Muy buenas a todos, he vuelto, ¿cómo están? Yo extrañando escribir jajaja pero al fin he terminado con este capítulo, al fiiiin y espero que se pueda apreciar mi esfuerzo en él, antes que nada quiero dar algunos avisos a los que leen otros fic como el de Kung fu panda o Zootopia, quiero decir que no los he dejado de lado, estoy trabajando también en ellos, pero he tenido un pequeño bloqueo de escritor en ellos, pero ya cuando este todo solucionado volveré a subir capítulos, espero no ser de mucha molestia con esto, y ahora si algo de este fic, verán, habla mucha información importante que ira apareciendo en el fic, quería saber si querían que además de esta simple presentación, fuera poniendo en el inicio un pequeño machete para todos ustedes con los significados de las palabras creadas, o definiciones, y las posiciones y rangos de todos a medida que vayan apareciendo en la historia, algo así como:

"·/($·(/

ª!"·%&$)

Cazador oro.

=?/(%)$)=$%

"(/$·%&

Cazador Diamante.

En donde los símbolos representarían la información que aún no aparece (algo así como un informe clasificado) y a medida que se vaya avanzando yo ir cambiando esos símbolos por la información que debería ir así en los fic posteriores si tienen alguna duda solo deben subir y no ir buscando capitulo por capitulo esa parte donde hable de ello, como un pequeño machete para ustedes jajaja (para los no argentinos, machete es algo que solemos usar los vagos para hacer trampa en los exámenes) esto yo ya lo había visto en un fic, no es idea mía, y no me la estoy adjudicando, solo digo que me pareció interesante, y una buena ayuda para los lectores, pero es su opinión la que decide si los agrego o no, bueno, eso es todo creo, nos vemos al final.

No soy dueño de cómo entrenar a tu dragón, y no busco ningún sustento económico por con esto, solo espero que lo disfruten y me dejen su comentario.

IIII-IIII-IIII-IIII-IIII

Mi error.

][

Una vez que se abrieron las puertas Astrid quedo maravillada con todo lo que veía, cientos, no, miles de personas yendo de un lado al otro empujando mesas auxiliares con ruedas de un lado al otro, sobre ellas, algunas llevaban lo que parecían lingotes de hierro, o algún otro metal y otros parecían llevar armaduras tapadas por mantas, pero eso no era lo más sorprendente, sino fue la gran pared vidriada que había delante suyo y de donde colgaban muchas armaduras destrozadas de la forma más extrañas posibles, fue Bocón quien hablo como si le explicara lo que estaba viendo.

- Esas son las armisacies que no sobrevivieron al campo de batalla, están colgadas aquí para saber que has tenido suerte de que no te tocara uno de ellos, y para recordarnos que un duae animae siempre ataca a matar.

Su voz se escuchaba profunda, y parecía que había perdido todo rastro de tono jovial y comenzó a caminar hacia el lado derecho para esquivar la pared de vidrio, Astrid se preguntaba cuántas veces él había pasado por eso, cuantos amigos había visto morir en manos de sus enemigos de guerra, cuantas veces había estado tan cerca de la muerte como los dueños de esas armaduras, ya que algunas estaban muy destrozadas para guardar cualquier rastro de esperanza de que sus portadores vivieran, eso hacía a la rubia volver a recordar porque era que hacia esto, porque luchaba, para que no hubiera más muertos inocentes, fue de nuevo el cazador de clase diamante el que la saco de sus pensamientos parándose justo al frente de una armisacies a la cual solo le quedaba el contorno de ella, teniendo un gran hueco en el medio, como si una estaca de sesenta centímetros de diámetro en el centro de la pechera atravesándola de un lado al otro.

- Él no tuvo mucha suerte, fue uno de los pocos que ni la armisacies pudo salvarlo, pero quien podría culparlo, un cazador Zafiro contra un duae animae rango EP, no tuvo ninguna oportunidad- Astrid estaba sorprendida, nadie en su sano juicio hubiera hecho esa locura, esta ella reconocía que no estaba preparada para enfrentarse asa clase de enemigos todavía- su nombre era Andrés, era un buen chico, lleno de alegría, ahora entiendes porque necesitas actualizaciones, desde ese hecho hace cinco años no hemos vuelto a perder cazadores de forma tan atroz.

