No quise dejar esta historia abandonada, y como me gustó mucho decidí continuarla. :3
Iron Man Aventuras de Hierro no me pertenece.
¡Picnic!
Al día siguiente Pepper se despertó temprano, aunque era sábado a ella no le gustaba estar despierta en la cama sin hacer nada.
Tomó un baño rápido y bajó a desayunar a lado de su papá.
"Ring" escuchó Pepper mientras se dirigía hacia la cocina. Era su celular, lo sacó de su bolsillo y miró de quién era el mensaje. "Tony" leyó en su mente. "Tan temprano"
"¿Qué hay Pepper?" fue lo primero que pudo leer antes de que su papá la llamara a desayunar.
-Ya voy- le contestó ella y continuó leyendo.
"¿Hoy vendrás a la armería? Porque Rhodey y yo pensamos si te gustaría salir a un picnic a Central Park. :)"
-Ammmm- susurró Pepper.
-¿Sí linda?- le preguntó su padre pensando que le había hablado a él.
-¿Qué? Ah, nada.- respondió y empezó a contestarle a Tony.
"Me gusta la idea. Sí, vamos. :D"
-¿A quién le mensajeas a esta hora de la mañana?
-Es sólo Tony papá. Él y Rhodey me invitan a un picnic a Central Park. ¿Puedoooooo?- le terminó pidiendo con ojos de perrito triste.
-Mmmmm, ¿a qué hora?
-Pues…- iba a responder ella cuando le llegó otro mensaje de Tony.
"Genial. Te vemos ahí en 2 horas."
-En dos horas- le respondió a su papá aún con la mirada en su teléfono.
-Bueno, entonces tienes cuidado hija, yo me tengo que ir a la oficina- al papá de Pepper lo acababan de llamar por un problema que surgió en él trabajo y que necesitaba de su presencia.- Nos vemos al rato.- tomó su chaqueta, le dio un beso en la frente a su hija y salió de la casa.
"Bieeeeen" pensó la pelirroja, "¿qué me pondré para sorpren… para el picnic?"
Pepper pasó la siguiente hora y media buscando y probándose y quitándose ropa, para el picnic con sus amigos.
…
-¿Por qué no esperas a qué llegue Pepper?- Tony y Rhodey habían llegado hace como dos minutos al parque, Tony cargando una manta bajo el brazo y Rhodey con una canasta en la mano, lo que había provocado la burla de su amigo y que lo llamara "Caperucita Roja" durante el camino.
-¿Qué tiene?- le respondió Tony. La verdad es que quería que cuando llegara Pepper ya todo estuviera acomodado, perfecto para ese día.- Sólo quiero ponerlo todo en su lugar, y ya.- dijo muy inocentemente.
-Ah, ya- respondió Rhodey y comenzó a ayudarlo con las cosas- yyyy ¿por qué estás tan entusiasmado?
-¿Qué no puedo? Sólo quiero que esté todo bien.
Rhodey decidió mejor no contestarle. "Es que a veces eres tan incrédulo" pensó para sí mismo el chico moreno.
Tony no se daba cuenta de lo que sentía por Pepper. Sus sentimientos eran algo en lo que no le gustaba hurgar mucho.
Una vez que terminaron de acomodar Tony decidió ir por unos helados en lo que llegaba su amiga.
-Hola Rhodey- saludó Pepper al muchacho que estaba sentado ya en la manta.- Traje unas bebidas.
-Ah, hola, gracias.- Rhodey se paró y guardó los jugos en una pequeña nevera que habían llevado.
Pepper empezó a buscar con la mirada a Tony.
-Oye Rhodey, ¿dónde está Tony?
-Ah pues…- pero se detuvo al verlo con venir con un cono de helado en la mano.- Mira ahí viene.
Tony caminada hacia ellos cuando miró a Pepper.
Oops. Como en cámara lenta su bola de helado se cayó de su cono. Tony había dejado de tratar de sostenerla desde que vio a Pepper.
Iba vestida con un lindo vestido blanco floreado que le llegaba a las rodillas. Unas balerinas rojas y como último toque un listón en el cabello.
-Ammm- Pepper se rió al ver cómo se le había arruinado su helado- ¿Tony?- agitó una mano hacia él.- ¡Hola!
"¡Di algo Stark!" pensó para sí mismo Tony.
-Nada, nada.- "Es lo mejor que se te ocurre"- Hola Pepper, te ves muy linda.
