NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN. TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI
El recuerdo en el bar
—¿Y qué tal ha estado todo por aquí? —
Preguntaba una Mujer de corto cabello rubio después de darle un trago a su Long Island Tea. Sentía la boca seca después de haber contado todos los pormenores de su vida en el extranjero. Sus bellos ojos verdes se enfocaron en Mina Aino quien solo se encogió de Hombros con pereza.
—Lo de siempre ya sabes, Serena y Darién terminaron casados después de todo. Lita abrió un restaurante y se está haciendo muy Popular en la ciudad. Rei se acaba de comprometer con un tipo de una facha espantosa…—
Mina hizo una mueca dramática. Haruka rio, había veces en que su amiga era un poco superficial. Pero eso lejos de molestarla la divertía.
—no me digas—
—si te digo, el tipo es un patán desarreglado, desgarbado y atolondrado. Pobre Rei, pero al parecer está muy enamorada por más que le hemos dicho que Nicolás no es para ella, parece no atender razones—
—¿y que paso con esta niña que a veces se reunía con nosotras? —
—¿Quién? —
—la chica súper inteligente que estaba en informática, de cabello azul muy bonito—
—¡ah! ¡Amy! —
—claro, se llamaba Amy. —Haruka sonrió al fin recordando a la tímida chica—¿Qué fue de ella? —
Mina negó con la cabeza y le dio un trago a su cerveza.
—no lo sé. Al igual que tú, fue admitida en una universidad del extranjero y no se volvió a saber de ella—
—vaya, no me extraña. Esa niña era todo un prodigio. ¿recuerdas que gano el campeonato internacional de conocimientos matemáticos? Seguro las universidades de todo el mundo le ofrecieron la luna y las estrellas para que los eligiera—
—y mientras una aquí batallando dos años para entrar a la universidad estatal…—
—no te quejes que valió la pena, Pronto Serás la abogada más bonita De toda la ciudad—
—Tal vez. Pero a ti te sentó muy bien irte al extranjero, mírate estas irreconocible. ¿Cómo pudiste cambiar tanto estos seis años? —
Mina miro de reojo a quien fuera su amiga el último año de preparatoria. Su porte, su altura, su cuerpo, su rostro, el aura que emanaba de ella mientras movía el agitador de su Coctel. se veía como un hombre muy guapo. Haruka sonrió.
—no es para tanto—
—¿no es para tanto? Luces "guapísimo" Te aseguro que, si así hubieras lucido en la prepa, Michiru Kaioh te hubiera puesto más atención. Es más, quizá hasta yo me hubiera animado amiga—
Haruka tuvo que fingir una sonrisa, ya que el nombre de Michiru Kaioh la llenaba de una sensación de melancolía sobre aquellos años que no fueron tan buenos en su vida. Recordó cuando la veía a lo lejos, mientras la chica platicaba con sus compañeros afuera de su salón de clases.
Su belleza sin igual siempre fue el objeto de envidia de las chicas de la preparatoria, que no dudaban en hablar pestes de ella. Pero Haruka casi desde que ingreso había quedado encantada con aquella sonrisa tan amable que le dedicaba Michiru kaioh al verla.
Bueno, siendo completamente sinceros. Esa sonrisa no tenía nada de especial, ya que así le sonreía a todo el mundo. y estaba casi segura que Michiru ni siquiera sabía que existía, En ese tiempo Haruka tenía un aspecto espantoso, lucia las ropas más descuidadas, y no dedicaba ni un segundo en su arreglo personal y por si fuera poco recién le acaban de iniciar el tratamiento de ortodoncia para corregir los dientes más chuecos a los que se había enfrentado su dentista, para colmo su lesbianismo que era imposible de ocultar fue muy comentado y cada que intentaba hablar con alguna mujer, esta huía despavorida como si hubiera visto al diablo. Durante un tiempo fue la burla de casi toda la escuela. Por lo tanto, su autoestima estaba por los suelos y nunca se atrevió a acercarse a Michiru ni mucho menos cortejarla.
Además, si su memoria no le fallaba aquella chica de cabellos aguamarina besaba el suelo que su novio pisaba. Por lo tanto, jamás hubiera tenido ninguna oportunidad ni de tocarle un solo pelo. Aun así, en su corazón siempre guardo un cariño especial por aquella señorita tan elegante. El solo estar cerca de ella o mirarla la llenaba de una sensación de felicidad sin igual. Y cuando le dirigía la palabra por algún asunto escolar era suficiente razón para que Haruka diera saltitos de gozo durante toda la tarde. No pudo evitar esbozar una sonrisa divertida al recordar lo estúpida que se ponía cuando cruzaban miradas o la veía pasar. El recuerdo de su primer amor fue suficiente para hacerla sonreír.
—Michiru Kaioh…— comenzó mientras tomaba un cacahuate del Botanero que les habían servido. —…hace mucho que no escuchaba de ella. ¿Cómo está? —
Mina abrió los ojos con sorpresa de que le preguntara tan directamente.
—¡ya ves! Todo el mundo tenía razón. ¡si te gustaba! –
—ay por Dios Mina, ¿a quién no? La chica era toda una belleza, y desde ese tiempo me empezaron a gustar las mujeres—
—¿Recuerdas esa vez que estábamos en el auditorio todo el mundo y a Kaolinete se le ocurrió gritar a todo pulmón que ya había llegado tu novia, en cuanto Michiru entro? —
Haruka enrojeció mientras mina reía divertida.
—ni me lo recuerdes, para colmo de males ahí estaba El estúpido de su novio— dijo mientras se tapaba el rostro abochornada.
