Hola! Eh vuelto! Oh Dios! Sí, soy yo y estoy de vuelta! :) bueno, para comenzar les dejaré con la actualización de este fic! Espero que les agrade esta actualización qq
Disclaimers: los personajes no me pertenecen, pero bue, la historia si es mía :) por cierto, es mi primer fic editado, bueno. Las dejo. Nos leemos abajo!
Ya el día lunes, ambos chicos se habían puesto al día. Sí, se habían contado todo lo que encontraban necesario contar. Sakuno le habló de cómo estaban las cosas por los estados, el viejo club de tenis, los amigos, el novio que había dejado por venir a Japón… en fin, todo. Absolutamente todo.
Aunque no lo demostraba, ella estaba molesta, por que Ryoma le habló del club de tenis, de cómo había mejorado en tenis, de los amigos que había hecho estando en el club de tenis; de los clubs de tenis que habían vencido en campeonatos… y tenis, tenis y… claro, más tenis.
Pero en ningún momento le habló de amigas o ninguna novia. ¿Por qué no le comentó nada de Fuko? ¿Por qué no le dijo que estaba… enamorado? Al pensar esto, algo en el pecho de Sakuno apareció. Una molestia, un pequeño dolor injustificado.
Ryoma y Sakuno se dirigieron a Seigaku, a ambos les agradaba hablar con el otro… cuando era absolutamente necesario hacerlo. Y justo en ese momento, no era necesario. Siempre disfrutaron de las buenas conversaciones, pero aún más disfrutaban el buen silencio. Eran partidarios, de que el silencio siempre daba los mejores consejos y daba también, los mejores temas para discutir.
Ambos con una sonrisa en su rostro. Uno con una sonrisa arrogante y otra con una sonrisa sincera. Aunque diferentes, ambos con una sonrisa al fin y al cabo.
Llegaron a Seigaku en completo silencio, como había sido durante todo el camino. Ryoma pensaba que por primera vez en mucho tiempo, podía disfrutar de la mejor de las tranquilidades con una chica cerca. Sí, porque Sakuno no era habladora ni mucho menos… y era una chica; hablaban de los mismos temas de interés, y lo mejor de todo – según él – era que sabía cuándo callarse y lo dejaba estar tranquilo.
-¡Príncipe Ryoma! – y la tranquilidad se había esfumado junto con su sentido auditivo.
Las mismas chicas extrañas de la última vez habían gritado llamando la atención de Ryoma. Bueno, solo esa chica de coletas.
-Hola Ryoma – saludó la chica rubia con un tono más moderado que la otra
Ryoma solo asintió intentando desaparecer de ahí lo más pronto posible para recuperar su tranquilidad.
La chica de coletas pegó un gritito emocionada y apuntó a la acompañante de Ryoma - ¡Tú! Eres la chica del otro día que vino a observar al príncipe Ryoma – su tono de voz no se moderaba inclusive teniendo la atención de Sakuno y Ryoma.
-¿Quién vino a observar a mi novio, Osakada? – se escuchó una voz atrás que sobresaltó un poco a Ryoma – que no lo demostró – y que molestó a cierta castaña.
-Buenos días Fuko – dijo Osakada algo nerviosa – Ella… - apuntó a Sakuno – Ella vino el otro día aquí a la escuela a inscribirse y después la vimos observando un partido del prín… - ella se aclaró la garganta, a Fuko no le agradaba que lo llamaran así – un partido de Ryoma – la actitud de Osakada había cambiado notablemente. Como si temiera algo.
Fuko miró a Sakuno de pies a cabeza con mirada despectiva. Sakuno, adoptó una actitud y una postura de molestia, desvió la mirada en cualquier otro lugar que no fuera Fuko y su mirada de superioridad, mientras en su mente se decía "piensa cosas bonitas, Sakuno. Piensa en cosas bonitas".
Fuko soltó una risa que se podía interpretar como "no es nadie" y se volteó a saludar a su novio. - ¡Hola Ryoma! – gritó como una niña pequeña y saltó colgándose en el cuello del chico que no reaccionó de ninguna manera. La besó levemente en los labios y luego intentó descolgarse a Fuko. Para cuando quiso darse cuenta, Sakuno no se encontraba por ningún lado.