-Siiii, creo que ya nos dimos cuenta de eso hermano.- dijo Rhodey tratando de aguantar la risa. Tony le lanzó una mirada fulminadora, pero ni eso evitó que el otro explotara en carcajadas.
Pepper no sabía qué hacer, por un lado tenía pena de lo que dijo Rhodey, pero por otro era la primera vez que se daba cuenta de las maripositas que sentía en el estómago.
-Por favor no le hagas caso Pepper.- suplicó Tony tratando de decirle encima del ruido de las risas de Rhodey.
-Está bien, eee gracias. Tú también te ves muy bien.- "Qué observadora Pepper".
-Bueno, ¿por qué no comemos?- preguntó Tony.
Los tres se sentaron una vez que Rhodey hubo acabado de burlarse de su amigo.
Traían unos cuantos emparedados y las habilidades culinarias de Rhodey habían ayudado a crear un delicioso pay de zarzamora como postre.
-Amigo, esto sabe a gloria.- le dijo Tony.
-Es cierto Rhodey.- continuó Pepper alagando su pay.- ¿cómo hiciste para que te quedará tan bien?
-Nah, ya saben.- respondió el otro.- Sólo unas cuantas de fruta, queso, y la receta secreta de mi mamá.
-Pues ya no es tan secreta si tú te la sabes.- dijo Tony y él y Pepper se rieron para luego chocar las manos.
-Ja ja.- pronunció lentamente Rhodey.
Así siguieron toda la tarde, bromeando, platicando dela escuela, del equipo Iron Man, etc. Hasta que ya fue demasiado tarde como para seguir en el parque solos, aparte de que los mosquitos se los estaban comiendo vivos.
-¿Quieres que te acompañe a tu casa Pep?- le preguntó Tony mientras seguían recogiendo.
-Sí, espero que mi papá aun no haya llegado o estará hecho una fiera. Me dijo que no tardara.
-Jaja, no creo que te haga nada. ¿Vas Rhodey?
-Los acompaño hasta la salida del parque, quiero ir a la armería a recoger unas cosas antes de llegar a casa.
-OK, entonces nos vemos allá.
-Hasta luego Rhodey.- le dijo Pepper despidiéndose.
Ambos, Tony y Pepper se fueron derecho hacia el apartamento de ella.
"No puedo creer que Tony me esté acompañando". Sí, era Pepper de nuevo.
"¿Por qué de repente me gusta pasar tanto tiempo con ella?" Tony y su mente embrollada.
Los dos adolescentes llegaron pronto a la casa de la pelirroja. Las luces seguían apagadas. Lo que suponía que el agente del FBI no había llegado aún.
-Me la pase muy bien Tony, gracias por invitarme.
-De nada Pep, y no solo fui yo, también Rhodey. Pero yo también me divertí. Excepto cuando se me cayó mi helado claro.
Los dos rieron y quedaron a una distancia aceptablemente prudente.
-Bueno yo…- empezó Pepper y se fue acercando más y más a Tony.
-Si…- dijo también él con una voz apenas audible y posando una mano sobre la cintura de ella.
Todo parecía más que perfecto. Excepto tal vez porque alguien había encendido la luz de la casa, lo que provocó que ambos se separan.
Enseguida el papa de Pepper abrió la puerta.
-Pepper, creía que llegarías temprano.- dijo el señor, aunque por el tono ignoraba lo que apenas pudo haber pasado momentos antes.- Hola Tony.
-Hola Sr. Potts.
-Papá.- dijo Pepper.- Es que nos la estábamos pasando bien, y pensé que me podría quedar un rato más.
-Está bien, después hablamos de tus permisos.- dijo medio serio su papá.- No se demoren aquí fuera chicos. Hasta luego Tony.
-Adiós señor.- y con esto el agente se metió pero no cerró la puerta, recordándole a Pepper que no tardara.
Enseguida ambos recordaron la escena antes de la interrupción del Sr. Potts, y se sonrojaron levemente.
-Entonces….
-Entonces….- repitió Pepper. Tony abrió la boca como para decir algo pero mejor la cerró. "Porque te sudan las manos Stark".
-Nos vemos después Tony.- se despidió Pepper al ver no respuesta de su amigo, pero le dio un rápido beso en la mejilla y entró a su casa.
-Ha… hasta luego Pep.- dijo Tony poniendo una mano en el lugar dónde lo había besado. Dio media vuelta y emprendió el camino hacia la casa de los Rhodes.
¿Ya dije que tendría montones de PEPPERONY? 3
