¿Hola? Bueno lo primero muchísimas gracias a las personas que han leído esta "historia" por llamarle algo que la verdad se me quitan las ganas de escribir pero es un regalo para ti CR, espero que sepas que eres tú porque si no te mato Sé lo que quiero que pase pero pufff se me hace muy difícil. Así que lo siento si leéis en vano pero prometo hacerlo lo mejor posible.
Esto va lento lo sé, pero es que quiero que sea así para poder explicar poco a poco todo.
Richard que estaba entrando en ese momento al portal, ya que pensó que era mejor dejar de observar la escena, fue escuchar ese nombre y acelerársele el corazón, venírsele cientos de recuerdos .Pero sobre todo, le entró miedo, miedo de haberla encontrado al fin y no poder aguantar las ganas de tirarla al suelo y hacerla cosquillas como cuando eran niños.
Volvió sobre sus pasos después de dejar la caja y decirle al portero que se la guardase. La persona que creía que era ella, estaba de espaldas hablando con aquél tipo. Sin pensarlo se dirigió hacia los policías y soltó:
-¿Kate?- preguntó con emoción-¿Beckett ,eres tú?-
Pero antes de que llegase el policía moreno se dirigió hacia él y empujándolo suavemente en el pecho le dijo que se alejara que estaban trabajando.
-Pero perdone…es que creo que conozco a su compañera- dijo tratando de avanzar y estirando el brazo señalándola- Pero el policía le volvió a parar.
-¿No ve que no puede?- le preguntó mientras se cruzaba de brazos-
-No pasa nada la esperaré- dijo dándole a entender que no se iría hasta tratar de saber si era aquella persona que fue tan importante para él. Richard sonrió a medias tratando de caerle bien-
-¿Y quién se supones qué es?- Volvió a preguntar el policía pero ahora con verdadera curiosidad-
-Creo que es mi amiga de la infancia ¿sabe?-comenzó a decir algo nervioso- pero hace tanto tiempo que no sé nada, que no estoy seguro de que sea esa ella.-Hizo una pausa- Por eso quiero… – le dijo esto último mirando hacía Kate, gesto que siguió con su cabeza el policía, quedándose los dos mirando a la "sospechosa de amiga" que ahora estaba hablando por teléfono.
-Mire, ahora no puede nos tenemos que ir- dijo disculpándose-
-Por favor-le dijo con un halo de tristeza-
-Está bien, pero si intenta partirme las piernas póngase por medio-
Richard rió y elevó una ceja como cuando algo le sorprendía o veía que no tenía ningún sentido-
- Es en serio eh, es muy estricta con su trabajo- dijo Esposito mirando hacía un lado y hacía el otro intentando que Richard se relajase-Es broma lo de las piernas-Le dio un golpe en el hombro tratando de parecer más cercano.
Kevin Ryan, el policía rubio, llevaba todo el tiempo observando a su compañero y al tipo con quien hablaba, mientras estaba en el coche con el hombre que acababan de detener por asesinato. Ese hombre no paraba de incordiar preguntando cuando se irían, así que llamó a Beckett con la mano.
-Tengo que colgar, luego te llamo-dijo la supuesta Beckett a la persona que estaba al otro lado del teléfono-
-¿Y Espo? ¿Ya se ha ido?- preguntó cuando llegó al coche de su compañero. Este no respondió limitándose a mirar hacia el otro lado de la calle, donde se encontraban dos personas; su amigo Esposito y otro hombre hablando. El desconocido era alto, de complexión algo fuerte pero no demasiado y pelo castaño. Kate miró donde la mirada de su compañero estaba enfocando. Por un instante esa persona fue una más, como cuando miramos la hora por primera vez, que vemos números pero no somos conscientes de qué hora es y tenemos que volver a mirar para cerciorarnos bien. Eso le pasó Kate ese segundo vistazo la dejó en shock, volvió la mirada a Ryan que la miró agarrándole del brazo-
-¿Pasa algo Kate?- preguntó preocupado-
-Creo que es un gran amigo de la infancia- respondió volviendo a mirar al otro lado de la calle-
-¿Toco el claxon?-preguntó por preguntar porque en realidad nunca había visto a Beckett tan…¿emocionada?
-No…no- Kate se dirigió hacía el par de hombres que no paraba de hablar-
Richard que desde que hablaba con el policía no había quitado ojo a su amiga, en cuanto la vio acercarse no puedo contenerse y le dejó con la palabra en la boca. Aceleró el paso y por fin la vio. No había duda era ella, Kate Beckett, su refugio en tantos momentos malos durante su adolescencia. La que no se reía de él, la que disfrutaba leyendo historietas inventadas por un chico con mucha imaginación, una de las pocas personas con las que se atrevía a ser él mismo.
-Beckett-pronunció su apellido con un halo de emoción contenida se acercó hasta donde creyó oportuno quedando tan solo a dos pasos de ella.
Beckett se quedó paralizada, no pudo contener sus ganas de mirarle a los ojos, así era como de niños descubría si le fue bien el día o simplemente si le escondía algo. Doce años son muchos y era imposible no ver en ellos que había cosas que no fueron bien pero como once años son muchos, también pudo ver que había cosas y esperaba que la mayoría, le habían ido bien.
Richard se quedó sin saber qué hacer, quizá no le recordaba pensó. Idea que desestimó en tres segundos porque como dicen hay momentos que nos marcan y vivir momentos intensos o divertidos con alguien no se olvidan fácilmente.
-Cas…Castle,eres tú- chilló llena de felicidad. Acortó los dos pasos que les separaban y le abrazó con todas sus fuerzas como queriendo hacer de ese instante una eternidad. Recordando sin querer, el momento en el que él se despidió con prisa pero sin querer tenerla pero no tenía más remedio. Y le abrazó más fuerte tratando que no se volviese a marchar. Castle como solo ella le llama, cosa que después de su marcha exigió a su madre llamarle igual, respondió con las mismas ganas, apurando el paso para que no llegase la tarde y poder disfrutar más de aquél momento. Porque sí, porque desde que se conocieron el tiempo siempre pasaba rápido cuando estaba con ella, siempre que algo nos gusta el maldito tiempo pasa deprisa. Sin embargo cuando detestamos algo el tiempo pesa y no hay otra salida que recordar los buenos momentos que pasan rápido. Y Castle se había cansado de tanto recordar momentos que a veces creía que inventaba de tanto tiempo que había pasado, y quería crear momentos nuevos con ella, que era como su salvación terrenal. Aunque esa posibilidad era casi nula llegó…
-Dime ahora que no crees en el destino-le dijo Castle casi susurrándole en el oído, haciéndola sonreír-
-Jamás me convencerás , Castle -contestó Beckett-
Castle rió porque por el momento no había cambiado su forma de ser, era una "chica dura". Con una coraza que mantenía cara al público, es decir, con gente que no conocía, pero con él entre otras pocas personas, procuraba ser real.
-Vale pero no me sueltes-le dijo él-
Ah se me olvidaba leí el anterior capi y había palabras que no salían pero como no tengo ni idea de usar fanfiction no sé cómo modificarlo, lo siento a ver si aprendo :P
Muchas gracias por leer. Y que disfrutéis de los últimos capítulos de la sexta temporada. VIVA CASTLE Y EL CASKETT
