el otro quería saber que pasaría cuando el momento llegara, ellos se fueran, quizá era un demonio, pero eso no implicaba que no le importara lo que a su mujer le pasara, menos cuando su primer hijo estuviera dentro de ella.

- Que vengan de una vez mmmm que me van feliz mmmm porque soy feliz con tu pene mi amor – Dijo, otro punto se anotó a favor del demonio, en menos de una noche había pasado del solo un demonio a ser formalmente su dueño y ahora, para su diversión ella declaraba que lo amaba, eso no podía ser mejor.

- Así es como se habla, Lily, por eso eres mía aaahhh – Dijo, el demonio cerro sus ojos entregándose al placer de Lily, sus manos estaban jugando con sus testículos frotándoles uno contra el otro mientras su boca tragaba por completo el pene del demonio quien respiraba agitado, tanto hacer eso la había vuelto una verdadera experta, las manos de Lily apretaban la base del miembro del demonio mientras su cabeza se movía veloz adelante y atrás, sus labios estaban chupando con fuerza el pene de Lily quien a ojos cerrados sentía como por primera vez en mucho tiempo, sus jugos hervían ansiosos por salir, su pene poco a poco se hinchaba más y más dentro de los labios de Lily quien sabedora de lo que pasaba no dejaba de mamar con frenesí, ansiaba probar la verdadera semilla de su dueño y este solo respiraba agitado un poco más cada segundo - Esto es lo que quieres, ¿verdad, linda?, aquí tienes bébelo todo, este es el semen de tu dueño ¡GRRRRR! – Exclamó, y Sparda dejo salir un fuerte gruñido antes de que estallara, su pene se hincho y de la punta una fuerte descarga de semen salió disparada contra Lily, los ojos de Lily se abrían como platos cuando el semen salía, era mucho por no decir demasiado y comenzaba a ahogarla, poco a poco su garganta comenzó a moverse y el semen empezó a ser bebido.

Es delicioso, el semen de mi dueño es delicioso, ninguno se compara con él... el semen de mi amado es tan abundante, espeso y caliente, es el mejor – Dijo, eran los pensamientos de Lily mientras bebía cada gota del semen de Sparda que no dejaba de salir, fueron disparo tras disparo los que salieron de su miembro y que fueron bebidos por la pelirroja que al final, saco el pene del demonio de sus labios para mostrarle al demonio como bebía su semen y relamía el duro pene.

- Muy bien, Lily, eso es lo que debes hacer, mi semen no se puede desperdiciar, es sagrado para ti ahora, será tu mejor alimento, te hará sana, fuerte y mucho más longeva y joven después de todo no quiero a una puta anciana en mi lecho jajajajaja – Dijo, las carcajadas del demonio fueron crueles, pero no importaban, Lily seguía entre sus piernas lamiendo su pene que como siempre seguía como una roca.

- Amor, estas muy duro… ¿ya es hora? – Preguntó, Lily lanzo una mirada esperanzada a Sparda quien con una sonrisa maliciosa asintió, el momento que los dos habían estado esperando había llegado al fin, era el momento de que consumar el acto, había llegado la hora de que Lily Potter-Evans fuera follada por el gran demonio.

Lily se alejó un poco del demonio, avanzo en cuatro meneando ese redondo culo mientras los ojos del demonio se deleitaban con la visión, de entre las piernas de Lily escurriendo por sus muslos estaban esos jugos vaginales que aumentaban el fuerte aroma a celo de la mujer, no necesitaba sus instintos para saber qué era lo que ella buscaba al moverse de ese modo.

