Naruto © Masashi Kishimoto
Capitulo 1.2
Sobre el pasado y el sabor de su carne
Esa nada a la mitad de nuestro hilo…
Ese, nuestro hilo ya marchito.
***Su conciencia fue regresando poco a poco al reconocer un sabor familiar dentro de su boca. Sus ojos se abrieron de golpe al sentir la textura de la carne con su lengua y saborearla. Frente a él estaba una mujer de cabellos rosados viéndolo fijamente.
- Jūgo, ya ha despertado –habló la mujer, Sasuke se incorporó al reconocer el nombre que ella había llamado –.
- Amo Sasuke permítame ayudarle a ponerse de pie.
- Gracias Jūgo.
- Jūgo váyanse de aquí yo los detendré –ordenó la pelirrosa –.
- ¿Sakura-dono está segura de no necesitar mi ayuda?
- Estaré bien –le aseguró la pelirrosa mientras desenfundaba su espada para enfrentar a varios enemigos que podía sentir muy cerca.
- Sakura-dono gracias por ayudarme a proteger a mi amo –Antes de marcharse, Sasuke le dedico una última mirada a esa mujer; notando que a esta le faltaba un pedazo de carne en la muñeca. Seguramente el que él había devorado al ser despertado. Un ligero mareo lo desequilibro lo que provoco que Jūgo le ofreciera uno de sus brazos, pero Sasuke no lo tomo. Su cuerpo se volvió pesado y frio al perder la conciencia así que su sirviente no tuvo más remedio que cargarlo en brazos.
- ¡Váyanse! No puedo protegerlos y pelear al mismo tiempo –Gritó Sakura. Jūgo subió a la barca que Sakura le había prestado; preparándose para la huida –.
- Hasta que nos volvamos a ver Sakura-dono, sinceramente esperando que sea muy pronto.
- No Jūgo, no creo que sea muy pronto… la frontera aun no está a salvo. Lo será una vez más ahora que tu amo ha recuperado su fuerza. Más aun así, una vez que tu amo y su ejército derroten a Madara deseo permanecer en mi palacio y vivir tranquilamente. Por lo pronto solo me queda esperar a que tu amo reúna un ejército poderoso. Si me fuera posible quisiera ayudarlo aun mas, pero ya he perdido a muchos importantes para mí… son muy pocos los que quedan a mi servicio. Por el momento deseo descansar... descansar y cuidar la frontera. Ahora es el turno de tu amo… ahora es él quien debe proteger el paso entre los mundos y mantener el orden en el nuestro.
- Sakura-dono… no, Hime-sama.
- ¿Hime-sama? –preguntó Sakura extrañada ¿Por que me has llamado de esa manera, Jūgo?
- Es porque ese es el único nombre por el cual todos deberían llamarla. Hime-sama gracias por todo lo que ha hecho hasta ahora. –le sonrió abiertamente como despedida para después recostar el cuerpo de su amo sobre la barca y comenzar a navegar entre las nubes, alejándose. Pronto ocho demonios del clan de la neblina les dieron alcance. De manera inmediata se preparo para luchar con ellos, pero estos pronto fueron devorados por un gran dragón que salió de entre las nubes; permitiéndoles escapar. Jūgo suspiro aliviado, pero aun así se mantuvo alerta el resto del viaje. Les tomo poco más de un día para llegar al país del fuego. Sasuke aun seguía inconsciente, cosa que le tenía preocupado, ¿Seria la falta de calor o, habría vuelto a dormir? Si ese era el caso serian muy malas noticias y quizás de nuevo tendría que pedir la ayuda de Sakura-Hime.
- Amo Sasuke despierte –pidió al recostarlo sobre el verde pasto de uno de los jardines. Al no ver reacción alguna, saco su puñal para cortar un pedazo de carne de uno de sus hombros, pero la voz de Sasuke lo detuvo–.
- No es necesario Jūgo… –habló en voz baja mientras se incorporaba –mi cuerpo recobro el calor tan pronto entramos a mis tierras.
