Tres semanas, después de sucedió. Las cosas han ido de mal en peor, nuestro héroe intentar aclarar cosas, pero la actitud de la novia no ayuda mucho sobre todo si tu dragón la apoya. Astrid dejo de llámalo, por su nombre ahora solo le dice jefe. Incluso ya ni le paga solo se muestra indiferente. Por su parte, chimuelo, también sigue enojado; por lo, que había oído. El dragón pasaba la noche en el establo de tormentula.

Los viejos vikingos se reúnen en el gran salón para dar conejos amorosos al joven líder. Nuestro joven fue llevado con engaños al gran salón, y quedó impresionado al ver a todos hombres del pueblo allí. Todos los hombre se acercaban le decían, cosas. Hipo fue obligado a sentarse y escuchar.

Todos sentados en sus lugares de costumbre, menos Hipo esta sentado en el suelo, a lado de la silla de su padre estaba vacía. Todavía, no tenía el valor.

Las mujeres hay que darles lo, que buscan. Dijo el padre de Patán con tarro en mano.-junto al padre de la novia.- ¿qué quieres decir?

Ya sabes, Hofferson lo mismo, que buscaba tu mujer. -le respondió el señor Mocoso.

¡Repite eso!-grito el señor Hofferson con su hacha en mano.

No, hay, que dominarlas-interrumpe Skiold. El estaba sentado junto a Hipo.

-es verdad. Dijeron otros, mientras alzaban sus tarros.

Skiold era primo hermano del fallecido Estoico el Vasto, es el jefe de una tribu desconocida. Inmensamente fuerte, temerario y fiero, casi como su primo hermano. Tiene el pelo largo pelirrojo, barba y bigote del mismo color, tiene una pierna de palo en lugar de su pierna derecha. Se rumora, que es hijo ilegitimo del padre de Estoico. Se dice, que el padre de Estoico tuvo amoríos con su prima y, que ella dio a luz uno hijo de él. Skiold, siempre a presumido de ser todo macho, pero, la verdad es; qué la que manda es su mujer.

La risa fuerte de Bocón se escucha, por todo el gran salón, mientras dice:

-por favor, Skiold no vengas a confundir a nuestro joven jefe con tus cosas. Todos sabemos, que te das aires de mancho, pero, con tu mujer eres tan manso como dragón bebe con tu mamá.

Skiold se levanta de lugar, va hacia Bocón. El rudo se ríe, de su comentario. Todos habla y habla, pero, nadien da un buen conejo.

Fastidiado de todas palabras, Hipo se levanta y dice:

¡Basta! ¡nadien de ustedes tiene derecho son nuestras cosas! si Astrid me perdona o no. es mi asunto. ¡Todos fuera aquí!

Todos los presentes, se quedaron con la boca abierta. Pues, él nunca hablaba, así.

-bueno, ya escucharon al jefe vamos. Dice Bocón, mientras se levanta su silla. Los demás, también.

Skiold quiso habla con Hipo a solas, pero, Bocón se lo impidió. Skiold era empujado, por Bocón hacia la puerta, seguido por los demás. Entonces llega su madre con su dragón. El rudo le toca el hombro a Valka, y después cierra la puerta, mientras sale.

Solo quedan tres en el gran salón, el dragón de Valka se hecha a dormir. Ella se acerca a su hijo y lo abraza. Hipo rompe en llanto, y se aferra a su madre como un pequeño de dos años.

-todo estará bien. Dice su madre, ella seca sus lágrimas.- además, no me digas, que, nunca han peleado. –el chico dejo de llorar.

Bueno, sí.-Respondió.

-¿entonces?-Vallka sonríe. Hipo no estaba acostumbrado, ese tipo de cariño, pero, se sentía, tan bien, que su madre lo reconfortará. -Astrid, siempre ha dicho, que soy un libro abierto para ella. Sabe, que no puedo mentirle. –El chico disfruta de su madre.

-Los gemelos me dijeron, que Astrid te vio desnudo en el rio con una chica llamada Heather. Dijo su madre. –hipo traga alivia.

Hipo quedó sorprendido de cómo eso, se convirtió en un gran chisme.

