Je jeje, este capitulo es corto, se me ocurrió de momento así que… disfrútenlo.

La ayuda de una tercera persona

"Cuidado piso mojado" decía un letrero. Mientras tanto al otro extremo del pasillo se miraba una gran nube de polvo que se aproximaba hacia el letrero, haciendo un acercamiento, se miraba como Allen corría a toda velocidad con Lenalee en sus brazos.

. ¡Allen cuidado! – Grito la chica al visualizar el letrero – ¡Para!

Pero lamentablemente este no pudo detenerse a tiempo. Lo que sucedió luego fue que: al poner un pie sobre el piso mojado Allen se deslizo y cayó de espalda, haciendo que se deslizara aun más rápido por el piso mojado, el cual no era precisamente de corta distancia. Lenalee solo se sujeto más fuerte del cuello de Allen, hasta que chocaron contra una pared, el impacto fue algo fuerte que se pudo oír un crujido y la pared se movió un poco, los ojos de nuestros queridos protagonistas daban vuelta en espiral.

- Hay… - se quejaba Allen en voz baja.

- Allen-Kun, ¿Te encuentras bien?

- Creo que me fracture el coxis – dice adolorido – ¿Y tú?

- Estoy bien, solo un poco mareada. – Respondió Lenalee incorporándose del pecho de Allen para poder verlo a la cara - ¿Cómo esta tu coxis?

- Un poco quebradito – responde poniendo carita de niño chiquito con lagrimas en los ojos.

- Bueno al menos escapamos del fantasma. – Dice Lenalee para animarlo.

- Tienes razón – a ambos se les pone la cara de color azul al recordar tan aterradora escena.

- No creen que ya están grandes para creer en fantasmas – ambos alzan la vista para encontrarse a Lavi apoyado en el marco de la puerta de una de las habitaciones del pasillo.

- ¡Tu no sabes lo que vivimos!

- Tranquilo Allen, yo se que eres el menor pero hay una edad para todo. – se ríe. Allen lo ve con cara de "te voy a matar" causando que este ria mas.

- ¿Qué haces aquí Lavi? – pregunto Lenalee para tranquilizar el ambiente.

- Bueno al parecer algo choco con la pared de mi habitación – dijo con sarcasmo - ¿Cómo es que terminaron así? – pregunto al mismo tiempo que los señalaba.

Lenalee y Allen solo se miraron, sus mejillas se sonrojaron al darse cuenta que en la posición en la que se encontraban era un poco perturbadora para quien los viera sobretodo porque ella estaba arriba. De un movimiento rápido se sentaron en el suelo aun sonrojados.

- Allen – lo llamo Lavi.

- ¿Si?

- Yo no me preocupara por el fantasma más bien me preocuparía por Komui.

- ¿Y porque por mi hermano?

- Bueno… - puso cara de pícaro - ¿Por qué creen? – Esto hizo que se pusieran aun mas rojos – ¿Lenalee crees que a Komui se le haga fácil decirle cuñado a Allen?

Solo vemos volar a Lavi por los aires y a Allen con una vena saltándole en la sien y con el puño alzado en el lugar donde se encontraba Lavi hace unos pocos segundos. – Tonto Lavi – susurro para si.

- Allen por lo visto ya te encuentras bien – dice Lenalee con una pequeña sonrisa.

- Si – pero al ponerse recto algo crujió. Haciendo que a Lenalee le resbalara una gota por la cabeza.

En otra escena vemos a nuestros protagonistas caminando hacia la habitación de Lenalee, la lluvia se había calmado. – Ya llegamos – dice Lenalee al estar frente a la puerta de su habitación – gracias por acompañarme.

- No fue nada, que pases buenas noches. – Allen siguió caminado.

- Allen-Kun espera.

- ¿Si?

- ¿Podrías…? - bajo la mirada - ¿Podrías pasar la noche conmigo? – dijo en un susurro.

Allen se sorprendió y empezó a reírse nerviosamente. – Si – pensó pero de su boca salio otra respuesta – No creo que sea conveniente, ya sabes si Komui se entera me matara – sigue riendo nerviosamente.

- Tienes razón que tonta fui… buenas noches – en un cerrar y abrir de ojos ya había entrado a su habitación.

- Lenalee…

Nuestro querido Allen siguió su camino. – ¿Debí haber dicho que si? ¿Por que no dije si? Que tonto eres ¿Por qué este sentimiento me hace hacer cosas que no quiero era mas fácil cuando no la quería de esta forma…? – Paro en seco, sacudió su cabeza para alejar sus pensamientos – será mejor que vaya a la cama – pensó. Miro el pasillo el cual estaba muy oscuro, le dio un tic en el ojo y su cara se puso azul. Apretó sus puños y a regañadientes siguió caminando.

Luego de un largo camino por fin llego a su habitación, abrió la puerta y la cerro de un solo golpe, suspiro aliviado. Se acostó en la cama mirando al techo, la mini aventura que había tenido le había quitado el sueño, no pensaba nada simplemente miraba.

- Allen Walker – oyó, frunció el ceño, paso un momento y no volvió a oír nada. Ignoro lo ocurrido y cerro los ojos para tratar de dormir.

Unas manos lo tomaron por los hombros - ¿Quieres ser mi hijo? Prometo amarte por toda la eternidad – dijo una voz. Allen abrió de golpe los ojos, quedo paralizado y el color se esfumo de su cuerpo dejándolo mas blanco que un papel al ver a alguien lo sujetaba. - ¿Allen? – pregunto la otra persona, espero un momento pero el peliblanco no reaccionaba parecía una estatua, comenzó a sacudirlo pero nada, alzo la mano y le dio una gran cachetada tan fuerte que Allen volvió en si.

- ¡¿Qué te pasa? – Le pregunto a la persona que estaba en su habitación - ¡El fantasma! – grito Allen al recordar por que estaba como estaba. Comenzó a correr en círculos por toda la habitación agitando los brazos y gritando "el fantasma" dio muchas vueltas hasta por fin recordó donde estaba la puerta, la atravesó dejando solamente una nube de polvo detrás de el.

- Vaya al parecer si lo asuste – dijo Lavi quitándose la sabana de encima – bueno tenia que hacerlo si no nunca ibas a atreverte a aceptarse la invitación de Lenalee, bueno… - bostezo – me iré a dormir mi trabajo ya termino. De nada Allen.

Al parecer esta era una noche muy agitada para la orden.