Bien, esto debería ser un one shot por lo continuo de la trama pero, por alguna razón lo estoy fragmentando, como sea agradezco a todos quienes leen y a quienes comentaron, pensaba abarcar mucho más en este episodio pero, estoy en exámenes y si me espero, me tomará otros 15 días así que opté por subir lo que llevo para hacerles saber que no me he olvidado de mi historia, en fin, espero que disfruten de él cap. 2.
DISCLAIMER: Los personajes de Vocaloid no me pertenecen pero me encantan.
Cap. II
"En la guerra y en el amor…"
-¡¿Qué estás haciendo?!
La furiosa líder de los Vocaloids intervino al fin, empujo a la rubia y se impuso posesivamente al lado de la peli rosa.
-¿De nuevo ustedes? Solo quiero conocer mejor a Luka Onee-chan.
-Pues ella no te quiere conocer así que por que no vas a otro sitio.
Luka Miró a la peli azul y luego al resto de sus compañeros, la atmósfera era ajena a lo que había esperado.
-¿Qué pasa? Creía que la fiesta era para esta chica.
Los chicos se miraron entre ellos, solo Len se atrevió a hablar.
-Rin se esforzó mucho para recibirla y esta chica simplemente la ignoró, además desde que llegó ha sido completamente insolente, incluso con Meiko-nee y Miku-chan.
-Luka onee-chan – Lily se impuso al ataque - estos chicos también han sido muy groseros conmigo, tú lo viste.
-¡Tú comenzaste! – Alegó Len
-Eso es mentira yo solo…
-¡Ya basta! A mí no me importa quién comenzó, ni me interesa intervenir, pero si me hicieron venir a una fiesta de bienvenida. ¡Una fiesta de bienvenida habrá!
La voz autoritaria de Luka trajo el orden una vez más a la mansión. La fiesta se llevó a cabo pero la tensión no desapareció. Luego de una hora, la peli rosa no telero más la situación, no tenía precisamente deberes que atender pero, cualquier cosa le apetecía más que estar en ese lugar. Desde la presentación tan efusiva de Lily para con ella, Miku no le había quitado la vista de encima, lo que es más, a vista de todos los presentes, un aura asesina la rodeaba, dos veces intentó servir algo de jugo en vasos desechables que Meiko le había acercado, y a los tres los destrozó a causa de la recién llegada. Primero, cuando gentilmente la jovencita ordenó un mechón rosa detrás del oído de Megurine-chan. Luego, cuando en medio de lo que parecía ser una fluida plática tomó su mano y la acercó a su rostro logrando con ello una caricia de Luka. Y por último, cuando de un momento a otro se lanzó a sus brazos quedando sus rostros relativamente cerca.
Ahora simplemente estaban sentadas, una cerca de la otra mientras Miku estaba en el extremo opuesto a ellas. La chica de personalidad fría por supuesto notó la mirada de Miku, incluso fue víctima de un horrible escalofrío a causa ello pero simplemente no podía encontrar el momento para alejarse de ahí además de que tener a su hermanita sujetando su brazo tan firmemente no le estaba ayudando mucho.
-¿No deberías hacer algo al respecto?
Meiko que estaba en el mismo sofá que Miku se acercó a susurrarle aquellas palabras. La oji azul abandonó finalmente su posición intimidante solo para mirar con decepción a la castaña.
-¿Qué podría hacer?
-No lo sé, ir hasta donde ellas, separarlas y gritar algo como, ¡Aléjate de Luka-chan! Ella me pertenece – dijo la castaña con un tono sarcástico -También podrías reprender a Luka-chan por permitir que alguien más sea tan cariñosa con ella.
Miku se sonrojó inevitablemente, claramente no podía hacer eso.
-Yo no tengo derecho de reprocharle nada – dijo con un dejo de tristeza – ella y yo no… somos nada.
Ante tales palabras Meiko soltó una carcajada que atrajo hacia ella la mirada de los presentes, después de un momento se calmó y miró una vez más a la peli azul – Miku-chan, si nunca tomas el valor de confesarle lo que sientes por ella, eso no cambiará. Si uno siente algo por alguien, ha de decírselo… o si no no lo entenderá.
-Pero… - la oji azul miró con sorpresa a la joven, pero antes de poder responder, una voz se lo impidió.
