CAPITULO 2: Todos preocupados. Amanece una cruda realidad.

Los ninjas llegaron al hospital de Konoha, en el cual llevaron a Sakura a una habitación mientras otros ninjas avisaban a Tsunade, la hokage.
Está llego rápidamente donde se encontraba la chica aun inconsciente.

- ¿Que ha pasado? – pregunto la hokage a Kakashi.

- La atacaron y se golpeo la cabeza contra una roca…tuvimos que retirarnos.

- Entiendo, veré que puedo hacer, a simple vista parece grave, quizás si hubiesen llegado antes, tendríamos mas facilidad para curarla – dijo esta volteándose asía la chica que yacía sobre una camilla. – puedes esperar fuera Kakashi.

Este salio de la habitación, estaba preocupado por su alumna, siempre havia sido una de las mas débiles, y por ello havia crecido una relación distinta a la que tenia con sus demás alumnos, a ella la veía mas como una hija, tenia mas necesidad de protegerla a ella.

- Sasuke – llamó Kakashi a su alumno que estaba sentado en la sala de espera, este no contesto, solo le lanzo una mirada con la que le contestaba un notable "¿que?" – Tenemos que hablar.

Este se puso de pie para dirigirse donde se encontraba su sensei, Naruto se limitaba ha escuchar.

- Dígame sensei. –dijo este tras presentarse frente a Kakashi.

- Me desobedeciste Sasuke, sabes que en las misiones no soy solo tu sensei, también soy el líder del escuadrón, y si murieras seria mi responsabilidad, por lo que, lo que os mande no es por puro capricho, es por vuestro bien, yen este caso era por una compañera gravemente herida… - fue interrumpido por Sasuke.

- ¿Ella esta bien? – pregunto como si lo único que hubiese escuchado fuese lo relacionado con la chica.

- Es grave…

Tsunade salio de la habitación en la que estaba Sakura, encontrándose con Kakashi y Sasuke, Naruto, al ver que esta salía corrió lo más rápido que pudo para poder escuchar lo que esperaba "Sakura esta dentro esperando a que la vayan a ver"

- Hemos conseguido parar la hemorragia, perdió mucha sangre por lo que tuvimos que hacerle una transfusión, ahora esta estable…pero sigue inconsciente y probablemente este así un par de días…o semanas. –dijo Tsunade con tristeza en la voz.

- Semanas – repitió Sasuke a un tono apenas audible.

Naruto y Sasuke entraron a la habitación en la que se encontraba la chica, con una venda en la cabeza y conectada a infinidad de tubos y cables, mientras que en su boca tenia un respirador que le proporcionaba el oxigeno necesario.

- Sakura… - susurro Sasuke.

Ya habían pasado casi dos meses desde que la chica había ingresado en el hospital, aun no había despertado, lo que mantenía a todo un equipo medico preocupado por ella, no empeoraba pero tampoco mejoraba, simplemente se mantenía dormida.

El grupo 7 no había tenido ninguna misión ya que Tsunade comprendía que en aquel momento su atención se centraba en la chica que seguía inconsciente, estos iban a diario a visitarla, le dejaban flores y globos en su habitación, viendo como la chica solo estaba tumbada en su cama mientras su cabello crecía y sus ojos nunca se habrían.

Tres chicas caminaban por el hospital, llevaba un par de globos y un precioso osito de peluche, iban a visitar a su amiga, por fin habían podido quedar para ir todas juntas, entre las misiones y los entrenamientos, no habían podido acercarse ha visitarla.

- Sakura…chan… - dijo Hinata poniéndose pálida al ver el deplorable estado de la joven, que aun tenia la venda en su cabeza.

- Pobre frentona… - sollozó Ino acercándose con los ojos llorosos, aunque siempre estuviesen discutiendo, le tenia mucho apreció y no podía soportar verla en ese estado

Tenten puso el osito sobre la mesilla del lado de la cama de Sakura y puso los globos con el resto de regalos que tenia la chica.

- Ya lleva dos meses… ¿Creéis que despertara? – dijo Tenten con la mirada entristecida.

- No digas eso…Tenten…ella va ha despertar… seguro que…si - Hinata hablo entrecortada, como siempre.

- Tengo…tengo que irme –dijo Ino derramando algunas lagrimas, para después secarlas rápidamente – Tengo que entrenar…

Tenten y Hinata se quedaron mirando como la rubia se marchaba velozmente, y, aunque esta hubiese intentado ocultarlo, vieron sus lágrimas, vieron su preocupación por Sakura.