- ¿Amo en verdad no está hambriento?
- No, la carne de esa mujer satisfizo todo mi apetito ¿Cuantos años dormí esta vez? Al ser la última vez supongo que fue un largo tiempo.
- Dos mil años amo.
- Finalmente fue la última vez… ya puedo sentirlo… este cambio en mis ojos. A estos ya no les afecta la luz del sol y tampoco a mi cuerpo –sonrió al ver las palmas de sus manos iluminadas por el sol – ¿Quién era esa mujer y porque te ayudo a despertarme?
- En estos últimos años las cosas entre los demonios del este y el sur se han tornado muy difíciles y no todos los dioses están dispuestos a ayudar. No ha sido fácil mantener las huestes de Madara alejadas del cielo medio. Pero con el poder de esa mujer ha sido suficiente hasta ahora para defendernos. Me atreví a pedir su ayuda cuando me enteré que planeaban tomar su cuerpo y asesinarle antes de su despertar amo. Ella acepto ayudarme al yo explicarle que finalmente usted podría controlarlos a todos y que no tendría que combatir más. Quizás la recuerde si le digo que ella es un demonio de agua y nieve. Con ojos capaces de absorber la luz de las pupilas de los demás. Una princesa que vivió cautiva en estas tierras durante eternidades y ahora vive recluida en la frontera entre este reino y el cielo medio...
- Sakura –terminó Sasuke la oración como si justo en ese instante lo hubiera recordado –. Cautiva por eternidades…para después sentarse junto a mí… y convertirse en mi esposa… la emperatriz de estas tierras.
- ¿Esposa? Que usted la llame de esa manera amo ¿Quiere decir que usted la recuerda?
- Si… lo hice tan pronto mencionaste lo que sus hermosos ojos verdes pueden hacer. Esta vez no la olvide. La última vez, antes de cerrar mis ojos, me prometí que esta vez al despertar la recordaría. Que mientras dormía descubriría porque ella y yo hemos de olvidar nuestra existencia. Por que ella ha olvidado que me ama ¿Cierto?
- Así es amo. Pero esta vez no fue tan pronto usted despertó, parece haberlo hecho tan pronto usted cerro sus ojos…. o un tiempo después.
- Entiendo –aseguró Sasuke, poniéndose de pie por completo – debo ir por ella.
- En estos dos mil años mucho ha pasado… y por todas las palabras que cruce con ella amo, no creo que ella quiera...
- Haré que me recuerde…. en estos dos mil años por fin descubrí la razón de nuestro olvido. Le mostrare los recuerdos de nuestras vidas pasadas y ella regresara a mí. Aunque fueron pocos los momentos felices, aun así ha sido mucho lo que hemos vivido juntos. Ahora con estos ojos sin duda puedo mostrarle.
- Amo...aun así….
- Jūgo ¿Cómo llego a la frontera donde ella se encuentra?
- Esta donde una vez estuvo el antiguo palacio del país del agua… aquel que por catorce mil años estuvo abandonado.
- Así que en el antiguo palacio del agua…Bien me marcho inmediatamente.
- Amo pero su fuerza aun no regresa del todo…
- Aun así debo ir por ella… además alguien debe regresar la barca que te presto… Jūgo no te preocupes por mí. Prepara el palacio y nuestras antiguas habitaciones. También avísale a mis hombres que he despertado. Ella recordara y volverá conmigo –aseguró Sasuke subiendo a la barca, para de ahí hacerse camino hacia los aires en busca de esa mujer de ojos verdes. –Sakura… jamás volveré a olvidarte….ya pagamos este castigo lo suficiente...ya no más. Tantas veces te olvide… y ahora eres tu quien debe recordarme. No sé si debo pedir disculpas si quiera… te debo tanto… te amo tanto. Sakura, aun si no me recuerdas ya no puedo vivir si tú y tu hermosa mirada no están frente a mí guiándome hacia el frio de tus brazos… ese frio que he extrañado tanto.
