Disclaimer: Hemos osado revivir a los muertos, atentar contra las parejas establecidas en los libros y hasta corromper el cannon, porque el amor que se dará entre Draco & Hermione es prohibido, claro que los personajes como ya todos sabemos no nos pertenecen, son de JK Rowling.
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Sex Symbols New Generation
By
The Darkness Princess & Lady Muerte.
OoOoOoOoO
(N/as Contiene spoilers HP6 XD)
Entre Whiskey, Cervezas y Planes…
En la Sala Común de Slytherin.
- ¿Y qué tienes pensado Draco? – cuestionó Zabinni sentado cerca del fuego de la chimenea.
- Mmm solo déjenlo en mis manos - comentó Draco, con un brillo maléfico en su mirada, sentado en un sillón enfrente del fuego.
- Como quieras… pero ¿por qué no mejor Darrell, le pregunta a su hermano? - sugirió Nott sentado al lado de Draco.
- Yo le puedo preguntar, pero no aseguro nada - replicó el chico de pupilas azuladas desde otro sillón, acostado descansando placidamente, mientras que Goyle y Crabbe se encontraban en sillón cerca de Blaise.
- ¿Tienes guardia hoy, Draco? – preguntó sin darle mucha importancia Blaise.
- Si, es una estupidez… - contestó malhumorado el rubio.
- Por eso no es bueno ser prefecto, tienes que perder el tiempo, rondando el Castillo - mencionó Nott, tomando un libro de su mochila.
- Ha… lo se, pero a veces tiene sus beneficios – mencionó misteriosamente su líder con una sonrisa sarcástica, ya que era ahí donde pensaba obtener la información – pero antes de irme, tomare una copa de whiskey.
- Bien por eso, nosotros te esperaremos disfrutando del whiskey - espetó burlonamente el moreno, mientras Goyle traía la botella de su escondite, después de que Draco le hiciera una señal.
En la Sala Común de Premios Anuales.
- ¿Y no crees qué llegue Malfoy, Hermy? - mencionó alerta Ginevra.
- No, tiene guardia, últimamente esta muy raro, desde que lo vimos en Hogsmeade, no es él mismo…
(.·´·.·°´¯°·.·´·. Flash Back .·´·.·°´¯°·.·´·.)
Ella y los chicos, habían seguido a Draco bajo la capa invisible, hasta el callejón Knocturn, hasta la tienda de Borgin… ahí con la ayuda de las Orejas Extensibles que Ron traía de Sortilegios, pudieron escuchar la voz de Malfoy fuerte y clara:
- … ¿sabes cómo arreglarlo? – se oyó la voz del rubio.
- Posiblemente - respondió en un tono que sugirió que estaba poco dispuesto a comprometerse - tendré que verlo de todos modos. ¿Por qué no lo dejas en el negocio?
- No puedo - dijo - tiene que estar puesto. Sólo dime ¿cómo?
- Bien, sin verlo, debo decir que es un trabajo muy difícil, quizás imposible. No puedo garantizar nada.
- ¿No? Quizás esto te convenza.
El rubio se movió hacia Borgin y se bloqueó la visión desde el gabinete. Harry, Ron y ella se movieron a un costado tratando de mantenerlo a la vista, pero todo lo que pudieron ver fue a Borgin con una mirada de pánico.
- No le digas a nadie – ordenó fúnebre – y habrá retribución. ¿Conoces a Fenrir Greyback? Es un amigo de la familia. Pasará a visitarte pronto, para asegurarse de que le estás dedicando toda la atención a este problema.
- No habrá necesidad – se oyó la voz temblorosa.
- Ya está decidido, bien, es mejor que me vaya. Y no olvides de mantenerlo a salvo, lo necesitaré.
- ¿Quizás quieras llevarlo ahora?
- No, por supuesto que no, tu hombre estúpido y pequeño, ¿cómo llevaría eso por la calle? Solo abstente de venderlo – le gritó furioso.
- Por supuesto que no... señor.
- Ni una palabra a nadie, Borgin, y eso incluye a mi madre, ¿entendiste?
- Naturalmente, naturalmente - murmuró Borgin, haciendo otra reverencia.
Un momento después, Malfoy abandonó el negocio con una mirada de estar satisfecho de sí mismo. Pasó tan cerca de nosotros que sentimos que la capa aleteó
(.·´·.·°´¯°·.·´·. Fin Flash Back .·´·.·°´¯°·.·´·.)
- Pero no hablemos de eso – comentó Hermione con una mirada que mostraba un rasgo de preocupación.
- Que bueno que dijiste que estabas enferma para no realizar tu guardia - exclamó Luna, jugando con su collar de corchos.
- ¿Y dónde están los chicos? – preguntó Ginny al no haberlos visto en buen rato, ni siquiera estaba segura de su hermano llegaría puntual a la ronda sin el mandato de la castaña.
- No se, quizás estén en la Sala común, aunque Ron si tiene que hacer la ronda - mencionó burlonamente Mione, mientras Luna ponía atención a este último comentario de su amiga.
- ¿Y van a venir? – inquirió Ginny, caminando por el lugar en un gesto de desesperación.
- Yo les mande la carta - informó Lovegood con una sonrisa misteriosa, pensando en que el cuaderno era un éxito, pero se sentía mal porque tenía que mentirles a sus amigas, diciendo que no sabia tampoco nada sobre él.
- Y tu Luna ¿ya lo contestaste? - preguntó parándose frente a ella la cazadora.
- ¿Qué?... lo siento, estaba en otro mundo, ¿qué decías Ginny? – interrogó concentrando sus pupilas saltonas en las de la leona.
- Luna ¿estas enamorada y no nos lo haz dicho?, ¿quién es el afortunado? - interrogó con una mirada picara.
- Ehhhh no, bueno… yo… - dudó, nerviosa ante ese bombardeo de preguntas, pero en ese momento alguien tocó la puerta, salvándola de momento. Hermione se paró dirigiéndose a la entrada, mientras daba paso a sus visitantes, las cuales venían cubiertas totalmente con su túnica de escudo alusivo a otra Casa.
En la Sala Común de Gryffindor.
- Vamos Harry tira, para que gane - presionó ansioso el ojiazul a su amigo, aún mirando el tablero.
- Deja de presionarme Anthony – dijo bromeando – recuerda que yo no soy Ron - movió su pieza, dudando que hubiera sido la mejor elección.
- Ahhhh Harry vas mejorando, pero aún no es suficiente… - expresó el pelinegro mientras ganaba - ¡jaque mate!
- Vaya - resopló resignado, levantándose y estirándose, para después dejarse caer en un sillón, mientras pensaba en lo que le preocupaba, hacia poco de la batalla de Departamentos, su fracaso amoroso con Cho, las actitudes de Malfoy y sus acompañantes y lo de Sirius…
- ¿Qué pasa Harry? - cuestionó su amigo, sentándose a su lado.
- Pues todo - repuso con cansancio el ojiverde.
- Vamos no te preocupes, no estamos solos ¿recuerdas? - animó Black al capitán de quidditch.
- Lo se - musitó mirando las brasas de fuego.
- ¿Y las chicas dónde están? - cuestionó el cazador, al no haberlas visto en un buen rato…
- Pues deben estar con Hermy en su "Sala", ya ves como esta desde que se la dieron… lastima que la comparte con Malfoy - comentó con preocupación el ojiverde.
- Últimamente están muy raras, ¿será por lo que dijeron Fred y George en el Comedor?.. ¿Tú crees qué sea verdad? – inquirió Anthony incrédulo.
- Pues yo no se, suena algo loco… pero ya ves que Ron quiere hojearlo - espetó con una media sonrisa.
- Pues… conseguir ese cuadernito no creo que sea tan fácil - suspiró imaginándose el trabajo que sería.
- Vamos… ¿no creerás…? – inquirió bromeando el elegido.
- No se… - mencionó dudando.
En los pasillos de Hogwarts se encontraba cierto pelirrojo realizando su guardia acompañado por un chico Hufflepuff, en sustitución de su compañera.
- Eso es lo que he escuchado - comentó Ernie.
- Bueno ¿entonces existe? - preguntó Ron incrédulo.
- Pues es lo que una chica Ravenclaw de sexto dijo… - repitió Mcmillan.
- Me gustaría saber si alguien ya lo ha visto - profirió interesado el ojiazul.
- Pues la chica dijo que no puede ser tocado por hombres - agregó desanimado el Hufflepuff.
- Mmm ¿y qué pasaría si lo tocáramos? - preguntó con algo de temor Bilius.
- Pues… no se sabe, ninguno lo ha tocado, si no ya lo sabríamos ¿no crees? - prorrumpió dando vuelta en un corredor.
En la Sala Común de Hufflepuff.
- ¡¿Qué? ¡¿Qué quieres encontrar el cuaderno? - cuestionó incrédulo Zacharias.
- Bueno solo quiero ver una cosa…
- ¿Qué chica?, vamos Cedric… puedes conquistar a cualquiera, eres muy popular en nuestra Casa y en el Colegio… ¿a quién?, además pensé que seguías enamorado de Cho - comentó el moreno, observando con aire de análisis a su amigo.
- Mmm yo… bueno… tu sabes que pasó entre ella y yo, después del Torneo de los tres magos…
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Cuando tomaron la copa que era en realidad un translador hechizado por el falso Ojo Loco Moody, llegaron a un extraño lugar, oscuro y bastante tétrico. Desde un principio el tuvo un mal presentimiento al respecto de ese lugar, sentía una rara presencia acercándose y su cicatriz empezó a dolerle, lo que era señal absoluta de que Voldemort estaba cerca, se tocó la cicatriz inmediatamente, doblegándoos por el dolor, gimiendo.
- ¿Qué te pasa? – preguntó acercándose al buscador - ¿Que es este lugar? – agregó sondeando el lugar con sus pupilas.
- ¡Ahhhhhh! Toma la copa y vámonos – mandó el ojiverde, preocupado por lo que significaba el dolor que sentía, se dejó caer al suelo, aún con la mano en la frente – ve…
- ¿Qué pasa? – volteó a mirarlo, cuando oyó nuevamente el lamento del león. Siguió su orden tomando la copa, aún extrañado por todo lo que sucedía.
- Yo… me duele - de pronto detrás de Cedric apareció la inconfundible presencia de Colagusano, su compañero de Torneo, volteo rápidamente mirando al tipo, arrastrarse desde la oscuridad.
- Harry Potter, por fin… - musitó Peter, para después lanzarle un hechizo con la varita, mandándolo contra una estatua, de inmediato Diggory sacó su varita, la cual salió volando por los aires.
Cedric desconcertado miró volar su varita, se tocó la muñeca lesionada por el ataque del hombre, buscando el lugar donde ahora reposaba su instrumento mágico, rápidamente regresó su vista a su atacante - ¿q-qué diablos quiere?
- Cruciatus – atacó Peter, logrando que Cedric se retorciera de dolor.
- Noooo, déjalo – gritó Harry con impotencia.
- Cruciatus – repitió la maldición, logrando que el moreno se le desgarrara la garganta por los gritos.
- Deshacerte de él, Colagusano…
Harry sabía lo que iba a seguir vio las intenciones en Colagusano, optó por mantener a Cedric a salvo lanzándole un desmaius, para después atraer la atención sobre él, lanzándoles un everte statum.
(.·´·.·°´¯°·.·´·. Fin Flash Back .·´·.·°´¯°·.·´·.)
- Después de que Harry me lanzara el desmaius, no supe nada… después desperté en St. Mungo… tu sabes que tarde en recuperarme y yo no le pedí que me esperara. No la iba a obligar a estar conmigo en ese estado, la deje en libertad. Sabes que ella siguió interesada en mi, me escribía largas cartas pero al final Harry logró conquistarla – pausó recordando con desazón esos momentos de su vida.
