No sabía muy bien que hacer con esto,
Pero bueno aquí les traigo la continuación rapidito. Aprovechando que ahora tengo tiempo.
Capitulo 2.
Era muy frustrante. Ya había pasado un mes. No sabía que más hacer para entretenerme. Había ido de compras, los fines de semana quedaba con mis amigas Levy y Juvia, iba a hacer la compra diaria, veía mis series favoritas y películas, escuchaba música y hasta me había puesto a limpiar la casa.
Había llamado un par de veces a los Dragneel, pero no me habían dicho nada nuevo.
Había intentado casi de todo con Natsu y nada servía. Lo había intentado llevándole un par de regalos: los dejaba en su puerta y cuando volvía ya no estaban, pero no había ni una nota de agradecimiento. Cuando le subía la comida a veces me quedaba espiando desde las escaleras, pero mientras yo estaba ahí el nunca salió. Durante una semana me había sentado un rato todos los días a hablarle sobre mi vida. Le contaba como era antes de irme a vivir allí, le hable de mis dos mejores amigas Juvia y Levy. Le hablé de mis padres. Incluso le conté mis ganas por algún día aprender artes marciales y tener un caballo.
Nunca hubo respuesta. El último día de esa se mana me cansé y decidí que si el no salía entraría yo a buscarlo. Pero no contaba con que tuviera echado el cerrojo.
Suspiré de nuevo. Estaba tumbada en la cama cuando tuve una genial idea. Prácticamente salté de la cama y bajé corriendo las escaleras hasta la cocina. Le haría un pastel. No había intentado hacerle nada especialmente para él, a parte de la comida pero eso no era para nada especial.
Rebuscaba en los armarios reuniendo los ingredientes necesarios para hacer una tarta cuando decidí poner música. Esa casa era demasiado silenciosa. Cualquiera desearía vivir en un lugar como ese, con estancias amplias y bien iluminadas y una decoración moderna con lo último en tecnología, pero a mí me daba escalofríos.
Un par de horas después ya estaba dándole los últimos retoques a la tarta. Había intentado que la cubierta quedase totalmente lisa. Me aparto un poco para ver mi trabajo. Una sonrisa se extendió por mi cara. Una perfecta tarta de chocolate.
La cogí con cuidado y subí las escaleras. Llegué a la puerta de la habitación de Natsu y como siempre había un silencio absoluto. Di tres golpes a la puerta y esperé pero como siempre no sucedió nada.
-Natsu, Natsu, abre la puerta. Te he hecho una tarta.- en realidad no esperaba que funcionase.
-Vamos Natsu por favor, llevo aquí ya un mes.-De nuevo nada. Esto me sacaba de quicio.
-Esta bien! Pues púdrete ahí encerrado, ya no me importa!- Había comenzado a gritarle a la puerta y sentía que la ira estaba empezando a brotar pero ya no aguantaba más.- Lo único que eres es un cobarde que no se atreve a enfrentarse a lo que sea que te pase! Que esa es otra, ni siquiera se porque diablos estoy aquí.- Dejé la tarta en el suelo y me fui al salón.
Acababa de gritarle alguien que podía ser un loco. En realidad no iba a dejar de intentarlo pero era uno de esos momentos en los que necesitaba simplemente gritar. No me apetecía hacer nada así que me levanté con la intención de ir a mi habitación pero me paré frente del piano que es encontraba al lado de las escaleras.
¿Cuánto hacía que no tocaba el piano? Hace un tiempo que mis padres no pudieron seguir pagando mis clases y mucho menos teníamos uno en casa. Y menos uno como este. Un precioso piano negro de cola.
Me senté en el banco y levanté la tapa con cuidado. Lentamente presioné varias teclas al azar. Sonaba perfectamente. Ya que no tenía nada que hacer, empezaría a tocar de nuevo.
Cerré mis ojos para concentrarme por un momento y después deje que mis dedos comenzasen a presionar las teclas de una de mis canciones favoritas.
-When the days are cold and the cards are fold and the saints we see are all made of gold. When your dreams all fail and the ones we hail are the worst of all and the blood's run stale. I want to hide the truth, I want to shelter you but with the beast inside there's nowhere we can hide. No matter what we breed we still are made of greed. This is mi kingdom come, this is my kingdom come.
Cuando la música dejo de sonar sonreí abriendo los ojos. Tendría que practicar más pero no había estado tan mal. Solo me había equivocado un par de veces. Estaba dándole vueltas sobre si podría pedir un profesor particular. Después de todos, los Dragneel iban a cargan con todos los gastos, pero tampoco quería aprovecharme.
Pero de repente, algo captó mi atención por el rabillo del ojo. Había una persona en las escaleras y me puse tensa. No podía ser.
Giré rápidamente la cabeza para descubrir de quién se trataba. Mis ojos no se creían lo que estaban viendo.
Natsu Dragneel estaba en lo alto de las escaleras.
Ojala les haya gustado.
EStoy abierta a todo tipo de sugerencias! ASIQUE... las espero!
Nos vemos en el siguiente!
Estoy abierta a todo tipo de sugerencias! Asique... LAS ESPERO!
