Hola mis cositas hermosas, les dejo el siguiente capitulo del fic, es hora de leer
SUKI KIRAI
Capítulo 2 "¿te odio o te amo?"
Goenji: cierto, te daré algo para que me perdones –nuevamente lo volvió a tomar de la muñeca y lo jalo hacia él, el peli azul pensó que volvería abrazarlo, sin embargo recibió otra cosa –te amo –susurro en el oído de Ichirouta, después de eso lo miro a los ojos y junto sus labios con los de Kazemaru, dándole un delicado y suave beso-.
Kazemaru: me…me está besando –pensó al sentir los labios contrarios moviéndose encima de los suyos, provocando que cada vez más el tono rojo sea más evidente en su rostro y con sus ojos medio cerrados; el corazón del peli azul se aceleraba, es la primera vez que es besado en toda su vida quería apartarse de él pero no lo hacía sintió como las manos de Goenji le rodeaba su cintura, podría decirse que le gustaba ese momento ¿o no?, después de unos segundos el peli crema se separó del peli azul, quería ver esos ojos avellanas de Kazemaru, pero su expresión lo asustaba-.
Goenji: Ichirouta.
Kazemaru: ¡no vuelvas a hacer eso! Acabas de robarme mi primer beso, eres un tonto.
Goenji: lo lamento, pero tenía que hacerlo antes de que alguien más me gane y te aparte de mí.
Kazemaru: Goenji –esas palabras le llego al corazón, pero eso no le borraba el enojo en su cara- ¡te odio Goenji, te odio!
Rápidamente se fue del lugar, dejando solo a un Goenji cruzado de brazos y con una sonrisa en sus labios; por las calles corría el peli azul, se decía a si mismo que fue el peor día de su vida, inclusive su peor primer día de clases, "si tan solo no te hubiera conocido, eso no pasaría" se decía a él mismo refiriéndose a Shuuya, aunque asimilaba que no le gusto el beso en lo profundo de él si le gusto y las palabras que escucho le flecho el corazón; llego a su casa y subió a pasos acelerados por las escaleras ignorando lo que le decía su hermano Edgar, con fuerza azoto la puerta de su habitación y lanzo su mochila a su cama, se apoyó en una de las paredes sin embargo las lágrimas empezaron a salir de sus ojos, no entendía por qué lloraba solo comenzó hacerlo. Por su mente pasaba cada palabra que Goenji le había dicho, cada frase hermosa que le acelero el corazón, inclusive ese beso que le robo lo hacía sonrojar hasta sonreír que el mismo Kazemaru no se daba cuenta.
Kazemaru: por dios, esa tonta confesión de ese Goenji, me llego al corazón…pero fue lindo lo que él me dijo… ¿qué estoy diciendo? Se supone que lo odio…o lo amo también… no, no me puedo enamorar de él rápidamente… ¿odiarlo a amarlo?….. ¡AAAAAAH!
Edgar: ¿te sucedió algo malo hoy Ichirouta?
Kazemaru: Edgar ¿Cuántas veces tengo que decirte que toques antes de entrar?
Edgar: si estaba tocando tu puerta pero no me abrías, ¿pensabas en algo?
Kazemaru: no es nada importante.
Edgar: vamos Ichirouta puedes decirme, me ignoraste cuando llegaste y note que estabas molesto, soy tu hermano mayor puedes tener confianza en mí.
Kazemaru: ¿desde cuándo te preocupas por mí?
Edgar: desde siempre aunque no le creas, dime ¿Qué te paso hoy en la escuela?
Kazemaru: pues, como siempre clases, descanso, actividades en el club y ya.
Edgar: Ichirouta, te conozco bien y me estas ocultando algo.
Kazemaru: bien, un chico nuevo llego a mi salón, ni tan nuevo porque era del otro grupo, en fin antes de que me fuera al atletismo me abrazo, y antes de retirarme de la escuela me lo tope en la entrada, me volvió abrazar, dijo que le gusto y luego me beso –comento alterado-.
Edgar: ¿te beso? Aaaaaw que lindo.
Kazemaru: ¡EDGAR! –Ese comentario de su hermano lo hizo enojar con las mejillas carmesí-.
Edgar: ya, ya entonces ¿por qué estas molesto?
Kazemaru: ese chico hizo que llegara tarde a mi entrenamiento, me lleve un tremendo regaño y un castigo por ello, jamás me habían castigado –se acercó a su cama para tirarse en ella boca abajo, con su rostro escondido en su almohada- ¿qué voy a hacer?
Edgar: -se acerca al peli azul menor para tomar asiento en su cama- tranquilo hermanito hoy solo fue un mal día, veras que mañana será diferente, será otro día, dudo que se vuelva a repetir.
Kazemaru: pero es que, me dijo que era lindo, eso no lo podré sacar de mi cabeza.
Edgar: veras que sí, de seguro está ciego eso es todo.
Kazemaru: ¡otra vez hermano! –Ahora sí que estaba muy molesto-.