- Sabes al principio me afecto que ella tomara esa decisión, pero a final la acepte, no la culpo, ni a él tampoco pero… no creo volver a intentarlo con ella y si hay muchas chicas… pero solo una que me gusta porque no es común…
- Ya veo cual es tu razón ¿y quién es? - repreguntó curioso.
- Mmm ¿crees qué te lo voy a decir? – se burló, notando la mirada de reproche de Smith - a su tiempo mi amigo - añadió enigmáticamente el ojigris.
- ¡No puedo creerlo! – bufó negando con su cabeza, para después volver a mirarlo - ¿y qué piensas hacer?- inquirió curioso.
- Estoy pensando en una estrategia, aunque admito sugerencias - exclamó con una sonrisa.
- Pues…
En los corredores del Castillo.
El líder de los Slytherin esperaba algo impaciente en la oscuridad, después de su ronda y de estar hablando con su compañero, un chico Revanclaw.
- ¿Y bien?, ya estoy aquí - señaló una voz femenina despojándose de su capucha, dejando ver su blanco rostro a media luz.
- Ya veo - increpó con una mueca maliciosa, haciéndole una señal para que se acercará.
- ¿Por qué quisiste que nos viéramos aquí? ¿Y qué haces entre las sombras? - increpó extrañada la pelinegra.
- ¿Te molesta? - inquirió divertido, tomándola por la cintura y colocándola contra la pared.
- Flich nos puede encontrar - musitó Pansy con una sonrisa divertida, mientras colocaba su mano detrás de la nuca del ojigris, hundiendo sus dedos en su sedoso cabello, clavando sus pupilas en las de su compañero – ¿y bien?, ¿por qué vine aquí?
- Mmmm el que hace las preguntas soy yo… Pansy - contestó mientras rozaba sus labios, convirtiéndolo después en un beso intenso, al que ella respondió gustosa, aferrándose a él, subiendo su mano izquierda por la espalda de Malfoy mientras que con la derecha jugaba con los mechones rubios.
Draco se separó ligeramente de los labios rosados de la chica, la cual los seguía reclamando – Dime ¿qué sabes sobre el cuaderno? - lanzó su pregunta mientras clavaba su mirada fría en las pupilas extrañadas de Parkinson, causándole un escalofrío.
- ¿Cuaderno? - cuestionó confundida, curvando su ceja.
- Vamos, no me hagas pensar… - expresó en un tono desconfiado, pero no alcanzó a terminar su oración.
- ¿Por qué te interesa saber del cuaderno? – espetó suspicaz después de captar a lo que se refería.
- Ya te dije que las preguntas las hago yo, pero si no me piensas contestar… adiós – anunció mientras se separaba, dejándola ahí; caminó un paso, confiado en que la pelinegra lo detendría y no se equivocó.
- Espera… - pidió mientras el rubio volteaba y la miraba un una sonrisa de lado, caminado de nuevo a donde estaba hace unos segundos – ¿y bien?
- Ehhh… yo… es un cuaderno que nadie sabe de dónde proviene, solo lo pasan de chica a chica - explicó dudosa, mientras él escuchaba atento.
- ¿Y qué escriben? – continuó cuestionando mientras besaba su blanco cuello, era su manera de pasar el tiempo y de cierta manera agradecerle por la información.
- ¿Para qué quieres saberlo? – inquirió de nuevo haciendo que Draco parara de besarla, separándolo un poco.
- ¿Contestaras o no? – frunció su ceño algo molesto por la actitud poco cooperativa de su acompañante.
- En el cuaderno dice que votes por el chico que se te haga más guapo y un motivo, después se entregara galardones a los chicos más votados – habló entre suspiros, sintiendo como él se lanzaba de nuevo a besar su cuello.
- ¿Es todo? – preguntó el Sly sin para de besar vehementemente su satinada piel.
- Hay algo más… - añadió disfrutando de esos tibios labios que la volvían loca.
- ¿Qué? – indagó Draco posando sus fríos ojos grises en los de ella.
- Pues… los chicos no pueden tocar el cuaderno, eso dice en la advertencia – comunicó con gesto serio, regresándole la mirada.
- ¿Y qué pasa si lo tocan? - curioseó mientras acariciaba su cara suavemente.
- Mmm no se sabe bien… pero dicen que los hechizará - confesó deleitándose con las caricias que le propinaba, que simplemente por eso podría decirle eso y todo lo que él quisiera.
- Ya veo… - sonrió satisfecho al obtener lo que necesitaba, mientras recibía los labios de Pansy en los suyos, respondiendo gustoso, acercando más su cuerpo al de ella, acorralándola contra la pared, no tenía prisa por dejarla ir, quizás se divertiría un poco con ella.
En la Sala de premios anuales.
- Pasen – mencionó Hermione con una sonrisa, las tres chicas pasaron rápidamente dirigiéndose a los sillones.
- Bueno, ustedes ya basta de misterio… quítense sus capas - aseveró Ginevra, al verlas entrar todas tapadas – no hay nadie que las vaya a acusar - argumentó divertida.
- Ya Ginny, no seas desesperada deja que sigamos con nuestro aire de misterio - comentó con una sonrisa, Aneli Dorian Alderton, la cual dejó caer su capa mostrando su figura alta, su piel era blanca, con cabellos miel semi-rizado, de ojos expresivos color tormenta.
- Si, comprende que en estos tiempos es difícil salir – comentó Solem Rosier Shadow, quitándose su capa mostrando sus escasos centímetros de altura, de rasgos delicados, ojos color aceituna, de melena roja carmesí con destellos rubios heredados de su padre Evan Rosier, mortifago conocido.
- Con toda esa tontería del que no debe ser nombrado y eso - agregó la tercer chica Selelie Eleen Smethwyck, una jovencilla de cabellos chocolate que sostenía en una coleta, ojos profundamente color arena, pero lo importante no era eso, sino que en sus manos llevaba el tan ansiado cuaderno.
Pero lo extraño de estas chicas y lo que las hacia resaltar era el escudo que portaba su uniforme, esos colores que las diferenciaban de las reunidas ahí, más después de la educación basada en la pureza de la sangre que se daba en esos tiempo, pero la diferencia estaba en las decisiones que ellas tomaron. Las tres pertenecían a la Casa de las serpientes, pero no debían por su bien y el de sus amigas mencionar su relación.
- Ni lo digas, que me da escalofríos – replicó Hermione, la cual les indicó que tomaran asiento.
- Si, mejor no hablemos de eso - pidió la rubia Ravenclaw.
- ¿Y ya contestaron el cuaderno? – cuestionó ansiosa Ginny con una sonrisa picara.
- Si, sino ¿para qué lo querríamos?, a mi eso de tratar de descifrar quién escribió qué, no me va – aseveró Sele, entregándole el cuaderno a la prefecta.
- Eso es verdad, pero creo que es mejor así, no se hurga en la intimidad de las demás - concluyó firme Granger.
- Bueno, pero a veces sería interesante saber quién lo escribió - objetó divertida Ginny.
- Si, solo si te enteraras con quién quieren ciertas tipas - mencionó sarcásticamente Sol.
- Pero si no se necesita leer el cuaderno para eso, solo hay que verlas para darse cuenta - evidenció Aneli, recordando algunos casos de su clase.
- En eso concuerdo contigo – murmuró Rosier, tomando un ejemplar de "Corazón de bruja" que de seguro pertenecía a la pequeña Weasley, ya que era muy extraño encontrar eso en la Sala de Hermione.
- Bueno si, deberían ver como a los chicos se les lanzan y lo mucho que tratan de lucirse con peinado extraños y broches que no lleva el uniforme - comentó Mione, recordando las muchas veces que había presenciado eso más cuando compartía su cuarto con Lavender Brown y la hermana Patil.
- Mmm aunque yo aún no entiendo que le ven a mi hermano – resopló Ginevra, rodando sus ojos, mientras Luna sonreía ensoñadora pensando en el ojiceleste – ¿o dime tu Luna qué tiene de atractivo mi hermano?, es bobo, se enoja fácilmente, no es guapo…
- Y-yo… yo, bueno yo… digo que tú no ves las cualidades que puede tener porque es tu hermano, ¿no crees? – contestó visiblemente nerviosa.
- ¡Bueno!, pero en cambio Harry, él ha cambiado mucho, ha crecido y vaya que es valiente igual que Anthony - comentó suspirando Ginny - aunque "los Seths"… son bastantes guapos – apuntó pensando en cierto moreno de rizos – pero su defecto es que son de Slytherin y por ende racistas, arrogantes y demás… sin ofender chicas – aclaró antes de provocar roces.
- Bueno… Ginny tu dices eso porque te llama la atención cierto chico conocido como Zabinni – divulgó Mione, enarcando su ceja con cierta reprobación.
- No te juzgo - afirmó Sol, clavando la mirada en la menor de los Weasley - es bastante guapo e interesante.
- Vamos chicas, ¿y qué me dicen de Draco?, ¿o de Darrell? – inquirió sacando algunos nombres de compañeros de su Casa, Aneli.
- Pero no te olvides de Nott - añadió curvando sus labios, Selelie.
- Si, él también es simpático, aunque es muy reservado - afirmó Aneli, frunciendo su ceño, pensando en que pocas veces lo había visto reír o sociabilizar con personas diferentes a sus compañeros de Casa y sus amigos.
- Bueno si, pero así como son lindos son asediados – comentó con fastidio Sol, cruzando sus brazos torciendo ligeramente sus labios – y a veces son unos pesados.
- No solo eso, si no que algunos de ellos tienen una fama de Don Juanes - aclaró categórica Hermione.
- ¿Qué esperabas? – preguntó divertida Aneli.
- Si, realmente tenían que utilizar sus dotes, además son chicos, recuerda que son hormonales y solo se la pasan pensando en eso que les entretiene más que una criatura o un libro de magia, pero no que un juego de quidditch - agregó lógica Sele, con una sonrisa traviesa bailando en sus labios.
- Pero no todos, recuerda que Anthony y Harry serán rompecorazones pero no pasan de eso, además Harry no ha pensado en nadie después de lo sucedido Cho – comentó con cierta molestia la menor de los Weasley.
- ¡Gracias a Merlín, este año sale, por fin! - agregó Solem, con un sentimiento oculto que quizás compartía con la Gryffindor.
- Si, además no creo que Harry vuelva con ella - comentó convencida Hermy.
- Yo no creo que sea mala persona – expresó Lunita, volviendo de sus sueños con cierto pelirrojo.
- Posiblemente sea verdad, pero bueno hay cosas que ninguna de nosotras quiere averiguar – señaló subiendo sus hombros Sele.
- Cierto, pero hay alguien que si no tiene justificación tan fácil de encontrar, ¿qué me dicen de Parkinson, siguiendo a todos lados a Malfoy? – divulgó con una mueca Alderton.
- Cierto, ella si que aplica eso de "Perro faldero, lame botas" - argumentó la pelirroja Weasley.
- Si, lastima que no pasara de eso si sigue así - agregó con una sonrisa conocedora Sol.
- Pero ¿qué me dicen de Daniell, Rosemarie… o Isabelle?, ellas si que también están locas, queriendo con todo el mundo – añadió Aneli, enlistando los nombres de las chicas que era sabido su historial.
- Si, pero no pasan de querer, porque no creo que ninguno de los que hemos mencionado esta noche sepa siquiera que existen – señaló con compasión Ginny.