Sin más continuo con su trayecto, dando por terminado el momento de emotividad, les tomo sol unos segundos llegar a lo que parecía un mostrador en donde se terminaba la pared de vidrio, todo apuntaba que no se les permitirá pasar al otro lado, ya que en ese mostrador se encontraban unos hombres de edades muy variadas, todos vestidos con batas blancas, como si de médicos se tratasen, el más joven de todos, de ojos verdes y pelo oscuro con una sonrisa en su rostro, y le saludo amigablemente a Bocón.

- Muy buenos días Gobber. ¿Si bienes a buscar tu armadura aún no está reparada del todo?

- No pequeño Gustav, de hecho, he venía a buscar una nueva armadura para un amigo que ha llegado hace poco la ciudad y necesita algo más... fiable, aquí está la que usaba- y dejo el bolso que había traído Astrid consigo a la Comisión General de Cazadores, el hico abrió el cierre y comenzó a revisarlo.

- Por dios, cuántos años tiene tu amigo, ¿noventa? Esta chatarra es del milenio pasado prácticamente, como ha estado sobreviviendo con esto, es casi todo puro hierro, y debe pesar cerca de cuanto, ¿treinta quilos? ¿Cómo alguien puede luchar con algo así?- dijo el supuesto científico que iba sacando las parte de la armisacies que más de una vez le había salvado la vida.

- Bueno, no seas tan duro chico, estoy seguro que cumplió su objetivo, además la trasladaron de Londres- Gustav solo soltó una carcajada al escuchar eso.

- Así que los herreros de Londres están muy desactualizados, claro, para que no, si su peste es muy leve a comparación de la nuestra, al fin de cuentas, ¿de quién es esta de todas formas?

- Cazadora clase oro Astrid Hofferson ¿por qué no le dices como has hecho para vivir con ella?

El chico al mirarla pudo ver como se le subían los colores, al parecer no había esperado que la dueña de esa "chatarra" según él, pudo escuchar como balbuceaba lo que parecía una disculpa para luego abrir lo que parecía una pequeña media puerta en el mostrador para dejarlos pasar al otro lado, y les entrego un papel para hacerles firmar, al parecer todo el que entraba debía hacerlo, fueron avanzando por entre las mesas y los pequeños cubículos que había en ese gran salón y que se llegaban a ver del otro lado del vidrio de entrada, zigzagueando de un lado al otro esquivando a quienes trabajaban también, eso fue hasta que llegaron a una de las puertas de los cubículos que estaban bajo llave.

El peli oscuro saco una llave de su bolcillo, una vez adentro pudo ver lo que parecía una oficina muy bien equipada a la hora de hablar de tecnología, muchos ordenadores por doquier, casi todos apagados, pero aun así, había algún que otro que mostraba un poco de información de algún proyecto, en el medio de la habitación había una mesa herramientas de herrería mescladas con otras d mecánica y lo que parecía algunas de modelado de madera, pero la rubia dudara que fuera para ello, a dos costados contra las paredes habían dos mesas más, en la del lado derecho tenía sobre ella lo que parecía un cuerpo humano tapado con una sábana blanca, algo que le pudo parecer extraño al principio, pero luego pudo ver que era en realidad una armisacies algo grande, pero la mesa del lado izquierdo se encontraba vacía, y fue ahí donde dejo el bolso el chico cuando terminaron de entrar todos y el volvió a cerrar la puerta permitiendo que todas las luces se encendieran.

- Muy bien Astrid, ¿puedo llamarte Astrid solamente? Puedes párate aquí para que te tome las medidas.

Él hizo señas cerca del único ordenador que aún estaba prendido, ella solo asintió y se acercó parándose justo al lado, el chico se sentó en la silla giratoria y comenzó a teclear algunas cosas en el ordenador, algo de información, y de vez en cuando dándose vuelta hacia ella mirándola un segundo para luego volver a su trabajo, ella no entendía mucho para que la necesitaba ahí, pero estaba tratando de ser paciente, pudo ver como el cazador diamante deambulaba por la habitación parando de vez en cuando en frente de algo para observarlo hasta llegar a la mesa del otro lado de la habitación, la que tenía el armisacies.

- Tus manos fuera de eso Gobber, aún no está terminada la tuya y lo sabes, además, recuerda que la que usas ahora es prestada hasta que la termine.

- No puedes culpar mi curiosidad chico, quiero saber cómo va.

- Lo sabrás mañana cuando esté terminada.

- Esta bien- parecía algo molesto pero aun así tenía su sonrisa, fue ese momento donde Astrid aprovecho la oportunidad para hacer una pregunta que le rondaba por la cabeza.

