Capitulo 2: desconocido
Un templado día de finales de noviembre. El atardecer se podía ver en todo su esplendor, el cielo se cubría de tonos naranjas, celestes y violetas, adornando una vista casi paradisíaca para quien supiera apreciar una belleza tan simple.
Ajena a este paisaje, una familia algo numerosa se apresuraba a salir de casa; sin embargo una joven no podía despegar sus ojos del crepúsculo que la vista de su patio trasero le ofrecía.
- Juno? Juno?! Donde estas!- grita por la casa una apresurada madre al no encontrar a la menor de sus hijos.
- Acá afuera- responde la aludida con una voz algo fastidiada dirigiéndose a la puerta que daba a su patio.
- Apresúrate quieres! Ya están casi todos listos para salir- dijo la madre retirándose del lugar.
Juno, una chica simple con una vida normal, típica adolescente de 16 años. Asistía al colegio, tenía una familia y amigos a los que quería muchos. Su cuerpo tenía buena forma, sus cabellos eran de color castaño, tez clara y, a diferencia del resto de su familia que tenían ojos color café, tenía unos ojos celestes tan intensos como el mar turquesa de las playas.
Tenía una familia un tanto numerosa siendo la menor de cuatro hijos. Su familia constaba de sus padres, sus dos hermanos y su hermana. Su hermano mayor llamado Carlos tenia 32 años, estaba casado con Elisa y sin hijos por el momento. Su hermana Claudia de 29 años era esposa de Nelson y madre de una adorable niña de un año llamada Isidora. Por ultimo estaba su hermano Francisco, de 18 años que acababa de graduarse de la escuela, motivo por el cual la familia estaba apresurada al querer llegar a uno de los restaurantes más populares de la cuidad.
Juno a simple vista parecía ser una chica común, alegre, estudiosa, una buena niña en general; sin embargo tenia un gran secreto que prácticamente nadie sabia, ni siquiera su mas intimo diario de vida.
Una vez en el restaurante, la familia se sentó en una mesa amplia lista para que les tomaran la orden. El lugar estaba decorado con toques arquitectónicos de la cultura oriental, en las murallas habían grabados de frases y proverbios chinos, pinturas que colgaban de las paredes con hermosos paisajes al igual que esculturas de dragones usados como símbolos de protección y longevidad.
La cena trascurría amenamente. La conversación variaba entre bromas de parte de sus hermanos y felicitaciones a Francisco por haberse graduado con honores.
En el transcurso de la cena, Juno comenzó a notar una mirada, algo pesada, que la hacia sentir algo incomoda. Miraba a su alrededor buscando de quien se trataba, se removía y giraba su cabeza de un lado a otro pasando por todas las caras que se encontraban en el sitio sin acertar a quien la miraba fijamente, hasta que ¡bingo! Dio con el sujeto. Se trataba de un hombre de 50 años aproximadamente, calvo y de una barba gris situado en la mesa donde se hacían las reservaciones.
Juno le miraba fijamente intentando descifrar su mirada. Por momentos era dura y fría, pero casi al segundo después dejaba mostrar una sorpresa como quien ve a un fantasma.
El hombre aparto su mirada y se fue a los interiores del recinto. Supongo que trabaja aquí pensó Juno y en un impulso, se levanta y decide seguirle, excusándose ante su familia con que debía ir al baño, cosa que no era del todo una mentira.
La joven se adentro en los interiores del restauran intentando seguirle el paso al misterioso hombre. Sin embargo el rastro lo perdió con suma facilidad al encontrarse en un lugar tan grande y desconocido, por lo que llegando al final de un pasillo abre una de las puertas y, por fortuna, dio con lo que buscaba, un baño.
Dando el agua puso en orden sus ideas ¿porque seguí a ese hombre? No dejaba de preguntarse Juno. Dejándose llevar por el hilo de sus pensamientos, no se dio cuenta en que momento dejo correr tanto la llave como para que el agua comenzara a escurrirse inundando el piso.
- demonios!- maldijo por lo bajo al sentir sus pies mojados. Intento secarlo con papel higiénico pero, como era obvio, el agua era demasiada. Mirando a su alrededor y cerciorándose que se encontraba sola, con un rápido movimiento de muñecas y manos el agua comenzó a levantarse lentamente del suelo y a ser depositada en el lava manos.
Cuando por fin estaba terminando sintió que abrían la puerta del baño y antes de que pudiese reaccionar, la persona cerro la puerta saliendo del lugar.
Juno, pensando que se podría tratar el sujeto de antes, sin tardar mas tomo un poco de agua en sus manos y salio persiguiéndolo.
El hombre se dirigía hacia la casa que conectaba con el restaurante. Juno le seguía apresuradamente, sin importarle si alguien la veía por allí o no, solo quería saber quien era el misterioso hombre.
