Madre mía, qué enajenación sentí cuando veía que "Idol" no estaba en la página :S Menos mal que, dos horas después y subirlo tres veces, pude solucionar la cosa, aunque no ha sido fácil. Al menos sólo se ha enterado de mi fallo una persona que sino XDDDD

Este capítulo lo subo ya porque sabía perfectamente lo que aparecería en él, más o menos lo tenía estructurado, así que sólo hacía falta poner las ideas en pantalla.

Por cierto, Alexia y Matrioska... a ver, no es que sean nosotras, nosotras. Es la representación de nosotras mismas jajajaja no nos juzguéis! sabéis la ilusión que nos hace ser famosas? al menos en nuestra imaginación XDD además, así podemos conocer a los personajes de Hetalia "personalmente" XD

Muchos besos a todas :)

Disclaimer: los personajes de esta historia no me pertenecen, ni tengo ningún derecho sobre ellos, simplemente estoy escribiendo sobre ellos por diversión.

oooooooo

Toris

-¡Hola a todos y bienvenidos otra vez a la segunda Edición de SuperStar! –Dijo la presentadora peliazul nada más aparecer en el escenario. De repente sentí unas ganas horribles de salir correr hacia la salida y esconderme en el rincón más oscuro que podía encontrar. –Mi nombre es Levy McGarden y estaré con vosotros en todo momento a partir de ahora mismo.

Levy sonreía a las cámaras como si fuera lo más natural del mundo, de vez en cuando miraba al público y les guiñaba el ojo con un gesto muy gracioso. Llevaba un vestido anaranjado muy corto, con un lazo blanco en el cuello y zapatos de tacón alto, que aumentaba en un par de centímetros su baja estatura.

-Sé que estáis deseando conocer a vuestros concursantes. –Continuó Levy, cambiándose el micrófono de mano. –Pero creo que es el momento perfecto para saludar al director y co-director del concurso, después de todo, sin ellos nada de esto sería posible ¡Por favor, un fuerte aplauso para Ludwig Waechter y Lovino Vargas!

De repente, un hombre rubio altísimo con aspecto de militar vestido de esmoquin salió al escenario. Detrás de él, entró un chico sorprendentemente joven con una especie de rulo adornando su castaña cabellera, iba vestido también de esmoquin pero un tanto más informal, sin chaqueta y con la camisa por fuera. Ambos sonrieron tímidamente y le estrecharon la mano a Levy.

-Vamos, saludad al público. –El hombre rubio, más rojo que un tomate, se adelantó empezó a saludar a los espectadores y a las personas del público que le gritaban cosas demasiado vergonzosas. -¿Tiene preparadas algunas palabras, Director?

-Eh… Sí. Estoy muy contento que al final este proyecto haya salido adelante, han sido muchas horas de trabajo y esfuerzo, pero me veo recompensado al ver que al final todo está en marcha. –Ludwig paró para tomar aire.

-Estas últimas semanas han sido difíciles para todos –Completó Lovino –ya que se han presentado casi dos millones de personas en cada país donde se hacían las audiciones. Pero se ha hecho especialmente difícil para los profesores quienes se enfrentaban solos a esta marabunta de gente. Son a ellos los que les tenemos que dar las gracias por todo el trabajo que han realizado.

-Espero que estés animado, Lovino. Este año darás tú las clases de baile ¿no es así?

-Exacto y espero que mis alumnos no crean que por ser nuevo, seré indulgente con ellos, porque yo no voy a ser tolerante con ninguno. –A mí de repente se me cerró el estómago. No sabía bailar.

-Gracias, jefe. Ya se pueden sentar. ¡Un aplauso! –Ambos se sentaron en una tarima que había frente al escenario. –Aquí tenemos a nuestros primeros componentes del jurado, señoras y señores, y creo que no podíamos haber escogido ninguno más guapo que ellos dos ¿Verdad? –El público empezó a silbar. –Pero aún nos quedan dos más ¿Chicas, estáis ahí?

Aguanté la respiración. Necesitaba apoyarme en algo así que agarré fuertemente la mano de Feliks. A penas pude oír su protesta cuando las vi aparecer.

Parecía que el público había enloquecido con su presencia y, la verdad, yo me hubiera sumado a ellos si no estuviera tan nervioso que no podía moverme.

Ahí estaban. Matrioska llevaba el pelo rizado recogido hacia un lado. A penas había maquillaje en su cara, ya que cualquier tipo de maquillaje hubiera escondido los bonitos lunares que adornaban su preciosa cara, apenas tenía un poco de sombra para intensificar su negra mirada. Llevaba un vestido largo negro-azulado, de un solo tirante y pequeños guantes negros a juego. Matrioska saludaba al público con una sonrisa tímida, como siempre hacía. Era lo más lindo que había en la tierra.