- Y entonces cuales son las actualizaciones que le harán a mi armisacies.

- ¿a la tuya? No me hagas reír, esa chata- estaba por seguir, pero la mirada que la rubia le estaba dando lo hizo enmudecer al instante, ya estaba muy molesta que se refiriera a su pequeña como chatarra- cosa, esa cosa ya paso su vida útil, así que te aremos una nueva, es más fácil y barato, además de lo mejor para ti.

- El chico tiene razón pequeña, ya la verdad es que ni usamos metal para nuestras armaduras, por lo menos no hierro sería mejor decir.

- ¿Y si no son de hierro, entonces de que son?

- Es una mezcla muy interesante e inteligente de grafeno y nitruro de boro de wurtzita, debo decir que quien las comenzó a hacer de eso fue un genio, ya que ha mejorado mucho la durabilidad y sus funciones, además de mejorar lo filoso de las armas.

- ¿Grafeno y nitruro de qué?

- El grafeno es una sustancia compuesta por carbono puro, con átomos dispuestos en patrón regular hexagonal, similar al grafito, pero en una hoja de un átomo 100 veces más fuerte que el acero o el diamante y su densidad es aproximadamente la misma que la de la fibra de carbono, y es aproximadamente 5 veces más ligero que el aluminio, es extremadamente duro, es muy flexible y elástico, posee la capacidad de auto enfriamiento, tiene conductividad térmica y eléctrica altas, funciona perfectamente en combinación con otros elementos, algo muy especial es que genera electricidad al ser alcanzado por la luz lo que quiere decir que nunca se puede apagar ni necesitara de baterías en lugares iluminados aunque se le incorpora una a la armadura de todas formas, también se auto repara; cuando una lámina de grafeno sufre daño y se quiebra su estructura, se genera un "agujero" que "atrae" átomos de carbono vecinos para así tapar los huecos, además cabe destacar que soporta grandes fuerzas de flexión, es decir, se puede doblar sin que se rompa y lo mejor de todo las propiedades del grafeno son ideales para utilizarlo como componente de circuitos integrados. Está dotado de alta movilidad de portadores, así como de bajo nivel de «ruido», por lo que el mismo traje se vuelve como una computadora portátil, ya que las nuevas armaduras cuentan con casi una inteligencia artificial integral en apoyo de combate.

- Okey chico, ve tranquilo, la estas mareando con tanta ciencia- Astrid estaba por defenderse diciendo que en realidad había entendido lo que quería decir pero Bocón se adelantó a su declaración- o en realidad es a mí a quien le das dolores de cabeza con todo eso.

- Que gracioso Gobber, si mal no recuerdo tú fuiste un herrero por mucho tiempo.

- Así es, pero en la época que se usaba el hierro, no esas cosas extrañas que usan ustedes, no me mal intérpretes, estoy agradecido por las vidas que salvan, pero no quiero dolores de cabeza, y tengo suficiente con los de anoche.

- Está bien, está bien, diré poco del nitruro de boro de wurtzita, solo que es dieciocho por ciento más duro que el diamante, se forma durante las altísimas temperaturas y presiones que producen las erupciones volcánicas, es más estable en oxígeno a temperaturas más altas que el diamante, esto lo hace ideal para colocarlo como punta de corte y en herramientas que operan a altas temperaturas lo que sería perfecto para matar creaturas que escupen fuego, y ya que sus pieles son muy resistentes por fuera o se envuelven en fuego algunos otros, también puede usarse como como película resistente a la corrosión, y esos dos materiales forman las nuevas armisacies que son lo más cerca a la perfección que tenemos.

- Y si son tan especiales ¿Por qué no la usan todos?

- Lamentablemente no son materiales que es posible conseguirlos en todos lados, así que las reservas son escazas, y Berk es la única isla que cuenta con las instalaciones necesarias para tratar a esos materiales tan excepcionales, y nos encargamos de distribuir también esas armaduras especiales en los lugares que más se necesitan, ya que hay ciudades donde los duae animae son más débiles que en otras, y lamentablemente Berk también es el que tiene más problemas con esas cosas, en ese momento el chico tomo una cinta métrica de un cajón y comenzó a tomarle medidas- muy bien, eso es todo, mañana a primera hora la tendré lista, pueden venir a buscarlas si quieren, las dos estarán a las ocho, algún arma en especial.

- Sí, soy buena con las hachas.

- Perfecto, entonces nos vemos mañana, ahora si me disculpan tengo que trabajar.