Edgar: bueno ya no bromeo, no te preocupes solo es el primer día de clases, veras que te va a ir bien en este año.
Kazemaru: eso espero -Pasaron unas horas hablando entre ellos, cosa que a Ichirouta le calmo ya que nunca había tenido una plática con Edgar desde hace años-.
Edgar: wau son las siete, sí que pasa rápido las horas cuando te entretienes, bien Ichirouta ve a bañarte y luego bajas para cenar ¿me oíste?
Kazemaru: no quiero levantarme –respondió sin energía-.
Edgar: no vas a dormir sin quitarte el sudor y sin comer, ve a bañarte ahora.
Kazemaru: está bien, está bien, ya voy.
Edgar: pon tu ropa de atletismo en la ropa sucia, no tengo que decirte ¿verdad?
Kazemaru: noooo, ya sé dónde tiene que ir.
Edgar: -suspiro- se nota que esa confesión lo sorprendió, espero que eso no lo desconcentre en la escuela.
Kazemaru: Edgar, tocan la puerta –le aviso con unas prendas de vestir limpias y su toalla en su hombro-.
Posteriormente de esa ducha que tomo Ichirouta se fue al comedor con su hermano esperándolo para cenar, gustando de la deliciosa cena que Edgar le preparo, después de limpiar la mesa, lavar los platos sucios y sus dientes los hermanos se preparaban para dormir; Kazemaru ya se encontraba acostado en su cama con las luces de su habitación apagadas aunque aún no conciliaba el sueño, solo permanecía despierto pensando otra vez en las palabras de Goenji, si no pensaba en otra cosa que no fuera la confesión de Shuuya hacia él, ¿gustar o no gustar? Estaba en medio de un dilema, aunque le había dicho al peli crema que lo odia, dentro de él sabe que lo ama.
Kazemaru: ¿te odio o te amo Goenji?, no puedo elegir las dos, solo una tiene que ser –pensó antes de que ahora sí durmiera tranquilamente-.
Amaneció el siguiente día, el despertador sonó y Kazemaru se levantó aunque diferente y esta vez no de mala gana, recibió el día con una cálida sonrisa y una buena energía; se alisto como es costumbre para así irse a la escuela, caminaba por las calles de la ciudad tranquilamente escuchando el cantar de las aves, el sonido de los carros, los niños jugando en los parques y con el viento danzando su cabello azulado, para él empezaba un buen día; al cruzar por una cuadra paso por lo que es una tienda de regalos, que encontró un objeto que le llamo la atención ubicado en la vitrina de la ventana.
Kazemaru: qué bonito –era un cuarzo de arcoíris en forma de diamante, los colores eran llamativos, cosa que le gustaba mucho a Ichirouta - yo lo quiero, creo que será para la próxima –concluyo para seguir su camino-.
Después de minutos de caminar llego a la escuela tranquilo, a lo mejor iniciaba un buen día para él ya que aún no llegaba el peli crema, por unos segundos estuvo calmado, si fue por unos segundos ya que al tiempo que Ichirouta tomo asiento en su puesto se asomó por la puerta del salón Goenji, el culpable de su odio como Kazemaru decía, los demás alumnos comenzaron a llegar inclusive los amigos cercanos de Ichirouta, se acercaron al peli azul para charlar un rato como es costumbre, sin embargo Kazemaru se percató que el peli crema lo estaba observando con una cara de enojo hacia sus amigos, ¿celos? Tal vez era eso.
Iniciaron las clases como siempre, más bien inicio la tortura para los alumnos, sin embargo Kazemaru sonreía, no paraba de sonreír, por primera vez acepta que la clase era aburrida pero eso no era la causa de su sonrisa, cierto peli crema miraba disimuladamente a Ichirouta, veía que a cada rato se formaba un gesto en su rostro del peli azul, cosa que Goenji tenía la idea que era él la causa de sus sonrisas; en un descuido del peli azul se le había caído su bolígrafo, se paró de su asiento y se agacho para recogerlo, en cuanto se levantó su mirada se clavó con la de Goenji, cosa que sentía arder sus mejillas pero sin dejar a la vista un tono rojizo, fue por unos segundos cuando el peli azul rompió ese momento apartando su vista, para luego tomar asiento nuevamente, pero a Shuuya no le molesto ni un poco, para él ese instante fue mágico. El día paso rápido, las clases terminaron, los alumnos aliviados porque no tuvieron sus actividades de sus respectivos clubs por lo cual adelantaron las horas de las clases faltantes, así que se retiraron temprano, el peli azul ya se había alejado de la escuela unos pasos, aliviado de que Goenji no lo "fastidio" el día de hoy, o eso pensó cuando lo vio recargado en un poste de luz.
Kazemaru: no otra vez.
Goenji: ¿por qué tienes esa actitud solo conmigo?
Kazemaru: así como tú tienes ese lado que el mundo no conoce a excepción de mí.