—¿Cómo le decías? —
—El macaco—
—cierto, el Macaco. ¿entonces no te has enterado de nada de la vida de Michiru? —
—No, ¿Por qué? —
Haruka pudo reconocer el rostro compungido de Mina.
—vaya, creí que lo sabias, con eso de que estabas muy interesada en ella. Aunque bueno tu casi nunca te aparecías por aquí y cuando lo hacías era una pequeña semana, no se me ocurrió pensar que tal vez nunca te la encontrarías…—
—ay mina, no le des tantas vueltas. ¿Qué pudo haber pasado? — pregunto alarmada
—bueno…. Pues ella…se casó. —
—¿se casó? ...¿Cuándo? —
Haruka se quedó de piedra al escuchar esto. Era una estupidez muy grande. Nunca fue su novia, es más ni siquiera cruzaron palabras más allá de lo estrictamente necesario, Michiru era una figura muy apartada de su vida, Pero por alguna razón aquellas palabras le cayeron como un balde de agua fría y una sensación de pesar le llego de lleno. Sintió que le faltaba el aire y tuvo que usar todo su autocontrol para serenarse.
—Según supe casi después de que salimos de la preparatoria había quedado embarazada—
—e…em…¿embarazada?—
Mina miro a Haruka. A pesar de la distancia se llamaban o frecuentaban cada que podían. Supo que su amiga estaba digiriendo la noticia con mucha dificultad. Michiru Kaioh fue su primer Amor imposible, pero nunca pensó que todavía le siguiera importando. Evidentemente así era. Por qué Haruka tenía una cara de tristeza difícil de disimular.
—sí, casi al salir de la Preparatoria. Fue el Macado de su novio...ese Patán de Rubius, y eso fue lo único que me entere—
—vaya— Haruka respiro hondo y trato de no darle importancia al asunto. Después de todo ese tema ya era un rio con agua vieja — Espero que le esté yendo muy bien—
—¿todavía le deseas lo mejor a esa engreída? —
—bueno, ni modo que me ponga a desearle malas vivencias—
—aun no entiendo cómo es que te pudo gustar tanto—
—¿qué culpa tengo?, me encantaba con solo verla—
—que superficial eras—
—no, Mina. No solo era algo físico, había algo en ella que...el solo verla me llenaba de felicidad ¿si me explico? Su rostro, su sonrisa...hacían mis días muy gratos. es una estupidez lo se...—
—no eras la única que ponías unas sonrisas tan tontas al verla—
—pero no era algo físico, he estado con mujeres muy bellas y no me producen lo que ella me hacia sentir... —
—pues por que antes eras una chica muy inocente Haruka. Michiru fue la primer mujer bella que conociste y tu no eras el ideal de popularidad, es lógico que te haya deslumbrado, ahora has madurado. ya ves las cosas diferente. si te la volvieras a encontrar te apuesto a que ni siquiera te haría sentir ni cosquillas—
Haruka rio con ganas, tenía que reconocer que había sido muy obvio cuanto le gustaba Michiru. Es más, a veces parecía que ni ganas tenia de disimularlo. Se preguntó que había pensado Michiru de ella, al darse cuenta que la enanita con el cuerpo esquelético del salón "F" suspiraba por ella.
—¿Haruka?... —
—perdona Mina, ¿me decías? —
—te preguntaba cuanto tiempo te vas a quedar en la ciudad—
—creo que será una buena temporada, me han solicitado Construir un complejo habitacional muy grande, y un edificio de oficinas. Estaré casi un año por aquí—
Mina sonrió complacida al escucharla.
—¡eso es maravilloso! Podremos salir y emborracharnos como cuando éramos colegialas—
—eh…sí creo que si—
—bravo. Por lo pronto te invitare a cenar al restaurante de Lita mañana. ¿podrás? —
—si claro, me muero de ganas de verla. —
—pues no se diga más— mina se levantó de su asiento y le dio un beso en la mejilla a modo de despedida. —te tengo que dejar, mañana tengo exámenes finales. Y después…seré libre para que nos terminemos todas las barras libres en la ciudad—
Haruka rio.
—tu no cambias mina—
—los buenos hábitos no se deben dejar ir— dijo caminando hacia la salida, agito la mano a lo lejos y se marchó.
Haruka volvió su atención hacia Michiru kaioh.
—así que ya está casada y con un hijo, tal vez dos...Quizá más— se dijo a si misma con pesar. Aunque no lo quisiera reconocer, En el fondo de su corazón albergaba la esperanza de que algún día la volvería a encontrar y esta vez ella si iría directamente a conquistarla, lucharía por una oportunidad y ganaría. Pero al parecer las cosas ya habían cerrado el ciclo desde mucho antes.
—bueno, todo pasa por algo— se dijo para darse ánimos. No se podía añorar lo que nunca se tuvo. Ya luego llegaría a ella la mujer indicada.
—¿otro amigo? —pregunto el barman señalando su vaso vacío.
—voy a necesitar muchos esta noche— dijo con una sonrisa.
—déjeme adivinar...Mal de amores—
—Algo asi— alzo su copa y brindo con el Barman.
Continuara….
estoy mas que agradecida con el buen recibimiento que ha tenido la historia. muchas gracias por pasarse a leer y dejar comentarios.
gracias a los anónimos que comentaron:
osaka,Chat'de'Lune ,ana tenoh,Jesseboy Ronne ,1982,Hotaru tomoe, lalovba y curiosita.
espero que este capitulo las haya dejado con ganas de mas en esta historia. y aumentara su interés después del prologo tan dramático que les ofreci.