Había huido. Sí, no intentaba negárselo porque… ni ella se lo creería. La molestia que había sentido durante todo el fin de semana, que había desaparecido hacía poco, regresó de la nada. Además, la forma en que la había mirado, era como si… en fin, irse de ese lugar, le pareció lo mejor en el momento; pero no fue hasta que llevaba al menos un rato caminando que se dio cuenta que había sido la decisión más estúpida que había escogido.
No, no le importaba que pensaran los chicos que había dejado. Era que tenía un pésimo sentido de la orientación. Y aunque estaba en un colegio, un lugar en el que normalmente es muy poco probable que alguien demasiado torpe se pierda; le había ocurrido a ella. Alguien mucho más que alguien demasiado torpe.
No sabía en cuál de los dos edificios se encontraba su salón de clases, ni sabía tampoco en cual se encontraba la dirección. No tenía idea para dónde estaba la entrada de Seigaku y por ahí no se veía nadie que pudiera ayudarla. Suspiró intentando buscar la calma interior para poder orientarse; comenzó a caminar deprisa ya que las clases estaban por comenzar y cuando quiso darse cuenta, había chocado con alguien.
-Ten más cuidado – un chico pelirojo le sonrió amistoso - ¿eres nueva? – habló emocionado como un niño pequeño
-sí – le respondió algo confundida, pero con amabilidad – eh… estoy perdida, ¿podrías ayudarme? – aprovechó la oportunidad, ya que no veía a nadie por ahí. Observó como el chico asintió.
Le pidió indicaciones y él, quién se había presentado como Kikumaru Eiji, la había acompañado gentilmente hasta su salón.
-Te lo agradezco, enserio – sonrió una vez más antes de despedirse de él
-No es nada, Saku-chan – fue confianzudo, pero no le importó, él era bastante agradable
-Nos vemos, Eiji-sempai – se dio la media vuelta y entró al salón
Lo que vio en el lugar no le agradó, Ryoma sentado en el último puesto del salón, con Fuko a su lado parloteándole; las demás chicas del salón miraban de reojo y con recelo hacia ese lugar. Sintió a tras suyo al profesor, quién mandó a todos a callar. Sakuno sonrió y respiró un poco más tranquila al ver que Fuko iba a su asiento, al otro extremo donde se encontraba Ryoma.
-Hoy tenemos una nueva compañera – dijo rutinariamente el profesor – preséntate a la clase – pidió
-Mi nombre es Ryuzaki Sakuno, un gusto en conocerles – hizo una pequeña reverencia y miró al profesor indicándole que ya había terminado.
-Muy bien, puedes sentarte delante del señor Echizen – dijo el profesor
-¿Delante?- Pensó Sakuno - ¿Porqué no al lado? – siguió con su interrogante, pero en vez de protestar fuera de su cabeza, sólo asintió y se dirigió al lugar.
Su compañera de banco parecía agradable, tenía el cabello rubio y corto, un poco más arriba de los hombros; además…entonces cayó en la cuenta. Aquella chica era la chica de ayer y la de esta mañana. Bueno, al menos tendría que ahorrarse la lata de presentarse.
Sakuno le sonrió y se sentó en el lugar al lado de la ventana, ignorando por completo a Ryoma; Ann le respondió la sonrisa y comenzó a escribir algo en una hoja de papel. Sakuno comenzó a mirar por la ventana, ignorando a Ryoma, quién le tiraba suavemente una de sus largas trenzas para llamar su atención.
Ann le dejó un trozo de papel encima de su banco, lo miró y luego lo abrió para poder leer: "¿Todo bien? Te fuiste muy rápido hace un rato"
Sakuno tomó un lápiz y le respondió: "Estoy bien, sólo quería recorrer la escuela antes de entrar a clases" antes de devolverle el trozo de papel a Ann, tomó la tranza que Ryoma estaba jalando para que le prestara atención e hizo que esta callera por delante. Escuchó como Ryoma suspiró y luego dejó el papel en el banco de Ann.