Goenji: si aja, mira te tengo un regalo –le entregaba una cajita rojo-.
Kazemaru: -dudaba en aceptarlo, pensaba que contenía algo extraño, a lo cual no confiaba en el peli crema- no tiene nada malo adentro ¿verdad? –A lo cual el peli crema negó, así que termino en aceptarlo- gracias, eso creo.
Goenji: ábrelo, de seguro que te va a encantar.
Kazemaru: -a pesar de que no confiaba en el peli crema este abrió la pequeña cajita- esto…es –el regalo fue un cuarzo de arcoíris en forma de diamante, el mismo que vio en la tienda de regalos, el mismo que él quiere- gracias –guardo el regalo en uno de los bolsillos de su mochila- pero como sabes que…
Goenji: tú lo querías, yo te vi cuando lo mirabas, no te diste cuenta que te observaba.
Kazemaru: ¿qué, me espiabas?
Goenji: se podía decir así, como quieras verlo.
Kazemaru: pervertido.
Goenji: ja, de nada por el regalo, considéralo el anillo de compromiso.
Kazemaru: ¿anillo de compromiso? Eso me suena mal.
Goenji: muy bien, la decisión ya lo tome hay que empezar la boda.
Kazemaru: ¡¿QUÉ?! B-B-BODA.
Goenji: será simplemente perfecto, nos vamos a casar y ya.
Kazemaru: ¡¿QUÉ, CASARNOS?! Estás loco.
Goenji: si, loco de amor por ti.
Kazemaru: p…pero.
Goenji: -interrumpió al peli azul, sin escuchar lo que decía- además, quiero vivir en una casa con un inmenso jardín y grandes árboles.
Kazemaru: Goenji…
Goenji: -seguía sin escuchar- y también con tres bellos hijos.
Kazemaru: ¡OYE! –ahora si Shuuya le prestaba atención- no te has dado cuenta de que aún tengo, más bien, tenemos catorce años, ¿captas bien?, además me gustaría…
Goenji: me gustas –interrumpió a Ichirouta-.
Kazemaru: no interrumpas, solo escúchame idiota –le regañaba dándole pequeños golpes en el pecho de Goenji, pero este último solo sonreía- prefiero estar solo y no andar con alguien como tú.
Goenji: eso…no te lo creo, sé que en el fondo de ti me amas.
Kazemaru: no eres mi tipo, ¡aaaah! Te odio.
Goenji: me odias, pero con amor.
Kazemaru: deja de actuar de esa manera, me vuelves loco, además sé que tienes defectos.
Goenji: mi defecto es amarte –ocurrió lo mismo como el día de ayer, el peli crema volvió a abrazar al peli azul, este último se movía bruscamente, tratando que el peli crema lo soltara, pero Goenji tenía fuerza y a pesar de los movimientos este no lo soltaba-.
Kazemaru: ¡SUELTAME PERVERTIDO! –grito, para suerte de Goenji nadie estaba alrededor para que alguien lo escuchara, y aparte para que nadie viera lo que estaba haciendo en aquel momento, las manos del peli crema abrazaban la cintura de Ichirouta pero a los pocos segundos dirigió sus manos más abajo para así llegar a la parte trasera de Kazemaru, eso provoco que el peli azul se sonrojara a más no poder- suéltame Shuuya.
Goenji: bien, creo que estoy satisfecho –soltó a Kazemaru, viendo que su rostro estaba totalmente rojo- te lo digo Kazemaru, eres mío y de nadie más.
Kazemaru: ¡TONTO! Te atreves a robarme mi primer beso y luego agarrarme el trasero –reclamo exaltado y sonrojado a más no poder-.
Goenji: sé que tus ojos me miran solo a mí, y quiero que sigan mirándome, solo a mí y a nadie más.
Kazemaru: Shuuya…
Goenji: veras que te voy a conquistar.
Kazemaru: pero si ya me conquistaste –dijo en la mente sin saber de lo que pensó- veo que tienes un lado tierno –comento mientras bajaba su mirada-.
Goenji: el lado tierno que tú solo veras –tomo con sus manos el rostro de Kazemaru, levanto su vista y pego su frente con el del contrario- dame la oportunidad de formar parte de tu vida.
Kazemaru: yo –se apartó de Goenji pero si dejar de mirarlo a los ojos- debo…pensarlo –concluyo para seguir su camino-.
Goenji: veras que, hare que digas que me amas; me ganare tu corazón –pensó al ver como el peli azul se alejaba-.
Kazemaru: -al doblar por la esquina este pego su espalda en la pared- ¿qué me pasa? Esto, es amor, él me gusta ¿o no?, pero ¡¿cómo es posible?! No, no, no ¿o sí? Es como si sintiera que, me tiñe con su amor, ¿es eso posible? Mientras que lo ame si lo es; ¿lo odio o lo amo? –se hacía muchas preguntas cada vez más se confundía- debo pensarlo bien.
Continuara…
Nos vemos en la continuación, sayonarita.