Le había tomado más de tres días para alcanzar el islote donde estaba el palacio, pues en esa época del año estaba en constante movimiento. A lo lejos observo la gran masa de tierra flotando por los aires del país del agua y en ella el palacio en medio de un lago infinito. Un impresionante palacio sin duda y bajo el una bella y ruidosa cascada fluía hacia lo bajo. A donde fuese que volteaba se veía rodeado de cerezos en flor y cascadas pequeñas. Detrás del palacio podía apreciar las lejanas montañas blanquecinas por la nieve, lo cual lo estremeció al sentir que la temperatura bajaba al acercarse. La frescura de ese lugar jamás podría sobrevivir en el país del fuego, al igual que el calor del país del fuego seria fácilmente extinguido en ese lugar. Bajo la barca y aterrizó justo en medio del gran lago que estaba en el jardín del palacio, donde Sakura ya lo esperaba con espada en mano.
- Veo que solo es usted Uchiha-san… al sentir su poder estaba segura que se trataba de algún seguidor de Madara. ¿A que se debe su visita? Creí haberle dicho a Jūgo que ya había cumplido mi parte del trato. –mencionó con molestia evidente – Le dije que después de despertarlo vendría a mi torre y que no pensaba abandonarla en mucho tiempo.
- He venido por ti Sakura…
- Por el momento ya no tengo más asuntos con ustedes Uchiha-san. Ahora es su turno de luchar contra Madara. Y yo me quedare aquí a proteger la frontera mientras usted y sus hombres dan por terminado esta guerra.
- No he venido a pedir tu ayuda...he venido para llevarte a nuestra casa. –le explicó con voz suave –.
- Esta es mi casa…
- ¿Acaso no te sientes sola en este lugar? Porque estás sola… lo se...siempre te ha gustado estar sola. Después de todo estas acostumbrada. Ryuunmei ven conmigo y volvamos a casa –le pidió estirando su mano mientras le sonreía –.
- ¿Cómo sabe el nombre de mi dragón? En todos estos años jamás se lo he revelado.
- Más sin embargo, tú me lo dijiste…
- ¿Por que habría de haberle dicho tal cosa? Nadie conoce ese nombre mío… y usted nunca fue o será lo suficientemente cercano a mí, ni siquiera cuando vivía en su palacio. Sin esa cercanía yo no pude haberle revelado tal cosa…
- Me lo dijiste después de convertirte en mi esposa...
- ¿Su esposa? –preguntó con una sonrisa llena de ironía sin siquiera inmutarse o molestarse –.
- Si…
- ¿Acaso espera que crea en sus palabras Uchiha San, gran demonio del fuego? Sobre todo después de vivir lo peor de mi vida refundida en su palacio… me parece divertida su petición.
- Sé que lo has olvidado, yo también lo hice muchas veces en el pasado...ambos lo hemos hecho ya… veces incontables.
- Ya te he dicho que los únicos recuerdos que tengo sobre ti son los mismos de siempre. Cautiva en tu palacio desde que tengo memoria –se dirigió a él ya sin formalismos – Nunca te he despreciado por que se que nada de eso fue del todo tu culpa. Al menos cuando eras un joven, pero después también tu me encerraste y me tuviste a tu lado como un objeto. Un adorno cautivo en tu palacio del país del fuego. Francamente si no fuera por Jūgo que siempre me trato muy bien, no hubiera ido a proteger tu escape. Como veras, simplemente por todo eso dudo que alguna vez haya aceptado casarme contigo.
- ¿Al menos recuerdas la razón por la cual vivías en mi palacio?