- Dejemos trabajar al cerebrito, y lamento decirte que hoy te tocara papeleo, espero que estés lista- Astrid sentía como la ira salía por sus ojos, odiaba el papeleo.

][-][

Hiccup no podía creer que realmente lo llamaran tan rápido, esa misma mañana había puesto ese modem, no podía ser que fallara tan rápido, después de todo eran cerca de las 6 de la tarde, solo pedía que no fuera algo del aparato, sería el tercero en ese mes, y lo malo era que se los descontaban de su paga, ya que la empresa siempre suponía que el error había sido suyo al colocarlos, y no importaba que tanto tratara de defenderse, siempre perdía si la empresa era su contrincante.

Miro el gran edifico que tenía delante suyo, un gran edificio departamental de unos diez pisos de alto, con tres balcones vidriados por piso, mostrando la cantidad de departamentos que había por piso, el lugar a donde debía ir era al séptimo piso, lo gracioso era que tanto la escaleras como los ascensores se encontraban a un costado del edificio, con una pared que daba contra el exterior, eso quiere decir, que había posibilidades que por el frio del clima, el ascensor se encontrara fuera de servicio, y estaba seguro que todas las puertas de la escalera de cada piso estarían cerradas, dejando todo el frio encerrado en la escalera.

Con un sonoro suspiro se dirigió al interior del edifico, mostro su identificación al guardia de la entrada y dijo a qué venia llenando la planilla de ingreso, algo típico de los edificios, después de todo, era la ciudad más peligrosa según se decía, todo el mundo debía llevar identificaciones de trabajo, de persona, de hospitales, de manejo, etc. Todo para encontrar a los duae animae, ya que un examen médico demuestra quien era uno y quien no, a los que eran automáticamente se llamaba al CGC para entregarlo, y como para cada identificación se necesitaba una aprobación de una clínica diciendo que se había pasado por dicha prueba y se demostraba que se era "humano". Una vez frente al ascensor Hiccup imploro una plegaria al cielo esperando que tuviera suerte, pero cuando presiono el botón vio que no sucedía nada.

- Genial, los dioses me odian.

Tomando una gran bocanada de aire se giró para abrir la puerta a la izquierda de los ascensores, una grande y pesada puerta de metal con la cerrajería típica de una salida de emergencias, dentro lo esperaba una escalera de cemento ya barandales de metal, sin adornos, son alfombras, y sin vidrios, lo típico para una escalera de escape de incendios, incluso podría estar seguro que las columnas de los extremos iban desde el subsuelo hasta la terraza haciendo de soporte en caso de derrumbes, y lo peor de todo era el frio, así que se apretó un poco más su campera mayor a su cuerpo, ya que debajo solo traía una camiseta con el logo de su banda favorita, lo bueno era que la campera eran las camperas deportivas que usaban los esquiadores, eso significaba que dentro estaba bien abrigada.

El ojiverde no llevaba la misma vestimenta que había llevado esa mañana por el simple motivo que su horario del trabajo ya había finalizado, pero por contrato debía responder no importaba el horario si uno de los equipos que coloco en el lapso de garantía comenzaba a fallar, así que se armó de valor y comenzó el lento y tortuoso acenso hasta el piso en cuestión, en el frio, los minutos parecían horas, por ese mismo motivo fue un alivio cuando llego al séptimo piso y pudo dejar las escaleras atrás atravesando otra pesada puerta de metal.

Caminó hasta el fondo del pasillo a paso lento, quería entrar en calor antes de llegar a destino, porque estaba muy seguro de estar más pálido de lo normal, deteniéndose frente a la puerta con el número setecientos doce, había llegado al departamento de destino, estaba parado frente al departamento de la rubia a la cual le había instalado el equipo esa misma mañana, respiro un par de veces y con sus nudillos dio unos pequeños golpecitos en la puerta esperando el ataque de la dueña, ya que nadie estaría contento si el mismo día que le instalan algo ese mismo algo deja de funcionar, así que fue muy repentino cuando la misma rubia de esa mañana le abrió la puerta sonriente y con sus ojos verdes teniendo un brillo extraño.

- Oh, ya has llegado, eso fue rápido, entra por favor.

- Emm… Okey.