- Bien, parece que la fiesta acabó y como no parece que nada valla a pasar ahora… yo me retiro.
Luka por fin se decidía a abandonar el lugar. Miku miró con ansiedad como se levantaba, se alegró al ver que se alejaba de Lily pero un nudo en su estómago la mantuvo en aquel sillón en el que se encontraba y es que la chica a su lado, la codeo en cuanto Luka anunció que se retiraba, alentándola a seguirla y hablarle de lo que sentía. La peli azul desde luego deseaba hacerlo, deseo decírselo desde hace algún tiempo, llevaban apenas dos años de conocerse pero la verdad es que le había gustado desde el momento mismo en que la conoció, le agradaba sobre manera su actitud tan distante y misteriosa al mismo tiempo, jamás ofrecía ayuda por voluntad propia pero nunca se la negaba a nadie, era muy a su manera, amable y gentil, además, su voz era simplemente hermosa, tan profunda y sensual… ella había vivido desde siempre con la música como su única pasión, todo su amor se reducía a ella, eso claro, hasta que la peli rosa llegó a su vida, desde entonces, un nuevo deseo albergó en ella, conquistar su corazón algún día, era solo que la fecha de ese día, dependía totalmente de ella y resultaba que no lo estaba haciendo muy bien que digamos, pero es que el simple hecho de tenerla cerca le robaba el aliento, la intimidaba su carisma y ni que decir de mantener una conversación coherente, siempre terminaba perdiendo la compostura, y tan nerviosa… que al final siempre terminaba huyendo. Otra cosa que le preocupaba y que la detenía, era la respuesta que obtendría luego de confesar sus sentimientos, es decir, podría rechazarla y estaría bien… no, no estaría nada bien, Miku lloraría, se deprimiría, se encerraría en su cuarto seguramente por días y días, haría muchas cosas para intentar superar su dolor y… aun así no lo lograría… Pero… ¿y si sí la aceptaba? ¿Si por alguna extraña razón, si por cosas del destino y todo eso, Luka-chan la aceptaba? ¿Qué iba a hacer? Porque… estaba segura, sus piernas se doblarían de la impresión, su voz ahora sí que la abandonaría por completo, su corazón se dispararía en latidos horrorosamente rápidos que destrozarían por completo su pecho y… ¿y si la besara? No, eso definitivamente la mataría, porque de la emoción seguramente se olvidaría de respirar, su sangre iría a dar completamente a su rostro y el sonrojo le provocaría un doloroso colapso por la velocidad en que su corazón bombearía la roja sustancia, por eso y solo por eso, confesarse no era para nada una buena idea.
-Ah, Luka onee-chan, ¿puedo ir contigo? – La pequeña princesa arrogante jugó su siguiente carta – me gustaría conocer mi nuevo hogar y… me gustaría que tu fueras mi guía.
Miku se indignó por la situación, resultaba que ella ni siquiera se planteaba el hablar con Luka abiertamente, pero la joven novata ya había recorrido con ella una amplia distancia, ahora la tomaba del brazo con toda la confianza del mundo y ella, no le decía nada, lo que es más, aceptaba su propuesta.
-Bien… supongo que no tengo problema en ayudarte con eso – mirando a su alrededor y a cada uno de sus compañeros, la peli rosa siguió hablando - además… no parece que nadie más esté dispuesto.
La alta oji azul terminó dándose cuenta que el grupo completo estaba tenso y por supuesto, noto que todos los chicos estaban enfadados con Lily, lo que no entendía muy bien era la razón de tal cosa.
-Pues… vamos.
Lily sonrió ampliamente, solo había algo que de hecho quería hacer, soltó el brazo de su sempai y se dirigió hacia la pequeña anfitriona del fallido evento, se paró frente a ella aún con esa aura de arrogancia que comenzaba a caracterizarla y empuntó una ceja mientras sonreía lo que alertó a los demás que estaban seguros haría otra más de la suyas, sin embargo, en cuanto Rin se topó con su mirada con cierta confusión, Lily sorprendió a todos una vez más.
-Gracias.
Miku y Meiko se miraron entre sí, ya no les hubiera extrañado que una más de sus majaderías pero que diera las gracias mientras sonreía tan genuinamente les perecía raro.
-Creo que si podría llevarme bien contigo.