- ¿Han visto cómo nos ven?, creo que no nos quieren, ¿será qué no les caemos bien? - interrogó ingenua Luna, siendo experta en el tema, aunque realmente nunca le había dado mucha importancia.
- Ahhh Luna, creo que tienes razón, pero no les des importancia, son unas víboras - agregó con un tono despectivo Sol - y esas no tienen nada que ver con el escudo de nuestra Casa.
- Pero ya quisieran tener lo que tenemos nosotras - comentó orgullosa Aneli, bromeando, riendo ligeramente de las miradas cómplices de sus amigas.
- Eso si – le siguió la corriente Ginny, acompañándola con su suave risa.
- Bueno… ¿así o más vanidosas, eh? – inquirió negando con su cabeza Hermione, aunque no se escapó de que una sonrisa se asomara en sus labios.
- Oye ¿si no se quiere uno quién? – señaló Ginevra dándole un codazo, mientras le guiñeaba un ojo.
- Bueno… bueno… - asintió la premio anual, divertida por la actitud de sus amigas.
- Ok, ya, a lo que venimos ¿qué pasa con el cuaderno? – preguntó la ojigris, colocando su semblante curioso.
- Alguien de su Casa ha abierto la boca, y ahora varios de los chicos lo están buscando – manifestó con seriedad la pelirroja Gryffindor.
- Mmm puedo imaginar quien fue la indiscreta - comentó Solem, con mirada fría – intentaremos averiguar que tanto saben los chicos de nuestra Casa, ¿ok?, pero no prometo nada, saben como son ellos…
- Bien… también hay que procurar que los hombres no lo vean - aseveró Hermione con serenidad.
- Por eso no hay tanto problema, el cuaderno esta hechizado para que los hombres no puedan leerlo - manifestó segura la rubia de Ravenclaw.
- Lo sabemos, pero esos chicos se las pueden ingeniar para verlo… poción multijugos, transformaciones… que se yo… - intentó cooperar la prefecta.
- Aún así solo podrían leer las opiniones, no quien las escribió ¿no? – cuestionó Alelí, basándose en la información que daba el cuaderno en su primera página.
- Pues si… pero es preferible que ninguno de los chicos lo obtenga, ¿ok? – agregó Ginevra, pensando en el bien de todas la chicas que lo habían contestado.
- Bien… yo investigare en mi Casa que tanto se sabe y les avisare a las chicas - propuso Luna, con una gran sonrisa, ya que sabía todo lo que ocurría con el diario pero aún no era tiempo de revelar el secreto.
- Mañana se lo entregaremos a Emi… ella seguro también estará alerta, es una lastima que no pudiera venir - agregó con pena Rosier.
- Chicas, no es por nada, nos agrada platicar… pero creo que es mejor que nos vayamos - declaró con dificultad Aneli, al percatarse de la hora.
- Si - afirmó Luna, la cual aún tenía deberes que acabar.
- Bueno, vámonos - expresó Seleine, poniéndose de pie.
Las tres chicas tomaron sus capas y salieron de la Sala dejando a Luna, Ginny y Hermy con el cuaderno
- Luna como tu no lo haz contestado ¿no crees qué deberías quedártelo?- sugirió la pelirroja.
- Si… y después se lo das a Emi - comentó la castaña, sonriéndole.
- Pues si… claro – aceptó tratando de sonar convincente, ya que no quería contestar el cuaderno, después de todo ella contaría los votos… y su voto ya lo tenía alguien aunque no lo hubiera escrito – bueno chicas tengo que irme también…
- Si, yo también, no quiero estar aquí cuando llegue Malfoy, aún no se como pueden haberlos puesto juntos… ya me imagino la queja de su padre cuando lo supo – expuso con desdén la pequeña Weasley, se levanto al igual que Luna colocándose sus túnicas, para resguardarse de la brisa nocturna.
- Ni siquiera yo lo se - comentó meditabunda la ojimiel, dejando que sus pensamientos viajaran al rubio.
- Bueno adiós Hermy - se despidió la menor de los Weasley – despierta, creo que es mejor que te vayas a la cama, pareces algo distante.
- Ahhh es solo cansancio, nos vemos mañana – mencionó, observando como ellas salían de la habitación dejándola sumida en el silencio sepulcral y la soledad; lo cual no era muy bueno porque no quería pensar en su compañero de Sala.
En la Sala común de Gryffindor.
- Yo creo que es una locura – comentó convencido Harry – no puedo creer que lo estés considerando.
- No lo estoy considerando, pero quizás también me gustaría hojearlo ¿hay algo de malo en eso? - aseveró con un tono curioso.
- ¡Ustedes están locos! - exclamó burlándose Potter.
- Solo es curiosidad - contestó risueño Anthony.
- Espera… ¿no será qué lo quieres hojear, porque buscas un nombre en particular?
- ¡Claro que no Harry! - negó inmediatamente con un ligero sonrojo en sus pálidas mejillas.
- Bueno solo era un comentario - se justificó el pelinegro, dejando escapar una risa al notar el rubor de su amigo, el cual le dedicó una mirada asesina – ya, ya… no me mires así.
Cygnus respiró relajándose, recuperando su color leche, cuando se percató de algo - ¿Y a ti Harry, te interesa alguna chica en particular?
- No, después de Cho… créeme que no me quedan ganas de buscar una por el momento, no tengo ninguna intención de involucrarme sentimentalmente con alguien, menos con todo lo de Voldemort encima - aseveró decepcionado del amor, regresando sus pupilas a las brasas de la chimenea.
- Es que Harry no es por nada, pero Chang esta loca, y más con eso de sus celos, parecía tu dueña… no se qué sentía - confesó por fin lo que había querido decirle desde hace tiempo.
- Si, lo se, no se qué me pasó con ella y luego lo de la traición de su amiga… eso si no lo tolero, pero ya no voy a volver con ella - afirmó decidido, aunque no podía dejar de sentir ciertos sentimientos por ella, que estaba seguro ya no eran de amor.
- Perdón por alegrarme, pero ¡que bueno! - aseguró aliviado, ya que no sentía mucha empatía por la asiática.
- No, esta bien - pronunció curvando sus labios formando una sonrisa débil.
En ese momento hizo su aparición su pelirrojo amigo.
- Chicos que bueno que los encuentro aquí - resopló con respiración agitada por llegar corriendo, recargando sus manos en sus rodillas, inhalando más aire del que sus pulmones podían retener - ¿qué creen?
- Tranquilo Ron - pidió al verlo entrar así Harry, mirándolo con interrogación.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué tan agitado? – inquirió Black, enarcando su ceja.
- Pues que me he enterado de algunas cosas… sobre el diario - dijo con cansancio, sentándose frente a ellos, limpiando con la manga de su túnica el sudor que perlaba su frente.
- ¿Y ahora qué? – inquirió Harry, mirando hacia el techo, aún sin poder creer lo que era capaz de hacer ese diario en sus amigos.
- Ahh pues que según Ernie Macmillan, una chica Revanclaw de 6 año, le aseguró que si existía, pero que los hombres no lo podemos tocar, por un hechizo que tiene - informó el pelirrojo, ya recuperado.
- Bueno, eso quiere decir… que adiós tus sueños de hojearlo Ron - repuso Harry con una sonrisa un tanto burlona, por fin algo que lo podía hacer entrar en razón o más bien desistir de esa loca idea.
- Vamos chicos, el punto es que existe, ya buscaremos un hechizo para tocarlo o los gemelos inventaran algo para tocarlo ya verán – comentó determinado el ojiazul.
- Eso si es posible, no hay algo que ellos no puedan crear… ¿recuerdan las orejas extensibles?, lo peor es que funcionan – confirmó muy a su pesar Potter, ya que sabía lo que eso significaba y no lo quería escuchar.
- Ahora lo que tenemos que hacer, es averiguar quien lo tiene, según me dijo… la ultima vez que la chica lo vio, lo tenían algunas Slytherin, por lo cual, esta en esa Casa - explicó Ron pensando en qué hacer para obtenerlo, mientras el buscador dejaba salir un bufido sus temores se habían confirmado.
- ¡¿Las Slytherins? No creo que se los puedas quitar, además casi no tenemos contactó con ellas - explicó el buscador, negando con su cabeza, tratando de hacer entrar en razón a su amigo.
- Bueno, pero eso no será problema… el problema es poder quitarles el diario, además Darrell podría presentárselas a Anthony y ya ¿no? – sugirió el guardián, dirigiendo sus pupilas al pelinegro.
- ¿Yo? - preguntó atónito - ¿y por qué yo? – debatió sorprendido.
- Bueno, entonces tu Harry… además los tres son como hermanos, él no se va a negar - sugirió Bilius, regresando su vista al ojiverde.
- Yo no, ni hablar - se quejó rotundamente - si tanto lo quieres, ¿por qué tu no?
- Bueno porque… - dudó ya que no encontraba la respuesta.
- A ver tranquilicémonos, Ron si no entendí mal… quieres conocer a las Slytherin ¿y luego qué?, les diremos, oye ¿me puedes prestar tu diario?, ¡por favor… nadie nos lo va a querer dar! – interpeló lógico Anthony.
- Ahhhh ya estas en sintonía, ya dices "nos"… y si aún se conjugar bien los pronombres y los verbos, eso quiere decir que me vas a ayudar - razonó Bilius, con una amplia sonrisa.
- Ehhh bueno… quizás, solo tengo curiosidad - musitó apenado por los miradas de sus amigos.
- Como sea, el punto es que lo harás – se alegró pelirrojo, ahora solo faltaba que Harry aceptara y de eso se encargaría él.
- ¿Por qué me miras así Ron?, no, no… de ninguna manera me vas a convencer – aclamó meneando su cabeza el elegido.
- Yo te ayudare, pero no pienso hacer el ridículo con las chicas Slytherin, eso te lo advierto de una vez - puntualizó Cygnus, interrumpiendo las palabras del ojiverde.
- Esta bien, ya lo entendí… pero ¿cómo haremos para conseguirlo? – inquirió Ron, esperando escuchar sugerencias de sus amigos.
Cuando una voz detrás de él inquirió – ¿Conseguir qué?
En la Sala Común de Slytherin.
- ¿Y qué creen qué tenga en mente Draco? – cuestionó curioso Nott.
- Mmm conociéndolo, algo no santo… pero si él dice que lo averiguará lo hará - expresó convencido y aburrido Zabinni.
- Eso lo creo – añadió Darrell, cuando de pronto vio pasar a tres de sus compañeras muy sospechosas - ¿a dónde irán?
- ¿Quiénes? - indagó Theo, dirigiendo su mirada a donde tenía depositada la suya su amigo.
- Pues no lo se, pero si están muy raras o solo que tengan novios – comentó Blaise, enfocando su vista hacia ellas.
- Puede ser, aunque ya lo averiguaremos - mencionó Black, tomando un trago de su copa.
- Claro que lo haremos – replicó firme Theodore, posando su vista en la chica de cabellos rojizos.
- Pero ¿qué era lo que llevaban?- preguntó curioso Blaise, parecía un libro muy extraño.
- Mmm quién sabe, cosas de chicas - profirió Darrell sirviéndose más whiskey.
Después de un rato de hablar sobre banalidades, mientras tomaban más licor, llegó el rubio al que tanto esperaban.
- ¿Y bien? – curioseó interesado Blaise, con su voz ligeramente más ronca debido al vino y a lo fría que estaba la Sala a pesar del fuego.
- Mmm ya averigüe de lo que hablan esos – evidenció triunfante, sentándose en un sillón al lado del Black.
- ¿Y de qué forma lo averiguaste? – inquirió burlón Arcturus, ya que se imaginaba lo que había hecho su amigo.