Dando una vuelta a una esquina de la casa que aprecia un laberinto, Juno le perdió el rastro, encontrándose solo con dos puertas, una en frente de la otra. No sabia a cual de ellas se había dirigido el sujeto, así que dejándolo al azar giro la perilla de una introduciéndose en la habitación.
No se veía con claridad, el cuarto no estaba en penumbra absoluta de no ser por la poca luz que se filtraba del exterior. Juno no sabia si el sujeto se encontraría allí pero eso era lo que iba a averiguar después de todo. Caminaba sin hacer ruido mirando atentamente a su alrededor en busca de alguna pista. Por lo que podia ver el lugar se asemejaba a una bodega, había muchas repisas con cajas y útiles tanto de aseo como de cocina.
En ese mismo instante en el que Juno paseaba por la habitación, a espaldas de esta se encontraba el sujeto dirigiéndose hacia la puerta.
Juno pudo sentir una presencia detrás de ella y sin pensarlo dos veces, con el agua reunida en sus palmas, dio media vuelta y lanza unas dagas de hielo en dirección al sujeto para dejarlo inmóvil antes siquiera de que pudiera tocar la perilla de la puerta.
Algo asustada por lo que acababa de hacer, ya que nunca antes había utilizado sus poderes para atacar a alguien, quedo totalmente inmóvil por unos segundo pensando en que su puntería había fallado.
Se acerco al sujeto que aun se encontraba inmóvil. Pudo ver que, por fortuna, las dagas solo lograron aprisionarlo de las ropas. Y mas aun, comprobó sus sospechas, efectivamente se trataba del mismo hombre de la mirada intensa.
- ¿quien eres tu? Y ¿Por qué me mirabas tan asustado dentro del restaurante?- fue lo único lógico que se le ocurrió preguntar a Juno en ese momento.
- puedo explicarlo señorita- dijo el sujeto aun con la mirada baja. A juzgar por el modo de hablar español, Juno juraría que era extranjero, oriental tal vez.
- pues… mas vale que comiences a explicar- lo amenaza Juno apretando sus puños.
- puedo explicarte pero no aquí ni ahora
- ¿como? ¡¿Que quieres decir con eso?!
- maestra agua se lo pido por favor, libéreme y le explicare.
Juno lo miraba con el ceño fruncido. ¿Como confiar en el? Si apenas y lo conocía.
- o dígame, ¿no quiere saber el por que tiene poderes? ¿O el por que sus poderes se incrementan con la luna llena?- solto el hombre de repente. Estaba seguro que la curiosidad la invadiría, ya que nadie mas que el y sus hermanos, sabían la verdad sobre los orígenes de su poder.
Juno quedo paralizada, ese hombre podría responder a sus dudas, a los cuestionamientos que se había hecho por largo tiempo. Sabía que era de locos el confiar en alguien que no se conoce, pero si el podría darle respuestas, ¿seria correcto confiar?
- como se que dices la verdad y que no me engañas para que solo te libere.
- le doy mi palabra de honor maestra agua.
Confiar o no confiar, Juno sabía que lo que haría iba más allá del sentido común, pero no escuchaba a su cerebro, sino a su corazón, por lo que lentamente fue bajando los brazos para que el agua cayera.
El hombre viendose libre le miro de vuelta dándole una ligera sonrisa antes de salir del cuarto. Juno le siguió aun manteniendo la distancia.
- Gracias. Ven mañana por la tarde- dijo el hombre mientras caminaba de vuelta al restaurante- y en la mesa de la entrada pregunta por Iroh, ese soy yo.
Juno le seguía el paso mirándolo algo pasmada ¿acaso realmente me dirá lo que quiero saber? Pensó.
- ¿entendido?- le dice el hombre volteando a verle.
- eehh… si- dijo Juno no muy segura de lo que el hombre le acababa de decir, ya que solo escucho que viniera a verle mañana por la tarde- eeeemm ya debo irme, mi familia debe estar esperando.
- muy bien, nos vemos entonces- y el hombre se alejo del lugar dando media vuelta- nos volveremos a ver- dijo en un susurro mas para el que para que lo escucharan.
Juno volvió a la mesa donde ya todos habían terminado de cenar. Y aunque sus padres y el resto de su familia se preguntaba en donde había estado, ella solo tenia cabeza para lo que había pasado hace unos minutos atrás.
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Bien hasta aquí el primer capitulo, espero q haya sido de su agrado
Este hombre, Iroh se asemejara al tío de zuko en la serie y seguirá apareciendo en el transcurso de mi historia.
No quisiera revelar el pais de origne del avatar, sin embargo dire que es de America (continente, no )
Bueno me despido. Cualquier reviews es bien recibido. Saludos =)