Luego de decir eso, la kohai de los chicos miró a Len y le dedico una mirada cargada de molestia y un infantil gruñido para posteriormente retirarse con Luka, ante la confusión de todos y de la propia Luka que cada vez entendía menos que era lo que pasaba, pero era fácil interpretar sus acciones, si a causa de la fiesta que Rin organizó, Lily pudo conocer a Luka, entonces claro que se lo agradecería, si, igual iba a conocerla seguramente pero, sin todos reunido ahí a su llegada, tal vez le hubiera tomado una eternidad hablar con ella, como sea, ella sabía cuándo actuar y como, así que simplemente hizo lo que le pareció lo correcto justo ahora, cierto, no era la chica más humilde y respetuosa pero sabía de modales y quería demostrarlo.
-Parece que tu Luka le encantó.
Meiko que supo interpretar sabiamente ese "gracias" quiso intentar un travieso juego con la peli azul.
-Sin duda alguna – dijo la joven apoyando el argumento de la castaña con cierto recelo.
-¿No crees que se ven lindas juntas?
Miku resintió tales palabras al punto de casi asesinar a su amiga con la mirada.
-Hay, no me mires así Miku-chi. Hay que aceptar que esa niña sabe hacer las cosas, Luka le gustó y no perdió el tiempo en miedos e inseguridades – Meiko sabía que esa palabras no eran para nada gentiles para la estrella del grupo pero, si no la provocaba ahora, entonces la recién llegada le ganaría la partida – Es más Miku-chan, si Luka-chan cae en el encantamiento que acaba de ser lanzado hacia ella, deberás aceptarlo. Tú te negaste a intentarlo así que…
Antes de poder concluir y tal como lo planeó, Miku salió en busca de Luka y Lily, cierto, no había hecho las cosas bien desde el principio, sus miedos la superaron y lo sentía en el alma pero… no se iba a rendir, y por supuesto que no se la iba a dejar a Lily, ni a ella ni a nadie, Luka era suya y punto.
-Eso es pequeña Miku, corre a defender lo tuyo.
La peli azul corrió pero al salir de la sala ya no pudo ubicar a las chicas, intuyó que habrían ido hacia el estudio así que se dirigió al pasillo que daba a él, en cuanto llegó pudo distinguirlas a lo lejos, en efecto, Luka le estaba mostrando los diversos espacios con los que contaban para hacer música en la mansión. Antes de llegar hasta a ellas, llevó su mano hasta su corazón, estaba inquieta, estaba nerviosa, todo el coraje que había logrado reunir se desvanecía a una velocidad increíble, podría llegar a ellas pero no podría hacer lo que había planeado, no iba a lograr tomar del brazo a Luka y llevarla lejos de Lily, pero tampoco se iba a echar para atrás, no le iba a dejar el camino libre a la pequeña arrogante.
-¡Luka-chan!
El primer paso se había realizado correctamente, llamar la atención de su amada, por supuesto aunado a ello, enfurecer a su compañera que estaba haciéndose del horrible hábito a ojos de Miku de colgarse del brazo de la peli rosa.
-Hatsune-chan, ¿necesitas algo?
Miku miró a su objetivo, se conocían desde hace algún tiempo ya pero, nunca la había llamado por su nombre, aunque tampoco se lo había pedido o permitido, en todo caso, ahora, necesitaba continuar la partida.
-No, pero pensé en ayudarte a mostrarle a Lily-chan la mansión, ¿te molesta?
Luka miró a Miku con intriga en su mirada, en el tiempo que llevaban juntas, ella jamás le había hablado tan fluidamente, de hecho era raro que hablaran sin importar la situación o el día, llegó a pensar que la joven mascota del grupo no la quería para nada pero… entonces lo pensó, que podría ser todo lo contrario, pero jamás se interesó verdaderamente en investigar a fondo.
-No, para nada, será más divertido para ella si más gente se une, Lily-chan, ¿estás de acuerdo?
¿Lily-chan? Solo habían hablado durante poco más de una hora y ya usaba un honorífico tan cariñoso, no, es que esto definitivamente se estaba saliendo de control, Miku supo en ese mismo instante que si no actuaba pronto, toda esperanza dejaría de existir para ella.
-Veo que ya la llamas por su nombre – Aun así, le resultó imposible ocultar sus celos – parece que se llevan bien ¿no es así?
