warnings: no es shônen, sólo slashable :) Tenemos a un Draco Malfoy y a un Harry Potter OoC (oh, que sorpresa LOL), algo de violencia verbal y bastantes malas palabras, pero además de eso nada de qué preocuparse~

Bad Blood II

Desde hacía unas semanas Malfoy lo había estado jodiendo más que de costumbre.

Hubiera terminado golpeándolo hasta dejarlo moribundo si Hermione no le hubiera dicho una frase que lo hizo sonreír todo el día (lo que era mucho decir, si tomamos en cuenta la mierda que tenía por vida generalmente): Perdona a tus enemigos: no hay nada que les enfurezca más. Si bien la castaña había dicho la frase de pasada, fue Ron quien propuso aplicársela a Malfoy y a él le pareció excelente idea, a pesar de los intentos de Hermione de que lo olvidaran por estar convencida de lo contrario.

Cabe decir que nunca había escuchado hablar de Oscar Wilde -el tío que había dicho esa frase- pero si pensaba así, había dos cosas que daba por sentadas: una, que si el tal Wilde alguna vez hubiera ido a Hogwarts hubiera ido derecho a Slytherin y dos, que su vida era igual de fastidiosa que la suya para inventarse frases como esa. Así que decidió escuchar su lado Slytherin por primera vez en mucho tiempo y aplicar esa frase a su vida. No, no perdonaría a Malfoy (ese cabrón no se lo merecía) sino que cambiaría la parte de perdonar por otra igualmente efectiva: ignorar. Sí, lo ignoraría olímpicamente siempre que se metiera con él y con algo de suerte se cansaría y lo dejaría en paz por el resto de año.

Al principio simplemente lo había ignorado cuando lo insultaba en los pasillos o en las clases que tenían juntos (y riéndose con Ron y Hermione después de la cara que ponía el hurón), pero entonces su primera gran oportunidad llegó en Pociones. Ese imbécil de Snape les había puesto a hacer el Filtro de la Muerte ¡cuando era tema de séptimo! Por supuesto que Hermione había estado encantada de demostrarle al mundo (otra vez) que ella podía hacer la poción, pero a decir verdad la suya tampoco iba tan mal. Claro, hasta que a Malfoy le había dado uno de sus ataques jodamos a Potter y había echado unas cuantas raíces de más, haciendo que su poción explotara y destruyera la mitad del aula. Apenas había tenido tiempo de tirarse al piso y cuando se levantó después de que cayeran las últimas rocas del techo, se encontró cara a cara con Snape (urgh), cubierto de polvo de pies a cabeza y más furioso de lo que lo había visto jamás. Lo cual era entendible, porque había habido calderos y pupitres derretidos, pero nadie había volado el aula, ni siquiera Neville. Le había quitado cincuenta puntos a Gryffindor, el muy bastardo, y había gritado y gritado que era un estúpido, que en la pizarra estaba anotado CLARAMENTE y SUBRAYADO que NO se le debía poner MÁS raíces que las que se pedían en las instrucciones y cosas por el estilo.

Cuando estaba en el suelo protegiéndose de los escombros que caían del techo, había decidido que aplicaría la frase con Snape también si quería vivir para contarlo. Además, si no lo hacía, terminaría gritándole a ese grasiento que Malfoy había saboteado su poción y entonces Malfoy intervendría y no le quedaría otra opción más que golpearlo para que se callara de una buena vez.

Así que había dejado que Snape gritara todo lo que quisiera mientras pensaba en unicornios y hadas y en Malfoy con el brazo roto y en cualquier cosa que le ayudara a ignorar lo que sucedía a su alrededor. Después de unos diez minutos, Snape pareció darse cuenta que no le estaba poniendo atención, así que el muy cretino le había quitado otros veinte puntos y lo había castigado todo el mes. Ahí fue cuando tuvo que esforzarse enserio para no abrir la boca y arruinar todo, aunque terminara cortándose la lengua con los dientes en su afán por no contestar.

No hubo más incidentes como esos hasta dos días después, cuando Malfoy se le había acercado a la hora de la comida y había empezado a meterse con Sirius. Joder, todavía no superaba que estuviera… que no estuviera, y ese cabrón se atrevía a insultarlo. Tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para no tirarle los dientes enfrente de los profesores. Y para no perder los estribos, dejó su comida y salió casi corriendo del Gran Comedor sin girarse ni cuando escuchó carcajadas a su espalda, so pena de ser expulsado.

Las cosas eran más difíciles de lo que había pensado, si señor. Era un Gryffindor, por todos los cielos, el auto-control no estaba entre sus virtudes. Y por esa misma razón decidió (a pesar del dolor en su alma y las amenazas de sus compañeros) no jugar en el siguiente partido. Dura decisión, pero si no lo hacía estaba seguro de que tiraría a Malfoy de la escoba sin siquiera tratar de que pareciera un accidente. Su consuelo era el pensar que todavía quedaban muchos partidos por delante y que Ginny no era mala buscadora.