- Mmmm - sonrió maliciosamente mientras invocaba una copa y se servia whiskey con parsimonia, ante la mirada de sus amigos, los cuales estaban a la expectativa de que hablará - vaya, veo que cause un silencio…
- ¡Ya Draco, habla!- demandó de mala gana el moreno.
- Es algo bastante estúpido, existe un cuadernito… donde las chicas escriben quién les gusta, votan por el que se les haga más sexy - divulgó burlescamente.
- ¿Qué? – interrogó Nott casi ahogándose.
- Tranquilo - mencionó Zabinni, mientras le daba una palmada en la espalda.
- Si, así es, pero no es todo… - agregó divertido con la reacción de sus amigos, literalmente los tenía calladitos y a su merced, expectantes de sus palabras, como debía ser después de todo por eso era el líder de Slytherin.
- ¿Y qué más falta? – cuestionó en un tono sarcástico Darrell, divertido con lo que decía Malfoy aunque él ya tenía la idea, su hermano se lo había dicho mentalmente en el Comedor.
- Pues, que los hombres no lo pueden tocar… eso una estupidez, algo de un hechizo - divulgó bebiendo un largo trago de su copa.
- ¡Lo que faltaba! Primero, un estúpido diario donde las nenas escriben sobre nosotros y para colmo no lo podemos tocar, ¡es una idiotez! - expuso el moreno en un tono sarcástico.
- Vamos, ¿qué esperaban?… son cosas de niñas - insinuó con burla y obviedad a la vez Theodore.
- Pues será estúpido pero yo quiero ese cuaderno, suena peligroso y eso es interesante - comentó interesado Draco.
- ¿Qué? – escupió parte del vino que se había tomado Blaise para después carcajearse – ¿te volviste loco?
- No seas idiota Zabinni - espetó irónicamente Draco, reprobando su último gesto – piensa qué podríamos hacer con ese diario - profirió con una mirada maliciosa.
- Mmm comienzo a entender tu idea - mencionó lógico Nott, pensando en lo que estaba pasando por la mente del buscador, saber cuántas chicas querían con él, si eran lindas quizás les daría una oportunidad, claro solo a las sangre pura y si no lo eran las ignoraría o simplemente jugaría con ellas, o las expondría frente a todo el colegio. Vaya que había encontrado como entretenerse pero ahora a manera de juego y reto, eso sonaba interesante incluso para él, que no le daba importancia a cosas como esa.
- Vaya… - susurró pensativo Zabinni, sonrió malévolamente después de encontrarle en beneficio, quizás se enteraría de si le gustaba a esa chica que él sabía no podía tener, pero por el solo hecho de saberlo valía la pena.
- ¿Tu qué dices Darrell? - increpó Malfoy, esperando escuchar el comentario de su primo.
- ¿Yo? – curvó sus labios en una sonrisa torcida - que es una estupidez, pero suena bien… además ¿qué harían sin mi?- comentó sarcásticamente ampliando su sonrisa.
- ¿Enserio quieres qué contestemos eso? - cuestionó Blaise con una ceja alzada.
- Vamos Zabinni - comentó en burla el pelinegro, antes de reírse por el gesto de su amigo.
- ¿Y qué vamos a hacer para conseguirlo? - interrogó inteligentemente Theo.
- Pues… tengo una idea en mente - divulgó su líder con una mueca maliciosa.
- La misma "idea" que te dio la información - comentó divertido Black, ya que se había dado cuenta de que su ropa contenía brillo labial en un tono carmesí.
- ¿Tu qué crees? - cuestionó Malfoy, tomando de su copa un sorbo, sin borrar su gesto pícaro y travieso.
- Draco ¿no vas a decir qué tú… y…? – interrogó con una amplia sonrisa Blaise.
- Yo no se los estoy diciendo - respondió arrogantemente.
- Vaya, si que tus rondas son interesantes – bromeó Nott.
- Lo se - aceptó altivo.
- Pero, ¿debes tener un segundo plan, no? – inquirió analíticamente Arcturus.
- Por supuesto ¿con quién crees qué estas hablando? – curvó su rubia ceja - pensaba en que ustedes hicieran su labor ¿no necesito explicar eso o si? – acotó posando su fría mirada en todos los presentes.
- No lo dices dos veces, si se trata de divertirse con chicas por mi esta bien – comentó con simpleza Darrell.
- Mmmm qué puedo decir, implica estar con chicas y eso es para mi es un placer - comentó Blaise deleitándose con el whiskey.
- Si ellos aceptaron yo no me puedo quedar atrás, esta bien - aseveró resignado, pero interesado Nott - pero antes ¿alguna otra cosa qué debamos saber del cuadernito?
- Es todo lo que me dijo, eso es lo que nosotros vamos a averiguar - anunció su líder.
- Pero… eso implica buscar en todas las Casas según entiendo, ¿no?- cuestionó con obviedad Blaise, comenzando a darse cuenta el trabajo que implicaría eso.
- No solo eso, en los diferentes años - agregó lógico Nott.
- Lo que nos lleva a decir, que tendremos que hacer nuestro deber… en todos los años hasta saber quién lo tiene - señaló pícaramente Black.
- Si - afirmó Malfoy con una ceja alzada.
- Ha, como si no lo hiciéramos siempre - comentó cínicamente el pelinegro.
- Debemos ser sigilosos, no queremos que se enteren que lo buscamos - arguyó Theodore – eso sería peligroso, así que no hagan nada que nos comprometa, ni a la Casa – advirtió.
- Supongo que tendremos que dejar de visitar el callejón Knocturn por un tiempo- comentó cínicamente Crabbe, mirando tristemente a su compañero Goyle.
En ese momento hizo su aparición la no mencionada "fuente" del rubio, la cual inmediatamente se dirigió a su cuarto, notando a los "Seths" en la Sala, pero principalmente recordaba a uno en particular con el cual había compartido momentos intensos…
(.·´·.·°´¯°·.·´·. Flash Back .·´·.·°´¯°·.·´·.)
En las sombras en encontraba una pareja, la pelinegra disfrutaba de las caricias del rubio platinado de ojos grises, de labios finos, de tez pálida que en ese momento mostraba un ligero sonrosado en sus mejillas, por lo intenso que se había vuelto su encuentro.
- D-draco… nos pueden descubrir - susurró con una voz débil, a su oído, pero él no respondió ahora poco le importaban las palabras. La túnica y la corbata de Pansy yacían en el suelo, después de que el líder de Slytherin se permitiera un mejor acceso a su cuello, los primeros botones de su camisa estaban abiertos, dejando ver un pronunciado escote.
Malfoy disfrutaba repartir besos y caricias en su tersa piel, mientras ella enredaba sus dedos en los mechones dorados, disfrutando de los calidos labios del prefecto, él cual tenía su mano derecha en su media pierna subiendo su falda, y la otra descansaba en su espalda acercándola más a su cuerpo separándola ligeramente de la fría pared.
Sus respiraciones estaban totalmente agitadas, al igual que el ritmo de sus corazones, eso era lo único que se escuchaba en el vació pasillo, hasta que se comenzaron a escuchar pasos provenientes de una persona que se acercaba, así como una luz que comenzaba a iluminar el corredor.
- ¿Qué se escucha? – cuestionó Parkinson agitadamente, mientras él dejaba de besar su pecho atentó a los sonidos.
- Vete… en otro momento terminaremos esto - aseveró con voz sigilosa Draco.
- Pero… - dudó, pero al ver la fría mirada del rubio en son de mandato, asintió tomando su ropa y deslizándose entre las sombras del pasillo, mientras él también se perdía entre las penumbras de otro pasillo.
(.·´·.·°´¯°·.·´·. Fin Flash Back .·´·.·°´¯°·.·´·.)
- Al parecer tu "asunto" ha arribado - insinuó el moreno, enarcando su ceja y sonriendo maliciosamente.
Draco ni siquiera reaccionó ante el comentario de su amigo, solo sonrió vanidosamente, los demás la observaron críticamente hasta que subió las escaleras que se dirigían a las habitaciones de las chicas.
- Mmm no esta nada mal - comentó descaradamente Blaise, después de analizarla críticamente.
- Lo se - afirmó el prefecto tomando un trago de su copa.
- Pues a mi no me atrae – comentó francamente Darrell – no esta mal, pero no es de mis gustos - continuó sin darle mucha importancia.
- Ha… yo concuerdo contigo - añadió Nott, retomando la lectura de su libro – para mi le hace falta algo, es muy simple… por no decir insípida.
En ese momento, entraron a la Sala, las tres chicas que momentos antes habían estado en la Sala de los premios anuales.
- Miren quienes han vuelto - comentó Black clavando su mirada inquisitoria sobre ellas.
- Si que están raras ¿de dónde vendrán? - cuestionó Blaise observándolas fijamente.
- ¿Qué pasa con ellas? - inquirió a sus amigos Draco, enarcando su rubia ceja.
- Pues… resulta que hace un rato salieron muy misteriosamente y hasta ahora vuelven - divulgó Theodore, que miraba con atención la reacción de su líder.
- Que extraño, más porque ya pasó la hora de llegada a la Sala - expresó Darrell, con la mirada clavada en su fino reloj que yacía en su muñeca.
- Si - afirmó Draco, clavando su mirada en una de ellas, como esperando encontrar respuestas.
En tanto las tres chicas caminaban hacia la escalera cuando se dieron cuenta de las miradas que la seguían.
- ¿Por qué nos miraran así? – cuestionó Sol, sintiendo un escalofrío que recorrió su espina dorsal.
- No lo se, será porque son hombres y nosotros niñas, algo nos verán – señaló divertida Selelie.
- Mmm creo que porque es tarde y no deberíamos andar en los corredores – comentó lógica Aneli – además ya sabes por quién lo hacen - evidenció mirando acusadoramente a una de sus amigas.
- Bueno, pero eso no es su asunto, aunque debo decir que agrada obtener su atención, después de todo al menos se preocupan por mi - comentó con una sonrisa altanera la pelirroja.
- ¿A quién no le gusta que ellos les dediquen su atención? - afirmó la castaña con una sonrisa.
- Yo podría decir algunos nombres – acotó Sol, pensando en los Gryffindors y en las personas que ellos molestaban.
- Cierto, pero fuera de eso, nos miraron de esa manera, por lo tarde que es – evidenció Sele indicando con su dedo la hora en su reloj.
- Pues nosotros no cuestionamos ¿por qué toman en la Sala o si? – expresó en su defensa Dorian, con una risa burlona, dedicándoles una mirada para después desaparecer en la escalera perdiéndose en el corredor de las habitaciones
En una habitación de Ravenclaw.
Luna se encontraba mirando las estrellas desde su ventana, mientras el viento movía suavemente su cabello, tenia en sus manos el famoso diario, el cual era causa de tanta curiosidad, sus compañeras de cuarto ya se encontraban dormidas, realmente no hablaba mucho con ellas, la consideraban "rara", ella sabía que a sus espaldas le llamaban "Lunática", pero no era algo que le importara… en ese momento lo único que le robaba el sueño más que el snockack de asta arrugada, era su amor imposible, aquel que era capaz de hacerla suspirar, más que las cosas sobrenaturales, aquel que para su hermana no se le hacia atractivo, pero ella si que podía enlistar sus cualidades.
Dejó salir un profundo suspiro, curvando sus labios al evocar el recuerdo de Ronald, sonrojándose ligeramente, era tan tonto que solo se emocionara con solo recordarlo, esto no le sucedía a menudo con las personas, tal vez con los thestrals o alguna otra criatura, pero ese chico si que le había venido a dar otro sentido a su vida, sacudió su cabeza tratando de controlarse, bajó del alfeizar de la ventana y se dirigió a su escritorio.