-Muy bien – recalcó Lily aferrándose todavía más a la peli rosa – De hecho yo preferiría seguir únicamente con Luka onee-chan pero… ya que ella te ha aceptado, supongo que no me queda más remedio que aceptar también.
-¿Luka onee-chan? – Miku tuvo que hacer maravillas con la poca paciencia que le quedaba - Creí que habías dicho que a nadie considerabas digno como hermano.
-Eso fue antes de conocer a Luka onee-chan.
-Pues tal vez ahora sea ella la que no pueda considerarte su pequeña hermana.
-Bueno… si ese es el caso… no me importaría ser algo más para ella.
Evadiendo la impotencia que la había apresado desde que Lily y Luka se encontraran, Miku corrió también a alcanzar el otro brazo de su chica y con un ágil movimiento, la separó de su "hermanita" e ignorando el puchero que esta hizo molesta, la arrastró por los pasillos de su hogar y lugar de trabajo, dejando atrás a la rubia y con la mirada penetrante de Luka sobre ella. Si la otra chica estaba dispuesta a pelear por el amor de su amor, entonces no había duda, ella también pelearía.
Lily de algún modo intuía que la actitud tan sofocante de la Peli azul eran celos disfrazados de serenidad y diplomacia… muy mal ejecutadas por cierto, aunque la entendía, si era por Luka, incluso ella podría correr hasta donde estuviera, fingiendo lo que fuera necesario para evitar que alguien más se la llevara, sin embargo, si esto era una declaración de guerra, ella no perdería… definitivamente conquistaría el corazón de esa chica… al costo que fuera…
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La mitad de la mansión había sido recorrida ya por las tres vocaloids pero, a diferencia de las más bajas que simplemente se habían encargado de arrastrarla todo el tiempo, Luka solo deseaba concluir con eso, un ligero dolor en sus brazos comenzaba a molestarla y la verdad no veía el propósito de estar ahí, esas chicas se la habían pasado intercambiando agresivos comentarios tan elocuentes como raros, a su parecer el propósito principal de estar ahí se había perdido pero, era igual, ninguna de las dos iba a dejarla ir y entre más rápido se resignara, mejor.
-Luka onee-chan, estoy un poco cansada, porque no mejor vamos a tomar algo… solas
Tal propuesta era para Miku un punto más en su contra, pero es que esa niña siempre se le adelantaba sin importar que.
-No creo que Luka-chan tenga tiempo para ir a no sé dónde contigo.
Lily rodeo la cintura de Luka y se recostó atrevidamente sobre su pecho ante la mirada atónita de la peli azul – Pues yo creo que si lo tiene, ¿no es así Luka… – remarcó su nombre con seguridad – onee-chan?
La pequeña rubia concluyó con sensualidad a la vez que la peli rosa se sonrojaba discretamente, al menos para Lily porque en cuanto la peli-aqua notó qué su amor se había sonrojado ante la rubia, los celos brotaron por enésima vez, por supuesto, no se dejaría superar por la histeria, solo tenía que recordar sus propias palabras "Luka-chan y ella, no eran nada"
-"Pues lo seremos"
Haciendo uso de toda su voluntad, respiró hondo y se calmó. Cuando retomaron su camino, dejó que ellas se adelantaran y al ser dejada atrás, un nuevo plan fue puesto en marcha. Tomó su celular de su bolsillo y mandó un mensaje de texto, en cuanto verificó que el mensaje había sido enviado, corrió para alcanzar a las chicas, no podría ser bueno dejarlas solas por mucho tiempo.
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Al otro lado de la mansión y ya en su habitación, Meiko buscaba su celular que llevaba 20 segundos sonando. Hecho abajo las tantas y tantas cosas que tenía en su cama, removió algunos papeles de su escritorio, reviso los cajones de su buró pero simplemente no era posible ubicar el lugar de donde venía el sonido. Como último intento removió salvajemente las cobijas de su cama y al fin lo encontró, en el proceso, el móvil salió volando hasta la puerta del cuarto, la castaña se apresuró a levantarlo y revisó la pantalla, era Miku y por lo que pudo leer estaba en apuros.
