Cap. 2: Tragedia

Light's POV

(El flashback sigue aquí.)

Con la silla de ruedas di un par de vueltas por el hospital. Cuando me volvía a mi habitación oí una conversación entre los psicólogos que me atendieron en la de al lado. La 202.

- No sé ni para qué lo intentamos. No tiene caso.

- Además, después de todo el esfuerzo, no reaccionará. Está muerto por dentro.

- Por mucho que lo intentamos, el índice de intentos de suicidio no baja.

- Es un caso perdido.

Qué cruel... ¿Por qué se rinden...?

¿Así es la gente realmente...?

¿Así es como cuidan a otras personas, dejándolos solos...?

"No tiene caso..." ¿No se arrepienten de ello...? ¿Y su familia? ¿Y sus seres queridos?

Con que así es el ser humano, ¿eh?

Personas así no merecen existir...

Entonces noté que iban a salir y me metí corriendo en mi habitación, cerrando rápidamente la puerta con sigilo. Cuando esos dos –desgraciados- se fueron, aproveché y entré allí.

Allí era todo mucho peor de lo que me imaginaba. Me di cuenta de que era una de esas salas "especiales" -así es como las llaman las enfermeras a las habitaciones para dementes-.

Estaba completamente vacía. Solamente había una pequeña televisión y una cama ya desgastada por el paso del tiempo. En una esquina se encontraba un chico más o menos de mi edad, abrazándose las piernas en posición fetal. Sus brazos y piernas estaban llenos de cortes... Probablemente de intentos fallidos de suicidio. Estaba realmente delgado. Nunca había visto nada así. Era horrible, ¿y aun así pretendían abandonarlo? No merecen vivir.

Me fijé un poco mejor y vi, aparte de los cortes, moretones, por todas partes de su cuerpo...

La ira recorrió todo mi cuerpo en un escalofrío.

¿Si esto es un hospital... por qué no hay nadie que lo ayude?

¿Acaso les da igual...?

Si eso es así... Yo misma me encargaré de él.

Me recuerda demasiado a alguien...

Se lo prometí. Que no dejaría tirado a alguien que lo necesitara.

Pensé en acercarme para hablar con él, pero me di cuenta de que estaba dormido, con un par de lágrimas bajando por sus mejillas. ¿Una pesadilla, tal vez? Vi unos papeles sobre el escritorio que había en una sala, tras un cristal. Abrí la puerta que accedía a la sala y los empecé a leer:

Nombre: Nathan Swift

Edad: 14

Sexo: Hombre

Centro escolar: Raimon

Tipo de sangre: A+

Antecedentes: Acoso escolar de alta gravedad.

Violación y posible abuso de sus tíos y/o padres.

Múltiples intentos de suicidio.

FIN FLASHBACK