Tomó un pergamino y tinta, escribió rápidamente una nota, la dobló y empaquetó el diario, despidiéndose de él por un tiempo, mandó todo esto con su lechuza a Hufflepuff, donde espera que lo recibieran sus amigas, suspiró una ultima vez y se metió a la cama.
En una habitación de Hufflepuff.
Dos chicas se encontraban platicando amenamente en su habitación cuando una lechuza picoteó su ventana, rápidamente una de ellas se levantó de su cama y abrió, permitiéndole al ave entrar, quitándole el paquete y la nota, le dio las gracias y ésta se fue volando, cerró la ventana y regresó a su cama, desenvolviendo el pergamino, comenzándolo a leer en voz alta.
"Hola chicas, es una lastima que no pudieran venir, pero mañana les contaremos lo que pasó, les mandamos el cuaderno para que lo contesten.
P.D. Que tengan una dulce noche y que las hadas las acompañen.
Luna…"
- Siempre tan linda - comentó Emiret Lumière, una chica de tez blanca como la nieve y de cabello negro como la noche.
- Si, aunque siempre con su toque particular, ¿no? – aclaró su compañera de cuarto Maxine O'Flaherty – a ver déjame ver cuaderno – pidió curiosa.
- Toma - se lo entregó mientras guardaba la nota.
- ¡Vaya! al parecer ya lo han contestado bastantes chicas – mencionó sorprendida Maxine revisando el cuaderno.
- Pues de eso se trata ¿no? – afirmó con una sonrisa Emi.
- Si, lo se - respondió la chica de lentes – es solo que pensé, que no muchas lo harían, pero ya veo que si.
- Contéstalo tú y luego me lo das - sugirió con simpleza Emiret.
- Esta bien, pero lo haré mañana, ahora ya me siento muy cansada - explicó la pelinegra bostezando y quitándose sus lentes, descansando su vista, parpadeando varias veces.
- Ok - asintió su amiga, tallándose sus ojos – por hoy ha sido suficiente…
En la Sala Común de Gryffindor.
Los tres leones voltearon inmediatamente a la entrada de la Sala, encontrándose con la imagen de la pelirroja Weasley.
- Si, ¿conseguir qué? - volvió a preguntar acercándose a ellos, notando lo nerviosos que estaban.
- B-bueno - tartamudeó su hermano con gesto de susto.
- El triunfo del Torneo de casas de quidditch - explicó improvisando Anthony salvando a Ron de decir alguna tontería.
- S-si eso - afirmó Ronald, aliviado por ser salvado por su amigo.
- Pues no parecía que hablaban de eso – comentó Ginny aún mirándolos desconfiadamente.
- Pero es de eso de lo que estábamos hablando - aseguró Black – ¿verdad Harry? – inquirió dándole un codazo discreto al ojiverde.
- Si… si ¿de qué otra cosa crees qué estaríamos hablando? – argumentó, mirando a su amigo con reclamo.
- Ahhhh pues no se, solo se que están muy raros - repuso, no creyendo las palabras de los leones, estaban demasiado extraños.
- ¿Y tú de dónde vienes a estas horas?, ¿no deberías estar en tu habitación ya? – cuestionó inquisitoriamente Ron, recordando lo tarde que era.
- Ahh… eso no te importa, pero te lo diré porque estoy de buenas, estaba con Hermy – respondió sacándole ligeramente la lengua - bueno me voy, que descansen chicos - se despidió con una sonrisa de Harry y Anthony, mientras que de su hermano solo pasó y removió su cabello, después de eso subió por las escaleras que se dirigían a los cuartos de las chicas.
- ¡Uf! Eso estuvo cerca – resopló aliviado Ron, sumiéndose en el sillón, olvidándose de enojarse por lo que le había hecho su hermana, en otro momento le hubiera gritado e iniciando un duelo de palabras con ella, pero era mejor que se fuera – que bueno que improvisaste Anthony – agradeció, acomodando su cabello.
- Ya lo se, pero no es seguro hablar de eso aquí… tendremos que buscar otro lugar - sentenció el pelinegro.
- Si - afirmó Weasley.
- Yo sigo pensando que es una locura – comentó Harry, tratando de conservar la cordura y no aliarse a ellos.
- Bueno pero nos ayudaras ¿no? – cuestionó esperanzado y más como un mandato que como suplica su pelirrojo amigo.
- ¿Cuándo no los he ayudado?, supongo que alguien tiene que mantener la cordura en esto – contestó coherente el elegido.
- Vamos, mejor di que si tienes curiosidad, ¡no finjas! - bromeó Ronald con una sonrisa, molestándolo, esperando que ya considerara a otra chica.
- No confundas Ron - aclaró serio Harry.
- Ehh yo se que te interesa, confiésalo – insistió jugando.
- Ya Ron, no molestes a Harry, el punto es que nos ayude - pidió Anthony con una sonrisa bailando en sus labios.
- Es mejor que nos vayamos a la habitación, no sea que vuelva a bajar Ginny y entonces si no habrá que decirle – puntualizó Potter, levantándose del sillón seguido por sus dos amigos.
En su habitación…
El buscador entró con andar tranquilo caminado inmediatamente hacia su cama dejándose caer entrecruzando sus manos detrás de su nuca, la habitación estaba sola al parecer su compañero esta en otra habitación, mientras que Anthony se sentaba en el escritorio y el ojiazul se acostaba en su cama.
- ¿Qué haremos? - inquirió Cygnus, esperando escuchar las propuestas.
- Eso es estoy tratando de pensar, pero creo que necesito un poco de cerveza de mantequilla para idear algo – aseveró el pelirrojo, saboreándola.
- ¿Vas a ir al cuarto de los gemelos por ellas? – cuestionó Black.
- No, afortunadamente para mi, en la tarde fui a su cuarto y tome algunas prestadas – se levantó y buscó en su baúl, ahí había escondido, al encontrarlas lanzo un glacius, para que estuvieran en un punto agradable – tomen mencionó aventándole una a cada uno – ahora si, veamos ¿qué vamos a hacer? – preguntó nuevamente recostándose en su cama disfrutando de la cerveza en su boca, de refrescar su garganta.
- Por lo que capte dijiste que lo tenían las Slytherins, ¿te dijeron quiénes? – inquirió profundizando en la información el ojigris.
- No, solo dijo que eran de quinto y sexto año - respondió inconforme con los pocos datos.
- ¿Te estas dando cuenta qué son alrededor de 40 chicas por los dos grupos?, la probabilidad es bastante amplia – explicó con cansancio el gemelo.
- Ya lo se – replicó pensativo.
- ¿Por qué no buscan en el pergamino deben aparecen nombres, no? - sugirió con simpleza Harry.
- ¿Cuál pergamino? – cuestionó el ojiazul despistado.
- Pues el que encontramos en Grindmund Place, cuando revisamos el sótano – aclaró Potter.
- Es el que tiene todos los nombres de todas las chicas en Hogwarts – expuso comprendiendo Anthony, buscándolo en su baúl – lo traje de la casa porque se me hizo interesante, no pensé que nos fuera a servir, aún no lo he revisado pero parece ser el tiempo adecuado - comentó encontrándolo y estirándolo sobre el escritorio analizándolo para poder explicárselos a sus amigos.
- ¿Y de qué nos sirve? - indagó curioso Weasley desde su cama.
- Pues para buscar el nombre de las chicas de Slytherin - evidenció Harry levantándose y colocándose al lado de su amigo, observando con interés la esquina del pergamino, donde unas letras cursivas se encontraban.
"Los Señores Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta proveedores de artículos para magos traviesos están orgullosos de presentar "El pergamino de un Buen Merodeador".
- Por lo que acabo de ver este pergamino contiene el nombre completo de las chicas de 1990 a 1996, divididas por grados y Casas – explicó con gestó analítico Anthony, buscando en el cajón unos lentes para ver mejor.
- Mmm pero si es de la época de los Merodeadores, ¿no debería tener los nombres de esos años? – inquirió con duda Harry, mientras Ron se acercaba a su lado.
- En teoría debería ser así, solo que funcionara como el Mapa – el pelinegro no dudó y sacó su varita -"travesura realizada"- el pergamino quedó totalmente en blanco después de eso.
- Tenías razón - comentó asombrado Ron, abriendo ampliamente sus ojos.
- Si - volvió a tocar el pergamino con la punta de su varita y pronunció "Juro solemnemente que mis intensiones no son buenas" - en el papel amarillento comenzaron a aparecer los nombres – pero esto aún no explica por qué aparecen los nombres de estos años – exclamó Anthony, estudiando la situación.
En ese momento Harry recordó el Diario de Tom Riddle el cual funcionaba con la tinta - Tengo una idea, permíteme tu pluma y tinta – el pelinegro le proporcionó lo que pedía, aunque no sabía que iba a hacer su amigo.
El elegido comenzó a escribir 1972, escogiendo un número al azar, la tinta se evaporó en el papel para después comenzar a aparecer los nombres de esa época, ante los ojos asombrados de todos.
- ¿Qué le esta pasando? - cuestionó confundido Bilius.
- ¿Cómo lo supiste Harry? – interrogó asombrado Anthony.
- Mmmm ¿recuerdas que te conté lo del Diario?, pues así funcionaba y pensé que este también - explicó con una mueca – mira ahí esta el nombre de mi mamá – señaló con un dejo de emoción el ojiverde.
- Si, ahí esta él de mi mamá también – indicó el pelinegro con una amplia sonrisa.
- ¿Qué significan esos símbolos? – inquirió el guardián refiriéndose a las iniciales Cl, Co, L, C, con unos números al lado de los nombres.
- No lo se - mencionó frunciendo ligeramente su ceño Potter, hasta que después de varios minutos, se le ocurrió algo, sacó su varita y tocó sobre un nombre, el cual desplegó un texto.
"Es sumamente atractiva, aunque no volvería a salir con ella, esta un poco loca"
- ¿Qué es eso? ¿O más bien qué significa? ¿Para qué lo escribieron? – cuestionó confundido Ron.
- No lo se, pero creo que habla sobre la chica dueña de ese nombre – razonó Anthony –vuelve a tocar el pergamino Harry – pidió el ojigris
- Ésta bien – el buscador volvió a tocar y el texto desapareció dejando solo los nombres, y los signos.
- Vaya, creo que las iniciales son las de los Merodeadores; Cl por Colagusano, Co por Cornamenta, L por Lunático y C por Canuto. Es como sus anillos ¿recuerdan?, cada uno de ellos – divulgó creyendo firmemente que tenía razón.
- ¡Ahh como el de Sirius y el de Remus! - vociferó Ron, captando la idea de su amigo.
- Si - afirmó el pelinegro, girándose para ver las pupilas de su amigo.
- Entonces, si dice Co delante del nombre de la chica es porque salió con mi papá y el número es la calificación – preguntó incrédulo el ojiverde, su padre si que lo sorprendía.
- Esa es mi teoría - afirmó Anthony.
- Vaya pues por lo que veo no fue con la única que salió - comentó Ron observando varios nombres de chicas con la inicial de Cornamenta – pero no es el único… vean, al parecer Sirius y los demás también, si que eran unos Don Juanes – balbuceó negando con su cabeza.
- Bueeeno – hablaron Harry y Anthony mirándose entre si, ellos si que habían escuchado varias historias en la mansión Black.
- ¡Vaya! - manifestó Ron, con una sonrisa bonachona – ellos si que se sabían entretener en Hogwarts.
- Bueno vamos volvamos a 1991 – murmuró Harry escribiendo el número, el pergamino volvió al ciclo que le pedían ya que se manejaba de 1989-1996, es decir en siete años, tomando en cuenta el último contaba siete hacia atrás.
