Nota: Los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos y bla, bla, bla…
"El caso de Bella Swan."
Sumary: Edward el mejor psicólogo del mundo tiene que ayudar a resolver un caso de una chica sin esperanzas y sin ganas de vivir, tiene que ayudarla pero… ¿Que pasa si aparte de resolver el caso, siente otra atracción que no es el trabajo? Basada en una historia real.
Edward pov.
-No se ni porque hago esto…-me dije a mi mismo, estaba recargado en el volante de mi volvo enfrente de la escuela.
Vamos Edward has de cuenta que te vas a ver con ella, como el primer día de clases…
-Cállate mejor, no me la recuerdes-le dije a mi conciencia.
Yo solo trato de ayudarte…
-Bien si me quieres ayudar, mejor guarda silencio…-le dije y me levante, solo por mi familia lo hare.
Me baje del carro y agarre mi mochila y mi horario, si hoy sería como el chico nuevo de la escuela, genial.
Entre y todo estaba en silencio y en los pasillos no había nadie, deben estar en clase, seguí caminando por los pasillos, conocía de memoria todo, en esta escuela pase lo mejor de mi vida, cuando la conocí a ella, al amor de mi vida…
Seguí caminando pensando en ella, cuando alguien choco con migo y me mojó mi camisa, tan fuerte fue el impacto que me caí al piso.
-¡Demonios! Debí de tener más cuidado al caminar perdóname, soy así de torpe-me dijo una voz de una mujer, se oía bien.
-No te preocupes, estoy bien-le dije parándome-¿tu estas bien?-le pregunte y estirando una mano hacia ella.
-Si gracias-me dijo sosteniendo mi mano y sentí una corriente eléctrica pasar por todo mi cuerpo…
-Yo…lo lamento, no era mi intención, y también lamento mancharte tu camisa-me dijo y alzo su cara para verme, tenía unos ojos cafés achocolatados que se veían hermosos, tenía su piel pálida y una nariz pequeña con poquitas pecas, unos labios que se veían dulces y daban ganas de besarlos, cabello color café…era ella…Bella Swan.
Bella pov.
¡Mierda!...mas sangre salía de mi brazo izquierdo, las cortadas se veían muy rojas llenas de sangre… ¿y ahora como me oculto mis cortadas?
¡Ves bella, tu querías esto ¿no? ¿Que pasa si llaman a tus papas y te mandan a un internado?
Mejor cállate, no te vayas a los extremos…
Me limpie la sangre y me baje la manga, lo bueno era negra y si se transparentaba no se vería, es que en verdad lo necesitaba, no podía soportar mas las malditas voces de la zorra de Tanya y su grupo.
¡Miren ahí va la emo! ¡Oh no me junto con ella me vaya a contagiar de su soledad! ¡Apuesto que esta tan sola que no ah besado a nadie! ¡Adiós emo-globina!
Es que Arrgg…las odio, por eso me corto, porque no desearía estar aquí.
Salí del baño y me fui a la cafetería a comprarme un café…
-Buenos días me puede dar un café por favor-le dije a la de la cafetería y saque mi dinero.
-Aquí tienes, son $10 pesos-me dijo y me tendió el café
-Gracias-le dije y agarre el café, iba viendo hacia abajo cuando alguien choco con migo y me caí al piso ¡Genial!
-¡Demonios! Debí de tener más cuidado al caminar perdóname, soy así de torpe-me disculpe.
-No te preocupes, estoy bien-me dijo una voz masculina, tan suave -¿tu estas bien?- me pregunto y me estiro una mano.
-Si gracias-le dije agarrando su mano y sentí una corriente eléctrica pasar por mi cuerpo.
-Yo…lo lamento, no era mi intención, y también lamento mancharte tu camisa-le dije y levante la vista, el se me quedo viendo y poso sus ojos en mis labios, después me miro por varios segundos, el era hermoso, tenía unos ojos color verde esmeralda, su cabello color cobrizo y estaba despeinado, sus labios tan deseables, todo en el era perfecto.
-Yo…no te preocupes estoy bien-dijo agachando su cabeza y sacudiéndola-lamento haberte tirado tu café, déjame comprarte otro
-No, no tienes porque hacerlo, fue mi torpeza lo que hizo que se cayera-le dije
-Por favor, déjame comprarte uno, también fue mi culpa-me dijo
-Bien, pero la culpa fue de los dos ¿esta bien?-le dije dándole una sonrisa que sabía que salía desde lo más profundo de mi corazón
-Esta bien, mi coche esta allá vamos-me dijo
-¿Vamos a ir a otro lugar? Pensé que en la cafetería-le dije
-Si bueno, no sé si te hayas dado cuenta pero soy nuevo, y cuando salgan todos vamos a llamar demasiado la atención…-me dijo mostrando una sonrisa torcida
-Está bien vamos-le dije y en el momento en que iba a dar un paso me resbale y me iba a caer otra vez pero el agarro mis muñecas de ambos lados y detuvo la caída.
-Umh…gracias-le dije y me mordí mi labio, me empezaba a arder la muñeca donde me corte-Oye, me podrías soltar por favor…es que estoy lastimada.
-Oh si, perdón-me dijo pero no soltó su agarre, en cambio subió mi la remanga de mi camisa y vio las cortadas oh no…
Empezó a acariciar las heridas con su largos y níveos dedos, pasando por todas, su ceño estaba fruncido y su labio inferior estaba temblando como queriendo decir algo, entonces también pasó al otro brazo y vio las demás cortadas e hizo lo mismo que con el otro brazo.
-Tu… ¿porque te haces esto?-me dijo viéndome a los ojos y había un pequeño rastro de tristeza en sus ojos.
-Yo…-me quede sin palabras y después no se qué paso pero me encontré en los brazos de él, llorando…-lo…siento-solloce, no sabía porque lloraba o pedía disculpas, solo quería que alguien me quisiera y me escuchara…
-No te preocupes pequeña, ven vamos-me dijo y me llevo hasta su auto, no me importaba si me robaría o me haría otra cosa…me gustaba estar en sus brazos.
No se cuanto tiempo paso hasta que deje de llorar, lo mire y el también me vio.
-Lamento haberte manchado tu camisa, otra vez…-le dije
-Eso no importa, es solo una camisa-dijo y se me quedo viendo fijamente-¿Quieres contarme sobre esto?
Yo no estaba segura, ¿y si le contaba y se alejaba de mi? ¿Me arriesgaría? Lo mire fijamente y le respondí…
-Está bien…-le dije-te contare…
Hola…bueno este segundo capitulo también lo volví a corregir por unas criticas que me llegaron…espero ya esta correcto ya que hice todo lo que pude…dejen sus comentarios y yo les respondo…subo el tercer capitulo si recibo 3 reviews pero que no sean criticas…
Gracias perl rose swan por agregarme a tus favoritos y dejarme comentario y Ckonna por favor comunícate conmigo…
Adiós.
