Capítulo dos
Lily suspiró resignada. Estaba en una aburrida clase de Pociones junto a los de Slytherin; hora que debería haber sido divertida y entretenida si no hubiera sido porque Thaly se pasaba el rato lanzándole miraditas a Sirius. Últimamente se pasaba el día así, y eso empezaba a hartar a Lily, más que nada porque por culpa del moreno pasaba de ella. Tendría que hablar seriamente sobre el tema con su amiga.
Su atención se fijó en el hombre que impartía clase y que en ese momento acababa de borrar la pizarra con un rápido conjuro. El profesor Slughorn les contaba la no-se-que de se-había-olvidado-el-nombre de algo. Genial, encima de aburrida ahora se perdía en clase ¿Qué le pasaba al mundo últimamente?
Dejó la pluma encima de la mesa ya que no había nada que copiar en ese momento y observó a sus compañeras de casa: delante tenía a dos de chicas, Johanny Ashford y Kathleen Prewett, que parecían más aburridas que Lily; detrás estaba Mary McDonald sentada junto a Alice Winters, que mantenían una conversación en susurros tan leves que Lily no logró entender. Esas cuatro eran sus compañeras de dormitorio, aunque la pelirroja solo se hablaba con tres de ellas; la otra había provocado un distanciamiento entre Lily y las demás desde principio de curso.
Volvió a suspirar y, con pesadez, se acordó de cómo había metido la pata la noche anterior.
"Digo que, entre mi persona y Potter pasaron cosas, y bueno que el tipo este tiene un cuerpo que mata, un culito la mar de lindo y besa de muerte, pero lo que pasó, pasó, y no volverá a pasar"
¿Cómo se le había pasado por la cabeza decir semejante confesión en voz alta? ¡¿Cómo sus amigas no habían sido menos discretas y le habían dicho "cállate que Potter está allí"?! Y luego, el comentario de Potter: seguro que ahora se pegaría a ella como una lapa. Con lo que le había costado superarlo todo.
Porque, como había dicho, entre ellos dos habían pasado cosas y, aunque de eso hiciera ya tres largo meses, las recordaba como si hubieran pasado el día anterior.
Era la fiesta de fin de curso. Los alumnos de los últimos cursos de Gryffindor estaban en la sala, hablando, bailando, gritando, chillando, alegres, felices… vamos, como se tiene que estar en una fiesta. Todos estaban así a excepción de Lily: esa misma tarde, su novio (un chico de séptimo del cual prefería no recordar el nombre), la acababa de dejar ya qué: "Bonita, dejo Hogwarts, ya soy mayor, y tú te quedas aquí, eres pequeña. Quizá cuando termines puedes volver a contactar conmigo" le dijo.
La pelirroja se sentía fatal por su culpa ¿Cómo había sido tan tonta? Sus amigas la habían advertido, en especial Mar, que tenía un sexto sentido para esas cosas; pero los seis meses que había pasado siendo la chica de compañía de ese muchacho ya estaban desaprovechados ¿Por qué torturarse más por él? Debía hacer caso a Thaly, y buscarse a otro chico, aunque solo fuera para ahogar las penas ¿Pero quién? Miró a su alrededor secándose las lágrimas. Todos los chicos con los que quizá pudiera haber tenido algo ya tenían novia o iban demasiado borrachos ¿Quién?
Y, como caído del cielo, apareció James que se acercó a ella y se puso a hablarle de cosas bastante tontas, mientras se acercaba más y más. Lily analizó la situación en un segundo: sería un buen puntazo en contra de su exnovio que la misma noche que él la había dejado se fuera con otro, corría el peligro de que la llamara zorra, pero Potter era otro buen puntazo. Dos a favor y uno en contra. Hecho: Potter.
Lo siguiente que recordaba era que estaba en la cama de Potter haciendo cosas que si su madre supiera la desheredaría, metería en un convento, mataría, y luego se moriría ella de un infarto. Y qué noche. Lily aún sonreía de placer al recordarla.