En la Sala Común de Premios Anuales.
Hermione se encontraba sentada frente al fuego leyendo un libro de pociones avanzadas, pero realmente no estaba muy concentrada había pasado 5 minutos tratando de comprender el último párrafo que había leído ya tres veces, cerró el libro dándose por vencida, su mente estaba en otra cosa o más bien en otra persona… su compañero de Sala, Malfoy, últimamente el ocupaba muchos de sus pensamientos, y no porque ella quisiera, sino porque sus actitudes desde que comenzó sexto año eran bastante raras.
¿Acaso sería verdad las sospechas de Harry? ¿Sería Draco un mortífago? ¿Habría sido capaz de venderse con Voldemort?, lo creía un gusano pero no un idiota para haberlo hecho.
Suspiró hondamente varias veces, tratando de encontrarle lógica a las palabras Draco y mortífago, juntas, pero no daba una, en ese momento apareció por el umbral de la puerta…
En las habitaciones de Slytherin.
- Mmm que raros estaban – comentó Selelie.
- ¿De qué crees que estuvieran hablando? – cuestionó Sol, pensando en que esos chicos casi nunca estaban tranquilos, siempre tenían algo en mente.
- No lo se, cosas de niños, ah no, perdón… "hombres" - resaltó Aneli, bromeando.
- ¿Crees qué sospechen algo del cuaderno? – inquirió preocupada Sele.
- No lo creo - descartó Sol llegando a su habitación.
- Aunque últimamente están muy sospechosos, ¿recuerdan qué lo vimos subir al séptimo piso? – comentó la ojiavellana acostándose en su cama.
- Si, es verdad… aunque quizás iba a ver alguna de sus chicas ¿no creen? – comentó con una sonrisa la ojiplata.
- Si, puede ser - afirmó la pelirroja, aunque no creía realmente eso, había algo más, lo presentía pero el problema era cómo averiguarlo.
- Bueno ¿y ustedes quién creen que gane? – comentó Sele cambiando de tema.
- Pues yo creo que es difícil decidir, porque Draco es sumamente guapo, derrama sex appeal a donde va - comentó Aneli suspirando - pero Darrell también esta muy, pero muy bien…
- Bueno, eso nadie lo niega - comentó Sele desde su cama - pero si Darrell es guapo, Anthony, él si que es encantador - inhaló profundamente – ambos son atractivos…
- Pero Nott no le pide nada a nadie, esos ojos azules tan claros comos el cielo detrás de esas gafas, lo hacen ser tan misterioso, aunque es un poco extraño y reservado, a veces creo que analiza las cosas demasiado, de repente es muy solitario; pero el que se la lleva es Potter, con esa mirada esmeralda de ángel y su valentía - comentó Aneli solo por molesta a su amiga Sol, quien no les estaba poniendo mucha atención. Aunque Potter tenía lo suyo para algunas, no era su tipo.
Se levantó caminado hacia su closet – Sol, no nos haz dicho por quién votaste, tu fuiste la ultima que escribió… ¿lo hiciste por Potter, no es así? - indagó girándose y mirándola inquisitoriamente.
-Yo…ehh… bueno… si, lo hice por él – confesó apenada Solem, su cara se había vuelto roja como una luz navideña.
- ¡Uuuuu! – gritaron en coro Aneli y Selelie, mirándola con picares. Para ella no era un secreto su amiga estaba interesada desde hace tiempo en el león, aunque eso sonase muy extraño siendo ella una Slytherin.
- Oigan yo no las molesto por sus respuestas que no fueron nada cortas - se defendió la pelirroja abochornada – además hubiera votado por mi hermano.
- Si, aha… ¿qué hermana vota por su hermano? Eso sería como incesto. Si Terrence tiene lo suyo, pero él tiene sus propias fans – enunció Aneli, mirándola con seriedad.
- Además él no esta aquí sino en Bulgaria – recordó Sele – aunque yo también hubiera votado por él, ahí si te apoyo Sol, él es todo un galán… ¿no quieres regalármelo? – bromeó logrando que su amiga le aventara una almohada.
En la Sala común de esa Casa.
- Volviendo a lo del cuaderno, creo que es mejor que veamos por dónde vamos a empezar, ¿no creen? – sugirió Nott, aún inmerso en el último enunciado del libro que tenía en su manos.
- Si, bueno, que alguien traiga el libro - mandó Draco, mirando a sus dos gorilas.
- ¿El libro? - cuestionó despistado Goyle.
- Si, nuestro libro - se quejó el rubio, exasperado por la lentitud del chico.
En un par de minutos el libro se encontraba en manos de su líder.
- Parece que por fin le vamos a encontrar un uso más a este viejo libro – comentó Draco, desabrochando el broche del libro y encontrando la primera página, que tenia grabado el símbolo de la Casa de Slytherin en la pasta, dio vuelta a la hoja y un segundo símbolo apareció el de los "Slanges" originales, dueños de aquel preciado libro, así como sus nombres grabados en una letra estilizada, las primeras páginas contenían el listado de alumnas desde 1965 hasta la fecha, así como sus fotos, divididas por grupos y Casas, estaba conectado al libro, donde la pluma mágica, escribía todos los nombres de los magos que ingresarían a Hogwarts, claro que las sangres sucias estaban canceladas automáticamente.
Malfoy se dirigió a la mitad del gordo texto donde aparecía una hoja divisoria que tenia el símbolo de los "Seths" comenzaba en 1991 hasta el año actual, el libro iniciaba con su Casa por supuesto – Necesitamos abarcar todas las Casas, pero creo que lo principal es abarcar todos lo años… ¿qué proponen? – cuestionó a los presentes.
- Una chica por año, pero que sean de diferentes Casas - sugirió Darrell, moviendo en círculos su copa.
- Estamos hablando de 49 chicas en total por los siete y siete por grado - analizó Theodore.
- No esta mal - comentó con una mueca maliciosa Draco.
- Por mi esta bien - musitó con una sonrisa maliciosa Blaise – es una lastima que el junior no este, se va a perder la diversión aún no entiendo su necedad por largarse a Durmstrag, donde no hay chicas… que aburrido – exhaló sarcástico.
- ¿Estas poniendo en tela de juicio su sexualidad? – preguntó Darrell enarcando su ceja – si estuviera aquí ya te hubiera lanzado un Cruciatus.
- Ja, lo se, pero no esta… - minimizó despreocupado el moreno.
- ¿Y supongo que nos vamos a reunir para comentar los resultados, no? – cuestionó Goyle, todos los presentes lo voltearon a ver sorprendidos, había dicho algo razonable
- Claro - respondió Draco.
- ¿Y dónde será? – cuestionó Nott.
- Mmmm no podemos seguir haciéndolo aquí, es peligroso - comentó previniendo Nott.
- Puede ser nuestra habitación – acotó seguro Darrell – porque no creo que podamos ir a la Sala de Draco - se burló malicioso.
- Ha… claro que pueden ir, pero no es mi culpa que este ahí esa Granger, saben que no es de mi agrado y que mi padre se quejó - se justificó rápidamente.
- Será el cuarto – confirmó Theo, ignorando aún los insultos que su amigo, le declamaba a su compañera de Sala.
- Bueno, al menos no será como tu Sala, pero no nos podemos quejar, sabes que nuestra habitación es bastante amplia comparada con los demás - presumió Zabinni.
- ¿Qué esperabas?, no somos como los demás, nosotros somos sangres puras y no cualquier sangre pura, pertenecemos a las mejores familias - expresó altaneramente su líder.
- Brindo por eso y porque obtendremos ese cuaderno - expresó seguro Blaise.
Después de unos tragos más y de pláticas banales decidieron retirarse.
Draco se levantó seguido por los demás, se despidieron, en ese momento discretamente el rubio se acercó a Zabinni, obligándolo a relegarse de su grupo de amigos que ya se dirigían a sus habitaciones.
- Necesito hablar mañana contigo - susurró Malfoy.
Blaise lo miró rígidamente mientras sus pupilas se volvían más oscuras de lo normal, para Darrell esto no pasó desapercibido, pero prefirió disimular y seguir en su camino hacia su habitación, después de esto el moreno dejó a Draco y los alcanzó.
- ¿Y bien? ¿Nos acabaremos la botella? – cuestionó el rizado con una sonrisa, tratando de olvidar el comentario de su amigo.
En alguna parte de Hogsmeade…
Los famosos golpeadores del equipo de los leones se encontraban tomando cerveza de mantequilla alegremente, intentando crear un hechizo, poción o artefacto que fuera capaz de engañar al cuaderno, porque claro ellos si que sabían obtener información… no les había costado mucho averiguarlo, ahora su problema era burlar al cuaderno y poder tocarlo.
- ¿Crees qué funcione Fred? - cuestionó su pelirrojo gemelo.
- Mmm cuando hemos fallado en algo que construimos - respondió crispando sus comisuras George.
- Seremos recordados como los que obtuvieron ese diario - comentó alegre Fred.
- Así es… - respondió su hermano ampliando su sonrisa, con un brillo especial en su mirada.
En la habitación de los leones…
- Bueno ¿y qué haremos?, son demasiadas… ¿cómo para saber exactamente cuál lo tiene? y no solo eso, aún si solo buscáramos en Slytherin… siguen siendo muchas – explicó la problemática Anthony.
- Sigo pensando que es una locura - mencionó Harry, observando el número total de chicas.
- Pues tenemos que buscarlo – espetó obstinado el pelirrojo.
- Ya lo se, estoy pensando en algo… - aseveró Black, colocando una de sus manos en su barbilla, acariciándola, mientras ponía a trabajar su mente.
- ¿Por qué no simplemente buscan en 5 y 6 años como primera búsqueda o en 1 y 2? – sugirió el ojiverde.
- ¿Por qué esos años? – cuestionó sin comprender Ronald.
- Porque son los que es más probable que lo tengan 1 y 2 son las chicas que acaban de ingresar es más probable que se los den al último, pero esa es una opción segura… ahora 5 y 6 porque son intermedios y ya se conocen más entre a las chicas de las Casas y si pensamos que las chicas de Slytherin que lo tenían son de esos años, por la referencia de que la chica Ravenclaw va en sexto - explicó lógico el ojiverde.
- Lo que tratas de decir Harry, es que ¿si la chica de Ravenclaw sabía que los tenían las Slytherins… es porque son de su año y probablemente sus amigas, no? - razonó Cygnus.
- Si, pero no solo eso, sino… que aunque no fueran amigas podemos ver a las chicas que acuden a la clase que comparten con Slytherin vigilarlas y ver quienes son sus amigas y así rastrear el cuaderno - sugirió Harry.
- Ahhh entonces es más fácil encontrarlo por grupos de amigas - expresó entendiendo la lógica de su amigo.
- Ok Anthony, si ya entendiste repitan todo - pidió Ron algo perdido con tanto razonamiento - y despacio…
- No es necesario Ron, solo tienes que saber que vamos a vigilar a sexto y quinto año y a formar los grupos de amigas, así lo rastrearemos - explicó el pelinegro.
- ¿Y cómo lo conseguiremos supongo que ustedes les van a hablar, no? – indagó en un tono incrédulo el pelirrojo.
- Ron… si tú lo quieres, tú les hablas - aclaró firme el ojiverde.
- ¡¿Qué? dijeron que me ayudarían - se quejó sufridamente Bilius.