Eso le había tomado por sorpresa, ya que no era para nada la reacción típica, así que ingreso a paso lento i temeroso en cierta manera de que el caos se desataría cuando ingresara, dentro se topó con otra rubia con una vestimenta normal para lo cálido que era adentro una remera mangas largas azul con el dibujo de una calavera y unos pantalones de gimnasia negros con zapatillas deportivas, además de su vestimenta, se veía muy molesta con el control en su mano y apretando furiosamente los botones como si con eso y un poco de magia todo podría volver a funcionar y cuando se giró para mirarlo pudo ver odio en sus ojos, estaba seguro que si las miradas mataran el ya estaría cuatro metros bajo tierra.

- Astrid, la llego el de la instalación, voy a cambiarme mientras tanto.

- H-Hola, soy Hiccup el del soporte técnico, y fui quien instalo el…

- Si como sea, más vale que lo arregles, y no pienso pagar nada de recargos, así que si no lo puedes solucionar quítalo y contratare otra empresa.

Hiccup asintió algo asustado, definitivamente la chica tenía su carácter, si creía que las palabras lo matarían era porque no había tenido en cuenta su tono de voz, por las dudas el castaño-rojizo toco levemente su muñeca para revisarse su pulso. Una vez corroborado que su corazón aun latía decidió ponerse manos a la obra, se dirigió detrás del gran televisor LCD de treinta y dos pulgadas para revisar porque solo se veía la dichosa "lluvia", al mirarlo se volvió a sorprender si aún era posible, algo no cuadraba en lo que estaba mirando.

- Han estado haciendo limpieza o han movido los muebles.

- ¿Qué? No ¿Por qué lo preguntas?

Por el rostro que había puesto la rubia de ojos azules podía estar más que seguro que sus preguntas habían sido contestadas cuando Hiccup le mostro el enchufe de la fuente del modem el cual parecía haberse desenchufado, podía notarse como los sentimientos iban cambiando en esos grandes ojos azules, como si se verían nubes extrañas arremolinándose en el océano. De la nada se escuchó de nuevo la voz de la chica, esta vez menos demandante, y más llena dudosa de lo que había sido al principio.

- ¿Kate? ¿Tú sabes algo de esto?

La ojiverde apareció asomando la cabeza desde la puerta por donde se había ido, del otro lado del sillón que estaba justo frente al televisor, se podía ver que tenía la mejor copia del rostro de "soy niña buena" y miro desentendida el cable que el castaño-rojizo sostenía, eso fue la prueba suficiente para Hiccup para saber que ella tenía algo que ver con todo eso, pero la pregunta era ¿Cuál era el motivo? Pero esa respuesta fue dada por la que le había firmado el contrato, Kate.

- Oh, debo haberlo desconectado cuando estaba barriendo antes, disculpa hermanita, fue mi error, porque no sales con el chico a tomar un café por el problema de hacerlo venir hasta aquí, incluso míralo, seguro que ya había terminado su horario de trabajo y todo.

Hiccup no podía entender a que venía eso, o mejor dicho le parecía extraño, todo parecía que la idea era de la menor de las dos, y parecía que la chica que si mal no recordaba se llamaba Astrid solo había sido una víctima de este hecho sin darse cuenta, parecía que estaba por protestar pero una mirada de la ojiverde le había callado al instante, "parece que es de familia". La ojiazul pareció soltar un suspiro contenido y negar con la cabeza, para luego ir al perchero al lado de la puerta a tomar su abrigo.

- Vámonos- el ojiverde no se lo creía, ¿realmente esta chica de tan fuerte carácter iba a salir con él a tomar un café?- que etas esperando.

No había notado cuanto tiempo se había quedado en sus pensamientos, pero todo parecía que se había quedado anclado en su lugar sin hacer ningún movimiento durante un buen par de segundos, así que reacciono todo lo más rápido que pudo permitírsele sus movimientos algo torpes y salió junto a la chica, no cruzaron palabra alguna en la caminata de una punta a la otra del pasillo, reacciono después de que ella presionara el botón del ascensor.

- El ascensor no…

Pero fue cortado porque se escuchó la leve bocina que el ascensor había llegado y las puertas se abrieron, "realmente los dioses me odian", y para rematar la rubia lo miro de mala manera de nuevo, así que no dijo más nada y simplemente entro a la pequeña habitación de metal móvil. No sabía que esperar de esto tal vez solo lo acompañaría a la puerta para echarlo educadamente, o realmente estaba considerando tomar un café con él, aprovechando su duda uso la oportunidad para estudiarla, tenía el pelo rubio y sacio, como si fuesen pequeñas cadenas de oro que colgaban con muchísima gracia y elegancia, a diferencia de su hermana tenia hecha una trenza de lado en vez de una cola de caballo una cara redondeada con la distribución perfecta, parecía una valquiria, y unos ojos azules preciosos, como si fuesen dos pequeñas estrellas azules, con un brillo propio.