A esa noche la siguió otra noche. Luego días, hasta que llegó el verano, y entonces fue aún más continuo, porque los dos eran ya mayores de edad y en cualquier momento quedaban y pasaban un buen rato. Pero, para horror de Alicia que era una chica buena, no tenían nada serio, solo eran rolletes de una noche y nada más.
Su historia sin nombre (pues Lily no se atrevía a clasificarla de ninguna manera) duró hasta llegar a Hogwarts y empezar el séptimo curso.
Ese año llegó al colegio una chica nueva, llamada Johanny Ashford; Nanny, como enseguida se hizo llamar entre todo el mundo. Era una chica bonita de rasgos profundos, piel morena y ojos oscuros. Una larga melena marrón café le caía con un aire asilvestrado por los hombros. James no tardó en fijarse en ella.
-Lo siento Lily, pero es que me he enamorado de Nanny- le dijo James, encogiéndose de hombros a modo de disculpa un día de la segunda semana de curso, tras salir de Pociones- Aunque en el fondo entre nosotros no había nada oficial- prosiguió, estropeando la situación- ¿Podemos seguir siendo amigos, no?
-Tu puta madre- pensó Lily más que enfadada, pero contestó con voz dulce y tranquila- Claro que si James- y luego se largó pensando en si debía cagarse en todo, si debía arrancarle la cara a James (o algo que seguramente le sabría mucho peor) o echarse a llorar por haberse "encariñado" con sus días de…
Pero, como bien había dicho él, entre los dos nunca hubo nada serio por lo que no le podía reclamar nada, así que optó por la vía fácil: ignorarlo como si se tratara de algún leproso. Y había ido bien; hasta que metió la pata la noche anterior.
¿A qué se refería ahora él con ese comentario? Lily sabía perfectamente que, nada mas llevar una semana con Johanny, se había cansado de ser el novio perfecto y la chica ya llevaba unos cuernos que si entraba por la puerta del Vestíbulo era de milagro.
Aunque no es que fuera de conocimiento popular la infidelidad del Gryffindor, lo que pasaba era que se había encontrado a James acompañado de otras chicas. Haciendo cosas que prefería olvidar.
Suspiró por enésima vez ¿Si James se lanzaba, sería ella capaz de aguantar sus instintos básicos?
-Deja de pensar en mi, monada- le susurró una voz masculina al oído. Lily pegó tal respingo que podía haberse dado de cabeza contra el techo- ¿Si te doy una galletita lo vuelves a hacer?
-Potter, no soy ningún perro- contestó cortante Lily, recuperando su comportamiento normal, aunque con el corazón a cien por el susto. Buscó con desesperación al profesor, por lo visto se había ido del aula ¡¿Por qué coño se había ido del aula y soltado al león?!
-Eso no me lo decías hace un mes- contestó él con voz apenas audible, acercándose más a Lily. Esta se volteó para hablar con Thaly, y así ignorar a James, pero la rubia estaba haciendo algo parecido al ataque despiadado de Potter, pero en versión Black: estaba sentada en su falda mientras que algo le decía en el oído, y no debía ser muy santo y puro porque el moreno tenía los ojos muy abiertos y una sonrisa lasciva.
Miró a su alrededor, en busca de algún buen motivo para ignorar a Potter, pero la mayoría estaban o charlando animadamente con sus compañeros de mesa o, como en el caso de Johanny, escribiendo de forma forzada y violenta en un pergamino; como dedujo Lily, molesta por el comportamiento de su supuesto y fiel novio. Algo de positivo debería tener la situación.
Volteando los ojos se volvió hacia Potter que estaba inclinado encima de los apuntes de la chica escribiendo algo.
-¡Pero bueno, deja esto Potter!- exclamó airada la pelirroja, llamando la atención de sus compañeros de curso. James la miró molesto.
-¿Qué pasa?- pidió él en un tono de ofensa fingida al tiempo que le devolvía los apuntes- Antes no te quejabas- susurró de nuevo, inclinándose encima de ella, apoyando una mano en el pupitre y a otra encima de su pierna.