- Aunque Ino lo oculte es muy sensible… esto sé lo tendremos que contar a Sakura –dijo Tenten tomando un sepillo de pelo. – Vamos a espillarle el cabello, seguro que nadie lo ha hecho, y sabes que Sakura se lo cuida mucho, ¡cuando despierte no queremos que se asuste! Venga ayúdame Hina.

Ambas espillaron el rosa cabello de la chica, le havia crecido ya hasta como lo llevaba cuando era pequeña, cuando se convirtió en ninja, además estaba lleno de nudos, ya que, como sospecharon Tenten y Hinata nadie se lo havia espillado.

- Tenten…yo…ya tengo que irme… kiba y shino me esperan para entrenar…

- Yo también he de irme, además llevamos un buen rato con Sakura, la vendremos ha ver lo antes posible ¿vale Hina?

Hinata asintió con la cabeza para que ambas saliesen de la habitación dejando sola a la inconsciente Sakura.

Naruto caminaba por Konoha, cada día que pasaba no podía dejar de su amiga inconsciente y en lo que podría hacer para ayudarla, y siempre era la misma respuesta "nada".

- Sakura… -Escucho Naruto a la vuelta de la esquina. – ya van dos meses… ¿Por que no despiertas?

Giró la esquina para ver apoyado a Sasuke contra la pared, ¿El era el que había hablado? No, era imposible, Sasuke no era así… ¿o si?

- ¿Sasuke? –pregunto Naruto

- ¿Que quieres baka? – pregunto Sasuke en un tono frió, muy distinto al utilizado anteriormente.

- Tú también extrañas a Sakura… ¿Verdad? – dijo este apoyándose en la pared, a mas o menos un metro de distancia del oji-negro

- Eso no te importa – contesto fríamente.

- Ya…pues, lleva mucho tiempo inconsciente… y la vieja Tsunade dijo que serian un par de semanas… y ya lleva casi dos meses.

- hmp… - hizo una pausa – la verdad es que si lleva mucho tiempo, es preocupante.

- ¡Te estas preocupando! ¿Quien eres tú y que has hecho con el baka de Sasuke? – grito Naruto apuntándole.

-Imbécil, es solo que… si ella no se pone bien no saldremos a ninguna misión.

- Será eso… - dijo incrédulo.

amanece una cruda realidad.
Los rayos de luz entraban por la ventana, llegando directamente asía su cara, al parecer era un hermoso día de verano.
Se levanto lentamente, le pesaba el cuerpo, quitándose los tubos y cacles a los que estaba unida, no sabia donde se encontraba por lo que decidió salir de la habitación, se miro de arriba a abajo llevaba un largo camisón blanco que le quedaba notablemente grande, a su derecha ponía el logotipo de Konoha y escrito "hospital de Konoha"

- Hospital… - dijo suavemente.

Camino por los pasillos, veía a mucha gente que iba de un lado ha otro, algunos en silla de ruedas, otros con muletas y otros simplemente andando, parecía que todos tenían su propio mundo por lo que nadie se paraba ha ver la joven peli-rosa.
Tras caminar un largo pasillo encontró un espejo, por lo que miro su reflejo, poniendo una mano sobre su rosado cabello, era largo y lacio, la verdad es que estaba muy bonito, tenía unos ojos color esmeralda que resaltaban su mirada.

La chica siguió caminando, hasta salir del hospital, iba descalza por lo que sintió el frió asfalto en su piel.
- Frío… hace frió… - dijo está sentándose en un banco de fuera del hospital.

Miro a la gente que entraba, vio como tres personas se acercaban corriendo a ella, por lo que miro atrás, quizás no era a ella a la que se acercaban, después de todo, no le sonaban para nada.

- ¡Sakura! –grito Naruto

La chica escucho aquel nombre, la verdad es que nunca lo había escuchado, por lo que se encogió de hombros para levantarse del banco y salir camino al hospital, pero antes de que llegara a entrar alguien la detuvo sosteniéndole el brazo, era un chico rubio.

- Sakura… -dijo Naruto sorprendido.

Kakashi y Sasuke la miraron de forma extraña ¿Por que se alejaba de ellos?

- Sakura, ¿Estas bien? – pregunto Kakashi al ver la cara de sorpresa que llevaba la chica.

- ¿Quienes son? –pregunto extrañada.

- Sakura… - susurro Sasuke sorprendido ya que aquella pregunta le havia estrujado el corazón.

- ¿Quien es Sakura? – Dijo aun mas extrañada – No los conozco, por favor déjeme… me están asustando… - dijo la chica ya mas que sorprendida asustada.

Kakashi lo comprendió enseguida, ella no estaba fingiendo, y mucho menos era una broma de mal gusto…la chica había perdido la memoria.