- ¿Tengo algo en el cara?

- Yo lo siento, no quería incomodarte solo es que se me hace extraño todo esto- podía sentir como se le subían los colores, y escucho a la rubia soltar otro suspiro, algo le decía que le estaba cansando rápido.

- Está bien, yo… lamento que te hayan hecho venir aquí, mi hermana suele hacer estas cosas a veces.

- No hay ningún problema, pero mentiría si dijera que pasaba a menudo- le dedico una pequeña sonrisa a la rubia la cual fue correspondida- veo que le aprecias mucho.

- Si- se puso a mirar al frente como si estuviera recordando momentos muy felices, sus ojos mostraban su ensoñación- es mi debilidad, no puedo decirle que no a casi nada de lo que pide.

- Lo entiendo, se a lo que te refieres, para uno siempre eran los pequeños- volvió a sonreír ante sus propios recuerdos felices, pero en ese mismo momento todo se vio cortado por el sonido de un celular, más precisamente era una llamada entrante en el celular de Hiccup, en la pantalla resaltaban cuatro letras que ponía pálido su rostro, esas letras formaban la palabra JEFE, haciendo debatirse internamente si contestarle o no, pero la duda fue corta, ya que sabía que si no le contestaba las cosas se pondrían peor.

- ¿Hola? ¿Hiccup estás ahí?

- Si Jefe, estaba justo saliendo del departamento de la garantía- miro a su compañera para buscar su aprobación, solo rogaba porque ella le entendiera, a lo que pareció que sí, porque le asintió- vera, lo que sucedió es que estuvieron limpiando y desconectaron sin querer el cable que alimentaba la fuente, no fue nada grave.

- Está bien chico, espero que sea así, no quiero quejas, y sabes que pasara si falla el equipo en un mes ¿verdad?

- Si, lo se señor, se me descontara de mi paga.

- Perfecto, me alegra que seas tan comprensible, por algo te contratamos, nos vemos mañana chico.

- Hasta luego jefe- pero el mensaje fue más para sí que para su jefe ya que este le había cortado la llamada incluso antes de esperar su despedida, le tomo unos segundos volver a recuperarse, pero una vez que lo logro volvió dirigirse la rubia- apenas llegue vi un café en la esquina del frente, quieres realmente tomar una taza de café, como amigos, sin preocupaciones, y si lo quieres, sin temas personales, solo hablar de trivialidades, ¿Qué dices?- pareció dudarlo un momento, pero luego le dedico una discreta sonrisa.

- Por mi suena bien.

][-][-][

- ¿Es enserio?

- Si, tendrías que haberlo visto, no podía creer que ese hombre realmente me preguntara si en ese pack estaban los canales subidos de tono justo en frente de su esposa, no llegue a salir después de haberlo instalado que ya escuchaba los gritos que la mujer le testaba dando.

Astrid no podía creer que realmente se estuviera riendo de ese pobre hombre que no tenía nada tenía que ver en sus vidas, pero debía admitirlo, Hiccup tenía anécdotas muy graciosas, y se la estaba pasando muy bien con él en esa cafetería, tanto que había perdido la noción del tiempo y por ello se sorprendió cuando vio el móvil para descubrir que hacía más de una hora y media que estaba conversando en esa cafetería, "lo mejor es que vuelvas a casa, mañana tienes trabajo y no sabes que tan lejos puede vivir él" pensó la rubia.

- Yo… creo que ya es hora de que vuelva a casa, seguro que mi hermana me está esperando para cenar.

- Oh, es tan tarde ya, perdón, no quise quitarte tanto tiempo.

- Está bien, me la estaba pasando bien, fue bueno charlar contigo- saco un poco de dinero de su billetera para dejar en la mesa mientras se levantaba.

- No es necesario, ya los pagare yo.

- Hiccup, mi hermana te hizo venir hasta aquí, y si no tengo entendido mal, te descuentan todas las cosas de la garantía, así que no te quejes y déjame pagar lo que yo tome- pudo verlo asentir, tal vez había usado un tono de voz un poco muy fuerte, pero no creía que fuera el momento- muy bien eso es todo, nos vemos Hiccup.