Lily miró a su alrededor preocupada ¡Toda la clase los estaba mirando! Subió la mano de la pierna por debajo de la falda con disimulo, y Lily notó como se ponía roja como un tomate.
-¡Especie de pervertido degenerado con un calentón mental!- le rugió, al tiempo que agarraba el taburete en el que supuestamente se sentaba Thaly y lo usaba a modo de bate con la cabeza de James a modo de pelota. Pero el chico logró esquivarlo.
-¡Señorita Evans!- gritó el profesor Slughorn, que justo acababa de entrar en el aula provocando que se le helara la sangre a la chica- ¡¿Pero qué es esto?!- inquirió observándolos con horror.
Por mucho que Lily intentó explicarle que James intentaba meterle mano, no consiguió nada porque "no hay excusa para intentar pegar a un compañero con un taburete"; y la castigó. Pero, para colmo de todo, no la castigó sola, sino que castigó a Potter junto a ella ya que "estoy seguro de que la señorita Evans no habría hecho esto porque si, y eso lo prueba que usted no estuviera en su sitio". Algo de bueno debería tener ser el ojito derecho del profesor.
Lily suspiró por enésima vez ¿Cómo lo hacía para meterse siempre en líos y marrones cuando menos quería?
-Quiero que lo dejen todo como los chorros del oro- mandó con voz severa el profesor, para luego cerrar la puerta tras de si. Lily apretó los labios enfadada: como medida de seguridad les había quitado las varitas, por lo que deberían limpiar a la antigua usanza.
Ella se fue hasta la otra punta de la sala, mientras se ataba el delantal para no ensuciarse.
James la siguió.
Volvió a irse hacia la otra punta, intentando ignorar la presencia masculina.
Él la siguió de nuevo.
Se volteó molesta.
-¿Es que no hay suficiente espacio como para que tenga que llevarte pegado a mi trasero?- le inquirió molesta.
-Tú trasero me encanta- contestó él. ¿Es que solo había oído la última palabra?
-¡Por Dios Potter!- se quejó ella, apoyando los puños cerrados en su cadera- ¡Déjame en paz!- le ordenó en su típico tono severo.
-¿Por qué? Como era…- empezó, y se puso un dedo en la sien, como si pensara- Tengo un culito muy mono, beso de muerte, ¿Qué más?- Lily se puso colorada.
-¡Que te calles!- le chilló, intentando arrearle de nuevo, esta vez con los puños. A la antigua usanza, pensó ella.
Pero el chico la paró con demasiada facilidad y, agarrándola de los brazos, la presionó contra la pared. Con la respiración acelerada la pelirroja apartó la mirada para evitar lo que en breve seria inevitable.
-Suéltame- cortó ella.
-No lo quieres- contestó él, en un tono demasiado seductor.
-Claro que lo quiero- repuso ella, en el mismo tono.
-Si lo quisieras te atreverías a mirarme, Lily- dijo James.
Guiada más por el orgullo y por los instintos básicos que por la cabeza la pelirroja clavó su mirada verde en su mirada café y, por "desgracia", sintió el mismo feeling de las otras veces.
Mierda, mierda, mierda, pensaba Lily, mientras se besaba apasionadamente con él.
Este dejó de presionarla contra la pared y la llevó hasta encima de una mesa donde seguía acariciándola.
Genial, genial, genial, pensaba ahora Lily, que volvía a divertirse como antes.
James le aflojó la corbata, al tiempo que ella hacía lo mismo y se quitaba el delantal. Él le desabrochó los primero botones de la camiseta mientras ella acariciaba toda su espalda con las manos, por debajo de la camisa. Él le subió la falda hasta la cintura mientras ella le quitaba el cinturón. Todo el rato sin parar de besarse con pasión.
De pronto, pero, Lily se acordó de lo que había pasado la semana anterior.