Ann respondió rápidamente: "Vamos, a mi me pareció otra cosa" la picó para que se confesara.
Sakuno disimuló su nerviosismo y respondió: "Estás imaginando cosas, Ann". Ann lo leyó y suspiró cansada para comenzar a poner atención a la clase.
El profesor comenzó a hablar, estuvo hablando cinco minutos sobre algo… y la puerta se abrió lentamente. Se dejó ver a un chico alto, de cabello negro alborotado. Su cara detonaba sueño y caminó a paso lento hacia el interior del salón. Era apuesto y jugaba al tenis. ¿Cómo lo supo? Pues el chico traía una bolsa de raquetas en su espalda.
-Kaede Rukawa, tarde otra vez – dijo el profesor molesto - ¿Fuiste a firmar? – preguntó
-Sí… - dijo cansado, dejó un papel sobre la mesa y caminó a paso lento hacia el final del salón. Se sentó al lado de Ryoma; estos se saludaron con un leve choque de nudillos. Al instante, Rukawa miró a Sakuno con su intensa mirada. Sí, Sakuno se sonrojó; el chico era apuesto y no le quitaba su intensa mirada de encima. Luego de eso, se acomodó en su escritorio para tomar una siesta.
Sakuno suspiró, ese chico la había puesto nerviosa en verdad. Pasó su mirada que estaba posada en Rukawa, a ver a un molesto Ryoma. ¿Molesto porqué? ¡Bah! No le importaba, ella era la que debería estar molesta, así es que solo se volteó e intentó ponerle atención al profesor. Aunque no podía sacar de su mente la intensa y penetrante mirada de Rukawa.
Se anunció la hora del receso, tomó su obento y se dirigió a la azotea. Quería un poco de tranquilidad y aire fresco para poder enfriar su mente. ¡No había podido concentrarse en toda la mañana! Ese chico… Kaede Rukawa, le había puesto los nervios de punta y todo lo que había echo había sido mirarla. Ya podía imaginarse como se pondría cuando él le hablara. Aunque fuera para pedirle prestado un lápiz, ella apenas y podría hablar fluidamente con él.
Suspiró para tranquilizarse, le estaba dando demasiadas vueltas al asunto. Comenzó a comer su obento y se comenzó a preguntar también por su tonto amigo Ryoma. Seguro debía estar almorzando con Fuko. Ok, se había vuelto a molestar.
Pero el sonido de la puerta abriéndose la interrumpió; por un momento creyó que podía ser Ryoma, que la podía estar buscando por si necesitaba algo o lo que fuera. Pero, para su sorpresa no era él, si no Kaede Rukawa, el chico que había estado ocupando su mente durante toda la mañana.
-Uh, lo siento. No sabía que ya estaba ocupado – dijo él comenzando a voltear para irse de ahí
-No te preocupes, no me molesta compartir – agradeció el no tartamudear, pero luego se maldijo al darse cuenta de lo que había echo. Apenas y se podía concentrar con él a su espalda, ¿Cómo sería teniéndolo frente a frente? ¡Seguramente su sonrojo ya se notaba! Intentó calmarse lo que más pudo.
-En ese caso… - terminó de entrar a la azotea cerrando la puerta tras de sí y sentándose cerca de Sakuno. Dejó su bolsa de raquetas en el suelo y se recostó usándola como almohada. Sakuno se le quedó viendo en silencio y de pronto, su apetito había desaparecido. El viento sopló levemente, pero a ella no le importó, simplemente siguió viendo a Rukawa como si fuese la cosa más interesante que podía hacer; y ni cuenta se dio de que el chico la miraba a ella también - ¿Te lo vas a comer? – preguntó
-¿Eh? – Miró el obento que tenía entre sus manos – no, ya no tengo hambre – extendió su almuerzo al chico - ¿Lo quieres? – Sonrió aunque estaba sonrojada
Él lo aceptó sentándose y comenzando a comer – He dejado mi almuerzo en casa – comentó – es que me he quedado dormido – explicó
-Pude darme cuenta – sonrió nerviosa
Se quedaron en silencio mientras Rukawa terminaba de comer, a Sakuno no le importaba mucho, no era muy habladora de todos modos. Aunque el chico no tardó mucho en terminar – gracias – dijo devolviéndole el pote vacío a Sakuno, ella sólo asintió en señal de un "de nada" tomándolo y envolviéndolo en un paño. Rukawa volvió a extender su mano hacia ella – Kaede Rukawa – se presentó
Ella sonrió y tomó la mano del chico en forma de saludo – Ryuzaki Sakuno – respondió
La puerta volvió a abrirse y se dejó ver a un Ryoma con cara de pocos amigos y las manos en los bolsillos. Miró la escena y bufó, se acercó a los chicos que se habían soltado las manos al momento en que vieron a Ryoma y este fulminó con la mirada a Rukawa.