Pero Alexia no se quedaba atrás. Apareció con su deslumbrante vestido blanco de palabra de honor, con pequeños brillantes rojos dispuestos por todo el largo de la prenda. Llevaba una luna creciente como collar y un pequeño reloj de muñeca. El pelo rizado se lo había recortado en su totalidad hasta dejárselo a la altura de la barbilla, dejándose largo un pequeño mechón que le recorría la espalda. Alexia tenía una sonrisa de oreja a oreja y saludaba al público con entusiasmo.

-Estaba deseando volver, Levy. Echaba de menos todo esto. –Dijo en cuanto saludó a la presentadora con un abrazo efusivo.

-No recuerdo que el escenario fuera tan grande. –Comentó Matrioska con una pequeña sonrisa. –Es algo más impactante que antes.

-Bienvenidas a las dos. –Las saludó Levy. –Este concurso no sería lo mismo sin White Rain.

-Mira mis niñas, se han convertido en dos preciosas florecillas. –Comentó Leo, nuestro profesor, haciendo que saliera de mi ensimismamiento y le soltara la mano a Feliks. –Estoy tan orgulloso de ellas, espero que vosotros os volváis como ellas algún día.

Asentimos. Leo había sido el profesor que se encontraba en Varsovia, quien nos había elegido para presentarnos a SuperStar tras una dura selección de casi medio millón de grupos de música.

No era muy alto, con el pelo castaño claro, casi rubio, con gafas azuladas y un alto sentido del egocentrismo, debido a esto, y para desgracia mía, Feliks y él empezaron a llevarse demasiado bien.

-Ahora conocerás a White Rain, Toris, como te había prometido. –Feliks sonrió. –Osea, me deberías dar las gracias.

Pero no podía decir nada, era como si me hubiera tragado una enorme bola de cristal que impedía que hablara y respirase.

-Tu novio es muy gentil contigo, Toris. –Me comentó Leo, haciendo que me sintiera mil veces peor.

Novio, sí. Feliks era mi "novio."

No sabía ni cómo me había convencido para que participase en esta falsa. "Las parejas homosexuales son lo más in. Si decimos que somos novios, nos aceptarán en seguida, ya lo verás." Y, por una vez en su vida, Feliks había tenido razón. Llamamos en seguida la atención de Leo, empezamos a convertirnos en sus favoritos del grupo de selección y de pronto, ya nos había elegido para presentarnos a SuperStar.

-"Es su sueño, no el mío." –Pensé con pesadez, pero al mismo tiempo recordé que nunca le había podido decir que no a Feliks y que, hiciera lo que hiciera, siempre aceptaba sus propuestas, por muy descabelladas que fueran.

-¿Preparado, amor? –Me preguntó, entrelazando sus cálidos dedos con los míos, dándome un poco de seguridad.

Tragué saliva.

Asentí.

Y así comenzamos nuestra farsa.

Elisabeth

Me volví a pellizcar. No funcionaba, no podía despertarme de este sueño que me rodeaba.

Porque aquello sólo podía ser un sueño, tantas cámaras, maquillaje, ropa cara, productos de belleza, joyas, decenas de personas deambulando a mi alrededor diciéndome lo linda que era, cuánto iba a gustar al público, lo famosísima que iba a llegar a ser.

Me apoyé en una pared llena de cables, sentía que me mareaba, que me caía. No podía estar pasando. Todo había comenzado como un juego, como una forma de pasar el rato ya que los segundos cada vez eran más largos y mi vida más aburrida. Sólo había sido una forma de pasar el verano.

Pero eso fue antes de que Gerald nos eligiera.

A partir de ese momento, todo se volvió serio. Practicábamos sin descanso cada día, modificando algún acorde, mejorando el sonido de mi voz, preparándonos para aquel momento.

Y ya había llegado.

Un terror irracional me recorrió por dentro. Iba a pasar ahí las últimas semanas, compitiendo con cinco grupos más, compartiéndolo todo, desde el desayuno hasta el tiempo libre y lo peor era que no me podía fiar de ninguno de ellos.

-¿Asustada? –Preguntó una voz suave a mi espalda.

Me volví y me encontré un chico joven con el pelo extrañamente grisáceo, vestido con una camisa negra y corbata blanca, y con unas gafas negras tapándole los ojos.

Tenía una sonrisa perversa pintada en la cara.