- ´Necesito tu ayuda´ – la joven leyó el mensaje y una divertida sonrisa se esbozó en su rostro – Así que por fin vas a hacerlo mi querida Miku-chan… esforcémonos entonces, jaja…
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Ya en una etapa final del recorrido, las tres chicas llegaron al patio central de la mansión, había en él una mesa con varias sillas así que las tres ocuparon una cada una. Descansar un poco luego de la caminata les vino bien, pero pese a que la mesa le daba sombra una sombrilla, el día era caluroso y todas resintieron eso.
-¿Te apetece un jugo Luka-chan?
Según los cálculos de Miku, si lo que Lily buscaba era complacer a Luka a como diera lugar, después de su propuesta lo más probable era que se ofreciera ella misma a ir por la bebida…
-Me encantaría… gracias Hatsune-chan.
-Yo voy por ella
…Y de hecho lo hizo.
-¿Te gustaría algo en especial?
-¿Qué? Pues… jugo, de naranja. Pero tú no sabrás dónde…
-Confía en mí onee-chan. Traeré tu jugo.
La joven entró de nuevo a la casa y se perdió entre el pasillo por el que antes salieran. Las dos chicas que atrás quedaban, siguieron sus pasos con la mirada hasta que ya no pudieron verla más, Miku confió en que Meiko sabría exactamente qué hacer para entretener a Lily por un muy largo tiempo, al menos el suficiente para que ella pudiera confesar sus sentimientos por Luka.
-¿No crees que es muy entusiasta? Lily-chan.
La voz profunda de la peli rosa trajo a la realidad a la peli azul, amaba su voz desde siempre, pero extrañamente y justo ahora, le parecía irritante que la usara tan cariñosamente para nombrar a la pequeña rubia, claramente, estaba celosa de ella.
-Parece que se llevan bien, usas un honorífico tan cariñoso en ella. "A mí ni siquiera me llamas por mi nombre"
-¿Qué? Bueno, eso es porque…
La extraña conversación recién iniciada se vio interrumpida por ciertos gritos que venían de la entrada de la mansión, las dos reconocieron la voz y se apresuraron a subir a la terraza por los escalones del patio para ver lo que pasaba. Tal como lo imaginaron se trataba de Lily que estaba siendo arrastrada por Meiko hasta sus carro, lo que provocaba que esta gritara oponiéndose a ir con ella, sin embargo, cada miembro del grupo había pasado por eso antes y sabían que una vez ella te elegía como su acompañante para ir de compras, visitar la ciudad o simplemente dar un paseo en auto… ya no tenías salvación.
-La atrapó – dijo Luka con cierta pena.
-Sí, ella… lo hizo.
Miku ocultó de su compañera la enorme sonrisa que se dibujó sin remedio en su rostro, el plan se había cumplido perfectamente "haz lo que sea para alejarla un momento de ustedes" durante el recorrido que dieran antes se las había arreglado para comunicarse con su ingeniosa amiga sin que las chicas lo notaran "iremos al patio central, me encargaré de que entre a la casa sola" Miku no sabía exactamente lo que haría Meiko pero, le estaba confiando completamente a ella, su futuro junto a Luka, solo esperaba que todo saliera bien. Ahora y tal como se planeó, estaban solas, estaban juntas, pero pensar en eso solo hizo que los latidos de su corazón se dispararan, sin embargo, lo sabía, no tendría otra oportunidad así en la vida, era ahora… o nunca.
De espaldas a su mejor rival, la peli aqua presionó los puños en un intento desesperado por encontrar el valor que necesitaba, suspiró con fuerza y se giró con una velocidad impresionante, estaba lista, hoy, le diría a Luka lo que sentía por ella.
-Luka chan… yo…
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-Bájame.
-¿Qué? No, será divertido, ya verás.
-Bájame.
-Lily-chan, solo quiero que me acompañes a la ciudad, aprovecharemos para que te la muestre, te gustará, de verdad.
-Le pediré a Luka onee-chan que me traiga. Bájame.
-¿Luka? Por qué ella, ¿qué tiene ella que no tenga yo? Venga Lily-chan, solo relájate.
-Bájame de una vez.
-No lo haré.
Meiko fue muy convincente en esa última frase, no estaba dispuesta a liberarla, pasara lo que pasara.
-Bien.
Claro que algo como eso no iba a detener a la hermosa princesa rebelde que era la pequeña Lily que con gran astucia, se puso de pie en el asiento del copiloto del auto deportivo de la castaña en donde fue obligada a subir sin previo aviso, una vez controló su equilibrio, usó sus manos para sostenerse de la puerta y prepararse a saltar, Meiko supo en seguida que su "víctima" no estaba bromeando y optó por ceder ante ella antes de que las cosas se complicaran.