Después de eso las cosas se habían calmado por un tiempo y casi llegó a pensar que Malfoy había entendido el punto por primera vez en su vida y lo había dejado en paz. Eso hasta que, el sábado, notó que alguien lo estaba siguiendo. Se escabulló a los baños y se encerró en uno de los retretes, sacando el Mapa del Merodeador del bolsillo (últimamente siempre lo traía para evitar encontrarse con Malfoy si podía), dijo 'Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas' y si, ajá… vaya sorpresa, era Malfoy. Enserio, ¿no tenía nada más interesante que hacer que seguirlo? No sé, estar con Crabbe y Goyle hablando sobre bananas o con Pansy haciendo… cosas que prefería no saber. Algo, joder, lo que sea en lo que no estuviera involucrado. Resignado, salió del baño y junto con Ron y Hermione, bajaron a las cocinas por algunos postres. Dobby les había dado la mitad de la comida existente en la alacena (nada chica, por cierto) y después habían regresado a la Torre. Y Malfoy todavía lo estaba siguiendo.

Decidido a terminar con esto de una vez por todas, dejó a Ron y a Hermione en el retrato (después de hacerles prometer que le guardarían su parte de la comida intacta) y sin ir a ningún lugar en especial, comenzó a caminar por los corredores. Cinco minutos exactos después, se detuvo y, escondiéndose tras una columna, sacó su capa de invisibilidad de debajo de la túnica con toda la discreción de la que fue capaz, se la puso y se giró hacia donde sabía estaba Malfoy. Casi suelta una carcajada al ver la cara de sorpresa que había puesto el muy imbécil cuando lo vio desaparecer así como así. Por un segundo pareció que iba a seguirlo, pero pareció pensárselo mejor y comenzó a girarse, probablemente para marcharse, pero ni de broma lo iba a dejar irse tan campante cuando lo había estado siguiendo toda la tarde. Así que con toda la agilidad que dan cinco años de escabullirse de Filch por las noches, se puso detrás de él y se quitó la capucha de la capa, justo como en Tercero.

El muy cobarde dio un salto atrás dando un grito de nena y se llevó la mano al pecho mientras jadeaba trabajosamente. Toma esa, hurón.

"¿Qué demonios te pasa, Potter?" Le espetó tratando de hacer como si no le hubiera dado el susto de su vida, pero sus dedos temblorosos lo delataban y también el hecho de que todavía respiraba como si acabara de jugar un partido de Quidditch especialmente salvaje.

"¿A mí? ¡Tú eres el que lleva siguiéndome toda la tarde! ¿Qué quieres, Malfoy?" Le devolvió la pregunta, tratando de aparentar que no se estaba muriendo de la risa por dentro y poniendo el mejor tono de indiferencia de su repertorio. Esta era la prueba final. Si lograba salir de esta sin golpear a Malfoy, besaría a Hermione por el consejo.

"¿Que quiero? ¡Preguntarte que demonios te pasa! ¿Quién te crees que eres para ignorarme? ¡Me importa una mierda que seas el 'Niño de Oro' o el preferido de Dumbledore! Nadie -y escúchalo bien- nadie me ignora, Potter"

Oh, Dios. ¿En serio el hurón había dicho esa estupidez? Siempre había pensado que Malfoy era un niñato mimado, pero esto sobrepasaba sus estándares con creces. ¿De verdad no tenía nada mejor que hacer?

Sin embargo, una vez recuperado de la incredulidad que le causaba la tan estúpida razón de Malfoy, se dio cuenta de que la frase había dado resultado. Nada de peleas, nada de insultos, lo que más le jodía a la serpiente era que lo ignoraran. Bendito Oscar Wilde.

"¿Sacrificaste toda la tarde de tu sábado para esto? Me siento halagado, Malfoy. Nadie pensaría que te intereso tanto." Dijo al fin con una sonrisa en el rostro, sintiéndose satisfecho consigo mismo.

Malfoy puso una mueca asqueada y se cruzó de brazos.

"No te emociones, Potter, hago esto por mi reputación. ¡No pienso permitir que piensen que soy un estúpido! Así que o me dices qué demonios te pasa o te maldigo aquí mismo."

"Me gustaría verte intentándolo" Lo retó arqueando la ceja al mejor estilo Malfoy y mirándolo expectante.

Se desafiaron con la mirada hasta que, al final, el rubio terminó desviándola con un bufido hastiado.

"No tengo tiempo para esto, Potter."

"¿Pero sí para seguirme?" Lo interrumpió ensanchado su sonrisa. Malfoy continuó como si nunca hubiera abierto la boca.

"Simplemente vuelve a ser el mismo idiota de siempre y ahórrame tener que hablar contigo como si fueras la gran cosa." Terminó poniendo los ojos en blanco.

Joder, Malfoy era un imbécil engreído. Si no quería gastar su tiempo con él, ¡pues que lo dejara en paz! Los dos vivirían mucho mejor y él no tendría que estar soportando esta absurda plática.

"¿Y eso me importa porque…?" Le preguntó haciendo círculos en el aire con las manos para que le diera una respuesta y arqueó las cejas, mirándolo fijamente con la boca entreabierta en una muda 'o'.

"Mira, Potter, no pienso siquiera contestar eso. Es más, no pienso quedarme aquí y respirar el mismo aire que tú por un minuto más, así que me largo. Más te vale que hagas caso a mis advertencias, si no quieres arrepentirte" Contestó Malfoy y se dio la vuelta para marcharse.

"Nos vemos en Pociones, Malfoy." Le dijo al rubio, sintiéndose más feliz de lo que recordaba haber estado en mucho tiempo y soltando sin poder evitarlo una carcajada.

"Vete a la mierda." Le contestó sin detenerse o voltearlo a ver y enseñándole el dedo corazón por encima del hombro.

De ahora en adelante lo ignoraría siempre. Decidido.

owari

notes: he aquí el POV de Harry. Para que vean que no era madurez, si no todo lo contrario LOL.