Capítulo 2: Una fiesta, una cantante, unos recuerdos compartidos

Una noche de alegría se vivía en la pensión EN, pues cómo no si en unas pocas horas habría que recibir con los brazos abiertos un nuevo año que se venía lleno de nuevas sorpresas y aventuras. Todo era perfecto, una pensión perfectamente adornada con serpentinas, globos, uno que otro adorno japonés y chinos porqué no, cortesía, obviamente de los Tao para no quedar fuera de lugar en esa hermosa decoración, sin mencionar la exquisita comida que Ryu y Tamao habían preparado para ese día especial.

¿Especial? Se preguntarán, pues claro, recibían un nuevo año lleno de sorpresas, pero, eso no era lo único. Este era un día especial porque Anna por fin iba a dejar su orgullo de lado aunque sea por unos minutos. Por lo que además de la hermosa decoración y la comida de la fiesta, otra escena se sucedía en el pasillo de la casa, eran Tamao y Anna, estando esta última con un hermoso vestido y un leve sonrojo en sus mejillas.

- Tamao: no se preocupe Señorita Anna, estoy muy orgullosa de uds –dijo con una enorgullecida sonrisa en un rostro-

- Anna: Tamao, emm,,, etto –sus mejillas se encendieron aun más, pero ante la mirada dudosa de la peli rosa, se dio vuelta para continuar- Gra-gracias! Estoy muy contenta de que seas mi mejor amiga –y se fue para el comedor, dejando a una sonrojada y sorprendida Tamao-

- Tamao: uds también es mi mejor amiga señorita –dijo casi en un susurro para ella-

En la sala todos estaban disfrutando de la comida, las peleas, los malos chistes de Chocolov y claro de la compañía del otro. Todos salvo Yoh, el cual se lo veía bastante preocupado por su querida Annita.

- Manta: ¿Qué pasa Yoh? –preguntó preocupado-

- Yoh: Eh!? –saliendo de sus pensamientos- pues, no la viste rara a Anna estos días, osea, no habla nada conmigo, se encierra en su cuarto y siempre corre sus ojos cuando la miro, la verdad no sé que puede estar mal, o si estará enojada, pero de qué

- Manta: la verdad no sé amigo, es verdad que está bastante rara pero no se me ocurre qué puede ser –poniendo su mano en la barbilla en señal de pensar, en eso las luces de bajaron y Tamao apareció en el escenario del karaoke que habían armado para ese día-

- Tamao: Hola a todos, emm,, pues,, la señorita Anna tiene un regalo de año nuevo para todos, en especial para ud Joven Yoh –dijo con una sonrisa, a un sorprendido y levemente sonrojado shaman castaño- Con uds, la señorita Anna –dijo dando la señal para que la rubia subiera y ella bajó-

- Anna: pues…. –mirando a todos sus sorprendidos invitados, lo cual hizo que se sonrojara aun más- v-voy a cantar una canción y es para vos Yoh –desviando levemente su mirada y mirando a Tamao para que ponga la canción-

Y aprendí a quitarle tiempo a los segundos
tu me hiciste ver el cielo aun más profundo
junto a ti creo que aumente más de 3 kilos
con tus tantos dulces besos repartidos
desarrollaste mi sentido del olfato
y fue por ti que aprendí a querer a los gatos
despegaste del cemento mis zapatos
para escapar los 2 volando un rato

Yoh no daba crédito a lo que escuchaba, sus mejilla se encendieron por la muy directa convención de su amada prometida, estaba feliz pero, ¿desde cuándo a Anna le gusta ese tipo de canciones? Igual no era tiempo de pensar en eso. "Annita" salió de un susurro de sus labios

Pero olvidaste una final instrucción
porque aun no sé cómo vivir sin tu amor

En ese momento recordó la pelea con Hao, como había muerto en los brazos fríos y descorazonados de su hermano y como ella lo arropó, y sufrió por su "muerte". Sí él estaba muerto, pero eso no evitó que Manta le contara como su rubia lo tuvo en sus brazos y añoró esos instantes donde él ya no estaba con ella, con ellos. En ese momento unas pequeñas lágrimas salieron de sus ojos.

Y descubrí lo que significa una rosa
me enseñaste a decir mentiras piadosas
para poder verte a horas no adecuadas
y a reemplazar palabras por miradas

En ese momento Yoh recordó un, valga la redundancia, hermosa recuerdo:

Flashback

Era una hermosa mañana en la Montaña Osore, donde un castaño de unos 10 años estaba haciendo los aburridos (según él) entrenamientos que su abuelo le había ordenada para ese día.