- Ya, ya… lo haremos los tres si es necesario, averigüemos todo lo que sea posible sobre estas chicas – mencionó Anthony señalando en el pergamino, el grupo de chicas de Slytherin - el método el que prefieran, el punto es la información - concluyó en un tono decidido Anthony con un brillo especial en sus ojos, que se podía reconocer pertenecía a la familia Black, y todo se debía a que él si usaría su propio método.
En el corredor de premios anuales…
El fascinante líder de Slytherin se dirigía a su Sala, pensando en los asuntos que últimamente llenaban su cabeza y no precisamente era el cuaderno, sino algo más oscuro; sobre sus hombros cargaba una gran responsabilidad y él lo sabia. Recitó su contraseña, al pasar por el cuadro se encontró con la imagen de la castaña sentada frente al fuego, lo cual lo sorprendió, normalmente no la veía a estas horas, a menos de que estuviera haciendo alguna labor… clavó sus plateadas pupilas sobre ella inquisidoramente, observándola desconfiadamente, caminó sin dudar hasta el sillón desabrochándose su túnica.
- Vaya, vaya, no tenias que esperarme Granger - siseó sarcásticamente.
- Por favor, eso solo ocurriría en tus sueños hurón - expresó Hermione mirándolo despectivamente de abajo hacia arriba, notando su estado, no solo por el alcohol, si no por su ropa, estaba bastante desalineado y eso no era común en él, cuando de pronto notó el brillo labial en el cuello de su camisa lo que no le hizo mucha gracia, ella preocupada por sus actitudes y resulta que lo único por lo que quizás actuaba así… era por sus comunes amoríos.
- ¿Qué?, no… eso es lo que tu quisieras ¿no Granger?, mínimo aparecer en mis sueños - interpeló con un marcado cinismo y su clásica sonrisa de lado, notando como lo miraba la ojiavellana – ¿qué Granger?, ¿te gusta lo que ves? – cuestionó divertido y en un tono coqueto, animado por el whiskey que había tomado y por el afán de molestarla.
- Ja, ja, ja… por favor, ¿a mi gustarme un rubio oxigenado como tú? - señaló con su dedo y una carcajada sardónica - claro que no, además… a mi no me gustan los promiscuos - respondió con ironía insinuándole que había notado lo de su camisa.
- ¿Acaso noto un tono de celos en tu voz Granger? - interrogó acercándose a ella.
- ¡Jamás! ¿Qué se supone que te tengo que celar?, no eres más… que un… pervertido y promiscuo hurón - expresó con desprecio.
- No finjas Granger, se que te gusto - apuntó acorralándola en el sillón y aspirando su aroma a miel y manzanas.
- Por favor… - mencionó nerviosa por la cercanía del ojigris, notando su ligero aroma a whiskey combinado con su loción – hueles… a alcohol – lo aventó y sin dejar pie a otra cosa se incorporó, alejándose lo más posible del rubio.
- Vamos Granger, te escandalizas por cualquier cosa - espetó acostándose en el sillón y observándola con una sonrisa - que tu no conozcas los placeres de la vida, no quiere decir que yo tengo que privarme de ellos.
- Eres… un alcohólico, pervertido y promiscuo - espetó molesta, subiendo las escaleras y dejándolo solo con una sonrisa burlona, la cual desapareció al recordar lo que hablaría mañana con sus compañeros de destino.
La castaña azotó su puerta – ¿Qué se cree ese… ese maldito hurón?, y yo preocupa… ¡ahh!… no es más que un pervertido, bueno… eso ya lo sabías Hermione, no es nuevo que sea acosado por las chicas después de todo, es bastante atractivo… y ese aroma… pero ¡¿qué estoy diciendo?… es el hurón… el rubio oxigenado… no debí aceptar compartir la Sala con ese, comienza a afectarme - razonó suspirando dejándose caer en su cama colocando el dorso de su mano en su frente mirando hacia el techo.
En una habitación en Slytherin…
Después de terminarse la botella Goyle y Crabbe se habían ido a su habitación, Zabinni por fin se había ido a su cama despojándose de la mayoría de su ropa quedándose solo en bóxer, mostrando su esbelta y tostada figura, lo cual hubiera sido deleitante para cualquier chica pero no para ellos. Nott se encontraba leyendo un poco, adelantando algunas de sus labores, como lo hacia la mayoría de las noches, excepto en las que su estado no lo permitía.
Darrell simplemente se encontraba en el alfeizar de la ventana, vestido con una lujosa pijama verde, la camisa no la llevaba cerrada por lo cual mostraba su torso, se encontraba con la mirada perdida en la oscuridad de la noche, cuando decidió hablarle a su hermano telepáticamente. Realmente estaba preocupado por sus amigos, no le gustaba ese asunto de los mortífagos, él bien sabía el daño que podían llegar a causar - "¡Anthony!"
En Gryffindor…
Después de acordar lo que cada uno iba a hacer y de terminar su cerveza Ron había dado por terminada su junta sobre el cuaderno, y se había ido a la cama, Harry se encontraba en su cama con un pijama guinda, analizando el libro de pociones que había encontrado perteneciente al príncipe mestizo. Anthony como su hermano se encontraba sentado también en alfeizar de la ventana observando la niebla arriba del lago, llevaba puesto una camiseta pegada al cuerpo y su pantalón de pijama negro, cuando recibió el mensaje de su hermano gemelo.
- "¿Qué sucede Darrell?" - preguntó mentalmente, sintiendo una punzada por lo fuerte que le había hablado su gemelo.
- "¿Te desperté?… Mmm no pensé que te acostaras tan temprano" - se mofó Darrell.
- "Claro que no, ¿qué pasa?, ¿ya saben lo del cuaderno?" – cuestionó curioso Anthony.
- "Sabes que no tardarían en averiguarlo, aún así no les dije nada… pero ahora están empeñados en obtenerlo" – expresó con simpleza el Slytherin.
- "Pues no son los únicos interesados en él" - admitió el Gryffindor insinuándole que también lo buscarían.
-"Supongo que una vez más competiremos, ¿no?" - añadió sarcásticamente Darrell.
-"Mmmm se puede decir que si, aunque compiten ellos, no nosotros… yo jamás te he ocultado nada" – profirió sereno Anthony.
- "Y sabes que yo a ti tampoco, a pesar de tener amigos que no se llevan… pertenecer a Casas diferentes, tu eres mi hermano, sabes que a ti y a Harry nunca les oculto las cosas, claro depende de lo que pregunten" – aclaro el gemelo Sly.
- "Lo sabemos, ¿qué pasa?, te noto raro… es…" - profirió intrigado el gemelo Gryffindor.
- "Es solo que me preocupan Draco y los demás están bastante raros" – especificó dejando que su hermano percibiera su inquietud.
- "Ten cuidado Darrell, sabes lo que piensa nuestro padre" – advirtió serio Anthony.
- "Lo se, pero me siento tan impotente... que… " - mencionó frustrado el Slytherin, cerrando sus puños.
- "Darrell…" - exclamó pacientemente su hermano, lo comprendía perfectamente, pero también sabía que no debían meterse en esos asuntos, su padre se los había pedido o más bien ordenado.
- "Estoy bien Anthony, mejor dime ¿cómo esta Harry?" - inquirió Darrell, alejando esas preocupaciones de su mente, su intención no era que su hermano se inquietará.
- "Mmmm sabes que él es él más afectado en esto, pero esta bien" - aseguró el Gryffindor.
- "Al menos de algo va a servir el cuadernito, ya es necesario que se distraiga, ¿no crees?" - expuso el Slytherin con una sonrisa tradicional de los Black.
-"Si, al menos ya no piensa en esa Cho Chang que en lugar de ayudarlo, solo le trajo más problemas" - expresó con alivio Anthony.
-"Sabes que a mi nunca me simpatizo, las pocas veces que asistí a las juntas del Ejercito de Dumbledore, se me hizo… tan torpe, bueno y lo comprobé cuando su amiga la tal Marieta, no pudo guardar el secreto… además no lo hizo tan feliz como él creía" - argumentó Darrell.
- "Si, pero ¿y tu qué me dices?, aparte de buscar el cuaderno… ¿hay alguien?" – cuestionó en un tono pícaro Anthony.
Darrell no pudo evitar reír un poco, lo que hizo que Nott lo volteara a ver raro, recuperó su postura y le respondió a su hermano - "Yo no me complico la vida Anthony, pero ¿y tu?".
- "No hay nadie especial" - expresó el león, omitiendo cierta información. Aún no quería decírselos quería conservarlo para si, un poco más.
- "¿Ni la hermana de tu amigo Weasley o tu amiga la que se junta mucho con ustedes?" - incurrió curiosamente la serpiente.
- "No, Ginny es muy hiperactiva, cierto es bonita, pero no y Hermione… pues es una gran amiga, la quiero pero como eso, incluso como hermana… pero hasta ahí" - explicó Cygnus con una gran sonrisa dibujada en sus labios.
- "¿Hermana?, no digas patrañas, vamos, para hermanos Harry y yo, aunque debo admitir que es guapa es su raro estilo" – comentó pensativo Darrell –"aunque pierde puntos por ser…"
- "Ni se te ocurra mencionarlo y si es linda, pero no, yo no estoy interesado en ella" – aclaró nuevamente Anthony, tratando de evitar los malos entendidos y futuras carrillas que le haría - "un día deberíamos reunirnos ¿no crees?" - cambió de tema, esperando alejar a su hermano de esos asuntos.
- "Claro, les haré un espacio en mi agenda" – comentó bromeando la serpiente.
- "Los que te haremos un espacio seremos nosotros" – aclaró tajante el Gryffindor.
- "Donde siempre, mañana… ya sabes a que hora" - acordó Darrell.
- "Ahí estaremos" – confirmó el león con una sonrisa, para después levantarse, cerrar la ventana – Harry – lo llamó obteniendo así su atención - se me olvido decirte, mañana Darrell va ha estar donde nos reunimos ¿vas a ir?
- Sabes que no faltaría, Darrell es muy orgulloso y no me lo perdonaría - afirmó con una sonrisa.
- Vamos deja ya ese libro y vamos a dormir - comentó Anthony con una sonrisa.
- Vamos, si tú eres el primero que adora los libros - comentó bromeando Harry, cerrándolo y colocándolo en su mesa de noche al lado de sus lentes.
En Slytherin…
El pelinegro suspiró y sonrió, después de hablar con su hermano se sentía un poco más tranquilo, al menos no estaba solo… caminó unos pasos hacia su cama y se dejó caer en ella, dejando que el sueño llegará a él, mientras Theo bostezaba decidiendo que también era hora de dormir.
En el Valle Godric…
En la casa perteneciente a cierto chico de 16 años, en la cual sus padres habían sido asesinados, se encontraban reunidos un grupo de magos sangres puras, los cuales eran bastante conocidos, atractivos sin duda, arrogantes, altaneros, se encontraban decidiendo su destino, el cual era totalmente inseguro… ya que cuando le sirves a Lord Voldemort, solo hay dos opciones una vida de servicio o la muerte.
- Debemos reunirnos con Dumbledore - comentó un pelinegro.
- Lo se - afirmó no muy contento con esto un rubio por el cual no pasaban los años.
- A pesar de que ese maldito de Voldemort esta perdiendo a sus fieles servidores bajo el beso del Dementor, aún es fuerte - aseveró el atractivo rubio con ojos color turquesa.
- Pero no durara mucho, ese maldito… no nos va a vencer, le vamos a enseñar que con nosotros no se juega – puntualizó con furia contenida el ojigris
- ¿Y bien? ¿Ya nos vas a decir dónde esta Voldemort, Lucius? - cuestionó el pelinegro.
- ¿Me crees estúpido?, se de lo que son capaces tu y Evan, por mi seguridad, la de mi hijo y la de sus hijos, no se los diré - concluyó con una sonrisa de medio lado, mientras degustaba el contenido de su copa.