- ¡Enfermera! –Gritó Kakashi, al rato llego una enfermera – por favor, llévela ha su habitación, es Sakura Haruno, habitación 152, y…llame a la hokage por favor.

La enfermera se llevo a la desorientada flor de cerezo, mientras que Sasuke y Naruto miraban a Kakashi sorprendidos.

- Ha…ha perdido la memoria. – dijo Kakashi tras un rato.

- Eso es imposible… - dijo Sasuke casi susurrando - ¿Esta seguro sensei?

Kakashi se limito a asentir con la cabeza para ver como ambos chicos bajaban la mirada, como si se sintiesen culpables de lo ocurrido, sobre todo Sasuke, que, en aquella misión, pudo haber evitado el golpe que le dieron, si hubiese sido un poco mas rápido, solo un poco…

La enfermera llevo a Sakura asta su habitación, esta aprecia perdida, miraba a todos los sitios con una mirada cansada y melancólica, muy extraño en ella.

- Bueno Sakura, aquí te dejo ¿vale? – dijo la enfermera amablemente.

Sakura se encogió de hombros, y hecho un vistazo a todos los regalos y flores que havia en aquella habitación, pero su atención la llamo especialmente un osito que yacía en su mesita.
La chica l tomo cuidadosamente, era suave y gordito, daban unas enormes ganas de abrazarlo, pero al tomarlo pudo ver una tarjeta que no dudo en leer.

"Querida Sakura:
Esperamos que te pongas bien lo antes posible, todo esta demasiado en calma sin tus peleas con Ino, además, nosotras te extrañamos mucho, cuando despiertes te tendremos que contar tantas cosas… así que, saldremos algún día las cuatro ¿vale?
Te mandamos todo nuestro amor, tus amigas: Tenten, Ino y Hinata"

- Vaya… esa tal Sakura tiene muchos amigos… pero ¿Por que me confunden con esa chica? – se pregunto frotándose un ojo por el sueño que aun tenia.

Se sentó sobre la cama, esperaba que alguien entrara y le dijera que aquella no era su habitación, que ella no era Sakura y que todo era un grandísimo error, pero nadie entro…

La hokage, Tsunade, llego al hospital lo mas rápido que pudo, para encontrarse con los tres ninjas que miraban al suelo, serios como nunca los había visto.

- ¿Que ocurre? – pregunto Tsunade.

- Es Sakura, ha despertado…pero, no recuerda nada – contesto Kakashi.

Tsunade no perdió tiempo con más preguntas y se dirigió rápidamente a la habitación de Sakura, cuando abrió la puerta esta se encontraba sentada en la cama jugando con su rosado cabello.

- Hola, ¿Como te encuentras? – Dijo amablemente – Voy ha hacerte unas preguntas ¿Vale? – Sakura asintió tras un pequeño bostezo – bien, ¿como te llamas?

Sakura se quedo mirando al frente, mientras la preocupación se pintaba en su rostro, había estado negando ser Sakura pero ignoraba quien era.

- No lo se… - dijo sorprendida.

Kakashi, Sasuke y Naruto miraban desde la puerta, intentando no hacer ruido para poder escuchar tanto preguntas como respuestas.

- ¿Tu edad?

Se repitió el mismo procedimiento de antes, la chica miro al vació para después contestar con un simple "no lo se" sintiéndose cada vez mas vacía, mas triste, mas impotente ¿Quien demonios era? Sus ojos se llenaron de lagrimas, rodando por sus mejillas, una a una, cada vez mas rápido a medida que le hacían esas preguntas que era incapaz de contestar.

- ¡Pare! – Gritó Naruto desde la puesta al ver a la joven llorando – creo que con las preguntas ya expuestas se ve lo evidente.
-¡No! –Gritó la chica llorando - ¿Por que no recuerdo nada?

Tsunade suspiro – Has perdido la memoria, te llamas Sakura Haruno y tienes 14 años, eres ninja de Konoha y sueles realizar misiones, pero e esta has resultado herida….perdiendo la memoria.

La mirada de la chica se cristalizo aun mas, dejando caer lagrimas sin control, mirando un punto fijo perdido en la inmensidad de sus pensamientos, estuvo así un buen rato, intentando recordar algo, por mínimo que fuese, tan solo un recuerdo, una imagen una mísera sonrisa, algo que desmintiera lo que Tsunade la acababa de confirmar.

- Por favor…-dijo por fin, con una voz trémula y de ultratumba, capaz de neutralizar los nervios de cualquiera – Quisiera estar sola.

- ¿No prefieres conocer a tus compañeros? – pregunto Tsunade sonriente.

- Por favor –repitió con el mismo tono de voz – NESESITO estar sola.