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Una noche en la ciudad
La suave briza acariciaba mi cara, mientras mis lagrimas cruzaban mi cara, pase la noche en esé triste lugar, el lugar donde conocí a kouta, dónde enterre a mi hermoso cachorro..
-Lucy, ¿eres realmente tú?-escuché una voz firme, malevola y a la vez tan dulce a mis espaldas, al voltear a verla, una joven muchacha de tal vez 12 años de edad, su cuerpo demostraba madurez, estaba desarrollada, si bien su voz parecia la de una adulta habia algo en sus ojos que demostraba que aún era una cria, unos cuernos la identificaban como diclonius, le pregunte aturdida:
-¿quien eres niña?acaso nos conosemos?-la chica puso un dedo en su perilla y rió un poco me dijo en tono dulce y sereno:
-tal vez tú no me recuerdes, yo estuve contigo los primeros días de tu cautiverio...- mis ojos se agrandaron "no, no puede ser ella, ví cómo la mataban, es imposible" la niña me miro a los ojos riendose me dijo:
-No me mataron Lucy, yo iba un paso adelante, ¿acaso tú intentaras matarme tambien?- yo negué con la cabeza, la recuerdó bien, ella fué buena con migo y no planeaba matarla, inclusibe con esa mirada malevola, no podia matar a alguien que es como una pequeña hermana para mi, por alguna razon no recordaba su nombre, ella sonrió:
-¿acaso no recuerdas mi nombre Lucy?, te lo recordare, mi nombre es Joy, más bien era Joy, quiero que me llames Pain, no más Joy, es ridiculo qué me llames así, sabes que no tengo una pizca de alegria desde que papá murió- Yo estaba confusa, no recordaba muy bien quien era, solo recordaba que fué buena con migo, que era casí una hermana para mi y que ví cómo la mataban, ella me dedico una sonrisa y extendio su brazo me dijo en un tono dulce:
-dimé Lucy, ¿te apetece venir a mi casa?, ¿o prefieres dormir aquí?- "¿de donde consiguio una casa?", parecia no importarle lo qué pensara porque no respondio solo me dedico una linda y dulce sonrisita...
Al entrar a la casa de Pain, quede sorprendida de lo limpia y resplandeciente que era, me condujo a una habitacion amplia con una cama acolchada, habia una computadora, un velador y un hermoso candelabro, arriba de la cama reposaba un peluche con forma de oso gris, Pain me pregunto con toda amabilidad:
-¿quieres algo de comer o de beber?, pareces exausta- asentí le dije que queria arroz con té, luego de comer, trajo sumén, era la primera vez que comiamos sumén, "las dos comimos hasta estallar", estaba feliz de haber encontrado a alguien que era realmente una "mano amiga", sin embargo extrañaba a Kouta, en un momento determinado le pregunte a Pain como habia conseguido la casa, ella sonrió y dijo:
-la casa era de Kurama, de papá...- una lagrima cruzo su cara, prosiguió -tú sabes el destino que corrió, todo por mi hermanita menor...todo por Mariko...-al oír ese nombre una imagen de la demoniaca pequeña vino a mi mente, mis ojos se agrandaron:
-¿Kurama era tu padre?, él nunca dijo que tuviera otra hija- Pain fruncio el seño y respondio entre dientes:
-si, nunca fuí su hija, el nunca me quiso, el bastardo, pero su muerte me beneficio, todas sus pertenencias son mias ahora...- una sonrisa malevola cruzo su cara, yo le dije bastante sorprendida:
-un pensamiento bastante crudo para una niña de tu edad- ella sonrio otra vez:
-si...espero no te moleste-, negué, sabia lo duro que era que nadie te quisiera así que no me sorprendio mucho que tuviera sed de venganza, me levante, agradeci por la comida y fuí directamente a la cama a dormir
-Kouta...Kouta...- balbuceaba entre una pesadilla, soñe en oscuridad, ojos miraban, urgaban en mi mente, yo solo queria verle, caras familiares aparecieron, Mariko, Kurama, esos niños idiotas que mataron a mi cachorro...Yuka, la gente que me habia dañado, al rato de balbucear y lloriquiar me desperte con un fuerte dolor de cabeza y descubri que, con uno de mis vectores, habia tirado el candelabro al suelo y decapitado al oso gris, por suerte Pain comprendio y no me regaño...
N/A: este capitulo esta bastante mas elaborado que el primero, espero lo disfruten!