- Ven amor, ya me urge sentirme tuya y solo tuya, por favor…préñame te lo suplico – Dijo, Sparda dejo salir una nueva carcajada de sus labios, esa era la gran Lily Evans, una bruja temida, rebajada solo a una hembra en celo, desesperada por el miembro de un demonio como él, era en verdad muy divertido verla de ese modo, despacio y con su miembro en completa erección, Sparda se acercó a la pelirroja mientras la luna brillaba más sobre ellos antes de llegar a Lily, sus manos estaban alzadas a su espalda completando su imponente figura mientras su lengua lamia una de las nalgas de Lily, la pelirroja dejo salir un gemido de ansiedad de sus labios, despacio lo sintió, las manos del demonio subían a ella, despacio la sujetaba por las caderas mientras todo el peso del demonio pasaba a estar sobre ella, curiosamente no parecía pesar tanto como ella pensaba en un inicio, claro no era como si en ese momento eso fuera a importar mucho, el demonio despacio se colocó sobre la mujer mientras sus caderas se acercaban a Lily apuntando su miembro enorme y demoniaco a su vagina ansiosa que casi parecía abrirse ante el solo roce de la punta de su miembro, un gemido de necesidad salió de los labios de Lily y el demonio susurro antes de iniciar.

- De aquí ya no hay regreso, eres mía para siempre, Lily Evans – Dijo y sin más el demonio empujo con fuerza dentro de ella, Lily solo pudo lanzar un fuerte gemido de dolor y placer, el miembro del demonio era demasiado grande y nunca había sentido algo así en ella, pero poco le importaba al demonio que con fuerza empujaba sus caderas contra ella en un solo empujón que no se detenía, los ojos de Lily estaban abiertos como platos y de su boca la saliva escurría mientras trataba de jalar aire dejando salir esos fuertes gemidos de dicha, finalmente estaba sintiendo el verdadero pene de Sparda dentro de ella, el demonio no se detenía, con un solo golpe, con fuerza y dominio empujo sus caderas contra la pelirroja entrando aún más en ella disfrutando por primera vez de la verdadera sensación de su cuerpo - Aaaaahh por todo el inframundo, eres mucho más apretada que antes, me encanta – Bramo Sparda con una sonrisa de placer puro en su rostro mientras lanzaba sus caderas al frente propinando otro fuerte golpe a la pelirroja que solo pudo gemir de nuevo.

Lily sólo abrió más sus labios dejando salir un nuevo gemido, las caderas del demonio sobre ella estaban comenzando a moverse con fuerza abriendo su vagina, el enorme pene de Sparda estaba entrando en ella con fuerza distendiendo sus paredes mientras ella apretaba la mano en el suelo, era algo que nunca antes pensó que se sentiría de ese modo, si no era virgen ya pues su noche de boda con su esposo ya había pasado, pero eso no tenía punto de comparación con lo que sentía ahora mismo.

- Aaaaaahhh amor, no te detengas métemelo todo aaaahhh – Dijo, el demonio sonrió al oír esa súplica de Lily empujando con más fuerza, gruño como todo un animal cuando soltó el nuevo golpe, los grande pechos de Lily se balanceaban libres en el aire, cada golpe de Sparda sacudía todo el cuerpo de la pelirroja quien sólo podía gemir más y más, despacio Sparda comenzaba a mover a más fuerte sobre ella lanzando su miembro dentro de Lily, lanzaba sus caderas contra ella con fuerza sacudiendo a la mujer con deseo mientras sus mano se aferraban a las caderas de la pelirroja para que no fuera a escapar.

- Aaaaaaaahhh más, es enorme aaaahhh tu verga es enorme amor aaaahhh me fascina aaahh – Dijo, en ese punto la misma Lily lanzó sus caderas contra el demonio, Sparda sonreía triunfal mientras las paredes de la vagina de Lily apretaban su miembro ansiando más de él, y se lo daría sin restricción, el demonio comenzaba a moverse ahora con más fuerza, sus caderas golpeaban el duro trasero de Lily quien sólo podía gemir suplicando más del demonio quien no dejaba de moverse sobre ella.