- Claro… eso jamás lo olvidaría. Supongo que lo preguntas por que ya te has dado cuenta que sin duda eso siempre lo llevo presente. Presente cada vez que despiertas y vienes a obligarme a volver a tu lado… pero esta vez no. No pienso volver al país del fuego contigo. Y por si aun esperas mi respuesta… La mayoría de mi vida la viví en tu palacio con el único propósito de absorber el exceso de luz de esas grandes y poderosas pupilas. Hacerlo hasta que llegara el día en que esos ojos se ajustaran a la luz… día que finalmente llego. Ya no necesitas que estos ojos te miren por eternidades…tus ojos y mis ojos finalmente son libres. Vivir encerrada… encerrada solo para servirte desde que era tan solo una niña... Créeme cuando te digo que estos últimos dos mil años han sido los más felices porque no tuve que estar a tu lado ni en tu palacio.
- Nunca viviste en mi palacio como una esclava, siempre lo hiciste como mi prometida eso seguramente también lo recuerdas –le miró con nostalgia. No era la primera vez que ella le confiaba lo mal que lo había pasado en su palacio. Más siempre le aseguro que el amor que él finalmente le había dado bastaba para borrar ese pasado doloroso. Un doloroso pasado que ella recordaba muy bien; olvidando por completo los momentos en que ella le había amado también –.
- Nuestros ojos eran lo único prometido… Uchiha-san yo jamás acepte ese compromiso. Sin duda lo recuerda –contestó con voz apacible y una vez más respetuosa. Evitando ya exaltarse –. Sasuke observó con cuidado el cuerpo de la pelirrosa quien llevaba un kimono muy delgado y de tonos azulados. También ligeramente escotado muy a pesar del frio que hacía en el lago y en el aire, frio que claramente ella no sentía, jamás lo haría. Sonrió al distinguir una pequeña cicatriz bajo su clavícula justo arriba de ambos senos.
- Alguna vez te has preguntado el por que al ver tu cuerpo desnudo te encuentras con que está marcado por cicatrices nupciales. –Sakura se mordió el labio inferior y le miró severamente. No podía refutarle eso, pues bien era cierto que incontables veces se había preguntado como su cuerpo había terminado marcado por nupcias. Manteniendo la calma con un suspiro se dirigió a él con voz firme.
- Uchiha- san retírese de mi territorio…
- Sakura... hay una razón por la cual siempre olvidamos el porqué entre los dos cada vez que despierto de mis largos sueños. Después de miles de años finalmente se que nos paso… y es por eso que esta vez lo recordé. Esta vez no te olvide… –le aseguró mientras alcanzaba a Sakura que ya se alejaba ignorándolo. Tomándola del brazo muy suavemente la detuvo y ella al volverse a él se topo con su mirada suplicante, lo que la hizo hesitar –.
- Suel… suélteme –pidió tan solo para ser ignorada. Sasuke tomo su muñeca y le retiro la venda–.
- Aun necesitas sanar –le explicó al ver que la herida aun no terminaba de cerrarse. De manera inesperada y con mucho cuidado, comenzó a lamer la herida de Sakura. Esta se cerro de manera inmediata; permitiendo que la piel comenzara a regenerarse. La pelirrosa no retiro su mano, pues también el dolor estaba desapareciendo y no solo eso. Una extraña familiaridad en lo que él había hecho le sembró cierta inseguridad.
- Mañana terminara de sanar… Sakura se que sonara arrogante e irrespetuoso, todo esto que diré a continuación y te pido disculpas por ello. Pero la razón por las cuales tus marcas nupciales no son tan grandes y permanecieron casi del mismo tono de tu piel es porque hice lo mismo que acabo de hacer. No quería que llevaras esas enormes marcas sobre ti por eso lamí y cure cada una de ellas.
- Gracias por curar la herida de mi muñeca, pero se lo diré una vez más. Uchiha-san no creo en su palabra. Ahora repito de nuevo que debe abandonar mi territorio…
- Es lo menos que podía hacer. Al alimentarme, pude despertar con más facilidad. Y no, Sakura no me iré. Extrañaba sentir el frio que emana de tu cuerpo – le aseguró mientras le vendaba la mano de nuevo –tú también puedes sentir el calor que emana de mi ¿cierto? Nuestras naturalezas no podrían ser más opuestas que esto. Aun así en el pasado poco nos importo.