- Yoh: ¡Qué aburrimiento! –largó en un suspiro vago- y si voy a verla a Annita –acotó con una enorme sonrisa, entonces se levantó se fijo si su abuelo no lo veía y se fue a ver a la Itako-

En otro lugar de la montaña la rubia recibía de su sensei las últimas indicaciones para terminar con éxito su entrenamiento del día.

- Kin: sòlo debes meditar una media hora más y podrás irte, le dije a Tamao que nos prepare un rico chocolate para las tres.

- Anna: ¿Tamao también? –preguntó sorprendida, pues desde que ella había llegado a su vida ella la miraba con una lejana expresión, como miedo, aunque todos le digan que ella siempre era así, igual la ponía triste-

- Kino: ¡Claro Anna! Pero primero termina de entrenar, nos vemos, voy a ir a hacer algunas cosas –y se retiró-

- Anna: bueno ahora a entrenar –se dijo mientras se sentaba en el piso y cerraba los ojos, pero es ese momento la cara de Yoh estaba a pocos milímetros de la suya provocando un notorio sonrojo en ella. Luego de unos minutos se escuchó una bofetada-

- Yoh: ¿Por qué me pegaste Annita? –preguntó mientras se sobaba la mejilla roja-

- Anna: porque te lo merecías por asustarme. Eres una molestia –dijo sin más- Ahora, ¡ándate!

- Yoh: pero Annita, vine a invitarte a pasear conmigo –dijo con una sonrisa-

- Anna: ¡No! –dijo sin titubear-

- Yoh: pero, ¿por qué? –preguntó con un puchero-

- Anna: debo terminar mi entrenamiento Yoh –respondió un tanto más calmada, pero antes de sentarse de nuevo para entrenar algo la dejó en shok, Yoh la había agarrado de la mano y se la llevó a afuera del templo- ¿qué haces?

- Yoh: vamos a pasear Annita –dijo con su típica sonrisa-

- Anna: pe-pero nuestro entrenamiento –dijo un tanto preocupada- esta no es una hora adecuada, tenemos obligaciones –terminó tratando de soltarse, pero el castaño la retuvo más-

- Yoh: no te preocupes, mis abuelos tardan en volver cuando hacen sus cosas, nos quedamos un ratito mirando el cielo y nos volvemos

- Anna: ¿y si sospechan y nos preguntan? -preguntó de nuevo-

- Yoh: les decimos una mentirita piadosa –y sonrió con dulzura- mi mamá me dijo que no le hacen mal a nadie –y se la llevó a un campo muy lindo y la sentó en el pasto- Ya vuelvo –salió corriendo, pero en un suspiro ya estaba de vuelta- Toma –dijo mientras le extendía su mano con un pequeño presente para ella… una hermosa rosa-

- Anna: Yoh –pronunció con incredulidad- es hermosa –acotó con una pequeña sonrisa, la primera que le mostró a su pequeño prometido-

- Yoh:¡ Justo como vos! –dijo con inocencia y la itako no pudo evitar ponerse como un tomatito- ¿sabes? –y se arrodilló frente a ella- es la primera vez que me sonríes –dijo con una sonrisa, provocando que la rubia este cada vez más roja- te ves linda –terminó con un leve sonrojo y así se acomodó para ver su amado cielo-

Fue la mejor tarde que pudieron tener y todo por una travesura de Yoh… como siempre

Fin del Flashback

Mientras Anna seguía con la canción Yoh volvía de ese hermoso recuerdo y estaba seguro que Anna había recordado lo mismo, así que sonrió mientras terminaba de escuchar esa bella canción.

Y fue por ti que escribí mas de 100 canciones
y hasta perdone tus equivocaciones
y conocí mas de mil formas de besar
y fue por ti que descubrí lo que es amar
lo que es amar...
lo que es amar...

Todo en esa canción era cierto, que asustaba, es como si hubiese sido escrita para su vida, y la de ninguna otra.

Cuando terminó de cantar, Anna miró al público y todos aplaudieron con gran alegría y orgullo por la Itako que pudo romper esa barrera para cantarles esa canción y, antes de bajar, observó a Yoh que aplaudía con lágrimas en los ojos y una sonrisa que sólo aparecía para ella. Luego de que se vayan todos ellos dos se debían una profunda charla donde de seguro mostrarían su amor en el estado más puro.

Continuará...