Solo ten un poco de paciencia…

Aun estoy herida por un amor que perdí…

Había pasado un mes. Un mes, desde que Goo Joon Pyo se había casado con Han Jae Kyun.

Y aun tenia esas pesadillas, donde gritaba con fuerzas para evitar que el amor de su vida se casara con su amiga, pero ellos jamás la escuchaban.

Ambos absortos en el otro se sonreían felices besándose para sellar su amor y compromiso por el otro. Ella era abandonada en medio de la nada con el corazón adolorido además de las ropas húmedas por las lágrimas y la lluvia.

-¿Dormiste bien anoche, Geum Jan Di? –dijo el abuelo cuando ella entro al comedor. Ji Hoo volteo a verla colocando su cuchara en su plato de cereal.

-Sí, abuelo –respondió sonriente

-Bien, me alegro –dijo limpiándose la boca con la servilleta –Toma algo de desayunar antes que vayas a la escuela –

Ji Hoo vio curioso a su abuelo.

-Umm, abuelo… -dijo Jan Di sintiéndose un poco incomoda –hoy es sábado

-¿sábado? –Ambos chicos asintieron con la cabeza – ¡Ah sí! ¡Si claro!... Je Je Je, perdonen a este viejo –

Tomo su saco del respaldo de su silla y se despidió de su nieto y la muchacha que vivía con ellos.

Jan Di escucho a Ji Hoo suspirar

-Está empeorando, ¿verdad? –Ji Hoo asintió.

-Trabaja demasiado, he intentado ayudarle más, pero no me deja –el hundió su cuchara en el cereal con leche y antes de llevársela a la boca añadió–Me dice que solo debo concentrarme en mis estudios –

Jan Di saco un tazón de la estantería llenándola de leche y cereal, en un sartén habían huevos y tocino, así que también los tomo.

-Yo también quiero ayudarlo más–dijo sentándose al lado de su amigo –Pero no sé cómo, lo único que puedo hacer es ayudarle en la clínica –

-Le he pedido que alguien más se encargue de la clínica, pero no me hace caso –Ji Hoo vio con más detenimiento, notando las ojeras -¿Realmente dormiste bien anoche? –

Ella asintió sin mucha convicción. Él asintió también.

-¿Qué harás hoy? –pregunto Ji Hoo intentando cambiar el tema a uno menos peligroso.

-Iré a visitar a mis padres –dijo ella terminándose el cereal

-¿Quieres que te lleve? –ella negó sonriendo

-No es necesario sunbae, -él la vio y sonrió

Estoy sintiendo tu frustración…

Que en cualquier minuto todo dolor se detendrá…

-Realmente no era necesario –dijo Jan Di subida en el pequeño automóvil blanco de Ji Hoo, mientras esperaban a que llenaran el tanque de gasolina –Siempre haces mucho por mi sunbae –

La suave música de cuerdas sonaba a un tono bajo, Ji Hoo firmo el recibo de la gasolina y le agradeció al trabajador que lo atendió.

-Quería pasar un tiempo tranquilo, solamente –En el rostro de ella se formo la expresión de "Ahh" con un pequeño toque de desilusión. Ji Hoo sonrió divertido – ¿No quieres pasar a algún lugar para comprarle algo a tus padres?-

Jan Di negó con la cabeza mientras se estiraba para alcanzar una bolsa que estaba en el asiento trasero.

-Ya les llevo algo –él vio curioso la bolsa pero no hizo ningún comentario.

El viaje fue muy tranquilo, pronto pasaron de la ciudad a la campiña donde se podían ver a los agricultores y los animales pastando.

Mientras iban acercándose a la costa se podía sentir el cambio en el aire, la frescura del campo iba cambiando por la humedad de la zona.

Entraron al área costera donde podía olerse el pescado y el agua de mar en una combinación que por alguna razón no era desagradable.

La gente inmediatamente se hacía a un lado al ver el lujoso automóvil pasando los muelles para llegar a la zona de vivienda.

Detente! –grito Jan Di, el conductor freno asustado, viéndola con los ojos bien abiertos. Ella sonrió avergonzada -… ahí esta mi mamá –

Una sonrisa apareció en el rostro de Ji Hoo, y a la sonrisa le siguió una risa incontrolable. Jan Di se acerco un poco al tembloroso su amigo para ver si estaba bien

-Sunbae… -él seguía riendo –sunbae, lo siento –

Ninguno de los dos había notado que las mujeres que vendían pescado y los clientes habían empezado a acercarse al automóvil, llamados por la curiosidad tanto del vehículo, como de sus pasajeros.

-Sunbae –Al fin Ji Hoo pudo parar de reír y limpio las lagrimas que habían salido de su repentino (y extraño) ataque de risa -¿estás bien? –

-Debiste ver tu rostro Jan Di –ella se quedo pensativa y sonrió levemente –solo intenta no asustarme la próxima vez –

Ella asintió felizmente cuando constato que su compañero ya estaba en todos sus sentidos.

Una voz camuflada por los gruesos vidrios del automóvil llego hasta ellos.

-¡Jan Di ah! – esta inmediatamente volteo a ver reconociendo a su madre entre la multitud.