- Uchiha-san –habló respetuosamente – si no se marcha tendré que obligarlo yo misma.
- Sakura he pasado ya eternidades sin ti… sé que mis palabras en estos momentos suenan ofensivas, posesivas… pero por favor esta vez déjame retenerte. Si me lo permitieses ahora mismo podría mostrarte que todo cuanto digo es verdad.
- Francamente no me interesa –le aseguró al soltar su mano con fuerza y darle la espalda para alejarse de allí. Mas las palabras que Sasuke le dijo a continuación la detuvieron en seco. No era la primera vez que las oía ella lo sabía muy bien… jamás dejaría de escucharlas.
- Regresa dragón, tiéntalo hacia la tierra y tráelo de regreso al suelo agrietado donde estoy de pie. Dragón tiéntalo hacia el viejo manantial y trae de regreso mis parpados secos. Abre tus ojos mi bestia. –Al verla inmóvil y con ojos inciertos continúo hablando –. Las reconoces ¿cierto? Estas palabras...fueron escritas por ti...pensando en mí –Al decirle esto su cuerpo cambio de inmediato, su piel tornándose grisácea. Unas alas con forma de garras brotaron de su espalda y sus pupilas se pintaron de carmín. Sakura sin decir ni una sola palabra se acerco hasta él para tomarle del rostro con una de sus manos. Al tocar sus facciones con sus dedos no pudo evitar pensar en la asperidad de su piel y en esa extraña familiaridad que de nuevo sentía.
- ¿Así que esta es su otra forma? – Le preguntó mientras recorría con sus dedos los bordes en donde deberían estar sus cejas y el puente de su nariz. La mirada de Sasuke se torno dolida al darse cuenta que ella tampoco recordaba esa forma ya. Aun antes de amarlo a él Sakura le había confiado que secretamente había amado a la bestia primero. En todos sus pasados siempre que él le mostraba esa forma ella sonreía, feliz de descubrir que ambos eran la misma persona. Pero no esta vez. Esta vez incluso la bestia había desaparecido. No solo de su cabeza también de su corazón. Cosa que nunca había sucedido en ninguno de sus pasados. Recordando las palabras de Jūgo de que ella esta vez lo había olvidado todo al él dormir y no al despertar le hizo pensar que algo no andaba bien. Decidió que en esos momentos debía olvidarse de su incertidumbre para disfrutar las caricias de esos dedos curiosos que le recorrían el rostro. Por su parte para Sakura también todo era muy extraño. Su cabeza no podía recordar nada de lo que él decía, pero sus dedos siempre habían tenido la mejor memoria. Y sus dedos en verdad parecían recordarlo, pues de nuevo sentía la misma extraña sensación que la había invadido cuando él había lamido y curado su herida. El agua nunca olvida nada de lo que la toca y contamina aunque esta fluya y pase por lugares nuevos durante toda su vida. No olvida ni un solo lugar y mucho menos si fue el agua quien decidió reposar; estancándose en aquel lugar donde pudiera permanecer serena –se decía a sí misma –. Entonces porque su mente le decía que él no existía a pesar de que el tacto le decía a gritos que él sin duda estaba allí….
Justo en ese momento ambos se vieron interrumpidos por presencias extrañas. Sakura ya había soltado el rostro de Sasuke y casi al instante levanto su espada y lanza hacia el cielo. De su lanza una enorme ave de color turquesa salió volando hacia los aires. De igual manera un gran dragón del color de los ojos de la pelirrosa salió de la punta de su espada en busca de los enemigos.
- En este lugar no podrá pelear con toda su fuerza… desde hace rato note que el frio y el agua le están malgastando su chakra. Será mejor que se quede aquí… –Sasuke se volvió a mirarla y sonrió suavemente –.
