Trolls insensibles y pelirrojos entrometidos

Hermione salió corriendo como alma que llevaba el diablo del despacho de Slughorn. Ni siquiera había tenido tiempo de despedirse de Harry, pero mientras más rápido escapara del troll insensible que era Cormac McLaggen, mejor. Desde que habían llegado juntos a la fiesta, supo que la tarde sería un completo desastre, pero jamás había imaginado que uno tan grande. Cormac no había dejado de hablar por un minuto sobre si mismo, de sus increíbles habilidades en el quidditch y de la injusticia de no haber sido elegido guardián. Claro que había tenido tiempo de lanzarle una mirada bastante lasciva y decirle que se veía genial en su túnica de gala, pero eso a Hermione no le había resultado nada halagador. Dando la vuelta en un pasillo, se detuvo para arreglarse el cabello y alisarse un poco la ropa.

-Estúpido McLaggen- gruñó.

Lo peor había sucedido un poco antes de encontrar a Harry. Cormac la había tomado del brazo,con la excusa "de alejarse del bullicio" y la había llevado justo debajo del muérdago. Al minuto siguiente la tenía acorrolada contra la pared y con la cara a muy pocos centímetros de la de ella. Hermione había tratado de zafarse, pero Cormac fue más fuerte que y sin demasiado esfuerzo la mantuvo quieta y luego la besó.

Con una sensación de repulsión,Hermione recordó lo desagradable del beso. Para su suerte no duró demasiado, porque finalmente había logrado empujarlo hacia atrás y escabullirse. Si hubiera tenido su varita a mano,nada de eso hubiera sucedido, pero hoy de entre todos los días, tenía que haberla olvidado. Harry estaba en lo correcto: se lo tenía merecido por haber invitado a Cormac. Probablemente Smith hubiera resultado una cita más agradable.

Hermione divisó el retrato de la Señora Gorda con alivio. Se apresuró a decir la contraseña, una vez que estuvo junto al cuadro pero en ese preciso instante este se corrió y dio a paso a Ginny Weasley. No la había visto en la fiesta, por lo que supuso que no había ido. Ginny le dirigió una mirada llena de curiosidad.

-¿Ya terminó la fiesta de Slughorn? ¿Y por qué estás tan despeinada?- preguntó.

Hermione sintió cómo le ardían las mejillas.

-No, aún no ha terminado. Lo que pasa es que decidí irme antes.

Ginny levantó una ceja.

-¿Acaso tu cita no fue muy placentera?-

- Si vamos dentro, te lo contaré todo.

Ginny asintió y entró de nuevo a la Sala Común. Hermione fue tras ella, pero primero se aseguró que no había parejas molestas besándose en los sillones. Tomó a Ginny del codo y la guió a uno de los sofás cercanos a la chimenea, donde ambas tomaron asiento.

-Antes de que te diga nada ¿podrías decirme por qué no fuiste a la fiesta?-

Ginny se encogió de hombros.

-Dean y yo nos peleamos, por lo que no estaba de humor.

-¿Y por qué se pelearon?- preguntó Hermione.

-Nada importante, es que a veces es demasiado sofocante. Quiere que pasemos todo el tiempo juntos y se le olvida que tengo más vida aparte de él. Las chicas de quinto me invitaron a ir a Hogsmeade con ellas, pero cuando se lo dije se enojó porque quería que fuera con él.

-Lo siento, Ginny. Espero que todo se arregle.

- Espero – dijo Ginny, sin darle demasiada importancia al asunto- Ahora cuéntamelo todo.

Hermione se apresuró a contarle lo desastrosa que había sido la velada, pero a la hora de llegar a la escena del beso, se inquietó.

-Sé que no fue tu intención, pero debes prometerme que por más enojada que estés, no vas a contarle a nadie lo que estoy a punto de decirte.

Ginny la miró, confusa.

-Cormac me besó-

A la pelirroja se le abrieron los ojos como platos.

-No me estás hablando en serio-

Hermione asintió con pensar.

-El idiota me acorraló debajo del muérdago y yo no llevaba mi varita. Fue tan desagrable.

Ginny negó con la cabeza.

-Te lo advertí Hermione. Te dije que Cormac era un troll sin sentimientos y que sus intenciones no eran las mejores.

-Ya lo sé,Ginny. No hace falta que me lo recuerdes- dijo Hermione.

Ginny levantó la mano y se la puso sobre el hombro.

-Siento que no la hayas pasado bien. Y de verdad te prometo no contarle a nadie Hermione, no cometeré el mismo error dos veces.

- Creo que subiré a dormir. Si no te veo mañana, dile a Harry que pase felices fiestas de mi parte – le pidió Hermione.

-Tendrías que ir a La Madriguera,Hermione- replicó Ginny- No tienes que hacer esto sólo para evitar al idiota de mi hermano. El resto te echará de menos y sabes que a mamá le encanta que vayas.

-Ya quedé con mis papás, Ginny- se disculpó Hermione.

Ginny se disponía a replicar, pero otra voz la interrumpió.

-No es un poco tarde para que estés despierta, Ginevra.

Hermione ni siquiera necesitó darse la vuelta para saber a quién pertenecía esa voz.

-Lo mismo digo, Ron- espetó Ginny- ¿O acaso andabas perdido en algún aula vacía con tu noviecita?

-No te importa- respondió él.

Hermione se volteó y sus ojos se encontraron por un minuto con los de Ron. La mirada del joven era una mezcla de ira y dolor, pero Hermione estaba segura de que el último sentimiento era el que predominaba más. Y sin pensarlo dos veces, tuvo la certeza de que Ron había escuchado toda su conversación con Ginny. Hermione sintió ganas de llorar, pero se contuvo y fue capaz de dirigirle una mirada helada. Notó que Ron estaba solo, con su escoba de Quidditch por única compañía.Al menos no había estado en ningún aula vacía.

-Me voy a dormir Ginny.Aquí no se puede hablar en paz-

-Voy contigo-

-¿Estuvo divertida tu cita con Cormac?-

La voz de Ron destilaba enojo y resentimiento. Sintiendo ella misma que su sangre hervía, se dio la vuelta y lo encaró.

-Muy divertida- le espetó.

Sin esperar por Ginny, se apresuró a subir las escaleras, sintiendo la mirada de Ron clavada en su espalda. No se iba a sentir culpable, cuando el muy hipócrita andaba besuqueándose en frente de todo el mundo. ¿Y a él que le importaba lo que ella hacía?

Hermione abrió la puerta de la habitación y caminó directo hacia su cama en silencio, para no despertar a sus compañeras. No tenía ganas de escuchar la voz chillona de Lavender, hablando de su maravilloso Won-Won.

Sin cambiarse la túnica de gala se dejó hacer en la cama. Había sido uno de los peores días de su vida y si una cosa era cierta, es que estaba harta de lo estúpidos que podían llegar a ser los chicos.


Nota del autor:

Hoy me decidí a escribir otro, porque no creo que pueda hacerlo en el resto de la semana.

Con respecto a esta escena, pues estoy completamente segura de que Cormac besó a Hermione(no a la inversa). Ambos estaban debajo del muérdago y ella completamente despeinada, si tal vez no se besaron y ella escapó,pero al menos yo creo que si lo hicieron.

Nos leemos.