-¿Qué te trae por aquí, Echizen? – preguntó Rukawa recostándose con ambos brazos en la cabeza
-¿Acaso alquilaste este sitio? – Preguntó irónico y luego miró a Sakuno – Nos vamos – dijo dándose la media vuelta
Sakuno lo miró incrédula - ¿Quién te crees, mi dueño? – no se lo gritó, incluso, pudo haberse tomado como una broma. Pero Ryoma no estaba de humor para ello.
-No bromees, Sakuno. Nos vamos, ahora. – dijo serio sin voltearse
-Mejor, vete con Fuko – ahora sí se había molestado. Ryoma no era su dueño, era su amigo. Incluso, hubiera aceptado que él la hubiera tratado así, si hubiera sido honesto y le hubiera contado todo – Haber si a ella le tienes más confianza – ahora sí, no era broma
-¡Tch! Haz lo que quieras – dijo y caminó fuera de la azotea.
Ella se quedó ahí, mirando por donde Ryoma se había ido. Sin decir nada, se puso de pie y comenzó a mirar cerca del barandal, le gustaría volar y olvidarse de todo aunque fuese un momento.
-Oye, juegas tenis ¿verdad? – Escuchó como Rukawa le hablaba, se volteó a mirarlo y asintió un poco perdida - ¿Quieres jugar un rato? – Ofreció – haber si así te animas un poco – se puso de pie
Sakuno sonrió y asintió nuevamente, tomaron sus cosas y ambos jóvenes abandonaron la azotea para entrenar un poco.
Después de ese mini entrenamiento, Sakuno pasó de Ryoma el resto de la tarde. En los entrenamientos se limitó a hacerlos con Rukawa, era agradable y callado. Jugaba bien al tenis y la entendía.
Comenzó a caminar hacía la entrada de Seigaku para volver a casa y ahí en la puerta se encontraba Ryoma con una cara de molestia con la cuál no quería lidiar en ese momento. Suspiró y se paró en frente de él.
-¿Nos vamos? – le sonrió amistosa, ya no quería discutir
-ya vámonos – respondió él, algo cabreado pero aceptando la tregua que la chica la había propuesto.
Había sido un día agotador para ambos. Tal vez no físicamente, pero psicológicamente… ambas mentes trabajaban al cien para entender que les ocurría.
Espero les haya gustado! Bueno, para que sepan el personaje "Kaede Rukawa" es de slam dunk, me gusta demasiado *-* es por ello que lo puse :) bueno, perdón por el ooc.
Bueno, comienzo a responder reviews :D
Kt-echizen-ryuzaki: Graaaaaacias por leer! Ahora cuando suba esto, leo lo que me enviaste :) bueno, hace mucho que no hablábamos, me agrada tener noticias tuyas! Tequiero y espero sigas leyendo qq
Raven: TeQuiero, gracias por tu apoyo, por escucharme (leerme) eres una de mis mejores amigas! Llevamos hablando cerca de 4 años! Y pronto estaremos juntas! Teamo amiga (L) gracias por todo y sabes que todo lo que escribo es por y para ti :)
Karly15: gracias por leer! Espero sigas leyendo! :)
.chan: desde hoy los capis comenzarán más seguido ya que Sali de vacaciones! Gracias por leer :D y espero te haya gustado la conti!
Bueno, gracias por leer! Pronto la conti! Lo prometo :D
Jani-chan :)