- No creo haberlo hecho en el pasado, pero quiero decírtelo ahora. Siempre he amado a ese dragón. Es una de las criaturas más hermosas que he visto…después de ti –confesó al mirarla mientras el dragón se alejaba volando por los cielos –. Y no te preocupes por mí. Si, es cierto que la naturaleza de este lugar me debilita, pero no por eso me convierto en alguien que será fácilmente vencido… además creo que sería bueno probar lo que estos ojos ya son capaces de hacer.
- Como desee pero no me estorbe – ordenó Sakura con firmeza –.
- ¿Estorbar?… – Antes evitaba las peleas innecesarias, pues su chakra se consumía con rapidez a consecuencia de sus ojos no desarrollados. Por eso en el pasado solo participo en luchas cruciales que las últimas veces habían resultado con él durmiendo por cientos de años. Mas ahora nada de eso sería problema. Muy pronto podría dominar y entender sus nuevos poderes. Dejando esos recuerdos a un lado, sonrió suavemente. Pensando en que lo que más quería en esos momentos era que su rostro de nuevo fuera recorrido por cada uno de los dedos de Sakura. Su cuerpo pronto se vio rodeado por la armadura del Susano'o, el cual antes no podía manifestar con cuerpo completo.
- Peleara en esa forma porque ha notado que pertenecen al ejército de Madara ¿cierto? Supongo que es bueno que no los subestime y los enfrente con sus nuevos poderes. Desde la última vez que durmió, mucho ha cambiado y ellos se han vuelto más fuertes. Aun así no pueden derrotarme –le sonrió la pelirrosa con un poco de arrogancia –.
- De eso estoy seguro – Reafirmó el pelinegro. Por mucho tiempo la creyó débil, pero en los últimos años le había demostrado lo fuerte que podía llegar a ser. Sin duda en esos dos mil años se había vuelto aun más poderosa –.
- Por el momento no hay mucho de que preocuparnos Ryuunmei y Kokyuu los están deteniendo al sur del islote y no les permitirán llegar al palacio. Aunque me parece bastante obvio que han venido a probar sus nuevos ojos también. Sería prudente que no les mostrara mucho de su nuevo poder. Entre menos sepan de él, será más fácil derrotarlos en el futuro–. Le aconsejó mientras su cuerpo se transformaba en un gran dragón turquesa. Sasuke sonrió levemente al verlo; permaneciendo callado al invadirlo más nostalgia. Ambos volaron hasta donde se encontraban el ave y el dragón más pequeño dando pelea a los invasores. No paso mucho tiempo para que frente a ellos apareciera una veintena de enemigos. –Tratare de debilitar la barrera del agua un poco, pero solo un poco para que pueda luchar con más libertad así que por favor no me de problemas. –se dirigió a él en su forma de dragón para después volar con rapidez y estirar su cola para embestir con ella a dos de los atacantes. Por su parte Sasuke consumió a tres de ellos con las fuertes llamas de su Katon y a dos más con su chidori. El pelinegro se distrajo por unos momentos al ver como Sakura con sus garras, combinaba ambos agua y nieve para formar flechas casi de hielo; empalando a varios de los atacantes. Pero lo que más lo impresiono fue ver que tragaba parte del katon que él había lanzado y que este era regresado hacia los enemigos. Que ella pudiera hacer eso a pesar de que su naturaleza era de agua y que tragara fuego y lo usara a su favor en su forma de dragón, significaba solo una cosa. Que en esos miles de años había ganado resistencia al fuego, razón por la cual seguramente Madara no había podido derrotarla. Quizás todo se debía a esos años en cautiverio; haciéndola acostumbrarse poco a poco al calor del fuego. El por su parte aun se debilitaba en la presencia de agua ajena al país del fuego, pero ahora que finalmente había despertado podría aumentar su resistencia. Repentinamente sintió que el cansancio lo invadía y su armadura del Susano'o comenzó a desaparecer. No quedándole más remedio que luchar con su katana y fuego. Sin percatarse, uno de los enemigos le lanzo un fuerte explosivo, mas resulto ileso. Siendo salvado por el pequeño dragón de Sakura que lo envolvió con su cuerpo para protegerlo. De igual manera el ave de Sakura llego hasta él; lanzando un rayo de colores que convirtió al enemigo en cenizas de manera instantánea. Sasuke reconoció tal fenómeno y hubiera sonreído si las fuerzas no se le estuvieran escapando. Sakura lo observaba de lejos, sorprendida al ver que sus animales le habían protegido sin ella dar si quiera la orden. Al ver que solo quedaban dos soldados y que Sasuke no estaba teniendo problemas con ellos, voló hasta él; transformando su cuerpo frente a él.