-¿Eres Elisabeth, la cantante de Other Music, verdad?

-S… sí. –Me repuse como pude de la sorpresa. -¿Y tú quién eres…?

-Otro concursante. –Dijo él, restándole importancia con la mano. –Te aconsejo que respires muy profundamente y recuerdes un sitio que te haga muy feliz. Eso siempre ayuda.

-Gracias por el consejo. –Sonreí. –Esta situación me supera un poco.

-Tampoco es para tanto, sólo es salir en la televisión y hacer una pequeña entrevista con la muchachilla esa. Lo bueno vendrá la semana que viene, cuando de verdad demostremos lo que valemos.

-Puede que tengas razón. –Asentí, sintiéndome algo más relajada. Aquello sólo era una entrevista, durante los últimos meses había realizado cientos de entrevistas de trabajo, estaba más que preparada para enfrentarme a aquella. –Creo que está acabando la entrevista a Three girls.

-En ese caso, debería ir a prepararme. Somos los siguientes y este concurso no podría seguir sin el awesome.

El terror que misteriosamente había desaparecido al hablar unas palabras con aquel chico, volvió repentinamente a mi cuerpo, dejándome completamente paralizada.

En toda mi vida, sólo había conocido una persona que se llamaba a sí mismo "awesome."

-Gil… ¿Gilbert? –Mascullé, aún sin poder creérmelo del todo.

Gilbert se quitó las gafas de sol, dejándome aquellos ojos rojizos que había admirado hacía muchos años.

-Me alegra volver a verte, pajarito.

Y así, mi ex–novio que me dejó en el instituto con el corazón roto, por el que había llorado más que en toda mi vida, por el que había empezado a cantar para liberarme de la frustración que sentía… se alejó de mí, despidiéndose de lejos con un único movimiento de la mano.

Ni siquiera me dejó decirle que no me llamara "pajarito."

Alfred

Ya no me quedaban uñas en los dedos de la mano. Habían pasado años desde que me dejé ese vicio, pero con la presión del momento había vuelto con más fuerza que nunca.

Intenté observar a Other Music intentar concentrarme en cómo les iba la entrevista, pero me era imposible con ese acento tan extraño que utilizaban ambos y lo nerviosa que parecía la cantante.

-¡Alfred! –Me saludó Natsu, nuestro nuevo profesor-. No estarás nervioso ¿verdad?

-En absoluto. –Le contesté escondiéndome las manos en los bolsillos de la chaqueta.

-Estoy encendido. –Me comentó él, apoyando la mano en mi hombro. –Sé que HERO va a ganar, confío mucho en vosotros chicos.

-Esperamos no defraudarte. –Apuntó Matt, siempre tan optimista.

Puse los ojos en blanco, tapándole la boca a mi hermano.

-Has hecho bien en confiar en nosotros, Natsu. –Intenté parecer seguro de mí mismo. –Sé que ganaremos este concurso.

-Eso espero. –Dijo él con una sonrisa de oreja a oreja. Se colocó el gorro en su pelo rosado y la bufanda alrededor de su cuello. Me miró desde abajo. –Sé que podéis hacerlo chicos, ahora vamos a salir y a mostrarles de qué pasta está hecha HERO.

-… ¡Un fuerte aplauso para Natsu y su grupo HERO! –Nos llamó la presentadora.

Natsu tomó la delantera, saludó al público agitando los brazos por todas partes. Les hice un gesto a mi grupo, que parecían medio muertos, y salimos al escenario (Francis casi tuvo que empujar a Matt para que pisara el escenario) y saludamos cordialmente a la guapa presentadora.

-Vaya, Natsu, con lo activo que tú eres, estaba deseando conocer a los chicos que tendrían que aguantarte por dos meses. –Bromeó Levy, sentándose en el sofá violeta que había en la mitad del escenario.

Natsu se rió.

-Fue amor a primera vista. En cuanto les oí tocar dije "son estos, son los míos" y no busqué a nadie más.

-También tenía que ver que éramos el grupo número 101 que Natsu veía en un día, así que seguramente se cansaría y nos eligió a nosotros. –Dijo Francis.

-¡Eso no tiene nada que ver! –Se defendió él, completamente colorado. –Me encanta el entusiasmo de Alfred, el ritmo de Antonio, la suave melodía de Francis y la energía oculta de Matthew que sólo muestra cuando tiene una guitarra en la mano. Son los mejores, y sólo ellos pueden hacer HERO. Sólo ellos pueden ganar "SuperStar."

El público soltó un "ohhh" completamente conmovido, y en seguida empezaron a aplaudir.