Ella iba por un pasillo, junto a sus amigas charlando alegremente, cuando un ruido llamó la atención de todas. Vencida por la curiosidad, Lily se acercó hasta el aula de donde procedía, y abrió la puerta. Dentro se encontró a James dale que te pego con una (como pensó ella) niña de cuarto curso de Hufflepuff. De normal hubiera hecho como si nada, pero esa imagen le revolvió el estomago.
-¿Tan necesitado vas que tienes que tirarte a las crías?- le pidió despectivamente.
James, que hasta entonces no se había percatado de nada no contestó; simplemente la miró con cara de asco para luego mandarle un hechizo, que esquivó como pudo. Es decir: que la mitad de su melena quedó cortada por los hombros y no hubo otro remedio que cortarla toda al mismo nivel.
¿Y ahora era ella quien estaba apunto de tirarse de nuevo a ese… tío que se follaba a niñas de catorce años? De pronto sintió repulsión hacía James Potter y lo empujó lejos de ella.
-¿Qué haces?- le pidió molesto y con una ceja en alto.
-Lo que debía haber hecho desde buen principio- le contestó con voz autoritaria- y ahora, tengo trabajo que hacer- terminó, yendo de nuevo hacia la otra punta de la sala mientras se ponía bien la ropa.
Vale que el muchacho estuviera más que bueno ¿pero sería ella tan tonta como para caer de nuevo en sus redes? ¡Desde luego que no!
Si se enteraban de eso sus amigas lo más probable era que Alicia la tomara por una chica necesitada de sexo, que Mar le dijera que tenía que haberle cortado lo que le cuelga, y que Thaly le dijera que… era una tonta por haber dejado escapar esa ocasión. Un polvete no hace daño a nadie, y menos un polvete con Potter, y menos con todo el morbo de hacerlo en la clase de Pociones; ahora empezaba a arrepentirse de haber cortado el rollo, pero el daño ya estaba hecho, y lo más probable era que Potter no intentara nada más con ella ni que fueran los únicos seres vivientes del planta.
Fijo que antes se tiraría a un perro; tuvo que reprimir una carcajada ante esa imagen mental.
Estaba siendo mala con Potter. Debería intentar dejar de imaginarse a todos sus ex rollos y ex novios follándose a animales, eso no ayudaba a propiciar una posible reconciliación que llevara a un ser solo amigos, sin derecho a absolutamente nada, pero con todo el buen rollo del mundo. A veces se preguntaba si de verdad un chico podía ser solo un amigo, sin que pasara nada; entonces se acordaba de Remus y veía que la amistad entre sexos distintos era posible.
En la otra punta de la sala él también se estaba haciendo una nota mental: nadie le cortaba el rollo a él.
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Bueno y, sin hacerse tardar más, ¡Aquí está el segundo capítulo! ¡Mil gracias por todos los reviews! Capítulo dedicado a SandritaGranger :P por haberme dejado el primer review… ¡De 21! ¡No me lo puedo creer! ¡Espero que este capítulo os guste también! Quería haceros una consulta antes de pasar a responder los reviews: ¿Capítulos largos o cortos? Intentaré actualizar una vez a la semana (como los otros fics) así que vosotras/os decidís D Prometo que esta historia se pondrá muy interesante a partir de los siguientes capítulos, van a haber muchos lios amorosos y muchas fiestas aparte de algún que otro problema D Saldrán más personajes y aparecerán muchas historias… gracias por los reviews ¡Este fic será mi obra maestra! (ojalá XD)
Agradecimientos: SangritaGranger, Kry, Hao85, NannyPotter, Arianita Black, Blushy Potter, Kaori Potter, carito-potter, Thaly Potter Black, carla07, mimig2, luna712, MadeAnge, Judith Malfoy, MaKAKiSs, LadyCornamenta, Carlita.Lupin, Mary Evans Potter, xXYOUnMEXx y Harajuku Lover.
Al anonimo, decirle que ni idea, que lo mire él debajo de el summary y que historias parecidas en ff hay miles.
Gracias de nuevo.
Eri.