- Aaaaaahhha sí, si aaaahhh más más amor, no pares aaaaahhhh – Dijo, Lily gemía desesperada, el grueso miembro de Sparda estaba abriendo por completo su vagina con cada golpe de sus caderas, incluso el demonio comenzaba a jadear presa del placer que estaba sintiendo, la vagina de Lily apretaba de tal modo su miembro que era difícil salir al menos un poco para volver a entrar en ella, su pene salía de ella sacando un suspiro de Lily antes de entrar con fuerza arrancando un gemido de la bruja quien lanzaba sus caderas contra el demonio, las mano de Sparda tenían firme a Lily para que no escapara mientras él empujaba con más fuerza cada vez, el interior de la pelirroja estaba por completo lleno de él y cada golpe metía más de su virilidad en la hembra humana, Sparda había tenido muchas amantes claro, pero ninguna llegaba a los talones de Lily, sus grandes pechos se agitaban por todos lados con cada embestida del demonio que gruñía feroz y sediento de más placer, Lily por su parte sentía su vagina repleta de ese pene demoníaco que ahora comenzaba presionar su útero con la punta.- Aaaaahhhhaa amor, mi útero aaaahhh vas a violar mi matriz aaaahhh - fue todo lo que salió de los labios de Lily mientras el demonio se inclinaba sobre ella, todo su peso estaba sobre Lily quien de nuevo no podía creer que soportará a tal amante sobre ella, era tan fuerte y grande, que la hacía sentir pequeña y desvalida ante el gran demonio que la usaba a su antojo.

- ¡Claro, Lily, aquí es donde plantare mi semilla, de ahora en adelante tu útero es sólo para mí! – Exclamó, con un fuerte golpe Sparda la penetró, Lily abrió sus ojos enormes mientras un fuerte orgasmo la golpeaba, sus jugos se derramaban sobre ese grueso miembro que no se detenía, estaba en pleno clímax y Sparda seguía empujando contra ella, su miembro estaba por completo dentro de la pelirroja y ahora mismo estaba entrando en su vientre, llegaba mucho más adentro que en sus otros encuentros, el rostro de Lily era un poema a la excitación, sólo podía gemir mientras el demonio sobre ella seguía moviéndose con fuerza, apareándose con su nueva hembra quien sólo podía gemir y recibir su miembro, Sparda no era gentil, todo lo contrario, sus caderas no se detenían y empujaba con toda su fuerza sacudiendo a Lily quien al fin sentía el cansancio del orgasmo llegar, su vista se nublaba poco a poco y su vientre hervía en deseos de recibir su premio a su devoción.

- Ya viene, Lily, aquí viene... tómalo todo, de ahora en adelante eres mía y sólo mía, serás mi juguete para siempre, Lily... AAAAARRRGHHHHHHH – Gimió Sparda como un verdadero demonio y se dejó ir, los ojos de Lily se abrían de nuevo mostrando esa sonrisa orgásmica en su rostro, pues el pene del demonio había comenzado a inyectar su caliente semen dentro de su vientre, era un caudal sin fin de semen que saturaba a la pelirroja quien sólo podía gemir como una loca pues el semen de Sparda le causaba un nuevo orgasmo

- Aaahhhh si amor más, dame más aaahhhg me corro, me corro, amor... AAAAAAHHHHH – Exclamó, al fin después de meses de resistir como pudo, el placer fue más que Lily quien se desplomaba al suelo con sus caderas en todo lo alto, ella sonreía pérdida en la lujuria y el orgasmo mientras el demonio sobre ella seguía inundando su vagina con su fuerte semen.

- Esta noche, Lily... mmmm esta noche hemos encargado a nuestros herederos, mmmm, aunque no porque estés preñada dejaré de usarte, Lily aaahhhh – Dijo Sparda, sonreía mientras seguía vaciando su semen en ella, conocía los periodos de la pelirroja y estaba seguro de que después de ese día ella estaría embarazada, todos sus planes avanzaban justo como lo deseaba, pero... en el mundo no sólo él tenía su agenda como pronto se lo demostraría un señor oscuro poderoso y de ojos rojos.


Nota: Como siempre, iré subiendo imágenes que uso como inspiración, también tratare de colocar de links de canciones de openings, endings y ambientación que he puesto lo subiré con el tiempo, espero disfruten de la historia.

LeNashSkoll