-Espera, Lily-chan, voy a estacionar el auto, no vayas a hacer una locura.
-¿Por qué tendría que confiar en ti?
-Solo… no saltes ¿de acuerdo? Mira, me estoy estacionando, ¿lo ves?
Una vez encontró espacio, la joven más alta detuvo el auto y no fue sino hasta entonces que la rubia se sentó una vez más, sin embargo no se abrochó el cinturón de seguridad.
-Eres muy impaciente ¿lo sabes?
-Tú me trajiste aquí a la fuerza, yo estaba con… - De pronto Lily meditó el porqué de la actitud de su sempai – Ah, ya veo, ahora entiendo de que va todo esto… Fue por ella ¿no es así? Esa chica de cabellera azul te pidió que me trajeras aquí.
Su mirada atravesó la conciencia de Meiko que no pudo menos que evadirla.
-De… ¿de qué estás hablando pequeña Lily?
-Fue Miku. Ella te pidió que me alejaras de Luka onee-chan.
Meiko sonrió con descaro ante la insinuación – ¿Y por qué ella haría eso?
-Para quedarse a solas con ella por supuesto.
-¿Y con qué propósito según tú?
-¡No finjas! Tu sabes porque. Ella está enamorada de mi onee-chan.
Lentamente Meiko se giró hacia Lily para toparse con su mirada, luego de algunos segundos mirándola con cierta diversión, cambió de una ligera sonrisa a una estruendosa carcajada. Ante el acto la pequeña rubia frunció el ceño molesta más que confundida, a ella le costaba mucho ser alegre o sonreír siquiera, pero parecía que para la castaña la risa era parte de su vida y sinceramente eso le estaba molestando en demasía.
-Lo siento pequeña Lily, de verdad, es solo que… - la chica intentó calmarse pero no lo estaba haciendo muy bien - …eres genial. Notaste en un par de horas lo que se supone Miku se ha propuesto ocultar a toda costa, es decir, no es como que nadie lo supiera o pudiera sospecharlo pero… tu simplemente la descubriste. Dime, ¿cómo te diste cuenta?
Lily no cambió la mirada de molestia que aún le dedicaba a su sempai, aun así decidió contestar.
-Bien… ella se la pasó mirando todo el tiempo a Luka onee-chan con cierto anhelo. A mí por el contrario, me fulminó con la mirada. Ni siquiera cuando le dije que su aspecto me parecía ordinario lucía tan molesta, así que llegue a la conclusión de que era por Luka onee-chan, pero sinceramente me parece lógico, puesto que ella es tan perfecta es obvio que la chica se haya enamorado – la oji azul pausó un momento sus palabras, luego, con gran seriedad continuó –pero lo siento por ella, porque no se la voy a dejar… Así que díselo, no importa los trucos que utilice, no me va a ganar.
-¿Sabes? El amor no es una competencia, bien, los riesgos son los mismos pero… a diferencia de los deportes o los juegos… el esfuerzo o la suerte no rigen la victoria. Es cierto que Miku cometió el error de callar sus sentimientos pero… se ha decidido, ella por fin va a actuar, no puedes juzgar sus acciones.
-¿Te refieres a sus trampas? No lo hago. El amor es guerra ¿no? Solo le estoy haciendo saber a través de ti, que a mí tampoco me va a detener nada… para conquistar el corazón de Megurine Luka…
Con eso dicho la rubia se encaminó por las alejadas calles a las que habían llegado, no tenía idea de donde estaba o de a donde llegaría si simplemente caminaba sin un rumbo fijo pero… algo era seguro, llegaría una vez más hasta le peli rosa, y que más daba si la peli azul iba a luchar por su amor, ella también lo haría… "El amor… es guerra" La propia Miku cantó una y otra vez aquello. Claro que sabría afrontar el significado de esas palabras, claro que no juzgaría las acciones de su superior, al final de cuentas, en la guerra y en el amor… todo se vale.
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… Continuará…
Un enorme Gracias a quienes leen mi fic y uno todavía mayor a… Lucarioks y a quien comento, intentaré subir la otra parte lo más pronto posible… hasta entonces.