- Sabes que aún así lo encontraremos - aclaró firme el pelinegro.
- Debemos irnos Lucius - expresó Nott observando su fino reloj, mientras dejaba su copa en la mesa central.
Lucius se levantó dejando su copa junto a la de su amigo, arregló su túnica observó a los presentes – Cuídense…
- Hablamos mañana - acotó fríamente Nott.
- Ustedes también cuídense - replicó un guasón Evan, que aunque le molestaba el silencio de sus amigos, lo comprendía.
- Y dale nuestros saludos a Voldemort - comentó con marcado sarcasmo el pelinegro, al momento en que Lucius y Edward desaparecían.
- Creo que también es hora de que nos vayamos - manifestó con resignación el pelinegro.
- Si - afirmó Rosier – ¿Y cómo esta todo en la mansión? – cuestionó curioso.
- Mmm ruidosa, eso de que sea el cuartel de la Orden es algo complicado – comentó con fastidio el ojigris – ¿y tu cómo vas con…?
- Bien, después de mucho esfuerzo de mi parte – contestó risueño Evan, levantándose del lujoso sillón.
- Sabías que no iba a ser sencillo - espetó burlándose el pelinegro – no puedes desaparecer por años y regresar esperando que te perdonen de la nada, ¿no crees? – indagó, mientras Evan lo miraba con odio.
- Ya lo se ¿y tu cómo vas…? aunque sea la mansión el cuartel de la Orden, ¿no me dirás que no tienes… digamos… tiempo, para tu "esposa" o debería decir tu casi cuñada?
- Mi querido amigo, yo soy un caballero y ella una dama, así que eso no te incumbe, pero para tu información, todo esta muy bien… vámonos - ambos salieron de lugar.
- Nos vemos mañana - expresó el rubio desapareciendo.
En el cuartel de Voldemort…
- ¿Dónde han estado? – cuestionó una pelinegra, la cual seguía siendo bella aún después de haber estado en Azkaban.
- Eso no te importa - respondió de mala gana Lucius, enfrentando las pupilas de muerte de su cuñada.
- Cuida tu tono Lucius, al parecer no estas de humor - comentó burlonamente Bellatrix.
- No, no lo estoy – respondió con desdén.
- ¿Qué pasa? ¿Para qué nos buscabas?- inquirió Nott, más tranquilo que Lucius.
- Para saber los resultados de su misión – respondió exigente observándolos desconfiadamente.
- No te preocupes, no fallamos - aseguró Edward, con ese escueto comentario, los caballeros se retiraron, dejando a la mujer sola.
En una mansión en Wiltshire, muy cerca de la mansión de los Malfoy…
Evan Rosier aparecía en la Sala, el fuego de la chimenea aún se encontraba encendido y el aroma de un dulce perfume también se encontraba ahí, subió las escaleras, hasta su habitación donde encontró la imagen de una hermosa pelirroja, descansando en la cama, se recargó en el marco de la puerta simplemente observándola dormir, como tantas veces lo había hecho en el pasado, a diferencia de que ahora podía acercarse, caminó desabrochándose su túnica hasta llegar a la cama, donde suavemente se sentó, sigilosamente se acercó a su mujer, aspirando su aroma y delicadamente deslizó sus labios sobre los de ella, la pelirroja despertó, mientras él separaba sus labios.
- ¿Te desperté?, lo siento - comentó Rosier con una sonrisa, acariciando su cara suavemente.
- Estaba preocupada - susurró la mujer aún adormecida.
- No tienes que estarlo - comentó seguro el rubio, acariciando su mejilla.
- Te parece poco que Voldemort… - calló al sentir el dedo de Evan en sus labios.
- Shhh, no quiero hablar de él – acotó acercándose a besarla.
En el 12 de Grindmund place…
En el hall, apareció una ligera nube de humo, al dispersarse, se dejó apreciar la figura de Regulus Black, el último vástago de las descendencia Black; con paso sigiloso avanzó por el lugar, todo estaba en relativa calma, oyó voces en el Estudio, señal de que su hermano y Lupin, estaban conversando, inspeccionó rápidamente, pero no había señales de más gente.
Sin querer entablar conversación con ellos, subió a la planta alta, caminó a través de los corredores, hasta llegar a su habitación, abrió la puerta lentamente, el lugar estaba casi en penumbras, solo los rescoldos que ardían en la chimenea y la luz de una vela mágica iluminaban a la mujer acostada en la cama, con un libro a un lado, al parecer lo había esperado, hasta que el sueño la venció.
Liberándose de la túnica, dejándola a un lado en la cama, se acercó hasta ella, tomó el libro y lo dejó a un lado en la mesa de noche, rozó ligeramente el rostro dormido, logrando que los parpados se movieran, para después dejar a la vista unas pupilas grises.
- ¿Dónde estabas? ¿Sabes qué hora es? ¿Estás bien? – preguntó preocupada la mujer.
- Tranquila, estoy bien - la besó ligeramente.
- No deberías salir con Voldemort suelto, estas en… - calló, al notar el poco caso que hacia el hombre a sus palabras.
- No puede hacerme nada, si no sabe donde estoy – dijo seguro, curvando sus labios, despojándose de las ropas, se metió en el baño, del que poco después se dejo oír el ruido del agua correr.
Un poco enojada por su actitud, la mujer se acomodó entre las sabanas, girándose para darle la espalda, apagó la vela dejando que la oscuridad se adueñara del lugar, oyó los pasos de Regulus, apagados por la alfombra, lo sintió moverse por la habitación, para después acomodarse a su lado bajo las lujosas mantas.
- ¿Estas enojada? – murmuró suavemente en su oído, sin recibir respuesta – vamos Alanis, no te enojes, no pasa nada - manifestó con calma.
- Eres un insensible - contestó, ignorando los brazos que empezaban a abrazarla.
- Y tu eres un encanto, vamos no te enojes - la besó ligeramente en la mejilla, abrazándola contra él, sin más palabras.
Después de un rato, se oyó la respiración acompasada del hombre, mientras Alanis se giraba para verlo.
- Eres un bruto Regulus - susurró quedamente, acomodándose entre los brazos del pelinegro, que solo sonrió y la abrazó más estrechamente.
En el Estudio…
- ¿Y cómo esta Harry?- cuestionó con serenidad Remus.
- Mmm han sido muchas cosas para él - mencionó su padrino preocupado – si, igual que para Darrell y Anthony – agregó también pensando en el destino de los gemelos.
- Si eso dos chicos son una locura juntos, me alegra que Harry se lleve bien con ellos - manifestó con una media sonrisa Remus.
- A mi también, los quiere como sus hermanos… a veces cuando los veo me acuerdo de James… él también nos quería como sus hermanos - añadió melancólicamente el ojigris.
- Es verdad, ¿sabes?, creo que Harry saldrá adelante, por otra parte me preocupa ese asunto de los mortífagos… no me gusta que Darrell se haya interesado en eso – espetó con un tono de angustia que se reflejaba en su rostro.
- Ya lo se, también esta lo de Draco… se esta comportando raro, además las sospechas de Harry y lo del vagón, si no hubiera sido por Nym… no se que le hubiera pasado a Harry – profirió molestó con su sobrino, levantándose y sirviendo dos copas de whiskey, avanzó hasta su amigo y le ofreció una.
- Lo se - afirmó Lupin, observando el liquido ámbar.
- No podemos permitir que los alumnos de Hogwarts se unan a las filas de Voldemort – aclaró firme Sirius.
- Eso debe ser una prioridad en la siguiente junta – puntualizó el licántropo, mirando la expresión desalentada de su amigo al dejarse caer en el sillón a su lado – ¿qué pasa?
- Nada… ¿por qué? – respondió evasivo, desviando su vista hacia otro lado.
- Vamos Canuto, te conozco – el animago no le dio la cara, así que continuó – ¿todavía piensas en ella?
- No seas tonto Lunático, hace mucho que acepte su decisión… además de que se lo merece, merece una vida con Anthony y Darrell, y Regulus a estado mucho más al pendiente de ella de lo qué yo jamás estuve, ¿no crees? - confesó con amargura.
- Pero también toma en cuenta que ella cuidó de los chicos por ti, que las circunstancias hayan cambiado es diferente – argumentó a favor de Alanis.
- Las circunstancias ya no importan ahora… ella es feliz con él, y eso es bueno para todos – aseguró convenciéndose de eso.
- Entonces ¿qué tienes?
- Nada, solo que me siento un poco abandonado creo… - mirándolo de frente, le sonrió pícaramente – tengo una idea… ¿no quieres ir a…?
- Canuto, ¡por Merlín! Eres un…
- Mmm lo se… solo bromeaba…
Después de unas copas más los atractivos Merodeadores fueron a la cama, ya que el siguiente día no iba a ser tan fácil ni tan relajado.
En algún otro lugar se encontraba de guardia una pastosa pelirrosa al lado de su nueva compañera…
- Odio las guardias - comentó Tonks bostezando.
- Vamos, no son tan malas si tomas un buen chocolate para mantener nuestra temperatura toma – ofreció una castaña, la cual era su nueva compañera, había sido transferida de Rusia, era alta, de piel morena clara, cabellos oscuros, ojos grises astutos, de mente ágil y despierta.
- Gracias, ¿sabes?… al menos no me aburriré, creo que vamos a ser buenas compañeras – comentó dibujando una sonrisa Nymphadora.
- Eso creo - concordó la chica con una sonrisa.
- Y dime… ¿tienes novio? – cuestionó curiosa su compañera.
- ¡Ufff! Ese tema… la verdad es que no, pero estoy enamorada de alguien - comentó suspirando pensando en el ojiambar.
- Vaya creo que no debí preguntar - musitó apenada la ojigris
- No, no esta bien, no te preocupes – negó con una sonrisa – ¿y tu?
- Yo… pues si, tenía una relación, pero no funciono… me engaño - confesó respirando profundamente.
- Ohhhh, no se que les pasa a los hombres – resopló negando con su cabeza Dora.
- Lo se… son unas ratas - bromeó la castaña.
La guardia siguió sin contratiempos, entre comentarios intrascendentes y algunas bromas.
OoOoOoOoO?
Continuara... si ustedes así lo piden.
¿Avadas? ¿Review? ¿Algo?
Ahora, es el momento de los agradecimientos:
Gracias a todas las personas que nos leyeron y nos enviaron su review… y a las que no lo hicieron, anímense… aunque sea una palabra, un bien… un mal… una critica… algo, gracias especialmente a las siguientes personas:
Fely: gracias nena, aquí esta el capítulo, esperamos que te guste.
Mokote, aquí esta el nuevo capitulo, esperamos que nos puedas decir que te pareció ¿vale?
Bellatrix Black Rosier, nena, esperamos que lo puedas leer y nos digas que piensas ¿vale?
Lean Black, nena, un gusto saber de ti, aquí tienes el capítulo, a ver que te parece.
Amely Potter hola nena, gracias por seguirnos, disfruta de la escena de Sirius.
danny1989 nena, muchas gracias por tu comentario… aquí esta el nuevo capitulo… a mi, The Darkness Princess también me gusta mucho Harry.
Por el momento eso es todo, agradecemos a todas las que nos leen, es bueno saber que les agrada la historia. Por cierto, para las personas que deseen agregarnos nuestro correo es en Hotmail, también estamos colocando imágenes y cosas acerca de Harry Potter, a ver que les parece, ahora nos retiramos, disfruten el capitulo.
Saludos y abrazos
«´¨·. . The Darkness Princess & Lady Muerte .·´¨»·