El chico se alejo de su madre, mientras camina hacia una de las mesas del gran salón. Sobre una de ellas, estaba una pequeña daga, Hipo la toma entre sus manos; después voltea hacia su madre. Sujeta, bien la daga con su mano derecha, mientras abre la palma de la otra.

¡YO SOY HOMBRE DE UNA SOLA MUJER! –grito. ¡LO JURO POR ESTA MI SANGRE! Entonces se corta la palma de su mano.

Ella queda sorprenda. Entonces, vino ese recuerdo…


Una joven de pelo largo castaño corría desconsoladamente con lágrimas en sus ojos, atrás de ella su novio, un joven vikingo, que era nada menos; que Estoico el Vasto. Pues, horas, antes lo vio re odiado de hermosas vikingas semi-desnudas.

El joven Estoico corría, atrás de su chica para explicarle lo sucedido. Cuando, por fin alcanza la toma del brazo con fuerza. Valka intenta soltarse, pero, no puede ya, que Estoico era mas fuerte.

Suéltame.-gritaba la chica.

-no quiero, ven acá. Dijo Estoico, mientras la metía a la fuerza al gran salón.

El joven cierra las puertas, bruscamente. Y mira a la chica con enojo.

¿Qué es lo quieres de mi?-grito. Te dicho muchas veces, que te quiero. Ya basta voy terminar con esto.

Valka lo mira con miedo, pues, nunca lo había visto tan enojado, al menos no con ella. Quedo horrorizada cuando vio, que Estoico sacaba su espada."¿Acaso la había a matar?" "Entonces no la amaba," esas palabras pasaron, por su cabeza.

Él acerco su espada a su mano.

¡YO SOY HOMBRE DE UNA SOLA MUJER! –grito. ¡LO JURO POR ESTA MI SANGRE! Entonces se corta la palma de su mano.-NINGUNA MUJER MIRARAN MIS OJOS SINO ERES TU.

Ella queda sorprendida. Estoico el Vasto, estaba haciendo una promesa, un pacto.

-¿de verdad? Pregunto. Mientras, se acerca a él para cúralo y tal vez, besarlo.

Por ti, nena lo, que sea.-le respondió con sonrisa.


Valka despierta de su recuerdo, y se acerca a su hijo. Entonces, rompe un pedazo de su ropa y le venda la mano. Después, le besa la frente. Hipo se sorprende, pues nunca, había sentido el beso de una madre.

-te creo, te parece a tu padre. Dijo, mientras lo besa.

-eres la primera persona, que me dice, que me parezco a mi padre. Respondió.

-pues, tienes su encanto. Dijo Valka con una sonrisa. Ella saca de se donde una guitarra morisca o mandora.

¿Y eso?-pregunto. Él toma la guitarra.

-cuando, me molestaba con tu padre. Él me seguía, a todos lados con eso.-ella señala la guitarra.-me cantaba nuestra canción, una vez discutimos y tu padre me seguía a lados con la canción. El pueblo arto, siguieron, a papa con antorchas y le alzaron fruta podrida. Estoico olio a fruta podrida, por cinco meses, tu abuelo estaba tan enojado, que le rompió la guitarra en la cabeza.

-¿Por qué me dices mama? Pregunto.-nada mas.- Su madre sonríe.-creo, que es mejor ir con la curandera.

Valka lleva a su pequeño con la curandera.

Horas mas, tarde Hipo regresa al gran salón, por la guitarra. Cuando abre las puertas, ve su furia nocturna encima de alguien, mientas le jalaba su barba de manera juguetona. La persona, que estaba debajo del dragón parecía muy feliz de estar jugando con el.

-basta, Chimuelo, ya no puedo. Dijo la persona entre risas.

El dragón empezó a lamer a su cara. Hipo se quedo helado, pues, había reconocido la voz.

-¿papa? Dijo Hipo con un nudo en su garganta.

Al oír la voz del chico, dejaron de jugar. Chimuelo se quito de encima, dejar ver a un hombre muy grande, que era nada, mas ,que Estoico el Vasto.


¿Estoica de Vasto esta vida?