-¡Oma! –Jan Di intento abrir la puerta del carro pero el seguro no la dejaba, en cambio sintió el automóvil moviéndose lo que hizo que volteara a ver a Ji Hoo

-No puedes bajar con todas esas personas ahí, lo parqueare antes –ella asintió comprensivamente y se arreglo un poco para saludar a su madre, asegurándose de llevar las bolsas con los regalos.

Cuando ambas se vieron se abrazaron fervientemente.

-¡Mi Jan Di ah! –Le dijo alejándose un poco para verla mientras acariciaba su cabello –has crecido –

-Oma… ya no crezco –la corrigió Jan Di

-Hija, si yo digo que creciste, es porque creciste –

-Oma… te extrañe tanto –le dijo abrazándola muy fuerte

-Yo también te extrañe mi hierba – se separo de ella notando al muchacho tras su hija -¿Quién…? –

Se arreglo un poco el cabello, la ropa y le sonrio a Ji Hoo, quien hizo una reverencia hacia ella.

-Yoon Ji Hoo sunbae, me ha traído –la mama de Jan Di sonrió aun mas encantadoramente –Yo le dije que no era necesario, pero… –

Ella fue jalada hacia un lado por su madre

-Jan Di ah cuando un hombre se ofrece a llevarte a algún lado –dijo en un susurro –debes aceptarlo inmediatamente. Mayormente si es uno guapo –

-¿Ah? –La expresión de Jan Di era de confusión. Ji Hoo desvió su mirada a otro lado, fingiendo no haber escuchado nada -¿De qué hablas? –

-Shhhh –callo a su hija con una mano, mientras desviaba su atención al guapo joven que había traído a su hija –Yoon Ji Hoo, le agradezco por lo que has hecho por mi hija. Has cuidado mucho de ella y hasta dejas que viva en tu casa… -

En ese momento un grupo de vendedoras curiosas empezaron a susurrarse cosas entre ellas, cosa que los tres notaron. Jan Di se sonrojo, su mamá no estaba segura como arreglar su equivocación y Ji Hoo solamente la veía con la mirada en blanco

-Este… lo que quiero decir, es… -sobo la parte trasera de su cabeza intentando idear algo para arreglar el comentario poco discreto que había dicho

-Mi abuelo está muy feliz de tenerla en casa. A mí me agrada que él sea feliz –respondió tranquilamente Ji Hoo, viendo tiernamente a Jan Di –A mí también me agrada que viva con nosotros. Al principio tuve dudas cuando el abuelo la llevo a vivir con nosotros, pero ahora le agradezco que este ahí –

-Sunbae… -

-Después de todo, fue ella quien me reunió con mi abuelo, tras tantos años de separación –

-De verdad quieres a mi hija, ¿verdad? –Ji Hoo giro su mirada sorprendida hasta la madre de su amiga, Jan Di también la vio sorprendida –Me alegra que ella tenga amigos como tu –

Ji Hoo sonrió, por un momento pensó que había sido atrapado.

-No te quedes aquí –le dijo a Jan Di –llévalo a pasear por ahí, aquí huele a pescado –


El sol estaba cayendo en el horizonte, los pescadores recogían sus redes y líneas de pesca. El aire movía suavemente el cabello suelto de Jan Di

-Mamá quiere que nos quedemos a pasar la noche aquí –Ji Hoo quito su vista del horizonte y la dirigió hacia ella.

-Así es mejor, no creo que sea correcto viajar por la noche –

-Voy a decirle –dijo emocionada Jan Di, Ji Hoo estiro su brazo y la tomo de la muñeca deteniéndola

-Jan Di –ella elevo giro su mirada sorprendida hacia él quien elevo sus manos al nivel de su cuello, quitándose una delgada cadena.

La cadena relució a la luz del sol moribundo, de ella colgaba un hermoso anillo. Ella quedo hipnotizada por su brillo.

-Jan Di –repitió llamando su atención hacia él, tomo la mano de ella colocando el anillo en su palma –Jan Di. Cásate conmigo –

Ella lo vio con los ojos muy abiertos

-Sun…bae –trago saliva y tuvo que desviar sus ojos del rostro de Ji Hoo. Su labio inferior empezó a temblar inconscientemente y su mirada se fijo en el suelo. Las lagrimas empezaron a formarse en sus ojos.

-Jan Di, no quiero que sigas sufriendo –mas lagrimas caían hacia el suelo, mientras ella se negaba a levantar el rostro.

-Yo… yo no… puedo olvidarlo aun –

-No te estoy pidiendo que cambies o que lo olvides completamente de la noche a la mañana. Tampoco te pido que me entregues tu corazón inmediatamente –Ji Hoo tomo cuidadosamente la mandíbula de Jan Di, para que lo viera a los ojos –Pero te pido que me des una oportunidad. Toma esto como una oportunidad de sanación, Jan Di –

Ella lo vio fijamente con los ojos llenos de lágrimas

-Eso es lo único que te pido –

Jan Di inmediatamente rompió en llanto, Ji Hoo la jalo hacia él abrazándola con fuerza y acariciando levemente su espalda para consolarla.

Tan solo abrázame fuerte, en tus brazos esta noche…

No seas muy duro con mis emociones…


Hola a todos! Gracias a las personas que estan siguiendo esta historia, espero que cubra sus espectativas. Si alguno quiere dejarme algun comentario, sugerencia, tomatazo, sientase en la facilidad de hacerlo XD

Los quiero a todos, especialmente a los que dejan reviews :D

Cariños

La' Vete