- Esos dos fueron los últimos… regresemos a mi palacio le permitiré descansar. Su chakra se consumió demasiado rápido como pasa siempre que pelea. Supongo que ahora que despertó, su cuerpo ira acostumbrándose y pronto no le será tan exhaustivo combatir. –Mencionó al tiempo que ambos de sus animales desaparecían. Sasuke asintió; siguiéndola por los aires de regreso al palacio. Pero tan pronto hubo aterrizado sobre el gran lago donde estaba el palacio, se desvaneció de nuevo, cosa que le pareció bastante cómica a la pelirrosa. Recobrando la compostura, corrió a sacar su cuerpo húmedo de las aguas; cargándolo mientras volaba hacia la torre del palacio para recostarlo en una de las habitaciones–.
- Parece que aun debe acostumbrarse a estos ojos tan poderosos. Francamente no me parece justo que duerma ahora que he decidido escuchar su historia… nuestra supuesta historia como usted le llama. Se suponía que no me causaría problemas… solo a usted podría ocurrírsele volver a dormir después de finalmente despertar de ese tan largo letargo. Aunque su siempre fiel Jūgo dice que ahora ya sus sueños no serán parte de esa eternidad temporal. Ahora podrá tener despertar tras despertar–.
- Tomándolo de la mano para checar su temperatura, noto que aun seguía igual. Se puso de pie y camino hasta un baúl; sentándose en el suelo para rebuscar en el. Tardo un poco pero finalmente las encontró, unas pequeñas piedras de color amarillo que siempre estaban ardiendo y que había comprado en uno de sus viajes. Al sacar una de ellas sintió como esta quemaba sus dedos. Se apresuro para introducirla en la boca del pelinegro quien se quejo ligeramente al sentir que algo era forzado por su boca. Salió de la habitación en busca de una cobija que le habían regalado tiempo atrás. Nunca antes la había usado, pues no sentía frio, pero le alegraba que esta finalmente fuera utilizada.
- Sin duda debió ser difícil luchar en este lugar con afinidad opuesta a la del fuego. Me disculpo aunque no pueda escucharme, pero no puedo darme el lujo de bajar las defensas… incluso en estos momentos que se encuentra tan débil. – le aseguró llevando sus dedos de nuevo a su rostro para recorrerlo. No podía negar lo que sus dedos le decían. Que esa sin duda no era la primera vez que recorrían su rostro. Sin embargo, no recordaba haberlo tocado al menos no sus facciones. Siempre le había tenido algo de resentimiento; no soportando estar mucho tiempo en el mismo lugar que él. ¿Tocar su rostro?... Tocarlo hubiera sido la última cosa que haría en aquellos tiempos, no como en esos momentos que no podía quitarle los dedos de encima.