-Vaya, tienes mucha confianza en ellos, Natsu. –Se sorprendió Levy. Bueno, ella y nosotros. Natsu siempre era sincero, pero siempre tenía un toque de broma en su voz. Aquella vez no, aquella vez lo decía en serio.

A partir de ese momento, la entrevista fue un poco más distendida, Levy habló con Francis y conmigo sobre cómo había surgido el grupo, coqueteó un poco con Antonio e hizo enrojecer a Matt más de una vez. La verdad es que Levy, a pesar de su aspecto tan inocente que tenía, era de armas tomar. Era importante tener cuidado con ella.

-Así que ya tenemos cinco grupos. –Levy sonrió a la cámara cuando nosotros nos fuimos a sentarnos en nuestro sitio, detrás del jurado. Alexia nos guiñó un ojo al vernos pasar y Matrioska soltó una risita nerviosa cuando mis ojos azules se cruzaron con los suyos. Me senté al lado de la profesora de Three Girls, que tenía el pelo dorado y los ojos oscuros y le sonreí. –Pero queda aún un grupo que hay que presentar, un grupo un tanto… peculiar. Un grupo por el que hemos tenido que cambiar un poco las reglas del juego.

Le eché una mirada a mi grupo, pero ellos parecían tan perdidos como yo ¿de qué iba todo esto?

-Bueno, sin más dilación ¡demos la bienvenida a Gray Fullbuster y a su grupo, Rydll!

Sin embargo, a pesar de que esperaba encontrarme con un grupo compuesto de cientos de extraterrestres, me encontré algo más normal. Detrás de Gray Fullbuster sólo había una persona.

Un chico rubio con ojos verdes.

-¿Sólo uno? ¿Cómo va a participar únicamente una persona? –Me susurró Francis. Yo me encogí de hombros, si le hacía ilusión ¿por qué no?

-Bueno, bueno. Aquí tenemos al único componente de Rydll, Arthur Kirkland. -El público parecía tan confundido como nosotros. –Dime Gray ¿qué viste en Arthur que lo elegiste para que fuera al concurso?

-Principalmente, es porque este chico es un genio. –Arhur se ruborizó ligeramente, escondiendo su rostro tras sus manos, algo que me hizo sonreír. –Sabe tocar la guitarra, el piano, la batería, el violín, el acordeón… y tiene veintiún años. Además tiene una voz fuerte y segura y al mismo tiempo, suave y conmovedora. Sabe qué tiene que hacer para emocionar a la gente, para divertir a la gente, para que bailen, que rían, que lloren. Él es el candidato perfecto. Además, no hay ninguna regla que diga que los grupos deben de ser de más de una persona.

-Soy un grupo de una persona. –Bromeó Arthur, cada vez más nervioso.

-Ya veo, ya. –Levy miró rápidamente sus notas. Sonrió. –Bueno, no tenemos mucho tiempo para hacerte una entrevista como es debido, Arthur. Pero sí me interesa que nos hables del nombre de tu grupo: Rydll. ¿Cómo surgió?

Arthur y Gray se rieron.

-Yo… compréndeme, tenía ocho años. –Ahogó una risita. –Mi madre estaba obsesionada con la película de "Grease" y me la puso tantas veces hasta que me la supe de memoria. Un día le dije a mi madre que cuando fuera mayor, quería ir a Instituto Rydell. Estuve tan obsesionado con la idea que hasta escribí una carta pidiendo al director de mi colegio que me cambiaran de escuela, para poder cantar con los chicos de Grease. Pero me confundí y en vez de escribir "Rydell" escribí "Rydll." Mi madre empezó a contar la anécdota una y mil veces a sus amigas, a sus vecinas… y bueno, me lo puse de nombre.

-Se ve que quieres mucho a tu madre. –Me exasperé, con esa historia seguro que se había ganado a la mayoría de las chicas del público.

-Muchísimo. Por ella estoy aquí.

Hasta mucho tiempo después, no comprendí qué quería decir con eso.

-Muchas gracias, Rydll. Espero que tengas la mejor de las suertes. –Miró a la cámara. –Señoras y señores, se nos ha acabado el tiempo. Espero que se lo hayan pasado bien conociendo a nuestros concursantes, sus vidas, su historia, seguramente más de uno tendrá a su favorito; si es así sólo tenéis que llamar al 112 - 2126 – 1311 – 99141 y votad por él. Ya sabéis, cuantos más votos, más puntos tendrán y más posibilidades tienen de ganar. –La canción principal de SuperStar empezó a sonar. –Que tengan una buena semana, pero ya saben, everybody's a Star.