- Nos vemos Astrid- la rubia se estaba terminando de levantar, pero pareció que algo la detuvo un segundo, luego de eso tomo una de las servilletas de la mesa y un bolígrafo que llevaba en el bolsillo para anotarle algo.

- Normalmente no hago esto, pero…aquí está mi número, por si te interesa tomar otro café.

Le extendió el papel donde había anotado los números que correspondían a su nuevo teléfono móvil que había conseguido ahí en Berk para comunicarse en el trabajo, sin esperar respuesta alguna solo se dio vuelta y salió algo apresurada del lugar, no quería ver la reacción del chico al recibir su número. Una vez fuera camino a paso tranquilo hasta su edificio y volver a tomar el ascensor no sin antes saludar amigablemente al guardia de seguridad.

Al estar dentro de la habitación metálica móvil, no pudo evitar recordar con una sonrisa lo que Hiccup le había contado de su mala suerte a la hora de hacer ciertas cosas, así como su típica frase de "los dioses me odian" que parecía usarla muy a menudo. Una vez dentro de su departamento fue asaltada por su hermana tirándola de un salto al sillón.

- Te tardaste hermanita, ¿Cómo fue todo?

- Bien, pero tenemos que hablar, me imagino que sabias por qué no funcionaban las cosas.

- tal vez si, tal vez no, eso que importa en este momento, te pasaste casi dos horas fuera de casa, así que cuéntame todo y cada uno de los detalles.

- Esta bien, pero primero quítate de arriba mío- hasta el momento parecía que Kate no había notado que estaba sentada sobre ella par que no pudiera escapar según su parecer, pero después de sus palabras se apartó para sentarse a un lado y dejándola que se sentara como era debido- pero primero quiero saber porque lo hiciste.

- Bueno… em, él se veía guapo, y pensé que como tú estabas sola, y el parecía alguien bueno, y de los que a ti te gustan.

- ¿Los que a mí me gustan?

- Si ya sabes, inteligentes y astutos, incluso pareció ser un poco sarcástico, pero inocente- Astrid sentía que no podía abrir los ojos a mas no poder, realmente su hermana estaba tratando se ser casamentera.

- Kate, te lo agradezco, pero no necesito un novio, estoy bien con mi trabajo, no hay tiempo para eso.

- Pero Astrid, quiero sobrinos antes de tener sesenta, y no quiero que te cases con uno de esos del CGC, o que tenga que ver con los cazadores, no me gusta esa vida.

- ¿Casarse? ¿No te parece que vas un poco rápido?

- ¡NO!, ahora responde, ¿Qué paso?

- Tomamos un café y charlamos un rato eso es todo.

- Oooh, que amargada eres hermana.

- ¿Qué esperabas? Ni lo conocía y ni hablar que por tú pequeña treta casi le descuentan de su salario- en ese momento fue Kate la que se sorprendió- no lo sabias ¿verdad?

- Yo… lo siento, no lo había pensado.

- Tú nunca piensas nada- le dedico una pequeña sonrisa la cual se la devolvió un poco más animada.

- ¿y de que hablaron? ¿No me digas que lo asustaste con que eras cazadora?

- ¿Qué? ¿Qué tiene eso de malo?

- Astrid, sabes que a nadie le gusta que una chica sea más que él, arruina su ego de machos, así que dime que no lo has hecho.

- No creo que Hiccup sea así, pero de todas formas no hablamos de nada muy personal, solo me conto de sus anécdotas de trabajo y de cómo es Berk y esas cosas, incluso hablamos de ti, pero esquivamos todo eso lo muy personal, fue su idea, parece que noto que no me gustaba.

- Así que Hiccup es diferente ¿he? Me suena a que mi hermanita mayor está interesada en este chico, y no le dijiste que solíamos vivir aquí antes.

- Eso me pareció muy personal para contarlo a la primera, y solo somos amigos.

- ¿Amigos a la primera? Vaya, ¿Qué será lo siguiente? ¿Qué le diste tú número?

- Claro que no- dijo Astrid tratando de esconder su sonrojo, y nerviosismo inútilmente.

- No… no me lo puedo creer, la ruda Astrid sonrojada por darle su número a un chico, ¿Quién eres y que hiciste con mi hermana?

- Ya cállate, y encarga algo para comer, hoy no cocinare para ti pequeña mentirosa y tramposa.

- Valió la pena.