- Aunque todo esto me parece absurdo de nuevo debo admitir que estos dedos lo recuerdan. El agua nunca olvida las venas por donde pasa, incluso si solo fue una vez siempre recordara el rio, lago u océano que temporalmente le brindo un hogar–. le aseguró mientras le quitaba los cabellos de la frente. Alejándose ligeramente, se descubrió la manga de su kimono para leer las palabras que llevaba tatuadas en su antebrazo. Palabras que él le había dicho… palabras que ella misma se había escrito de eso estaba segura. Podía reconocer su propia caligrafía a la perfección. Palabras sin tinta… escritas al enterrar sus propias uñas en su piel. ¿Por qué se las había escrito? Y más importante aun ¿En que momento? Le pareció curioso que eso tampoco lo recordara. Y él ¿cómo sabia las palabras exactas? Le había dicho que ella las había escrito para él… ¿sería cierto? ¿O, es que con sus nuevos ojos había podido leerlas por encima de la tela? Mas su sharingan estaba desactivado cuando le hablo esas palabras. –Asimilando la situación de incertidumbre en la que se encontraba concluyo que no había más remedio que esperar a que él le contara. Ya juzgaría si lo que él le contase resultaba verdad o mentira. Antes de bajarse la manga del kimono le leyó al pelinegro las palabras tatuadas en su antebrazo. Regresa dragón, tiéntalo hacia la tierra y tráelo de regreso al suelo agrietado donde estoy de pie. Dragón tiéntalo hacia el viejo manantial y trae de regreso mis parpados secos. Abre tus ojos mi bestia. –No quiero creerle, pero de alguna manera siento que debo escucharlo. –Lentamente agacho su rostro hasta percibir su respiración cálida, indicación de que comenzaba a recuperar su calor. Antes de marcharse le dijo unas últimas palabras – Le dejare descansar, pero pronto vendré a decirle… Despierte…. despierte y véame con esos ojos abiertos…. demonio de fuego.
Se bien que es absurdo haberse convertido en la Bestia que amo a un Dragón…
Más una Bestia que ama a un Dragón es todo lo que un día fui.
Lo que hoy soy y sin duda mañana seré…
Ni siquiera esa nada a la mitad de nuestro hilo, podrá algún día cambiarlo.
Continuando con explicaciones sobre la historia. Les había mencionado que al ver hakuoki me había inspirado un poco y eso fue que en el anime aparecen onis o demonios así que de ahí tome la idea de los demonios. No quería vampiros así que demonios me parecieron perfectos y los hice un poco caníbales haha
Otra cosa que no mencione es que tenía tiempo queriendo escribir un fic usando solamente música de Bjorko de Tsukiko amano. Los que leen mis historias saben que siempre utilizo música para inspirarme. Así que en este fic la mayoría de las canciones serán de Bjork( lo siento amo la música rara) y un par de Tsukiko... empezando con la canción de "Ryuu". Que de ahí tome las palabras que le dice Sasuke a Sakura eso de "tiéntalo de regreso etc" si quieren spoilers pueden buscar la canción ya que la historia en su mayoría la diseñe para que estuviera enlazada con la canción...
En youtube la encuentran como ryuu Tsukiko amano tanto con subtítulos en ingles como en español.
En mi galería de deviantart tengo un folder en mis favorites que se llama fantasy ahí podrán ver la imágenes que me inspiraron para la historia, incluyendo el palacio de Sakura.
Otra cosa que se me paso es decir que cada capítulo estará dividido en dos (creo que eso si lo mencione) pero siempre una de las partes será la historia de sus vidas pasadas y la otra parte la vida en la actualidad. Así que la historia se llevara a cabo en el transcurso de miles y miles de años.
Para diferenciar entre ambas, la historia del presente siempre irá acompañada de *** al principio. Ammm que más se me pasa... a sí. Los poderes de todos los personajes serán en su mayoría los que tienen en la historia original.
Y sobre la naturaleza del chakra de Sakura, pues Kishi nunca lo ha establecido, pero siempre me ha gustado pensar que es de agua.
En verdad espero que les guste este fic, me esforzare bastante para darle una trama decente haha y no que todo sea sobre los personajes principales. Espero les guste o llorare.. Si sirve de algo habrá lemon mas adelante.
De nuevo les agradecería mucho que me dieran su opinión, ya que es muy valiosa para mí y me motiva a seguir escribiendo.
Ahhh otra cosita no soy muy buena con eso de los honoríficos japoneses... especialmente los antiguos así que si alguien me los puede explicar o checar si los utilice de la manera adecuada, lo agradecería mucho. De igual manera la ortografía.
Kokyuu- aliento o respirar
Sasuke se desmaya por que es la bella durmiente.