][-\\/

La noche y había caído en la ciudad, y haciendo honor a su apodo, todo en las oficinas se habían vuelto un caos, como todas las noches, sentía que el cansancio lo estaba matando, hacía ya cuanto, ¿tres noches? Que estaba en el turno nocturno junto a su amigo para tratar de dar con alguna de esas escurridizas abominaciones del demonio, pero parecía que se estaban volviendo astutas en muchos aspectos, y eso no facilitaba el trabajo, incluso parecía que comenzaban a formar grupos más grandes, y los grupos ya creados parecían unirse entre sí, algo que no era bueno en ningún sentido de la palabra, ya de por si era difícil acabar con un grupo pequeño de dos o tres de clase EP, sería mucho peor si formaban grandes grupos, todo apuntaba que las cosas iban a ir peor de ahí en adelante.

- Deja de darle tantas vueltas Estoico, ya verás que hoy pasara algo bueno.

- ¿Qué es lo bueno que puede llegar a pasar en esta ciudad Bocon? Esas cosas siguen en las calles haciendo de las suyas, y eso es que aún no sabemos de todos lo que son capaces, cuanto estuvimos, casi mil años y aún no sabemos tanto como ellos saben de nosotros.

Ambos cazadores vestían sus típicas vestimentas que cubrían todo su cuerpo, así también las armaduras que llevaban debajo, con sus guantes puestos y uno a cada lado de un escritorio, parecían estar en una oficina donde habían algunos ficheros, un mapa de Berk en la pared detrás de Estoico y muchas capetas apiladas en todos los muebles alrededor, en una de las paredes laterales había una pizarra con fotos de algunas personas con datos escritos a los lados a puño con un marcador negro y de forma algo apurada.

- Tranquilo amigo, sé que es estresante este trabajo, debes mantenerte tranquilo, ¿sabes? Yo conocí a la nueva recluta, la chica Hofferson, tiene potencial para ser cazadora oro, porque no la tomas como pupila, creo que podría aprender mucho de un cazador tan experimentado como tú, después de todo tenemos pocos cazadores platino con tu experiencia en estos días, además de que viene de Londres, alguien experimentado tendría que acompañarla hasta que se aclimate al lugar.

- Escuche muchas cosas de la chica, pero no seré su tutor, creo que habrá alguien más capacitado.

- No estarás hablando de él ¿verdad? Por favor miénteme que me gusta, sabes lo que le paso a los últimos cuatro pupilos que tuvo, terminaron todos en hospitales, con algunas partes faltantes, ¡no pudieron volver a hacer trabajo de campo en su vida!

- Sé que puede ser alocado, pero es lo mejor, Gothi lo considera así, dice que la chica lo soportara y seguirá su ritmo.

- que Odín te escuche amigo, no muchos soportarían como tutor a…- pero su frase fue detenida cuando un chico de no más de unos veinticinco años y un parche en el ojo entro con papeles en su mano y algo muy alterado.

- Cazador platino, tenemos algo que tal vez le interese.

- ¿Qué es lo que sucede ahora?- contesto Estoico levantándose de su escritorio.

- Encontraron un "nido", una llamada anónima nos dio información de un posible duae animae, creemos por su descripción que es el Nº 512.

- ¿Fuego Purpura? El case fogoso, ósea un Monstrous Nightmare rango EP- fue Bocon quien hacia un pequeño memorándum de lo que sabía del Nº 512, a lo que el chico solo logro asentir.

- Bueno amigo, parece que el deber llama, y quien mejor que el especialista de cortar cabezas de Monstrous Nightmare para entrar a la acción.

IIII-IIII-IIII-IIII-IIII

Bueno, espero que les haya gustado, y no se olviden de comentar.

Dark-hime7: me alegra que te haya gustado tanto y me sorprendió encontrarte aquí también la verdad jajaja y pues muchas gracias por tus halagos, me alegra ver que te resulta tan amena mi escritura. Y diré que un no va ni un 10% de lo que son las historias de estos dos bandos, y aquí está la continuación, espero que sea de tu agrado.

Gapy Haddock Hofferson Frost: muchas gracias, y si, no has entendido ml, Heather es una de ellos, Y los momentos HICCSTRID estarán desde ya a diferencia del otro fic jajaja, y creo que con el capítulo he contestado las demás preguntas jajaja y este será el fic donde haya parkour, no el otro jajajaja y si los estoy mal acostumbrado jajajaj espero que te haya gustado.

emicastillo92: pues gracias por darle una oportunidad, y espero que te siga gustando el capitulo.

Se despide, Utopico.